25 abril, 2011

La maquinaria social I. Los representantes de los ciudadanos

Se supone que la representación ciudadana nace, como casi todo en las sociedades humanas, de la necesidad de organizarse para avanzar. Cualquier agrupación de personas que sobrepase unas pocas decenas de individuos requiere un punto de organización para tomar decisiones. Los humanos somos una especie social y, como tal, tenemos necesidad de coordinarnos.

Las comunidades humanas pueden ser tan grandes como se quiera, pero el modelo no varía: organización para tomar decisiones. Cuando son pocos los integrantes, las decisiones se toman por acuerdo; cuando son más ya resulta más difícil el acuerdo de todos y se pasa al voto, gana la mayoría, y cuando el número sobrepasa una cantidad crítica, entonces se necesita la representación.

Lo que se hace entonces es elegir representantes por sufragio universal.  Estos se postulan personalmente o en delegación, a su vez, de una determinada ideología o forma de ver las cosas. Cada cierto tiempo su labor es sometida a la opinión de la base ciudadana y sus cargos refrendados o invalidados, y el círculo ya está formado.

La representación ciudadana tiene como misión redactar las normas de convivencia y los procedimientos operativos de funcionamiento social. También está entre sus obligaciones la de analizar las necesidades de sus representados, y cuando se dice sus representados no se dice sus adeptos, y hacer lo posible por cubrirlas. Los delegados tienen la obligación de ser sensibles a los problemas de sus conciudadanos y de luchar para resolverlos. A cambio, la sociedad les paga mediante la aportación de tasas a la comunidad.

Lo que no es obligación de los cargos electos es ocuparse de problemas inexistentes, generar expectativas falsas, descalificar a los adversarios para obtener el poder o mantenerlo, o tomar decisiones en función, no del avance social, sino de la consecución de sufragios para mantener sus puestos.

En definitiva, se les exige a los representantes de los ciudadanos que sean honrados, ecuánimes, justos, equilibrados, sensibles, serios… En fin, personas íntegras.

Si, en pleno siglo veintiuno, se me señala a uno solo que cumpla mínimamente con estos requisitos, o es un mutante, o hay vida en otros planetas y nos están empezando a invadir. Puede también que yo sea un pesimista y algún rayo de esperanza empiece a brillar en la Política. ¡Ojalá sea esto último!

24 abril, 2011

Niemeyer vs. Mittal

Pido perdón por adelantado porque este blog tiene como cometido expresar mis opiniones generales sobre asuntos políticos, sociales o generales. No para denunciar nada concreto.

Vivo en una ciudad preciosa de la costa norte de España. Se llama Avilés y lleva puesta en este sitio más de mil años, así que su historia es larga y complicada. Su casco histórico es espectacular y se come de maravilla. Merece la pena visitarla.

Pero voy a dejar atrás nueve siglos y medio y hablar un poco del Avilés de los últimos cincuenta o sesenta años.

A finales de los cincuenta del siglo pasado llegó la gran industria pesada, una siderúrgica enorme que dio trabajo a media ciudad y a unos cuantos miles de inmigrantes que llegaron a iniciar su vida aquí. La cosa funcionó durante unos veinte años, hasta que vino la crisis del sector en todo el mundo. Era la época de Franco y aquí se negó tal crisis, pero al final no quedó más remedio que aceptarlo y el marrón de la reconversión quedó para los gobernantes democráticos que sucedieron al dictador.

Tras muchos años de ajustes, privatizaciones, cierres de instalaciones y pactos empresariales la antigua empresa se convierte en un apéndice del imperio de Mittal. Y resulta que de todo lo que aún funciona en la macrofábrica, lo más rentable es lo más antiguo y lo más sucio: las baterías de coque.

En paralelo Avilés trabaja para labrar su futuro y consigue que se coloque aquí el Centro cultural Oscar Niemeyer. Era el justo pago a más de medio siglo de sufrimiento en forma de humos, malos olores y suciedad.

Ahora el centro Niemeyer, blanco e inmaculado como un Pegaso de alas curvas, funciona y miles de personas lo visitan. Pero las baterías de coque de Mittal también funcionan, y a pleno rendimiento escupiendo veneno por sus viejas bocas negras, como un Leviatán dispuesto a ensuciarlo todo con sus malolientes excreciones. La lucha está servida.


Las baterías llevan las de ganar. El blanco de la cúpula y del auditorio, es cuestión de tiempo que se transformen en el gris negruzco del polvo de carbón.



 Sin embargo, esta ciudad se merece el triunfo del Niemeyer. Las baterías deben hacerse desaparecer. Los sindicatos tienen que entender que la apuesta debe ser otra que la de conservar puestos de trabajo a cualquier precio porque ese cualquier precio puede ser muy alto: el fracaso de la apuesta cultural y de futuro de toda una ciudad.

La cultura dará a Avilés proyección nacional e internacional; hará que se creen alrededor de todo ello nuevas empresas que crearán riqueza y serán limpias; cambiará la percepción que de Avilés se tiene en todas partes, e incluso la propia empresa Arcelor puede verse beneficiada si encabeza una transformación y acomete un traslado rápido de las baterías en favor de un área limpia que embellezca aún más las formas blancas y redondeadas creadas por el genial arquitecto brasileño.

El problema será encontrar el mirlo blanco dispuesto a liderar la transformación social, cultural e industrial que se requiere. Necesitamos políticos de talla que consideren más importante el futuro que el presente; que estén dispuestos a dejarse la piel por la ciudad en lugar de quemarse por su partido, y que tengan altura de miras en vez de perderse en riñas de gatos estériles con sus adversarios sobre estupideces sin importancia. Lo malo es que esa raza de políticos no existe en España.

Por todo ello quiero dejar escrita esta reflexión. Aquí hay una gran oportunidad. Solo  hace falta tomarla entre las manos y trabajar para darle la forma adecuada... A por ella, Avilés.

22 abril, 2011

Flujos migratorios

Los movimientos humanos de una zona geográfica a otra obedecen a reglas muy simples, que tienen que ver por lo general con las necesidades primarias: comida, cobijo, seguridad.

Igual que el flujo migratorio de los animales,  los seres humanos tienden a moverse cuando la presión en el lugar donde viven se hace insoportable. Como  las golondrinas, que  al llegar el frío y faltarles comida deciden reunirse y emprender viaje, los habitantes de un lugar inseguro, o son escasez de alimentos, se congregan en grupos para viajar: pateras, cayucos, balsas…

Estos movimientos son imparables porque están motivados por las necesidades más elementales. Da igual que los italianos protesten por la llegada de libios o que los españoles se echen las manos a la cabeza por la cantidad de magrebíes o de subsaharianos que arriban a las playas andaluzas o canarias. Cuando una población pasa hambre o tiene su vida en riesgo permanente tiende a emigrar a sitios donde haya menos escasez y menos inseguridad.

Las zonas receptoras (Europa, USA) se desequilibran porque los que llegan vienen tras un modelo de sociedad que les garantice un mínimo de comida y cobijo. Conseguir un par de euros o de dólares para comprar algo de comida no es difícil; y conseguir alguna tarea mal pagada para malvivir tampoco. Todo ello es mejor que el hambre y la incertidumbre por la vida que hay allá de donde vienen.

Las personas que emigran están dispuestas a hacer lo que sea, incluso perdiendo parte de su dignidad, porque saben que es cuestión de tiempo recuperarla. En un par de generaciones ya no recordarán sus orígenes y harán suyo nuestro modo de vida. Tendrán negocios y empresas y pagarán sus impuestos.

Europa y USA pueden soportar la presión migratoria hasta un límite, aún desconocido pero que está ahí, y cuando se llegue a él posiblemente empiecen a surgir problemas serios de índole social (rechazo, fobia, violencia…) que, por el momento, solo anidan en los grupos radicales de extrema derecha.

Los resultados electorales de Finlandia de estos días, el crecimiento del partido de Le Pen en Francia o la buena acogida social de ideas neonazis en Austria, y otros países europeos, y en USA tienen que hacernos pensar en este fenómeno y reaccionar para detener las migraciones. Pero no con muros ni alambradas: cada persona tiene derecho a moverse cómo, cuándo y adónde quiera, sino con la creación de oportunidades para todos.

Casi nadie desea marcharse de la tierra en que nació. Pero la política de acopio de riqueza de una parte del mundo en detrimento de la otra parte obliga al éxodo. Por eso debemos cambiar al sistema de intercambio y comercio para permitir que todos vivamos dignamente. O eso, o con el tiempo todos estaremos en esta parte y a ver que hacemos.

Naturalmente que siempre habrá sociedades más ricas y más pobres pero, estas últimas, no deben serlo tanto que la existencia con cierta dignidad resulte imposible

16 abril, 2011

China

China tiene dinero para invertir. España necesita vender deuda para financiarse. Por lo tanto, es lógico que Zapatero vaya a hacer negocios con China.

Lo bueno, o lo malo, del dinero es que no entiende de política. No entendió nunca y seguramente nunca va a entender. Por eso el comercio de bienes del tipo que sea se da entre comunidades humanas que necesiten cosas unas de otras y no entre las que piensen igual o tengan una filosofía u otra.

China es una dictadura más o menos permisiva. En China no se respetan los derechos humanos  ni hay la libertad de expresión. En China hay presos políticos y no se consiente la salida de un premiado con el Nobel de La paz porque sencillamente está en la cárcel por disidente.

China es una vergüenza desde el punto de vista moral y humano. Pero tiene más de mil millones de consumidores potenciales y una capacidad casi ilimitada de producción de bienes basada en una mano de obra baratísima y suficientemente cualificada en muchos casos. Por eso el mundo occidental en el que vivimos no tiene más remedio que tener relaciones comerciales con China. Y vale más dejarlo así.

Estos días escuché críticas a Zapatero por negociar la venta de deuda española con China, una dictadura. Los críticos, casi con toda seguridad, compran en los comercios de chinos que tienen de todo a precios bajos, usan zapatillas deportivas y juegan con palos de golf hechos en China, o van de turismo a ver la Gran Muralla. Yo creo que el Presidente ha hecho bien. Y si el presidente hubiese sido otro, Rajoy por ejemplo, diría lo mismo. Esto para que no haya dudas.

El régimen chino es abominable, pero es cuestión de tiempo que las cosas cambien. Solo hace falta que la gente que trabaja vaya exigiendo y obteniendo cada día más derechos. Cuando la mano de obra se encarezca en China pasarán de nuevo a ser una nación pobre que tendrá más que suficiente con preocuparse de alimentar y generar bienes para su enorme población. Y ese será el momento de Occidente, con las Empresas ya bien colocadas en el país, porque poco o mucho, los chinos seguirán consumiendo y necesitando nuestra tecnología.

Occidente puede romper relaciones o bloquear comercialmente a un país débil y dependiente como Cuba (qué cobardía, ¿no?). Pero para hacer esto mismo con un gigante como China, además de tener agallas, hace falta ser estúpido.

Así de injustas e inmorales son las cosas, pero son las reglas del juego.

26 febrero, 2011

Violencia en la pareja

De todos es sabido que vivir en compañía trae a veces momentos de tensión. Sin embargo de la tensión a la violencia va un trecho, y a la violencia extrema va un abismo.

Me resulta difícil de concebir que una persona normal no se frene en un momento dado, antes de que las cosas pasen un determinado límite. No está en nuestra naturaleza matar, a no ser para defender la vida, y menos aún a las hembras, somos mamíferos. Y sin embargo…

En todas las especies  la variabilidad genética provoca desviaciones en el comportamiento, que unas veces son buenas y otras malas. Pero que la naturaleza y la selección natural acaban por aislar. Los individuos tarados, y entiendo por tara una alteración negativa del comportamiento, difícilmente se reproducen. Así que en cuestión de más o menos tiempo el problema desaparece.

En la sociedad actual, llena de convencionalismos, las normas, las leyes, protegen a todos los individuos por igual, tarados y no tarados. Y yo no estoy de acuerdo. Para mí no puede tener las mismas garantías sociales, judiciales, o las que sean, un hijo de puta que maltrata a su mujer, a sus hijos, o a ambos, que una persona normal.

Yo sostengo que hay quien nace hijo de puta  y no va a dejar de serlo nunca. Da igual que se le eduque o que se le culturice. Él va a seguir su camino de hijo de puta y va a hacer daño cuando lo necesite. A estos no les importa nada: son capaces de matar a su mujer, a sus hijos, a su madre y luego, para joder más, son capaces de matarse a sí mismos.

Las leyes actuales no resuelven el problema. Cada año mueren más mujeres. Las manifestaciones y las concentraciones silenciosas no valen para nada más que para tranquilizar nuestras conciencias sociales. Pero no evitan que el problema crezca.

Lo he pensado muchas veces pero nunca me había atrevido a decirlo porque suena muy mal. Creo que el único modo de parar esto es aislar y marcar a estos engendros. Sí, una marca indeleble  en la frente, o en la mejilla, que identifique al tarado para que la sociedad lo reconozca y lo rechace. No es tan difícil. Sólo hace falta tener el valor de legislarlo.

Sé que puede sonar horrible, medieval, salvaje,  nazi o lo que se quiera. Pero a mí me resulta música deliciosa  comparado con la noticia de la muerte de una mujer.

Votaré a quien  lleve en su programa electoral algo serio para acabar con la violencia contra las mujeres, algo efectivo. Contra los hijos de puta no valen contemplaciones.

12 febrero, 2011

Egipto

Es siempre gratificante ver que un pueblo se alza contra el poder cuando se ve oprimido y triunfa.

Imagino que el desencadenante del movimiento social fue el de siempre: la pobreza y la falta de libertades. Pero la cuestión es si realmente, a partir de ahora, las cosas van a mejorar para los actores principales, es decir, para los ciudadanos, o por el contrario, la situación va a ser aprovechada por grupos interesados exclusivamente en obtener el poder para lograr sus fines.

La Sociedad Civil en los países árabes no parece muy fuerte. De hecho, todo indica que se dejará en manos del ejercito la transición hacia un nuevo gobierno. El peligro puede venir si no emerge del pueblo ninguna organización capaz de asumir el liderazgo político. Si no es así, con toda probabilidad, el ejercito ejercerá el poder y se perpetuará en él.

Por otro lado las organizaciones de carácter religioso son las únicas que disponen de estructura política, por llamarlo de alguna manera. En este caso el peligro está en que la transición vaya hacia un régimen islamista y los clérigos asuman el poder: más opresión.

En ambas situaciones, la victoria del pueblo va a ser aprovechada por otros que se instalarán en el poder. Los sueños de libertad pueden difuminarse y la, seguramente, esperada Democracia seguirá esperando.

Tanto remar para morir en la orilla...

Espero que los hombres y mujeres de Egipto sean fuertes y no toleren que de nuevo les impongan las cosas. Un pueblo que sacó por las cuerdas a un tirano no puede ser gobernado más que por sus legítimos representantes elegidos libremente en las urnas.

08 febrero, 2011

Contaminación y estupidez

Madrid y Barcelona, y seguro que alguna ciudad más, presentan unos niveles de contaminación muy altos en estos momentos. Lógico, dicen, hay un anticiclón muy potente. Esta es la respuesta, resumida, de la parte política del asunto.

La prensa habla de las cosas cuando salen, y lo de la contaminación salió ahora, y entonces preguntan a los políticos. Y entonces estos comienzan a decir estupideces: que si es que no hay circulación de aire, que si es que tiene que llover, que si es que el anticiclón es de manual, que si qué se yo que bobadas más.

Parece que no nos queremos dar cuenta, y bien digo queremos, porque casi todos pensamos que el vecino debería dejar el coche en casa. La contaminación viene de la mano de la utilización excesiva de coches y de los incumplimientos en materia de emisiones de diversas empresas. Pero en las ciudades, la polución, es principalmente motivada por el tráfico.

Y vuelvo a los políticos, que constantemente nos anuncian medidas que nunca se ponen en marcha, que constantemente abren la boca para decir chorradas, pero que nunca promueven acciones reales que mejoren la situación. Acciones, claro está, impopulares, que restan votos. A ver quien tiene el valor de quitar de la circulación a los vehículos contaminantes, o de limitar seriamente el tráfico, o de gravar el precio de los coches que más emitan y de subvencionar el de los híbridos. ¡Ay!... Cobardicas.

¿Cuántas enfermedades son causadas por la exposición excesiva a determinados agentes? Nadie lo sabe, o nadie lo dice. ¿Cuánto cuesta la reparación del daño generado por toda esta orgía de combustible quemado?

Si se pregunta a los técnicos lo tienen claro. Hay que andar con cuidado y reducir emisiones. Ahora, cuando se necesita que los políticos hagan su trabajo, o sea tomar decisiones... quita, quita...

No importa quién gobierne, lo que importa es que gobierne. Al menos así es como lo veo yo.

07 febrero, 2011

Empleo, pensiones y contradicciones

El gobierno, los empresarios y los sindicatos acaban de llegar a un acuerdo sobre pensiones: hará falta ser más viejo y trabajar más años para acceder a la jubilación.

La medida parece lógica: vivimos más y la disponibilidad de dinero para pagar las pensiones es cada día menor.

Por otra parte España tiene una situación de desempleo endémica, en parte acrecentada por la crisis y por las malas decisiones en materia de modelos productivos. Este desempleo es mucho más acusado en los jóvenes, lo mismo da que estén bien formados que mal: el paro juvenil está desbocado.

Me pregunto cómo se va a combinar la solución de activar a los más jóvenes sin desactivar a los más veteranos. ¿Lo habrán pensado bien? Tengo mis dudas...

06 febrero, 2011

Hay que salir de aquí

La crisis oculta la realidad de los problemas de España. La crisis está ahí. Todo el mundo habla de la crisis. Pero nuestro país tiene algo más grave que nadie, ni partidos ni sindicatos quieren atacar. España está presa de su propia incompetencia técnica y cultural. España carece de modelo productivo orientado al crecimiento. La crisis financiera internacional es una pulmonía que sufrimos, como todos, pero debajo de la pulmonía España tiene un cáncer de pulmón, que si no se trata, no va a dejarla respirar.

Cuando en toda la Europa desarrollada finalice el periodo de crisis y empiece el crecimiento, España seguirá anclada en sus problemas y no podrá seguir el ritmo. Es decir, estaremos en nuestro sitio, definido por aquello que somos capaces de ofrecer al mercado internacional.

Los gobiernos habidos desde los noventa no quisieron acometer el problema del modelo productivo. Había que crecer para no perder el tren de la Europa de primera velocidad. Entonces nuestros genios pensaron en ponerse a hacer casas. La propaganda hizo que llegara a sentirse la necesidad vital de disponer de una vivienda, o de dos, en propiedad. Y la economía se activó... A la fuerza. En los noventa éramos un país poco desarrollado, vendíamos naranjas y lechugas, un país de labriegos, vamos. Ahora ya no vendemos fruta, ahora sabemos hacer paredes. Ahora somos constructores: unos pocos arquitectos, algunos albañiles y millones de peones sin formación... Buen panorama.

Aznar sacaba el pecho (o lo que tenga) y se jactaba de entregar a su sucesor una economía saneada. Luego nos quiso mentir y su designado perdió las elecciones. Y llegó Zapatero y también nos quiso mentir, y en campaña electoral negó la crisis y sacó gráficos que apuntaban hacia el cielo y dio no sé cuantos euros a cada ciudadano y no sé cuantos más a cada familia que procrease... Qué barbaridad, qué sinrazón.

Ahora, Zapatero frunce el ceño (o lo que sea) y se apresta a hacer pactos. Nos habla seriamente y proclama la necesidad de cambiar el modelo productivo. A lo que no se atreve es a decirnos cuánto tiempo puede llevar este asunto.

Hemos perdido veinte años de trabajo por la falta de seriedad y competencia de gobiernos, sindicatos y empresarios, pero especialmente de los gobiernos, que tenían la obligación de llevarnos por el camino adecuado.

La sociedad civil debe movilizarse para obligar a los partidos políticos a hacer lo correcto en lugar de hacer lo que dé votos. Es fácil conquistar el favor de un electorado inculto como el español. Por eso debe obligárseles a no hacer algo moralmente deplorable.

El problema está en que no veo a la sociedad civil, no veo cómo puede hacer lo que debe. Soy muy pesimista al respecto, a no ser que aparezcan organizaciones ciudadanas que empiecen a trabajar sobre los problemas reales y que quede ensombrecido el actual debate político estéril. ¿Cómo podemos hacerlo?

05 febrero, 2011

Cambio de nombre

Opiniones y pensamientos era poco concreto. Mis opiniones y pensamientos poco le importan a nadie. Además hay ya un montón de entradas en Google de "opiniones y pensamientos".

Cómo lo veo yo es más concreto, porque soy yo. El yo es la clave. Lo que se exprese en este blog sale de mi yo y de ningún otro. Yo soy el que opino, yo soy el que pienso y yo soy el que asume los riesgos de lo que escribe.

Que me admiren o que piensen que soy gilipollas me trae sin cuidado. Pero, como ya tengo una edad, he decidido opinar lo que se me antoje de lo que me apetezca. Sin importarme el estilo o la redacción. Voy a utilizar el blog como una especie de cuaderno de notas donde quepa lo estilísticamente impecable y lo escatológico, lo ortodoxo y lo heterodoxo, lo conservador y lo progresista lo derecho y lo izquierdo... Todo.

¿Por qué? Pues porque ya estoy harto, harto de convencionalismos de todo tipo, harto de que la culpa de cualquier cosa que pasa la tenga "nadie", es decir, la sociedad o el sistema como dicen algunos indocumentados. Harto de políticos, sindicalistas y vividores en todas las partes del mundo. Harto de que la incultura haga que las personas sean presa fácil de tiranos, religiones o tendencias estúpidas. Harto de aceptar que llamen arte a cualquier mancha en un lienzo, o literatura a cuatro frases inconexas; todo dependiendo que quién lo haya hecho...

No me apetece extenderme más. Así que, por el momento, así lo dejo.

En fin, MUNDO, que aquí comienza cómo lo veo yo.

01 enero, 2007

Cambio climático

La ONU encargó a un grupo de científicos un estudio sobre el cambio climático y estos han sido contundentes: es irremediable. La cantidad de anhídrido carbónico en la atmósfera ha alcanzado ya un nivel que hace imposible reequilibrar la situación a corto plazo.
El problema es, sin lugar a dudas, de unas dimensiones gigantescas. Además todo va a favor de que se agrave. Cada día hay menos masa vegetal capaz de consumir este gas por la fotosíntesis y al mismo tiempo no se reducen las emisiones.
La cuestión es que sabemos todo esto y lo aireamos, pero nadie parece dispuesto a liderar un cambio que nos lleve de nuevo a una situación de equilibrio. A ver quien es capaz de explicar y convencer al mundo de que tiene que modificar su modelo industrial o su sistema de producción de energía. A ver quien detiene la fabricación de vehículos que queman derivados del petróleo. A ver quien explica a los ciudadanos que su modo de vida va a alterarse drásticamente y que el uso de la energía no va a ser ni tan libre ni tan fácil.
Hay demasiados intereses particulares: países, empresas, personas que impiden que tal cambio radical pueda ni tan siquiera iniciarse. Lo curioso es que somos capaces de analizar las cosas y de inferir las consecuencias que pueden producirse si no alteramos la situación. Pero nos es imposible detenernos. La sociedad mundial es como un paracaidista en caida libre. Sabe qué le va a pasar si no abre el paracaídas, pero es tan agradable la sensación que, al final, decide disfrutar del vuelo.

Jesús Arribas

Publicada en El País (Cartas al Director) 31/12/06

26 noviembre, 2005

Volver al armario

Hace días que leer los periódicos, oír los informativos de la radio o ver los telediarios, me provoca nauseas. Siento verdadera vergüenza ajena por la bajísima talla política y personal de quienes tienen la labor de representarnos. Me sonroja lo que se dice, y cómo se dice, en el parlamento. Especialmente desde la parte del PP, donde el discurso político se convirtió en un galimatías barriobajero.
Aquí todo el personal electo o asociado a la política tiene claro que lo primero son los intereses de su grupo, o los propios, no sé. El objetivo es alcanzar el poder, no importa el modo, o mantenerse en el a cualquier precio. Claro, para estos viajes hay que estar dispuesto a llevar la navaja abierta, a mentir, a insultar, a repetir hasta la saciedad cualquier estupidez, a traicionar, en definitiva, a cualquier indignidad.
Tras el 11M me movilicé desde una posición de abstención militante para quitar del medio a quienes me mintieron. Pero percibo malos vientos. Creo que unos cuantos que salimos del armario en las últimas elecciones, o esto da un giro, o nos volveremos a encerrar, y puede que a tirar la llave.

21 septiembre, 2005

¿Verjas más altas contra la inmigración?

Las pateras cruzan todos los días el estrecho. Niños de pecho, hombres, mujeres embarazadas y jóvenes arriesgan la vida en el mar encima de cuatro tablas. Negros africanos (subsahariano es un eufemismo) asaltan la verja de Melilla repetidas veces. Madrid es la cuarta ciudad con más ecuatorianos en el mundo. Gentes del este de Europa se pasean por nuestros pueblos.

No llamamos inmigrantes a los alemanes, franceses, ingleses, o norteamericanos que viven aquí. No, esos son… como “invitados”, diría yo, pero no inmigrantes. Llamamos inmigrantes, de manera peyorativa, a los extranjeros llegados de países pobres. Países tan pobres que, una mala vida aquí, es mejor que una buena allí.

Para la mayor parte de los españoles con pedigrí la inmigración es un problema. Sin embargo, los necesitamos, y mucho. A ver si no quién iba a realizar los trabajos que la mano de obra nacional no cualificada, incluso desempleada, desprecia: barrer, servir, limpiar la caca a los abuelos y a los niños, recoger la aceituna o la uva... También nos interesan para cotizar a una seguridad social necesitada. Incluso para que nos vendan cosas por los bares, o la última novedad discográfica en el “top manta”. Por supuesto que los necesitamos. Y estamos dispuestos a acogerlos, pero en una cantidad razonable, oiga. Justo eso nos gustaría: una cantidad razonable.

Pero no va a ser posible. Ya no va a ser posible porque vienen en tropel y porque, al final, nosotros, occidente, nuestra política, nuestro modelo económico, somos los responsables de tal situación. La inmigración no es más que la consecuencia de no haber dejado desarrollarse a los países más pobres.

Nadie deja su hogar si vive con un mínimo de dignidad. Nadie emprende un viaje tan peligroso y largo si no le empujan. No nos engañemos. Los españoles no fuimos a Alemania en los cincuenta y los sesenta a aprender el idioma. Nos empujó la inmundicia en la que estábamos hundidos. Nos envió al extranjero la necesidad, el hambre.

Los movimientos de personas siempre se producen de los lugares donde no hay qué comer, a los que hay abundancia. Occidente, el norte, lleva siglos parasitando al sur. Siglos sin permitirle el desarrollo. La gente aguanta hasta donde puede porque se resiste a desarraigarse. Pero ya no puede más. El sur está cada vez mas esquilmado y sus habitantes se dirigen en goteo continuo y progresivo hacia nuestras tierras. Vendrán millones. Y nos guste, o no, van a quedarse y a hacerse un hueco en nuestra sociedad. Y no se van a parar porque les pongamos alambradas cada vez más anchas o verjas cada vez más altas.

20 septiembre, 2005

Matrimonios monosexo

En este disparate de país que es España, unos mentecatos se proponen ahora echar atrás una ley recién aprobada, que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, por la vía del recurso ante el Tribunal Constitucional.

Sinceramente creo que se trata de una broma. No puede ser que el Partido Popular esté manejado por indocumentados que pierdan su tiempo en cosas como esta. Con independencia de que guste, o no, ver a hombres casados con hombres, o a mujeres con mujeres, yo no veo donde está el daño irreparable que, ellos sostienen, está teniendo lugar en la sociedad española. La libertad de las personas para asociarse libremente por un contrato matrimonial es, desde todos los ángulos que se mire, un beneficio social, aunque sea sólo para regularizar situaciones de convivencia que se estaban produciendo de hecho. Tal regulación va a tener que acometerse en todos los países occidentales más tarde, o más temprano; les guste o no a los cavernícolas pertenecientes a la facción pro nazi Opus del PP.

Con la actual estrategia, el PP corre riesgo de desintegración. Las sociedades democráticas maduras necesitan de un partido fuerte en el centro derecha que pueda ser alternativa seria de gobierno en toda circunstancia; y la nuestra ya presenta ese grado de madurez. Seguramente nunca les daré mi voto, o sí, nunca se sabe. Pero desde luego esta segunda posibilidad pasa por la desinfestación completa: las garrapatas son siempre chupadoras de sangre, en especial las que portan cilicio.

Opino que el PSOE es el partido que en este momento necesita España para ejercer la labor de gobierno, pero me desagrada pensar en la desintegración del PP y en la desaparición de un elemento compensador en la otra parte de la escala. Sí los liberales y centristas del PP no toman las riendas y hacen cirugía, los españoles les pasarán factura y se entregarán en masa a los brazos del aparato socialista… Y, con toda seguridad, volverán de nuevo tiempos de desilusión y desencanto.

19 septiembre, 2005

"Katrina"

No fue un castigo divino. Eso son estupideces. La inundación de Nueva Orleans estaba prevista. Varios artículos científicos mostraron esa posibilidad. Las causas: la situación de riesgo de una ciudad protegida por diques, y en gran parte por debajo del nivel de las aguas, y la anunciada, desde hace años, mayor fuerza de los huracanes en el Golfo de Méjico debida al calentamiento del planeta por un exceso de emisiones de CO2.
Los Gobiernos son libres de elegir para su país la estrategia de futuro que consideren mejor; por supuesto, eso nadie lo discute. Sólo que, como vamos montados en el vehículo espacial "Tierra", y vamos todos, las políticas de unos influyen en la vida presente y futura de los otros. Por eso, la decisión de no secundar Kioto por parte de la Administración USA, presionada seguramente por las macroempresas, que sólo se preocupan por sus intereses, trae y traerá consecuencias de tipo "Katrina". Lo peculiar de este caso es que los propios ciudadanos de USA van a sufrirlas con especial virulencia.

26 septiembre, 2004

La Iglesia Católica en España está nerviosa. Los púlpitos echan humo. Es comprensible. Parece que alguien, por fin, va a meterse con la aberración social de que los contribuyentes puedan ceder una parte de sus impuestos para su sostenimiento.
Es lógico que el Estado aporte dinero para determinadas agrupaciones; los partidos políticos, por ejemplo, obtienen grandes subvenciones, mayores cuanto más representativos sean. Por ello, en tanto agrupaciones, es lógico también que se destine una parte del presupuesto público a las congregaciones religiosas.
Pero la Iglesia Católica ha de estar en su sitio. No es ni peor ni mejor que otras. Por lo tanto no tiene que tener mayores privilegios. La alusión a la tradición cristiana de España es un pobre argumento para justificar un trato de favor a la hora de distribuir un dinero generado por todos los contribuyentes; con y sin confesión.
Es, pues, obligación del gobierno hacer una norma justa de asignación económica a las diferentes agrupaciones. Deben, por tanto, desaparecer de la declaración del IRPF las casillas correspondientes a la asignación a la Iglesia Católica o a otros fines sociales. La Sociedad Civil saldrá beneficiada. Seguro.

09 mayo, 2004

El 11M y el 11S

Algunas personas en USA, tienen la idea de que el mundo es una franja de terreno que abarca del Atlántico al Pacífico y que limita al este con New York y al oeste con San Francisco. Está claro por tanto, que algunas personas en USA son imbéciles.
Sin embargo, yo opino que el hombre es un ser inteligente y que, a poco que lo dejen observar la realidad, enseguida se da cuenta de la naturaleza de las cosas. Por lo que, tarde o temprano, los imbéciles que no distinguen bien los límites del planeta se darán cuenta de que hay unos cuantos tipos, bastante siniestros, que se están ocupando de engañarles con el único fin de conseguir bienes para sí mismos: riquezas, poder, o, capacidad para menejar rebaños de personas, países enteros que sigan las páutas marcadas por ellos, para, de esta manera, conseguir más poder y más riqueza, en un círculo infernal en el que los pobres imbéciles, además, pagan los costes de todo el sistema.
En USA los grupos en el poder lo hicieron bien en el 11S. Jugaron a caballo ganador: mediante un artificio cambiaron la pregunta natural de alguien a quien atacan, es decir, "por qué", por la que les convenía para poner en marcha su proyecto, que era "quién". Una vez en este punto era fácil conducir el rumbo de las cosas hacia la dirección más conveniente a sus intereses.
Después de atentado como el del 11 S, preguntarse "quién" invita a una respuesta contra el atacante. Por el contrario preguntarse "por qué" invita al análisis de las causas. Y, está claro, que esto era lo que el poder establecido no quería de ninguna manera. Un análisis llevaría con toda seguridad al pueblo a preguntarse si lo que sus políticos hacían en el inframundo que no forma parte de su reducto entre el Atlántico y el Pacífico, era equivocado y el derrumbamiento de las Torres tenía que ver con ello.
En España fue justo al revés. España es una democracia joven, pero el pueblo se preguntó "por qué" y analizó las causas y la respuesta que salio fue que el 11M no era más que una consecuencia macabra de una política exterior equivocada. Y al domingo siguiente las urnas hablaron. Los intentos del poder establecido para centrar a los ciudadanos en el "quien" no dieron resultado. Los actores secundarios, pero de peso, entraron en juego: los medios de comunicación entablaron una lucha para intentar influenciar en los electores que al día siguiente iban a las urnas. Ganó el "por qué".
Si en USA hubiese ganado el "por qué", es seguro que el mundo fuera hoy un poco mejor, pero no fue así. Por lo tanto, es lo mismo lo que diga el WSJ sobre el Sr. Zapatero. Tendrá influencia tan solo en el mundo de límites fijos de su país y en la degradada mente de los americanos que asienten a esa concepción. Así que, da igual. en España han perdido los que han jugado sucio y en los USA, seguro, también perderán en noviembre.

Un abrazo, Alberto

05 abril, 2004

Después de todo lo que pasó en España desde el 11 de Marzo, estoy casi totalmente convencido que la incultura y el aprovechamiento que de ella hacen las religiones, producen monstruos capaces de comportamientos infrahumanos.

22 marzo, 2004

Es una cosa asombrosa que cada vez que me engancho a las noticias de la radio, o de la tele, da igual, siempre las más importantes se refieren a actos violentos: asesinatos, guerras, terrorismo… ¿Es que realmente son estas las cosas que merece la pena destacar, o es que hacen que se produzcan mayores ventas para el entramado económico mediático?