El INE publicó estos días el padrón de españoles residentes en el extranjero. La cifra impresiona. Es prácticamente como si se hubieran ido del país todos los habitantes de Asturias, La Rioja y Cantabria. Si formaran una comunidad autónoma, los españoles residentes en el exterior tendrían la misma potencia poblacional que el País Vasco (2.289.000 habitantes). Y prácticamente nadie desde la parte política de la sociedad hizo comentario alguno cuando se publicó el informe, lo cual ratifica que los partidos políticos son meras empresas dedicadas a lo suyo: ganar votos para tener el poder y cómodos puestos de trabajo para los adeptos.
Si mañana, que no va a pasar, retornaran a España todas estas personas, entra la risa floja solo de pensar dónde se pondría la tasa de paro. Porque a la hora de evaluar la población desocupada solo se tiene en cuenta la desocupada residente. Pero si a esta desocupación, digamos 5.000.000, le sumamos a los que tuvieron que buscarse su quehacer fuera porque aquí no había, la cifra sería de unos 7.000.000 de personas, más o menos el 30% de la población activa. Claro que los puristas dirán que estas cosas no pueden mirarse así... Pero, qué pasa si lo hacemos. Pues que es un susto gordo.
Está claro que una parte de esta gente que está en el exterior, está porque quiere, pero son pocos realmente: los diplomáticos, los directivos de algunas empresas y los que se marcharon por amor, que su pareja no es de aquí y se fueron con ella, vamos. Fuera de estos, los que están fuera están porque aquí los sucesivos gobiernos no han hecho más que el canelo y han tenido que optar por marcharse para poder vivir, trabajar, formar familias... Y consumir, pagar impuestos y poner su talento a disposición de las naciones que les acogen. ¿Perfecto, no?
Si los inútiles gobiernos españoles que nos llevan castigando desde finales de los noventa hubieran hacho lo correcto: trabajar seriamente para modificar el modelo productivo español, las cosas serían hoy de otra manera. Y oportunidades y dinero no faltaron. Pero el infausto Aznar y el igualmente infausto Zapatero dilapidaron las enormes cantidades de dinero de fondos de la Unión Europea en sobrecargarnos de autopistas y trenes de alta velocidad, amén de aeropuertos sin sentido y rotondas gigantescas donde no hay coches y otras estupideces. No les importó abandonar a su suerte a la industria. No importaba... La construcción, el turismo y el consumo interno eran lo nuestro. Tendríamos un montón de arquitectos sin trabajo cuando ya no hubiera más casas por construir y miles de ingenieros y técnicos que serían fantásticos camareros.
Los muy estúpidos hicieron lo necesario para convertir a nuestro amado país en el engendro que es ahora y desde principios de este siglo cientos de miles de jóvenes y no tan jóvenes van a buscarse la vida y a hacer crecer a otros países que les acogen. Hay más de dos millones de razones para que quienes se dedican a la política sientan vergüenza, pero es igual. Ellos a lo suyo, a sus carguitos que pagamos a partir de nuestros puntuales pagos al fisco. Mientras tanto los dos millones de luchadores se cargan de razones para poder decir alto y claro que el suyo es un país de pandereta que les abandonó. Eso sí los pisos son baratos y las cañas te las sirven camareros muy preparados.
Y la salida de personas continúa. Este año se fueron 124.995. Ni más ni menos. Es como si desapareciera cada año de España una ciudad como Cádiz. ¿No es estupendo?
Blog de Jesús Arribas. Ciudadano que observa la realidad desde Avilés, una ciudad periférica de tamaño medio en el norte de España. En este momento, en estado de rebeldía personal.
20 marzo, 2015
12 marzo, 2015
El electorado se pone serio
Por fin parece que va a ocurrir. El electorado español empieza a madurar. La capacidad para utilizar el voto como medio para desalojar o quitar poder a quien lo ostenta y lo ejerce de mala manera, al fin va a ser utilizado. El PP y el PSOE deberán hacer sitio en los escaños a un gran número de compañeros de Podemos y de Ciudadanos, que, con toda seguridad, entrarán en las cámaras legislativas con los votos de muchas personas que antes les votaban a ellos, o se abstenían, y que están hartos de que ninguno de estos dos grandes e inútiles mastodontes hubiera hecho nada de provecho en favor de la sociedad.
El problema de aglutinar el voto del desencanto en lugar del voto de la ilusión es que es el desencantado no es un cautivo. El PP y el PSOE, en menor medida, tenían como suyo el viejo voto proveniente de las dos Españas. Pero ahora ya no hay de eso. Ahora aquí el voto se vende. Empieza un tiempo nuevo en el que el voto será un bien que el ciudadano tiene para usar en favor de quien le haga propuestas más ventajosas para él.
Está claro que Podemos aglutina a los electores más radicalizados, capaces de movilizarse y que tomaron cierto odio a los dos grandes partidos por no haberse ocupado de una sociedad inmersa en una crisis creada precisamente por los políticos en su quehacer diario preñado de malas decisiones y de incompetencia absoluta. La gente que vaya a votar a Podemos es gente cabreada, a la que le gustaría que echaran a patadas de donde están a toda la pléyade del PP y del PSOE, ocupada nada más que de medrar y de hacer medrar a sus amigos y conchabada con los grandes capitales.
Ciudadanos, por el contrario, se alimenta de un electorado más instalado en lo racional, con menos capacidad de movilización, más discreto y gris y que no manifiesta su cabreo en la calle, pero tan enfadado como los llamados por el establishment radicales, perroflautas y otras lindezas. Ciudadanos va ganando adeptos como una apisonadora, o sea, con poco ruido y a paso lento, pero constante. Y, de seguir en esta progresión en las encuestas, puede dar una sorpresa mayúscula si no mete la pata y a sus líderes se les va la fuerza por la boca, o si entran al trapo de la pelea a navajazos que va a tener lugar de aquí a las elecciones generales. Para Ciudadanos las autonómicas en Andalucía van a ser todo un test, porque esta comunidad no es granero de voto racional precisamente.
El problema que van a tener Podemos y Ciudadanos es que sus votantes dejaron de creer en la lealtad y en la fidelidad para con los partidos políticos. Están escaldados porque PP y PSOE respondieron solo con corrupción y con más corrupción a la confianza que se les otorgó en su momento. Es decir. El nuevo elector, naciente de la catástrofe generada por PSOE y PP, ya no cree en el amor, solo en los resultados. De tal manera que, si estos no se producen, el voto que hoy está en estos nuevos partidos, mañana puede estar en otros que vengan, o regresar a los viejos que, sin duda, una vez aprendida la lección, se habrán regenerado.
El problema de aglutinar el voto del desencanto en lugar del voto de la ilusión es que es el desencantado no es un cautivo. El PP y el PSOE, en menor medida, tenían como suyo el viejo voto proveniente de las dos Españas. Pero ahora ya no hay de eso. Ahora aquí el voto se vende. Empieza un tiempo nuevo en el que el voto será un bien que el ciudadano tiene para usar en favor de quien le haga propuestas más ventajosas para él.
Está claro que Podemos aglutina a los electores más radicalizados, capaces de movilizarse y que tomaron cierto odio a los dos grandes partidos por no haberse ocupado de una sociedad inmersa en una crisis creada precisamente por los políticos en su quehacer diario preñado de malas decisiones y de incompetencia absoluta. La gente que vaya a votar a Podemos es gente cabreada, a la que le gustaría que echaran a patadas de donde están a toda la pléyade del PP y del PSOE, ocupada nada más que de medrar y de hacer medrar a sus amigos y conchabada con los grandes capitales.
Ciudadanos, por el contrario, se alimenta de un electorado más instalado en lo racional, con menos capacidad de movilización, más discreto y gris y que no manifiesta su cabreo en la calle, pero tan enfadado como los llamados por el establishment radicales, perroflautas y otras lindezas. Ciudadanos va ganando adeptos como una apisonadora, o sea, con poco ruido y a paso lento, pero constante. Y, de seguir en esta progresión en las encuestas, puede dar una sorpresa mayúscula si no mete la pata y a sus líderes se les va la fuerza por la boca, o si entran al trapo de la pelea a navajazos que va a tener lugar de aquí a las elecciones generales. Para Ciudadanos las autonómicas en Andalucía van a ser todo un test, porque esta comunidad no es granero de voto racional precisamente.
El problema que van a tener Podemos y Ciudadanos es que sus votantes dejaron de creer en la lealtad y en la fidelidad para con los partidos políticos. Están escaldados porque PP y PSOE respondieron solo con corrupción y con más corrupción a la confianza que se les otorgó en su momento. Es decir. El nuevo elector, naciente de la catástrofe generada por PSOE y PP, ya no cree en el amor, solo en los resultados. De tal manera que, si estos no se producen, el voto que hoy está en estos nuevos partidos, mañana puede estar en otros que vengan, o regresar a los viejos que, sin duda, una vez aprendida la lección, se habrán regenerado.
06 marzo, 2015
¡Viva! Empieza la Fiesta
Empezamos la primera campaña electoral de este año (vamos a quedar hartitos) y todo apunta que los PP, PSOE e IU van a tener un problema gordo para influir en el electorado. Pedir el voto después de su gestión de las cosas del gobierno y corruptos hasta las entretelas, tendrán que aplicarse para convencer a los suyos, a los que les quedan. Hasta ahora manejan lo tradicional: promesas, descalificaciones a los oponentes de siempre, desprecio por los nuevos. Ah sí, colateralmente, Pedro Sanchez deja caer alguna protesta de calado y el portavoz del PP... bueno, lo de este mete miedo.
Mi mujer, que es muy observadora me dice que escribo, como cabreado. Y casi siempre tiene razón. Suelo escribir cabreado, indignado y malhumorado la mayor parte de las veces. Pero esta no (te lo juro, cielo), esta escribo expectante porque siento una curiosidad enorme por las elecciones andaluzas. De su resultado van a depender montones de estrategias políticas futuras y ello me hace sentir una fuerte excitación. Va a ser enormemente entretenido y divertido.
El PP, ayer, en el primer acto de campaña, prometía, entre otras cosas, acabar con la corrupción en Andalucía. Tan solo unas horas antes se anunciaba la apertura de juicio para todo hijo de vecino en la Gurtel esa. ¿Habrá algún andaluz que se crea que el PP va a terminar con la corrupción? Si lo hay, no debe ser de muchas luces. Pero ya se sabe que en esto de la democracia el voto de un tonto vale lo mismo que el de un listo. Entretanto, el PSOE, ¡ay, Susana! decía a grito pelado que quería contarle a su hijo que había dejado una Andalucía mejor que la que tenían sus padres. Y el rebaño la aplaudía enfebrecido. Pero si solo gobernaron ellos en los últimos casi cuarenta años. De qué, o qué cosa, está hablando Susana... Si solo dejaron el PER, corrupción a mansalva y cuatro barrigas agradecidas. Pues aplaudían como posesos.
Desde IU, para animarse decían que su voto está oculto y que solo saldrá en el día de autos, y en Podemos, su candidata está disgustada porque con lo que les dan las encuestas no pueden gobernar ni llevar a cabo su programa. Ciudadanos, más comedido, intenta pescar entre la parte racional del caladero y de su mensaje se desliza que va a ser todo al final una cuestión de pactos y entretejidos. Y tiene razón. Por mucho que se empeñen unos y otros. Afortunadamente para Andalucía, el PSOE no va a gobernar con mayoría absoluta. Tampoco va a gobernar con IU, si a IU le queda un poco de dignidad, además no iba a ser suficiente el número de escaños. A lo mejor tiene que pactar con el PP... Sería la bomba, porque claro, de pactar con Podemos, nada. Todo depende de si Ciudadanos saca más escaños, porque si no, querida Susana, vas a tener que retratarte.
Aparte de lo divertido de la situación en Andalucía, decía que, colateralmente se dejan caer cosas. Sánchez, desde Madrid, puede que ayude con su propuesta de abrir listas en el futuro, aunque ello no nos haga avanzar nada en calidad democrática, es una ayuda a Díaz, al menos no es un estorbo. Porque para estorbo el genio este del PP, Hernando, que llama naranjitos a los de Ciudadanos y habla de Pablo Iglesias como «este de la coleta»... Hay que ser pánfilo (la cantidad de memos que hay en el PP, es increíble). Todo un portavoz en el Congreso, haciendo campaña a Podemos y a Ciudadanos. El candidato del PP andaluz debe estar encantado.
Sí, sí. Esto va a ser muy divertido. Esta vez, mientras escribía esto, ni me enfadé ni me indigné ni nada parecido (qué lo sepas, mi vida).
Mi mujer, que es muy observadora me dice que escribo, como cabreado. Y casi siempre tiene razón. Suelo escribir cabreado, indignado y malhumorado la mayor parte de las veces. Pero esta no (te lo juro, cielo), esta escribo expectante porque siento una curiosidad enorme por las elecciones andaluzas. De su resultado van a depender montones de estrategias políticas futuras y ello me hace sentir una fuerte excitación. Va a ser enormemente entretenido y divertido.
El PP, ayer, en el primer acto de campaña, prometía, entre otras cosas, acabar con la corrupción en Andalucía. Tan solo unas horas antes se anunciaba la apertura de juicio para todo hijo de vecino en la Gurtel esa. ¿Habrá algún andaluz que se crea que el PP va a terminar con la corrupción? Si lo hay, no debe ser de muchas luces. Pero ya se sabe que en esto de la democracia el voto de un tonto vale lo mismo que el de un listo. Entretanto, el PSOE, ¡ay, Susana! decía a grito pelado que quería contarle a su hijo que había dejado una Andalucía mejor que la que tenían sus padres. Y el rebaño la aplaudía enfebrecido. Pero si solo gobernaron ellos en los últimos casi cuarenta años. De qué, o qué cosa, está hablando Susana... Si solo dejaron el PER, corrupción a mansalva y cuatro barrigas agradecidas. Pues aplaudían como posesos.
Desde IU, para animarse decían que su voto está oculto y que solo saldrá en el día de autos, y en Podemos, su candidata está disgustada porque con lo que les dan las encuestas no pueden gobernar ni llevar a cabo su programa. Ciudadanos, más comedido, intenta pescar entre la parte racional del caladero y de su mensaje se desliza que va a ser todo al final una cuestión de pactos y entretejidos. Y tiene razón. Por mucho que se empeñen unos y otros. Afortunadamente para Andalucía, el PSOE no va a gobernar con mayoría absoluta. Tampoco va a gobernar con IU, si a IU le queda un poco de dignidad, además no iba a ser suficiente el número de escaños. A lo mejor tiene que pactar con el PP... Sería la bomba, porque claro, de pactar con Podemos, nada. Todo depende de si Ciudadanos saca más escaños, porque si no, querida Susana, vas a tener que retratarte.
Aparte de lo divertido de la situación en Andalucía, decía que, colateralmente se dejan caer cosas. Sánchez, desde Madrid, puede que ayude con su propuesta de abrir listas en el futuro, aunque ello no nos haga avanzar nada en calidad democrática, es una ayuda a Díaz, al menos no es un estorbo. Porque para estorbo el genio este del PP, Hernando, que llama naranjitos a los de Ciudadanos y habla de Pablo Iglesias como «este de la coleta»... Hay que ser pánfilo (la cantidad de memos que hay en el PP, es increíble). Todo un portavoz en el Congreso, haciendo campaña a Podemos y a Ciudadanos. El candidato del PP andaluz debe estar encantado.
Sí, sí. Esto va a ser muy divertido. Esta vez, mientras escribía esto, ni me enfadé ni me indigné ni nada parecido (qué lo sepas, mi vida).
25 febrero, 2015
Pero quién coño es esta gente
Quiénes son esas trescientas cincuenta personas de diferente color político que se sientan en los escaños del Parlamento. Para qué coño están ahí. Pues para nada, o como mucho para que la población se avergüence. Yo, y estoy seguro que muchos más, me sentí avergonzado, me sentí burlado, ninguneado, engañado y no sé cuantas cosas más..., ninguna buena. Me sentí asqueado porque ayer, creía yo, pobre infeliz, que se hacía un debate sobre el estado de la nación. Insisto: Debate sobre el Estado de la Nación. Y no hubo tal debate. Y yo sigo sin saber qué planes tienen estos mentecatos para la nación.
El presidente, soporífero, habló del estado contable del país, que mejora, según parece. Solo que se le olvidó explicar que, además de para mejorar el estado contable, él es el Presidente para explicarnos a todos cómo va a hacer para devolvernos lo que nos quitó, el estado de bienestar fundamentalmente. Nos contó que el mérito de su éxito es de todos los españoles. Pero no nos dijo la verdad, nunca lo hace. El estado contable mejoró porque se cogió a la parte más vulnerable de la población y se la estrujó más todavía. El rescate de las cajas y de algún banco se está pagando a base de quitar la comida de la boca de quien más hambre pasa... «Sí. La familia va francamente bien. Mucho mejor que antes, cuando gastábamos mucho. Hemos tenido que hacer sacrificios, sí. Particularmente los niños, que pasan bastante hambre, aunque están muy delgaditos y con buen tipo ahora. Pero nuevamente tenemos algo de dinero... Ya podemos pensar en hacer algunas mejoras en el mobiliario...» Y no se le movía un músculo al muy hijo de...
El líder de la oposición tampoco dijo qué iba a hacer para mejorarnos la vida. A esta situación su partido contribuyó con gran energía en las dos legislaturas anteriores. Dijo, eso sí, que iba a devolvernos todo lo que este gobierno nos quitó, pero no cómo ni cuando, que es la clave. Además, nada nos asegura que no nos miente, como hizo Rajoy para ganar las elecciones. Ahora, encima, le presiona Podemos por la parte popular del asunto, y ya cometido el error de convertirlo en enemigo, no le queda otra que hacerse paladín de la defensa de los intereses de los que sufren. Sin embargo no dijo nada de si iba a sacudirles con tasas e impuestos serios a quienes no están pagando los platos rotos: los ricos. A esta solución no alude nadie... El miedo es libre. Pues loa de la pasta, no solo liaron este desbarajuste sino que, además, salieron reforzados en sus cuentas corrientes. Así que, el bueno de Sánchez se dedicó a ganar el debate a base de sacar a Rajoy de punto llamándolo lo que en realidad es: corrupto y encubridor de corruptos. Esto fue lo único claro que dijo, y es de agradecer.
El resto de los grupos, irrelevante. Cada uno a lo suyo, a ver si pescaban votos. Así que, nada de debate ni de estado de la nación. Un montón de mentiras, de descalificaciones personales, de acusaciones. Una correcta exposición del estado contable por parte del jefe del gobierno y una foto movida de la realidad social por parte de la oposición. Pero es que, y es lo que me saca de mis casillas, eso ya lo sabemos todos, o casi todos los españoles, menos los tontos que votan ciegamente al PP, que estos no ven nada. Por eso me pregunto. Quién coño es esta gente que desde sus escaños dice representarnos. Cómo se atreverán siquiera a andar por la calle sin máscara para que no les reconozcan.
El presidente, soporífero, habló del estado contable del país, que mejora, según parece. Solo que se le olvidó explicar que, además de para mejorar el estado contable, él es el Presidente para explicarnos a todos cómo va a hacer para devolvernos lo que nos quitó, el estado de bienestar fundamentalmente. Nos contó que el mérito de su éxito es de todos los españoles. Pero no nos dijo la verdad, nunca lo hace. El estado contable mejoró porque se cogió a la parte más vulnerable de la población y se la estrujó más todavía. El rescate de las cajas y de algún banco se está pagando a base de quitar la comida de la boca de quien más hambre pasa... «Sí. La familia va francamente bien. Mucho mejor que antes, cuando gastábamos mucho. Hemos tenido que hacer sacrificios, sí. Particularmente los niños, que pasan bastante hambre, aunque están muy delgaditos y con buen tipo ahora. Pero nuevamente tenemos algo de dinero... Ya podemos pensar en hacer algunas mejoras en el mobiliario...» Y no se le movía un músculo al muy hijo de...
El líder de la oposición tampoco dijo qué iba a hacer para mejorarnos la vida. A esta situación su partido contribuyó con gran energía en las dos legislaturas anteriores. Dijo, eso sí, que iba a devolvernos todo lo que este gobierno nos quitó, pero no cómo ni cuando, que es la clave. Además, nada nos asegura que no nos miente, como hizo Rajoy para ganar las elecciones. Ahora, encima, le presiona Podemos por la parte popular del asunto, y ya cometido el error de convertirlo en enemigo, no le queda otra que hacerse paladín de la defensa de los intereses de los que sufren. Sin embargo no dijo nada de si iba a sacudirles con tasas e impuestos serios a quienes no están pagando los platos rotos: los ricos. A esta solución no alude nadie... El miedo es libre. Pues loa de la pasta, no solo liaron este desbarajuste sino que, además, salieron reforzados en sus cuentas corrientes. Así que, el bueno de Sánchez se dedicó a ganar el debate a base de sacar a Rajoy de punto llamándolo lo que en realidad es: corrupto y encubridor de corruptos. Esto fue lo único claro que dijo, y es de agradecer.
El resto de los grupos, irrelevante. Cada uno a lo suyo, a ver si pescaban votos. Así que, nada de debate ni de estado de la nación. Un montón de mentiras, de descalificaciones personales, de acusaciones. Una correcta exposición del estado contable por parte del jefe del gobierno y una foto movida de la realidad social por parte de la oposición. Pero es que, y es lo que me saca de mis casillas, eso ya lo sabemos todos, o casi todos los españoles, menos los tontos que votan ciegamente al PP, que estos no ven nada. Por eso me pregunto. Quién coño es esta gente que desde sus escaños dice representarnos. Cómo se atreverán siquiera a andar por la calle sin máscara para que no les reconozcan.
20 febrero, 2015
El desastre griego
Grecia es un desastre. No puede definirse de otra manera. Lo que está pasando en Grecia hoy es únicamente debido a la incapacidad de los sucesivos gobiernos para poner orden en su propia casa y a su connivencia con las élites interesadas en seguir con un sistema que les proporcionaba suculentos beneficios. En Grecia solo pagaban impuestos los más tontos. Entre 1999 y 2007 la evasión fiscal alcanzó una cifra equivalente al 27% del PIB. En Grecia decenas de miles de personas sin censar percibían pensiones. En Grecia, en 2011, solo 25.000 personas declaraban ganar más de 100.000 € y apenas 160.000 admitían ganar más de 50.000. En Grecia los funcionarios públicos ganaban de media un 170% más que los del sector privado. Y para qué vamos a hablar del gasto militar. Todo esto resulta increíble, pero es cierto. (informe OXFAN)
Ante esta situación es lógico que la UE haya dicho basta y haya obligado a los gobiernos griegos a hacer reformas. En algunos casos, como la reducción del sueldo de los funcionarios fueron en buen sentido. Pero también se obligó a bajar las pensiones; y también se subió el IVA un 10% en todas las categorías. La subida de impuestos directos a personas y empresas tropezó con la absoluta incapacidad para evitar el fraude y no se consiguió recaudar nada significativo: 14 millones de euros frente a los 9.700 millones que adeudaban los evasores. Ante este panorama la fuga de capitales fue masiva. A muchos de los griegos ricos les importa un bledo su país, lo importante es su dinero (lo mismito que los españoles). Hay depositados en Suiza 280.000 millones de ciudadanos griegos. La consecuencia directa de este coctel fue que la economía griega se bloqueó.
La escalada del paro, el empobrecimiento de la población y el crecimiento de la desigualdad fueron galopantes. En Grecia, a día de hoy, hay millones de personas que pasan hambre, que no pueden calentarse en invierno o que no tienen casa donde vivir. En Grecia hay millones de personas que sufren. Los anteriores gobiernos griegos mantenían la situación a base de endeudarse en lugar de tomar medidas contra el fraude y la evasión. Pero solo las élites políticas son culpables y responsables de sus actuaciones, no el pueblo. La UE no puede ignorar a aquellos que pasan penurias por la incapacidad de sus mandatarios. Y menos que la UE, Alemania.
Alemania llevó a Europa a dos guerras devastadoras que llevaron el hambre, el sufrimiento y la muerte a casi toda Europa. Alemania debía enormes cantidades de dinero. Pero en 1953 a Alemania se le perdonó directamente el 60% de la deuda contraída. Entre los países que aceptaron la quita estaban Grecia y España. No voy a hablar del saqueo de los nazis a Grecia porque eso es otro asunto, pero no debe dejarse de lado. Alemania debería avergonzarse de su posición de arrogancia ante el problema griego. Alemania se benefició de la quita y se recuperó. La población alemana sufrió por los delirios de sus gobiernos, pero se le perdonaron las deudas y eso ayudó a que salieran adelante hasta alcanzar una posición de liderazgo como la que ahora gozan. Alemania es un país serio y trabajador, un ejemplo para todos. Pero no tiene derecho a mostrarse arrogante.
Al gobierno de Tsipras debe exigírsele seriedad. Sin embargo también hay que ayudarlo. Ayudarlo a conseguir terminar con los evasores, a recuperar los capitales evadidos, a construir un sistema impositivo que garantice el cobro de impuestos, a recuperar la economía en definitiva. Pero la población también es importante. No es de recibo que en un país de la UE millones de personas pasen hambre por pagar una deuda contraída por políticos sin escrúpulos. Tal vez la UE debería perdonar parte de la deuda griega, por qué no. Con Alemania se hizo... Claro que, Alemania es distinta, hay menos evasores y más conciencia social. Pero el estómago de los pobres alemanes cuando pasaban hambre manda los mismos estímulos al cerebro que el de los griegos que la pasan ahora.
Ante esta situación es lógico que la UE haya dicho basta y haya obligado a los gobiernos griegos a hacer reformas. En algunos casos, como la reducción del sueldo de los funcionarios fueron en buen sentido. Pero también se obligó a bajar las pensiones; y también se subió el IVA un 10% en todas las categorías. La subida de impuestos directos a personas y empresas tropezó con la absoluta incapacidad para evitar el fraude y no se consiguió recaudar nada significativo: 14 millones de euros frente a los 9.700 millones que adeudaban los evasores. Ante este panorama la fuga de capitales fue masiva. A muchos de los griegos ricos les importa un bledo su país, lo importante es su dinero (lo mismito que los españoles). Hay depositados en Suiza 280.000 millones de ciudadanos griegos. La consecuencia directa de este coctel fue que la economía griega se bloqueó.
La escalada del paro, el empobrecimiento de la población y el crecimiento de la desigualdad fueron galopantes. En Grecia, a día de hoy, hay millones de personas que pasan hambre, que no pueden calentarse en invierno o que no tienen casa donde vivir. En Grecia hay millones de personas que sufren. Los anteriores gobiernos griegos mantenían la situación a base de endeudarse en lugar de tomar medidas contra el fraude y la evasión. Pero solo las élites políticas son culpables y responsables de sus actuaciones, no el pueblo. La UE no puede ignorar a aquellos que pasan penurias por la incapacidad de sus mandatarios. Y menos que la UE, Alemania.
Alemania llevó a Europa a dos guerras devastadoras que llevaron el hambre, el sufrimiento y la muerte a casi toda Europa. Alemania debía enormes cantidades de dinero. Pero en 1953 a Alemania se le perdonó directamente el 60% de la deuda contraída. Entre los países que aceptaron la quita estaban Grecia y España. No voy a hablar del saqueo de los nazis a Grecia porque eso es otro asunto, pero no debe dejarse de lado. Alemania debería avergonzarse de su posición de arrogancia ante el problema griego. Alemania se benefició de la quita y se recuperó. La población alemana sufrió por los delirios de sus gobiernos, pero se le perdonaron las deudas y eso ayudó a que salieran adelante hasta alcanzar una posición de liderazgo como la que ahora gozan. Alemania es un país serio y trabajador, un ejemplo para todos. Pero no tiene derecho a mostrarse arrogante.
Al gobierno de Tsipras debe exigírsele seriedad. Sin embargo también hay que ayudarlo. Ayudarlo a conseguir terminar con los evasores, a recuperar los capitales evadidos, a construir un sistema impositivo que garantice el cobro de impuestos, a recuperar la economía en definitiva. Pero la población también es importante. No es de recibo que en un país de la UE millones de personas pasen hambre por pagar una deuda contraída por políticos sin escrúpulos. Tal vez la UE debería perdonar parte de la deuda griega, por qué no. Con Alemania se hizo... Claro que, Alemania es distinta, hay menos evasores y más conciencia social. Pero el estómago de los pobres alemanes cuando pasaban hambre manda los mismos estímulos al cerebro que el de los griegos que la pasan ahora.
14 febrero, 2015
Revoltijo
Esta mañana , mientras paseaba a mi perra, me encontré con un par de personas que cumplían con la misma obligación. No sé si son los perros, que tranquilizan a sus propietarios, pero, mientras nuestros compañeros corrían y jugaban, casi sin quererlo, empezamos a hablar sobre la situación política. Sorprendentemente, en un tono normal, pacífico, sin toma de posiciones, en un tono crítico más bien, es verdad, pero razonable teniendo en cuenta que resultó que los tres teníamos pensamientos diversos. Sí, el poder perruno para sosegar es innegable.
Uno de mis interlocutores, votante de derechas, según explicó, decía que se le había pasado por la cabeza votar a Podemos, pero que ahora, con lo que se sabía de ellos, iba a dar marcha atrás. Buscaba a quién dar su voto. Confesó estar cerca del PP y también que había mucha gente en estado de orfandad electoral en su entorno. Gente sencillamente de derechas, pero no de extrema derecha como lo es en realidad la facción dominante de los populares: Rajoy, Cospedal y compañía. Pues este hombre, que había descartado a Podemos hablaba de la opción de Ciudadanos como la más adaptada a las personas de cualquier ideología que les gustase el espacio del Centro político.
El otro tenía claro que iba a votar a UPyD, a pesar de todos los dimes y diretes que hay sobre su lideresa. Lo tenía claro. Según él, la izquierda (se refería al PSOE) estaba embarrada en un robo sin precedentes con lo de los cursos de formación en Andalucía y los fondos mineros en Asturias. Y la derecha sentada encima de un pozo negro de asuntos mafiosos de mordidas y comisiones en todo el territorio nacional que le asqueaban todavía más. Definitivamente no solo no le hacía gracia el resultado de la gestión de los grandes partidos donde gobernaban sino que decía que los sacaría de sus asientos a patadas en el culo a todos... No aclaró a quién pondría. Se bloqueó cuando se lo pregunté.
Los tres coincidíamos en que la aparición de Podemos había sido causada por la incompetencia absoluta de los grandes partidos (IU incluida) para leer la realidad; por la vocación de estos de agencia de colocación: donde gobiernan infiltran cargos, asesores y pajilleros de todo tipo que suman muchos cientos de miles en todo el Estado; y por su inmovilismo: no han cambiado ni una coma para hacer evolucionar las leyes principales, y menos aún la electoral, con el único objetivo de seguir comiendo en un pesebre que les procuramos el resto de los ciudadanos.
Yo me confesé abstencionista militante, principalmente por el sistema de listas que selecciona lo peor de cada casa. Pero no por ello un despreocupado de la política. Les reconocí que mi sitio ideológico estaba en el entorno del PSOE, mas bien en el del espectro de Tierno, pero que no podía meter en una urna una papeleta con una lista hecha sin ningún criterio diferente a la conveniencia personal o de partido, que democracia no era solo la posibilidad de votar. Y sobre la situación actual les explicaba que a mi sí que me parecía bien que Podemos sacase muchos escaños si era la voluntad de un pueblo indignado y decepcionado con quienes les llevan sacando la sangre cuarenta años.
Probablemente, Podemos no solo no ganará las elecciones sino que sacará a lo mejor la mitad de los votos que le asignan las encuestas adía de hoy. Es igual. Va a entrar con fuerza suficiente en los parlamentos para poder arbitrar y hablar con contundencia. Podemos va a representar una guindilla en el culo para tanto imbécil aplaudidor profesional desde el escaño. Puede que los parlamentos se conviertan en circos. Pero será la voluntad del pueblo. También, probablemente, Ciudadanos llegue a tener muchos escaños y estos si que son una opción que puede perdurar. Podemos, si no se hacen rápido partido se diluirá en tanta asamblea para todo. Pero lo que es innegable es que estamos ante un tiempo nuevo, ante una nueva forma de hacer y de entender la política en la que el elector está por delante del partido. Tiempo era.
Uno de mis interlocutores, votante de derechas, según explicó, decía que se le había pasado por la cabeza votar a Podemos, pero que ahora, con lo que se sabía de ellos, iba a dar marcha atrás. Buscaba a quién dar su voto. Confesó estar cerca del PP y también que había mucha gente en estado de orfandad electoral en su entorno. Gente sencillamente de derechas, pero no de extrema derecha como lo es en realidad la facción dominante de los populares: Rajoy, Cospedal y compañía. Pues este hombre, que había descartado a Podemos hablaba de la opción de Ciudadanos como la más adaptada a las personas de cualquier ideología que les gustase el espacio del Centro político.
El otro tenía claro que iba a votar a UPyD, a pesar de todos los dimes y diretes que hay sobre su lideresa. Lo tenía claro. Según él, la izquierda (se refería al PSOE) estaba embarrada en un robo sin precedentes con lo de los cursos de formación en Andalucía y los fondos mineros en Asturias. Y la derecha sentada encima de un pozo negro de asuntos mafiosos de mordidas y comisiones en todo el territorio nacional que le asqueaban todavía más. Definitivamente no solo no le hacía gracia el resultado de la gestión de los grandes partidos donde gobernaban sino que decía que los sacaría de sus asientos a patadas en el culo a todos... No aclaró a quién pondría. Se bloqueó cuando se lo pregunté.
Los tres coincidíamos en que la aparición de Podemos había sido causada por la incompetencia absoluta de los grandes partidos (IU incluida) para leer la realidad; por la vocación de estos de agencia de colocación: donde gobiernan infiltran cargos, asesores y pajilleros de todo tipo que suman muchos cientos de miles en todo el Estado; y por su inmovilismo: no han cambiado ni una coma para hacer evolucionar las leyes principales, y menos aún la electoral, con el único objetivo de seguir comiendo en un pesebre que les procuramos el resto de los ciudadanos.
Yo me confesé abstencionista militante, principalmente por el sistema de listas que selecciona lo peor de cada casa. Pero no por ello un despreocupado de la política. Les reconocí que mi sitio ideológico estaba en el entorno del PSOE, mas bien en el del espectro de Tierno, pero que no podía meter en una urna una papeleta con una lista hecha sin ningún criterio diferente a la conveniencia personal o de partido, que democracia no era solo la posibilidad de votar. Y sobre la situación actual les explicaba que a mi sí que me parecía bien que Podemos sacase muchos escaños si era la voluntad de un pueblo indignado y decepcionado con quienes les llevan sacando la sangre cuarenta años.
Probablemente, Podemos no solo no ganará las elecciones sino que sacará a lo mejor la mitad de los votos que le asignan las encuestas adía de hoy. Es igual. Va a entrar con fuerza suficiente en los parlamentos para poder arbitrar y hablar con contundencia. Podemos va a representar una guindilla en el culo para tanto imbécil aplaudidor profesional desde el escaño. Puede que los parlamentos se conviertan en circos. Pero será la voluntad del pueblo. También, probablemente, Ciudadanos llegue a tener muchos escaños y estos si que son una opción que puede perdurar. Podemos, si no se hacen rápido partido se diluirá en tanta asamblea para todo. Pero lo que es innegable es que estamos ante un tiempo nuevo, ante una nueva forma de hacer y de entender la política en la que el elector está por delante del partido. Tiempo era.
10 febrero, 2015
Gente adinerada
La verdad es que yo no sé qué haría si tuviera dinero. Bueno, si tuviera dinero sí: lo tendría en el banco sin más, en depósitos al interés que me dieran, como casi todo el mundo que tiene algo. Pero cuando digo dinero, digo dinero de verdad, o sea, mucho dinero, muchísimo dinero... Qué haría... ¿Llevar una parte a Suiza? Pues igual sí, qué se yo. Sin embargo, una cosa tengo clara de mano: pagaría mis impuestos. Cualquiera tiene derecho a abrir una cuenta en Suiza, o donde sea, siempre que esta sea legal y se paguen los impuestos correspondientes por tal patrimonio en el país de origen, en el de destino, o en ambos.
Claro que yo soy un ciudadano estúpido que entiende que el país se nutre de los impuestos para poder tirar para adelante, no un ciudadano listo que cree que los impuestos son una maldición divina que nos envía el Estado para robarnos y que lo que hay que hacer es pagar lo menos posible... ¡Por qué iba a ser tan lelo! Tendría que mirarme en el espejo de los que entienden, ¿no? Al fin y al cabo el dinero es de uno: mío. Qué coño pinta el Estado en todo esto. Por qué iba a ser yo, me pregunto, tan gilipollas. Si tuviera dinero tendría que hacer como los de la lista Falciani: los ricos ricos, vamos. Debería seguir los pasos de los que de verdad controlan. Por algo son adinerados de verdad, además de unos miserables defraudadores. Me abriría una cuenta opaca de esas, como los nobles, los políticos, los deportistas... Por qué iba a pagar yo si no pagan ellos. A la mierda.
La semana pasada la inefable Soraya Saenz, la vicepresidente del Gobierno, decía de un tipo de Podemos, un tal Monedero, que había hecho una declaración complementaria por un resbalón fiscal, que si todo el mundo hiciera como él no tendríamos servicios públicos. Espero que tras el siguiente consejo de ministros esta chica se exprese parecido; quiero decir que, por justicia, debería explicar que con lo defraudado por estos evasores se habría hecho tal o cual cosa, o se habría podido evitar la subida de tal o cual impuesto a la gente de a pie. Soraya es justa e inteligente, se ve en ella. Estoy seguro de que dirá algo parecido esta semana. Completamente seguro.
La profusión de gente de «categoría» en esta lista le lleva a uno a tener ciertas dudas. ¿Estos fueron así siempre, o los hizo así la pasta? No sé a qué carta quedarme. Hacerse rico le cambia a uno. Hay verdaderos malnacidos que hasta hacen caridad cuando se les llena el bolsillo; otros incluso montan fundaciones, seguramente para tranquilizar su conciencia; o donan buenas cantidades a Cáritas. Pero por qué esa alergia a los impuestos. Si aún pagando lo estipulado y dando propina seguirían siendo riquísimos. Y a ver qué va a hacer Hacienda ahora. Imagino que los crugirá... ¿Qué no? Cómo que no... Cómo que la mayoría regularizaron la situación por la amnistía fiscal de Montoro. Pero bueno, qué es esto. Tiene que tratarse de un error. Hacienda es igual para todos... ¡Ah! que no... Vaya...
Claro que yo soy un ciudadano estúpido que entiende que el país se nutre de los impuestos para poder tirar para adelante, no un ciudadano listo que cree que los impuestos son una maldición divina que nos envía el Estado para robarnos y que lo que hay que hacer es pagar lo menos posible... ¡Por qué iba a ser tan lelo! Tendría que mirarme en el espejo de los que entienden, ¿no? Al fin y al cabo el dinero es de uno: mío. Qué coño pinta el Estado en todo esto. Por qué iba a ser yo, me pregunto, tan gilipollas. Si tuviera dinero tendría que hacer como los de la lista Falciani: los ricos ricos, vamos. Debería seguir los pasos de los que de verdad controlan. Por algo son adinerados de verdad, además de unos miserables defraudadores. Me abriría una cuenta opaca de esas, como los nobles, los políticos, los deportistas... Por qué iba a pagar yo si no pagan ellos. A la mierda.
La semana pasada la inefable Soraya Saenz, la vicepresidente del Gobierno, decía de un tipo de Podemos, un tal Monedero, que había hecho una declaración complementaria por un resbalón fiscal, que si todo el mundo hiciera como él no tendríamos servicios públicos. Espero que tras el siguiente consejo de ministros esta chica se exprese parecido; quiero decir que, por justicia, debería explicar que con lo defraudado por estos evasores se habría hecho tal o cual cosa, o se habría podido evitar la subida de tal o cual impuesto a la gente de a pie. Soraya es justa e inteligente, se ve en ella. Estoy seguro de que dirá algo parecido esta semana. Completamente seguro.
La profusión de gente de «categoría» en esta lista le lleva a uno a tener ciertas dudas. ¿Estos fueron así siempre, o los hizo así la pasta? No sé a qué carta quedarme. Hacerse rico le cambia a uno. Hay verdaderos malnacidos que hasta hacen caridad cuando se les llena el bolsillo; otros incluso montan fundaciones, seguramente para tranquilizar su conciencia; o donan buenas cantidades a Cáritas. Pero por qué esa alergia a los impuestos. Si aún pagando lo estipulado y dando propina seguirían siendo riquísimos. Y a ver qué va a hacer Hacienda ahora. Imagino que los crugirá... ¿Qué no? Cómo que no... Cómo que la mayoría regularizaron la situación por la amnistía fiscal de Montoro. Pero bueno, qué es esto. Tiene que tratarse de un error. Hacienda es igual para todos... ¡Ah! que no... Vaya...
07 febrero, 2015
«Podemos» y la seriedad
Lo malo de ir por la vida de íntegro, de calificar a los que ostentan el poder de casta y de explicarle al mundo que uno es estupendo tiene de bueno que el mensaje que cala en la gente, más cuando el hartazgo con la clase social dirigente, en especial políticos y sindicalistas, es más que notorio; y tiene de malo que tú no puedes cometer errores, que estás obligado a ser serio, y que si tienes algún resbalón, además de dar explicaciones convincentes y obrar en consecuencia, es decir, de la misma manera que pides que obren los demás en circunstancias parecidas. De no hacerlo así tu credibilidad sufre.
Trabajar en asesoría política, no tiene nada de especial, salvo que seas funcionario y estés sometido a una ley de incompatibilidades, en cuyo caso hay que seguir el correspondiente procedimiento antes de empezar con el otro empleo. Facturar como empresa para aminorar la carga fiscal tampoco tiene nada de incorrecto, es más, sería estúpido no hacerlo. Pero si se realiza el trabajo en 2010 y se cobra por ello ese mismo año, facturar en 2013 a través de una empresa creada ese mismo año, la cosa ya empieza a tener cierto tufillo. Y si luego resulta que el dinero, mucho, 425.000 € antes de impuestos, se dona a una causa afín a tu partido, el tufillo pasa a muy mal olor. Monedero metió la pata hasta el corvejón.
Desde luego ni Monedero es un delincuente ni Podemos un partido corrupto, nada de eso. Los electores saben perfectamente quién es quién. Corrupto es el PP, corrupto es el PSOE, incluso IU, lo mismo que CiU y algunos otros. Y delincuente es Bárcenas, y Correa, y Camps, y Pujol, y todos los del PSOE y UGT de los ERE... No, no están en entredicho ni Monedero ni Podemos. El uno cumplió tarde con el fisco, algo reprochable pero no punible en exceso, y los otros únicamente admitieron un dinero que viene de una fuente conocida y lo utilizaron para engrasar su aparato propagandístico, lo cual tampoco es delito.
Sin embargo, sí que se puede, y se debe, exigir a Podemos seriedad. La seriedad consiste simplemente en ser coherente con lo que se dice, tanto en público como en privado. La seriedad consiste en que si uno demanda limpieza, transparencia y coherencia a sus oponentes, él tiene que ser más que pulcro en todos los aspectos. Podemos hizo lo mismo que hacen los de «la casta», que es negar la evidencia de lo incorrecto. Monedero cometió una irregularidad, y punto. Debe irse a su casa y pasar a la retaguardia. Eso es lo que se espera de una formación tan agresiva con sus oponentes en los aspectos antes mencionados. Duele, pero debe hacerse así. Si no la pérdida de credibilidad y la sangría de posibles votos será más que notoria.
Mención aparte merecen las declaraciones de la vicepresidenta del Gobierno. Son increíbles si se tiene en cuenta que su propio partido defrauda al fisco por el mero hecho de tener caja B. Y ya para nota las bocas podridas de los Hernandos, del PP y del PSOE. La viscosidad, la mala baba de estos dos individuos resulta vomitiva. Solo son tres ejemplos de la orgía de bajeza que es la política en España. Orgía de bajeza de la que Podemos debería salirse. Podemos debería evitar también la arrogancia, las soflamas y las chulerías, pues de esto también están hastiados los ciudadanos. Si no lo hace, lo pagará sin duda ninguna en las urnas, que es donde la gente se explica con contundencia. Las encuestas son solo especulaciones.
Trabajar en asesoría política, no tiene nada de especial, salvo que seas funcionario y estés sometido a una ley de incompatibilidades, en cuyo caso hay que seguir el correspondiente procedimiento antes de empezar con el otro empleo. Facturar como empresa para aminorar la carga fiscal tampoco tiene nada de incorrecto, es más, sería estúpido no hacerlo. Pero si se realiza el trabajo en 2010 y se cobra por ello ese mismo año, facturar en 2013 a través de una empresa creada ese mismo año, la cosa ya empieza a tener cierto tufillo. Y si luego resulta que el dinero, mucho, 425.000 € antes de impuestos, se dona a una causa afín a tu partido, el tufillo pasa a muy mal olor. Monedero metió la pata hasta el corvejón.
Desde luego ni Monedero es un delincuente ni Podemos un partido corrupto, nada de eso. Los electores saben perfectamente quién es quién. Corrupto es el PP, corrupto es el PSOE, incluso IU, lo mismo que CiU y algunos otros. Y delincuente es Bárcenas, y Correa, y Camps, y Pujol, y todos los del PSOE y UGT de los ERE... No, no están en entredicho ni Monedero ni Podemos. El uno cumplió tarde con el fisco, algo reprochable pero no punible en exceso, y los otros únicamente admitieron un dinero que viene de una fuente conocida y lo utilizaron para engrasar su aparato propagandístico, lo cual tampoco es delito.
Sin embargo, sí que se puede, y se debe, exigir a Podemos seriedad. La seriedad consiste simplemente en ser coherente con lo que se dice, tanto en público como en privado. La seriedad consiste en que si uno demanda limpieza, transparencia y coherencia a sus oponentes, él tiene que ser más que pulcro en todos los aspectos. Podemos hizo lo mismo que hacen los de «la casta», que es negar la evidencia de lo incorrecto. Monedero cometió una irregularidad, y punto. Debe irse a su casa y pasar a la retaguardia. Eso es lo que se espera de una formación tan agresiva con sus oponentes en los aspectos antes mencionados. Duele, pero debe hacerse así. Si no la pérdida de credibilidad y la sangría de posibles votos será más que notoria.
Mención aparte merecen las declaraciones de la vicepresidenta del Gobierno. Son increíbles si se tiene en cuenta que su propio partido defrauda al fisco por el mero hecho de tener caja B. Y ya para nota las bocas podridas de los Hernandos, del PP y del PSOE. La viscosidad, la mala baba de estos dos individuos resulta vomitiva. Solo son tres ejemplos de la orgía de bajeza que es la política en España. Orgía de bajeza de la que Podemos debería salirse. Podemos debería evitar también la arrogancia, las soflamas y las chulerías, pues de esto también están hastiados los ciudadanos. Si no lo hace, lo pagará sin duda ninguna en las urnas, que es donde la gente se explica con contundencia. Las encuestas son solo especulaciones.
30 enero, 2015
Uebos nos es exigir
Nos es necesario exigir. Eso indica esto de uebos. Una palabra arcaica que aún se mantiene en el diccionario y que significa necesidad de algo. Necesario nos es, sin duda, exigir a quien se dedica a la política. Sin exigencia por nuestra parte, por la de los ciudadanos, por la de los electores, seguirán creciendo como hongos los incompetentes, los indeseables, los chulos, los corruptos... La política es una actividad noble cuando su objetivo es el bienestar de todos, pero se convierte en algo ruin cuando busca únicamente la intoxicación del pensamiento para obtener votos que permitan conservar el poder.
Seguramente estaré equivocado, o tal vez es que no entiendo las cosas. Pero tengo la impresión de que me están tomando el pelo constantemente. Tengo la impresión que los partidos políticos están constituidos por uno o varios rebaños que balan al unísono en el tono que se les indica con ese estúpido invento de los argumentarios. Un argumentario viene a ser un papelito en el que al bóvido se le indica qué tiene que decir, le pregunten lo que le pregunten, y que lleva escrito en tinta invisible: «para uso de idiotas sin capacidad ni opinión». Quiénes diseñan las estrategias de comunicación, en ningún caso tienen en cuenta que la gente, como grupo de electores, tienen lo que se llama inteligencia colectiva.
La claridad en los mensajes no existe. Lo que yo desearía es que se nos expliquen las cosas, especialmente las importantes. Me gustaría saber, exijo saber, por qué el ayuntamiento de Madrid vendió viviendas sociales a fondos de inversión; eran viviendas sociales, repito, sociales. También me gustaría saber por qué el PP y el PSOE blindaron a oscuras la cámara de cuentas de Andalucía. Exijo saber, y aquí si que hay dinero de verdad, qué se hizo exactamente con los fondos mineros en Asturias. Adónde fue a parar esa porrada de millones que se pusieron en manos de malas bestias que dicen tener un lenguaje «minero» que la gente normal no puede entender. Pobres mineros, por qué especie de carneros estuvieron guiados. Menuda moto les vendieron. Ahora hay una comisión de investigación para enterrarlo todo. Menuda banda.
También exijo saber qué piensa el PP en realidad sobre la violencia machista, porque ayer, una diputada, Carmen Rodriguez Maniega, daba, en una entrevista, unas explicaciones kafkianas sobre el particular. Las declaraciones de esta diputada, de escasa actividad parlamentaria, por otra parte, son consecuencia de saberse de memoria esos argumentarios para lelos (no paralelos) que les dan los lunes a primera hora a quienes ostentan cualquier cargo, por si les ponen una alcachofa en la boca los chicos de la prensa. Y exijo, igualmente, que la gente de Podemos, o el amigo Monedero, ponga en claro, el asunto de los dineros obtenidos en su labor asesora. No es tan difícil, salvo si se oculta algo. De no hacerlo, tendré que pensar que Podemos, aunque sea la opción política más plausible a día de hoy, es también casta.
Es necesario trasladar la necesidad de exigir a toda la sociedad. Los ciudadanos tienen todo el derecho a hacerlo. La exigencia de un buen desempeño es imprescindible. La política es un mundo bovino en el que los individuos se mueven a un lado y a otro sin saber ni por qué ni para qué. Por so hay que exigir que se nos expliquen las razones de todos los movimientos. Si no lo hacemos, seguiremos en lamento permanente. Por eso uebos nos es exigir.
Seguramente estaré equivocado, o tal vez es que no entiendo las cosas. Pero tengo la impresión de que me están tomando el pelo constantemente. Tengo la impresión que los partidos políticos están constituidos por uno o varios rebaños que balan al unísono en el tono que se les indica con ese estúpido invento de los argumentarios. Un argumentario viene a ser un papelito en el que al bóvido se le indica qué tiene que decir, le pregunten lo que le pregunten, y que lleva escrito en tinta invisible: «para uso de idiotas sin capacidad ni opinión». Quiénes diseñan las estrategias de comunicación, en ningún caso tienen en cuenta que la gente, como grupo de electores, tienen lo que se llama inteligencia colectiva.
La claridad en los mensajes no existe. Lo que yo desearía es que se nos expliquen las cosas, especialmente las importantes. Me gustaría saber, exijo saber, por qué el ayuntamiento de Madrid vendió viviendas sociales a fondos de inversión; eran viviendas sociales, repito, sociales. También me gustaría saber por qué el PP y el PSOE blindaron a oscuras la cámara de cuentas de Andalucía. Exijo saber, y aquí si que hay dinero de verdad, qué se hizo exactamente con los fondos mineros en Asturias. Adónde fue a parar esa porrada de millones que se pusieron en manos de malas bestias que dicen tener un lenguaje «minero» que la gente normal no puede entender. Pobres mineros, por qué especie de carneros estuvieron guiados. Menuda moto les vendieron. Ahora hay una comisión de investigación para enterrarlo todo. Menuda banda.
También exijo saber qué piensa el PP en realidad sobre la violencia machista, porque ayer, una diputada, Carmen Rodriguez Maniega, daba, en una entrevista, unas explicaciones kafkianas sobre el particular. Las declaraciones de esta diputada, de escasa actividad parlamentaria, por otra parte, son consecuencia de saberse de memoria esos argumentarios para lelos (no paralelos) que les dan los lunes a primera hora a quienes ostentan cualquier cargo, por si les ponen una alcachofa en la boca los chicos de la prensa. Y exijo, igualmente, que la gente de Podemos, o el amigo Monedero, ponga en claro, el asunto de los dineros obtenidos en su labor asesora. No es tan difícil, salvo si se oculta algo. De no hacerlo, tendré que pensar que Podemos, aunque sea la opción política más plausible a día de hoy, es también casta.
Es necesario trasladar la necesidad de exigir a toda la sociedad. Los ciudadanos tienen todo el derecho a hacerlo. La exigencia de un buen desempeño es imprescindible. La política es un mundo bovino en el que los individuos se mueven a un lado y a otro sin saber ni por qué ni para qué. Por so hay que exigir que se nos expliquen las razones de todos los movimientos. Si no lo hacemos, seguiremos en lamento permanente. Por eso uebos nos es exigir.
23 enero, 2015
Poca visión política
Lo peor de los partidos políticos en España es su comportamiento infantil y su incapacidad de conectar con la población y explicarle las cosas. Estos modos provocan en el electorado una total desorientación. No hay, a día de hoy, ningún partido en España que le hable claro a la gente.
El PP mantiene un diálogo de sordos respecto a Bárcenas. No sé si lo hacen aposta, lo de parecer tontos, me refiero, o es que realmente lo son, como hoy mismo aseveraba el propio ex tesorero al referirse a la falta de carga neuronal entre los dirigentes populares. Fuera de sus problemas con la caja B, el PP parece vivir en un mundo paralelo en el asunto del desempleo. Cualquier análisis no tendencioso de la situación de la actividad en España aprecia que lo único que se ha hecho es repartir un poco la miseria y permitir que aumenten una miaja las contrataciones a costa de una bajada salarial generalizada de los salarios medios y bajos. Increíblemente, aún así, habrá gente capaz de votarles.
La visión política del PSOE está bajo mínimos. Personalmente sigo sin entender por qué Sánchez se empeña en tirar con bala a Podemos, sabiendo que, de no ganar el PP por mayoría absoluta, no les va a quedar otra que hablar. Seguro que al PSOE le iría mucho mejor con una postura tancredista respecto a Podemos. El Secretario General tendría las manos libres para hablar en el futuro. Una buena oportunidad de estar callados perdida por el actual equipo de dirección política. Únase a esto la petaca que le están preparando al pobre Pedro Sánchez entre Zapatero, Bono y Susana Díez, y tenemos un partido ausente y cada día más alejado de sus potenciales votantes. Nunca podré entender por qué cada vez que alguien es elegido para algo gordo mediante primarias siempre termina por degollársele. Primero Borrell y ahora Sánchez. Lo curioso es que, insisto, Pedro Sánchez tiene mayor legitimidad que ningún otro máximo dirigente anterior. Pues no les vale. El PSOE es como la Falange aquella de José Antonio y de los fachas apandadores. La democracia es para exigírsela a los otros. Ellos siguen actuando como marca la tradición. Aún así, también habrá quien vote a este esperpento de partido.
A Podemos se le está empezando a ver el trasero. Bla, bla, bla y poco más. Falta respuesta cuando les meten en aprietos, como las facturas de Monedero. Esto causa desilusión entre los partidarios; genera dudas y quita fuerza. Entre tanto Iglesias continúa con las soflamas sobre el futuro de Europa, de Grecia, de España... También muy al estilo fascista: me recuerda a Mussolini inflamando a los camisas negras mediante discurso incendiario, pero sin contenido. Podemos iba bien, o muy bien, pero mucho me temo que, de no dar un rápido golpe de timón y centrar el discurso en lo concreto, en definitiva explicar con claridad su proyecto, va a desinflarse a la hora de la verdad. Es una lástima, dada la enorme ilusión que habían generado entre millones de personas. Estas personas esperaban ser tratadas como entes inteligentes, no como masa maleable. Allá usted, amigo Iglesias, pero como no reaccione veo que muchos permanecerán en la abstención ante la falta de concreción.
Mal panorama... A ver por donde respira la otra esperanza de cierto raciocinio, Ciudadanos. No sé yo si el ciudadano Rivera aguantará el tirón y será lo suficientemente serio y preciso. De IU y Up y D, me abstengo de opinar. Poco o nada ofrecen.
El PP mantiene un diálogo de sordos respecto a Bárcenas. No sé si lo hacen aposta, lo de parecer tontos, me refiero, o es que realmente lo son, como hoy mismo aseveraba el propio ex tesorero al referirse a la falta de carga neuronal entre los dirigentes populares. Fuera de sus problemas con la caja B, el PP parece vivir en un mundo paralelo en el asunto del desempleo. Cualquier análisis no tendencioso de la situación de la actividad en España aprecia que lo único que se ha hecho es repartir un poco la miseria y permitir que aumenten una miaja las contrataciones a costa de una bajada salarial generalizada de los salarios medios y bajos. Increíblemente, aún así, habrá gente capaz de votarles.
La visión política del PSOE está bajo mínimos. Personalmente sigo sin entender por qué Sánchez se empeña en tirar con bala a Podemos, sabiendo que, de no ganar el PP por mayoría absoluta, no les va a quedar otra que hablar. Seguro que al PSOE le iría mucho mejor con una postura tancredista respecto a Podemos. El Secretario General tendría las manos libres para hablar en el futuro. Una buena oportunidad de estar callados perdida por el actual equipo de dirección política. Únase a esto la petaca que le están preparando al pobre Pedro Sánchez entre Zapatero, Bono y Susana Díez, y tenemos un partido ausente y cada día más alejado de sus potenciales votantes. Nunca podré entender por qué cada vez que alguien es elegido para algo gordo mediante primarias siempre termina por degollársele. Primero Borrell y ahora Sánchez. Lo curioso es que, insisto, Pedro Sánchez tiene mayor legitimidad que ningún otro máximo dirigente anterior. Pues no les vale. El PSOE es como la Falange aquella de José Antonio y de los fachas apandadores. La democracia es para exigírsela a los otros. Ellos siguen actuando como marca la tradición. Aún así, también habrá quien vote a este esperpento de partido.
A Podemos se le está empezando a ver el trasero. Bla, bla, bla y poco más. Falta respuesta cuando les meten en aprietos, como las facturas de Monedero. Esto causa desilusión entre los partidarios; genera dudas y quita fuerza. Entre tanto Iglesias continúa con las soflamas sobre el futuro de Europa, de Grecia, de España... También muy al estilo fascista: me recuerda a Mussolini inflamando a los camisas negras mediante discurso incendiario, pero sin contenido. Podemos iba bien, o muy bien, pero mucho me temo que, de no dar un rápido golpe de timón y centrar el discurso en lo concreto, en definitiva explicar con claridad su proyecto, va a desinflarse a la hora de la verdad. Es una lástima, dada la enorme ilusión que habían generado entre millones de personas. Estas personas esperaban ser tratadas como entes inteligentes, no como masa maleable. Allá usted, amigo Iglesias, pero como no reaccione veo que muchos permanecerán en la abstención ante la falta de concreción.
Mal panorama... A ver por donde respira la otra esperanza de cierto raciocinio, Ciudadanos. No sé yo si el ciudadano Rivera aguantará el tirón y será lo suficientemente serio y preciso. De IU y Up y D, me abstengo de opinar. Poco o nada ofrecen.
18 enero, 2015
Las fuerzas oscuras
El presidente Obama tiene planeada una revolución. En su discurso sobre el estado de la Unión, el próximo día 20, pedirá al Congreso que se suban los impuestos a los ricos y que se bajen a las clases medias. Obama no es tonto y se da cuenta de que, a pesar de que su país salió de la crisis, estará seriamente herido si no se entra en un periodo de redistribución de la riqueza que devuelva la autoestima a los que pagaron el pato de esta depresión económica.
Antes de este largo periodo de vacas flacas los ricos ya lo eran, y ahora que parece haber terminado, resulta que lo son más aún. Los números de Obama le dicen que la enorme acumulación de riqueza en manos de los poderosos se hizo a costa de la pérdida de poder adquisitivo de las clases medias y bajas, es decir, aumentando las desigualdades. Por ello se propone organizar una recaudación entre los que más tienen, vía subida de impuestos. Sin embargo, va a encontrarse con un serio problema, el de las fuerzas oscuras.
Las fuerzas oscuras en USA están principalmente en las filas republicanas, lo mismo que en Europa están sobre todo en la derecha. Los republicanos, con toda probabilidad, van a impedir que el Presidente ejecute estos planes. Los senadores, bien mandados ellos, servirán fielmente a sus amos sin duda ninguna, y votarán contra la propuesta. Las fuerzas oscuras piensan que siempre se puede apretar más la soga en el pescuezo de las capas más bajas, que como son muchos y pobres, no pasa nada por que todavía lo sean un poco más. La propuesta de Obama no saldrá, o lo hará suavizada. Su intención es recaudar 320.000 millones de dólares en 10 años, a la vez que bajaría las tasas a las rentas menores en 175.000 millones en este tiempo. Casi seguro que no lo consigue.
En Europa la cosa es igual, aunque sin discursos ni votaciones. Aquí se hace por «bundesdecreto». Los impuestos de los ricos no se tocan y la crisis la pagan las clases medias y bajas. Al banquete de las fuerzas oscuras invitan los pobres, que son muchos y tocan a poco. Obama parece haberse dado cuenta y pretende actuar, pero Europa no, Europa va a seguir con la estrangulación progresiva de países enteros, los del sur, en los que media Alemania rica tiene puesto el dinero en forma de títulos de deuda. En Europa no hay ni un solo plan de redistribución, ni vía impuestos ni por ninguna otra.
El caso de España es aún peor, aquí no solo se aumentaron los impuestos a las rentas más bajas sino que los salarios bajaron. La tasa de desigualdad es de las más altas del mundo y una nueva clase social, el «precariado», formada por personas que trabajan solo a veces, que están temporadas en el paro y que sobreviven con salarios muy bajos, surge y crece de manera exponencial. Este «precariado» cada día más numeroso, vive al día y su contribución a la seguridad social, debido a su situación laboral, casi en un limbo, es mínima, lo cual redundará en futuras pensiones exiguas.
Si la riqueza no se redistribuye de manera urgente. Si la socialdemocracia europea no resurge para venir al rescate, el futuro de toda una generación estará en manos casi de la beneficencia. Lo cual va a ser un problema también para las fuerzas oscuras, pues si el «precariado» crece y crece, nadie podrá consumir, con lo cual tendrán que ir canibalizando capas sociales cada vez más cercanas a la suya, hasta terminar, en el límite, comiéndose sus propias entrañas.
Antes de este largo periodo de vacas flacas los ricos ya lo eran, y ahora que parece haber terminado, resulta que lo son más aún. Los números de Obama le dicen que la enorme acumulación de riqueza en manos de los poderosos se hizo a costa de la pérdida de poder adquisitivo de las clases medias y bajas, es decir, aumentando las desigualdades. Por ello se propone organizar una recaudación entre los que más tienen, vía subida de impuestos. Sin embargo, va a encontrarse con un serio problema, el de las fuerzas oscuras.
Las fuerzas oscuras en USA están principalmente en las filas republicanas, lo mismo que en Europa están sobre todo en la derecha. Los republicanos, con toda probabilidad, van a impedir que el Presidente ejecute estos planes. Los senadores, bien mandados ellos, servirán fielmente a sus amos sin duda ninguna, y votarán contra la propuesta. Las fuerzas oscuras piensan que siempre se puede apretar más la soga en el pescuezo de las capas más bajas, que como son muchos y pobres, no pasa nada por que todavía lo sean un poco más. La propuesta de Obama no saldrá, o lo hará suavizada. Su intención es recaudar 320.000 millones de dólares en 10 años, a la vez que bajaría las tasas a las rentas menores en 175.000 millones en este tiempo. Casi seguro que no lo consigue.
En Europa la cosa es igual, aunque sin discursos ni votaciones. Aquí se hace por «bundesdecreto». Los impuestos de los ricos no se tocan y la crisis la pagan las clases medias y bajas. Al banquete de las fuerzas oscuras invitan los pobres, que son muchos y tocan a poco. Obama parece haberse dado cuenta y pretende actuar, pero Europa no, Europa va a seguir con la estrangulación progresiva de países enteros, los del sur, en los que media Alemania rica tiene puesto el dinero en forma de títulos de deuda. En Europa no hay ni un solo plan de redistribución, ni vía impuestos ni por ninguna otra.
El caso de España es aún peor, aquí no solo se aumentaron los impuestos a las rentas más bajas sino que los salarios bajaron. La tasa de desigualdad es de las más altas del mundo y una nueva clase social, el «precariado», formada por personas que trabajan solo a veces, que están temporadas en el paro y que sobreviven con salarios muy bajos, surge y crece de manera exponencial. Este «precariado» cada día más numeroso, vive al día y su contribución a la seguridad social, debido a su situación laboral, casi en un limbo, es mínima, lo cual redundará en futuras pensiones exiguas.
Si la riqueza no se redistribuye de manera urgente. Si la socialdemocracia europea no resurge para venir al rescate, el futuro de toda una generación estará en manos casi de la beneficencia. Lo cual va a ser un problema también para las fuerzas oscuras, pues si el «precariado» crece y crece, nadie podrá consumir, con lo cual tendrán que ir canibalizando capas sociales cada vez más cercanas a la suya, hasta terminar, en el límite, comiéndose sus propias entrañas.
11 enero, 2015
Villa sigue teniendo el poder
El amigo Villa es un genio. Desde su casa, tranquilamente, mientras disfruta de un dinerito que le llovió de algún cielo oculto a los humanos comunes, consigue que, en lugar de ser llevado a los juzgados y denunciado por la apropiación inexplicable de bienes, se abra una comisión de investigación en el parlamento autonómico, lo cual es una garantía de que la verdad va a seguir oculta para el contribuyente. Ni más ni menos.
Para un ciudadano normal, este Villa, aparte de un penoso orador y un voceras, no es otra cosa que un traidor a los trabajadores a los que representaba y un tipo que se aprovechó de su posición para meterse una buena ración de pasta en el bolsillo. Lo de hablar demasiado, mal y a voces no es delito, pero lo de guardar en casa dinero de procedencia desconocida durante años es reprobable, denunciable, y posiblemente punible. Esa es la cuestión. Nada más. Bien simple: si este individuo cometió una irregularidad y tiene que ser juzgado por ello, que lo sea, y se acabó la historia. Pero que hablen los jueces. No es el momento de la política.
Mediante una comisión de investigación como la que se quiere montar, en la que se llamará a sentarse a declarar al parlamento a sesenta y siete (67) personas, lo único que se va a conseguir es que todo se líe, que cada parte de la comisión saque sus conclusiones, adaptadas a sus necesidades políticas del momento (en mayo hay elecciones) y que el amigo Villa salga impune. Una comisión de este tipo dará, eso sí, titulares y más titulares, pero no esclarecerá nada.
Haber expulsado a Villa del partido y haberle desposeído de todos los cargos no es suficiente. La cuestión es si cometió un delito. La ciudadanía está hambrienta justicia, no de información. Pretender contentarla con una comisión de este tipo es como calmar el apetito de un hambriento enseñándole una docena de corderos asados. La información, no calma el hambre de justicia, lo mismo que el hambre no se puede aplacar con la visión de comida.
Hay, sin embargo, algo que no puedo entender: que Villa pueda tener tanto poder como para conseguir esto. Que Villa siga indirectamente influyendo en la política para que se haga lo que a él más le conviene. Lo mismo que nunca llegaré a entender cómo un individuo de esta catadura pudo ser miembro de la ejecutiva del PSOE y manejar a su antojo la política asturiana, colocando y eliminando a gente a su conveniencia. Qué se lo pregunten si no al actual presidente regional, que indirectamente llegó a su cargo porque era un hombre de Villa.
Fernández Villa es el epítome que explica y resume la situación de la política española en todos sus nichos. La política española tiene un nivel por debajo del suelo; repleta de carroñeros y de listos que desconocen lo que significa servir al pueblo, repleta de individuos hechos a imagen y semejanza de sus creadores. Que Villa haya diseñado la política asturiana todos estos años nos tiene donde nos tiene, en el culo del país. No es un problema de que el PSOE lleve demasiado tiempo gobernando en Asturias, en el PSOE hay gente estupenda, es un problema de que al frente del mismo estaba gente fiel a un ídolo aberrante, a un «listillo» únicamente preocupado se su propio medrar, que mantenía agarrados por sus partes a sus elegidos, que no querían más que medrar a su sombra. Por eso nuestra realidad es como es.
Para un ciudadano normal, este Villa, aparte de un penoso orador y un voceras, no es otra cosa que un traidor a los trabajadores a los que representaba y un tipo que se aprovechó de su posición para meterse una buena ración de pasta en el bolsillo. Lo de hablar demasiado, mal y a voces no es delito, pero lo de guardar en casa dinero de procedencia desconocida durante años es reprobable, denunciable, y posiblemente punible. Esa es la cuestión. Nada más. Bien simple: si este individuo cometió una irregularidad y tiene que ser juzgado por ello, que lo sea, y se acabó la historia. Pero que hablen los jueces. No es el momento de la política.
Mediante una comisión de investigación como la que se quiere montar, en la que se llamará a sentarse a declarar al parlamento a sesenta y siete (67) personas, lo único que se va a conseguir es que todo se líe, que cada parte de la comisión saque sus conclusiones, adaptadas a sus necesidades políticas del momento (en mayo hay elecciones) y que el amigo Villa salga impune. Una comisión de este tipo dará, eso sí, titulares y más titulares, pero no esclarecerá nada.
Haber expulsado a Villa del partido y haberle desposeído de todos los cargos no es suficiente. La cuestión es si cometió un delito. La ciudadanía está hambrienta justicia, no de información. Pretender contentarla con una comisión de este tipo es como calmar el apetito de un hambriento enseñándole una docena de corderos asados. La información, no calma el hambre de justicia, lo mismo que el hambre no se puede aplacar con la visión de comida.
Hay, sin embargo, algo que no puedo entender: que Villa pueda tener tanto poder como para conseguir esto. Que Villa siga indirectamente influyendo en la política para que se haga lo que a él más le conviene. Lo mismo que nunca llegaré a entender cómo un individuo de esta catadura pudo ser miembro de la ejecutiva del PSOE y manejar a su antojo la política asturiana, colocando y eliminando a gente a su conveniencia. Qué se lo pregunten si no al actual presidente regional, que indirectamente llegó a su cargo porque era un hombre de Villa.
Fernández Villa es el epítome que explica y resume la situación de la política española en todos sus nichos. La política española tiene un nivel por debajo del suelo; repleta de carroñeros y de listos que desconocen lo que significa servir al pueblo, repleta de individuos hechos a imagen y semejanza de sus creadores. Que Villa haya diseñado la política asturiana todos estos años nos tiene donde nos tiene, en el culo del país. No es un problema de que el PSOE lleve demasiado tiempo gobernando en Asturias, en el PSOE hay gente estupenda, es un problema de que al frente del mismo estaba gente fiel a un ídolo aberrante, a un «listillo» únicamente preocupado se su propio medrar, que mantenía agarrados por sus partes a sus elegidos, que no querían más que medrar a su sombra. Por eso nuestra realidad es como es.
05 enero, 2015
Sin rumbo..., en el lodo...
En el lodazal de la financiación irregular, fraudulenta, ilegal, o como quiera llamarse. Aquí están prácticamente todos los partidos, y los que no están, sospecho que es porque no fueron mirados con detenimiento. Lo dice un fiscal, el de la Fiscalía del Tribunal de Cuentas. Naturalmente, el jurista en cuestión no lo dice de esa manera: que los partidos están en el lodo, en la mierda, o en donde se quiera que suene a sucio y a viscoso, dice que hay irregularidades de carácter penal. No quiero pensar en las que son meramente administrativas.
Lo que llama de atención es que este fiscal, que no sé de donde salió, o porque no actuaba antes, habla del informe del tribunal en el ejercicio de 2012. Y lo que me pregunto es sin no es delito también que quien debe vigilar la contabilidad de las formaciones políticas sea tan vago y vaya con tanto retraso. Estamos en 2015. ¿Cómo se puede ser tan poco diligente? qué interés hay detrás de esta tardanza deliberada. Tal vez que los delitos prescriban. Es lo único plausible habida cuenta de quienes son los miembros de la cúpula de este inútil tribunal.
El Tribunal de Cuentas escandalizó a medio país, si es que alguien puede escandalizarse ya en España, por su nepotismo a la hora de asignar determinadas plazas. A saber: el presidente del tribunal tiene enchufados a una concuñada y a un sobrino; el presidente de la sección de fiscalización a su hermano, a su hermana, a su mujer y a una familiar de esta; el presidente del comité de empresa (UGT) tiene enganchados aquí a una hermana, un hermano, dos cuñados, un primo y un hijo; un expresidente del comité (UGT) enchufó a una exesposa, a su actual mujer a una hija del primer matrimonio, a una nuera, a una cuñada, a dos sobrinos y a un amigo. Y esto es solo lo más llamativo, hay decenas de personas encajadas aquí por arte de magia. Esta «institución» es una verdadera vergüenza, una basura completamente inservible. Pero quieren conservarla y ahora ponen una fiscalía para vigilarlo dependiente de la Fiscalía General. Qué pongan lo que quieran, pero huele a podrido.
Supongo que este informe le costará el puesto a este pobre fiscal. Se aprovechará el cambio en la Fiscalía General del Estado para poner en este puesto a alguien que no enrede, que viva bien y se calle, como todos los miembros directivos y la mayor parte de los funcionarios adscritos. Habrase visto..., perturbar la paz de los que viven de gorra. Y la de los partidos. Ahora resulta que tiene que saberse que en todos sus años de existencia este engendro de tribunal solo encontró hace poco un par de irregularidades menores en IU y en el Partido Aragonés Regionalista. Eso sí en el PP, con Bárcenas y toda la mafia, no vio nada, lo cual hace sospechar de su catadura general.
El fiscal este dice que, tras analizar el informe de 2012, parece como que algunos pasajes están destinados a justificar los incumplimientos contables. Pobres partidos, ahora hasta el Tribunal de Cuentas, que era de la «familia» va a tener que trabajar porque pusieron allí un fiscal para tocar las pelotas. En fin, habrá que cargárselo para seguir saqueando al contribuyente... ¿De verdad alguien puede ir a votar después de saberse esto? ¿De verdad alguien, por mucho miedo que le metan, va a poder votar a una lista de los que se mantienen y viven como mariscales a costa del contribuyente para después reírse en su cara?
Lo que llama de atención es que este fiscal, que no sé de donde salió, o porque no actuaba antes, habla del informe del tribunal en el ejercicio de 2012. Y lo que me pregunto es sin no es delito también que quien debe vigilar la contabilidad de las formaciones políticas sea tan vago y vaya con tanto retraso. Estamos en 2015. ¿Cómo se puede ser tan poco diligente? qué interés hay detrás de esta tardanza deliberada. Tal vez que los delitos prescriban. Es lo único plausible habida cuenta de quienes son los miembros de la cúpula de este inútil tribunal.
El Tribunal de Cuentas escandalizó a medio país, si es que alguien puede escandalizarse ya en España, por su nepotismo a la hora de asignar determinadas plazas. A saber: el presidente del tribunal tiene enchufados a una concuñada y a un sobrino; el presidente de la sección de fiscalización a su hermano, a su hermana, a su mujer y a una familiar de esta; el presidente del comité de empresa (UGT) tiene enganchados aquí a una hermana, un hermano, dos cuñados, un primo y un hijo; un expresidente del comité (UGT) enchufó a una exesposa, a su actual mujer a una hija del primer matrimonio, a una nuera, a una cuñada, a dos sobrinos y a un amigo. Y esto es solo lo más llamativo, hay decenas de personas encajadas aquí por arte de magia. Esta «institución» es una verdadera vergüenza, una basura completamente inservible. Pero quieren conservarla y ahora ponen una fiscalía para vigilarlo dependiente de la Fiscalía General. Qué pongan lo que quieran, pero huele a podrido.
Supongo que este informe le costará el puesto a este pobre fiscal. Se aprovechará el cambio en la Fiscalía General del Estado para poner en este puesto a alguien que no enrede, que viva bien y se calle, como todos los miembros directivos y la mayor parte de los funcionarios adscritos. Habrase visto..., perturbar la paz de los que viven de gorra. Y la de los partidos. Ahora resulta que tiene que saberse que en todos sus años de existencia este engendro de tribunal solo encontró hace poco un par de irregularidades menores en IU y en el Partido Aragonés Regionalista. Eso sí en el PP, con Bárcenas y toda la mafia, no vio nada, lo cual hace sospechar de su catadura general.
El fiscal este dice que, tras analizar el informe de 2012, parece como que algunos pasajes están destinados a justificar los incumplimientos contables. Pobres partidos, ahora hasta el Tribunal de Cuentas, que era de la «familia» va a tener que trabajar porque pusieron allí un fiscal para tocar las pelotas. En fin, habrá que cargárselo para seguir saqueando al contribuyente... ¿De verdad alguien puede ir a votar después de saberse esto? ¿De verdad alguien, por mucho miedo que le metan, va a poder votar a una lista de los que se mantienen y viven como mariscales a costa del contribuyente para después reírse en su cara?
29 diciembre, 2014
Fuego griego
La Unión Europea está expectante. Cabe la posibilidad de que hoy no haya acuerdo en el parlamento griego y se convoquen elecciones. Los «mercados» ya tienen temblores; manifiestan el miedo con descensos de sus índices. Pero por qué. Por qué un pequeño país que representa solo el 1,5% de la economía europea puede aterrorizar de ese modo al sector financiero europeo, y por extensión mundial.
Grecia es una economía pequeña, su PIB tiene un valor aproximado de un 20% del de España y de un 6% del de Alemania. Pero el PIB griego tiene desequilibrios: demasiado peso del sector servicios respecto al sector industrial. Grecia produce poco, y esto la llevó, y la lleva, a una difícil ecuación para sostener el estado de bienestar, o lo que les queda de él. Grecia debe el 170% de su PIB, o lo que es lo mismo: cada griego tiene una deuda acumulada de unos 30.000 €.
Cuando se miran los datos en frío, resulta sorprendente que hace unos 20 años, la deuda por habitante en Grecia era de 8.000 €. Qué puede haber pasado. Pues debe ser cosa de brujas, o de algún poder oscuro, porque algo parecido pasó en España: nuestra deuda por habitante pasó de ser de unos 7.000 € en 1995 a los 20.000 € de hoy... Sí, sí, usted que lee este blog. Qué sepa que debe veinte mil eurazos. A que no tenía ni idea. Y, no solo somos los de la cola, no... En la parte de arriba de la tabla es parecido: cada alemán debía hace 20 años 12.500 € y ahora debe 25.000; cada francés debía 10.000 y debe 30.000. Vamos, que, por alguna razón desconocida, toda Europa empezó hace 20 años una orgía de pedir prestado para gastar en no se sabe qué que nos trajo hasta el desastre actual.
Si miramos todo esto con el microscopio de la lógica, el griego multiplicó por 4 su deuda, el español y el francés por 3 y el alemán por 2. Pero, claro, el alemán puede asumirlo, y pagará, porque tiene una economía con un fuerte sector productivo e industrial; el francés, casi como el alemán, aunque con más problemas; el español, por contra, tendrá serias dificultades porque no tiene una economía productiva como la alemana, más cuando en los últimos años se despreció la industria en favor de la construcción; y el griego..., el griego, directamente no podrá pagar. Grecia no pagará porque lo que gasta para mantenerse viva es más que los bienes y servicios que es capaz de producir. Y esto mismo pasa en España, menos, pero pasa.
A la Troika, y compañía, le aterroriza que haya un riesgo respecto al pago de la deuda porque de este modo se les acabaría el beneficio de la parte de los intereses. Lo que deben Grecia genera pingues intereses a los prestamistas. Y si Grecia declara ilegítima una parte de su deuda, alguien dejaría de percibir beneficios por rascarse la barriga (léase bancos y especuladores que obtenían dinero a bajo interés para meterlo en deuda de países en dificultades). Por eso tiemblan los mercados. Porque si en Grecia gana las elecciones algún partido «radical» puede declarar como ilegítima una parte de la deuda, además con toda la razón. Y esto, claro, causa terror..., el mismo terror que causaba el fuego griego en las guerras en la antigüedad.
Los intentos de Bruselas para que se reduzca el gasto en Grecia son vanos. Aún estos días se pedía que se bajasen las pensiones y que se subiese el IVA. Una gilipollez teniendo en cuenta que eso generaría una reducción inmediata del consumo y, lógicamente de la recaudación. Así que los cerebros económicos del Eurogrupo van a tener que pensar en otra cosa, y si no lo hacen, los griegos, sencillamente no pagarán porque no tienen con qué. Grecia es un epítome de cómo la política equivocada puede llevar a un pueblo a una situación de desesperación.
Y lo peor es que una decisión griega en estos términos podría tener el mismo efecto que el fuego griego, que ardía con más fuerza cuando se intentaba apagar con agua, ardía incluso debajo del agua. El fuego griego hundió flotas enteras. Y si se produce un efecto contagio y se empieza a declarar ilegítima la deuda emitida en términos de usura, la flota de los prestamistas puede quedar hundida, quemada, barrida, cuando España, Portugal, Italia, etc., decidan hacer lo mismo para reajustar y sanear sus economías. El mundo entonces se moverá de otro modo, porque ya nadie querrá prestar dinero al dejar de ser un negocio fácil y lucrativo.
Vaya con el fuego griego...
Grecia es una economía pequeña, su PIB tiene un valor aproximado de un 20% del de España y de un 6% del de Alemania. Pero el PIB griego tiene desequilibrios: demasiado peso del sector servicios respecto al sector industrial. Grecia produce poco, y esto la llevó, y la lleva, a una difícil ecuación para sostener el estado de bienestar, o lo que les queda de él. Grecia debe el 170% de su PIB, o lo que es lo mismo: cada griego tiene una deuda acumulada de unos 30.000 €.
Cuando se miran los datos en frío, resulta sorprendente que hace unos 20 años, la deuda por habitante en Grecia era de 8.000 €. Qué puede haber pasado. Pues debe ser cosa de brujas, o de algún poder oscuro, porque algo parecido pasó en España: nuestra deuda por habitante pasó de ser de unos 7.000 € en 1995 a los 20.000 € de hoy... Sí, sí, usted que lee este blog. Qué sepa que debe veinte mil eurazos. A que no tenía ni idea. Y, no solo somos los de la cola, no... En la parte de arriba de la tabla es parecido: cada alemán debía hace 20 años 12.500 € y ahora debe 25.000; cada francés debía 10.000 y debe 30.000. Vamos, que, por alguna razón desconocida, toda Europa empezó hace 20 años una orgía de pedir prestado para gastar en no se sabe qué que nos trajo hasta el desastre actual.
Si miramos todo esto con el microscopio de la lógica, el griego multiplicó por 4 su deuda, el español y el francés por 3 y el alemán por 2. Pero, claro, el alemán puede asumirlo, y pagará, porque tiene una economía con un fuerte sector productivo e industrial; el francés, casi como el alemán, aunque con más problemas; el español, por contra, tendrá serias dificultades porque no tiene una economía productiva como la alemana, más cuando en los últimos años se despreció la industria en favor de la construcción; y el griego..., el griego, directamente no podrá pagar. Grecia no pagará porque lo que gasta para mantenerse viva es más que los bienes y servicios que es capaz de producir. Y esto mismo pasa en España, menos, pero pasa.
A la Troika, y compañía, le aterroriza que haya un riesgo respecto al pago de la deuda porque de este modo se les acabaría el beneficio de la parte de los intereses. Lo que deben Grecia genera pingues intereses a los prestamistas. Y si Grecia declara ilegítima una parte de su deuda, alguien dejaría de percibir beneficios por rascarse la barriga (léase bancos y especuladores que obtenían dinero a bajo interés para meterlo en deuda de países en dificultades). Por eso tiemblan los mercados. Porque si en Grecia gana las elecciones algún partido «radical» puede declarar como ilegítima una parte de la deuda, además con toda la razón. Y esto, claro, causa terror..., el mismo terror que causaba el fuego griego en las guerras en la antigüedad.
Los intentos de Bruselas para que se reduzca el gasto en Grecia son vanos. Aún estos días se pedía que se bajasen las pensiones y que se subiese el IVA. Una gilipollez teniendo en cuenta que eso generaría una reducción inmediata del consumo y, lógicamente de la recaudación. Así que los cerebros económicos del Eurogrupo van a tener que pensar en otra cosa, y si no lo hacen, los griegos, sencillamente no pagarán porque no tienen con qué. Grecia es un epítome de cómo la política equivocada puede llevar a un pueblo a una situación de desesperación.
Y lo peor es que una decisión griega en estos términos podría tener el mismo efecto que el fuego griego, que ardía con más fuerza cuando se intentaba apagar con agua, ardía incluso debajo del agua. El fuego griego hundió flotas enteras. Y si se produce un efecto contagio y se empieza a declarar ilegítima la deuda emitida en términos de usura, la flota de los prestamistas puede quedar hundida, quemada, barrida, cuando España, Portugal, Italia, etc., decidan hacer lo mismo para reajustar y sanear sus economías. El mundo entonces se moverá de otro modo, porque ya nadie querrá prestar dinero al dejar de ser un negocio fácil y lucrativo.
Vaya con el fuego griego...
27 diciembre, 2014
La España paralela de Rajoy
Uno no puede dejar de asombrarse al ver cuál es la percepción de la realidad del gobierno. Rajoy hizo una presentación de la misma y, por mucho que lo intenté, no pude reconocer en ella al país en el que vivo. Por eso, llego a la conclusión de que van a tener razón los que están predican que existen universos paralelos. Bueno, universos completos, no sé, pero Españas, sí, porque Rajoy las ve. Y no es de broma. Basta con escuchar con un poco de atención su rueda de prensa de ayer, 26 de diciembre de 2014. Personalmente me sentí como un estúpido, porque yo no veo lo que él ve. Claro que Rajoy es presidente de un gobierno y yo un simple ciudadano, eso sí: bastante cabreado.
Lo que nos vino a decir esta suerte de oráculo es que España es un país altamente competitivo, con una gran capacidad exportadora, con baja inflación, o nula, que favorece nuestra competitividad, y en el que las pensiones y salarios, al no subir los precios, ganan poder adquisitivo. También nos dice que en tres años los españoles, sí, sí, con un par, los españoles, consiguieron dar la vuelta a la situación: un país en el que antes se tenía desconfianza, ahora se tiene seguridad; donde antes se destruía empleo, ahora se crea de manera sistemática y continuada; donde antes la economía se contraía, ahora crece... En resumen, España crece más que nuestros socios europeos y es el país que más empleo crea en Europa. ¿Qué...! ¿Alguien se atreve a negar que existe una España paralela, aunque algunos incapaces no alcancemos a verla?
Quién, me pregunto, le puede aportar a Rajoy tal cantidad de datos positivos. Y, cómo, un político, que no sea un desalmado, puede tratar de engañar con ellos a todo un país. El mensaje insano que intenta trasladar, además de hacerse propaganda para seguir en el poder, es que solo él u otra alternativa parecida, puede hacer algo bueno por España. Tengo que decir que fue cerca de una hora de alucinación completa. No me podía creer como alguien que dirige un país puede cometer la inmoralidad de llevar a cabo esa especie de intento de «sofronización» de un electorado al completo.
El desprecio por cualquier alternativa a su modo de hacer está presente a lo largo de toda la intervención. Esto es algo que a Rajoy le va a costar caro. Y vuelvo a Ortega: En épocas críticas puede una generación condenarse a histórica esterilidad por no haber tenido el valor de licenciar las palabras recibidas, los credos agónicos, y hacer en su lugar la enérgica afirmación de sus propios, nuevos sentimientos. Como cada individuo, cada generación, si quiere ser útil a la humanidad, ha de comenzar por ser fiel a sí misma.
Rajoy debería tener cuidado. Muchos pertenecemos a una generación que puso los pilares de lo que hoy debería ser España: un país bastante democrático y con bastante estado de bienestar. Estábamos hartos de algo y lo eliminamos, o casi... Ahora viene otra generación que está también harta de este modo tramposo e inmoral de hacer política. Atención al pensamiento de Ortega. De un modo u otro, Rajoy será desalojado por su arrogancia, y sobre todo por su capacidad de ver, como los locos, mundos, Españas, paralelas.
Lo que nos vino a decir esta suerte de oráculo es que España es un país altamente competitivo, con una gran capacidad exportadora, con baja inflación, o nula, que favorece nuestra competitividad, y en el que las pensiones y salarios, al no subir los precios, ganan poder adquisitivo. También nos dice que en tres años los españoles, sí, sí, con un par, los españoles, consiguieron dar la vuelta a la situación: un país en el que antes se tenía desconfianza, ahora se tiene seguridad; donde antes se destruía empleo, ahora se crea de manera sistemática y continuada; donde antes la economía se contraía, ahora crece... En resumen, España crece más que nuestros socios europeos y es el país que más empleo crea en Europa. ¿Qué...! ¿Alguien se atreve a negar que existe una España paralela, aunque algunos incapaces no alcancemos a verla?
Quién, me pregunto, le puede aportar a Rajoy tal cantidad de datos positivos. Y, cómo, un político, que no sea un desalmado, puede tratar de engañar con ellos a todo un país. El mensaje insano que intenta trasladar, además de hacerse propaganda para seguir en el poder, es que solo él u otra alternativa parecida, puede hacer algo bueno por España. Tengo que decir que fue cerca de una hora de alucinación completa. No me podía creer como alguien que dirige un país puede cometer la inmoralidad de llevar a cabo esa especie de intento de «sofronización» de un electorado al completo.
El desprecio por cualquier alternativa a su modo de hacer está presente a lo largo de toda la intervención. Esto es algo que a Rajoy le va a costar caro. Y vuelvo a Ortega: En épocas críticas puede una generación condenarse a histórica esterilidad por no haber tenido el valor de licenciar las palabras recibidas, los credos agónicos, y hacer en su lugar la enérgica afirmación de sus propios, nuevos sentimientos. Como cada individuo, cada generación, si quiere ser útil a la humanidad, ha de comenzar por ser fiel a sí misma.
Rajoy debería tener cuidado. Muchos pertenecemos a una generación que puso los pilares de lo que hoy debería ser España: un país bastante democrático y con bastante estado de bienestar. Estábamos hartos de algo y lo eliminamos, o casi... Ahora viene otra generación que está también harta de este modo tramposo e inmoral de hacer política. Atención al pensamiento de Ortega. De un modo u otro, Rajoy será desalojado por su arrogancia, y sobre todo por su capacidad de ver, como los locos, mundos, Españas, paralelas.
25 diciembre, 2014
El discurso del rey... Felipe
Sí. Se puede decir que tocó todos los asuntos importantes que preocupan a los ciudadanos. Bien. Y qué. De qué sirve que el rey haga un buen discurso, como no sea para que la gente se sienta reconfortada al saber que hay alguien que parece entenderla. De qué sirve el reconocimiento de los problemas sin aportar ninguna solución... Claro, el rey no puede: reina pero no gobierna. Entonces, para qué cada nochebuena nos da un cuarto de hora de perorata si, diga lo que diga, nada va a cambiar. Casi podría ahorrárselo si es por el pueblo, porque en realidad lo que dice sirve para poco, o para nada, que no sea para llenar unos cuantos titulares con opiniones de los dirigentes políticos de guardia... En fin... Humo.
Lo único sincero del discurso fue, tal vez, la felicitación de las fiestas en todos los idiomas oficiales. Lo demás fue vago y difuso: corrupción, sobre todo, y crisis económica; un poco de Cataluña, con mensaje conciliador; otro poco de motivación para que no se pierda la autoestima de país, recordándonos el reconocimiento internacional de España como nación seria y fiable; también hubo algo, cómo no, del proyecto europeo; y de la recuperación de las magnitudes macroeconómicas (orden directa de Rajoy, supongo). Todo muy profesional y muy bien comunicado, eso sí. Este rey es sin duda un tipo preparado. Ya podían la mayor parte de los dirigentes políticos estar la mitad de preparados que él. Pero, aparte de esto, nada
Está bien que el rey comprenda al pueblo. Pero, ¿dice Felipe lo que le da la real gana, o el texto pasa previamente por la garlopa del Gobierno? Si es así, vaya porquería de país que no respeta ni la libertad de expresión del jefe del estado. La real alocución es en realidad poca cosa más que algo de propaganda de los logros del gobierno y un poco de comprensión paternal para el vulgo: «españoles, ya sé que pasáis hambre, pero para que os sea más llevadero, que sepáis que yo os comprendo». Ya imagino a quienes lo pasan mal de verdad satisfechos: «qué bien, el Rey es nuestro amigo, el Rey nos comprende, ¿ves?, dice que hay que acabar con la corrupción y con el paro... qué bueno es nuestro rey». ¿Pero es que piensan el gobierno y el rey que somos imbéciles y que se nos puede hablar como a adolescentes? Porque realmente eso es lo que parece.
Y una última cosa. Por que el Rey nos trata de tú. El que suscribe tiene claro que si un día tuviese ocasión de conocerlo haría, con toda seguridad dos cosas. Una, tratarlo de usted, como a cualquier persona adulta que acaban de presentarle, la otra darle la mano para saludarlo educadamente, pero eso sí, sin esa ridícula inclinación de cabeza que hacen los que se acercan a él. Los reyes son residuos de la tradición, todos, y estoy dispuesto a respetarlos como tal. Pero los reyes ya no tienen súbditos y deben dirigirse a los ciudadanos con el debido respeto. No es de recibo que el Rey nos trate de tú, ni que espere que se baje la cerviz ante él. Y si no se lo dijo ninguno de sus asesores pelotas, se lo digo yo, y gratis.
Lo único sincero del discurso fue, tal vez, la felicitación de las fiestas en todos los idiomas oficiales. Lo demás fue vago y difuso: corrupción, sobre todo, y crisis económica; un poco de Cataluña, con mensaje conciliador; otro poco de motivación para que no se pierda la autoestima de país, recordándonos el reconocimiento internacional de España como nación seria y fiable; también hubo algo, cómo no, del proyecto europeo; y de la recuperación de las magnitudes macroeconómicas (orden directa de Rajoy, supongo). Todo muy profesional y muy bien comunicado, eso sí. Este rey es sin duda un tipo preparado. Ya podían la mayor parte de los dirigentes políticos estar la mitad de preparados que él. Pero, aparte de esto, nada
Está bien que el rey comprenda al pueblo. Pero, ¿dice Felipe lo que le da la real gana, o el texto pasa previamente por la garlopa del Gobierno? Si es así, vaya porquería de país que no respeta ni la libertad de expresión del jefe del estado. La real alocución es en realidad poca cosa más que algo de propaganda de los logros del gobierno y un poco de comprensión paternal para el vulgo: «españoles, ya sé que pasáis hambre, pero para que os sea más llevadero, que sepáis que yo os comprendo». Ya imagino a quienes lo pasan mal de verdad satisfechos: «qué bien, el Rey es nuestro amigo, el Rey nos comprende, ¿ves?, dice que hay que acabar con la corrupción y con el paro... qué bueno es nuestro rey». ¿Pero es que piensan el gobierno y el rey que somos imbéciles y que se nos puede hablar como a adolescentes? Porque realmente eso es lo que parece.
Y una última cosa. Por que el Rey nos trata de tú. El que suscribe tiene claro que si un día tuviese ocasión de conocerlo haría, con toda seguridad dos cosas. Una, tratarlo de usted, como a cualquier persona adulta que acaban de presentarle, la otra darle la mano para saludarlo educadamente, pero eso sí, sin esa ridícula inclinación de cabeza que hacen los que se acercan a él. Los reyes son residuos de la tradición, todos, y estoy dispuesto a respetarlos como tal. Pero los reyes ya no tienen súbditos y deben dirigirse a los ciudadanos con el debido respeto. No es de recibo que el Rey nos trate de tú, ni que espere que se baje la cerviz ante él. Y si no se lo dijo ninguno de sus asesores pelotas, se lo digo yo, y gratis.
20 diciembre, 2014
Una lección de comunicación
El Presidente Obama dejó hace unos días para la posteridad, además de una decisión histórica sobre cuba, una lección de competencia en algo tan básico como la comunicación. Escuchar a Obama dirigirse a la nación sin titubeos, con gesto tranquilo, con movimientos naturales de las manos, entonando y vocalizando cada frase, enfatizando en los contenidos clave, con lenguaje llano, entendible hasta para los niños que lo estuviesen siguiendo... En verdad, me hizo sentir que vivimos en un país de segunda o tercera fila. Resumen del discurso con subtítulos en español.
Al escuchar a Obama, casi de inmediato, empecé a pensar en Rajoy, pero también en Zapatero y en Aznar, y sentí un vacío que no puedo describir con palabras. Salvo Suarez y González durante la transición, los presidentes españoles resultaron ser unos auténticos zoquetes en lo que se refiere a su capacidad comunicación. Rajoy es nefasto, horrible. Sus discursos son infumables, como lo eran los de Zapatero, o los de Aznar. Carentes de empatía, llenos de palabras huecas, poco claros, con ese desagradable siseo, faltos de estructura... Por qué pasa esto. ¿Es tan difícil comunicar de manera clara? No, la respuesta es no. Comunicar bien es fácil. Y si no se hace es sencillamente porque se intenta engañar al destinatario, o porque no se tiene nada que decir realmente.
Pero no solo pensé en el Presidente. Hice un repaso por los líderes de la oposición, por los portavoces en la cámara y encontré el mismo vacío. Acaban de nombrar portavoz del PP a Hernando. Un tipo con entonación de chulo (no es él solo, hay muchos casos de entonación chulesca en la política española) que deja ver a las claras qué va a pasar en los futuros debates parlamentarios. El portavoz del PSOE, o el mismo Pedro Sánchez son mediocres, siendo magnánimo, cuando hablan; el portavoz de Izquierda Plural es desastroso; Duran, tiene días buenos, pero por lo general está desacertado. El parlamento en general es un desierto en este aspecto tan esencial.
Me pregunto cuál puede ser la causa de esta sequía y solo se me ocurre una. La clase política tiene la percepción de que solo importa el partido. No sé por qué al final siempre llego a esto, pero es que no hay otra razón, o yo, al menos, no la encuentro. Un aspirante a diputado no tiene que batirse el cobre ante los electores porque va en una lista confeccionada por el partido. Ni siquiera los más importantes tienen que comunicar bien. Los electores españoles no sabemos lo que es que se dirijan a nosotros en nuestra circunscripción para pedir nuestro voto, nos lo dan todo hecho. Esta es la única causa de la baja calidad de la clase política española, y mientras no se ataque seriamente vamos a seguir igual. Una pena. Claro, que siempre nos quedará gente como Obama.
Al escuchar a Obama, casi de inmediato, empecé a pensar en Rajoy, pero también en Zapatero y en Aznar, y sentí un vacío que no puedo describir con palabras. Salvo Suarez y González durante la transición, los presidentes españoles resultaron ser unos auténticos zoquetes en lo que se refiere a su capacidad comunicación. Rajoy es nefasto, horrible. Sus discursos son infumables, como lo eran los de Zapatero, o los de Aznar. Carentes de empatía, llenos de palabras huecas, poco claros, con ese desagradable siseo, faltos de estructura... Por qué pasa esto. ¿Es tan difícil comunicar de manera clara? No, la respuesta es no. Comunicar bien es fácil. Y si no se hace es sencillamente porque se intenta engañar al destinatario, o porque no se tiene nada que decir realmente.
Pero no solo pensé en el Presidente. Hice un repaso por los líderes de la oposición, por los portavoces en la cámara y encontré el mismo vacío. Acaban de nombrar portavoz del PP a Hernando. Un tipo con entonación de chulo (no es él solo, hay muchos casos de entonación chulesca en la política española) que deja ver a las claras qué va a pasar en los futuros debates parlamentarios. El portavoz del PSOE, o el mismo Pedro Sánchez son mediocres, siendo magnánimo, cuando hablan; el portavoz de Izquierda Plural es desastroso; Duran, tiene días buenos, pero por lo general está desacertado. El parlamento en general es un desierto en este aspecto tan esencial.
Me pregunto cuál puede ser la causa de esta sequía y solo se me ocurre una. La clase política tiene la percepción de que solo importa el partido. No sé por qué al final siempre llego a esto, pero es que no hay otra razón, o yo, al menos, no la encuentro. Un aspirante a diputado no tiene que batirse el cobre ante los electores porque va en una lista confeccionada por el partido. Ni siquiera los más importantes tienen que comunicar bien. Los electores españoles no sabemos lo que es que se dirijan a nosotros en nuestra circunscripción para pedir nuestro voto, nos lo dan todo hecho. Esta es la única causa de la baja calidad de la clase política española, y mientras no se ataque seriamente vamos a seguir igual. Una pena. Claro, que siempre nos quedará gente como Obama.
12 diciembre, 2014
No nos toman en serio
Este es el problema. No se nos toma en serio. La política, esa actividad que consiste en hacer funcionar la cosa pública en beneficio de todos, deja de tener sentido cuando quienes la practican dejan de tener como objetivo el bien de todos y pasan a ocuparse exclusivamente de sus intereses. Cuando los partidos, todos, incluidos los de reciente aparición, no toman en serio al ciudadano, la política deja de tener sentido. Un país así, está perdido. No tiene solución.
No es que hoy me haya levantado deprimido ni que sea un pesimista recalcitrante, qué va, al contrario. Creo en la gente, en la capacidad de la sociedad para acometer cualquier acción para crecer, para mejorar, para vivir mejor. El problema es que «ellos», los que están en la cúpula del poder, los Partidos, en definitiva, no hacen lo necesario para que «nosotros», la gente, trabajemos para mejorar las cosas. Solo hace falta que nos tomen en serio y nos digan que nos necesitan para echar a andar de nuevo a esta sociedad martirizada por la falta de respeto desde la política y sus áreas de influencia.
Los partidos hacen continuamente actividades de desplazamiento, es decir, para no atacar el problema central, se inventan otros periféricos y les otorgan importancia que no tienen para, de este modo, no ocuparse de lo que haría que las cosas realmente cambiasen. ¡No puede ser!, me dirá alguien. Pues ahí va un ejemplo. Rajoy, que es listo, aunque parezca tonto, pone en funcionamiento una web en la que se puede ver de todo: sueldos de altos cargos, contratos, organigramas... Vamos, un montón de cosas de esas que le permiten decir lo transparente que es el Gobierno. Inmediatamente todos los tertulianos todólogos, que además son siempre los mismos, les va a dar algo, empiezan a gritarse y a insultarse. ¿El motivo? Pues que 250 altos cargos ganan más que el presidente. Y se organiza el debate nacional dejando de lado el problema central. Y a esta actividad de desplazamiento se unen todos los demás partidos, que, lógicamente están más interesados en estar en los debates que en explicar el problema y promover soluciones.
A ver si me explico. Lo que no nos quieren decir es que no tienen ni la menor idea de cómo salir de la crisis. ¿Por qué? Fácil. Porque ninguno sabe cómo hacer para que España produzca más bienes y servicios y aumente su PIB. Porque nuestro gran problema es que debemos el equivalente al 100 % de nuestro PIB. O dicho de otro modo, en términos de economía doméstica: España es un hogar donde todo lo que sus miembros son capaces de generar tiene que ser empleado en pagar lo que se debe. A que se entiende bien. Pues claro que sí. Y a que a cualquier ciudadano normal, si se le pregunta, respondería que lo que hay que hacer es aumentar la generación de bienes para que sea mayor lo que se mete en la caja que lo que se saca de ella. O sea, España tiene que generar más bienes y servicios de lo que genera ahora para aumentar PIB y así la deuda vaya bajando.
Pues bien, como ni estos ni los otros ni los de más allá tienen ni repajolera de como resolver las cuestiones centrales como la anterior (hay más, la corrupción, la separación de poderes, la ley electoral...), entonces intoxican la opinión pública con debates estúpidos que no conducen absolutamente a nada. Para no entrar, por ejemplo en cuestiones espinosas como que la industria en España se cae a pedazos. La trampa, o estafa, que se hizo a este país con el asunto de la energía eléctrica expulsa a las empresas dependientes del kilovatio para producir. Si, además, la reforma laboral permite despedir a la gente con cuatro euros, pues es fácil adivinar qué va a pasar con la industria en este país. Pues bien, la industria genera PIB del bueno, como lo generan las exportaciones y la investigación científica y técnica. Y de estas cosas, nadie habla ni partidos ni plañideras en las tertulias (en el Parlamento, ni se menciona, claro).
No hay salida de la crisis si no se aumenta PIB. Diga lo que diga Rajoy en los foros que quiera. Solo está mintiendo para intentar mantenerse en el poder. A Rajoy el país le importa un rábano, como a Sánchez o a Iglesias. Lo que les importa es obtener el poder para jugar a los políticos. Porque eso es lo que hacen, jugar. La gente que maneja los hilos de la política en España no es gente seria, como no lo son los partidos en ningún caso. Si lo fueran, la cosa sería otra. Si lo fueran, en lugar de hacer actividades de desplazamiento, nos tomarían en serio y tratarían de hacer funcionar el país con la ayuda de los ciudadanos.
No es que hoy me haya levantado deprimido ni que sea un pesimista recalcitrante, qué va, al contrario. Creo en la gente, en la capacidad de la sociedad para acometer cualquier acción para crecer, para mejorar, para vivir mejor. El problema es que «ellos», los que están en la cúpula del poder, los Partidos, en definitiva, no hacen lo necesario para que «nosotros», la gente, trabajemos para mejorar las cosas. Solo hace falta que nos tomen en serio y nos digan que nos necesitan para echar a andar de nuevo a esta sociedad martirizada por la falta de respeto desde la política y sus áreas de influencia.
Los partidos hacen continuamente actividades de desplazamiento, es decir, para no atacar el problema central, se inventan otros periféricos y les otorgan importancia que no tienen para, de este modo, no ocuparse de lo que haría que las cosas realmente cambiasen. ¡No puede ser!, me dirá alguien. Pues ahí va un ejemplo. Rajoy, que es listo, aunque parezca tonto, pone en funcionamiento una web en la que se puede ver de todo: sueldos de altos cargos, contratos, organigramas... Vamos, un montón de cosas de esas que le permiten decir lo transparente que es el Gobierno. Inmediatamente todos los tertulianos todólogos, que además son siempre los mismos, les va a dar algo, empiezan a gritarse y a insultarse. ¿El motivo? Pues que 250 altos cargos ganan más que el presidente. Y se organiza el debate nacional dejando de lado el problema central. Y a esta actividad de desplazamiento se unen todos los demás partidos, que, lógicamente están más interesados en estar en los debates que en explicar el problema y promover soluciones.
A ver si me explico. Lo que no nos quieren decir es que no tienen ni la menor idea de cómo salir de la crisis. ¿Por qué? Fácil. Porque ninguno sabe cómo hacer para que España produzca más bienes y servicios y aumente su PIB. Porque nuestro gran problema es que debemos el equivalente al 100 % de nuestro PIB. O dicho de otro modo, en términos de economía doméstica: España es un hogar donde todo lo que sus miembros son capaces de generar tiene que ser empleado en pagar lo que se debe. A que se entiende bien. Pues claro que sí. Y a que a cualquier ciudadano normal, si se le pregunta, respondería que lo que hay que hacer es aumentar la generación de bienes para que sea mayor lo que se mete en la caja que lo que se saca de ella. O sea, España tiene que generar más bienes y servicios de lo que genera ahora para aumentar PIB y así la deuda vaya bajando.
Pues bien, como ni estos ni los otros ni los de más allá tienen ni repajolera de como resolver las cuestiones centrales como la anterior (hay más, la corrupción, la separación de poderes, la ley electoral...), entonces intoxican la opinión pública con debates estúpidos que no conducen absolutamente a nada. Para no entrar, por ejemplo en cuestiones espinosas como que la industria en España se cae a pedazos. La trampa, o estafa, que se hizo a este país con el asunto de la energía eléctrica expulsa a las empresas dependientes del kilovatio para producir. Si, además, la reforma laboral permite despedir a la gente con cuatro euros, pues es fácil adivinar qué va a pasar con la industria en este país. Pues bien, la industria genera PIB del bueno, como lo generan las exportaciones y la investigación científica y técnica. Y de estas cosas, nadie habla ni partidos ni plañideras en las tertulias (en el Parlamento, ni se menciona, claro).
No hay salida de la crisis si no se aumenta PIB. Diga lo que diga Rajoy en los foros que quiera. Solo está mintiendo para intentar mantenerse en el poder. A Rajoy el país le importa un rábano, como a Sánchez o a Iglesias. Lo que les importa es obtener el poder para jugar a los políticos. Porque eso es lo que hacen, jugar. La gente que maneja los hilos de la política en España no es gente seria, como no lo son los partidos en ningún caso. Si lo fueran, la cosa sería otra. Si lo fueran, en lugar de hacer actividades de desplazamiento, nos tomarían en serio y tratarían de hacer funcionar el país con la ayuda de los ciudadanos.
08 diciembre, 2014
El crecimiento económico que viene
El Gobierno de España, con Rajoy a la cabeza está empeñado en hacer calar en la población el mensaje de que estamos en franca mejoría económica. Ya no habla de brotes verdes, sino de «raíces vigorosas» que sustentarían un crecimiento real y sostenido. Más aún, en la Cumbre Latinoamericana de jefes de estado y de gobierno, asegura sin vergüenza que España crecerá en 2015 por encima del 2% y que será el país que más lo hará del entorno europeo.
A mi lo que me gustaría que Rajoy dijera es por qué vamos a crecer y si crecimiento significa una reducción del déficit o una real y efectiva expansión del PIB. Que se nos explique en base a qué vamos a crecer. Una familia sabe que su economía crece porque el padre tiene un trabajo mejor, porque la madre también trabaja y le subieron el salario. Entra más dinero en casa. Hay una base sólida. Una economía de familia con los padres en paro no crece porque el casero les baje el alquiler o porque les haya tocado un premio de energía gratis por un año en un concurso. En este caso, sigue completamente estancada y sin futuro.
España es un país mágico. En realidad somos pobres, pero no se sabe cómo, tenemos el dinero suficiente para mantener esta farsa político financiera; para rescatar cajas sin ningún sentido; para pagar intereses (ilegítimos) de la deuda, en la mayoría de los casos a bancos del propio país que obtuvieron el dinero al 1% y se les devuelve al 7% (siempre me pregunté por qué puede hacerlo un banco y no un ciudadano cualquiera..., lo de pedir dinero al BCE). También tenemos dinero para mantener a parlamentarios viajeros, a expresidentes autonómicos chorizos, a familias reales o del rey, a tribunales de cuentas y constitucionales sin criterio... En fin, a toda una serie de elementos parasitarios que, sin saber cómo, sobreviven en una economía poco o nada productiva.
Rajoy es un tipo peligroso, pero muy inteligente en todo aquello que esté realacionado con su propia perpetuación, basta ver su trayectoria política. Es un tipo peligroso porque no le importa que la sociedad llegue a colapsar. El rescate de los bancos salió de la eliminación de derechos, de la subida de impuestos, del adelgazamiento del gasto sanitario, de los millones de parados sin prestación, de que las familias vivan de la pensión de los viejos. Además, todo el gasto del estado es mantenido a costa de limar pequeñas cantidades a los muchos millones que tienen poco sin tocar las grandes fortunas y patrimonios. Sí... Rajoy es un tipo peligroso.
Sin embargo las cosas van a acabar por salirle bien. El precio del petróleo bajó un 40%. Eso significa una enorme cantidad de dinero que no se va a gastar. Y ahora viene este genio y nos dice que la economía va a ir mejor. Pero, a quién le va a ir mejor. Los carburantes y la energía seguirán igual de caras, o casi. Les va a ir mejor a las grandes empresas y corporaciones que controlan el cotarro. Pero no a la gente de a pie. Este gobierno no hizo nada para que la economía cogiera solidez. No hay más industria, es más la industria huye por causa del coste de la electricidad; el gobierno decidió darles la pasta a las eléctricas. Tampoco hay más exportaciones, que no sea la de jóvenes que no quieren pudrirse en esta ciénaga. O sea, el país sigue siendo lo que era: un erial dependiente de la especulación: una mierda. Ahora una carambola en el mercado de materias primas hace que la cosa nos sea favorable. Y Rajoy se pone una medalla...Fantástico.
Lo malo es que la gente va a creer a este individuo. Un elemento que va de serio por la vida y que dice que hace lo que tiene que hacer, y se queda tan ancho. Pobre España. No solo estamos jodidos por la crisis. Tenemos a este señor como presidente. Antes tuvimos que sufrir a Aznar y a Zapatero. Ya parece demasiado. Nos merecemos un descanso. ¿Es que no hay alguien decente y capaz que se dedique a la política?
A mi lo que me gustaría que Rajoy dijera es por qué vamos a crecer y si crecimiento significa una reducción del déficit o una real y efectiva expansión del PIB. Que se nos explique en base a qué vamos a crecer. Una familia sabe que su economía crece porque el padre tiene un trabajo mejor, porque la madre también trabaja y le subieron el salario. Entra más dinero en casa. Hay una base sólida. Una economía de familia con los padres en paro no crece porque el casero les baje el alquiler o porque les haya tocado un premio de energía gratis por un año en un concurso. En este caso, sigue completamente estancada y sin futuro.
España es un país mágico. En realidad somos pobres, pero no se sabe cómo, tenemos el dinero suficiente para mantener esta farsa político financiera; para rescatar cajas sin ningún sentido; para pagar intereses (ilegítimos) de la deuda, en la mayoría de los casos a bancos del propio país que obtuvieron el dinero al 1% y se les devuelve al 7% (siempre me pregunté por qué puede hacerlo un banco y no un ciudadano cualquiera..., lo de pedir dinero al BCE). También tenemos dinero para mantener a parlamentarios viajeros, a expresidentes autonómicos chorizos, a familias reales o del rey, a tribunales de cuentas y constitucionales sin criterio... En fin, a toda una serie de elementos parasitarios que, sin saber cómo, sobreviven en una economía poco o nada productiva.
Rajoy es un tipo peligroso, pero muy inteligente en todo aquello que esté realacionado con su propia perpetuación, basta ver su trayectoria política. Es un tipo peligroso porque no le importa que la sociedad llegue a colapsar. El rescate de los bancos salió de la eliminación de derechos, de la subida de impuestos, del adelgazamiento del gasto sanitario, de los millones de parados sin prestación, de que las familias vivan de la pensión de los viejos. Además, todo el gasto del estado es mantenido a costa de limar pequeñas cantidades a los muchos millones que tienen poco sin tocar las grandes fortunas y patrimonios. Sí... Rajoy es un tipo peligroso.
Sin embargo las cosas van a acabar por salirle bien. El precio del petróleo bajó un 40%. Eso significa una enorme cantidad de dinero que no se va a gastar. Y ahora viene este genio y nos dice que la economía va a ir mejor. Pero, a quién le va a ir mejor. Los carburantes y la energía seguirán igual de caras, o casi. Les va a ir mejor a las grandes empresas y corporaciones que controlan el cotarro. Pero no a la gente de a pie. Este gobierno no hizo nada para que la economía cogiera solidez. No hay más industria, es más la industria huye por causa del coste de la electricidad; el gobierno decidió darles la pasta a las eléctricas. Tampoco hay más exportaciones, que no sea la de jóvenes que no quieren pudrirse en esta ciénaga. O sea, el país sigue siendo lo que era: un erial dependiente de la especulación: una mierda. Ahora una carambola en el mercado de materias primas hace que la cosa nos sea favorable. Y Rajoy se pone una medalla...Fantástico.
Lo malo es que la gente va a creer a este individuo. Un elemento que va de serio por la vida y que dice que hace lo que tiene que hacer, y se queda tan ancho. Pobre España. No solo estamos jodidos por la crisis. Tenemos a este señor como presidente. Antes tuvimos que sufrir a Aznar y a Zapatero. Ya parece demasiado. Nos merecemos un descanso. ¿Es que no hay alguien decente y capaz que se dedique a la política?
02 diciembre, 2014
Fútbol: el mundo viscoso
Se me ocurren otros calificativos, además de viscoso, para describir el submundo del fútbol: amorfo, amoral, inanimado... Ninguno de ellos positivo. Esta viscosidad empieza ya cuando se observa a los padres de chiquillos que juegan en el equipo de la escuela. Algunos de ellos se comportan como verdaderos zoquetes sin cerebro. El mundo del fútbol está repleto de zoquetes sin cerebro, empezando por dirigentes federativos y de clubes y terminando por todos aquellos aficionados a los que no les importa nada con tal de que su equipo gane, o que su equipo enemigo pierda.
Naturalmente hay una gran mayoría de aficionados normales, como la hay de políticos no corrompidos por el sistema. Sin embargo, ambos, con su permisividad, apuntalan una manera de hacer que sobrepasa todas las barreras de la irracionalidad. No es de recibo no borrarse de socio de un club que mantiene y alienta elementos ultra, no se sabe con qué fin, capaces de hacer cualquier tipo de salvajada en nombre de su equipo.
Es el segundo muerto que se produce alrededor del estadio del Atleti. Según parece la hinchada ultra todavía grita consignas y soflamas vanagloriándose del apuñalamiento hace años de un hincha vasco, en este caso de la Real. Los dirigentes del Atleti oyen los cánticos y saben perfectamente que la forofada ultra tiene peligro y que, a veces, la violencia es excesiva y ¡zas! Alguien muere, como sucedió la mañana del pasado domingo: esta vez un ultra del Depor que habían tirado al río.
A pesar de todo el partido se jugó, lo que define la catadura moral de los dirigentes de ambos clubes. Un muerto en el depósito y ellos en el palco. No tuvieron el valor de anunciar por megafonía que el partido no se jugaría. Se dijo que no fue encontrado el responsable federativo que debía tomar la decisión. Que me perdonen, pero si el presidente de un equipo decide que sus chicos no salen al campo, se acabó la historia. No lo hicieron y eso se llama cobardía, insensibilidad y connivencia, o de cualquier otra manera más fuerte.
Otra cosa que me alucina es que a los partidos se les ponga una nota de riesgo y que ello determine un mayor o menor dispositivo policial. Es decir, que es la policía quien tiene que poner orden entre hinchadas proclives al enfrentamiento. Bien, eso está bien. Pero, ¿quién paga el dispositivo ese, los clubes o el contribuyente? Me disculparan si me pongo insensible y digo que si no lo pagan los clubes no debería ponerse ni un efectivo de más que lo estrictamente necesario para una aglomeración normal.
Está claro que la solución la tienen los clubes: algunos no tienen ultras porque sencillamente no los alimentan. De cualquier manera, otra solución es la de hacer leyes contundentes. Me pregunto si habría ultras si, el Manzanares, después de los altercados del domingo en los alrededores, fuera clausurado, por ejemplo por dos años. A mi entender sería una medicina muy efectiva. En Inglaterra se endurecieron las leyes e ir al fútbol es una actividad lúdica, apasionada, pero sin peligro. Pero claro, esto es España.
Naturalmente hay una gran mayoría de aficionados normales, como la hay de políticos no corrompidos por el sistema. Sin embargo, ambos, con su permisividad, apuntalan una manera de hacer que sobrepasa todas las barreras de la irracionalidad. No es de recibo no borrarse de socio de un club que mantiene y alienta elementos ultra, no se sabe con qué fin, capaces de hacer cualquier tipo de salvajada en nombre de su equipo.
Es el segundo muerto que se produce alrededor del estadio del Atleti. Según parece la hinchada ultra todavía grita consignas y soflamas vanagloriándose del apuñalamiento hace años de un hincha vasco, en este caso de la Real. Los dirigentes del Atleti oyen los cánticos y saben perfectamente que la forofada ultra tiene peligro y que, a veces, la violencia es excesiva y ¡zas! Alguien muere, como sucedió la mañana del pasado domingo: esta vez un ultra del Depor que habían tirado al río.
A pesar de todo el partido se jugó, lo que define la catadura moral de los dirigentes de ambos clubes. Un muerto en el depósito y ellos en el palco. No tuvieron el valor de anunciar por megafonía que el partido no se jugaría. Se dijo que no fue encontrado el responsable federativo que debía tomar la decisión. Que me perdonen, pero si el presidente de un equipo decide que sus chicos no salen al campo, se acabó la historia. No lo hicieron y eso se llama cobardía, insensibilidad y connivencia, o de cualquier otra manera más fuerte.
Otra cosa que me alucina es que a los partidos se les ponga una nota de riesgo y que ello determine un mayor o menor dispositivo policial. Es decir, que es la policía quien tiene que poner orden entre hinchadas proclives al enfrentamiento. Bien, eso está bien. Pero, ¿quién paga el dispositivo ese, los clubes o el contribuyente? Me disculparan si me pongo insensible y digo que si no lo pagan los clubes no debería ponerse ni un efectivo de más que lo estrictamente necesario para una aglomeración normal.
Está claro que la solución la tienen los clubes: algunos no tienen ultras porque sencillamente no los alimentan. De cualquier manera, otra solución es la de hacer leyes contundentes. Me pregunto si habría ultras si, el Manzanares, después de los altercados del domingo en los alrededores, fuera clausurado, por ejemplo por dos años. A mi entender sería una medicina muy efectiva. En Inglaterra se endurecieron las leyes e ir al fútbol es una actividad lúdica, apasionada, pero sin peligro. Pero claro, esto es España.
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