En principio todo parece verdad, porque Rajoy de tonto tiene nada más que la cara, y a mi no me lo parece. Este diabólico personaje y su piadosa ministra de trabajo tiran de EPA y datos del paro registrado y le venden a todo el mundo que hay más empleo. Pero como todo el personal se les echa encima con la tontería de la precariedad, la temporalidad y todas esas monsergas, entonces acuden a la estadística de verdad, a la de la Seguridad Social y proclaman a los cuatro vientos que el número de cotizantes crece de manera sostenida, con lo que apuntalan perfectamente la mentira de que se crea empleo. «¿Lo ven incrédulos? El Gobierno hace lo que tiene que hacer, la EPA dice que hay menos paro y la Seguridad social dice que hay más cotizantes, con lo que el sistema de pensiones está a salvo... Lo hemos arreglado»
Y una mierda. Lo malo de los números es que se puede operar con ellos y que multiplicar y dividir sabe casi todo el mundo, menos, parece, algunos políticos como la ministra de trabajo y el propio presidente. Sí que es verdad que hay más cotizantes a la Seguridad Social, pero la suma de sus cotizaciones es sensiblemente menor a lo que era cuando el PP cogió el timón. En román paladino: en junio de 2015 hay 26.473 cotizantes más que en diciembre de 2011, pero se recaudan 1800 millones de euros menos cada mes. En este enlace está explicado con pelos y señales. Por lo tanto el sistema es menos sostenible que con Zapatero. Parece difícil, pero todavía puede hacerse peor que Zapatero.
Lo que no acierto a comprender es cómo nadie, me refiero a Rajoy, puede tener la caradura de presentar su gestión del problema del empleo y de la Seguridad como buena, si cualquiera, acudiendo a las propias cifras de los ministerios, puede demostrar que es catastrófica. ¿Por que en España los políticos piensan que los electores son imbéciles? Es algo que nunca podré comprender y que me reafirma cada día más en mi opinión de que sostener este sistema de elección con nuestros votos es perjudicial para los ciudadanos. El sistema electoral español selecciona positivamente a incapaces, a mentirosos, a ladrones, a delincuentes y, entre estos a algún incauto honesto que pasa vergüenza cuando lee cosas como esta.En España no se creó empleo en los últimos cuatro años, solo se repartió más. Si llamamos «trabajo» al conjunto de la actividad a realizar para obtener bienes tangibles, resulta que hay menos «trabajo» del que había. Es decir, se destruyó «trabajo». Lo que se hizo fue repartir entre más una tarta más pequeña. La apariencia es que hay más gente que tiene tarta para comer, pero no por ello el pastel es mayor, al contrario. De hecho, los números lo corroboran: hay más gente con «trabajo» pero ganan mucho menos, porque en realidad hay menos cosas por hacer. Al ganar menos cotizan menos, y a pesar de ser más los que aportan, la cantidad aportada es mucho menor.
Amigo Rajoy, solo se puede engañar al personal con los «incontables»: «hacemos lo que tenemos que hacer». Eso es un «incontable» y es verdad. El Gobierno hace lo que tiene que hacer: el canelo.







