01 diciembre, 2012

La tristeza

La tristeza es la peor de las sensaciones. La imagen que mejor la define es la cara de las madres con sus críos, casi desmayados por el hambre, entre sus brazos. La mirada, el gesto, es la manifestación externa de lo que siente nuestro interior, nuestra alma. Cualquiera puede verla porque los humanos tenemos en el rostro un medio de expresión. Manifestamos al exterior nuestras sensaciones para que quién nos ve sepa que algo nos está pasando. La tristeza te invade cuando ya no te queda rabia ni capacidad de lucha para poder dar a tus hijos, a tu familia, lo más esencial y cuando miras alrededor y nadie te protege ni te ampara.

Pero, no solo las personas se entristecen y lo manifiestan. La tristeza social es la que siente un grupo cuando está invadido por sensaciones negativas, cuando no hay nada a su alrededor que le haga atisbar una esperanza de que las cosas van a ir a mejor, cuando la vida de los otros, allí arriba, en el castillo del bienestar, parece inalcanzable. La tristeza invade a una sociedad en la que desaparecieron las oportunidades para la gente común; en la que no existe esperanza alguna de avance, tan solo se te ofrece la oportunidad de enroscarse como un caracol: gastar menos, reducir, privarte de cosas de las que antes disfrutabas, mientras el entorno te incita al consumo: "oferta", "llévese dos y pague uno", "llega la navidad, compre lotería"...

Las comunidades manifiestan la tristeza con la apatía. La apatía de millones de pensionistas que se tragaron con resignación la pérdida de poder adquisitivo; la de 6 millones de desocupados que no tienen posibilidad ni presente ni futura de encontrar una actividad de la que vivir; la de millones de familias que se esforzaron hasta el infinito en educar a sus hijos, en formarlos para hacer más competitivo a un país, y ahora les ven tomar un avión para escapar de esta especie de purgatorio que es España y dirigirse hacia otras partes donde haya menos nubarrones para no regresar, en muchos casos, ni de visita.

La tristeza se torna llanto cuando alguien, desesperado, sin ingresos, sin posibilidad de obtenerlos, salta al vacío y acaba con su vida porque se va a quedar sin un techo bajo el que guarecerse, cuando alguien roba en un supermercado para llevar comida a casa y se expone a la vergüenza pública, cuando uno se levanta por la mañana y mira a su alrededor y no ve nada más que soledad y una atmósfera gris anodina, y decide sentarse en una esquina concurrida y extender su mano... No siente nada, no tiene nada, la dignidad hace tiempo que se le esfumó, se le robó el sistema. Y los ladrones tienen nombre y apellidos.

Termino aquí porque me invade una profunda sensación de llanto inminente. No sé por qué escribí esto, pero sí sé que me impulsó a hacerlo un pequeño recorrido por las noticias de la mañana buscando un rayo de luz entre tanta penumbra. No lo vi, y entonces vomité... Lo siento.

26 noviembre, 2012

Mas y la realidad

Los partidos políticos tradicionales suelen escuchar mal al electorado. Y les ocurre, por lo general, que la gente no piensa lo que ellos creen que piensa. Así, Mas, interpretó mal el éxito de la manifestación del Día de Cataluña. CiU creyó que les estaban enviando el mandato de liderar un plan independentista y se pusieron de inmediato a trabajar, no para el pueblo, no, sino para aprovechar las circunstancias favorables que, pensaban, les llevarían al rotundo éxito electoral.

La realidad se ocupó de decirle a CiU que no eran así las cosas. Qué si había que votar por una opción soberanista, la de ERC era más legítima: ERC siempre fue un partido claro en su opción política independentista, CiU, no. Y los electores prefieren siempre lo auténtico a lo sucedáneo. Además, el Presidente no contaba con que se le tuviera en cuenta la desgraciada gestión al frente del gobierno, ni los números rojos, ni el paro, ni los recortes. Se equivocó. Rotundamente, se equivocó.

Las elecciones también dejan clara otra cosa muy importante, que poca gente va a querer ver. Me refiero al asunto de la independencia, pero en clave general. De todas las opciones que obtuvieron representación hay 3 soberanistas (73 escaños y 48% de los votos) y 4 no soberanistas (61 escaños y 46% de los votos). Esto es importante, porque en un referéndum no hay ley D' Hont que valga, cuentan los sufragios y una diferencia de un 2 % no parece mucha. ¿Se atreverá alguien a convocar una consulta con una pregunta clara sobre independencia con este grado de incertidumbre?

Por otro lado hay que tener en cuenta que un 6% de los votos fueron a parar a opciones varias, de las que la mayoría, salvo UPyD (no soberanista), no tienen una adscripción clara en este aspecto. Y, naturalmente, están todos los que decidieron abstenerse, que nadie sabe qué opción escogerían, si es que no siguen en la abstención. Es decir el panorama no puede ser más incierto para una consulta de este tipo. Con cualquier resultado, poco más o menos la mitad de la población estaría descontenta... ¿No es verdaderamente un bonito problema para las preclaras mentes de nuestros avezados políticos?

En tiempos no muy lejanos saldremos de dudas. Sin embargo, tengo la impresión de que pasados unos meses, cuando todo esto vaya enfriándose, sus señorías se sentarán cómodamente en sus poltronas y disfrutarán por cuatro años de su ventajoso estatus y de su buen sueldo mientras sale de esta pesadilla y se sosiega el pueblo soberano. Y en las siguientes elecciones, otra cosa inventarán...

22 noviembre, 2012

Gobierno inútil, oposición amorfa

Nunca me voy a cansar de escribir que el primer problema de España es la falta de actividad. Tampoco me voy a cansar de presionar para que gobierno y oposición tomen las responsabilidades que les corresponden en la solución de este problema. Un país es más, o menos, según su tasa de actividad, y aquí nadie hace nada por resolver este déficit endémico que amenaza con ser permanente en nuestra sociedad.

Mi crítica, ácida, va contra todos: gobierno, oposición, sindicatos, medios de comunicación y empresarios. Mi crítica se centra en que los datos de ocupación solo son noticia cuando aparece una EPA o cuando, cada mes, salen los números del INEM sobre el paro. Nada más. Ni gobierno, ni oposición, ni sindicatos, ni CEOE, ni medios hacen nada para impulsar políticas que conduzcan a los sectores productivos a activarse y generar de empleo. Y si no lo hacen los agentes sociales y los medios, para qué coño están entonces.

Llevamos demasiado tiempo preocupados de elecciones autonómicas que no son más que un modo de enredar y revolver la mierda; demasiado tiempo con noticias económicas que sirven de estímulo a discusiones inútiles y demasiado tiempo pendientes de cualquier idea genial del gobierno y de la respuesta, no menos genial, de la oposición. Estos últimos días con los costes judiciales. Qué si son, que si no son, o que si dejan de ser no sé que estupideces. No son más que un medio recaudatorio en un país en el que, si no se saca el dinero de este modo, no hay dinero.

La riqueza de un estado depende de los ingresos por impuestos derivados de la actividad. Las empresas ganan y pagan, el paro desciende y la gente gana más y paga más impuestos. El dinero fluye y todo es un poco más hermoso que ahora. Pero, dónde están los líderes que van a impulsar este tipo de acciones.  dónde están las políticas que favorezcan algo, aunque sea poco. Por ejemplo ayudas a los autónomos para que se sitúen. Dónde está la ayuda prometida  por Rajoy en su famoso discurso en las Cortes para propulsar la actividad consultora a nivel internacional.

Dónde están los empresarios. ¿Solo el Sr. Grifols es capaz de decirle al pan pan y al vino vino? ¿Dónde está la prensa, dando caña de verdad en este asunto? ¿Dónde están los sindicatos, aparte de en las convocatorias de huelga? ¿Solo valen para eso? Por los políticos, ni pregunto... Estos están en su mundo ideal de buenos salarios y vida muelle mientras el pueblo a quién representan sufre y sufre.

21 noviembre, 2012

Permiso de residencia

Entender. Solo quiero entender, porque no logro ver cuales son los inconvenientes que puede generar dar la residencia española a quien compre una vivienda ni, por otra parte, las ventajas de hacerlo. Quienes sean extranjeros y compren un piso, seguramente estarán más interesados en la rentabilidad de su inversión que en obtener la autorización para vivir legalmente en España por un tiempo limitado.

De dónde puede sacar el Gobierno la peregrina idea de que este ofrecimiento puede atraer inversores. Seguro que salió de una tormenta de ideas de esas que se hacen cuando no se tiene ni puta idem de qué hacer y alguien dice algo parecido a "oyes, y por qué no les damos permiso de residencia a esos inmigrantes que tienen pasta, osea oye, pasta de verdad. Fijo, fijo que vienen a comprarnos el stock de pisos, ministra...". Es imposible que de un debate inteligente salga una idea estúpida como esta.

Claro que hay que atraer inversores, como si vienen del infierno. Claro que hay que facilitar la residencia en el país al que traiga dinero para invertir en inmuebles o para hacer negocios, pero dinero, no unos míseros 150.000 €. En todos los países un inversor puede acceder a la residencia si cumple determinados requisitos, pero hacer a alguien residente por comprar únicamente un piso, sin más, parece un poco fuerte. Es, pues, lógico que las asociaciones de inmigrantes varios se cabreen por agravio comparativo.

Otra cosa es lo de que la medida pueda atraer mafias, como afirma algún tremendista por ahí. Yo, de verdad, no creo que las mafias y los mafiosos vayan a comprar un piso para instalarse aquí, tienen otros posibles métodos. Son también ganas de enredar y de crear debates estériles que no nos llevan a parte alguna.

Atraer inversión extranjera es una necesidad, como también lo es inventarse actividad para que la gente vuelva a tener ocupación. Porque, está claro que la construcción nunca más va a volver a ser motor de nada. En España ya se hicieron viviendas para muchos años. Solo el mantenimento y la renovación del stock va a mover algo el sector. El Gobierno debería pensar en algo más serio y dejarse de ocurrencias y vaguedades.

16 noviembre, 2012

No entienden nada

Ni PP ni PSOE están por la labor de detener los desahucios. En varias reuniones hablaron y hablaron, pero de nada de lo que realmente hace que los ciudadanos a punto de ser desalojados de su vivienda se sientan desesperados y lleguen incluso al suicidio. No se enteran. Ambos partidos siguen prisioneros de la banca y de sus propios miedos. Sencillamente no quisieron hacer un decreto que frenase en seco el problema. La valentía, en política, se demuestra al hacer cosas para el pueblo en momentos difíciles; especialmente si las dificultades por las que pasan los ciudadanos son responsabilidad de la gestión política de ambas formaciones en sucesivos gobiernos.

La gente se seguirá suicidando porque la desesperación por la pérdida de la vivienda no tiene que ver con cuánto se gane o se deje de ganar. Tiene que ver con la imposibilidad de generar los ingresos suficientes para vivir y, a la vez para atender los recibos de la hipoteca. Tiene que ver con algo tan simple como que si no pagas a tiempo, los intereses de demora hacen crecer y crecer tu deuda hasta el punto de poder pasarte la vida pagando por algo que nunca va a llegar a ser tuyo. El sueño de la vivienda propia convertido en pesadilla infernal. La depresión, la angustia, a muchos, les puede llevar a autoeliminarse: aquí se queda el mundo, yo me bajo.

No comprendo esa incapacidad de la política para hacer cosas por la gente corriente. Tengo la impresión que PSOE y PP solo quieren a la masa social de a pie para que metan un voto que les coloque en posición de poder para, una vez instalados, utilizarlo en cosas que nada tienen que ver con la realidad de quienes metieron ese voto en las urnas. Yo no voto porque me da asco lo que hay en política hoy en día, pero esto es otro asunto... La actuación de los dos grandes partidos es vergonzosa. Por primera vez me doy cuenta de que, no solo no intervienen en favor del pueblo, sino que lo hacen en contra. Nunca pensé que pudiera llegar a decir esto, pero a la vista del resultado de este intento de acuerdo sobre los deshaucios, creo que es exactamente así: contra el pueblo.

Qué la gente se suicide no es una cuestión técnica ni de ingresos, es una cuestión de situación social general. Los habitantes de este país nos sentimos desamparados ante un panorama en que los partidos políticos van a lo suyo; los sindicatos, parecido; la patronal, qué vamos a decir; y el poder económico, sensibilidad cero. Es una vergüenza que pueda ocurrir una situación así. Es una injusticia. De qué manera se puede pagar algo adquirido en un momento en que tenías ingresos cuando no los tienes por desaparición casi completa de la actividad y del trabajo que antes poseías. Yo siempre había creído que entregabas el bien y se acabó. Pero no. Es más complicado.

Me siento avergonzado de nuestros dos grandes partidos, de su cobardía, de su insensibilidad, de su falta de acción en favor de los ciudadanos y de su despreocupación. De su barriga llena, de sus comisiones, de sus grupos de trabajo, de sus mesas de negociación, en definitiva: estoy harto de este circo. Me siento mal, me siento realmente mal por la impotencia de no poder echarlos a todos a patadas de sus escaños de mierda que no sirven más que para calentar su gordo culo.

Escribir probablemente no sirva de nada, pero mientras me quede un gramo de ánimo, seguiré denunciando esta pantomima urdida en contra de todos nosotros, que hemos pagado y pagamos la fiesta en este puto país de mierda en el que tan bien viven políticos, sindicalistas, banqueros y ricos mientras la pobre clase media se desloma y la baja mendiga para mantenerles a todos ellos. No conseguiré que los políticos, que son quiénes tienen la solución, cambien radicalmente, pero al menos van a tener que escuchar una voz que les diga alto y claro lo cobardes y miserables que son.

14 noviembre, 2012

La huelga como síntoma

Siempre que se convoca una huelga general es que algo está pasando en un país. Siempre que se convoca una huelga general las plumas de opinión se afilan: qué si está justificada, o no; qué si perjudica al país,  o no... Incluso algún iluminado opina sobre la pertinencia de tal derecho ciudadano. Sin embargo nadie, o casi nadie hace un análisis de la situación con un enfoque clínico: la convocatoria de una huelga general es un síntoma de que una sociedad atraviesa por problemas serios.

En España se han convocado varias huelgas generales, algunas difícilmente justificables. Sin embargo esta vez no es así. Los sindicatos, a pesar de estar devaluados, como los partidos políticos, están tomando en cuenta el sufrimiento de las clases medias bajas en esta crisis y canalizan este malestar de la única forma que les es posible, haciendo presión mediante la convocatoria de una huelga general

El común de los ciudadanos tacha a los sindicatos de nido de liberados que no pegan un palo al agua, a veces con cierta razón. Los sindicatos no son ya la fuerza preeminente que algún día fueron, sus actuaciones y sus abusos han quemado su credibilidad. Su presencia en los consejos de las Cajas, por ejemplo, les ha puesto en situación incómoda y ha reducido su credibilidad social. Los sindicatos, aunque no lo admitan, están medio podridos. Sin embargo, en esta ocasión, hacen lo que se espera de ellos: oponerse a la explotación.

El problema es que la huelga va contra un sistema difícilmente manejable por el Gobierno de España. La pérdida de derechos y del estado de bienestar en los países del sur de Europa se debe sobre todo a que el BCE no se comporta como tal banco central comprando deuda de los países del euro a bajo interés, sino que deja que estos se financien a través de préstamos en "los mercados" a un interés alrededor del 6%. El BCE presta dinero a las corporaciones financieras (bancos) a menos del 1% y estas lo invierten en deuda de los países con dificultades. El diferencial del 5% es el chollo del siglo.
Si el BCE prestase el dinero a los estados al 1%, la deuda pública española dejaría de ser un problema inmediatamente. Luego, aquí lo que hay es una explotación del sur por parte del norte y una recapitalización bancaria a costa de los ciudadanos de los países que fueron más incautos en estos últimos años.

Claro, desde el poder político en España poco puede hacerse para obligar a algo al BCE. Pero sí que pueden hacerse cosas "domésticas". Por eso está bien la huelga porque mediante ella se mete presión para que los gobiernos central y autonómicos para que hagan lo correcto: dejarse de electoralismos y sacar el dinero de donde hay que sacarlo. Y es fácil... Si se revierten impuestos que se quitaron, especialmente a grandes empresas y tramos altos del IRPF; si se revierte el impuesto de sucesiones y el de patrimonio; si se introducen impuestos especiales a las grandes fortunas; si todo esto se hace no hará falta recortar pensiones ni en sanidad, ni retrasar la jubilación, ni nada parecido. Las clases más humildes no pueden ser las únicas que soporten la presión.

La huelga general está, esta vez sí, plenamente justificada, aunque solo sea para obligar a la clase política a redistribuir equitativamente los sacrificios en tiempos de crisis.


10 noviembre, 2012

¡A la calle, pobre de mierda!

Este es el mensaje implícito que lleva un desahucio hoy. Un mensaje frío e hiriente como la punta de un punzón. Un mensaje humillante, insultante, degradante, ofensivo. Alguien llega con un papel en la mano y te deja sin un techo donde guarecerte. En qué estarías pensando cuando se te ocurrió pedir un crédito para comprar un piso... Todo brillaba, el dinero, barato, el trabajo, a mansalva. Qué más da lo que cueste, el año que viene vale el doble. Y mañana te echan... Espera. Cierra la ventana. Piénsalo bien. La vida es lo único que no te pueden robar entre los banqueros y los políticos. No se la entregues. Debes, debemos, luchar contra ellos... Siempre hay alguna posibilidad. Algún día morderán el polvo.

Pensaba en esto esta mañana en mi deambular por las calles de mi ciudad. No paraba de darle vueltas a lo fácil que resulta llegar a una situación de pobreza extrema y no entendía cómo nadie hacía nada al respecto. Mi inflamación interior iba "in crescendo", cuando de repente me crucé con una cara conocida de la política nacional. Iba con un crío y no tuve valor para decirle nada, pero si tuve la energía suficiente para mirar directamente a sus ojos. Creo que vio mi cara de reproche, porque bajó instintivamente los suyos. Fue una mirada muda, pero llena de preguntas, que creo que entendió. ¿Qué estás haciendo por la sociedad desde tu escaño? ¿No te da vergüenza? ¿No te sientes culpable de que haya gente tirándose por la ventana a causa de tu inacción?

Cada día que pasa estoy más convencido de que si no hacemos algo para que reaccionen estos palurdos de políticos, acabaremos o con una revuelta popular de proporciones imprevisibles, o escuchando a caudillos abanderados del orden y de la ortodoxia católica. ¿Cómo es posible que se esté suicidando gente a causa de los desahucios y no haya ya en el BOE un decreto de paralización. Cómo es posible que ante una situación social como la que tenemos no haya un pacto de estado entre todas las fuerzas políticas, sindicales, económicas y empresariales para tomar acciones conjuntas para que la sociedad, que les mantiene a todos no sufra como está sufriendo. ¿Tiene que morir más gente? ¿Tiene que haber más hambre?

A mi lo que se me ocurre es que, cuando nos los encontremos por la calle, venzamos nuestra cobardía y les hagamos las preguntas que yo hice con la mirada. Fui un cobarde, lo reconozco. Puede que el hecho de ir con un crío me frenase. No lo sé. Pero no me importa  decirlo públicamente, porque igual hay muchos, menos apocados que yo, que, a lo mejor, se atreven a espetarles en la cara preguntas de este tipo a los políticos. Sí. A los políticos. Únicamente ellos nos metieron en este embrollo y solo ellos nos pueden sacar. Tenemos que hacerles reaccionar, porque, aparte de cómodos con su vida, están paralizados... Y, a veces no queda otra que mover al personal a patadas.



08 noviembre, 2012

¿Qué hemos hecho para llegar a esto?

Nuestro país está llamado a ser el último de la clase en Europa. Seremos los últimos en equilibrar nuestras cuentas, por tanto los últimos en empezar a crecer; también seremos los últimos en empleabilidad, o los primeros en paro, que es lo mismo; y también seremos, casi seguro los más endeudados con relación a nuestro PIB, que decrece y decrece.

Me pregunté muchas veces qué hemos hecho y las mismas veces me di la misma respuesta: los líderes políticos no supieron llevarnos hacia un camino de actividad sólida, bien cimentada en la investigación y en la tecnología para poder coexistir (ya no digo competir) en un mundo donde el nivel de exigencia a bienes, productos y servicios es cada día mayor.

Echar la culpa a los políticos es fácil. Yo no albergo duda alguna de que la tuvieron casi toda. Pero tengo la impresión de que hay una pequeña parte de responsabilidad en todos y cada uno de los habitantes de este país, tan amigos todos de criticar mucho y hacer poco. La falta de iniciativa para decir alto y claro que las cosas se hacían mal es únicamente culpa de cada uno de nosotros. A los españoles nos puede nuestro maniqueismo: Izquierda o derecha, Madrid o Barça, religioso o ateo, blanco o negro...

De esta manera, los votantes menos dogmáticos de la izquierda desprecian a los de la derecha. E incapaces de reconocer la enorme equivocación que se estaba cometiendo, se limitaron a esperar a las siguientes elecciones para pasar, avergonzados, a la abstención, donde continúan. Los votantes de la derecha, casi todos dogmáticos, desprecian a la izquierda. Y como la leal infantería, ni siquiera pasan a la abstención cuando los suyos la cagan, untan la mierda en panecillos y preparan sabrosos canapés que se comen entre alusiones a la herencia recibida y al recuerdo de Aznar y lo bien que dejó el país. Los pobres, en su ignorancia y fidelidad perruna no saben ver que la diferencia entre Aznar y Zapatero fue ninguna, en lo referente a sistema productivo.

Hay, sin duda, una parte de culpa de todo esto en nosotros, el pueblo. Los españoles carecemos del arranque necesario para organizarnos y ponerles las peras al cuarto a los partidos si lo que están haciendo no es bueno para nuestro futuro. Nos ponemos una venda en los ojos y consumimos de la despensa sin importarnos si quedan alimentos. Nada importa si cuando pasemos hambre le podemos echar la culpa a nuestro adversario. Este círculo infernal es la causa de nuestros males. Es como si estuviésemos genéticamente predispuestos a confiar ciegamente tras unas elecciones. No nos damos cuenta que los ciudadanos tenemos la obligación de ser beligerantes en la petición de responsabilidades. Les hemos puesto ahí, pero, coño, les pagamos nosotros y no les exigimos nada.

Seremos los últimos de Europa en levantar la cabeza porque, a pesar de que todos nosotros sabemos cómo estamos, seguimos sin exigir a los políticos que trabajen para nosotros. Hemos entrado como incautos al trapo de la independencia de Cataluña. Ya tenemos alguien a quien sacudir, a quien criticar, a quien escupir... Ya estamos contentos y tranquilos. No importa que el hambre se esté ya asomando a muchos hogares, que la depresión empiece a hacer mella en muchas personas, que la angustia y los suicidios se empiecen a instalar en el día a día. Con tener algo de que hablar (Cataluña, el PSOE, el PP, el Madrid, El Barça... ) nos basta.

Hasta que lleguemos al suelo en este salto en el vacío sin paracaídas. A ver quien nos recompone... Claro que siempre está Dios. Olvidaba decir que en España siempre tenemos a Dios para sacarnos del apuro... Seremos memos.

05 noviembre, 2012

Las 3 especies de españoles

Charles Darwin explicó, allá por 1859 en su célebre obra "El origen de las especies", que la selección natural, es decir las condiciones del medio, determinan la diferenciación de los individuos hasta el punto de que, con el paso del tiempo, pueden llegar a convertirse es especies diferentes. Dos especies se consideran diferentes cuando los descendientes híbridos son incapaces de reproducirse entre sí. Como los mulos, para que se entienda.

Hoy hemos desayunado con dos noticias interesantes: tenemos nosecuantosmil parados más en octubre y en España se acrecienta la diferencia entre las clases sociales. Todo a causa de la consabida crisis económica que se aferra a nuestros gañotes. La maldita crisis que nos dejó con el culo al aire y que demostró que los políticos encargados de llevar el timón, llevan 20 años engañándonos a todos. Veinte años de bonanza en los que en lugar de organizar un tejido productivo de futuro, parcelaron el país para que cada europeo se hiciese una casa. Idea brillante, oiga.

La decisión equivocada de los gobernantes convirtió España en un lugar idóneo para la especiación, es decir, para que de una especie única, "Homo hispanicus" (la mujer se incluye en el género homo, que no se me remonte el personal femenino), y por acción de las condiciones ambientales, se seleccionen variedades que terminen por ser incapaces de generar descendientes fértiles.

El ambiente social hará que cada día sea más difícil el acceso desde las clases inferiores a las clases acomodadas. Los pobres no podrán disfrutar de oportunidades para dejar de serlo y se mezclarán entre sí. Se fomentará la endogamia y, sus descendientes sólo se reproducirán entre ellos, acelerando de esta manera la selección natural. Lo mismo los ricos: no se mezclarán con los pobres ni con la clase media. Así las nuevas generaciones de pudientes serán más pijas, si cabe, y acabarán por tener descendientes pijérrimos que aprenderán a decir "ooseaoye" antes que "papá", o "mamá".

Luego está la clase media, que como está cómoda, se queda quieta, no vaya a ser que si se mueve le planten otro impuesto para mantener el cotarro. La inmovilidad se refiere también al movimiento de caderas necesario para reproducirse. La clase media tendrá cada día menos descendientes; su economía da para el sostenimiento de la pareja, o al lo sumo uno o dos retoños, con lo cual disminuirá su número hasta llegar a la extinción, Porque ya no habrá jubilación, claro.

Cuando esto ocurra, pobres y ricos tendrán que llegar a un acuerdo, porque, hombre, al no haber clase media, a ver quien paga impuestos para mantener los servicios, a los funcionarios y a todos los políticos (estos son una clase aparte no pertenecientes a la especie nodriza). Entonces, sin duda, intentarán reproducirse entre ellos. Pijas y pijos con una pinza en la nariz mientras fornican con pobres y "pobras". Habrá preñaciones a tutiplén. Y los representantes de ambas clases estarán muy contentos porque los descendientes serán, lógicamente, de clase media, por un principio matemático simple.

Sin embargo, pobres y ricos son ya variedades demasiado alejadas; constituyen especies diferentes y sus híbridos, la clase media, no pueden reproducirse. Son estériles. Son mulos (rico y "pobra") y burdéganos (pobre y rica). Con lo que a las clases extremas no les va a quedar otra que seguir yaciendo para mantener el número de mulos que sostengan el sistema. Qué cosa más curiosa esto de la selección natural... Pobres y ricos condenados, no a entenderse, pero si a joderse, en el sentido más literal de la palabra. Siempre dije yo que el tal Darwin era un genio.

02 noviembre, 2012

Tragedia en Difuntos

Las chicas muertas en la fiesta, por llamarla de alguna manera, organizada con motivo de la Víspera de Todos los Santos (Halloween), pagaron un precio demasiado alto por un rato de diversión. Ellas no volverán a fiesta alguna. Sus padres se preguntarán toda la vida si no deberían habérselo prohibido. Sus amigos llorarán amargamente su pérdida, algunos por mucho tiempo, otros, hasta el siguiente botellón. La sociedad se escandaliza y se revoluciona, como siempre que algún joven resulta muerto por causas semejantes.

De poco sirve ahora lamentarse, el mal ya está hecho. Sin embargo el aparato social tiende a la autojustificación. Busca responsables, causas, algo que explique el hecho: puertas de emergencia, aforo,  petardos, demasiado alcohol, ... También mezcla cosas, porque a la sociedad le encanta el revoltijo y se denuncia la presencia de menores como si ello fuera relevante. Se pregunta si los permisos estaban en regla. Los organizadores defienden su gestión, pero la empresa es sospechosa... Lo dicho, un revoltijo.

Qué hayan entrado, o no menores, no causa el accidente, que los permisos estuvieran, o no en regla, no causa la catástrofe. Lo único real es que se permitió una fiesta "descontrolada" en un recinto preparado para otro tipo de cosas. Los chavales, metidos en un vórtice de música, diversión, gritos y risas están a lo suyo. De repente, por lo que sea, alguien entra en pánico y todo de desmorona. La tragedia está servida. Y ahora viene la gran cuestión: por qué ocurrió. Quién es el culpable se deduce del porqué.

Un pabellón deportivo está preparado para eventos a los que la gente acude ordenadamente y se marcha de la misma manera. Todos hemos acudido a conciertos en este tipo de recintos y nos hemos sentido agobiados al finalizar. Siempre resulta difícil salir. Siempre hay alguien que quiere correr más, se producen empujones, el espacio entre las personas se reduce a milímetros. Si esto pasa cuando hay cierto orden ¿Qué puede ocurrir entonces cuando hay un momento de pánico en una fiesta caótica como la de ayer? El riesgo se multiplica por mil.

Es una aberración meter a varios miles de jóvenes en una celda, por muy grande que esta sea. Lógicamente, la muchachada va a beber y a tomar cosas, serán jóvenes, pero no son imbéciles y les gusta divertirse. Ellos no son culpables de nada. La ignorancia de quién tuvo la feliz idea de celebrar la fiesta en un recinto cerrado, o de quién consintió en hacerlo, es la única causa de las muertes. El error es este y los responsables son quienes lo organizaron y quienes lo permitieron. Otra cosa es que sea, o no legal, pero esto es irrelevante. Siguen siendo los responsables y sobre su conciencia están las muertes de las chicas. Si la justicia actúa, o no, es secundario.

No es un problema de que los jóvenes no sepan divertirse si no es en macrofiestas ni tonterías semejantes. El sentido común de los chavales les lleva a celebrar botellones en lugares abiertos y diáfanos: son más cómodos y cada uno puede hacer casi lo que quiera. Los espacios abiertos dan seguridad a la manada, en los espacios cerrados la muerte puede estar emboscada y manifestarse de muchas maneras, fuego, agua, pánico...

El modo e divertirse la chavalería siempre estuvo en entredicho. Eso mismo pensaban nuestros padres de quienes ahora somos padres. Ellos hacen lo que deben como nosotros lo hicimos. Qué diferencia hay entre esto o ir a un concierto en los 80 con varios cubatas puestos y con un canuto en la mano. Es responsabilidad de la sociedad, de alguien concreto, desde luego, velar porque el modo de diversión no desemboque en tragedia. Si alguien organiza una fiesta loca en un laberinto cerrado, en una ratonera, en un crematorio y no evalúa bien el riesgo y se produce la catástrofe, el responsable es únicamente el organizador y, por extensión quien le otorgó el permiso.

28 octubre, 2012

Y cualquier día rodean los ayuntamientos

El alcalde o el concejal cuya vocación de servicio le llevó a presentarse a las elecciones para hacer algo por su pueblo y por sus vecinos es una especie en extinción. Existen, naturalmente personas así y ayuntamientos centrados en el trabajo del día a día por los vecinos. Son los pequeños consistorios en los  pueblos. Aquí los "políticos" tienen que hilar fino, so pena de ser increpados por su gestión en plena calle y a la vista de todos. Pero esto no deja de ser una especie de fotograma bucólico que se difumina en cuanto el pueblo pasa a villa, la villa a ciudad y la ciudad a gran urbe.

A partir de un determinado momento los ayuntamientos son máquinas de generar gasto y deuda. En cuanto el tamaño supera los 50.000 habitantes ya empieza el baile: corrupción, navajazos por sueldos y liberaciones, puñaladas por ocupar cargos... Vamos, lo lógico y normal en este país donde la seriedad es la virtud menos extendida; incluso no es ni considerada virtud.

No hace nada el semanario alemán Der Spiegel publicaba un reportaje sobre Ana Botella ( aquí el artículo en inglés). Los alemanes estarán locos, pero no son tontos y meten a calzador a su electorado propaganda para cargarse de razón y bloquer el dinero que España necesita. Pero es que, si esto es cierto, que lo es, es un abuso de tal magnitud que no me extrañaría, como dice el encabezado, que empezasen a ser rodeados los ayuntamientos. No me extrañaría que la gente al ver el despilfarro insultante de dinero y medios se levantara desde su lamentable estado de paro y pobreza.

De Madrid se dice en el reportaje que el ayuntamiento es un palacio cuya remodelación ha costado 500 millones de euros; que el despacho de Botella es mayor que el del Presidente de los Estados Unidos; que tiene un mayordomo cuya única función es servirle el café;  que dispone de 260 asesores personales y altos cargos que cobran de media 60.000 euros; y que el ayuntamiento posee, además, 267 coches oficiales de uso personal, más que todas la capitales de la eurozona juntas... Impresionante.

¿Estarán exagerando? No lo sé, pero me temo que no. Además, con toda seguridad, en Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Bilbao, Zaragoza y todas las grandes ciudades las cosas son parecidas. Más aún. Cualquier ayuntamiento  en torno a 100.000 habitantes tiene un buen número cargos de libre designación bien pagados y cuya única función estar allí chupando del bote 4 años, o los que dure el partido en el poder. Cargos que no hacen ninguna falta en estos casos, y yo creo que en casi ninguno, salvo en áreas muy técnicas y específicas.

El gasto es enorme y nadie lo va a cortar. Pero tal vez a alguien se le ocurra la idea de rodear los ayuntamientos corrompidos (son miles). Tal vez a alguien se le ocurra boicotear plenos, gritar en el exterior, increpar a los ediles. No quisiera ser profeta, pero un vaticinio tal, no es difícil de hacer, No se necesita bola de cristal. Y los ayuntamientos son elementos de cercanía. Ojo, políticos municipales. Los excesos en la gestión van a traer consecuencias. Basta con que empiece la gente en uno y el ejemplo correrá como un reguero de pólvora. Tiempo al tiempo.

25 octubre, 2012

Seriedad

Hace muchos años vi una entrevista que le hacían a Severo Ochoa. Por si algunos, o muchos, no lo saben Ochoa fue un científico español (asturiano) premio Nobel de medicina y fisiología. Pues en esta entrevista, Nieves Herrero, creo que era, le preguntó sobre su mujer, que hacía pocas semanas que había muerto.

Severo Ochoa era un hombre ya bastante mayor, más de 80 años. La periodista quiso introducir un cierto sentimentalismo en la entrevista y le dijo algo referente al gran amor tenía por su esposa.  Que si no pensaba que ella, probablemente sería feliz y le estaría esperando en el cielo. El Dr. Ochoa la miró como con desgana y le espetó: "Señorita, verá..., yo soy una persona seria".

En lo que a mi respecta la seriedad en lo concerniente a lo social, a lo político y a lo laboral, es la base de todas las relaciones. España es lo que es y está como está por falta de seriedad. La marca España, de la que tanto se habla y a la que se alude: qué si una huelga general perjudica a la marca España, que si lo que dice Aznar perjudica a la marca España... Estupideces. La marca España será tanto más reconocida cuanto más seria sea España.

La capacidad de un país para hacer negocios, el prestigio de un país en el contexto internacional, el respeto por un país por parte de los otros, depende casi en exclusiva de la confianza que se desprenda de las acciones de dicho país... Dicho de otra manera, de su seriedad. Y España, desgraciadamente no es un país serio. Estamos encantados de ser como somos. La imagen de España es la de un país al que le encanta la juerga, la siesta, gastar, no trabajar...

La imagen de España es la de los políticos corruptos la de los empresarios del ladrillo sin cultura, pero con avión privado, la de las obras faraónicas, la de los presidentes que dicen que va bien, o que no hay crisis, o nada, como éste de ahora. La imagen de España es la del gesto agónico del ministro de Guindos al lado del alemán de turno; o la de Mas hablando en inglés desmarcándose de la centralidad (quién coño sabe, o a quién le importan, los deseos de Cataluña en Australia); o, por qué no, la imagen de gente buscando comida en los contenedores.

Sin embargo en España hay gente seria, empresarios fiables, políticos en foros internacionales  capaces de hacer lo correcto, instituciones con prestigio, científicos de alto nivel. Individualidades. Qué pasa entonces... Pues nada, tan solo es una cuestión de valores y de paradigmas. Los tenemos equivocados. En lugar de una imagen de seriedad aprovechando esas individualidades, España país, proyecta una imagen de república bananera. ¿Le parece a alguien normal que sea más fácil crear una empresa en Zambia que en España? Pues no, no es normal. Y esa precisamente es la imagen de España.

¿Se darán cuenta los partidos políticos del problema mientras dilucidan en una parte lo que hacen con tanto poder y tan poca competencia o mientras discuten en la otra sobre si son galgos o podencos? La respuesta es no. Son incapaces. Y lo son porque simplemente no se emplean con seriedad en el ejercicio de sus obligaciones. Se emplean con tan poca seriedad que no saben ni cuales son realmente. Cambiar, o no cambiar, he ahí el dilema.

23 octubre, 2012

Difusión vídeos

A través de un comentario en mi último post, alguien desde Estados Unidos me facilitó la dirección de estos vídeos (enlaces abajo). En ellos una ciudadana valiente y que se la juega, hace preguntas concretas a Artur Mas. No tienen desperdicio.

Qué sea en Cataluña no indica nada. Solo es un ejemplo de lo que la política y los políticos están haciendo con el dinero de todos. Seguro que en toda España: estado central, comunidades y grandes y pequeños ayuntamientos pasa algo parecido.

A mi me han hecho sentir vergüenza, como supongo que a cualquiera que los vea, sea, o no, político; vote a quien vote. Porque, antes que electores con una preferencia u otra, somos ciudadanos y el dinero es nuestro.

Vaya desde aquí mi solidaridad con esta aguerrida ciudadana, harta como tantos de nosotros de que nuestros votos sean utilizados para robar y para gestionar en provecho propio.

Gracias a todos por escucharlos pacientemente y por difundirlos.

Vídeo 1  Vídeo 2

 ¿De verdad tenemos que seguir aguantando esto?
Este extraño país

Somos exportadores potenciales de mano de obra, el mayor exportador potencial del mundo. Tenemos 6 millones de desocupados que nuestro sistema no es capaz de emplear. Somos el país de Europa con mayor capacidad de generación de paro, o de mano de obra excedente (MOE) según se mire.

Los agentes sociales y políticos están ocupadísimos en preparar huelgas, ganar elecciones regionales, hablar de independentismo, de crisis de partidos abandonados por los electores, de cómo recortar pareciendo que no se recorta, de como obtener un rescate sin que parezca que se pide... en fin, de todas esas cosas tan "importantes" pero que no resuelven el problema número uno del país: la MOE.

Me lleva a escribir sobre esto de la MOE el hecho de que, según el Banco Mundial, España, nuestra pobre España (con Cataluña y País Vasco incluidas) es uno de los países del mundo en los que más difícil es constituir una empresa. Estamos el 136º de 185. Por detrás de Afganistán, Burundi, Zambia, Kenia, Marruecos, Kósovo, Nepal... ¿No es para sonrojarse? No por estos países, sino porque comparativamente a nuestro nivel de desarrollo las cosas deberían ser de otra manera, pienso.

Qué crear una empresa sea fácil es básico para que aparezcan canteras de empleo. Para crear una empresa solo se necesitan ideas por parte de la gente y legislación simple por parte del sistema político legal. Las ideas seguro que las hay, máxime cuando todo el mundo sabe que la necesidad aguza el ingenio. Pero, claro, si la gente está en el paro y crear una empresa le lleva decenas de trámites, un montón de tiempo y unos cuantos miles de euros, sencillamente la gente se espera en la inactividad a que la cree otro y a que les den trabajo cuando la tenga lista. O sea, fomentando la iniciativa, que se dice.

Parece mentira que los políticos no intervengan en esto. El gobierno debería estar encima de este tipo de cosas y la oposición mordiéndole la yugular y presionando para que se haga algo rápido. Sin embargo aquí se sigue hablando de que si el referndum catalán, que si el soberanismo vasco, que si el nacionalismo español o que si el PSOE está triste. ¿Es que los políticos son gilipollas? Voy a tener que pensar que sí. Porque si no tiene que ser que lo que pasa es que este país, España, es raro... Muy raro.

19 octubre, 2012

Política y mediocridad. ¿De verdad hay que votar?

Cuando ya creía que había oído todas las sandeces del mundo en la campaña de elecciones autonómicas en Galicia y País Vasco, no, no era así. Madrid no se resiste a no ser noticia y, si antes ya teníamos las salidas de pata de banco de Esperanza Aguirre, ahora aparece este otro genio, Tomás Gómez, haciendo la competencia. Este "animal político" acusa a los abuelos de los del PP de robar la infancia a no se quién... En fin, incalificable.

Esto de la política no tiene ya epítetos para calificarla. El panorama es aterrador. Mire uno adonde mire solo ve una estepa yerma y estéril. ¿Extraña entonces que la abstención sea una opción de lo más lógica? ¿Es posible meter en una urna una papeleta con el nombre de Aguirre, de Gómez, o de gente capaz de decir estas estupideces? ¿Analizaron en Galicia y País Vasco la cantidad de sinsentidos que salieron de las bocas de los que piden el voto? ¿Merece esta gente que nadie se moleste en ir a los colegios? No sé, el domingo lo veremos.

Por qué no tienen los políticos un comportamiento normal es algo que los psicólogos no han sabido todavía explicar, que yo sepa. Yo creo que es que, cuando ingresan en un partido, alguien les dice que los electores son una especie de rebaño que está ahí afuera y que hay que tenerlos entretenidos inventando cualquier cosa: debates falsos, acusaciones infundadas, lo que sea, pero algo que les haga confrontar, como si fuera el fútbol.

Estoy convencido que cuando a alguien lo meten en una lista electoral, tras haber superado las duras pruebas de lamerle el culo a quien haga falta y tragar, como si fuera una exquisitez, toda la mierda que le pusieron delante, le dan un libro en el que se explica lo que hay que hacer. En ese libro se dice, con toda seguridad, que el buen representante debe dirigirse a la oposición siempre en términos inquisitivos y acusarles de cualquier cosa, de la que sea, con el objetivo de tener contentos a sus electores.

Al parecer el amigo Tomás, habló en estos términos en un debate sobre pensiones... Da igual el debate, el caso era liarla para que vean los votantes que él está ahí para algo. Lo que no sé es para qué está; ni él ni ninguno en estos momentos. Es triste decirlo, pero no se oye en todo el espectro político ni una sola propuesta sobre cómo podemos salir de este agujero en el que estamos por su causa. Solo hay reproches de unos a otros, acusaciones de "irresponsabilidad"... Bla, bla, bla... Pero todo sigue sin moverse. Son los responsables y no saben qué hacer, entonces se inventan otro problema (actividad de desplazamiento en etología).

Y en las elecciones autonómicas que vienen todavía van a tener partidarios. Va a haber quién va a ir votar. Es admirable la capacidad de sufrimiento del electorado en España. Pero yo creo que cada día más gente se va decidiendo a dejar esta relación sadomasoquista con los partidos políticos. Los electores queremos el control, o no vamos a las urnas. Los Tomases Gómez de turno nos empujan cada día un poco más al pozo negro. Pero algunos no estamos dispuestos a tolerarlo y vamos a decirlo alto y claro: la política no es esto.

13 octubre, 2012

Terrorismo económico

No contentos con el ataque especulativo a la deuda de los países del sur de Europa, los mercados: gran banca, grandes capitales privados y otros "cárteles" van a clavar sus dientes en el tercer mundo. Los más pobres van a ser todavía más pobres porque esta gente, los mercados, pero que tienen nombre y apellidos, está alterando el precio de los alimentos básicos.

El tercer mundo no sabe lo que es estado de bienestar. Su estado permanente es el de subsistencia básica. En los países pobres, toda África, por ejemplo, el dinero no se gasta en sanidad o en el Imserso o en educación. Se gasta en cereal para que la gente coma algo; el gasto principal son los alimentos más básicos.

Según la Oxfam, desde 2010 el precio del maíz, trigo y azúcar se elevó un 70%. Esto hará que muera gente, millones de personas, sobre todo niños. Esto hará que también millones de personas sufran hambre, se debiliten, pierdan la más mínima dignidad. El ansia de dinero de los que lo tienen todo y mucho más quita lo más básico a la gente que sufre. Esto solo tiene un nombre: terrorismo económico. El terrorismo económico debería estar reconocido como delito.

Lo que los bancos alemanes y algunos no alemanes; lo que los grandes capitales especulativos están haciendo a Europa del sur es grave, pero no es más que robar. Compran nuestra deuda obteniendo dinero barato (al 1%) del BCE y cobrando por ello el 6%, o el 7%. Un chollo, desde luego, pero un delito menor comparado con el terrorismo contra los más desfavorecidos. Esto es algo abominable.

Los países del tercer mundo solo tienen una moneda para pagar el precio artificialmente elevado de los alimentos: vidas humanas, millones de vidas humanas. Y la política no va a hacer nada porque detrás de esas subidas de precio está el interés de grandes corporaciones y algunos países productores que van a obtener pingües beneficios a costa de la muerte por hambre de millones de congéneres anónimos.

Un día no muy lejano la sociedad hará cuentas con toda esta gente. Yo que ellos estaría preparado, porque al que no le queda nada que perder no le importa ya lo que hace. Y la esperanza de que los políticos hagan lo que se espera como representantes de la sociedad, hace tiempo que ya está perdida.


07 octubre, 2012

La abstención sí es una opción electoral

Los periódicos de hoy advierten de este fenómeno. El sondeo del CIS sobre Galicia y el País Vasco indica que esa desafección ciudadana es real y puede traducirse en una alta abstención. Se une a esa impresión de pesimismo ciudadano el deterioro de la imagen exterior de España. ¿Tendrá algo que ver la "decadencia" de la clase política. Puede, pero hay otras cosas más serias para el ciudadano que el hecho de que los políticos sean decadentes.

 
La abstención es una opción electoral meditada, declarada por los encuestados en el último informe del CIS sobre Galicia y el País Vasco. Si se suma el resultado de la abstención declarada, el del voto en blanco y el de la abstención media en una elecciones normales (30%), resulta que quienes se sienten en los escaños representarán a poco más del 50 % del electorado.


La abstención declarada más el voto en blanco representan en ambos territorios en torno al 20%. Los datos llevan a preguntarse si elegir no participar, o votar en blanco sirve para algo. Pero, aparte de que sirva, o no, es una opción que crece día a día con la desafección de los ciudadanos para con la política, causada por la baja capacidad de los políticos para desempeñar correctamente su oficio.


La gente se abstiene por varias razones (ver carta director El País) pero una de ellas, la más importante, es por desacuerdo con el sistema electoral y por el hecho de que los políticos respondan ante el partido, pero no ante el ciudadano que los eligió, porque realmente el ciudadano eligió a un partido. Diabólico, ¿no? Se elige a un partido que configura, a dedo, una lista y luego, los que salen de la lista se autodenominan representantes del pueblo. ¿No es absurdo?

Por eso las cosas tienen que cambiar. Por eso los políticos no se sienten responsables de nada. Por eso la abstención es una opción electoral como otra cualquiera. Es la opción de los ciudadanos que quieren presionar a los partidos para que el sistema sea más representativo y las personas que ocupen los escaños no sean meras marionetas que respondan ante el partido que les da la teta y lo hagan ante el ciudadano que alimenta la teta de los partidos y la barriga del político con sus impuestos. La abstención es un mensaje serio, un aviso a navegantes.

Creo que está claro, aunque, por supuesto se puede discrepar. Para eso hay algo llamado libertad de elección. No obstante, antes de decir que la abstención favorece al PP, o al PNV, o a quién sea, piénsese en ello. Al fin y al cabo casi da igual quién gobierne, como quedó demostrado en la etapa Zapatero. Cuando llegó la hora de recortar, recortó, y si hubiera ganado, los recortes habrían sido parecidos. Puede que menos en educación y sanidad, y más en otros asuntos, incluido el impuesto a las grandes fortunas. Pero poco más.

03 octubre, 2012

79.645

"La secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, ha destacado que, pese a los datos negativos de septiembre, el incremento del desempleo es "sensiblemente menor" al registrado hace un año al encadenar cuatro meses consecutivos con un ritmo de crecimiento menor que en el 2011." (El periódico.com).

Es decir: la mierda nos llegaba antes hasta la boca y ahora nos llega hasta las cejas, pero sube a un ritmo menor... Tal vez porque nos la vamos tragando, se me ocurre. Qué indigno es el oficio de político cuándo hay que decir estupideces semejantes. ¿No se da cuenta esta señora de que insulta a la inteligencia de los ciudadanos al interpretar los datos de ese modo? ¿Cuándo, de una maldita vez vamos a bajar a nivel de suelo y a afrontar los problemas arremangados y con ganas de resolverlos?

Entre tanto hay una reunión de "presidentes" autonómicos y hablan de no sé cuantas cosas. Entre tanto el "gobierno" duda si pedir, o no, el rescate y Rajoy habla en Nueva York delante de periodistas económicos que todavía deben estar partiéndose el culo de la risa que les daba un tipo que se fumaba un puro por el medio de la gran manzana mientras ese mes en el país del que es responsable se perdían 2.655 empleos cada día.

¿De verdad alguien cree que esto es serio? Ni gobierno, ni oposición, ni partidos políticos, ni sindicatos, ni nadie habla del problema real. El problema, dicen todos, es el paro. MENTIRA. El paro es una consecuencia de todos los desaciertos políticos y económicos de los últimos 20 años que nos llevaron a una fuerte pérdida de actividad. ACTIVIDAD es la palabra clave. Las personas inactivas demandan actividad. El problema es la falta de ACTIVIDAD y no se ataca.

En el gobierno, en la oposición, en los sindicatos y en los partidos políticos el silencio es absoluto cuando se les hace la pregunta clave. ¿Qué se está haciendo para crear actividad? Y se guarda silencio porque la respuesta es: NADA. Solo se llora, aquí todo el mundo llora, pero nadie hace nada. Y España continúa su descenso por el plano inclinado hasta que al final llegue al nivel cero de desarrollo. La mano de obra emigrará, la población activa disminuirá, la gente se empobrecerá hasta el mínimo para subsistir... Eso sí, los incompetentes políticos seguirán gestionando la miseria.

30 septiembre, 2012

Autonómicas. ¿Qué hará la mayoría silenciosa?

De aquí a final de año van a celebrarse elecciones autonómicas en Galicia, País Vasco y Cataluña. Estoy expectante por ver qué va a hacer la mayoría silenciosa. ¿Castigará a los políticos en general? ¿Castigará al gobierno central? ¿Se acrecentará el sentimiento nacionalista? No sé, pero va a ser entretenido comprobar si, de una vez, el electorado aprendió y deja a un lado los sentimentalismos y vota, o no vota, en función de lo visto en la legislatura que termina.

En el País Vasco lo que se juega es de índole filosófico. Después de décadas de violencia, la opción de los nacionalistas radicales gana terreno, tanto que pueden ser alternativa de gobierno incluso al mismo nivel del PNV. Muy bien, estupendo... Los vascos (y vascas, como siempre se cuidan de decir ahora los líderes) tendrán la oportunidad de ver cómo esta congregación tradicionalista se desgasta en el ejercicio del gobierno. Los vascos necesitarán una legislatura "ultra" para darse cuenta de que, por muy vascos que sean, este es un mundo plural y de dependencia mutua en el que es mejor eliminar fronteras que ponerlas... Allá ellos. Nada como un buen tortazo para saber lo que no se tiene que hacer.

Lo de Cataluña va a ser de risa. Vamos, con toda probabilidad, a comprobar como un tipo que los metió todavía más hondo en el agujero en el que ya estaban va a ganar contundentemente jugando a echarle la culpa de todos los males al "extranjero". El viejo truco de buscar un enemigo para que no se vea la mierda propia... Los políticos argentinos son maestros en ese arte, solo que una vez cabrearon a los ingleses y los molieron a palos. En fin, espero que nadie dé palos aquí, pero los catalanes van a picar como los pececillos inocentes... Es su decisión. Yo al menos no preveo que se les caigan las escamas de los ojos y vean qué y quién es realmente Cataluña. Aunque tal vez haya sorpresas.

En Galicia podría darse un fenómeno muy curioso. El asunto nacionalista entre los gallegos tiene menos predicamento. Ellos son muy gallegos pero no muy nacionalistas. En Galicia tengo la impresión de que puede canalizarse todo el sentimiento contra los políticos en general manifestado el 25 S y posteriores. Los gallegos son inteligentes y están hasta el gorro de sus políticos. en Galicia podría darse una abstención muy elevada y también un alto porcentaje de voto en blanco. Galicia puede ser el test para ver si la sociedad está, o no realmente harta de sus representantes. Galicia es la clave... Veremos.

27 septiembre, 2012

25 S. La clave política

La respuesta de los partidos a la concentración de protesta del pasado 25 de septiembre fue completamente fuera de lugar. Por un lado estaban los que se manifiestan preocupados por la desafección de los ciudadanos hacia los políticos; por otro los que salieron a pescar (IU) y se integraron en la protesta, como si ellos no tuvieran responsabilidad (claro, fueron insultados); también están los que pescaron desde dentro del congreso (UPyD); y luego el PP, que desde su altura considera irrelevante que se haya producido un hecho semejante. Esta es la talla política de quienes dicen que nos representan. Busquen debajo de su entrepierna.

Está perfectamente claro que, cada vez que hay una manifestación no controlada por las fuerzas tradicionales (sindicatos), es considerada casi como antinatural y se toman muchas precauciones. De estas convocatorias se aprovechan siempre los descerebrados extremistas, o simplemente gamberros, para hacer sus cosas y causar todo el desorden y el revuelo posible. Esto siempre es así. Pero la policía, o quién manda a la policía parece no saberlo, o si lo sabe se lo calla, porque siempre pasa lo mismo. Se producen cargas, se agita el personal y todo estalla. Luego la policía se extralimita y ya tenemos la historia montada, y claro, el sentido de la concentración desmontado. También puede ser que a quién manda a la policía le interese que se monte la bronca...

Los medios de comunicación solo se hacen eco de la parte de la batalla, sin importarles demasiado de que va la guerra, y lo que salta a la opinión pública, al final, es lo que interesa a partidos y medios de comunicación, pero especialmente partidos: la forma, en lugar de el fondo. Las tertulias van de cómo de violenta fue la policía, o de provocadores los manifestantes, pero no de por qué varios miles de personas estaban allí gritando sabiendo que se exponían a llevarse algún que otro palo.

Solo hace falta ir a tomar una cerveza y escuchar las conversaciones de la gente. Cuando se habla de los políticos se les mete a todos en el mismo saco y lo que se oye no puede transcribirse. Esta es la realidad. Y esta realidad es la que movió a la gente a ir frente al congreso a manifestase. Algo tan simple como esto. Aquellas personas estaban allí para decirles a los políticos lo que la sociedad piensa de ellos. Eso es todo. Y lo que piensan es lo que se oye en la calle.

 Y Rajoy en USA habla de la mayoría silenciosa. La mayoría silenciosa se quedó en casa, claro, porque no se quieren meter en follones, pero no porque no piensen de los políticos lo mismo que los que estaban delante del congreso. Rajoy lo sabe, no es tan tonto, pero tiene que defender su garbanzo como cualquiera. El problema puede venirle cuando la mayoría silenciosa guarde también silencio en las urnas y se quede también en su casa el día de las elecciones. ¿Qué dirá si en Galicia se encuentra con un 40% de abstención? La mayoría silenciosa está hasta el arco del triunfo de ir a votar para legitimar a incompetentes.

Si esto hará cambiar las cosas, o no, lo desconozco. Si los partidos tuvieran inteligencia, que no la tienen, sabrían que la población demanda simplemente más control en la representatividad. Quiere que los candidatos respondan ante los electores, no ante el partido y quiere que la política se haga para el bien pueblo, no para el del partido. Así de sencillo. Las cosas son siempre sencillas, solo que hay quien vive de enredarlas.

25 septiembre, 2012

Consultas populares

Por lo general, las consultas populares en la mayor parte de los países se dejan para ocasiones solemnes o muy importantes. Preguntar a la población de manera vinculante es un asunto muy serio precisamente por eso, por lo de vinculante. Los gobernantes suelen tenerle pánico a las consultas de este tipo, porque el tiro les puede salir por la culata.

Ahora en Cataluña se baraja la posibilidad de preguntarle al pueblo sobre la autodeterminación plena, la independencia o como quiera llamarse. Pero, todos tranquilos, eso no va a ocurrir porque los propios teóricos convocantes (los nacionalistas) tienen canguelo por el resultado. Si el pueblo dice lo contrario a sus pretensiones, o si no se gana por una mayoría contundente, quedarían para siempre jamás deslegitimados, con lo que se les acabaría el chollo.

Los nacionalistas están encantados en su ubicación actual. Mandan en Cataluña, lo hacen como el culo, pero tienen un chivo expiatorio para culparlo de todos los males. De este modo toda su incompetencia queda diluida. Estos nacionalistas de ahora no tienen talla política, como los no nacionalistas, ni en Barcelona ni en Madrid. No queda nadie en España con talla suficiente para afrontar este asunto, salvo que llamen a González y a Pujol para que se entiendan.

Pero vuelvo al principio. Qué tienen de malo las consultas populares, aunque solo sea para saber cómo está de contento o de descontento el pueblo. Por qué tanto miedo a la evaluación. Por qué tanto miedo a someterse al veredicto de los ciudadanos. Por qué una vez por legislatura no se hace una consulta de aprobación de la gestión. Estoy convencido de que esto serviría para avanzar y daría un giro a la manera de hacer política. No se trabajaría para el partido, sino para la sociedad, que cada cierto tiempo emite su implacable opinión.

La independencia de Cataluña es irrelevante porque no es posible, ellos lo saben. Europa va en dirección contraria. Lo único que pretenden los nacionalistas es controlar España. Es algo viejo, no debe preocupar a nadie, va en el ADN del nacionalismo catalán especialmente. Pero hay cosas relevantes que se podrían preguntar al pueblo. Cosas que sería muy saludable conocer para orientar la acción política. Aquí van algunas ideas:


  • En Cataluña. Muy rápido. ¿Está usted satisfecho con la gestión económica y social del actual gobierno autonómico (aquí igual hay que poner nacional)?
  • En España. La misma que la anterior.
  • En Cataluña. ¿Quiere usted que Cataluña sea independiente?
  • En España. ¿Aprueba usted el actual sistema de representatividad basado en listas hechas por los partidos políticos?
  • En España. ¿Cambiaría usted la ley electoral?
  • En España. ¿Aprueba usted la eliminación de las diputaciones y la reducción de cargos políticos a dedo en las Administraciones central, autonómica y local?
  • En España. ¿Cree que debe disminuir el número de representantes en los parlamentos autonómicos y ayuntamientos?
  • ... Habría muchas más, esto son solamente algunos ejemplos a vuela pluma.
 Pero a qué no estaría mal que de vez en cuando hubiera ejercicios de este tipo. Incluso varias preguntas pueden ser hechas a la vez. En Suiza mismamente los hacen y he oído que les va algo mejor que a nosotros.

21 septiembre, 2012

Aguirre

Una amiga a la que quiero como a una hermana me recriminó que no hubiera escrito nada en al blog respecto a la dimisión de Esperanza Aguirre. La verdad, le dije, es que no encuentro nada que escribir sobre una persona semejante. Cómo que no, me dijo, es la presidente (sí, la presidente, no la presidenta) de una comunidad y es una persona importante que deja su cargo por enfermedad.

Mi amiga es visceral y romántica. Para ella que esta mujer esté enferma le da una credibilidad superior a los que no lo están, y si se va, dice, es porque su dolencia no le permite hacer más de lo que hace. Por eso deja paso a otros, porque no puede más, porque se ve obligada.

No es que ella sea simpatizante del PP, ni del PSOE, es inteligente y sabe que todos estos van a lo suyo. Pero eso de que alguien con cáncer siga al pie del cañón la supera. Pasa a ser un héroe, una heroína, en este caso... Aguirre la heroína.

Esperanza Aguirre no es nadie, ni nada. Igual da que los voceros del ala derecha a la derecha del PP se empeñen en hacerla válida. Esperanza Aguirre es una presidente mediocre y que basa su política en el autoritarismo, las malas formas verbales y en el populismo más barriobajero. Basta el resumen que ella misma hace  de su gestión: se siente orgullosa de la educación bilingüe y se arrepiente de sus meteduras de pata.

Aguirre mete, metía, la pata constantemente. Parecía una de estas aleladas salidas de los programas basura de telecinco. Una cosa como la Pantoja, pero en noble. Las meteduras de pata son más o menos las mismas, lo que ocurre es que en una presidente de comunidad, o ministra que fue, tienen una repercusión mucho mayor.

Esperanza Aguirre no es tonta. Sus meteduras de pata no son meteduras de pata. Es lo que realmente piensa. Su talante político es ultraderechista, ultrautoritario, ultra todo. Si de ella dependiera, todos tendríamos que pedirle permiso para ir a mear, o para echar un kiki. Y ella se pondría oronda: usted sí que fue bueno, usted no que hoy no se comportó.

Eso es Esperanza Aguirre. Esa es su historia en la política. Ese es su legado: un baúl lleno de aire... Nada. Por eso no hablo de Esperanza Aguirre, porque no hay nada en ella ni a su alrededor. Y porque miles de personas tienen cáncer, y padecen del corazón, y de espondiloartritis anquilosante y de un montón de cosas y tienen que seguir tirando por el carro de los suyos. Pero no tienen una cámara para que todo el mundo vea qué heroicos son.

Se me olvidaba decir que aposté con mi amiga que Aguirre dimitió por otra cosa que por su cáncer. Aposté con ella unas botellas de sidra a que a que dimitió porque se pasó de rosca en el asunto de Eurovegas. El tiempo determinará al ganador... Aunque sea lo que sea beberemos sidra y nos divertiremos

Desde este blog emito opiniones, a veces envenenadas. Esperanza Aguirre, la política, no es santo de mi devoción. Pero a la persona, a Esperanza, la que fue niña, adolescente, la que se enamoró y que tuvo hijos por los que se preocupó. A esa Espe, le deseo lo mejor: que se restablezca y que viva plena y felizmente largos y largos años. Faltaría más. Uno sigue siendo bien nacido.

15 septiembre, 2012

Claro que deben cobrar los políticos

En qué cabeza cabe que alguien no cobre por trabajar. La cortina de humo lanzada por la mente floja de Cospedal para desviar la atención de la sociedad de los problemas reales, que el gobierno intenta, con o sin éxito, resolver es nada más que eso: una maniobra de distracción. No hay ningún inconveniente para que los políticos cobren, es más, deben tener un muy buen salario, siempre acorde con su responsabilidad.

El mérito de Cospedal es el saber bien dónde se mueve. Las aguas turbias del populismo barato son su hábitat natural. Ella sabe muy bien (el PP también lo sabe porque juega a esto) que declaraciones de este tipo exacerban a la gente y la vuelven en contra de sus adversarios, los socialistas, que van ganando terreno por las meteduras de pata del gobierno. Lo que hace Cospedal es política basura. Lo que no sabe, es que este tipo de prácticas ilegítimas acaban pasando factura en las urnas. La demagogia siempre fue mala compañía en el oficio de político.

Los políticos deben cobrar. No hay más discusión. Son lo que podríamos llamar funcionarios electos para realizar una labor muy específica. Por eso no hay ni que plantearlo. Trabajan, luego cobran. Ahora bien, otra cuestión es si la estructura de representatividad social es demasiado pesada o no, que a mi me parece que sí lo es. Tengo muchas dudas respecto a si debe haber los diputados y senadores que hay (los senadores dudo siquiera que daban existir); estoy completamente seguro de que las autonomías están sobrecargadas de parlamentarios y los ayuntamientos de concejales.

La reducción drástica de políticos submarino, o sea aquellos que sin haber salido elegidos se les coloca en puestos de responsabilidad, debe ser inmediata. Los partidos no tienen ningún derecho a tener comisarios en las administraciones, hay funcionarios a patadas. Podríamos decir que con un escalón político por debajo de ministro es más que suficiente, y en las comunidades lo mismo.

En los ayuntamientos sobran montones de concejales liberados y de "altos cargos" contratados para ejecutar tareas funcionariales con el único fin de "tener el control". El control de qué, me pregunto. Y en las comunidades sobra también este tipo de cargos y los inventados para la gestión de fundaciones y empresas propiedad del gobierno. En virtud de qué principio hay que tener el control político de la función administrativa o de las empresas públicas. La administración y las empresas no saben de política, solo de acción.

Estos son los problemas reales que ni Cospedal, ni nadie en todo el espectro político, quiere afrontar. Los aparatos de los partidos en un estado que no es democrático, sino partitocrático, son tan enormes que están obligados a colocar a miles de favorecidos en actividades inventadas que no aportan nada a la sociedad. Este es el asunto, no el que señala esta buena mujer tocada por la suerte y que sin ser ninguna lumbrera dispone de tres salarios y es rica y poderosa. Lástima para ella que no pueda engañar más que a los que son tan simples como ella y no ven la muleta.

Es urgente, y además importante, para este país arreglar con el máximo consenso esto. Merced al sistema electoral que lleva a la partitocracia nos estamos gastando enormes cantidades de dinero en algo que solo sirve para hacer las cosas cada día peor. Si todo el mundo sabe que "el sistema" tiene la culpa, habrá que cambiar el sistema... Digo yo... Igual hasta evitamos el rescate.

11 septiembre, 2012

La lucha territorial

Cuando se estudia el comportamiento de las hienas enseguida se ve que el territorio es para ellas de importancia capital. Disponer de un área para nutrirse, para reproducirse, para vivir, en definitiva, es básico. Una manada matará o morirá por su territorio, porque de este depende su subsistencia. Esta defensa se intensifica cuando falta lo básico para sobrevivir: agua, caza, cadáveres,... Esto las lleva expandir sus dominios entrando en conflicto con sus congéneres con el objetivo de conquistar más territorio. Y si hace falta matar, o morir, se mata o se muere.

Cuando los pastos son abundantes y la caza campa por doquier, no hay preocupación por lo territorial. Solo cuando vienen mal dadas pasa a ser la prioridad. Mientras se pueda dormir a la sombra con la panza bien llena de carne no hay problema. Sin embargo, cuando la necesidad acucia, el sonriente carroñero se hace menos selectivo y empieza a comer de todo, incluso los cadáveres de los de su especie.

España es en este momento un erial, no hay abundancia de casi nada, solo de hienas dedicadas a la política. Las hienas hacen ahora aflorar el conflicto nacionalista para agarrarse al poder del que se nutren como vampiros. A nadie le hace falta una cosa como esta en un estado de debilidad, pero no importa... No importa, lo que cuenta es lo suyo.

Los políticos carroñeros catalanes lo hacen así cada vez que se ven en aprietos, como los políticos Argentinos, sacan el nacionalismo de la chistera y se termina el problema. Miles de personas en la Diada piden la independencia mientras las hienas se ríen. Ahora, piensan, tendrá que llegar ese dinero que antes tiramos a la alcantarilla, cuando sobraba.

Este sentimiento nacionalista e independentista surgirá en todas las comunidades. La teta de la madre España está seca, no la queremos para nada. Y el pueblo saldrá a la calle a pedir la independencia... Galicia, Cataluña, País Vasco, Asturias (primera nación española)... Andalucía también querrá ser la república andaluza y Ceuta como Mónaco, un principado para el juego y las putas... Madrid dejará de llamarse Madrid para llamarse España y Extremadura se pensará si se agrega a Portugal, que están un poco menos alienados que aquí.

Pero que coño están haciendo los nacionalistas, los españoles y los periféricos alentando este falso conflicto. ¿No se dan cuenta de que el juego nos lleva a perder a todos? Puede que en otro momento tengamos que pensar en el federalismo, o en la desintegración de esto que llamamos España. De acuerdo, pero, ahora no... Claro que a las hienas esto no les preocupa, solo la comida, la carroña les importa.

09 septiembre, 2012

La demagogia y la parte por el todo

Hay una fuerte tendencia en el carácter español a tomar el todo por la parte. Decimos con toda tranquilidad que a todo el mundo le gusta algo o que la mayoría piensan de una u otra manera sin sonrojarnos por nuestra falta de datos y de rigor al generalizar de una manera tan sorprendente. "A todo el mundo le gusta el fútbol"... A mi no. "Todo el mundo ve este o ese programa de televisión"... Yo no.  "Todo el mundo ve bien que los diputados no tengan sueldo"... Yo no.

Dolores de Cospedal lo dice sin ningún tipo de ambages (puede que a ella le baste con cobrar dos sueldos enormes de los tres que tiene y no le importe quedarse sin el de diputada). Dice que esto de que no cobren los diputados gusta a todos los ciudadanos y lo entienden muy bien. Yo, de verdad, Dolo, no lo entiendo. Si un diputado trabaja, tiene que cobrar. No se de dónde puedes sacar que los diputados tienen que tener otras actividades profesionales que produzcan rentas, o es que no puede ser diputado un ciudadano en el paro y sin ayudas. Cómo se puede ser tan populista. Estás acostumbrada a un funcionamiento muy raro de un partido político.

El PP está tirándose a la más baja de las artimañas demagógicas para que el pueblo más inculto vea lo bien que lo hacen y las ideas tan innovadoras que tienen. No se dan cuenta de que a pesar lo informe de la masa electoral, algunas personas se quedan perplejas ante este tipo de manifestaciones. Cómo puedes atreverte, Dolo, a decir que gusta a todos los ciudadanos. Yo soy ciudadano y, perdona, me parece una estupidez que solo puede salir de una cabeza poco dotada.

Otras de las cosas que propones me parecen bien. Qué haya menos diputados. Realmente no hacen falta tantos, ni tantos concejales liberados. Pero tampoco hacen falta tantos apoyos ajenos al funcionariado común en la monstruosa administración española. Mira a ver cuantos asesores, cargos repartidos a las vacas sagradas del partido en cosas que nada tienen que ver con la acción política, contratos a empresas de amigos y amigos colocados por libre designación tienes en tu pseudoestado y hay en todos los pseudoestados de esta pobre España a la que habéis medio hundido todos los de tu clase (me refiero a los políticos).

Sois una máquina enorme de chupar dinero para no hacer nada con él, que no sea gastar para mantener la rueda dando vueltas sin llevarnos a ninguna parte. Así que haz el favor de no decir simplezas. Adelgazad las administraciones, pagadles a los funcionarios como se merecen, hacedles trabajar y quitaos del medio todos menos los que sean estrictamente necesarios para que una democracia funcione en ayuntamientos, comunidades y administración central. Y empezad a trabajar de una vez en lugar de rascaros vuestras partes, que es lo que lleváis haciendo desde que pasamos la transición.

06 septiembre, 2012

Eurovegas y el Petromocho

En el 93, hubo un escándalo mayúsculo en Asturias a cuenta de una teórica inversión por parte de unos árabes en una refinería. Una inversión interesante de lo que hoy podrían ser entre mil y dos mil millones de euros. El asunto resultó un fiasco, y no solo eso: era un timo. Por suerte se descubrió a tiempo, gracias a la prensa y la cosa se arregló con unas cuantas dimisiones, entre ellas la del presidente de la comunidad, J. L. Rodríguez Vigil por lo que el llamó "dignidad política".

En aquella época a algunos los políticos todavía les quedaba algo de honorabilidad y, en política, aún había algunos ciudadanos serios. Pero esta época no es aquella. Si yo fuera Esperanza Aguirre, me guardaría muy mucho de hacer sonar las campanas con el asunto Eurovegas, no vaya a ser que resulte también un timo de tomo y lomo. Aunque, a la vista de cómo se desarrollan los acontecimientos y la tendencia a la verborrea que tiene esta mujer, veo bastante complicado que se mantenga en silencio.

No tengo ni idea de qué puede reportar un complejo de juego y de hoteles, y de no sé que otras cosas, a Madrid y a España, pero, probablemente nada más que gastos y problemas. El empresario dirá que la cosa le tiene que salir bien y el gobierno de España y el de Madrid, que aquí gobiernos tenemos para dar y tomar, le darán lo que pida en su ambición desmedida por ganarse un tanto electoral: exenciones fiscales, adaptaciones legales, subvenciones... Cualquier cosa para obtener beneficios electorales. Es la ambición desmedida de quien cae en un timo.

Cuidado, Esperanza...
 Cuidado, Mariano.
No expongáis vuestro trasero
 al amigo americano.

Si todo resulta un fiasco, como me temo, quiero escuchar con detenimiento las explicaciones y a quién se culpa (seguro que a la oposición) y quiero ver si hay alguna dimisión, aunque desde mi humilde tribuna, casi me atrevo a asegurar que no habrá cosa tal; la "dignidad política" es cosa del pasado.

No tengo ninguna base en que apoyarme para hacer esta exposición, pero, ya que Esperanza Aguirre se permite intuiciones, por qué no va a permitírselas un servidor.

02 septiembre, 2012

¿Y de crear actividad qué?

Ya está bien de tomar el pelo a las personas. Enseguida va a hacer un año que nos gobierna el PP con  "supermayoría", que diría un pijo, y aparte de recortes, subidas de impuestos, frases vacías, fantochadas, verborrea, amenazas, injusticias, sacudirle al débil, proteger al poderoso y no sé cuantas estupideces más que, como puede verse no sirvieron para salir del agujero, no han hecho nada.

Se están dedicando a reducir el pastel haciendo más pequeña la parte de los que menos parte tienen. Da igual que vivan un poco peor los que ya viven mal. Da igual que tengan un poco menos de pensión los que tienen una mierda; da lo mismo que los funcionarios se queden sin paga extra, van a vivir de todos modos; qué más da que la sanidad deje de ser universal, que vayan a otro lado los sin papeles, aquí no les queremos... Cómo se puede ser tan ignorante.

Todos estamos de acuerdo en que hay que reducir gastos, pero hay que promediar. ¿Dónde está un buen bocado a los grandes salarios y a las grandes fortunas? ¿Dónde está un adelgazamiento serio del coste (no del gasto) del estado, tanto central como autonómico? Donde está, en definitiva un plan de gestión del gasto que se enfoque al objetivo del déficit. Con un plan serio, el pueblo aceptaría participar de los sacrificios necesarios, pero hace falta ejemplaridad, es decir: empiezo por reducir yo (estado) mi propio gasto y por meter mano primero a los que más tienen.

También estamos de acuerdo en que el PSOE y el PP, en sucesivos gobiernos, no pincharon la burbuja inmobiliaria y estamos así por su mala gestión. Bueno cuando digo todos me refiero a los ciudadanos, porque en el PSOE están convencidos de que fue el PP y en el PP de que fue el PSOE. Pero como los políticos son por definición alelados, vamos a dejarlo. Pues a pesar de saberlo y de saber que los bancos están como están por la misma causa, le cuentan milongas a Europa, y Europa no traga, claro... Los españoles son mentirosos compulsivos, así que antes de mandar un euro que lo expliquen bien. En Bruselas ya hace tiempo que cayeron del Guindo. Pobre hombre, las estupideces que debe contar mientras le miran con cara de póker.

Y luego, y más importante, está la actividad. Tenemos a un 25% de la población mano sobre mano. La principal obligación del gobierno y de la oposición (de toda) es hacer lo imposible para generar actividad y limitar la tasa de paro. Sin embargo, están todos como estúpidos explicándonos lo malos o lo buenos que son los recortes y demás historias. Eso no nos interesa. El pueblo los va a sufrir lo mismo que lleva sufriendo a este atajo de políticos incompetentes desde hace más de 20 años. El mensaje es, pues, muy claro.

Excelentísimos e incompetentísimos señores de la política, en el poder y en la oposición. Cuándo van a levantar ustedes su seboso culo de sus asientos y ponerse a trabajar para que este país recupere la actividad. En qué momento van a dejar ustedes de hablar de vaguedades para llegar a un acuerdo serio que nos impulse. O es que quieren ustedes que la gente les acabe insultando por la calle y tirando tomates a su oronda cara y a sus caros trajes. ¡¡MUÉVANSE JODER!!

30 agosto, 2012

El policía y el psicópata

Ahora ya podemos titular así el folletín. Ahora ya tenemos servido el menú para que media España chusca pase de pensar en llegar a fin de mes a darle vueltas a un caso más de tremendismo novelesco. Todos los ingredientes están servidos en bandeja de plata, expuestos a todos de manera oficial por el comisario responsable de la investigación en un programa de marujas y alienados de esos que ponen en Telecinco.

Solo falta ahora que salgan a la palestra a contestar las inteligentes preguntas del presentador o la presentadora de turno el juez que instruye el caso, el abogado del acusado, la madre de los niños y el propio acusado y que se enzarcen en una discusión en el plató con insultos y esas cosas que tanto gustan a esos millones de catetos capaces de ver este tipo de programas. Sí. estoy llamando catetos a unos cuantos millones de conciudadanos anónimos, que pagan impuestos igual que todo el mundo pero que son lo primeros responsables de que exista este tipo de televisión al legitimarla con la audiencia.

La imagen de este hombre era realmente patética: sentado, uniformado con camisa blanca con las estrellas en las hombreras, con su aspecto normal, eso sí con ojillos inteligentes, contestando a preguntas estúpidas de media docena de necios y necias sobre detalles escabrosos de la personalidad del supuesto asesino... Digo bien, imagen patética. Pero lo curioso del caso es que el tipo, en lugar de sentirse como en una violación, no parecía estar tragando ningún sapo, parecía estar disfrutando del interrogatorio. Van a tener razón los psiquiatras, no hay nada que nos guste más que hablar de nosotros mismos y largar sobre los demás. Aquí hay 3 minutos de muestra. ¿Qué puede pensarse ahora de la policía?

Me pregunto si esto es un precedente o si es una excepción. ¿Vamos a ver ahora a mandos de la Guardia Civil y de la Policía en los platós? Porque, si es así, habrá que tentarse la ropa, puesto que esto significará que las investigaciones y las diligencias, teóricamente secretas, van a ser aireadas y expuestas a información pública. Será como en los autos sacramentales de la inquisición: se pone a un acusado en el estrado, a un par de policías ofreciendo detalles, a unos cuantos tertulianos haciendo comentarios incisivos y a un presentador que asume el papel de moderar la escena y listo. Una hora más tarde el público vota a través de sus móviles sobre si se electrocuta o no al reo.

Por favor... Un poco de cordura. Digo muy a menudo que los políticos no deben ocupar determinados cargos, y digo bien. A ningún profesional se le hubiera ni pasado por la cabeza enviar a un comisario de policía a un plató de televisión basura. Solo a un político estúpido con mando sobre personal policial se le puede haber ocurrido una cosa así. La policía concede entrevistas e informa, pero de otra manera, hombre. Este comisario no fue a Telecinco porque quiso: se lo ordenaron.

No hay excusa para llevar al público estas cosas. Se trata de algo muy serio: unos pobres niños supuestamente asesinados y quemados por su padre... Que si los huesos, que si los dientes, que si la temperatura de la hoguera, que si ya estaban muertos o no cuando los quemaron... POR FAVOR, QUÉ ES ESTO. No hay derecho a hacer exposición pública de este tipo de hechos. Es inaceptable.

Debe saberse qué parte de la cadena de mando envió al comisario a la televisión a hacer el ridículo de esa manera. Y quien haya sido debe ser cesado fulminantemente. Ese país tiene que seguir siendo serio en algunas cosas.

28 agosto, 2012

¿Quien quema el monte?

Siempre me pregunté que hay detrás de los incendios forestales. En algún tiempo creí haber comprendido que, fuera de los accidentes, que los hay, estaba el malsano interés de las recalificaciones de suelo para poder construir y meterse un buen puñado de millones en el bolsillo. Muchos de los incendios costeros de los años 90 y la primera década del 2000 fueron por eso. Pero la ley se cambió para impedirlo y, además, la construcción ya no da beneficios.

Lo de ahora parece distinto. La inmensa cantidad de hectáreas arrasadas este verano me hace pensar que en este país tan raro hay gente que sencillamente hace daño por hacerlo. De otra manera no tiene sentido que sean provocados la mayor parte de los incendios del último periodo. ¿Puede realmente manifestarse el descontento personal quemando montes? Si es así, estamos en una sociedad repleta de tarados cerebrales, porque los incendiarios, creo yo, tienen que ser muchos.

Puestos a pensar mal, los montes pueden quemarse, además de por los rayos y otros accidentes, o sencillamente por fastidiar, por la rabia de haberse quedado sin la retribución esperada al no contarse con un importante número de brigadistas: "ahora se van a enterar estos por no contratarnos para mantener limpios los montes". También pueden quemarse para forzar la contratación de medios en un país sin actividad: helicópteros, cuadrillas, mano de obra extra...

¿Será posible que esto sea así? Prefiero creer que no, pero cada día me inclino más a pensar que el personal, por la crisis y todo eso, tiene alteradas las neuronas.

24 agosto, 2012

Solidaridad Europea: la gran mentira

La diplomacia, y por extensión la política, tiene entre sus particularidades la de decir lo que no es, y creérselo, y hacérselo creer a la opinión pública. Hay que hacerlo, eso sí, con la cara seria y en un ambiente solemne. Se convoca una cumbre y se sale de ella con cara de poker para enfrentarse a los micrófonos y hacer las pertinentes declaraciones, que serán las que hagan que los periódicos creen opinión y se difunda el sentido real o irreal de lo tratado.

Estos días, en Berlín, Alemania y Francia se reunieron para estudiar si se le daba a Grecia un respiro o se le exigía el cumplimiento estricto de sus obligaciones presupuestarias. Nada de respiros: el pueblo griego debe continuar con sus sacrificios para, por este buen camino, salir poco a poco de la crisis que lo atenaza... Y una mierda.

Grecia, lo mismo que España y, casi seguro Italia, aunque aquí tengo dudas porque Italia pesa demasiado, están resolviendo los problemas de financiación de Alemania. Los intereses exagerados de la deuda que tienen que pagar los países mediterráneos son aprovechados por los bancos alemanes, holandeses, franceses, etc. El pueblo de los países del sur, merced a la incompetencia de sus gobernantes durante un par de décadas, está pagando el estado de bienestar de los países del norte.

Europa no tiene nada de solidaria, es una entelequia el "uno para todos y todos para uno". Y no dejará de serlo hasta que no sea una Europa con política común, además de dinero común. El norte veía encantado como se despilfarraba en el sur, cómo los imbéciles en los gobiernos sacaban pecho (recuérdense los pavoneos de Berlousconi) y presumían de su economía (Aznar, Zapatero cacareaban orondos de sus logros)... El norte tenía la seguridad de que en no mucho tiempo iban a tener que pedir dinero de manera urgente y a cualquier precio, y ellos iban a estar esperando.

Los políticos de Alemania y compañía son tan culpables como los del sur de la crisis de la deuda. No estuvieron interesados en la política preventiva. Durante casi 20 años permitieron todos los excesos mediterráneos: prejubilaciones, subsidios, gasto público innecesario, administraciones repetitivas, subbvenciones sin sentido, política energética errática. Es decir, lo que se supone que no se debía hacer. ¿Por qué ahora se exige cumplimiento y no en los años de bonanza?

La respuesta es solo una. Si yo tengo mi dinero bien guardado y veo que mi vecino gasta más de lo que gana, es cuestión de tiempo que tenga que pedirme prestado. Entonces yo se lo dejaré a un interés jugoso. Él tendrá que poner a trabajar a sus hijos menores de edad y mendigará en la calle, pero yo solo tengo que mirar para otro lado para no sentir vergüenza mientras relleno mis depósitos a costa de su sangre.

Me pregunto que pasaría si el Mediterraneo en pleno se sale del Euro, forma una moneda común y no paga la deuda. Los sacrificios al menos estarían justificados porque no serían para engordar a los banqueros del norte, verdaderos especialistas a lo largo de la historia en tener agarrados por las partes a los países gobernados por demagogos despilfarradores.

20 agosto, 2012

Fiestas: este país no tiene remedio

Son las 2:00 de la madrugada del lunes 20 de agosto de 2012. A unos cientos de metros de donde vivo una orquesta toca y toca a todo volumen. Nadie duerme, creo yo, porque el ruido es muy fuerte. Los bajos y la batería casi hacen retumbar los edificios... No exagero.

En España hay un 25% de paro, pero un 75% de la población activa tiene que trabajar mañana, día 21. La mayor parte por la mañana, lo que quiere decir que tiene que madrugar. Funcionarios, bomberos, médicos, operarios, conductores de autobús, taxistas, fontaneros y muchos más irán a cumplir con su obligación laboral en condiciones indignas.

Estoy en completo desacuerdo con las fiestas, con la juerga y con toda diversión que impida el buen descanso de los ciudadanos. Siempre dije, desde muy joven que es mayor el derecho de una sola persona a descansar que el de mil a divertirse. ¿Alguien puede imaginarse a un neurocirujano realizando una incisión en el delicado tejido cerebral después de una tortura semejante y habiendo dormido solo un par de horas? ¿De quien es la culpa si se le va la mano y el paciente se muere?

Hay leyes que impiden que estas cosas pasen, pero no se respetan, y si no las hay deben ser creadas. Este tipo de prácticas atentan contra la dignidad humana y dicen mucho de la subcultura reinante en una sociedad. Y puedo jurar que me gusta la fiesta, la alegría, la juerga y todo lo que sea diversión. Pero esto es inaudito. Es sencillamente lamentable y vergonzoso.

Qué en un país se hagan fiestas que impidan dormir a la gente siendo laborable el día siguiente, o se programen partidos de fútbol a las 23:00 de los domingos, o que permite cualquier clase de ruido urbano en las horas nocturnas solo puede ser explicado de dos maneras: o es un país de salvajes, o los políticos que lo rigen son una panda de gilipollas insensibles. Yo me inclino más por esta última.

15 agosto, 2012

Los putos 400 €

Uno en este país no para de pasar vergüenza. Vergüenza ajena, por supuesto. Ahora, el gobierno, en un gesto caritativo, muy cristiano, como es de esperar de este grupo, decide alargar la agonía de no sé cuantos parados subsidiándolos con 400 € al mes, pero ojo, con condiciones. ¿Cómo se puede ser tan miserable? ¿Cómo se puede tener tan poca sensibilidad?

A ver si consigo algún día que algún político entienda las cosas. Los parados, aparte de joderse porque no les queda otra, lo que quieren es una actividad que les permita vivir, no 400 putos euros para sobrevivir en medio de su desesperación. Los 400 putos euros al mes de 2 millones de personas, por ejemplo, significan al año alrededor de 10.000 millones de Euros. ¿Es que quieren ideas de qué tienen que hacer para sacar eso y mucho más?

¿Cuánto cuestan todos los cargos "técnicos" ocupados por políticos sin escaño y que, en realidad deberían estar ocupados por funcionarios que ya hay? ¿Cuanto cuestan los "asesores" y todo el aparato técnico administrativo de todos los parlamentarios autonómicos? ¿Cuanto cuestan todos los concejales liberados sin necesidad? ¿Por qué hacen falta tantos liberados chupando de nuestra sangre? ¿Cuanto cuesta la "soberanía autonómica" que sirve de cachondeo en otros países cuando se habla de España? Embajadas de Cataluña... Manda cojones. Y la gente pasando hambre.

Podríamos continuar casi hasta el infinito, pero para qué, si ninguno va a tomar medidas. Para qué, si cada político en activo en este país no se avergüenza de pertenecer a una estirpe que destruyó todo lo que los ciudadanos con nuestro trabajo construimos durante décadas de esfuerzo. Esto no tiene remedio, a no ser que alguien empiece el cambio en los partidos, que los abra al pueblo y los ponga al servicio del pueblo.

En España no hay políticos, hay parásitos que gozan extrayendo los jugos de esta sociedad moribunda por causa de su incompetencia... Qué asco.

03 agosto, 2012

Intentar comprender

Uno puede preguntarse qué es lo que hace a España tan particular, qué es lo que hace que, desde siempre, nuestros vecinos del norte nos hayan visto un tanto diferentes y hayan tenido, y tengan, tanta desconfianza en nosotros. Yo me lo pregunté muchas veces... Qué pasa con España. Por qué no quieren ayudarnos en este momento tan duro.

No he tenido que hacer grandes esfuerzos para hallar una respuesta satisfactoria. Durante diez o doce años España tuvo un crecimiento anormal basado en una entelequia: la construcción. Nuestros administradores hicieron gastos en base a sus grandes ingresos como si la economía estuviera sustentada sobre bases sólidas. Gastaron en miles de cosas que ni necesitábamos ni podíamos permitirnos. Al final, cuando estalla todo, nos encontramos que no hay en la caja dinero para seguir viviendo de la manera en que lo hacíamos. Es más, no queda dinero ni para lo básico: educación y sanidad.

Ya desisto de denunciar que los culpables tienen nombre y apellidos y de pedir que el sistema, el estado, ese estado que según Hobbes debe estar por encima de todas las casas y ser fuerte e implacable, los ponga en la picota para darles el castigo merecido. Y desisto porque España tiene ese problema: la debilidad del estado. El estado, en España no es más que un concepto sin contenido ni fuerza. El estado, en España, no es sustentado por nadie. Carece de fuerza impulsora para ir hacia delante porque está mal concebido. Por eso, España, no saldrá de la crisis... A no ser que cambie, cosa difícil conociendo a sus políticos, teóricos agentes de los cambios.

Ante esto, ante un estado débil, ante un país que gasta más de lo que puede, ante un país que no ahorra, ante un engendro autonómico, ni federal ni central, plagado de políticos poco serios que mienten más que hablan; ante esto, la desconfianza de nuestros socios es lógica. Y a Italia le pasa algo parecido, pero al ser una economía mejor sustentada por su capacidad de producción, está un poco menos desguarnecida.

Por eso comprendo a los alemanes, holandeses, fineses, etc... Por qué les vamos a dar dinero, dicen. Nosotros no tenemos la culpa de que se lo hayan gastado cuando tenían mucho. Nosotros no tenemos por qué pagar sus caros lujos actuales. Nosotros ahorramos como hormigas para el invierno. Por qué tenemos que pagar sus excesos... Qué lo paguen ellos.

Claro que, estos vecinos no son conscientes de que quien lo pasa mal es la gente que menos culpa tiene de la situación. Pero, en el fondo, tienen toda la razón. Lo que tenemos fue causado exclusivamente por nuestras decisiones y nuestras políticas de gasto. Y hacen bien en negarse a darnos crédito porque es cuestión de tiempo que España se lo gaste sin emplearlo en lo correcto. Por qué va a haber que comprar con el fondo común bonos de unos estados que tienen que pedir un crédito para pagar otros.

Pues así estamos y lo lamento infinitamente. Los contribuyentes no tenemos la culpa, pero vamos a pagar las consecuencias. Y los nórdicos tienen razón; si el caso fuera el contrario yo pensaría lo mismo: que no se lo hubieran gastado.