La impotencia de los engañados
Ayer en el Congreso el presidente, con esa voz desganada y carente de tono, mandó desalojar a la gente que desde la tribuna increpó a los diputados por el asunto de las preferentes. Claro, en el hemiciclo hay que mantener un orden, oiga. Pobre gente gritaba por sus ahorros perdidos en la gran estafa llevada a cabo por las Cajas de Ahorros, la banca controlada por los partidos políticos, sindicatos, etc. Gritaban de impotencia. Llamaban ladrones y sinvergüenzas a unos cuantos diputados y a una amplia mayoría de escaños vacíos. Una lastimosa imagen de la dignidad personal y profesional de los teóricos representantes de los ciudadanos. Aquí puede verse. Qué lástima de gente, pobres... Pero qué pena de parlamento: mayoría absoluta de escaños vacíos... Qué vergüenza.
Los sucesivos gobiernos autonómicos y centrales permitieron prácticas delictivas de las Cajas. La estafa es un delito y consiste en engañar a alguien vendiéndole un producto que no es tal, o incitándole a comprar algo sin informarle de los riesgos reales que tiene. Las cajas estaban manejadas principalmente por el PP, mayoritario en las Comunidades Autónomas, pero también por el PSOE, IU, Sindicatos, Ayuntamientos, etc... Por qué nadie impidió tal macroestafa. Por qué el Banco de España, en manos del gobierno central no cortó de raíz esto. Solo cabe pensar una cosa: porque todos estaban compinchados para sacar el dinero a los pobres incautos e ignorantes.
Hoy sabemos que el expresidente de Navarra llegaba a cobrar hasta 5.000 € por un día de asistencia al consejo de Caja Navarra. Él dice que no hizo nada ilegal (será caradura). Fue recibido e increpado a la puerta de la audiencia adonde acudió a prestar declaración como imputado. No hay otra forma. ¿Cómo puede la gente hacer oír su voz y canalizar su disconformidad con lo que está pasando? No hay canales. Las iniciativas populares, como la de la PAH son ninguneadas en el parlamento; los partidos políticos no son sensibles a los problemas de la gente, o al menos no parecen hacer nada por solucionarlos. Por eso a los ciudadanos afectados por la desgracia, la estafa, el paro, los desahucios o las preferentes no les queda otra cosa que la protesta en rebeldía: acoso a los políticos dónde sea: en su casa, en la sede de su partido o en el parlamento.
Sin embargo, los actos de protesta son reprimidos con la fuerza de la ley: multas, expulsiones, alejamientos, blindaje de sedes de partidos o del parlamento. Se pretende con estas acciones cerrar la boca a los ciudadanos, no dejar decir para no tener que oír y, así, los problemas no oídos no existen. Esta es la actitud de la política hacia los ciudadanos. Es verdad que muchos políticos a nivel individual piensan y sienten que la razón está de la parte de quien protesta. Bien. Pues que lo digan alto y claro todos los que así lo estimen y que se rebelen contra sus propios partidos y exijan que se legisle para el ciudadano, no para quien ya lo tiene todo.
Blog de Jesús Arribas. Ciudadano que observa la realidad desde Avilés, una ciudad periférica de tamaño medio en el norte de España. En este momento, en estado de rebeldía personal.
12 abril, 2013
09 abril, 2013
La doble moral con el dinero
Resulta triste ver lo que pasa en Portugal, que no es muy distinto de lo que pasa en España, Italia, y ya no digamos en Grecia o Chipre. La gente pierde poco a poco sus derechos sociales, les son hurtados en aras de una austeridad malsana e imprescindible por las decisiones políticas tomadas en su propio país y en otros más poderosos y con capacidad de decidir, de exigir que se hagan las cosas de una determinada manera que les favorezca a ellos. Los países ricos no quieren mantener subsidiados eternamente. Cada palo aguantará su vela.
El mensaje es claro: hay el dinero que hay, ni un euro más, el estado de bienestar depende de cada uno, y si no lo puede pagar, que recorte. Claro y contundente. Los portugueses necesitan recortar más, no tienen dinero para mantener su sistema. El Tribunal Constitucional dice que no, que el gobierno no puede hacerlo. Muy bien; también puede decir que es inconstitucional que por la noche no sea de día, pero no por ello va a hacerse la luz. El dinero es limitado y punto: no hay más.
Sin embargo si uno se para a pensar un poco en el asunto se le pueden ocurrir varias preguntas perversas: ¿Cuánto hace que no es sostenible el estado de bienestar en los países del sur? ¿En qué se basaba la sostenibilidad del sistema? ¿Por qué se otorgaron más derechos y más ventajas de las que se podían costear? ¿Qué mecanismos garantizaban la continuidad 'ad eternum' de todo ello?
La respuesta es clara a casi todas ellas: En los países del sur el sistema era solo sostenible en tanto el PIB, la actividad, fuese creciente, fuera de esto solo mediante la emisión de deuda se podía garantizar; se dio más de lo que se podía con el único fin de obtener o mantenerse en el poder político; y el único mecanismo que puede garantizar el futuro del estado de bienestar es el impuesto puro y duro, de otro modo no hay continuidad posible.
Si se pregunta individualmente a las personas todas están de acuerdo en tener acceso universal y gratuito a la sanidad, en disfrutar de una pensión digna y en que el estado proteja a los desfavorecidos. Nadie dice no a servicios públicos gratuitos ni a servicios sociales expandidos a todas las capas. Sin embargo, si a estas mismas personas se les pregunta si aceptarían pagar más impuestos, todas, o casi todas dicen no. ¿Por qué? ¿Es que son tan necios que no entienden las cosas más simples?
Las empresas ubicadas en cualquier país hacen lo imposible por evadir impuestos; casi todas nuestras grandes empresas lo hacen, disponen de sedes en paraísos fiscales donde esconden grandes cantidades de dinero por las que no pagan los correspondientes impuestos; sin embargo no se sonrojan cuando piden al gobierno que abarate el despido o que les subvencione inversiones. Esta es la parte del león hablando de impuestos, y la que nadie se atreve a tocar porque es más fácil estrangular al pequeño contribuyente, y dentro de estos a quienes tienen nómina controlada.
Los pequeños defraudadores, que sumados constituyen cantidades muy fuertes en impuestos no pagados, también desean el estado de bienestar, pero que lo pague otro. Ellos siguen comprando o vendiendo "sin iva" haciéndose un favor a sí mismos y causando un enorme mal a la sociedad. El tendero de la esquina que compró un jamón "sin iva" sabe que está defraudando, robando, pero le da igual, se justifica pensando que los hay que roban más. Tenemos pues un problema de enormes dimensiones y solo se le puede meter mano con liderazgo político fuerte y con participación de los ciudadanos en el sistema, con transparencia absoluta de las instituciones y con mano de hierro contra la evasión fiscal.
La política tiene, pues, trabajo que hacer, pero no lo hace. No es extraño pues que cada día sea más odiada por los ciudadanos.
Resulta triste ver lo que pasa en Portugal, que no es muy distinto de lo que pasa en España, Italia, y ya no digamos en Grecia o Chipre. La gente pierde poco a poco sus derechos sociales, les son hurtados en aras de una austeridad malsana e imprescindible por las decisiones políticas tomadas en su propio país y en otros más poderosos y con capacidad de decidir, de exigir que se hagan las cosas de una determinada manera que les favorezca a ellos. Los países ricos no quieren mantener subsidiados eternamente. Cada palo aguantará su vela.
El mensaje es claro: hay el dinero que hay, ni un euro más, el estado de bienestar depende de cada uno, y si no lo puede pagar, que recorte. Claro y contundente. Los portugueses necesitan recortar más, no tienen dinero para mantener su sistema. El Tribunal Constitucional dice que no, que el gobierno no puede hacerlo. Muy bien; también puede decir que es inconstitucional que por la noche no sea de día, pero no por ello va a hacerse la luz. El dinero es limitado y punto: no hay más.
Sin embargo si uno se para a pensar un poco en el asunto se le pueden ocurrir varias preguntas perversas: ¿Cuánto hace que no es sostenible el estado de bienestar en los países del sur? ¿En qué se basaba la sostenibilidad del sistema? ¿Por qué se otorgaron más derechos y más ventajas de las que se podían costear? ¿Qué mecanismos garantizaban la continuidad 'ad eternum' de todo ello?
La respuesta es clara a casi todas ellas: En los países del sur el sistema era solo sostenible en tanto el PIB, la actividad, fuese creciente, fuera de esto solo mediante la emisión de deuda se podía garantizar; se dio más de lo que se podía con el único fin de obtener o mantenerse en el poder político; y el único mecanismo que puede garantizar el futuro del estado de bienestar es el impuesto puro y duro, de otro modo no hay continuidad posible.
Si se pregunta individualmente a las personas todas están de acuerdo en tener acceso universal y gratuito a la sanidad, en disfrutar de una pensión digna y en que el estado proteja a los desfavorecidos. Nadie dice no a servicios públicos gratuitos ni a servicios sociales expandidos a todas las capas. Sin embargo, si a estas mismas personas se les pregunta si aceptarían pagar más impuestos, todas, o casi todas dicen no. ¿Por qué? ¿Es que son tan necios que no entienden las cosas más simples?
Las empresas ubicadas en cualquier país hacen lo imposible por evadir impuestos; casi todas nuestras grandes empresas lo hacen, disponen de sedes en paraísos fiscales donde esconden grandes cantidades de dinero por las que no pagan los correspondientes impuestos; sin embargo no se sonrojan cuando piden al gobierno que abarate el despido o que les subvencione inversiones. Esta es la parte del león hablando de impuestos, y la que nadie se atreve a tocar porque es más fácil estrangular al pequeño contribuyente, y dentro de estos a quienes tienen nómina controlada.
Los pequeños defraudadores, que sumados constituyen cantidades muy fuertes en impuestos no pagados, también desean el estado de bienestar, pero que lo pague otro. Ellos siguen comprando o vendiendo "sin iva" haciéndose un favor a sí mismos y causando un enorme mal a la sociedad. El tendero de la esquina que compró un jamón "sin iva" sabe que está defraudando, robando, pero le da igual, se justifica pensando que los hay que roban más. Tenemos pues un problema de enormes dimensiones y solo se le puede meter mano con liderazgo político fuerte y con participación de los ciudadanos en el sistema, con transparencia absoluta de las instituciones y con mano de hierro contra la evasión fiscal.
La política tiene, pues, trabajo que hacer, pero no lo hace. No es extraño pues que cada día sea más odiada por los ciudadanos.
03 abril, 2013
La soledad del ciudadano
Las personas, en tanto electores o ciudadanos, son difíciles de contentar. No todos tienen las mismas sensibilidades ni las mismas opiniones ni la misma visión de las cosas, de ahí que, de manera natural, se pertenezca a un grupo o a otro. Y es así en todo, desde el fútbol a la política pasando por los gustos artísticos, aficiones culinarias u opiniones sobre qué o cómo debería ser la organización social, sindical o familiar... Vamos, que cada uno es de su padre y de su madre y busca estar cerca de quién más se asemeja a él en esto de la visión de las cosas. Sin embargo ahora nadie discute. Basta escuchar las conversaciones de la gente para ver que todos están de acuerdo. Nos están jodiendo entre todos y aquí nadie hace nada.
La sociedad necesita referentes, referentes que no tiene; referentes que, o han desaparecido, o se esconden. Los partidos políticos están ausentes, preocupados únicamente de subsistir en el ambiente de "políticofobia" que hay en la ciudadanía. Los sindicatos, parecido, enmierdados en asuntos turbios que favorecen la vagancia y el vivir del cuento; sin dedicarse a hacer lo que deben: presionar para crear actividad. El Gobierno derribándolo todo y sin ideas para que la economia despierte y la capacidad productiva pueda ser utilizada. Los medios de comunicación, atentos a complacer a sus "amos" ideológicos en una labor vergonzosa.
Al no tener guías el ciudadano está ausente, sonado, como un boxeador al que le han dado tantos golpes que es incapaz de pensar con racionalidad; acurrucado en un refugio, enroscado en sí mismo esperando a que llegue mejor tiempo, sin darse cuenta de que para ello es necesario que se actúe. Pero no cree que sea él quién tiene que hacer nada. Qué puede hacer, al fin y al cabo alguien cuya única posibilidad de intervención es la protesta en la calle, alguien a quién le cargan con todo sin haber tenido parte en las decisiones que le llevaron a este desastre.
Partidos, sindicatos, gobierno y medios de comunicación deben darse cuenta que son ellos quienes tienen que responder al reto de sacar a la sociedad de este agujero depresivo. Nadie sale solo de una depresión. Lo malo es que aquí, el equipo de psiquiatras no es muy cuerdo que digamos.
Las personas, en tanto electores o ciudadanos, son difíciles de contentar. No todos tienen las mismas sensibilidades ni las mismas opiniones ni la misma visión de las cosas, de ahí que, de manera natural, se pertenezca a un grupo o a otro. Y es así en todo, desde el fútbol a la política pasando por los gustos artísticos, aficiones culinarias u opiniones sobre qué o cómo debería ser la organización social, sindical o familiar... Vamos, que cada uno es de su padre y de su madre y busca estar cerca de quién más se asemeja a él en esto de la visión de las cosas. Sin embargo ahora nadie discute. Basta escuchar las conversaciones de la gente para ver que todos están de acuerdo. Nos están jodiendo entre todos y aquí nadie hace nada.
La sociedad necesita referentes, referentes que no tiene; referentes que, o han desaparecido, o se esconden. Los partidos políticos están ausentes, preocupados únicamente de subsistir en el ambiente de "políticofobia" que hay en la ciudadanía. Los sindicatos, parecido, enmierdados en asuntos turbios que favorecen la vagancia y el vivir del cuento; sin dedicarse a hacer lo que deben: presionar para crear actividad. El Gobierno derribándolo todo y sin ideas para que la economia despierte y la capacidad productiva pueda ser utilizada. Los medios de comunicación, atentos a complacer a sus "amos" ideológicos en una labor vergonzosa.
Al no tener guías el ciudadano está ausente, sonado, como un boxeador al que le han dado tantos golpes que es incapaz de pensar con racionalidad; acurrucado en un refugio, enroscado en sí mismo esperando a que llegue mejor tiempo, sin darse cuenta de que para ello es necesario que se actúe. Pero no cree que sea él quién tiene que hacer nada. Qué puede hacer, al fin y al cabo alguien cuya única posibilidad de intervención es la protesta en la calle, alguien a quién le cargan con todo sin haber tenido parte en las decisiones que le llevaron a este desastre.
Partidos, sindicatos, gobierno y medios de comunicación deben darse cuenta que son ellos quienes tienen que responder al reto de sacar a la sociedad de este agujero depresivo. Nadie sale solo de una depresión. Lo malo es que aquí, el equipo de psiquiatras no es muy cuerdo que digamos.
28 marzo, 2013
¿Por qué los ahorradores?
En Chipre han decidido que, para salvar al país de la bancarrota hay que tomar una parte del dinero de los depósitos bancarios para hacer no se sabe qué exactamente, porque el país no va a levantar cabeza en décadas, siendo muy optimista. ¿Por qué esta decisión de meterles mano a los ahorros de la gente? No llego a comprenderlo. Al parecer es porque Chipre es un país con normas laxas para admitir depósitos del exterior y lo mismo para todo su sistema financiero. Entonces por qué no se circunscribe la acción a este dinero exterior. Por qué también a los depósitos de los chipriotas.
¿Nos quieren hacer creer que quien tiene más de 100.000 € es un potentado? Esta es una de las mayores estupideces que he visto en mi vida. Hombre, no es que abunde la gente que tiene más de 100.000 €, pero, después de toda una vida de trabajo, y habiéndose privado de muchas cosas, no es tan difícil disponer de esa "enorme fortuna".
Alguien se puede imaginar en España, que de repente el esperpento de gobierno que tenemos tomase la decisión de quitar 20.000 € de 100.000 de cada depósito que superase esta cifra? De qué va esto. Qué es esta vergüenza. Es que lo que quieren es que la gente guarde el dinero en el colchón. Porque eso es lo que parece. Quién garantiza que lo que se hizo en Chipre no se puede hacer en cualquier país de la UE.
Porque la cuestión es que los depósitos no son una inversión. La gente deposita su dinero en el banco, es decir, lo guarda allí, no invierte en ningún producto. Lógicamente obtiene un pequeño interés, faltaría más, pero el dinero no está invertido, está DEPOSITADO que es muy diferente. Esta es la razón fundamental por la que este dinero es inviolable. Cualquier quita sobre estos es sencillamente robar. Podrá acribillarse a impuestos a la gente sobre sus ingresos, sobre su patrimonio o sobre los intereses de sus productos financieros. Pero nadie tiene derecho a tocar los ahorros de las personas ni de nadie.
Hombre, claro que siempre está aquello del patriotismo y cuando se trata de salvar a la nación se hace cualquier sacrificio. si no que se lo pregunten a los miles y miles de ciudadanos que tienen el el banco más de 100.000 € o a quienes no los tienen, si los tuvieran. ¿Estarían ustedes dispuestos a dar un 20 %, o más, de sus ahorros a su país para que el gobierno los dilapide?
A ver, a ver... No veo manos levantadas.
En Chipre han decidido que, para salvar al país de la bancarrota hay que tomar una parte del dinero de los depósitos bancarios para hacer no se sabe qué exactamente, porque el país no va a levantar cabeza en décadas, siendo muy optimista. ¿Por qué esta decisión de meterles mano a los ahorros de la gente? No llego a comprenderlo. Al parecer es porque Chipre es un país con normas laxas para admitir depósitos del exterior y lo mismo para todo su sistema financiero. Entonces por qué no se circunscribe la acción a este dinero exterior. Por qué también a los depósitos de los chipriotas.
¿Nos quieren hacer creer que quien tiene más de 100.000 € es un potentado? Esta es una de las mayores estupideces que he visto en mi vida. Hombre, no es que abunde la gente que tiene más de 100.000 €, pero, después de toda una vida de trabajo, y habiéndose privado de muchas cosas, no es tan difícil disponer de esa "enorme fortuna".
Alguien se puede imaginar en España, que de repente el esperpento de gobierno que tenemos tomase la decisión de quitar 20.000 € de 100.000 de cada depósito que superase esta cifra? De qué va esto. Qué es esta vergüenza. Es que lo que quieren es que la gente guarde el dinero en el colchón. Porque eso es lo que parece. Quién garantiza que lo que se hizo en Chipre no se puede hacer en cualquier país de la UE.
Porque la cuestión es que los depósitos no son una inversión. La gente deposita su dinero en el banco, es decir, lo guarda allí, no invierte en ningún producto. Lógicamente obtiene un pequeño interés, faltaría más, pero el dinero no está invertido, está DEPOSITADO que es muy diferente. Esta es la razón fundamental por la que este dinero es inviolable. Cualquier quita sobre estos es sencillamente robar. Podrá acribillarse a impuestos a la gente sobre sus ingresos, sobre su patrimonio o sobre los intereses de sus productos financieros. Pero nadie tiene derecho a tocar los ahorros de las personas ni de nadie.
Hombre, claro que siempre está aquello del patriotismo y cuando se trata de salvar a la nación se hace cualquier sacrificio. si no que se lo pregunten a los miles y miles de ciudadanos que tienen el el banco más de 100.000 € o a quienes no los tienen, si los tuvieran. ¿Estarían ustedes dispuestos a dar un 20 %, o más, de sus ahorros a su país para que el gobierno los dilapide?
A ver, a ver... No veo manos levantadas.
26 marzo, 2013
¿Acoso?
La prensa utiliza el término lunfardo escrache, tal vez con el significado de delatar, aunque escrachar también significa romper la cara a golpes o retratar. Prefiero acoso, en todo caso, en el sentido de apremiar o importunar a alguien. ¿Requieren nuestros amigos los políticos ser apremiados? No es una pregunta retórica, me pa planteo seriamente y, tras reflexionar, pienso que sí, que no solo se les debe apremiar, sino que al apremio debería ser generalizado. Los políticos deben sentir la presión popular para hacer su trabajo, que no es ir al parlamento o al ayuntamiento a votar, sino propiciar el bienestar a su pueblo. Los políticos son elegidos para trabajar por sus representados, y no lo hacen.
En teoría, un político debe ocuparse, además del quehacer diario de parlamento o pleno municipal, de las necesidades de sus electores. ¿Se ocupan los políticos de nuestras necesidades? No, la respuesta es rotundamente no. Durante todos estos años tan solo se ocuparon de hacer prosperar a sus partidos, especialmente a los grandes. El PP mediante afiliación en masa y captación de lealtades y el PSOE tratando de aglutinar en torno a sí a toda la izquierda, hasta el punto de casi hacer desaparecer en algún momento a IU. Pero, ¿algo real en favor del ciudadano? Nada: aeropuertos sin aviones, Aves a ninguna parte, autovías fantasmas, esculturas gigantescas, y poco más. Objetivo: votos.
La burbuja creada en torno a la construcción y a los productos financieros "para expertos", o sea llenos de trampas para incautos, hizo que todo el mundo pensara que el consumo y el gasto era la norma. Los políticos estaban encantados de sí mismos. No hacían su trabajo, que era advertir de los posibles riesgos que tenía vivir a aquel ritmo y detener, si fuese necesario, el crecimiento del país para evitar males mayores. Se sumaron a la fiesta y decidieron disfrutar del vuelo de aquella caída libre sin paracaídas. ¿Es eso hacer su trabajo? No, claro que no. Lo tenían en su mano, Zapatero especialmente, pero no, qué va; si lo hacían perdían las elecciones. Bien, pues aquí estamos.
La consecuencia de aquella orgía es un país endeudado, lleno de parados y sin actividad visible. El drama de las hipotecas impagadas o de la gente que pasa hambre; la humillación de negociar el salario a la baja para reconvertirnos otra vez en mano de obra barata, que al final es lo que somos; y la depresión social motivada por la falta de autoestima como pueblo, como país, es el resultado de la gestión de la clase política en la que el electorado había delegado los poderes para hacer y deshacer. ¿Por qué nos extrañamos de que ahora se les acose? Lo extraño es que el pueblo haya tenido tanto aguante. El acoso es el mal menor. ¿Qué otro modo tiene la gente de manifestar su descontento?
Es verdad que a veces, cuando se les importuna, alguien se pasa. Pero, una pregunta fácil: ¿nunca se pasan de vueltas los políticos; ¿no se pasó Fabra con aquel qué se jodan? Y como eso miles de cosas tanto del PSOE como del PP en miles de sitios. Por qué se intenta criminalizar apersonas que están realmente al borde del abismo y que luchan por sus necesidades básicas. ¿Porque les huele el aliento cuando les gritan? Déjense de pamplinas, por favor.
El político no es respetado porque no se lo merece. Primero; no fue elegido por el pueblo; la lista en la que iba fue confeccionada por no se sabe quién y va en ella no se sabe por qué: primer elemento para minusvalorarlo. Segundo; los electores no les conocen; los políticos no están cerca ni conocen los problemas de sus votantes. Tercero; responden, o así lo aparentan, a intereses ajenos al bien de la comunidad, están en otra onda... Habría miles de razones para despreciarles, pero bastan estas tres para justificar que se les pidan cuentas y que la gente cabreada les retrate, que es otro de los significados de escrachar.
Bien, pues escrachados quedan.
La prensa utiliza el término lunfardo escrache, tal vez con el significado de delatar, aunque escrachar también significa romper la cara a golpes o retratar. Prefiero acoso, en todo caso, en el sentido de apremiar o importunar a alguien. ¿Requieren nuestros amigos los políticos ser apremiados? No es una pregunta retórica, me pa planteo seriamente y, tras reflexionar, pienso que sí, que no solo se les debe apremiar, sino que al apremio debería ser generalizado. Los políticos deben sentir la presión popular para hacer su trabajo, que no es ir al parlamento o al ayuntamiento a votar, sino propiciar el bienestar a su pueblo. Los políticos son elegidos para trabajar por sus representados, y no lo hacen.
En teoría, un político debe ocuparse, además del quehacer diario de parlamento o pleno municipal, de las necesidades de sus electores. ¿Se ocupan los políticos de nuestras necesidades? No, la respuesta es rotundamente no. Durante todos estos años tan solo se ocuparon de hacer prosperar a sus partidos, especialmente a los grandes. El PP mediante afiliación en masa y captación de lealtades y el PSOE tratando de aglutinar en torno a sí a toda la izquierda, hasta el punto de casi hacer desaparecer en algún momento a IU. Pero, ¿algo real en favor del ciudadano? Nada: aeropuertos sin aviones, Aves a ninguna parte, autovías fantasmas, esculturas gigantescas, y poco más. Objetivo: votos.
La burbuja creada en torno a la construcción y a los productos financieros "para expertos", o sea llenos de trampas para incautos, hizo que todo el mundo pensara que el consumo y el gasto era la norma. Los políticos estaban encantados de sí mismos. No hacían su trabajo, que era advertir de los posibles riesgos que tenía vivir a aquel ritmo y detener, si fuese necesario, el crecimiento del país para evitar males mayores. Se sumaron a la fiesta y decidieron disfrutar del vuelo de aquella caída libre sin paracaídas. ¿Es eso hacer su trabajo? No, claro que no. Lo tenían en su mano, Zapatero especialmente, pero no, qué va; si lo hacían perdían las elecciones. Bien, pues aquí estamos.
La consecuencia de aquella orgía es un país endeudado, lleno de parados y sin actividad visible. El drama de las hipotecas impagadas o de la gente que pasa hambre; la humillación de negociar el salario a la baja para reconvertirnos otra vez en mano de obra barata, que al final es lo que somos; y la depresión social motivada por la falta de autoestima como pueblo, como país, es el resultado de la gestión de la clase política en la que el electorado había delegado los poderes para hacer y deshacer. ¿Por qué nos extrañamos de que ahora se les acose? Lo extraño es que el pueblo haya tenido tanto aguante. El acoso es el mal menor. ¿Qué otro modo tiene la gente de manifestar su descontento?
Es verdad que a veces, cuando se les importuna, alguien se pasa. Pero, una pregunta fácil: ¿nunca se pasan de vueltas los políticos; ¿no se pasó Fabra con aquel qué se jodan? Y como eso miles de cosas tanto del PSOE como del PP en miles de sitios. Por qué se intenta criminalizar apersonas que están realmente al borde del abismo y que luchan por sus necesidades básicas. ¿Porque les huele el aliento cuando les gritan? Déjense de pamplinas, por favor.
El político no es respetado porque no se lo merece. Primero; no fue elegido por el pueblo; la lista en la que iba fue confeccionada por no se sabe quién y va en ella no se sabe por qué: primer elemento para minusvalorarlo. Segundo; los electores no les conocen; los políticos no están cerca ni conocen los problemas de sus votantes. Tercero; responden, o así lo aparentan, a intereses ajenos al bien de la comunidad, están en otra onda... Habría miles de razones para despreciarles, pero bastan estas tres para justificar que se les pidan cuentas y que la gente cabreada les retrate, que es otro de los significados de escrachar.
Bien, pues escrachados quedan.
25 marzo, 2013
BMW o la arrogancia
Por estas fechas se cumple un año de mi litigio con BMW y quiero compartir mi frustración a través de este blog de opinión; al fin y al cabo esto es también opinión, y de primera mano. Lo que espero es que mi caso sirva de ejemplo para que quien, en estos tiempos, compre un BMW sepa qué le puede pasar si vienen mal dadas.
BMW vende excelentes coches y promueve el mantenimiento en sus talleres como elemento básico para prevenir cualquier fallo en el vehículo. Yo les hice caso y mi coche nunca fue tocado en sus 7 años por otras manos. Me costó miles de euros, pero creía hacer lo correcto. Era un coche caro y dependía de él para trabajar, luego debía estar en las mejores manos. ¿Error?
En marzo de 2012 conducía entre Avilés y Oviedo. El coche comenzó a fallar, le faltaba potencia y el motor hacía un sonido extraño. Era hora punta y el tráfico era intenso y en aquel momento iba por el carril central de los tres que tiene la autopista en ese tramo. Como pude me acerqué al arcén para detenerme y ver qué pasaba. Los demás coches me pitaban y hacían piruetas para esquivarme, pero yo no podía hacer nada porque el coche no respondía.
Ya parado apagué el motor, cogí el chaleco reflectante y salté al exterior con bastante riesgo en un arcén muy estrecho. Levanté el capó y, HABÍA LLAMAS. Corriendo fui a la puerta de la derecha para evitar ser atropellado, cogí lo poco que pude y me alejé del coche que empezaba a quemarse al completo.
No pude hacer nada más que mirar como acababa de calcinarse y avisar a la Guardia Civil, además de provocar un atasco kilométrico.
Escuche todas las explosiones de todo lo que podía explotar y resignado, vi llegar a los bomberos, que en pocos minutos extinguieron las llamas. Así pude ver lo que quedó de un BMW 530 D mantenido durante años en el concesionario. Tenía 167.000 Km y todos los cuidados, pues formaba parte de mis herramientas de trabajo, como el ordenador o la agenda.
Al día siguiente me presenté en BMW para pedir explicaciones (el coche había pasado mantenimiento hacía un mes). Cubrí una encuesta y me remitieron a Madrid a BMW ibérica. Tras varias cartas y correos electrónicos durante un par de meses, su conclusión final fue que, como el vehículo había quedado calcinado, no se podía determinar la causa del problema. Así que, declinaban toda responsabilidad. Asunto cerrado.
Para quien posea un BMW o piense comprarlo, que tenga en cuenta este ejemplo. Así le van a tratar si hay problemas de verdad. Yo, por mi parte, no tengo coche. De momento no lo necesito, pero el siguiente será un híbrido... He visto la luz.
No tengo inconveniente en que sea difundido este post, especialmente en Alemania, en Rusia y en China, que es donde más se vende ahora esta marca. Al contrario, creo que sería bueno que todo el mundo supiera que las empresas alemanas no son mejores que las nuestras. Envié el informe BMW Alemania (en alemán) y no tuve respuesta... A lo mejor si se difunde, me hacen caso un año después.
BMW vende excelentes coches y promueve el mantenimiento en sus talleres como elemento básico para prevenir cualquier fallo en el vehículo. Yo les hice caso y mi coche nunca fue tocado en sus 7 años por otras manos. Me costó miles de euros, pero creía hacer lo correcto. Era un coche caro y dependía de él para trabajar, luego debía estar en las mejores manos. ¿Error?
En marzo de 2012 conducía entre Avilés y Oviedo. El coche comenzó a fallar, le faltaba potencia y el motor hacía un sonido extraño. Era hora punta y el tráfico era intenso y en aquel momento iba por el carril central de los tres que tiene la autopista en ese tramo. Como pude me acerqué al arcén para detenerme y ver qué pasaba. Los demás coches me pitaban y hacían piruetas para esquivarme, pero yo no podía hacer nada porque el coche no respondía.
Ya parado apagué el motor, cogí el chaleco reflectante y salté al exterior con bastante riesgo en un arcén muy estrecho. Levanté el capó y, HABÍA LLAMAS. Corriendo fui a la puerta de la derecha para evitar ser atropellado, cogí lo poco que pude y me alejé del coche que empezaba a quemarse al completo.
No pude hacer nada más que mirar como acababa de calcinarse y avisar a la Guardia Civil, además de provocar un atasco kilométrico.
Escuche todas las explosiones de todo lo que podía explotar y resignado, vi llegar a los bomberos, que en pocos minutos extinguieron las llamas. Así pude ver lo que quedó de un BMW 530 D mantenido durante años en el concesionario. Tenía 167.000 Km y todos los cuidados, pues formaba parte de mis herramientas de trabajo, como el ordenador o la agenda.
Al día siguiente me presenté en BMW para pedir explicaciones (el coche había pasado mantenimiento hacía un mes). Cubrí una encuesta y me remitieron a Madrid a BMW ibérica. Tras varias cartas y correos electrónicos durante un par de meses, su conclusión final fue que, como el vehículo había quedado calcinado, no se podía determinar la causa del problema. Así que, declinaban toda responsabilidad. Asunto cerrado.
Para quien posea un BMW o piense comprarlo, que tenga en cuenta este ejemplo. Así le van a tratar si hay problemas de verdad. Yo, por mi parte, no tengo coche. De momento no lo necesito, pero el siguiente será un híbrido... He visto la luz.
No tengo inconveniente en que sea difundido este post, especialmente en Alemania, en Rusia y en China, que es donde más se vende ahora esta marca. Al contrario, creo que sería bueno que todo el mundo supiera que las empresas alemanas no son mejores que las nuestras. Envié el informe BMW Alemania (en alemán) y no tuve respuesta... A lo mejor si se difunde, me hacen caso un año después.
21 marzo, 2013
ERE: fraude y sonrojo
La juez que instruía el caso de los ERE en Andalucía cayó de baja y todo se acalló. Entonces el caso Bárcenas saltó a los titulares y nos enseñó toda la porquería del PP; los tejemanejes para que sus altos cargos tuviesen un sobresueldo inversamente proporcional a sus cualidades personales y profesionales (hasta el presidente del gobierno de España lo había percibido hasta hace poco, según los papeles "apócrifos" de este tipejo). Pero la juez Alaya ha vuelto de nuevo a su juzgado de Sevilla y ha tomado acciones: enviar a la cárcel a Guerrero y mandar detener a no sé cuántos más.
Desde el punto de vista jurídico, seguramente ambos casos son diferentes: Bárcenas se apropió de dinero de donaciones de empresas y Guerrero gastó muchos millones de euros de fondos públicos para favorecer a quién le dio la gana, o sea, nada que ver una cosa con otra. Pero para un servidor ambos casos son lo mismo en el fondo: desde una posición de poder manejo dinero que no es mío y hago con él lo que me da la real gana; me salto la ley que haya que saltarse y, además, me importan un carajo las consecuencias que tenga para mi partido o para la sociedad... quién coño es la sociedad... unos cuantos millones de gilipollas.
Con el dinero de la partida manipulada se organizaban prejubilaciones fraudulentas y se pagaban comisiones altísimas por tramitar los expedientes. Hay implicados políticos y sindicalistas bien por acción, bien por omisión. El sumario, que no se conoce en su totalidad, tiene toda la pinta de ir a destapar un estercolero de tal calibre que, si no sonroja a todos los responsables en el PSOE y UGT en todo el país es que realmente existe poca ética y poca vergüenza entre políticos y sindicalistas. Si las cúpulas del PSOE en la Junta y en Madrid no sabían nada, deberían, como mínimo, irse a su casa por estúpidos.
Además todo se organiza alrededor de algo tan sensible como las prejubilaciones. España está llena de prejubilados. Los gobiernos favorecieron esto de manera desequilibrada e injusta. Siempre me pregunté por qué en determinadas empresas en crisis la gente de cincuenta años se prejubila y en otras sencillamente los echan a la puta calle a buscarse de nuevo la vida. Es completamente injusto... Y es triste decirlo, pero donde hay sindicatos engordando la barriga, hay prejubilaciones, y solo ahí. Vivo en Asturias y siempre me pregunté por qué un trabajador de la minería, o de la gran siderurgia, se prejubilaba a los cuarenta y tantos o a los cincuenta y a los de otras empresas, sencillamente los mandaban al paro. Si alguien me lo explica, se lo agradecería.
Pero lo peor de este caso de Andalucía es lo que está por venir. Cuándo se sepa el modo en que los favores retornaban de los comisionistas a los conseguidores el escándalo será mayúsculo. El PSOE está absolutamente perdido de no hacer algo contundente al respecto. Es tanta la mierda entre la que están revolcados que seguramente se ahogarán en ella. Mientras no quede aclarado todo esto el PSOE ni es alternativa ni es nada... Me cuesta decirlo, de verdad, pero me avergüenzo de haberles dado mi voto alguna vez. Siempre excusé que pudiera haber alguna oveja descarriada, pero ya no. Ahora reclamo, de quien corresponda, la toma de decisiones contundentes. Como persona de izquierdas exijo que se sea impecable en la gestión del dinero público, y más a la propia izquierda. Hasta que esto no cambie, mi voto y el de unos cuantos millones más seguirá inmóvil en la abstención militante.
La juez que instruía el caso de los ERE en Andalucía cayó de baja y todo se acalló. Entonces el caso Bárcenas saltó a los titulares y nos enseñó toda la porquería del PP; los tejemanejes para que sus altos cargos tuviesen un sobresueldo inversamente proporcional a sus cualidades personales y profesionales (hasta el presidente del gobierno de España lo había percibido hasta hace poco, según los papeles "apócrifos" de este tipejo). Pero la juez Alaya ha vuelto de nuevo a su juzgado de Sevilla y ha tomado acciones: enviar a la cárcel a Guerrero y mandar detener a no sé cuántos más.
Desde el punto de vista jurídico, seguramente ambos casos son diferentes: Bárcenas se apropió de dinero de donaciones de empresas y Guerrero gastó muchos millones de euros de fondos públicos para favorecer a quién le dio la gana, o sea, nada que ver una cosa con otra. Pero para un servidor ambos casos son lo mismo en el fondo: desde una posición de poder manejo dinero que no es mío y hago con él lo que me da la real gana; me salto la ley que haya que saltarse y, además, me importan un carajo las consecuencias que tenga para mi partido o para la sociedad... quién coño es la sociedad... unos cuantos millones de gilipollas.
Con el dinero de la partida manipulada se organizaban prejubilaciones fraudulentas y se pagaban comisiones altísimas por tramitar los expedientes. Hay implicados políticos y sindicalistas bien por acción, bien por omisión. El sumario, que no se conoce en su totalidad, tiene toda la pinta de ir a destapar un estercolero de tal calibre que, si no sonroja a todos los responsables en el PSOE y UGT en todo el país es que realmente existe poca ética y poca vergüenza entre políticos y sindicalistas. Si las cúpulas del PSOE en la Junta y en Madrid no sabían nada, deberían, como mínimo, irse a su casa por estúpidos.
Además todo se organiza alrededor de algo tan sensible como las prejubilaciones. España está llena de prejubilados. Los gobiernos favorecieron esto de manera desequilibrada e injusta. Siempre me pregunté por qué en determinadas empresas en crisis la gente de cincuenta años se prejubila y en otras sencillamente los echan a la puta calle a buscarse de nuevo la vida. Es completamente injusto... Y es triste decirlo, pero donde hay sindicatos engordando la barriga, hay prejubilaciones, y solo ahí. Vivo en Asturias y siempre me pregunté por qué un trabajador de la minería, o de la gran siderurgia, se prejubilaba a los cuarenta y tantos o a los cincuenta y a los de otras empresas, sencillamente los mandaban al paro. Si alguien me lo explica, se lo agradecería.
Pero lo peor de este caso de Andalucía es lo que está por venir. Cuándo se sepa el modo en que los favores retornaban de los comisionistas a los conseguidores el escándalo será mayúsculo. El PSOE está absolutamente perdido de no hacer algo contundente al respecto. Es tanta la mierda entre la que están revolcados que seguramente se ahogarán en ella. Mientras no quede aclarado todo esto el PSOE ni es alternativa ni es nada... Me cuesta decirlo, de verdad, pero me avergüenzo de haberles dado mi voto alguna vez. Siempre excusé que pudiera haber alguna oveja descarriada, pero ya no. Ahora reclamo, de quien corresponda, la toma de decisiones contundentes. Como persona de izquierdas exijo que se sea impecable en la gestión del dinero público, y más a la propia izquierda. Hasta que esto no cambie, mi voto y el de unos cuantos millones más seguirá inmóvil en la abstención militante.
19 marzo, 2013
Menuda banda
Cuando éramos pequeños y un niño grande le pegaba a otro, mucho más pequeño y débil, decíamos que era un cobarde abusón. Pero si una banda de niños grandes y orondos se ensañaba con un pequeñajo, entonces eran unos cobardes hijos de puta. Claro, que eso era cuando niños. Ahora ya tenemos una educación, aunque sea pública, y nos contenemos un poco más.
Ayer, tras una reunión el sábado pasado, salió a la luz la decisión "eurogrupo" de rescatar a Chipre, pero de una forma nueva. Como Chipre es ínfimo lo mejor sería poner como condición que, para obtener el rescate, un cierto porcentaje del dinero de la gente en los bancos chipriotas sería apropiado (robado) bajo el epígrafe de "impuesto especial". ¿Pero es que se han vuelto todos locos? No; es sencillamente que estos políticos, con nombres y apellidos, son una banda de cobardes hijos de puta. No tienen otro nombre.
Chipre no es más que un experimento de esa nazi financiera llamada Merkel y de su Goering particular, Wolfgang Schäuble. El objetivo es medir cuánta tensión aguanta el pueblo de un pequeño país para saber cuánto se puede atornillar al de otros más grandes sin un estallido social serio. El objetivo de Alemania es que, si no puede obtener el dinero para mantener su nivel de gasto de la venta de sus productos al estar en crisis sus clientes, estos la mantendrán mediante intereses de su propia deuda en la que la banca nazi invierte. Y si para esto hay que quitar el dinero de los ahorradores directamente, pues se hace y punto.
Lo que no entiendo es para que están allí el resto de países si se hace lo que dice el IV Reich. Pues es fácil. Lo mismo que para lo que estuvo Petain: para lamerle el culo la Führer. El resto de líderes, si tuvieran un poco de dignidad, debería haberse levantado de la reunión. Si Alemania quiere seguir por ese camino, que siga sola. No importa el coste. Primero está la dignidad.
Alemania tiene razón en una cosa: es necesario ser austero. El estado de bienestar es demasiado caro y nos hemos permitido demasiadas alegrías, especialmente España e Italia, y no digamos Grecia o Chipre. De acuerdo, debemos modificarlo y adaptarlo a nuestra realidad. Tendrán que subir los impuestos, bajar los salarios y las pensiones y tendremos que vivir peor durante décadas para resolver nuestro problema. Pero no estamos obligados a bajar la cabeza y a asentir a que un gobierno nazi, para mantener sus lujos, nos fuerce a hacer aquello que no tenemos por qué hacer.
Los depósitos de los ahorradores son sagrados. Si el sistema no es capaz de mantener eso, estamos perdidos. Que el dinero en Chipre sea en gran parte procedente de negocios rusos es indiferente. ¿Queremos ese dinero cuando nos conviene y luego decimos que nos quedamos con una parte? En política y en economía hay que ser coherente. Me harto de decir que mientras esté sujeta la política a la economía, y no a la inversa, estaremos mal, o muy mal.
Cuando éramos pequeños y un niño grande le pegaba a otro, mucho más pequeño y débil, decíamos que era un cobarde abusón. Pero si una banda de niños grandes y orondos se ensañaba con un pequeñajo, entonces eran unos cobardes hijos de puta. Claro, que eso era cuando niños. Ahora ya tenemos una educación, aunque sea pública, y nos contenemos un poco más.
Ayer, tras una reunión el sábado pasado, salió a la luz la decisión "eurogrupo" de rescatar a Chipre, pero de una forma nueva. Como Chipre es ínfimo lo mejor sería poner como condición que, para obtener el rescate, un cierto porcentaje del dinero de la gente en los bancos chipriotas sería apropiado (robado) bajo el epígrafe de "impuesto especial". ¿Pero es que se han vuelto todos locos? No; es sencillamente que estos políticos, con nombres y apellidos, son una banda de cobardes hijos de puta. No tienen otro nombre.
Chipre no es más que un experimento de esa nazi financiera llamada Merkel y de su Goering particular, Wolfgang Schäuble. El objetivo es medir cuánta tensión aguanta el pueblo de un pequeño país para saber cuánto se puede atornillar al de otros más grandes sin un estallido social serio. El objetivo de Alemania es que, si no puede obtener el dinero para mantener su nivel de gasto de la venta de sus productos al estar en crisis sus clientes, estos la mantendrán mediante intereses de su propia deuda en la que la banca nazi invierte. Y si para esto hay que quitar el dinero de los ahorradores directamente, pues se hace y punto.
Lo que no entiendo es para que están allí el resto de países si se hace lo que dice el IV Reich. Pues es fácil. Lo mismo que para lo que estuvo Petain: para lamerle el culo la Führer. El resto de líderes, si tuvieran un poco de dignidad, debería haberse levantado de la reunión. Si Alemania quiere seguir por ese camino, que siga sola. No importa el coste. Primero está la dignidad.
Alemania tiene razón en una cosa: es necesario ser austero. El estado de bienestar es demasiado caro y nos hemos permitido demasiadas alegrías, especialmente España e Italia, y no digamos Grecia o Chipre. De acuerdo, debemos modificarlo y adaptarlo a nuestra realidad. Tendrán que subir los impuestos, bajar los salarios y las pensiones y tendremos que vivir peor durante décadas para resolver nuestro problema. Pero no estamos obligados a bajar la cabeza y a asentir a que un gobierno nazi, para mantener sus lujos, nos fuerce a hacer aquello que no tenemos por qué hacer.
Los depósitos de los ahorradores son sagrados. Si el sistema no es capaz de mantener eso, estamos perdidos. Que el dinero en Chipre sea en gran parte procedente de negocios rusos es indiferente. ¿Queremos ese dinero cuando nos conviene y luego decimos que nos quedamos con una parte? En política y en economía hay que ser coherente. Me harto de decir que mientras esté sujeta la política a la economía, y no a la inversa, estaremos mal, o muy mal.
14 marzo, 2013
Ley hipotecaria: abuso consentido
Durante largos años los bancos y los poderosos se han aprovechado de la gente. Una ley, que acaba de ser declarada abusiva por el tribunal de Luxemburgo fue utilizada en España durante más de 60 años. Algo como esto, comprensible en época franquista en la que las clases bajas eran consideradas chusma y se legislaba contra ellas sin ningún miramiento, resulta por el contrario completamente fuera de contexto en democracia, sistema en que, en teoría, debe legislarse para el conjunto de la sociedad.
Desde el primer gobierno salido de las urnas hasta ahora, todos y cada uno de ellos, son culpables de un delito de abusos continuados contra la sociedad española al completo. La ley, que favorece especialmente a los prestamistas, nunca fue cambiada para equilibrar el derecho de los que, cuando vinieran mal dadas, no pudieran atender sus obligaciones y tuvieran que entregar el bien hipotecado.
Ningún gobierno se preocupó nunca de modificar el texto legal. Esto resulta especialmente vergonzoso para los gobiernos socialistas, defensores, en teoría de las clases más desfavorecidas, pero también para los conservadores, que no parecen haberse dado cuenta que los votos que los sostienen son los de los millones de españoles, no los de los banqueros o de los grandes propietarios.
Ha tenido que ser una iniciativa personal la que lo hiciera. La valentía de un hipotecado y de un abogado. La valentía de un juez que se preguntó si la norma es verdaderamente justa, que es como una ley debe ser. De no haber sido así, la cobardía, la sumisión y la connivencia de la escoria que constituye la clase política, habría permitido que todo siguiera igual. Qué me diga alguien si no es para colgarlos a todos de una rama.
Durante largos años los bancos y los poderosos se han aprovechado de la gente. Una ley, que acaba de ser declarada abusiva por el tribunal de Luxemburgo fue utilizada en España durante más de 60 años. Algo como esto, comprensible en época franquista en la que las clases bajas eran consideradas chusma y se legislaba contra ellas sin ningún miramiento, resulta por el contrario completamente fuera de contexto en democracia, sistema en que, en teoría, debe legislarse para el conjunto de la sociedad.
Desde el primer gobierno salido de las urnas hasta ahora, todos y cada uno de ellos, son culpables de un delito de abusos continuados contra la sociedad española al completo. La ley, que favorece especialmente a los prestamistas, nunca fue cambiada para equilibrar el derecho de los que, cuando vinieran mal dadas, no pudieran atender sus obligaciones y tuvieran que entregar el bien hipotecado.
Ningún gobierno se preocupó nunca de modificar el texto legal. Esto resulta especialmente vergonzoso para los gobiernos socialistas, defensores, en teoría de las clases más desfavorecidas, pero también para los conservadores, que no parecen haberse dado cuenta que los votos que los sostienen son los de los millones de españoles, no los de los banqueros o de los grandes propietarios.
Ha tenido que ser una iniciativa personal la que lo hiciera. La valentía de un hipotecado y de un abogado. La valentía de un juez que se preguntó si la norma es verdaderamente justa, que es como una ley debe ser. De no haber sido así, la cobardía, la sumisión y la connivencia de la escoria que constituye la clase política, habría permitido que todo siguiera igual. Qué me diga alguien si no es para colgarlos a todos de una rama.
11 marzo, 2013
Sin rumbo
La situación de España es trágica, o tragicómica. Pero aunque haga cierta gracia no deja de ser más de lamentar que otra cosa. Los dos principales partidos políticos están perdidos en el éter cósmico; uno lleno de dirigentes que ponían el cazo, y con serios problemas de financiación irregular; y el otro, con un escándalo pendiente de resolución en los juzgados que puede traer cola (caso ERE Andalucía) y con una neumonía moral y ética de dimensiones colosales. Luego, el gobierno de la nación no se sabe muy bien para quién o para qué trabaja. Se mire como se mire le entra a uno una risa floja de esas que si no se cierran bien los esfínteres...
El resto de las formaciones del espectro político, dedicadas a pescar en río revuelto, empiezan a ver las ventajas del sistema electoral envenenado que tenemos. Ahora que tienen más votos, y sus posibilidades de sumar escaños se multiplican, cambiarlo dejó de ser prioritario para ellos. Siguen a lo suyo: intentar captar votos a cualquier precio para hacerse un apartamentito en la cueva de Alí Babá, en la que se engorda perteneciendo a comisiones y trabajando unos pocos días por semana con un buen salario. Y no digo nada de los nacionalistas, que quieren tener el huerto para ellos solos. "Oiga, a mis contribuyentes los exprimo yo"
Este panorama desolador para el ciudadano hace que la gente ande completamente desorientada. Todo el mundo habla, todo el mundo critica y todo hijo de vecino juzga y opina. Sin embargo, permanecemos a la espera de que alguien (¿quién?) haga algo que nos saque de este atolladero. Los colectivos ciudadanos llamados apolíticos no lo son en realidad. Los movimientos antisistema, 15 M, ... no son apolíticos, tienen un fuerte trasfondo político, faltaría más, solo que no están representados. Además, la mayor parte de la gente desconfía de ellos. A la mayoría le gustaría que las cosas se arreglasen sin tener que acampar en sitios ni salir en manifestación ni cosas incómodas.
Así que tiene el país una situación de risa y de pena a la vez. Sin salida posible, porque todo pasa por un marco legal anquilosado que no permite un cambio de las propias leyes sin unas condiciones casi imposibles y sin unos acuerdos contra natura de enemigos irreconciliables. No se puede cambiar la ley electoral ni la ley de partidos ni la constitución ni casi nada sin un amplio consenso. Eso sí, cualquier imbécil puede ponerse por montera el sistema sanitario público y demolerlo sin encomendarse a nadie.
Y no se me ocurre nada. Nada que no sea esperar a que a alguien se le ocurra algo y lo haga. Estoy, como casi todos bloqueado. Grito, me desespero, escribo, intento influir y quiero que las cosas cambien y que se nos gobierne mejor. Pero no sé qué hacer. ¡AUXILIO!
La situación de España es trágica, o tragicómica. Pero aunque haga cierta gracia no deja de ser más de lamentar que otra cosa. Los dos principales partidos políticos están perdidos en el éter cósmico; uno lleno de dirigentes que ponían el cazo, y con serios problemas de financiación irregular; y el otro, con un escándalo pendiente de resolución en los juzgados que puede traer cola (caso ERE Andalucía) y con una neumonía moral y ética de dimensiones colosales. Luego, el gobierno de la nación no se sabe muy bien para quién o para qué trabaja. Se mire como se mire le entra a uno una risa floja de esas que si no se cierran bien los esfínteres...
El resto de las formaciones del espectro político, dedicadas a pescar en río revuelto, empiezan a ver las ventajas del sistema electoral envenenado que tenemos. Ahora que tienen más votos, y sus posibilidades de sumar escaños se multiplican, cambiarlo dejó de ser prioritario para ellos. Siguen a lo suyo: intentar captar votos a cualquier precio para hacerse un apartamentito en la cueva de Alí Babá, en la que se engorda perteneciendo a comisiones y trabajando unos pocos días por semana con un buen salario. Y no digo nada de los nacionalistas, que quieren tener el huerto para ellos solos. "Oiga, a mis contribuyentes los exprimo yo"
Este panorama desolador para el ciudadano hace que la gente ande completamente desorientada. Todo el mundo habla, todo el mundo critica y todo hijo de vecino juzga y opina. Sin embargo, permanecemos a la espera de que alguien (¿quién?) haga algo que nos saque de este atolladero. Los colectivos ciudadanos llamados apolíticos no lo son en realidad. Los movimientos antisistema, 15 M, ... no son apolíticos, tienen un fuerte trasfondo político, faltaría más, solo que no están representados. Además, la mayor parte de la gente desconfía de ellos. A la mayoría le gustaría que las cosas se arreglasen sin tener que acampar en sitios ni salir en manifestación ni cosas incómodas.
Así que tiene el país una situación de risa y de pena a la vez. Sin salida posible, porque todo pasa por un marco legal anquilosado que no permite un cambio de las propias leyes sin unas condiciones casi imposibles y sin unos acuerdos contra natura de enemigos irreconciliables. No se puede cambiar la ley electoral ni la ley de partidos ni la constitución ni casi nada sin un amplio consenso. Eso sí, cualquier imbécil puede ponerse por montera el sistema sanitario público y demolerlo sin encomendarse a nadie.
Y no se me ocurre nada. Nada que no sea esperar a que a alguien se le ocurra algo y lo haga. Estoy, como casi todos bloqueado. Grito, me desespero, escribo, intento influir y quiero que las cosas cambien y que se nos gobierne mejor. Pero no sé qué hacer. ¡AUXILIO!
08 marzo, 2013
Indignidad política y ética del PSOE
El PSOE acaba de obtener el poder en el ayuntamiento de Ponferrada, al prosperar una moción de censura contra el actual alcalde del PP, gracias al apoyo de un maltratador condenado.
El PSOE de Ponferrada se acaba de situar por debajo del nivel mínimo soportable de ética en la política. El poder no puede ser obtenido por cualquier medio. No es tolerable que el PSOE consienta en pactar con un acosador condenado y, a la vez, se situe en los foros nacionales e internacionales como partido progresista y defensor a ultranza de los derechos y libertades de las mujeres. Y más, hoy 8 de marzo, día de la mujer.
El PSOE, Rubalcaba, o quién sea, debe actuar. Aquellos que han secundado la moción deben ser expulsados de manera fulminante. Hay cosas que no requieren diálogo ni miramientos. La decisión ha de ser inmediata.
Por suerte, en Ponferrada todavía quedan personas del PSOE con integridad que se opusieron a esta moción. Vaya para ellos mi reconocimiento.
El PSOE acaba de obtener el poder en el ayuntamiento de Ponferrada, al prosperar una moción de censura contra el actual alcalde del PP, gracias al apoyo de un maltratador condenado.
El PSOE de Ponferrada se acaba de situar por debajo del nivel mínimo soportable de ética en la política. El poder no puede ser obtenido por cualquier medio. No es tolerable que el PSOE consienta en pactar con un acosador condenado y, a la vez, se situe en los foros nacionales e internacionales como partido progresista y defensor a ultranza de los derechos y libertades de las mujeres. Y más, hoy 8 de marzo, día de la mujer.
El PSOE, Rubalcaba, o quién sea, debe actuar. Aquellos que han secundado la moción deben ser expulsados de manera fulminante. Hay cosas que no requieren diálogo ni miramientos. La decisión ha de ser inmediata.
Por suerte, en Ponferrada todavía quedan personas del PSOE con integridad que se opusieron a esta moción. Vaya para ellos mi reconocimiento.
05 marzo, 2013
Estado de depresión
Según dicen los médicos especialistas, la única manera de curar la depresión es hacer desaparecer la causa que la provoca. Los antidepresivos solo sirven para aliviar los síntomas de la enfermedad, y no siempre van bien. Hay depresiones tan severas que ni aún con los tratamientos más potentes se aminoran sus efectos. Entonces, no queda otra que ir a por las causas y eliminarlas. La labor médica pasa entonces a ser, más que prescriptora, investigadora. El especialista analiza al paciente hasta encontrar el botón que remueve su mente y, localizado este, ajustarlo poco a poco hasta conseguir la inversión de la espiral hacia el abismo.
Vivimos en un país aquejado de una depresión severa. Sin embargo, a diferencia de muchos casos médicos en los que la causa es desconocida, la causa de nuestra depresión país sí se conoce. Es más está tan a la vista que hasta el más tonto puede distinguirla: España está deprimida porque no es capaz de generar bienes y servicios para dar ocupación a su excedente de mano de obra. En el momento en que se elimine este inconveniente, no menor, el país volverá a la alegría sana, no a la basada en la administración de fármacos en forma de fútbol, ferias y fiestas, o circo político, judicial y mediático.
Que los políticos de los últimos casi 20 años se dedicaron a vivir y a hacer cosas que no nos llevaban a ninguna parte es un hecho tan evidente que, el que no lo quiera ver es porque no quiere abrir los ojos. Para crear la actividad necesaria para crecer lo único que supieron hacer es arrancar el motor de la construcción. Pero su estupidez les impidió ver que en esto había tarea para poco tiempo y que después estaba el gran agujero negro de la recesión y el paro. Y prefiero hablar de estupidez porque, si veían adónde nos llevaban aquellas políticas y, aún así, no las cortaron, estaríamos hablando de algo mucho peor, que es la traición a todo un pueblo.
Durante los años de bonanza, no se apuntaló el tejido industrial, salvo el de lo relacionado con el ladrillo. Se invirtieron cantidades enormes de dinero en obras gigantescas y en comunicaciones, pero nada prácticamente en I + D ni en fomento de la industria de bienes de equipo y servicios de alto nivel para que fueran, poco a poco, reabsorbiendo el excedente que debería generarse al hacer descender de manera controlada el nivel de dependencia de la construcción y la obra civil. España se quedó coja de las dos piernas en lo que se refiere a tejido industrial competitivo. Y eso es responsabilidad única y completa de quienes gestionaron el país durante los últimos 20 años.
Ahora el alto indice de paro nos atenaza, el aumento de la pobreza es imparable. Y que España llegue a formar parte de un tercer mundo, civilizado, pero tercer mundo, es una cuestión de tiempo. La pobreza será tanta que nos faltará energía para salir de ella. Los médicos, en este caso los políticos, están perdidos en discusiones estériles y no se aplican en la eliminación de las causas, es más, todavía ahondan más: reducen la inversión en ciencia e I + D y en todo lo que se refiere a apuntalamiento de nuevas tecnologías. siguen sin hacer lo que deben, o lo que se espera de ellos.
A veces tengo la sospecha de que hay un confabulación de la política para impedir que España se desarrolle. De otro modo, solo me queda seguir pensando en la estupidez como única dolencia de la clase dirigente. Porque prefiero no pensar en un plan de saqueo controlado para no caer en depresión yo mismo.
Según dicen los médicos especialistas, la única manera de curar la depresión es hacer desaparecer la causa que la provoca. Los antidepresivos solo sirven para aliviar los síntomas de la enfermedad, y no siempre van bien. Hay depresiones tan severas que ni aún con los tratamientos más potentes se aminoran sus efectos. Entonces, no queda otra que ir a por las causas y eliminarlas. La labor médica pasa entonces a ser, más que prescriptora, investigadora. El especialista analiza al paciente hasta encontrar el botón que remueve su mente y, localizado este, ajustarlo poco a poco hasta conseguir la inversión de la espiral hacia el abismo.
Vivimos en un país aquejado de una depresión severa. Sin embargo, a diferencia de muchos casos médicos en los que la causa es desconocida, la causa de nuestra depresión país sí se conoce. Es más está tan a la vista que hasta el más tonto puede distinguirla: España está deprimida porque no es capaz de generar bienes y servicios para dar ocupación a su excedente de mano de obra. En el momento en que se elimine este inconveniente, no menor, el país volverá a la alegría sana, no a la basada en la administración de fármacos en forma de fútbol, ferias y fiestas, o circo político, judicial y mediático.
Que los políticos de los últimos casi 20 años se dedicaron a vivir y a hacer cosas que no nos llevaban a ninguna parte es un hecho tan evidente que, el que no lo quiera ver es porque no quiere abrir los ojos. Para crear la actividad necesaria para crecer lo único que supieron hacer es arrancar el motor de la construcción. Pero su estupidez les impidió ver que en esto había tarea para poco tiempo y que después estaba el gran agujero negro de la recesión y el paro. Y prefiero hablar de estupidez porque, si veían adónde nos llevaban aquellas políticas y, aún así, no las cortaron, estaríamos hablando de algo mucho peor, que es la traición a todo un pueblo.
Durante los años de bonanza, no se apuntaló el tejido industrial, salvo el de lo relacionado con el ladrillo. Se invirtieron cantidades enormes de dinero en obras gigantescas y en comunicaciones, pero nada prácticamente en I + D ni en fomento de la industria de bienes de equipo y servicios de alto nivel para que fueran, poco a poco, reabsorbiendo el excedente que debería generarse al hacer descender de manera controlada el nivel de dependencia de la construcción y la obra civil. España se quedó coja de las dos piernas en lo que se refiere a tejido industrial competitivo. Y eso es responsabilidad única y completa de quienes gestionaron el país durante los últimos 20 años.
Ahora el alto indice de paro nos atenaza, el aumento de la pobreza es imparable. Y que España llegue a formar parte de un tercer mundo, civilizado, pero tercer mundo, es una cuestión de tiempo. La pobreza será tanta que nos faltará energía para salir de ella. Los médicos, en este caso los políticos, están perdidos en discusiones estériles y no se aplican en la eliminación de las causas, es más, todavía ahondan más: reducen la inversión en ciencia e I + D y en todo lo que se refiere a apuntalamiento de nuevas tecnologías. siguen sin hacer lo que deben, o lo que se espera de ellos.
A veces tengo la sospecha de que hay un confabulación de la política para impedir que España se desarrolle. De otro modo, solo me queda seguir pensando en la estupidez como única dolencia de la clase dirigente. Porque prefiero no pensar en un plan de saqueo controlado para no caer en depresión yo mismo.
28 febrero, 2013
Sobre la representatividad
La cuestión es simple y clara: un diputado representa a los ciudadanos que le otorgaron su voto y a ellos se debe. No hay que darle más vueltas a este asunto. Chacón lo hizo mal en todo punto. Ella debería saber si la sensibilidad de sus electores iba por un sí, o un no. Claro que, para eso un diputado tendría que estar cerca de su fuente de poder con cierta frecuencia. No hay partido en el mundo que pueda obligar a un representante del pueblo a emitir un voto en sentido contrario al parecer de sus ciudadanos.
La única justificación de la abstención de Chacón sería que en este asunto la ciudadanía a la que representa tuviese opinión dividida. La diputada tendría entonces que votar en conciencia, o abstenerse o seguir la recomendación del partido, pero solo entonces. Pero ni Carmen Chacón ni nadie del PSC tiene ni idea de si los ciudadanos que les votaron son independentistas o federalistas o españolistas o si están hasta el gorro de ellos, que sería lo más normal.
La representatividad de los políticos en España es poca, o ninguna. Y ello es así por el curioso sistema de circunscripciones y candidaturas. El votante español, en los más de los casos, no tiene ni idea de quién es el candidato que vota. Este está diluido en una lista cerrada que al ciudadano le es completamente ajena. Una lista elaborada por un gerifalte de un partido que coloca allí a quien quiere. Quién mejor le cae al mandamás, va en la lista. Y quién va en la lista tiene preso su voto y votará lo que se le diga. ¿Y los ciudadanos...? Bueno, los ciudadanos no importan, el partido sabe lo que les conviene.
Este es el gran problema de la política y de la sociedad española. Una sociedad ávida de democracia. Una sociedad que se lleva desde 1936 amordazada total o parcialmente. Una sociedad sin representación durante el franquismo y con representación diferida tras la transición. Los actuales diputados no tienen más legitimidad que aquellos procuradores en cortes de la dictadura: son impuestos igual por terceros y el pueblo solo escoge, por votación, una lista ya elaborada. Luego, la misma legitimidad, poca más.
Éste país necesita una segunda transición. Ya llevamos demasiados años de dictadura. Nos hemos pasado 40 años en una oligarquía con un tipo al mando. Ahora tenemos un sistema más caro. Tenemos al mando a un partido, elegido cada 4 años. En eso hemos ganado, es verdad. Uno no se siente tan estrecho como en la dictadura. Pero al pueblo le falta la capacidad de elegir a las personas que lo representen. El pueblo no necesita que nadie haga listas. Basta que se presenten candidatos por cada partido y que le dejen votar a quién mejor le parezca. Creo que los españoles nos merecemos ese privilegio. Nos lo hemos ganado a base de sufrimiento.
La cuestión es simple y clara: un diputado representa a los ciudadanos que le otorgaron su voto y a ellos se debe. No hay que darle más vueltas a este asunto. Chacón lo hizo mal en todo punto. Ella debería saber si la sensibilidad de sus electores iba por un sí, o un no. Claro que, para eso un diputado tendría que estar cerca de su fuente de poder con cierta frecuencia. No hay partido en el mundo que pueda obligar a un representante del pueblo a emitir un voto en sentido contrario al parecer de sus ciudadanos.
La única justificación de la abstención de Chacón sería que en este asunto la ciudadanía a la que representa tuviese opinión dividida. La diputada tendría entonces que votar en conciencia, o abstenerse o seguir la recomendación del partido, pero solo entonces. Pero ni Carmen Chacón ni nadie del PSC tiene ni idea de si los ciudadanos que les votaron son independentistas o federalistas o españolistas o si están hasta el gorro de ellos, que sería lo más normal.
La representatividad de los políticos en España es poca, o ninguna. Y ello es así por el curioso sistema de circunscripciones y candidaturas. El votante español, en los más de los casos, no tiene ni idea de quién es el candidato que vota. Este está diluido en una lista cerrada que al ciudadano le es completamente ajena. Una lista elaborada por un gerifalte de un partido que coloca allí a quien quiere. Quién mejor le cae al mandamás, va en la lista. Y quién va en la lista tiene preso su voto y votará lo que se le diga. ¿Y los ciudadanos...? Bueno, los ciudadanos no importan, el partido sabe lo que les conviene.
Este es el gran problema de la política y de la sociedad española. Una sociedad ávida de democracia. Una sociedad que se lleva desde 1936 amordazada total o parcialmente. Una sociedad sin representación durante el franquismo y con representación diferida tras la transición. Los actuales diputados no tienen más legitimidad que aquellos procuradores en cortes de la dictadura: son impuestos igual por terceros y el pueblo solo escoge, por votación, una lista ya elaborada. Luego, la misma legitimidad, poca más.
Éste país necesita una segunda transición. Ya llevamos demasiados años de dictadura. Nos hemos pasado 40 años en una oligarquía con un tipo al mando. Ahora tenemos un sistema más caro. Tenemos al mando a un partido, elegido cada 4 años. En eso hemos ganado, es verdad. Uno no se siente tan estrecho como en la dictadura. Pero al pueblo le falta la capacidad de elegir a las personas que lo representen. El pueblo no necesita que nadie haga listas. Basta que se presenten candidatos por cada partido y que le dejen votar a quién mejor le parezca. Creo que los españoles nos merecemos ese privilegio. Nos lo hemos ganado a base de sufrimiento.
26 febrero, 2013
Cospedal debe dimitir
Si resulta cierta la noticia recién difundida por El país de que Barcenas trabajó para el PP como asesor desde 2010, Dolores de Cospedal debe dimitir, sin más. La secretaria general del PP sostuvo ayer que con Bárcenas se había pactado una indemnización, lo cual significa que Bárcenas había sido despedido y se había llevado a un acuerdo con él para indemnizarlo de algún extraño modo. Afirmó rotundamente que, además, este había dejado de prestar servicios al PP en 2010. Por lo tanto, si se demuestra que Bárcenas tenía una relación laboral como asesor con el PP, Cospedal mintió y debe dimitir de inmediato.
Por otra parte, el hecho escandaloso de que un partido pueda pagar a un asesor 21.300 Euros brutos al mes lleva también a la exigencias de depuración de responsabilidades en profundidad en este partido, o en esta empresa mafiosa, como mejor se quiera. Los dirigentes actuales, o no se enteran de lo que pasa, o lo ocultan para que no se vea el caos interno y que la formación tiene como único objetivo el enriquecimiento de personas allegadas. No se puede pensar otra cosa a la vista de la cadena de acontecimientos de las últimas semanas y que tienen su origen en la trama Gürtel destapada y perseguida por el juez Garzón en su momento.
En una segunda derivada, Rajoy aseguró en la tribuna del congreso la semana pasada que "esas personas de las que se habla", sin nombrar a nadie, no tenían responsabilidades en el partido. Resulta difícil de creer que se le paguen 21.300 € a alguien sin ningún tipo de responsabilidad, al menos para cualquiera con un poco de sentido común. El presidente Rajoy debe tomar cartas en el asunto y aclarar qué está pasando en su partido. El PP atesora los votos de 10 millones de electores y gobierna en España con mayoría absoluta. Es desde todo punto exigible por parte de la sociedad que se aclare absolutamente todo este embrollo. De no ser así, Rajoy estará faltando al respeto de todos los ciudadanos, pero muy especialmente de los que le votaron.
Si resulta cierta la noticia recién difundida por El país de que Barcenas trabajó para el PP como asesor desde 2010, Dolores de Cospedal debe dimitir, sin más. La secretaria general del PP sostuvo ayer que con Bárcenas se había pactado una indemnización, lo cual significa que Bárcenas había sido despedido y se había llevado a un acuerdo con él para indemnizarlo de algún extraño modo. Afirmó rotundamente que, además, este había dejado de prestar servicios al PP en 2010. Por lo tanto, si se demuestra que Bárcenas tenía una relación laboral como asesor con el PP, Cospedal mintió y debe dimitir de inmediato.
Por otra parte, el hecho escandaloso de que un partido pueda pagar a un asesor 21.300 Euros brutos al mes lleva también a la exigencias de depuración de responsabilidades en profundidad en este partido, o en esta empresa mafiosa, como mejor se quiera. Los dirigentes actuales, o no se enteran de lo que pasa, o lo ocultan para que no se vea el caos interno y que la formación tiene como único objetivo el enriquecimiento de personas allegadas. No se puede pensar otra cosa a la vista de la cadena de acontecimientos de las últimas semanas y que tienen su origen en la trama Gürtel destapada y perseguida por el juez Garzón en su momento.
En una segunda derivada, Rajoy aseguró en la tribuna del congreso la semana pasada que "esas personas de las que se habla", sin nombrar a nadie, no tenían responsabilidades en el partido. Resulta difícil de creer que se le paguen 21.300 € a alguien sin ningún tipo de responsabilidad, al menos para cualquiera con un poco de sentido común. El presidente Rajoy debe tomar cartas en el asunto y aclarar qué está pasando en su partido. El PP atesora los votos de 10 millones de electores y gobierna en España con mayoría absoluta. Es desde todo punto exigible por parte de la sociedad que se aclare absolutamente todo este embrollo. De no ser así, Rajoy estará faltando al respeto de todos los ciudadanos, pero muy especialmente de los que le votaron.
Insoportable podredumbre
Los balbuceos de Dolores de Cospedal al contestar a preguntas sobre Bárcenas denotan no su incompetencia, qué también, sino una absoluta falta de preparación y aptitud para el puesto que desempeña. Esta mujer tiene unos cuantos puestos de responsabilidad, entre ellos presidente de una comunidad. Imagino que será igual de incapaz en de este puesto, digo yo. Alguien responderá que es inteligente, que es abogada del estado... Bien, vale, aceptado, pero yo tengo claro que no me subiría en un avión pilotado por un ingeniero aeronáutico, a no ser que también sea un avezado piloto. El PP está podrido y solo le queda desintegrarse en la vergüenza mientras nos cuenta a todos los manejos que se trajeron todos estos años.
Cuando veo a Bárcenas entrar con chulería en los juzgados siento asco. Y esto es lo que me queda, porque nada se puede hacer para evitarlo. Quienes tenemos una cierta ética (la mayor parte de los ciudadanos) siempre estamos expuestos a la actitud despectiva de estos profesionales del manoseo de mierda. Su altiva presencia es un insulto global. Algún militante del PP con dignidad, si es que hay alguno, que entiendo que sí, debería salir un día a su paso y solmenarle un bofetón igual que el que le dieron a aquel otro gran manoseador Boyer. Eso dejaría tranquilo al militante y nos quitaría la sensación de nausea a los pedestres contribuyentes.
La prensa corrompida y los medios putrefactos nos mantienen ocupados en atacar al oponente y defender a los nuestros. Mientras estamos entretenidos en esto dejamos de hablar de las cosas de Bankia y del enorme robo perpetrado por las cajas de ahorro con políticos y sindicalistas en los consejos de administración callando todo porque interesaba a su bolsillo y al de sus formaciones. La prima de riesgo sube hoy por el resultado de las elecciones en Italia, dice la prensa. Eso es mentira, una absoluta mentira. La prima de riesgo sube porque España fue empobrecida de tal manera por intereses particulares que, a la mínima distorsión económica en cualquier parte, los prestamistas pierden la confianza. A esta situación se llegó por la inestimable ayuda en forma de leyes "ad hoc" de los gobiernos de Aznar y Zapatero... Serán sin duda bien recompensados.
La insoportable podredumbre llega a todos los rincones de nuestra sociedad que tienen algo que ver con la política. Sin embargo la política nos es indispensable porque es la esencia misma del sistema. El cuerpo político español tiene algo parecido al SIDA: sus mecanismos de defensa están inactivados. Solo que en este caso no hay nadie que desde el exterior le aporte una medicación para paliar el deterioro. Mucho me temo que esto va a ir muy mal. Y sin embargo tiene una solución relativamente fácil. Si se sientan los principales líderes políticos y sociales y deciden dejarse de intereses particulares y trabajar en una misma dirección, en el mismo instante que esto pase, la prima de riesgo baja 200 puntos. Pero esto es imposible. El olor que despiden todos ellos es tan insoportable que no resistirían ni un minuto en una habitación cerrada.
Los balbuceos de Dolores de Cospedal al contestar a preguntas sobre Bárcenas denotan no su incompetencia, qué también, sino una absoluta falta de preparación y aptitud para el puesto que desempeña. Esta mujer tiene unos cuantos puestos de responsabilidad, entre ellos presidente de una comunidad. Imagino que será igual de incapaz en de este puesto, digo yo. Alguien responderá que es inteligente, que es abogada del estado... Bien, vale, aceptado, pero yo tengo claro que no me subiría en un avión pilotado por un ingeniero aeronáutico, a no ser que también sea un avezado piloto. El PP está podrido y solo le queda desintegrarse en la vergüenza mientras nos cuenta a todos los manejos que se trajeron todos estos años.
Cuando veo a Bárcenas entrar con chulería en los juzgados siento asco. Y esto es lo que me queda, porque nada se puede hacer para evitarlo. Quienes tenemos una cierta ética (la mayor parte de los ciudadanos) siempre estamos expuestos a la actitud despectiva de estos profesionales del manoseo de mierda. Su altiva presencia es un insulto global. Algún militante del PP con dignidad, si es que hay alguno, que entiendo que sí, debería salir un día a su paso y solmenarle un bofetón igual que el que le dieron a aquel otro gran manoseador Boyer. Eso dejaría tranquilo al militante y nos quitaría la sensación de nausea a los pedestres contribuyentes.
La prensa corrompida y los medios putrefactos nos mantienen ocupados en atacar al oponente y defender a los nuestros. Mientras estamos entretenidos en esto dejamos de hablar de las cosas de Bankia y del enorme robo perpetrado por las cajas de ahorro con políticos y sindicalistas en los consejos de administración callando todo porque interesaba a su bolsillo y al de sus formaciones. La prima de riesgo sube hoy por el resultado de las elecciones en Italia, dice la prensa. Eso es mentira, una absoluta mentira. La prima de riesgo sube porque España fue empobrecida de tal manera por intereses particulares que, a la mínima distorsión económica en cualquier parte, los prestamistas pierden la confianza. A esta situación se llegó por la inestimable ayuda en forma de leyes "ad hoc" de los gobiernos de Aznar y Zapatero... Serán sin duda bien recompensados.
La insoportable podredumbre llega a todos los rincones de nuestra sociedad que tienen algo que ver con la política. Sin embargo la política nos es indispensable porque es la esencia misma del sistema. El cuerpo político español tiene algo parecido al SIDA: sus mecanismos de defensa están inactivados. Solo que en este caso no hay nadie que desde el exterior le aporte una medicación para paliar el deterioro. Mucho me temo que esto va a ir muy mal. Y sin embargo tiene una solución relativamente fácil. Si se sientan los principales líderes políticos y sociales y deciden dejarse de intereses particulares y trabajar en una misma dirección, en el mismo instante que esto pase, la prima de riesgo baja 200 puntos. Pero esto es imposible. El olor que despiden todos ellos es tan insoportable que no resistirían ni un minuto en una habitación cerrada.
22 febrero, 2013
Bofetadas
Vistos los resúmenes del último debate sobre el estado de la nación, sigo deprimido. España es como un barco a la deriva y con vías de agua en el que la tripulación discute sobre los turnos de guardia y cosas que nada tienen que ver con el estado de la nave. Entre tanto, el pasaje, aterrorizado y sin poder hacer nada, ve en el horizonte acercarse una zona de icebergs y a sus pies el agua subir de nivel a cada momento.
Algunos gritan y aporrean inútilmente la puerta de la sala donde la tripulación en pleno continúa reunida en sesión solemne. Pero, lo más que consiguen es que, el capitán llame a los de seguridad para que repartan unos porrazos. A pesar de eso, el pánico va haciendo mella en la gente y cada vez presionan más sobre los tripulantes. El miedo se masca en el ambiente. No obstante los oficiales y el capitán insisten ante la mirada expectante de los pasajeros en que se van a articular normas que harán que las cosas funcionen mejor.
Yo tengo claro que, si estuviera escribiendo el guión de una película, me ganaría el favor del público. Haría descender un helicóptero en cubierta del que se bajaría a un mandamás de la naviera. Con paso decidido se dirigiría a la sala de reuniones. Entraría y, a bofetones, los haría callar a todos. Pero a bofetadas de las gordas. Vamos, las gafas del capitán, saltarían por el aire varios metros como principal responsable de la falta de decisiones adecuadas al problema. Naturalmente también habría hermosos tortazos para las diferentes facciones de la tripulación por complicidad.
Con las manos coloradas de tanto repartir estopa, el pez gordo se subiría a la tribuna y de manera amenazadora diría. "Pónganse todos a trabajar en lo que deben. Pónganse de acuerdo y dirijan este barco a puerto para que entre en dique seco a reparar. Y háganlo inmediatamente, imbéciles".
Qué bien habría estado que estos días en el parlamento hubiera ocurrido algo parecido.
Vistos los resúmenes del último debate sobre el estado de la nación, sigo deprimido. España es como un barco a la deriva y con vías de agua en el que la tripulación discute sobre los turnos de guardia y cosas que nada tienen que ver con el estado de la nave. Entre tanto, el pasaje, aterrorizado y sin poder hacer nada, ve en el horizonte acercarse una zona de icebergs y a sus pies el agua subir de nivel a cada momento.
Algunos gritan y aporrean inútilmente la puerta de la sala donde la tripulación en pleno continúa reunida en sesión solemne. Pero, lo más que consiguen es que, el capitán llame a los de seguridad para que repartan unos porrazos. A pesar de eso, el pánico va haciendo mella en la gente y cada vez presionan más sobre los tripulantes. El miedo se masca en el ambiente. No obstante los oficiales y el capitán insisten ante la mirada expectante de los pasajeros en que se van a articular normas que harán que las cosas funcionen mejor.
Yo tengo claro que, si estuviera escribiendo el guión de una película, me ganaría el favor del público. Haría descender un helicóptero en cubierta del que se bajaría a un mandamás de la naviera. Con paso decidido se dirigiría a la sala de reuniones. Entraría y, a bofetones, los haría callar a todos. Pero a bofetadas de las gordas. Vamos, las gafas del capitán, saltarían por el aire varios metros como principal responsable de la falta de decisiones adecuadas al problema. Naturalmente también habría hermosos tortazos para las diferentes facciones de la tripulación por complicidad.
Con las manos coloradas de tanto repartir estopa, el pez gordo se subiría a la tribuna y de manera amenazadora diría. "Pónganse todos a trabajar en lo que deben. Pónganse de acuerdo y dirijan este barco a puerto para que entre en dique seco a reparar. Y háganlo inmediatamente, imbéciles".
Qué bien habría estado que estos días en el parlamento hubiera ocurrido algo parecido.
20 febrero, 2013
Qué nos importa...
Lo que nos tiene que contar hoy Rajoy no nos importa porque, lo pinte como lo pinte, no va a ser verdad. Nada más que engaño puede surgir de su mesa de trilero. Ttratará de de embaucarnos moviendo a un lado y a otro la transparencia, la corrupción y la política de estímulo. Sencillamente no lo vamos a creer porque miente desde hace un año; o dicho de otro modo menos fuerte, en poco más de un año, engañó al electorado para que le votaran; hizo un discurso de investidura lleno de promesas que no solo no cumplió, sino que actuó en sentido contrario, y llevó al país a tasas de desempleo históricas. Por lo tanto...
Está claro que no voy a seguir el debate sobre el estado de la nación hoy en el Congreso. Para qué. No sirve para nada perder el tiempo en escuchar a un presidente que miente casi tanto como habla, altamente sospechoso de corrupción, sostenido por un partido cuya cúpula está en política para enriquecerse, y que destila falsedad, cobardía y falta de concreción por todos los poros. Tampoco sirve de nada escuchar a los grupos de la oposición. La absoluta falta de líderes hará que sus intervenciones, casi siempre vacías de contenido no tengan mayor interés. Estarán centradas en críticas a las promesas rotas, a los sobres de Bárcenas y en desgastar al PP. Pero no serán interesantes porque el PP está ya deslegitimado ante la sociedad. Los ciudadanos no tenemos muchas ganas de perder el tiempo en ver a unos cuantos políticos montando un circo.
Lo más ridículo será cuando Rajoy entre en el asunto de la balanza de pagos, muy mejorada por nuestras exportaciones, como si el gobierno hubiera hecho algo para fomentarlas. Es lastimoso como una cosa tan fácil de prometer: favorecer la salida al exterior de nuestros productos y empresas, nunca fue expuesto en discurso alguno. Este hecho positivo ha sido únicamente fruto del espíritu emprendedor de nuestros empresarios que, ante la caída del mercado nacional han hecho lo imposible por vender en el extranjero como única posibilidad de supervivencia de sus empresas. Y Rajoy se apuntará el tanto con toda esa cara, dura como el cemento, que tiene.
En resumen que el debate no tiene mayor interés. Que los españoles no creemos ya en nuestros políticos. Qué lo que queremos está bien claro: avances democráticos, partidos cristalinos, ley electoral diferente, un modelo de estado más moderno y justo, menos mamones en las múltiples instituciones, y mayor competencia en un mundo político lleno de mediocridad. Sin embargo, de nada de esto se va a hablar. Por lo tanto no solo no perderé el tiempo en escuchar a ese rebaño sino que voy a permitirme parafrasear a Labordeta: Señores del Congreso, váyanse ustedes a la mierda
Lo que nos tiene que contar hoy Rajoy no nos importa porque, lo pinte como lo pinte, no va a ser verdad. Nada más que engaño puede surgir de su mesa de trilero. Ttratará de de embaucarnos moviendo a un lado y a otro la transparencia, la corrupción y la política de estímulo. Sencillamente no lo vamos a creer porque miente desde hace un año; o dicho de otro modo menos fuerte, en poco más de un año, engañó al electorado para que le votaran; hizo un discurso de investidura lleno de promesas que no solo no cumplió, sino que actuó en sentido contrario, y llevó al país a tasas de desempleo históricas. Por lo tanto...
Está claro que no voy a seguir el debate sobre el estado de la nación hoy en el Congreso. Para qué. No sirve para nada perder el tiempo en escuchar a un presidente que miente casi tanto como habla, altamente sospechoso de corrupción, sostenido por un partido cuya cúpula está en política para enriquecerse, y que destila falsedad, cobardía y falta de concreción por todos los poros. Tampoco sirve de nada escuchar a los grupos de la oposición. La absoluta falta de líderes hará que sus intervenciones, casi siempre vacías de contenido no tengan mayor interés. Estarán centradas en críticas a las promesas rotas, a los sobres de Bárcenas y en desgastar al PP. Pero no serán interesantes porque el PP está ya deslegitimado ante la sociedad. Los ciudadanos no tenemos muchas ganas de perder el tiempo en ver a unos cuantos políticos montando un circo.
Lo más ridículo será cuando Rajoy entre en el asunto de la balanza de pagos, muy mejorada por nuestras exportaciones, como si el gobierno hubiera hecho algo para fomentarlas. Es lastimoso como una cosa tan fácil de prometer: favorecer la salida al exterior de nuestros productos y empresas, nunca fue expuesto en discurso alguno. Este hecho positivo ha sido únicamente fruto del espíritu emprendedor de nuestros empresarios que, ante la caída del mercado nacional han hecho lo imposible por vender en el extranjero como única posibilidad de supervivencia de sus empresas. Y Rajoy se apuntará el tanto con toda esa cara, dura como el cemento, que tiene.
En resumen que el debate no tiene mayor interés. Que los españoles no creemos ya en nuestros políticos. Qué lo que queremos está bien claro: avances democráticos, partidos cristalinos, ley electoral diferente, un modelo de estado más moderno y justo, menos mamones en las múltiples instituciones, y mayor competencia en un mundo político lleno de mediocridad. Sin embargo, de nada de esto se va a hablar. Por lo tanto no solo no perderé el tiempo en escuchar a ese rebaño sino que voy a permitirme parafrasear a Labordeta: Señores del Congreso, váyanse ustedes a la mierda
16 febrero, 2013
Cachondeo
Que los partidos políticos son algo poco serio es sabido por todos, salvo por ellos mismos. El gesto circunspecto de sus portavoces cuando "niegan rotundamente" algo provoca hilaridad entre el respetable. Véase si no la payasada de Floriano, del PP, cuando comunicó a la plebe que Bárcenas había sido despedido mucho tiempo atrás, que se le había indemnizado y que parte del acuerdo era pagarle la seguridad social, etc... Un rollo macabeo para que, poco después, el propio partido terminase por admitir que el tesorero había tenido relación laboral con el PP hasta diciembre de 2012. Ahora ya se sabe y no pasa nada, salvo el revuelo mediático. Para qué perdieron en el PP energía en urdir una nueva mentira. Por qué desgastarse de esa manera...
Puede pensarse que esta tipo de actuaciones forman parte de una complejísima estrategia de comunicación. Ya se sabe que a veces la política conlleva, como el ajedrez, movimientos de gran anticipación. Pero no creo que sea al caso. En el PP, esta camada, a lo mas que juega es al parchís. No veo a nadie con la inteligencia política necesaria para articular un plan estratégico de gran nivel. La alta dirección del PP, y la baja parecido, está compuesta por personajes bastante mediocres. Eso sí, con una gran habilidad para moverse en ese mundo ramplón de las comisiones y de ganar dinero fácil.
Hace algunos años (muchos) en España ser político significaba tener un cierto prestigio. Hoy ser político significa ser sospechoso de poner el cazo; de tomar decisiones contra el pueblo, si es necesario para favorecer al partido, y de ser algo lelo. Sí; la sociedad empieza a sospechar que la inteligencia desapareció hace ya eones del entorno político español. Naturalmente, la mayor parte de las personas metidas en política no se llevan nada. Por eso, no deja de sorprenderme que en el PP no haya dimisiones en masa y ni abandono a empujones de la militancia. Puede concluirse que, o todos esperan ganar algo al quedarse, o que el virus de la "lelez" atacó a todos los niveles.
En el PSOE las cosas son algo diferentes porque está en la oposición, pero no son muy distantes en lo que se refiere a estrategia... Es decir, no hay ninguna. Los acontecimientos surgen y la respuesta va detrás. Todavía no vi al partido de los talentos escondidos proponer algo serio a la sociedad para el futuro; sospecho que no tienen talentos en la recámara, solo unos cuantos que esperan turno con el cazo puesto, como los otros. El único futuro que les importa es el de sus miembros y "miembras", como dijo aquella mentecata, hoy asesora en la ONU (manda "guevos"). El discurso es vacío debido al miedo a los escándalos venideros. Cuando se sepa de verdad lo que se repartió en el caso de los ERE, será como una bomba en un congreso: saltarán por los aires "dirigentos" y "dirigentas".
En conclusión, España funciona por inercia. La política, que constituye el sistema circulatorio para que un país camine, no existe. Quienes están en política están completamente desnortados y todo lo que hacen perjudica a la sociedad seriamente. La sangre que debe dar vida a la nación está aquejada de leucemia. Un desorden patológico no incurable, pero si de muy pronóstico. La leucemia en política es la falta de seriedad, y esto lleva a lo que es en realidad la cosa política en nuestro país: un cachondeo.
Que los partidos políticos son algo poco serio es sabido por todos, salvo por ellos mismos. El gesto circunspecto de sus portavoces cuando "niegan rotundamente" algo provoca hilaridad entre el respetable. Véase si no la payasada de Floriano, del PP, cuando comunicó a la plebe que Bárcenas había sido despedido mucho tiempo atrás, que se le había indemnizado y que parte del acuerdo era pagarle la seguridad social, etc... Un rollo macabeo para que, poco después, el propio partido terminase por admitir que el tesorero había tenido relación laboral con el PP hasta diciembre de 2012. Ahora ya se sabe y no pasa nada, salvo el revuelo mediático. Para qué perdieron en el PP energía en urdir una nueva mentira. Por qué desgastarse de esa manera...
Puede pensarse que esta tipo de actuaciones forman parte de una complejísima estrategia de comunicación. Ya se sabe que a veces la política conlleva, como el ajedrez, movimientos de gran anticipación. Pero no creo que sea al caso. En el PP, esta camada, a lo mas que juega es al parchís. No veo a nadie con la inteligencia política necesaria para articular un plan estratégico de gran nivel. La alta dirección del PP, y la baja parecido, está compuesta por personajes bastante mediocres. Eso sí, con una gran habilidad para moverse en ese mundo ramplón de las comisiones y de ganar dinero fácil.
Hace algunos años (muchos) en España ser político significaba tener un cierto prestigio. Hoy ser político significa ser sospechoso de poner el cazo; de tomar decisiones contra el pueblo, si es necesario para favorecer al partido, y de ser algo lelo. Sí; la sociedad empieza a sospechar que la inteligencia desapareció hace ya eones del entorno político español. Naturalmente, la mayor parte de las personas metidas en política no se llevan nada. Por eso, no deja de sorprenderme que en el PP no haya dimisiones en masa y ni abandono a empujones de la militancia. Puede concluirse que, o todos esperan ganar algo al quedarse, o que el virus de la "lelez" atacó a todos los niveles.
En el PSOE las cosas son algo diferentes porque está en la oposición, pero no son muy distantes en lo que se refiere a estrategia... Es decir, no hay ninguna. Los acontecimientos surgen y la respuesta va detrás. Todavía no vi al partido de los talentos escondidos proponer algo serio a la sociedad para el futuro; sospecho que no tienen talentos en la recámara, solo unos cuantos que esperan turno con el cazo puesto, como los otros. El único futuro que les importa es el de sus miembros y "miembras", como dijo aquella mentecata, hoy asesora en la ONU (manda "guevos"). El discurso es vacío debido al miedo a los escándalos venideros. Cuando se sepa de verdad lo que se repartió en el caso de los ERE, será como una bomba en un congreso: saltarán por los aires "dirigentos" y "dirigentas".
En conclusión, España funciona por inercia. La política, que constituye el sistema circulatorio para que un país camine, no existe. Quienes están en política están completamente desnortados y todo lo que hacen perjudica a la sociedad seriamente. La sangre que debe dar vida a la nación está aquejada de leucemia. Un desorden patológico no incurable, pero si de muy pronóstico. La leucemia en política es la falta de seriedad, y esto lleva a lo que es en realidad la cosa política en nuestro país: un cachondeo.
13 febrero, 2013
Desubicados
El populismo o los generales. Son las dos opciones que nos deja Dolores de Cospedal, como una amenaza, cuando desaparece la "política con mayúsculas". Según esta doctísima filósofa, la cosa consiste en trabajar por lo que es de todos. Cuando la escuché me dio la impresión de que estaba hablando de la luna; no entendía nada... "lo que es de todos". Qué es lo que es de todos. ¿El dinero que se puso para rescatar las cajas de ahorro? ¿El dinero negro recibido de constructores y empresarios chuscos? ¿Las cuentas en Suiza? ¿...? Qué es lo que es de todos.
La desubicación del gobierno y del PP es manifiesta y grave para un país en crisis profunda como el nuestro. La incompetencia del PP para gobernar España, como para gobernarse a sí mismo es seria. A pesar de gozar de una sólida mayoría absoluta, la incapacidad de sus dirigentes y la falta de liderazgo tanto en el gobierno como en el partido hacen que este vaya a la deriva en aguas revueltas. La ausencia de decisiones contundentes con los corruptos, la sospecha de sobresueldos de altos gerifaltes, incluido el actual presidente del gobierno y las explicaciones, siempre desafortunadas, al respecto les eliminan como partido al mando. Sencillamente han perdido la confianza del electorado.
La acción desesperada de Cospedal aludiendo a las terribles sombras de la dictadura militar denota el miedo interno a perder el poder, ya no solo ejecutivo, sino como partido, que es lo importante. El PP tiene un serio peligro de implosión. Cospedal lo sabe e intenta zafarse de la presión de la sociedad, que les ahoga, para poder sobrevivir. La desconfianza del electorado les quita el aire e intentan desesperadamente tomar algunas bocanadas mediante declaraciones de este tipo.
Se han visto obligados a hacer lo que no querían con las tasas judiciales, con la iniciativa popular contra los desahucios... Dan palos de ciego en economía. Montoro se inventa una amnistía fiscal para favorecer a los ladrones y comisionistas de su propio partido que les hace parecer todavía más mafiosos. Mantienen el salario de Bárcenas hasta hace nada; no despiden al marido de Mato hasta hace cuatro días, antes no se podía, pero ahora se puede; Ana Mato no dimite... El PP es el ejército de Pancho Villa.
Y mientras tanto Rajoy instalado en la cobardía, como de costumbre, deja que todo se resuelva por si solo. Salpicado por la corrupción interna en carne propia, esconde la cabeza en la tierra. Pero olvida que tiene el culo fuera. Un enorme culo que la sociedad pateará con dureza inusitada, no la oposición, tan incapaz como el PP, el pueblo. La sociedad civil está revolucionada. Pide a gritos que se empiece a hacer política; que se realicen los cambios necesarios en el sistema, en los partidos, en las instituciones... Si ahora, los partidos no lo toman en serio y no mandan mensajes claros con un programa de acciones, será su último acto de irresponsabilidad antes de desaparecer en la nada. Así que, PP, PSOE y los demás... ojito. Los españoles ya hemos salido de una dictadura y podemos salir de esta otra en la que nos mantenéis ahora. Queremos democracia, no partitocracia.
El populismo o los generales. Son las dos opciones que nos deja Dolores de Cospedal, como una amenaza, cuando desaparece la "política con mayúsculas". Según esta doctísima filósofa, la cosa consiste en trabajar por lo que es de todos. Cuando la escuché me dio la impresión de que estaba hablando de la luna; no entendía nada... "lo que es de todos". Qué es lo que es de todos. ¿El dinero que se puso para rescatar las cajas de ahorro? ¿El dinero negro recibido de constructores y empresarios chuscos? ¿Las cuentas en Suiza? ¿...? Qué es lo que es de todos.
La desubicación del gobierno y del PP es manifiesta y grave para un país en crisis profunda como el nuestro. La incompetencia del PP para gobernar España, como para gobernarse a sí mismo es seria. A pesar de gozar de una sólida mayoría absoluta, la incapacidad de sus dirigentes y la falta de liderazgo tanto en el gobierno como en el partido hacen que este vaya a la deriva en aguas revueltas. La ausencia de decisiones contundentes con los corruptos, la sospecha de sobresueldos de altos gerifaltes, incluido el actual presidente del gobierno y las explicaciones, siempre desafortunadas, al respecto les eliminan como partido al mando. Sencillamente han perdido la confianza del electorado.
La acción desesperada de Cospedal aludiendo a las terribles sombras de la dictadura militar denota el miedo interno a perder el poder, ya no solo ejecutivo, sino como partido, que es lo importante. El PP tiene un serio peligro de implosión. Cospedal lo sabe e intenta zafarse de la presión de la sociedad, que les ahoga, para poder sobrevivir. La desconfianza del electorado les quita el aire e intentan desesperadamente tomar algunas bocanadas mediante declaraciones de este tipo.
Se han visto obligados a hacer lo que no querían con las tasas judiciales, con la iniciativa popular contra los desahucios... Dan palos de ciego en economía. Montoro se inventa una amnistía fiscal para favorecer a los ladrones y comisionistas de su propio partido que les hace parecer todavía más mafiosos. Mantienen el salario de Bárcenas hasta hace nada; no despiden al marido de Mato hasta hace cuatro días, antes no se podía, pero ahora se puede; Ana Mato no dimite... El PP es el ejército de Pancho Villa.
Y mientras tanto Rajoy instalado en la cobardía, como de costumbre, deja que todo se resuelva por si solo. Salpicado por la corrupción interna en carne propia, esconde la cabeza en la tierra. Pero olvida que tiene el culo fuera. Un enorme culo que la sociedad pateará con dureza inusitada, no la oposición, tan incapaz como el PP, el pueblo. La sociedad civil está revolucionada. Pide a gritos que se empiece a hacer política; que se realicen los cambios necesarios en el sistema, en los partidos, en las instituciones... Si ahora, los partidos no lo toman en serio y no mandan mensajes claros con un programa de acciones, será su último acto de irresponsabilidad antes de desaparecer en la nada. Así que, PP, PSOE y los demás... ojito. Los españoles ya hemos salido de una dictadura y podemos salir de esta otra en la que nos mantenéis ahora. Queremos democracia, no partitocracia.
09 febrero, 2013
¿Qué les hace pensar que somos imbéciles?
El lenguaje gestual y verbal que emplean los partidos políticos para dirigirse a la sociedad es tan antinatural y de una simpleza tal que solo cabe pensar que es que entienden que los ciudadanos son imbéciles. De otra manera no puede entenderse que ocurran las cosas que ocurren. Los políticos, en genérico, no pueden ni deben comunicarse con el electorado de otro modo que no sea el natural e inteligible lenguaje llano y el natural e inteligible decirle a las cosas por su nombre.
El asunto de moda es el caso Bárcenas. Un simple caso de cobro de comisiones en dinero negro procedente de empresas constructoras y que un tesorero listo manejaba a su antojo con la connivencia y complicidad de algunos miembros de la cúpula del PP. Punto. Eso es el caso Bárcenas. ¿Por qué el PP saca ahora a la luz su contabilidad oficial? ¿Qué tiene que ver la contabilidad oficial con el dinero negro? ¿Es que la dirección del PP piensa que somos imbéciles?
Salpicado el presidente Rajoy por el escándalo (cobró según Bárcenas sustanciosas cantidades durante años), sale a los medios en una comparecencia digna del más grande de los cobardes y dice, eso sí, solemnemente, que va a hacer públicas sus declaraciones de renta y patrimonio en una semana. Estoy sorprendido de dos cosas: una, por qué necesita tanto tiempo para publicar las declaraciones Rajoy, y dos, para qué las saca. El dinero negro que pudo haber percibido no va a figurar en ellas. Es como si a uno le piden que enseñe lo que lleva en los bolsillos y él enseña su cartilla de ahorros. ¿Es que Rajoy piensa que somos imbéciles? Son los bolsillos, señor Presidente... los bolsillos.
Que Ana Mato es probablemente la persona más incompetente e incapaz que hubo nunca en un gobierno es un hecho innegable. Hemos visto personas de bajísimo nivel en ministerios, hombres y mujeres, en todo tipo de gobiernos; pero confieso que he buscado a alguien para poder compararlo con este lastimoso caso y no lo he encontrado. Mato no solo no tiene ni repajolera idea de sanidad ni de economía ni de nada, sino que, además, da verdadera lástima oírla hablar. Qué me perdonen, pero parece como si tuviera un cierto retraso, o es que es muy tímida. ¿Cual puede ser la razón de que Rajoy la mantenga en el puesto implicada como está en un caso serio de corrupción? No lo sé, algo tendrá oculto. El presidente dice que es lo justo y que es una buena ministra. ¿De verdad no da la impresión de que nos toma por imbéciles?
Hablo del PP porque está ahora en la cresta de la ola, pero del PSOE y de sus miembros y "miembras" (otra ministra bien competente) se podrían poner ejemplos similares a mansalva. ¿Creen que no nos damos cuenta de sus tejemanejes con los ERE y de sus metidas de mano con pasta por el medio? ¿Por qué no enseñan sus cuentas y nos explican sus cosas? Ahora no toca, claro. Ahora está el adversario con la rodilla en tierra y el PSOE no quiere hablar del problema generalizado de corrupción en la política española, quiere hablar del PP. El PSOE sencillamente desvía el problema. El PSOE también cree que somos imbéciles.
De IU, UPyD y del resto poco que decir. ¿Por qué no nos enseñan la ropa interior? Querríamos saber como manejan la caja en casa de Cayo y de Rosa. ¿Por qué no lo explican? Por qué no publican sus cuentas a la vez que piden las de los demás. ¿Por qué catalanes y vascos están tan callados? No tienen estos problemas, o no dicen nada porque no quieren ni que se les oiga, no vaya a ser que su electorado empiece también a volverles la cara.
Lo dicho, que creen que somos imbéciles. Pues no, no lo somos, solo lo parecemos.
El lenguaje gestual y verbal que emplean los partidos políticos para dirigirse a la sociedad es tan antinatural y de una simpleza tal que solo cabe pensar que es que entienden que los ciudadanos son imbéciles. De otra manera no puede entenderse que ocurran las cosas que ocurren. Los políticos, en genérico, no pueden ni deben comunicarse con el electorado de otro modo que no sea el natural e inteligible lenguaje llano y el natural e inteligible decirle a las cosas por su nombre.
El asunto de moda es el caso Bárcenas. Un simple caso de cobro de comisiones en dinero negro procedente de empresas constructoras y que un tesorero listo manejaba a su antojo con la connivencia y complicidad de algunos miembros de la cúpula del PP. Punto. Eso es el caso Bárcenas. ¿Por qué el PP saca ahora a la luz su contabilidad oficial? ¿Qué tiene que ver la contabilidad oficial con el dinero negro? ¿Es que la dirección del PP piensa que somos imbéciles?
Salpicado el presidente Rajoy por el escándalo (cobró según Bárcenas sustanciosas cantidades durante años), sale a los medios en una comparecencia digna del más grande de los cobardes y dice, eso sí, solemnemente, que va a hacer públicas sus declaraciones de renta y patrimonio en una semana. Estoy sorprendido de dos cosas: una, por qué necesita tanto tiempo para publicar las declaraciones Rajoy, y dos, para qué las saca. El dinero negro que pudo haber percibido no va a figurar en ellas. Es como si a uno le piden que enseñe lo que lleva en los bolsillos y él enseña su cartilla de ahorros. ¿Es que Rajoy piensa que somos imbéciles? Son los bolsillos, señor Presidente... los bolsillos.
Que Ana Mato es probablemente la persona más incompetente e incapaz que hubo nunca en un gobierno es un hecho innegable. Hemos visto personas de bajísimo nivel en ministerios, hombres y mujeres, en todo tipo de gobiernos; pero confieso que he buscado a alguien para poder compararlo con este lastimoso caso y no lo he encontrado. Mato no solo no tiene ni repajolera idea de sanidad ni de economía ni de nada, sino que, además, da verdadera lástima oírla hablar. Qué me perdonen, pero parece como si tuviera un cierto retraso, o es que es muy tímida. ¿Cual puede ser la razón de que Rajoy la mantenga en el puesto implicada como está en un caso serio de corrupción? No lo sé, algo tendrá oculto. El presidente dice que es lo justo y que es una buena ministra. ¿De verdad no da la impresión de que nos toma por imbéciles?
Hablo del PP porque está ahora en la cresta de la ola, pero del PSOE y de sus miembros y "miembras" (otra ministra bien competente) se podrían poner ejemplos similares a mansalva. ¿Creen que no nos damos cuenta de sus tejemanejes con los ERE y de sus metidas de mano con pasta por el medio? ¿Por qué no enseñan sus cuentas y nos explican sus cosas? Ahora no toca, claro. Ahora está el adversario con la rodilla en tierra y el PSOE no quiere hablar del problema generalizado de corrupción en la política española, quiere hablar del PP. El PSOE sencillamente desvía el problema. El PSOE también cree que somos imbéciles.
De IU, UPyD y del resto poco que decir. ¿Por qué no nos enseñan la ropa interior? Querríamos saber como manejan la caja en casa de Cayo y de Rosa. ¿Por qué no lo explican? Por qué no publican sus cuentas a la vez que piden las de los demás. ¿Por qué catalanes y vascos están tan callados? No tienen estos problemas, o no dicen nada porque no quieren ni que se les oiga, no vaya a ser que su electorado empiece también a volverles la cara.
Lo dicho, que creen que somos imbéciles. Pues no, no lo somos, solo lo parecemos.
04 febrero, 2013
España, agujero negro
Hay dos economías nacionales, la blanca y la negra. España tiene por un lado unas cuentas transparentes, las de España país, controladas y gestionadas por Economía y Hacienda, y por otro las de la España de las cloacas. Con las primeras nos miden para la prima de riesgo, se calcula el PIB y todas esas estupideces. A ellas contribuyen los ciudadanos que tienen una nómina, transparente como el cristal, con el IRPF; aquellos que hacen una factura, con el IVA y todos, cuando compramos artículos directamente grabados con impuestos (carburantes, tabaco, alcohol,...). A las otras contribuyen los que no quieren pagar impuestos y también un poco nuestra cultura.
La otra economía nacional es un agujero negro gigantesco, masivo, de un negro tan intenso que no hay rayo de luz que lo penetre, tan denso que la única manera de entrar en él es hacerlo explotar, hacerlo añicos. En este inmenso retrete está todo lo que se paga sin IVA (que levante la mano el ciudadano que nunca haya dicho... "Pero sin el IVA, ¿eh?"). El sistema de estimación por módulos favorece esto. Si se elimina de un plumazo este sistema la recaudación por IVA se elevaría enormemente, pero no se quiere. También forma parte de este agujero toda la caja B de las grandes empresas, especialmente de las constructoras. Casi el 100 % de las viviendas vendidas en el boom inmobiliario fueron, en parte, pagadas con dinero no controlado (¿alguien puede negar que dio dinero en mano al pagar su piso? Si no, no te lo vendían). Los miles de millones de euros que circulaban y circulan en España sin control son sin duda una parte no menor de nuestro PIB. Es decir, nuestro PIB aumentaría y nuestra prima de riesgo bajaría en picado.
Sabiendo esto, porque esto lo sabe hasta el más tonto, no puedo explicarme como nadie quiere encontrar conexiones entre las donaciones al PP, y seguramente a todos los partidos, y las empresas donantes. Las constructoras, llenas de dinero negro, donan dinero negro. Qué más da que aparezca en las notas de un tesorero... no aparecen donde tienen que aparecer, en sus salidas contables, por lo tanto pueden negarlo sin temor. Es lo malo del dinero negro, que es negro, que no paga impuestos, que no se le puede seguir la pista. La investigación interna, la presentación de declaraciones y demás monsergas son solo estupideces. El problema real y por el que Rajoy debe dimitir, el gobierno irse a su casa y el PP escindirse, y detrás del PP estoy seguro que debería ir el PSOE y alguno más, no es el asunto Bárcenas, es mucho más grave: se llama prevaricación y cohecho en masa.
El gobierno, el PP en pleno sabe esto, con toda seguridad. Sabe que España es un inmenso agujero negro. El gobierno dispone en las Cortes de mayoría absoluta y puede legislar a su antojo para acabar con esta lacra de la economía sumergida y el dinero negro. Aún así no hace nada; y no lo hace porque tienen intereses espurios o lacras en su pasado que les impiden atacar este flanco. El gobierno y el PP están metidos en el lodo hasta el cuello. Por eso debe dimitir Rajoy y el gobierno en pleno; por no legislar en favor de este país y mantener un sistema económico que favorece a los tramposos (ellos incluidos) en detrimento de las personas honradas y con retribuciones bajo control. Si el gobierno hiciera lo que debe los intereses de la deuda bajarían, el desempleo parecido y los recortes en los servicios básicos no serían necesarios. Definitivamente el gobierno debe dimitir.
Hay dos economías nacionales, la blanca y la negra. España tiene por un lado unas cuentas transparentes, las de España país, controladas y gestionadas por Economía y Hacienda, y por otro las de la España de las cloacas. Con las primeras nos miden para la prima de riesgo, se calcula el PIB y todas esas estupideces. A ellas contribuyen los ciudadanos que tienen una nómina, transparente como el cristal, con el IRPF; aquellos que hacen una factura, con el IVA y todos, cuando compramos artículos directamente grabados con impuestos (carburantes, tabaco, alcohol,...). A las otras contribuyen los que no quieren pagar impuestos y también un poco nuestra cultura.
La otra economía nacional es un agujero negro gigantesco, masivo, de un negro tan intenso que no hay rayo de luz que lo penetre, tan denso que la única manera de entrar en él es hacerlo explotar, hacerlo añicos. En este inmenso retrete está todo lo que se paga sin IVA (que levante la mano el ciudadano que nunca haya dicho... "Pero sin el IVA, ¿eh?"). El sistema de estimación por módulos favorece esto. Si se elimina de un plumazo este sistema la recaudación por IVA se elevaría enormemente, pero no se quiere. También forma parte de este agujero toda la caja B de las grandes empresas, especialmente de las constructoras. Casi el 100 % de las viviendas vendidas en el boom inmobiliario fueron, en parte, pagadas con dinero no controlado (¿alguien puede negar que dio dinero en mano al pagar su piso? Si no, no te lo vendían). Los miles de millones de euros que circulaban y circulan en España sin control son sin duda una parte no menor de nuestro PIB. Es decir, nuestro PIB aumentaría y nuestra prima de riesgo bajaría en picado.
Sabiendo esto, porque esto lo sabe hasta el más tonto, no puedo explicarme como nadie quiere encontrar conexiones entre las donaciones al PP, y seguramente a todos los partidos, y las empresas donantes. Las constructoras, llenas de dinero negro, donan dinero negro. Qué más da que aparezca en las notas de un tesorero... no aparecen donde tienen que aparecer, en sus salidas contables, por lo tanto pueden negarlo sin temor. Es lo malo del dinero negro, que es negro, que no paga impuestos, que no se le puede seguir la pista. La investigación interna, la presentación de declaraciones y demás monsergas son solo estupideces. El problema real y por el que Rajoy debe dimitir, el gobierno irse a su casa y el PP escindirse, y detrás del PP estoy seguro que debería ir el PSOE y alguno más, no es el asunto Bárcenas, es mucho más grave: se llama prevaricación y cohecho en masa.
El gobierno, el PP en pleno sabe esto, con toda seguridad. Sabe que España es un inmenso agujero negro. El gobierno dispone en las Cortes de mayoría absoluta y puede legislar a su antojo para acabar con esta lacra de la economía sumergida y el dinero negro. Aún así no hace nada; y no lo hace porque tienen intereses espurios o lacras en su pasado que les impiden atacar este flanco. El gobierno y el PP están metidos en el lodo hasta el cuello. Por eso debe dimitir Rajoy y el gobierno en pleno; por no legislar en favor de este país y mantener un sistema económico que favorece a los tramposos (ellos incluidos) en detrimento de las personas honradas y con retribuciones bajo control. Si el gobierno hiciera lo que debe los intereses de la deuda bajarían, el desempleo parecido y los recortes en los servicios básicos no serían necesarios. Definitivamente el gobierno debe dimitir.
03 febrero, 2013
Comparecencia indigna
Siento envidia insana, de la de verdad, cuando veo al presidente Obama, o a cualquier otro en los EE. UU. comparecer ante los medios de comunicación y someterse a las preguntas de los periodistas, por difíciles y comprometedoras que sean. Esta imagen, recreada miles de veces en el cine, es la que da fuerza a una representación política. La prensa, a menudo ávida de carroña, monta trampas sensacionalistas para intentar atrapar a un líder (nunca sabré si en aras del derecho a la información o por el interés por retorcer la información y hacerla parecer lo que en realidad no es). Aún así, el presidente de los EE. UU. contesta como puede con todo el respeto a preguntas hechas de la misma manera.
Si lo comparamos con Obama, Rajoy es como el presidente de una asociación de vecinos a su lado. Por eso, no puedo entender que se permita el lujo de hacer una comparecencia sin preguntas en un caso como este de Bárcenas. Nixon tuvo que dejar la presidencia por el Watergate y compareció ante la prensa y se sometió a sus dardos cientos de veces. Rajoy, tiene que responder ante una acusación de los medios de una financiación irregular y de haber admitido pagos ilícitos con dinero negro y resulta que lo hace en una sala vacía, actúa frente una cámara, explica que él no ha hecho nada, y a correr. Me pregunto, si es que se sabía que iba a ser así, por qué fue la prensa a dar cobertura a una tomadura de pelo semejante. Ningún medio debe humillarse de esa manera. Que lo publique todo el que esté dispuesto a hacerlo, pero lo primero es la dignidad.
La cobardía de Mariano Rajoy es proverbial; la rezuma por todos los poros. Se puede ir más allá y hacer la afirmación de que todo político que comparece y no admite preguntas es un cobarde; más aún, es de antemano culpable de todo lo que se le acusa. Intentar pintar la realidad del color que uno quiere sin dejar que quienes la ven de otra manera le pongan matices es altamente sospechoso. Rajoy se equivoca en su estrategia de avestruz. Si le acusan de haber recibido dinero y no es verdad, él debe ponerse delante del atril y decir alto y claro que no lo es y que reunirá las pruebas para demostrarlo y que, además, quién lo acusa va a tener un problema serio... Y después responder con contundencia a las preguntas, o decir que no responde a algunas, pero con el interlocutor delante. Otra cosa es sencillamente canguelo.
Siento envidia insana, de la de verdad, cuando veo al presidente Obama, o a cualquier otro en los EE. UU. comparecer ante los medios de comunicación y someterse a las preguntas de los periodistas, por difíciles y comprometedoras que sean. Esta imagen, recreada miles de veces en el cine, es la que da fuerza a una representación política. La prensa, a menudo ávida de carroña, monta trampas sensacionalistas para intentar atrapar a un líder (nunca sabré si en aras del derecho a la información o por el interés por retorcer la información y hacerla parecer lo que en realidad no es). Aún así, el presidente de los EE. UU. contesta como puede con todo el respeto a preguntas hechas de la misma manera.
Si lo comparamos con Obama, Rajoy es como el presidente de una asociación de vecinos a su lado. Por eso, no puedo entender que se permita el lujo de hacer una comparecencia sin preguntas en un caso como este de Bárcenas. Nixon tuvo que dejar la presidencia por el Watergate y compareció ante la prensa y se sometió a sus dardos cientos de veces. Rajoy, tiene que responder ante una acusación de los medios de una financiación irregular y de haber admitido pagos ilícitos con dinero negro y resulta que lo hace en una sala vacía, actúa frente una cámara, explica que él no ha hecho nada, y a correr. Me pregunto, si es que se sabía que iba a ser así, por qué fue la prensa a dar cobertura a una tomadura de pelo semejante. Ningún medio debe humillarse de esa manera. Que lo publique todo el que esté dispuesto a hacerlo, pero lo primero es la dignidad.
La cobardía de Mariano Rajoy es proverbial; la rezuma por todos los poros. Se puede ir más allá y hacer la afirmación de que todo político que comparece y no admite preguntas es un cobarde; más aún, es de antemano culpable de todo lo que se le acusa. Intentar pintar la realidad del color que uno quiere sin dejar que quienes la ven de otra manera le pongan matices es altamente sospechoso. Rajoy se equivoca en su estrategia de avestruz. Si le acusan de haber recibido dinero y no es verdad, él debe ponerse delante del atril y decir alto y claro que no lo es y que reunirá las pruebas para demostrarlo y que, además, quién lo acusa va a tener un problema serio... Y después responder con contundencia a las preguntas, o decir que no responde a algunas, pero con el interlocutor delante. Otra cosa es sencillamente canguelo.
02 febrero, 2013
Y el juez Garzón inhabilitado
Quienes tenemos buena memoria tendemos no olvidarnos de las cosas, de las que nos gustan y de las que no nos gustan; es decir, no tenemos memoria selectiva. Los hechos son los hechos y son incontrovertibles. Garzón estaba en la pista de descubrir todo un pozo negro dentro del PP. A partir de aquí, el partido y sus tentáculos en el poder judicial con Trillo a los mandos, se ocuparon de enmarañar la situación y en un revoltijo de causas (franquismo, escuchas "ilegales", prevaricación...) complicarle la vida al juez hasta llevarlo al banquillo. Y en sentencia unánime, digna de la mas tragicómica tradición, expulsarlo de la carrera judicial.
Digo lo mismo que dice Garzón. Tenía que ser y fue. Así que, ya está. Cuando el tiempo de inhabilitación pase él retomará lo que le quede de su carrera, y punto. Pero lo que está perfectamente claro es que Baltasar Garzón, el juez odiado por unos y venerado por otros; el juez que se dice de izquierdas, pero que aplicó la ley a quien hizo falta sin importarle su adscripción política; el juez deseoso de protagonismo, según muchos; Baltasar Garzón tenía razón en este asunto de corrupción del Partido Popular. Vaya que si la tenía.
Muchas personas piensan como yo: la causa contra Garzón fue una pantomima judicial de dimensiones astronómicas. El papelón del supremo fue escandaloso. Pero es que, además, ahora el tiempo da la razón al juez castigado y, por otra parte el inicial caso Gürtel está vivo y su derivada es instruida por otro juez, que utiliza las pruebas y los indicios heredados Garzón. ¿Por qué ahora nadie lo para? Pues por una razón simple: lo que interesaba era eliminar a Baltasar Garzón fue, sencillamente. Sus colegas lo quitaron de en medio porque tenía un modo de trabajar diferente. No se debía a sigla alguna y era incómodo para sus amos (los de sus verdugos). Baltasar Garzón, al contrario que ellos, era incorruptible, o al menos nadie había llegado a su precio.
Tengo que reconocer que Garzón no es mi juez favorito; prefiero la discreción al ruido. Pero lo que se ha hecho con él es profundamente injusto. Sé que no me corresponde ni que nadie va a secundar mi iniciativa. Ni tan siquiera sé si soy el primero. Pero quiero que se oiga mi voz reclamando que, si esto del PP se demuestra, el Supremo, en sesión solemne, rehabilite a Garzón y le pida perdón. Reconocer los errores y bajarse del pedestal de vez en cuando es un sano ejercicio que sin duda tonificará a nuestro anquilosado poder judicial.
Quienes tenemos buena memoria tendemos no olvidarnos de las cosas, de las que nos gustan y de las que no nos gustan; es decir, no tenemos memoria selectiva. Los hechos son los hechos y son incontrovertibles. Garzón estaba en la pista de descubrir todo un pozo negro dentro del PP. A partir de aquí, el partido y sus tentáculos en el poder judicial con Trillo a los mandos, se ocuparon de enmarañar la situación y en un revoltijo de causas (franquismo, escuchas "ilegales", prevaricación...) complicarle la vida al juez hasta llevarlo al banquillo. Y en sentencia unánime, digna de la mas tragicómica tradición, expulsarlo de la carrera judicial.
Digo lo mismo que dice Garzón. Tenía que ser y fue. Así que, ya está. Cuando el tiempo de inhabilitación pase él retomará lo que le quede de su carrera, y punto. Pero lo que está perfectamente claro es que Baltasar Garzón, el juez odiado por unos y venerado por otros; el juez que se dice de izquierdas, pero que aplicó la ley a quien hizo falta sin importarle su adscripción política; el juez deseoso de protagonismo, según muchos; Baltasar Garzón tenía razón en este asunto de corrupción del Partido Popular. Vaya que si la tenía.
Muchas personas piensan como yo: la causa contra Garzón fue una pantomima judicial de dimensiones astronómicas. El papelón del supremo fue escandaloso. Pero es que, además, ahora el tiempo da la razón al juez castigado y, por otra parte el inicial caso Gürtel está vivo y su derivada es instruida por otro juez, que utiliza las pruebas y los indicios heredados Garzón. ¿Por qué ahora nadie lo para? Pues por una razón simple: lo que interesaba era eliminar a Baltasar Garzón fue, sencillamente. Sus colegas lo quitaron de en medio porque tenía un modo de trabajar diferente. No se debía a sigla alguna y era incómodo para sus amos (los de sus verdugos). Baltasar Garzón, al contrario que ellos, era incorruptible, o al menos nadie había llegado a su precio.
Tengo que reconocer que Garzón no es mi juez favorito; prefiero la discreción al ruido. Pero lo que se ha hecho con él es profundamente injusto. Sé que no me corresponde ni que nadie va a secundar mi iniciativa. Ni tan siquiera sé si soy el primero. Pero quiero que se oiga mi voz reclamando que, si esto del PP se demuestra, el Supremo, en sesión solemne, rehabilite a Garzón y le pida perdón. Reconocer los errores y bajarse del pedestal de vez en cuando es un sano ejercicio que sin duda tonificará a nuestro anquilosado poder judicial.
31 enero, 2013
¿Aparecerá el recibí?
Ya aparecieron los famosos apuntes de Bárcenas. Era cuestión de tiempo. Este "presunto" delincuente ha decidido que el no se traga el marrón solo. De momento lo que salió en la prensa es solo una parte, un apunte manuscrito: nada. Rajoy siempre puede decir que él nunca recibió ni un duro, y empeñar su palabra en ello. Cualquiera puede aludir a una falsificación del ex tesorero previendo lo que se le venía encima. Todos lo negarán, o callarán.
Claro, el problema será cuando, en un momento dado, aparecca alguna firma en un recibí. Seguramente Bárcenas los tiene bien escondidos. Con certeza no serán tantos como apuntes. Pero un tesorero no se pringa solo en estos asuntos. Las firmas de la más alta aristocracia del PP aparecerán cuando el grado de madurez del caso sea el óptimo. Y ese momento será cuando más lo estén negando, cuando hayan salido en todas la cadenas de radio y televisión: "no, no, nadie recibió nada, es una burda maniobra de un resentido...". Ese será el momento en que el depositante de la documentación, o el propio Bárcenas, sacarán la bala de plata que acabará entre las cejas del presidente y de sus secuaces, que ahora ya se les puede llamar así.
El PP es la cueva de Alí Babá. La ambición de la derecha, de los señoritos, es siempre desmedida: "España es nuestra, qué cojones"; en especial cuando cogen confianza: "No pasa nada". A partir de aquí el descaro es total y completo. El robo se produce a la luz del día y se hace con total impunidad. A la vez, que se mete el fajo en el bolsillo el perceptor se ríe entre dientes del resto de la sociedad: "Serán gilipollas estos del populacho". Esto es la derecha que nadie quiere pero que muchos votan, aunque no quieran. Esto es lo que anida en el PP. Imagino la decepción de la militancia.
Así que nada. Esto es lo que hay. Calma, Mariano... Tú sigue empecinado en darle lecciones a Rubalcaba para que arregle sus cosas en su casa... Tranquilo. Igual que a los cerdos, te llegará tu San Martín. Y contigo a toda la piara que te rodea. Es cuestión de tiempo, nada más que de tiempo. Alfredo ya te dijo que el PSOE había aprendido bien la lección por sus desmanes, que, por cierto, eran calderilla comparado con lo vuestro. El PSOE no aprendió aún del todo, pero escarmentará en cabeza ajena gracias a vosotros. Seguro. Deben estar temblándoles las piernas.
Solo es cuestión de tiempo, Mariano... Di adiós al partido. En el PP hay gente estupenda, como en todos lados. No te lo van a consentir. Se irán a su casa, o buscarán otras siglas, de una escisión o diferentes a las del PP. Los militantes serios no quieren estar en un partido regido por una cúpula que no solo se comporta de manera "poco ejemplar", sino que ademas tiene las manos manchadas del negro del dinero ilícito.
Ya aparecieron los famosos apuntes de Bárcenas. Era cuestión de tiempo. Este "presunto" delincuente ha decidido que el no se traga el marrón solo. De momento lo que salió en la prensa es solo una parte, un apunte manuscrito: nada. Rajoy siempre puede decir que él nunca recibió ni un duro, y empeñar su palabra en ello. Cualquiera puede aludir a una falsificación del ex tesorero previendo lo que se le venía encima. Todos lo negarán, o callarán.
Claro, el problema será cuando, en un momento dado, aparecca alguna firma en un recibí. Seguramente Bárcenas los tiene bien escondidos. Con certeza no serán tantos como apuntes. Pero un tesorero no se pringa solo en estos asuntos. Las firmas de la más alta aristocracia del PP aparecerán cuando el grado de madurez del caso sea el óptimo. Y ese momento será cuando más lo estén negando, cuando hayan salido en todas la cadenas de radio y televisión: "no, no, nadie recibió nada, es una burda maniobra de un resentido...". Ese será el momento en que el depositante de la documentación, o el propio Bárcenas, sacarán la bala de plata que acabará entre las cejas del presidente y de sus secuaces, que ahora ya se les puede llamar así.
El PP es la cueva de Alí Babá. La ambición de la derecha, de los señoritos, es siempre desmedida: "España es nuestra, qué cojones"; en especial cuando cogen confianza: "No pasa nada". A partir de aquí el descaro es total y completo. El robo se produce a la luz del día y se hace con total impunidad. A la vez, que se mete el fajo en el bolsillo el perceptor se ríe entre dientes del resto de la sociedad: "Serán gilipollas estos del populacho". Esto es la derecha que nadie quiere pero que muchos votan, aunque no quieran. Esto es lo que anida en el PP. Imagino la decepción de la militancia.
Así que nada. Esto es lo que hay. Calma, Mariano... Tú sigue empecinado en darle lecciones a Rubalcaba para que arregle sus cosas en su casa... Tranquilo. Igual que a los cerdos, te llegará tu San Martín. Y contigo a toda la piara que te rodea. Es cuestión de tiempo, nada más que de tiempo. Alfredo ya te dijo que el PSOE había aprendido bien la lección por sus desmanes, que, por cierto, eran calderilla comparado con lo vuestro. El PSOE no aprendió aún del todo, pero escarmentará en cabeza ajena gracias a vosotros. Seguro. Deben estar temblándoles las piernas.
Solo es cuestión de tiempo, Mariano... Di adiós al partido. En el PP hay gente estupenda, como en todos lados. No te lo van a consentir. Se irán a su casa, o buscarán otras siglas, de una escisión o diferentes a las del PP. Los militantes serios no quieren estar en un partido regido por una cúpula que no solo se comporta de manera "poco ejemplar", sino que ademas tiene las manos manchadas del negro del dinero ilícito.
27 enero, 2013
El abandono como solución
Los vergonzosos acontecimientos que se suceden en el PP están resquebrajando la poca confianza que la sociedad tenía en los partidos políticos y más concretamente en el Partido Popular. Ningún partido tiene más militancia que el PP, unos 800.000. El PSOE, tiene menos de la mitad y los demás son irrelevantes a título comparativo. La cúpula del PP conoce los entresijos de esta verdadera red mafiosa interna para financiar al partido y muchos bolsillos de los "bon vivants"; sin embargo, nadie rompe el pacto de silencio, claro está: los intereses comunes son una fuerza poderosa. Pero qué pasa con la militancia. ¿Están al tanto? ¿Consienten? Qué harán. He aquí la gran cuestión.
El PP no está midiendo bien. El peligro de una huida en masa de afilidaos está presente. De hecho sería lo más lógico, puesto que los partidos son lo que son por los militantes, no solo por las cuotas; tener 800.000 carnés repartidos por España permite sacar pecho de partido. Pero la fidelidad tiene límites. No todo el censo es fundamentalista. Muchas de las personas afiliadas, me consta, están avergonzadas con todo este sucio asunto y, no descartan el abandono de la formación. Yo tengo claro que saldría pitando.
El PSOE ya pasó por esta experiencia. También es verdad que en el PSOE no se facilitaba tanto la entrada como en el PP, pero sufrió, y sufre un goteo de huidas por desacuerdo, o mejor por desencanto con la praxis política y social. El PSOE tiene también un grave problema en Andalucía. Esta comunidad fue salteada por sus bandoleros puño y rosa en mano. El asunto de los ERE les hizo un roto en las autonómicas, pero no fue suficiente, y aún no estalló de verdad. Cuando todo en este asunto se conozca, el alejamiento de la sociedad se hará más evidente y la pérdida de militancia activa se incrementará. Si eso ocurre, el partido puede desmoronarse.
No obstante los problemas en las filas socialistas son de menor relevancia que los de los populares. El Partido Popular está en serio peligro de implosión; igual que si fuera una estrella masiva, corre peligro de convertirse en supernova. Porque, si Bárcena era un buen tesorero, guardará documentación de cada pago, seguro. Así que es cuestión de tiempo que se sepa que el dinero llegaba a los más altos dirigentes; el asunto es saber a cuales concretamente, pero también se sabrá. Y casi seguro que nos sorprenderán los nombres que aparezcan.
Los apuntes contables secretos del ex tesorero puede que sean la información más valiosa que existe en España a día de hoy. Bárcenas temerá incluso por su vida, por eso habrá tomado precauciones y puesto una copia de todo, con toda probabilidad, en manos de algún medio de comunicación. De momento se conoce solo la calderilla. Pero a una señal, todo empezará a saberse... todo. Y cuando esto ocurra, la única salida para los militantes con dignidad será la entrega del carnet, si es que quieren poder ir por la calle con la cabeza alta y no ser tildados de compinches de los mafiosos.
Los vergonzosos acontecimientos que se suceden en el PP están resquebrajando la poca confianza que la sociedad tenía en los partidos políticos y más concretamente en el Partido Popular. Ningún partido tiene más militancia que el PP, unos 800.000. El PSOE, tiene menos de la mitad y los demás son irrelevantes a título comparativo. La cúpula del PP conoce los entresijos de esta verdadera red mafiosa interna para financiar al partido y muchos bolsillos de los "bon vivants"; sin embargo, nadie rompe el pacto de silencio, claro está: los intereses comunes son una fuerza poderosa. Pero qué pasa con la militancia. ¿Están al tanto? ¿Consienten? Qué harán. He aquí la gran cuestión.
El PP no está midiendo bien. El peligro de una huida en masa de afilidaos está presente. De hecho sería lo más lógico, puesto que los partidos son lo que son por los militantes, no solo por las cuotas; tener 800.000 carnés repartidos por España permite sacar pecho de partido. Pero la fidelidad tiene límites. No todo el censo es fundamentalista. Muchas de las personas afiliadas, me consta, están avergonzadas con todo este sucio asunto y, no descartan el abandono de la formación. Yo tengo claro que saldría pitando.
El PSOE ya pasó por esta experiencia. También es verdad que en el PSOE no se facilitaba tanto la entrada como en el PP, pero sufrió, y sufre un goteo de huidas por desacuerdo, o mejor por desencanto con la praxis política y social. El PSOE tiene también un grave problema en Andalucía. Esta comunidad fue salteada por sus bandoleros puño y rosa en mano. El asunto de los ERE les hizo un roto en las autonómicas, pero no fue suficiente, y aún no estalló de verdad. Cuando todo en este asunto se conozca, el alejamiento de la sociedad se hará más evidente y la pérdida de militancia activa se incrementará. Si eso ocurre, el partido puede desmoronarse.
No obstante los problemas en las filas socialistas son de menor relevancia que los de los populares. El Partido Popular está en serio peligro de implosión; igual que si fuera una estrella masiva, corre peligro de convertirse en supernova. Porque, si Bárcena era un buen tesorero, guardará documentación de cada pago, seguro. Así que es cuestión de tiempo que se sepa que el dinero llegaba a los más altos dirigentes; el asunto es saber a cuales concretamente, pero también se sabrá. Y casi seguro que nos sorprenderán los nombres que aparezcan.
Los apuntes contables secretos del ex tesorero puede que sean la información más valiosa que existe en España a día de hoy. Bárcenas temerá incluso por su vida, por eso habrá tomado precauciones y puesto una copia de todo, con toda probabilidad, en manos de algún medio de comunicación. De momento se conoce solo la calderilla. Pero a una señal, todo empezará a saberse... todo. Y cuando esto ocurra, la única salida para los militantes con dignidad será la entrega del carnet, si es que quieren poder ir por la calle con la cabeza alta y no ser tildados de compinches de los mafiosos.
23 enero, 2013
Hartos ya de estar hartos...
Este asunto de los sobres del PP ha removido todas las capas de la sociedad. Todos los medios de comunicación tienen serias dudas acerca de si los partidos políticos se financian de manera legítima. Todos, hasta los más leales a la causa, tanto del PP como del PSOE, dejan una puerta de escape a sus apoyos incondicionales; lo cual quiere decir que los medios de comunicación en general, los grandes y pequeños grupos mediáticos, son igual de corruptos que sus amos ideológicos y más que ideológicos... No se puede ser "ligeramente" corrupto, como no se puede estar "ligeramente" embarazada.
La Cadena SER, afín al PSOE, hace lo que tiene que hacer y encarga un sondeo de opinión sobre lo que los ciudadanos piensan. El resultado es demoledor. No queda títere con cabeza. En torno al 70 % de los encuestados de una muestra estadísticamente representativa estiman que el PP y el PSOE están corruptos, que Rajoy conocía lo de los sobres, que la corrupción se extiende a las más altas instituciones del estado y no sé cuantas lindezas más... Recomiendo pinchar en el enlace.
ABC, nada sospechoso de ser partidario del PSOE, presenta hoy titulares cuando menos preocupantes. Uno en especial: "La borrosa financiación de los partidos" merece la pena leerlo... Es para llorar. El problema no solo es que los políticos son intrínsecamente corruptibles, sino que los mecanismos disuasorios y de control, o no existen, o son simplemente elementos de decoración del sistema. El Tribunal de Cuentas es el paradigma de cosa inútil, y digo "cosa" con todo el sentido, porque no sirve para nada más que para que los propios partidos metan allí a dinosaurios a vegetar y cobrar bien. El informe de ABC sobre este "tribunal" es también muy interesante.
Los ciudadanos estamos hartos ya de estar hartos. Estamos cansados. Los partidos políticos, insensibles a nuestras preocupaciones no dan un solo paso en la dirección de regenerarse y adaptarse a las demandas de la sociedad. La degradación del sistema democrático por falta de avances, de transformaciones hacia mayores logros, se hace evidente día a día. Y no somos los electores los culpables. Demasiado alto me parece el porcentaje de participación en las convocatorias electorales con la poca o nula ejemplaridad de los partidos.
Este asunto de los sobres del PP ha removido todas las capas de la sociedad. Todos los medios de comunicación tienen serias dudas acerca de si los partidos políticos se financian de manera legítima. Todos, hasta los más leales a la causa, tanto del PP como del PSOE, dejan una puerta de escape a sus apoyos incondicionales; lo cual quiere decir que los medios de comunicación en general, los grandes y pequeños grupos mediáticos, son igual de corruptos que sus amos ideológicos y más que ideológicos... No se puede ser "ligeramente" corrupto, como no se puede estar "ligeramente" embarazada.
La Cadena SER, afín al PSOE, hace lo que tiene que hacer y encarga un sondeo de opinión sobre lo que los ciudadanos piensan. El resultado es demoledor. No queda títere con cabeza. En torno al 70 % de los encuestados de una muestra estadísticamente representativa estiman que el PP y el PSOE están corruptos, que Rajoy conocía lo de los sobres, que la corrupción se extiende a las más altas instituciones del estado y no sé cuantas lindezas más... Recomiendo pinchar en el enlace.
ABC, nada sospechoso de ser partidario del PSOE, presenta hoy titulares cuando menos preocupantes. Uno en especial: "La borrosa financiación de los partidos" merece la pena leerlo... Es para llorar. El problema no solo es que los políticos son intrínsecamente corruptibles, sino que los mecanismos disuasorios y de control, o no existen, o son simplemente elementos de decoración del sistema. El Tribunal de Cuentas es el paradigma de cosa inútil, y digo "cosa" con todo el sentido, porque no sirve para nada más que para que los propios partidos metan allí a dinosaurios a vegetar y cobrar bien. El informe de ABC sobre este "tribunal" es también muy interesante.
Los ciudadanos estamos hartos ya de estar hartos. Estamos cansados. Los partidos políticos, insensibles a nuestras preocupaciones no dan un solo paso en la dirección de regenerarse y adaptarse a las demandas de la sociedad. La degradación del sistema democrático por falta de avances, de transformaciones hacia mayores logros, se hace evidente día a día. Y no somos los electores los culpables. Demasiado alto me parece el porcentaje de participación en las convocatorias electorales con la poca o nula ejemplaridad de los partidos.
21 enero, 2013
La segunda oportunidad del PP
Decir la verdad, o no decir la verdad, esa es la cuestión. Decir la verdad tiene una enorme ventaja: nadie te va tachar nunca de mentiroso, y eso es algo importante. Lo que ocurre es que la verdad, a veces es dolorosa porque puede ir en contra de tus intereses.
Los partidos políticos se deben a sus votantes. El PP tiene unos 10 millones de votantes atónitos, supongo, y ahora tiene la oportunidad de decirles la verdad y liquidar el problema para siempre. Es la segunda oportunidad que tiene el PP para decir la verdad sobre algo que puede influir en su éxito electoral. La primera fue en marzo de 2004: quiso hacer creer a todos el cuento de que ETA estaba detrás de los atentados del 11 M. L mentira le costó el poder y a Rajoy perder las elecciones y a Aznar una retirada sin honores.
Personalmente siempre creí que si Aznar, presidente en funciones, hubiera salido a los medios y explicado que habíamos sido atacados por nuestra posición en el ataque a Irak, la reacción del pueblo, según como se mandase el mensaje, podía haber sido positiva, incluso muy positiva. Pero se optó por la mentira calculada. La mentira siempre da malos resultados, como pudieron comprobar en carne propia. Se coge antes a un mentiroso que aún cojo, reza la sabiduría popular.
Ahora estamos lejos de toda cita electoral. el riesgo es menor. Si Rajoy sale y explica que sí, que había sobres por doquier para los cargos del partido, incluido él mismo, la reacción de su electorado va a ser de cabreo intenso, de dolor por saber que su partido está lleno de aprovechados. Sin embargo, bien explicado, si ahora esas prácticas ya no se dan (esto es indispensable), puede mandarse el mensaje de que el equipo actual termino con ellas por indebidas. Clero que, para hacer una cosa como esta, hay que ser valiente y jugársela, y mucho me temo que Rajoy es un cobarde vocacional.
Rubalcaba también tiene esta carta para jugar, si es inteligente. El PSOE está en mínimos de aceptación. La posibilidad de hacer borrón y cuenta nueva con sus electores es excelente. Con toda seguridad hay irregularidades en alguna agrupación. La gente ya manifestó su decepción en las últimas elecciones. Hay que aprovechar para vaciar las letrinas y comenzar la regeneración más cerca de los electores. El consejo es gratis, Alfredo.
Los ciudadanos están hartos de manejos. Por eso, quizá esta crisis en el PP sea una buena excusa para que todo el mundo: partidos políticos, sindicatos, patronal, altas instituciones del estado... saque el estiércol de casa. Todos deben aprovechar el momento para airear sus miserias y empezar de nuevo sonrojados, pero con la satisfacción de haber dicho la verdad con gallardía...
... Y entonces desperté.
Decir la verdad, o no decir la verdad, esa es la cuestión. Decir la verdad tiene una enorme ventaja: nadie te va tachar nunca de mentiroso, y eso es algo importante. Lo que ocurre es que la verdad, a veces es dolorosa porque puede ir en contra de tus intereses.
Los partidos políticos se deben a sus votantes. El PP tiene unos 10 millones de votantes atónitos, supongo, y ahora tiene la oportunidad de decirles la verdad y liquidar el problema para siempre. Es la segunda oportunidad que tiene el PP para decir la verdad sobre algo que puede influir en su éxito electoral. La primera fue en marzo de 2004: quiso hacer creer a todos el cuento de que ETA estaba detrás de los atentados del 11 M. L mentira le costó el poder y a Rajoy perder las elecciones y a Aznar una retirada sin honores.
Personalmente siempre creí que si Aznar, presidente en funciones, hubiera salido a los medios y explicado que habíamos sido atacados por nuestra posición en el ataque a Irak, la reacción del pueblo, según como se mandase el mensaje, podía haber sido positiva, incluso muy positiva. Pero se optó por la mentira calculada. La mentira siempre da malos resultados, como pudieron comprobar en carne propia. Se coge antes a un mentiroso que aún cojo, reza la sabiduría popular.
Ahora estamos lejos de toda cita electoral. el riesgo es menor. Si Rajoy sale y explica que sí, que había sobres por doquier para los cargos del partido, incluido él mismo, la reacción de su electorado va a ser de cabreo intenso, de dolor por saber que su partido está lleno de aprovechados. Sin embargo, bien explicado, si ahora esas prácticas ya no se dan (esto es indispensable), puede mandarse el mensaje de que el equipo actual termino con ellas por indebidas. Clero que, para hacer una cosa como esta, hay que ser valiente y jugársela, y mucho me temo que Rajoy es un cobarde vocacional.
Rubalcaba también tiene esta carta para jugar, si es inteligente. El PSOE está en mínimos de aceptación. La posibilidad de hacer borrón y cuenta nueva con sus electores es excelente. Con toda seguridad hay irregularidades en alguna agrupación. La gente ya manifestó su decepción en las últimas elecciones. Hay que aprovechar para vaciar las letrinas y comenzar la regeneración más cerca de los electores. El consejo es gratis, Alfredo.
Los ciudadanos están hartos de manejos. Por eso, quizá esta crisis en el PP sea una buena excusa para que todo el mundo: partidos políticos, sindicatos, patronal, altas instituciones del estado... saque el estiércol de casa. Todos deben aprovechar el momento para airear sus miserias y empezar de nuevo sonrojados, pero con la satisfacción de haber dicho la verdad con gallardía...
... Y entonces desperté.
17 enero, 2013
Y la corrupción se hizo partido...
Es escandaloso el gran número de casos de corrupción, presunta o comprobada, de personas del PP. Siempre sostuve que era cuestión de tiempo que aflorara la vieja relación de pareja entre la derecha española y el dinero fácil. La derecha española siempre utilizó la política para hacer negocios. Es una mácula imborrable desde que fueron única opción de gobierno después de la guerra civil del 36, y durante cuarenta años. La querencia es la querencia.
No se puede negar, desde luego, que en otros partidos, en casi todos, pero especialmente en el PSOE, hubo muchos casos de corrupción. Casos vergonzosos, desde luego, casos que llevaron a los socialistas a ser considerados corruptibles y que echaron por tierra lo de "cien años de honradez". Eso es así, no hay duda. Pero lo de la derecha ya sobrepasa los límites de la inmoralidad extrema. Se llevan dinero a manos llenas, o son pagados con otros bienes futuros, y se ríen de quienes se lo recriminan. Se sitúan por encima del bien y del mal; por encima, incluso, de la legalidad vigente.
No se me quita de la retina la sonrisa de hiena de Camps después de ser absuelto por un jurado popular (¿sobornado?). Ni me cae en el olvido que los tentáculos de la gran derecha político económica en la judicatura buscaron el modo de eliminar a Garzón. el Juez Campeador había metido las narices en algo demasiado gordo y fue anulado, incluso como persona. A Garzón se le expulsó prácticamente del país... "¡Hala, imbécil! A buscarte la vida donde no estorbes". La vergüenza que cayó sobre los jueces que lo condenaron es tan grande que no deberían ni de salir a la calle. Pero, claro, como son miembros de la gran derecha, salen con la cabeza alta; su reino no es de este mundo.
Toda la panoplia de casos de estos días: asalto a la sanidad, áticos en Marbella, consultoras de selección de directivos... Todo ello es rematado ahora por la información sobre Bárcenas y sus millones en Suiza. Y a todo esto se añade que Montoro se inventó lo de la amnistía fiscal, no como dijo para recaudar, sino para que sus corruptos correligionarios blanqueasen el dinero tenían en cuentas opacas; lo demás era un añadido. A mi entender, esta es la irregularidad más grave cometida por un gobierno desde el asunto GAL. El presidente debe tomar medidas contundentes, a no ser que él mismo esté implicado en toda la trama.
Es escandaloso el gran número de casos de corrupción, presunta o comprobada, de personas del PP. Siempre sostuve que era cuestión de tiempo que aflorara la vieja relación de pareja entre la derecha española y el dinero fácil. La derecha española siempre utilizó la política para hacer negocios. Es una mácula imborrable desde que fueron única opción de gobierno después de la guerra civil del 36, y durante cuarenta años. La querencia es la querencia.
No se puede negar, desde luego, que en otros partidos, en casi todos, pero especialmente en el PSOE, hubo muchos casos de corrupción. Casos vergonzosos, desde luego, casos que llevaron a los socialistas a ser considerados corruptibles y que echaron por tierra lo de "cien años de honradez". Eso es así, no hay duda. Pero lo de la derecha ya sobrepasa los límites de la inmoralidad extrema. Se llevan dinero a manos llenas, o son pagados con otros bienes futuros, y se ríen de quienes se lo recriminan. Se sitúan por encima del bien y del mal; por encima, incluso, de la legalidad vigente.
No se me quita de la retina la sonrisa de hiena de Camps después de ser absuelto por un jurado popular (¿sobornado?). Ni me cae en el olvido que los tentáculos de la gran derecha político económica en la judicatura buscaron el modo de eliminar a Garzón. el Juez Campeador había metido las narices en algo demasiado gordo y fue anulado, incluso como persona. A Garzón se le expulsó prácticamente del país... "¡Hala, imbécil! A buscarte la vida donde no estorbes". La vergüenza que cayó sobre los jueces que lo condenaron es tan grande que no deberían ni de salir a la calle. Pero, claro, como son miembros de la gran derecha, salen con la cabeza alta; su reino no es de este mundo.
Toda la panoplia de casos de estos días: asalto a la sanidad, áticos en Marbella, consultoras de selección de directivos... Todo ello es rematado ahora por la información sobre Bárcenas y sus millones en Suiza. Y a todo esto se añade que Montoro se inventó lo de la amnistía fiscal, no como dijo para recaudar, sino para que sus corruptos correligionarios blanqueasen el dinero tenían en cuentas opacas; lo demás era un añadido. A mi entender, esta es la irregularidad más grave cometida por un gobierno desde el asunto GAL. El presidente debe tomar medidas contundentes, a no ser que él mismo esté implicado en toda la trama.
12 enero, 2013
Sanidad, ambición y parasitismo
La sanidad es, con diferencia, el servicio público donde más dinero se mueve y por lo tanto el negocio más codiciado por empresas y particulares. Estar bien posicionado y conocer las políticas futuras es una ventaja importante para quienes quieren hacer negocio a partir de algo tan serio como la salud de las personas. El negocio puede ser tan jugoso que no importa tener en nómina a un antiguo consejero de sanidad, aunque sea para no hacer nada.
Esta forma de pagar, a Güemes, por ejemplo, es tan inmoral como haberle pagado mientras era consejero, pero es ilegal. Nadie sabe cuánto va a cobrar este indeseable, pero con toda seguridad que el salario por favores debidos será de muchos miles de euros al mes. Claro que el cachorro aprendió bien de ejemplos anteriores de políticos de todos los signos que, al terminar de ejercer como tales pasaron a las nóminas de grandes empresas a hacer lo mismo que va a hacer este yupi: nada. Si no que alguien me explique qué hacen Aznar, González (Felipe), Solves, Zaplana, Rato, etc...
Se llama ambición. Simplemente ambición. Güemes está casado en segundas con Fabra (la del "qué se jodan"), hija del famoso Fabra, el de Castellón, el del aeropuerto, el de la lotería. Gúemes es todo un experto en el braguetazo. Un tipo de derechas y neoliberal como Dios manda. Me pregunto de qué hablarán en la cama por la noche estos dos, de dinero, o de nada, viendo de lo que son capaces. Intento adivinar qué principios pasarán a sus hijos. Ninguno, absolutamente ninguno porque su vida carece de principios, por tanto de sentido.
Gente como esta crece y crece, parasita a una sociedad dormida que no sabe quitárselos de encima. El número de individuos dedicados en algún momento a la política y que viven actualmente de hacer nada es enorme. De momento, la sociedad no reacciona pero, ojo. Puede que en algún momento se produzca una respuesta acorde a este tipo de prácticas inmorales de estos parásitos. Y no seré yo el que diga que es una barbaridad que la gente los aplaste como a garrapatas chupasangre. Sería lo suyo.
La sanidad es, con diferencia, el servicio público donde más dinero se mueve y por lo tanto el negocio más codiciado por empresas y particulares. Estar bien posicionado y conocer las políticas futuras es una ventaja importante para quienes quieren hacer negocio a partir de algo tan serio como la salud de las personas. El negocio puede ser tan jugoso que no importa tener en nómina a un antiguo consejero de sanidad, aunque sea para no hacer nada.
Esta forma de pagar, a Güemes, por ejemplo, es tan inmoral como haberle pagado mientras era consejero, pero es ilegal. Nadie sabe cuánto va a cobrar este indeseable, pero con toda seguridad que el salario por favores debidos será de muchos miles de euros al mes. Claro que el cachorro aprendió bien de ejemplos anteriores de políticos de todos los signos que, al terminar de ejercer como tales pasaron a las nóminas de grandes empresas a hacer lo mismo que va a hacer este yupi: nada. Si no que alguien me explique qué hacen Aznar, González (Felipe), Solves, Zaplana, Rato, etc...
Se llama ambición. Simplemente ambición. Güemes está casado en segundas con Fabra (la del "qué se jodan"), hija del famoso Fabra, el de Castellón, el del aeropuerto, el de la lotería. Gúemes es todo un experto en el braguetazo. Un tipo de derechas y neoliberal como Dios manda. Me pregunto de qué hablarán en la cama por la noche estos dos, de dinero, o de nada, viendo de lo que son capaces. Intento adivinar qué principios pasarán a sus hijos. Ninguno, absolutamente ninguno porque su vida carece de principios, por tanto de sentido.
Gente como esta crece y crece, parasita a una sociedad dormida que no sabe quitárselos de encima. El número de individuos dedicados en algún momento a la política y que viven actualmente de hacer nada es enorme. De momento, la sociedad no reacciona pero, ojo. Puede que en algún momento se produzca una respuesta acorde a este tipo de prácticas inmorales de estos parásitos. Y no seré yo el que diga que es una barbaridad que la gente los aplaste como a garrapatas chupasangre. Sería lo suyo.
10 enero, 2013
Ana Botella, política y mediocridad
Encabezo esta entrada con un nombre propio: Ana Botella. La alcaldesa de Madrid es el epítome del político actual. En Ana Botella se resumen todas las características de las personas que se dedican a la política. Si hubiera que inventar un patrón de lo que es un político en España hoy, este sería una Ana Botella de platino iridiado. Sin duda.
En Ana botella se aprecia la mediocridad, que es el principal rasgo de político. Mediocridad en el verbo, inexpresiva, podría decirse; con poca capacidad de liderazgo, en este caso con ninguna; distante, se entera de lo que le cuentan; arrogante y prepotente; con poca capacidad para la resolución de crisis, o más bien con ninguna; y por último, absolutamente inútil a la hora de rodearse de un equipo.
Circulan rumores de que Ana Botella tiene a su disposición una cohorte, casi una corte, de asesores de todo tipo y de cargos de responsabilidad en su gabinete con unos estupendos sueldos. Tanta materia gris para que luego vaya ella y la cague estrepitosamente en la primera declaración ante un micrófono. Por cierto. ¿Algún asesor la habrá advertido de que cuando hay muertos en un fiestorro medio organizado por el ayuntamiento no se puede ir a un spa? Si alguno le dijo que tranquila, habría que despedirlo, si ninguno le dijo nada habría que despedirlos a todos y si se lo dijeron y no hizo caso, habría que despedirla a ella.
En fin un dechado de virtudes. Un patrón impagable del político español. Gracias, Ana. Nunca se lo agradeceremos bastante. Al fin tenemos alguien a quien hacer una estatua y poner en todas las plazas mayores con una placa que rece: Político patrón de principios del siglo XXI en España.
Encabezo esta entrada con un nombre propio: Ana Botella. La alcaldesa de Madrid es el epítome del político actual. En Ana Botella se resumen todas las características de las personas que se dedican a la política. Si hubiera que inventar un patrón de lo que es un político en España hoy, este sería una Ana Botella de platino iridiado. Sin duda.
En Ana botella se aprecia la mediocridad, que es el principal rasgo de político. Mediocridad en el verbo, inexpresiva, podría decirse; con poca capacidad de liderazgo, en este caso con ninguna; distante, se entera de lo que le cuentan; arrogante y prepotente; con poca capacidad para la resolución de crisis, o más bien con ninguna; y por último, absolutamente inútil a la hora de rodearse de un equipo.
Circulan rumores de que Ana Botella tiene a su disposición una cohorte, casi una corte, de asesores de todo tipo y de cargos de responsabilidad en su gabinete con unos estupendos sueldos. Tanta materia gris para que luego vaya ella y la cague estrepitosamente en la primera declaración ante un micrófono. Por cierto. ¿Algún asesor la habrá advertido de que cuando hay muertos en un fiestorro medio organizado por el ayuntamiento no se puede ir a un spa? Si alguno le dijo que tranquila, habría que despedirlo, si ninguno le dijo nada habría que despedirlos a todos y si se lo dijeron y no hizo caso, habría que despedirla a ella.
En fin un dechado de virtudes. Un patrón impagable del político español. Gracias, Ana. Nunca se lo agradeceremos bastante. Al fin tenemos alguien a quien hacer una estatua y poner en todas las plazas mayores con una placa que rece: Político patrón de principios del siglo XXI en España.
Nada
Cada día escucho expectante las noticias. Cada pocas horas abro las web de varios periódicos de todos los colores. Voy al quiosco y busco alguna esperanza en las portadas... Nada; ni una sola declaración, ni una sola pista ni un solo partido ni un solo gobernante de ningún nivel. Nada. Nadie habla de políticas orientadas a la creación de actividad. Faltan ideas, falta competencia, falta seriedad. Tenemos cientos de miles de personas dedicadas a la política y no nos sirven para nada. Me pregunto entonces para qué los queremos.
La cagada general de la política viene de la mano de anteponer los intereses de los partidos al buen funcionamiento de la sociedad. No sé cuantas veces lo habré escrito, pero si en algún momento hace falta un pacto global en España con un objetivo único, crear actividad, es ahora. El gravísimo error que comente el gobierno es no llamar inmediatamente a este pacto a todo el espectro político y a todos los agentes sociales. No para negociar; no hay nada que negociar. Se trata simplemente de coordinar esfuerzos y de conformar ideas sobre cómo crear actividad rápidamente. Si no se hace así, con los años, cuando salgamos de la crisis y miremos el paisaje, quedará poco o nada de lo que debería ser España.
Europa nos manda el recado de que ya hay 6.100.000 personas que deberían estar ocupadas y que están mano sobre mano. El coste económico de mantener a toda esta gente sin actividad es enorme, aunque mucho menor que el coste de tanto parlamento, diputación, autonomía, asesor o lameculos inutil. Pero no solo enorme en dinero, sino en competitividad y en productividad. ¿Alguien tiene idea de el volumen de talento que hay entre esta gigantesca cantidad de gente? ¿No se da cuenta ni el gobierno ni la oposición de este detalle?
No me puedo creer que no haya individuos competentes que nos puedan sacar de esta. La hay, sin duda; sin embargo, se esconden en el anonimato y no van a dar un paso adelante porque tienen miedo. Meterse en política e intentar navegar en las aguas ponzoñosas de los aparatos es algo que espanta. Solo pensarlo le hace a uno evocar a K, el pobre personaje Kafka que intentaba resolver sus problemas pero le era imposible en aquel absurdo mundo. Los partidos políticos tienen que reconocer su incapacidad para resolver los problemas. Tienen que refundarse; salir a la calle a mendigar gente nueva, con ideas frescas y dinamitar sus aparatos y actuales métodos; si es necesario con todos los dirigentes en reunión.
Cada día escucho expectante las noticias. Cada pocas horas abro las web de varios periódicos de todos los colores. Voy al quiosco y busco alguna esperanza en las portadas... Nada; ni una sola declaración, ni una sola pista ni un solo partido ni un solo gobernante de ningún nivel. Nada. Nadie habla de políticas orientadas a la creación de actividad. Faltan ideas, falta competencia, falta seriedad. Tenemos cientos de miles de personas dedicadas a la política y no nos sirven para nada. Me pregunto entonces para qué los queremos.
La cagada general de la política viene de la mano de anteponer los intereses de los partidos al buen funcionamiento de la sociedad. No sé cuantas veces lo habré escrito, pero si en algún momento hace falta un pacto global en España con un objetivo único, crear actividad, es ahora. El gravísimo error que comente el gobierno es no llamar inmediatamente a este pacto a todo el espectro político y a todos los agentes sociales. No para negociar; no hay nada que negociar. Se trata simplemente de coordinar esfuerzos y de conformar ideas sobre cómo crear actividad rápidamente. Si no se hace así, con los años, cuando salgamos de la crisis y miremos el paisaje, quedará poco o nada de lo que debería ser España.
Europa nos manda el recado de que ya hay 6.100.000 personas que deberían estar ocupadas y que están mano sobre mano. El coste económico de mantener a toda esta gente sin actividad es enorme, aunque mucho menor que el coste de tanto parlamento, diputación, autonomía, asesor o lameculos inutil. Pero no solo enorme en dinero, sino en competitividad y en productividad. ¿Alguien tiene idea de el volumen de talento que hay entre esta gigantesca cantidad de gente? ¿No se da cuenta ni el gobierno ni la oposición de este detalle?
No me puedo creer que no haya individuos competentes que nos puedan sacar de esta. La hay, sin duda; sin embargo, se esconden en el anonimato y no van a dar un paso adelante porque tienen miedo. Meterse en política e intentar navegar en las aguas ponzoñosas de los aparatos es algo que espanta. Solo pensarlo le hace a uno evocar a K, el pobre personaje Kafka que intentaba resolver sus problemas pero le era imposible en aquel absurdo mundo. Los partidos políticos tienen que reconocer su incapacidad para resolver los problemas. Tienen que refundarse; salir a la calle a mendigar gente nueva, con ideas frescas y dinamitar sus aparatos y actuales métodos; si es necesario con todos los dirigentes en reunión.
05 enero, 2013
Veréis, Majestad
No pretendo impartir lecciones a nadie, y menos a vos que disponéis de un nutrido grupo de asesores. Pero vais a escuchar mi crítica. Veréis. Un ciudadano con corona, un rey, un jefe de estado, no puede ser tan vacío ni superficial en una entrevista; ni aunque esta esté preparada y tenga como único objetivo la recomposición de su imagen ante el pueblo. Definitivamente no. Los ciudadanos no nos merecemos esto. Actuáis como un vulgar político más. Tratáis tan solo de salvar vuestro real trasero de las patadas que, sin duda, merecéis por vuestras últimas meteduras de pata.
Majestad. Una gran parte del pueblo os aprecia, seguro, y os está agradecido por vuestros desvelos y actuaciones en favor de España y de su democracia. De verdad, gracias. Pero ahora toca otra cosa. Ahora que el pueblo sufre, en gran parte por las desafortunadas decisiones de sus mandatarios, en el último decenio especialmente, se espera de vos que deis un golpe de efecto y que os pongáis de su parte. Al fin y al cabo, es el pueblo quién con os sostiene y sustenta, a vos y a vuestra muy noble familia.
Vuestras respuestas fueron vacuas. A mi, que no soy rey, también me preocupa el paro y sufro por la juventud. A mi, que no soy rey, me preocupa la vertebración del estado, y sé que juntos podemos salir de esta. También mi padre, como el vuestro, fue un hombre importante y, como vos, tengo un hijo muy preparado. La única diferencia con el vuestro es que no nació con un trabajo bien pagado esperándolo, sino que tuvo que luchar para conseguirlo. Él podría hacer el trabajo de vuestro príncipe, y, sin duda, yo el vuestro. Con toda seguridad, si es por preparación o madurez.
No quiero extenderme más, Majestad. Pero, lo que merece el sufrido pueblo español es que el Rey se ponga de su parte, que le diga que hará lo que pueda para que los gobiernos gobiernen para el bien común; que luchará y presionará a quien haga falta para que en España haya actividad y trabajo. Que diga alto y claro que los políticos tienen poco nivel y que la corrupción tiene que acabarse. En fin, Majestad, que un rey, a veces tiene que mojarse, y vos no lo habéis hecho.
Puede que haya a quien le preocupe vuestra vida familiar, lo de vuestro yerno y vuestras cacerías; vuestra relación con la reina, etcétera. A mi no, eso es secundario, aunque haya que guardar las formas. A mi lo que me preocupa es que, siendo, como sois, Jefe del Estado, concedáis una entrevista para no decir nada en un momento en que precisamente el pueblo necesita que El Rey diga algo. Esto no es el 23 F, Majestad, pero la ocasión lo merece, ¿no creéis?
04 enero, 2013
Política: pollo sin cabeza
La política es una actividad que consiste en tomar decisiones y ejecutar las acciones planificadas para conseguir los objetivos del grupo. En democracia, el grupo delega esta actividad a un cierto número de personas. Durante un periodo (campaña electoral), quienes quieran representar al grupo, exponen públicamente sus planes. Después, se vota. Los elegidos se organizan y trabajan en lo necesario para que los planes se ejecuten e informan al electorado de los progresos obtenidos.
Bonito, ¿no? Y fácil en apariencia. Sin embargo, ¿por qué la política está tan alejada de lo que se supone que tiene que ser? Eso es algo que la sociología tendrá que explicar, pero, mucho me temo que le va a llevar mucho tiempo. La política perdió el norte, como un pollo sin cabeza: se mueve de un lado a otro a todo correr pero no va a ninguna parte porque le falta el elemento de control central. La política debería ser el cerebro colectivo, pero no es así. Alguien descerebró a la política.
La verdad es que, en España, la cosecha de buenos políticos en los últimos veinte años es escasa. Las personas más valiosas fueron huyendo, y su sitio lo ocupó gente menos capaz. Esta gente, sin nada que ofrecer, fuera de una fidelidad sin límites a su madre nutricia (el partido), carece de principios axiomáticos. No entienden que, más allá de las ideologías, más allá del partido, lo esencial es alcanzar los objetivos del grupo, y sobre todo uno: el bienestar general. Eso es política.
La población cae en el desánimo cuando escucha las estupideces que le dicen sus representantes. Estupideces que dejan entrever su despiste total . Cualquier persona sabe que la falta de actividad es el problema general más importante a resolver en España. Cualquier persona ve que constantemente se pone el foco sobre cosas que no son un problema acuciante (el modelo de estado, o cualquier otro) para que no se hable de lo realmente importante: crear actividad. Esto es, sin duda, señal de desorientación general de los políticos.
Ni el anterior gobierno, ni el actual, que ya lleva un año, nos han dicho una sola palabra de cuales eran sus planes para resolver el gran asunto. Sin actividad no hay sostenimiento posible del estado. Así que del bienestar, ni se habla. Sencillamente no hay planes. ¿El déficit? Sí, claro que es importante pero si no crece la actividad, nunca se resolverá lo del déficit. Lo que queremos es que se nos diga qué se va a hacer para incrementar la actividad, o al menos cuales son los planes.
Claro está que el gobierno puede decir: "no sé", pero queda mal. Por contra se dice que la reforma laboral resolverá las cosas. Yo quisiera creerlo, de verdad, pero es que no lo entiendo. No entiendo qué tiene que ver la legislación laboral con la actividad. Actividad es producir bienes y servicios para consumo propio y ajeno, así de sencillo. Lo demás son estupideces que salen de la boca de estos personajes que tenemos en el poder y en la oposición. La política no resolverá el problema de la actividad en España; ni tan siquiera ayudará a ello porque la clase política, ni sabe hacerlo ni le interesa. su objetivo único es su propio bienestar, no el del grupo.
El descenso del paro en diciembre es una alegría, pero también un espejismo, porque nada cambia si no se hace algo, y aquí no se ha hecho nada. El único dato positivo de los últimos meses es que nuestras exportaciones aumentaron. Este aumento no fue obra de ninguna acción desde la política; fue el fruto del esfuerzo emprendedor de algunos empresarios, que se dan cuenta de que hay que buscar otros mercados. Aquí el problema real lo tenemos en los políticos, que no saben qué hacer para que las cosas cambien. Muchos empresarios, los menos garrulos, tienen bastante mérito: no hay crédito disponible y siguen luchando y abriendo mercado, es decir crean actividad.
¿Hay por ahí algún político que tenga la más ligera idea de qué POLÍTICAS hacer para que este país levante la cabeza y empiece a moverse? Me temo que no.
La política es una actividad que consiste en tomar decisiones y ejecutar las acciones planificadas para conseguir los objetivos del grupo. En democracia, el grupo delega esta actividad a un cierto número de personas. Durante un periodo (campaña electoral), quienes quieran representar al grupo, exponen públicamente sus planes. Después, se vota. Los elegidos se organizan y trabajan en lo necesario para que los planes se ejecuten e informan al electorado de los progresos obtenidos.
Bonito, ¿no? Y fácil en apariencia. Sin embargo, ¿por qué la política está tan alejada de lo que se supone que tiene que ser? Eso es algo que la sociología tendrá que explicar, pero, mucho me temo que le va a llevar mucho tiempo. La política perdió el norte, como un pollo sin cabeza: se mueve de un lado a otro a todo correr pero no va a ninguna parte porque le falta el elemento de control central. La política debería ser el cerebro colectivo, pero no es así. Alguien descerebró a la política.
La verdad es que, en España, la cosecha de buenos políticos en los últimos veinte años es escasa. Las personas más valiosas fueron huyendo, y su sitio lo ocupó gente menos capaz. Esta gente, sin nada que ofrecer, fuera de una fidelidad sin límites a su madre nutricia (el partido), carece de principios axiomáticos. No entienden que, más allá de las ideologías, más allá del partido, lo esencial es alcanzar los objetivos del grupo, y sobre todo uno: el bienestar general. Eso es política.
La población cae en el desánimo cuando escucha las estupideces que le dicen sus representantes. Estupideces que dejan entrever su despiste total . Cualquier persona sabe que la falta de actividad es el problema general más importante a resolver en España. Cualquier persona ve que constantemente se pone el foco sobre cosas que no son un problema acuciante (el modelo de estado, o cualquier otro) para que no se hable de lo realmente importante: crear actividad. Esto es, sin duda, señal de desorientación general de los políticos.
Ni el anterior gobierno, ni el actual, que ya lleva un año, nos han dicho una sola palabra de cuales eran sus planes para resolver el gran asunto. Sin actividad no hay sostenimiento posible del estado. Así que del bienestar, ni se habla. Sencillamente no hay planes. ¿El déficit? Sí, claro que es importante pero si no crece la actividad, nunca se resolverá lo del déficit. Lo que queremos es que se nos diga qué se va a hacer para incrementar la actividad, o al menos cuales son los planes.
Claro está que el gobierno puede decir: "no sé", pero queda mal. Por contra se dice que la reforma laboral resolverá las cosas. Yo quisiera creerlo, de verdad, pero es que no lo entiendo. No entiendo qué tiene que ver la legislación laboral con la actividad. Actividad es producir bienes y servicios para consumo propio y ajeno, así de sencillo. Lo demás son estupideces que salen de la boca de estos personajes que tenemos en el poder y en la oposición. La política no resolverá el problema de la actividad en España; ni tan siquiera ayudará a ello porque la clase política, ni sabe hacerlo ni le interesa. su objetivo único es su propio bienestar, no el del grupo.
El descenso del paro en diciembre es una alegría, pero también un espejismo, porque nada cambia si no se hace algo, y aquí no se ha hecho nada. El único dato positivo de los últimos meses es que nuestras exportaciones aumentaron. Este aumento no fue obra de ninguna acción desde la política; fue el fruto del esfuerzo emprendedor de algunos empresarios, que se dan cuenta de que hay que buscar otros mercados. Aquí el problema real lo tenemos en los políticos, que no saben qué hacer para que las cosas cambien. Muchos empresarios, los menos garrulos, tienen bastante mérito: no hay crédito disponible y siguen luchando y abriendo mercado, es decir crean actividad.
¿Hay por ahí algún político que tenga la más ligera idea de qué POLÍTICAS hacer para que este país levante la cabeza y empiece a moverse? Me temo que no.
02 enero, 2013
Lo que sí nos podemos permitir
En una de las reuniones de amigos típicas de las fechas navideñas surgió el asunto de la crisis y de los recortes: que si el euro por receta, que si sanidad pública, que si impuestos, que si contención del gasto. En fin, todo lo que está en el ambiente... La discusión se calentaba por momentos. A pesar de tratarse de un grupo de gente templada, los ánimos se encrespaban por las distintas sensibilidades de cada uno. Yo ya me temía que el diálogo se transformara en confrontación y que, como siempre en estos casos, ninguna luz surgiera de aquel debate.
De repente alguien dijo: "Lo que no puede ser es que haya gente que tenga que dormir en la calle; que no tenga un lugar donde asearse, un espejo donde peinarse ni un váter donde hacer lo que toque. Ese gasto nos lo tenemos permitir obligatoriamente. Lo demás son estupideces". El silencio se hizo espeso. A pesar de la locuacidad facilitada por un poco de alcohol, nadie abrió la boca durante unos largos segundos. Todos le miramos como si ese alguien fuera la única persona lúcida en el grupo. Nos sentíamos estúpidos.
Si una comunidad no es capaz de dar solución a esto es que carece de gobernanza. Sus objetivos, sus prioridades, están descentradas. Todo está mal porque, si al elemento esencial de toda sociedad, el ser humano, no puede ofrecérsele, un simple camastro donde dormir o un simple inodoro donde hacer sus deposiciones, entonces es que la sociedad está realmente enferma. En las protectoras hay animales que reciben unos mínimos cuidados: cobijo e higiene, que toda una comunidad organizada, llena de instituciones y de organismos, es incapaz de ofrecer a los seres humanos.
Me pregunto cuánto hay que recortar del presupuesto de fastos, fiestas, ipads, móviles y demás gilipolleces para que se pueda dar una tabla, una manta y un techo a la gente que duerme en la calle. Me pregunto cuanto hay que subir los impuestos a quienes más tienen para garantizar que los desfavorecidos puedan orinar sin estar expuestos a las miradas reprobatorias de los ciudadanos, o mirarse a un espejo, aunque sea pequeño, para reconocer su propio rostro oculto casi siempre por su propia vergüenza y pudor.
Feliz año nuevo.
En una de las reuniones de amigos típicas de las fechas navideñas surgió el asunto de la crisis y de los recortes: que si el euro por receta, que si sanidad pública, que si impuestos, que si contención del gasto. En fin, todo lo que está en el ambiente... La discusión se calentaba por momentos. A pesar de tratarse de un grupo de gente templada, los ánimos se encrespaban por las distintas sensibilidades de cada uno. Yo ya me temía que el diálogo se transformara en confrontación y que, como siempre en estos casos, ninguna luz surgiera de aquel debate.
De repente alguien dijo: "Lo que no puede ser es que haya gente que tenga que dormir en la calle; que no tenga un lugar donde asearse, un espejo donde peinarse ni un váter donde hacer lo que toque. Ese gasto nos lo tenemos permitir obligatoriamente. Lo demás son estupideces". El silencio se hizo espeso. A pesar de la locuacidad facilitada por un poco de alcohol, nadie abrió la boca durante unos largos segundos. Todos le miramos como si ese alguien fuera la única persona lúcida en el grupo. Nos sentíamos estúpidos.
Si una comunidad no es capaz de dar solución a esto es que carece de gobernanza. Sus objetivos, sus prioridades, están descentradas. Todo está mal porque, si al elemento esencial de toda sociedad, el ser humano, no puede ofrecérsele, un simple camastro donde dormir o un simple inodoro donde hacer sus deposiciones, entonces es que la sociedad está realmente enferma. En las protectoras hay animales que reciben unos mínimos cuidados: cobijo e higiene, que toda una comunidad organizada, llena de instituciones y de organismos, es incapaz de ofrecer a los seres humanos.
Me pregunto cuánto hay que recortar del presupuesto de fastos, fiestas, ipads, móviles y demás gilipolleces para que se pueda dar una tabla, una manta y un techo a la gente que duerme en la calle. Me pregunto cuanto hay que subir los impuestos a quienes más tienen para garantizar que los desfavorecidos puedan orinar sin estar expuestos a las miradas reprobatorias de los ciudadanos, o mirarse a un espejo, aunque sea pequeño, para reconocer su propio rostro oculto casi siempre por su propia vergüenza y pudor.
Feliz año nuevo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


