17 mayo, 2012

Asnos y políticos

El asno, el burro, es un animal cuya población está en recesión, como nuestra economía. El asno tiene fama de ser un animal terco y tozudo. Sin embargo se dice de él que nunca tropieza dos veces en la misma piedra, cosa que le hace una bestia fiable en el trabajo de carga y transporte por caminos difíciles. Además tampoco come mucho y se conforma con un alojamiento sencillo: un poco de paja en el suelo le basta.

El asno es un animal que no sabe estar en sociedad. Cuando hay varios burros juntos, ni se miran. Rebuznan de manera contagiosa y concomitante, como si bostezasen y lo hacen en un tono altísimo que no permite oír más que el propio sonido sin importar el rebuzno ajeno. No saben trabajar en grupo: jamás he visto un carro tirado por más de uno. Cuando un asno no puede más se para y no hay quién lo haga arrancar. Da igual que le hables, que le grites, que le azotes o que le des puntapiés en los cuartos traseros, él no se mueve.

El político es una subespecie parásita de Homo sapiens, Homo sapiens vampyrus, de muy parecido comportamiento al del asno. Su población no disminuye, pero su consideración social está en franca caída, igual que nuestra economía. Como el asno, tiene fama de ser terco y tozudo, pero al contrario que éste tiene el defecto de tropezar infinidad de veces en la misma piedra. Esto hace que sea muy poco adaptado al trabajo de hacer cosas por los demás. Sin embargo sí es fiable haciendo trabajos para sí mismo.

Al contrario que el pollino, el político trabaja bien en equipo, pero sólo con los de su manada. Su naturaleza de mente estrecha hace que se comporte como si los de otros grupos no fueran sus congéneres. Dos manadas de diferente adscripción de esta subespecie son incapaces de entenderse para compartir un territorio o alimentos para sobrevivir. Si la otra manada desaparece, mejor, más forraje para los que quedan.

Su cerebro deformado por la evolución y la endogamia es incapaz de distinguir lo correcto de lo que no lo es. Tan solo procesa aquello que es bueno para él y su grupo. Lo que es bueno para todos no importa, especialmente si lo hacen los de otra comunidad. Porque, aunque el trabajo del Homo sapiens vampyrus era organizar las sociedades de la especie madre, con el paso de las generaciones, se fue realizando una selección de individuos en cuyos genes está inhibida esta faceta.

También necesitan más comodidades que los jumentos: coches oficiales, hoteles y aviones, buena ropa y aparatos electrónicos de última generación. Para ello organizan las cosas para que el resto de los Homo sapiens trabajen para su manutención. Esa parte de la inteligencia es la que tienen más desarrollada. Lo consiguen mediante rebuznos bien entonados que enfervorizan a a sus primos sapiens, que son capaces incluso de matarse entre ellos por las soflamas de grupos enfrentados de sapiens vampyrus.

Otra característica de esta subespecie, la mas notoria, y que fue acentuándose en las últimas generaciones, es que solo son capaces de llegar a pactos entre manadas si el interés de ambas lo requiere. Nada importa el interés de las sociedades a las que organizan y que representan. Este rasgo hace que los Homo sapiens normales lleguen a sufrir recortes de derechos e incluso hambre sin que al político le preocupe lo más mínimo, pues el vampyrus está insensibilizado ante este hecho.

Al igual que el asno, el político emite sonidos guturales, muchas veces sin sentido, cuyo objetivo es inhibir el mensaje de un competidor. Cuando el político emite su rebuzno característico su oído selectivo solo le permite escuchar su propio mensaje. Esta particularidad es clave para explicar la incapacidad de entendimiento con los de otro grupo, y a veces, con los de su misma manada.

16 mayo, 2012



Qué vergüenza siento

Es una sensación horrible. Me veo en el espejo cada mañana y me digo a mí mismo que soy un pobre diablo. Que mi valor como persona es bajo, o muy bajo por no haber sabido hacer nada contra las causas que generaron en mi país esta situación que me hace sentir tan desgraciado. No he sido capaz, como ciudadano de exigir buena gestión, de participar desde la sociedad civil en algún movimiento contra tantos desmanes durante los últimos veinte años,  o de inventarlo si no lo había. No he sabido y me avergüenzo. Y no me consuela nada que nadie lo haya hecho.

Siento vergüenza de los políticos que en todos estos años, al ver lo que se cocía, no hicieron nada por evitarlo, o peor aún, fueron copartícipes de esta orgía de robo, ya no solo  del dinero, sino de la autoestima, de un pueblo como el español. La autoestima es lo único que puede mantener de pie a una persona. Sin autoestima se pierde la dignidad. Nosotros, los españoles, hemos perdido nuestra dignidad  a manos de nuestros representantes que, en teoría, iban a defender nuestros intereses. Nuestros vecinos europeos, el mundo civilizado entero, desconfía de nosotros por mentirosos y tramposos.

Siento vergüenza de un país que va a ser incapaz de hacer pagar con la cárcel a todos los directivos, políticos y no políticos implicados en este caos financiero llamado Bankia, envueltos en este lupanar constituido por todas las cajas de ahorros, a las que se permitió actuar como bancos. ¿Alguien se ha parado a mirar el pelaje de los consejeros de las cajas? Cualquier inculto con filiación política o sindical tenía y tiene una silla en estas cuevas de Ali Babá. Toda esta pléyade ha hecho el agujero negro que nos está tragando con su enorme fuerza gravitatoria. A nosotros, al pueblo, no a los directivos, con sueldos millonarios y jubilaciones doradas, ni a partidos o sindicatos, siempre arropados.

Siento vergüenza de los votantes, que no supieron ver que con sus sufragios alimentaban al leviatán que nos envuelve. Yo también caí. Voté y confié. Qué error, Dios mio. Cómo pude siquiera perder mi tiempo en acercarme a una urna para legitimar a toda esta mafia que lo tenía tan bien organizado en su provecho. Cómo no lo vi. Cómo no lo vimos. Cómo incluso hemos discutido y argumentado hasta quedar roncos por nuestras preferencias y nos hemos emocionado cuando los nuestros ganaban las elecciones. Populares, nacionalistas y socialistas nos llevaron al desastre y socialistas, nacionalistas y populares terminarán por hundirnos completamente en el fango más apestoso. Y nosotros, los ciudadanos, en el medio, en la cola para votar.

España es diferente, sí. Completamente diferente. España es una vergüenza de país. España es vista en el exterior como una mierda, una mierda construida por sus clases mandatarias. España no tiene una sociedad civil poderosa que equilibre las cosas. En España se puede robar, se puede difamar, se puede engañar, se puede incluso matar, o hacer morir, de vergüenza en este caso, con total impunidad. En España solo hay una cosa buena: el pueblo español, que de bueno, apasionado y entregado es fácilmente engañado por los tiburones que se alimentan de su carne y de su sangre.

Nos habéis hecho un daño irreparable. Nos habéis hecho inclinar la cabeza, sentir vergüenza ante el mundo. Pero algún día lo pagaréis, malditos.

07 mayo, 2012


Participación electoral en Francia

La hermosa lección de participación electoral impartida por los ciudadanos franceses deja lugar para la ilusión: la gente se sabe dueña de la capacidad de hacer que las cosas vayan por donde ella piensa que tienen que ir. El 80% de los franceses hablaron ayer, 6 de mayo de 2012 y una mayoría, el 52% de ese 80% dijeron que Hollande debía ser el Presidente de la República. Lo que significa que el Sr. Hollande está respaldado por cerca del 42% del electorado de su país.

En Grecia hubo también elecciones legislativas, pero ningún partido obtuvo una mayoría clara. La gobernabilidad va a ser imposible y la irrupción en el parlamento de un partido neonazi va a complicar las cosas aún más si cabe. Pero el hecho más significativo de estas elecciones es que la abstención rozó el 40 %. Lo que no quiere decir que los griegos no estén interesados en elegir a sus gobernantes, sino que no hay gobernantes dignos de ser elegidos por los griegos.

Las elecciones en Serbia también arrojaron una abstención del 40%. Lo mismo que las últimas autonómicas celebradas en Asturias y en Andalucía. Que el 40% de los ciudadanos decida quedarse en su casa cuando se les llama a las urnas no es asunto baladí. Significa que no hay interés en elegir a quién va a representarles. Pero, ¿es un problema de desinterés repentino, o vagancia por acercarse a los colegios electorales, o es un problema de desconfianza en los candidatos?

La población está más que harta de corruptos, caraduras e incompetentes; harta de que se gobierne para la obtención del voto en lugar de para mejorar la vida de la gente; harta de mentiras y de promesas incumplidas; harta, en definitiva, de que su participación no sirva para casi nada. Por esto no acuden, y cada día acudirán menos, a no ser que se haga algo.

Nada que haya pasado por las urnas y haya tenido una alta abstención está legitimado. Ni gobiernos, ni estatutos, ni leyes vinculantes. Nada. La legitimación en democracia la da la participación. Algunos ejemplos de abstención en España: estatuto catalán 52%, últimas elecciones autonómicas 40%... ¿De verdad lo que salió de esas consultas representa el deseo mayoritario de la población? Pues eso es lo básico en democracia, pero, claro, hay que ganárselo.

En algunos países, como España, la clase política está denostada y se lo tiene bien merecido. Pero solo desde la política se puede recuperar la confianza de los ciudadanos y la vuelta a la participación. Los franceses tienen políticos más valiosos, respetables y capaces que los griegos, serbios o españoles. Si no fuera así, sin ninguna duda, los franceses lo harían saber con una alta abstención. Bendita sea Francia.

06 mayo, 2012

Autonomías o la asimetría del estado

Puede que en este estado tan particular que es España haya áreas que sientan que tienen algún hecho diferencial que las hace distintas al resto. Sin embargo esto no significa que tengan que tener una gestión independiente en su totalidad del resto del estado, especialmente en asuntos económicos y de política exterior. Puede que un catalán, un vasco o un asturiano, como es mi caso, se sienta especial: yo me siento. Pero de ahí a la broma de pensar que puedo ser independiente del estado central y hacer mi política particular, incluso en contra de los intereses o compromisos estatales, va un abismo.

Las autonomías están muy bien en tanto que la cercanía al ciudadano de ciertas instituciones y servicios mejoran su calidad de vida, pero nada más. Lo que no pueden ser desde luego es prostíbulos a medida de políticos acomplejados que quieren hacer de un territorio su territorio. Una autonomía no puede constituir un reducto de poder contra el estado central en el que se refugien los partidos perdedores de las elecciones generales para desde allí hacer oposición periférica activa fuera del control del parlamento central.

La "cagada", con perdón, de Valencia, con Camps al frente, gastando a manos llenas en nada en plena crisis cuando el PSOE estaba en el poder solo por hacer daño electoral al adversario no tiene nombre, o sí lo tiene pero este es un foro con cierta educación. La "cagada" de Castilla - La Mancha, con Barreda al frente, haciendo lo mismo para que se viera que ellos podían ser tan buenos como los valencianos fue también memorable. Ambas representaron batacazos ruinosos que ahora pagan unos ciudadanos boquiabiertos, que en Valencia, increíble, volvieron a votar al incompetente Camps.

Son respetables las diferencias de carácter, lengua. costumbres... España es un estado plural y podría devenir en estado federal. No pasa nada, es más, sería estupendo probablemente. Pero la pluralidad,  la independencia, federal o no, no autoriza a tener una política económica que lleve a un problema serio al resto del estado. Cataluña emite deuda y es basura financiera. En Cataluña, la pela es la pela, pero sus políticos echaron por tierra la confianza en su deuda, cosa inaudita. ¿Alguien entiende por qué Cataluña tiene que emitir deuda? La deuda la emite la economía central, y punto.

Los españoles hemos decidido que nuestro estado es autonómico. Se nos preguntó en referéndum y salió así. Lo que no se nos preguntó fue si estábamos de acuerdo con la evolución del estado autonómico. Las autonomías, como consecuencia de la falta de coordinación entre ellas y con el poder central, han creado un estado asimétrico. Entre todos tendremos que volver a arreglarlo, pero no debemos perder la oportunidad de poner en claro qué es y, sobre todo qué no es autogobierno.


05 mayo, 2012

Decapitados, torturados, mutilados..

Casi cada día llegan noticias de muertes en México. Las mafias de la droga se ajustan cuentas, o se las ajustan a quienes infringen sus normas. Nos llegan noticias e imágenes de personas muertas, con sus cuerpos descabezados o desmembrados, o mutilados... Qué horror, qué pena. Qué puede haber en el alma de quien realiza este tipo de actos aparte del vacío más absoluto.

El torturador aparece en todas las sociedades, en unas de manera más notoria que en otras, pero siempre está ahí, agazapado, esperando, o buscando, su oportunidad. El torturador no es un enfermo, ni un loco, es alguien que daña a sus semejantes a sabiendas de que lo hace. Qué puede haber dentro de la cabeza de una persona para poder realizar este tipo de actos. ¿Los hará por miedo?¿Puede llegar a hacerse este tipo de cosas por miedo? No lo sé, pero creo que no, que hay algo más, algo terrible... Placer.

Las ONG denuncian constantemente casos de torturas en todas partes. En las áreas menos civilizadas son, si cabe, más impúdicas. México: cadáveres colgados de un puente, cabezas en una cuneta, miembros arrancados o segados. Cómo puede llegarse a una orgía tal si no es por el gusto de hacer el mal, por el placer de causar el mayor sufrimiento posible a tus semejantes. No basta con quitarlos de la circulación con un tiro en la nuca, no. Hay que sujetarlos y concentrarse en el acto de cercenar un miembro mientras el otro grita presa de un dolor insoportable y la sangre salta a borbotones de las arterias.

Los seres humanos estamos programados para vivir, para preservar nuestra vida y para tener descendencia que perpetúe la especie. Podemos llegar a matarnos unos a otros por disputas territoriales o de otro tipo. Podemos llegar también a matar a alguien por venganza y sentir el amargo dulzor de la misma. Pero torturar por torturar, hundir un instrumento en el cuerpo de otro para hacerle sentir dolor, cortarlo en pedazos haciéndolo sentir que se le está cortando, procurarle el máximo sufrimiento solo para que sufra... Eso es algo que jamás podré comprender. Torturar es la máxima depravación posible a la que puede llegar un ser humano, si es que alguien capaz de algo así puede incluirse dentro de nuestra especie.


29 abril, 2012

Bruselas indica el camino...

Parece que, al fin, alguien empieza a ver con cierta nitidez en Europa: Infraestructuras, Energías Verdes y Tecnologías Avanzadas... Algo, lo único que puede evitar el colapso de un sistema basado en el préstamo para obtener el dinero para gastos corrientes. Europa tenía que hacer algo y ese puede ser el camino. Por fin algo tiene sentido. Solo hay que hacerlo, además de decirlo.

Alemania se empieza a dar cuenta de que únicamente con políticas de austeridad se estrangula la economía, primero la de los países periféricos y menos avanzados, pero al final la suya propia. Solo es cuestión de tiempo. Y Merkel, claro, como política que es, se agarra al poder. Sabe que está perdida si no hace algo y toma en préstamo la idea de sus adversarios socialdemócratas en una decisión inteligente.

Europa necesita asentar bien sus bases. Es absolutamente dependiente de terceros para obtener energía y su nivel tecnológico ya está a punto de ser alcanzado por otras áreas en el mundo. Por eso necesita avanzar un paso más para poder seguir en cabeza. Pero Europa es un todo. Los países del norte necesitan a los del sur, que no solo son su granero, sino su mercado más cercano y sencillo; y los del sur, evidentemente necesitan a los del norte por lo mismo. Pero, claro, lo que no puede ser es que el beneficio se quede todo en la misma zona. En una simbiosis ambos ganan. El error del norte es considerar al sur como parásito.

La mayor barrera que tiene Europa es la dependencia energética. Si se cierran los gasoductos que entran desde Rusia, el invierno en Centroeuropa puede ser duro de verdad. Y petróleo, la verdad es que no tenemos mucho. Por eso poner el punto de mira en resolver el problema de la energía es de lo más adecuado. El sur tiene sol y viento para regalar. Solo queda transportar la energía a todos los lugares, de ahí que haga falta invertir más en infraestructuras.

Ahora queda la actitud de los países del sur. España, por ejemplo tiene tecnología, empresas y técnicos para afrontar cualquier reto en energías renovables. Pero el Gobierno ya erró el primer tiro modificando la política energética y la actitud respecto a la protección de estas formas de energía. Bien, estamos a tiempo de rectificar. A ver si no somos acémilas y tomamos buena nota de lo que la Unión pretende y vamos en el pelotón de cabeza en lugar de quedarnos a cola, que es más cómodo, pero que tiene el riesgo de descolgarse.

28 abril, 2012

Fútbol: la estupidez colectiva

Puede que lo que voy a decir no guste a la mayoría, o sí, no lo sé. Pero es que ya estoy un poco harto de esta película. Que me perdonen los futboleros, pero lo que se está produciendo en estos tiempos con el fútbol es un caso digno de estudio. Un caso de estupidez colectiva.

Supongo que hubo alguna gente, como yo, que no ha visto los partidos de esta última semana. Y supongo también que habrán observado las ciudades vacías, los gritos de angustia de los vecinos al otro lado de la pared, los bares llenos de gente mirando el televisor,...¡uuuyyyyyyyy! Nervios, sufrimiento, ... ¡uuuyyyyyy! Más nervios, más sufrimiento.

Esto fue el martes pasado. El miércoles lo mismo. No ganaron "los nuestros", menos mal, si no hubiéramos aguantado además bocinas, gritos por las calles, borracheras, patadas al mobiliario urbano...El jueves más fútbol, este de segunda fila, pero fútbol igualmente. Esta vez sí ganaron. Bilbao y parte de Madrid a la calle. Qué importa que al día siguiente hubiera que ir al trabajo. Las radios emitieron programas de fútbol el sábado, el domingo, el lunes, el martes, el miércoles y el jueves porque esos días hubo partidos, seis de siete, increible. Que me diga alguien que esto no es estupidez colectiva.

Y luego está lo de la vergüenza. Ha podido suceder (la fortuna se alío con nosotros esta vez) que en las dos finales continentales estuvieran cuatro equipos españoles. Por fortuna solo dos lo consiguieron. No quiero imaginar lo que se diría de España en Europa. Un país casi en quiebra pero que tiene un fútbol capaz de aglutinar a las más rutilantes estrellas y pagarles lo que no está escrito. Un país que tiene que recortar derechos de sus ciudadanos y permite a los clubes una deuda de miles de millones.

Las caras embobadas que miraban los televisores estos días eran las de esos ciudadanos a los que se les recortaron derechos. Y por quienes sufrían son una parte significativa del problema. Los clubes deben millones y millones a Hacienda y a la Seguridad social. Nos deben millones y millones a todos nosotros... Y la gente continúa boquiabierta mirándolos, sufre por ellos, discute y hasta llora. Por favor, qué alguien me diga que me equivoco, que el imbécil soy yo, y que esto no es un caso de estupidez colectiva elevado a la máxima potencia.

22 abril, 2012

El cambio necesario

Empieza ya el tiempo de cambiar. Es ya tiempo de reaccionar. Los partidos políticos tienen que ponerse las pilas, acordar un modelo de país y trabajar para conseguirlo. Porque está bien claro que con el modelo actual de sociedad, orientada al sector servicios y al consumo interior, no vamos a ninguna parte. El sistema se debilita forzosamente al no tener un soporte económico basado en la actividad productiva. De nada sirven los excelentes sistemas sanitarios y educativos si no están apuntalados por una economía estatal saneada.

La única solución a la crisis particular que tiene España es cambiar la política para articular un nuevo modelo productivo. Pero es difícil "inventar" algo semejante en poco tiempo, y de tiempo que es de lo que no disponemos. Así que, en principio, lo que tal vez convendría hacer es cambiar la política de ayudas a las empresas. Las ayudas deben ir supeditadas al crecimiento de las ventas en el exterior. Si no hay exportación no hay ayudas. Y hacerlo así, drásticamente. No tenemos demasiado dinero, así que no lo malgastemos.

Decía ayer que las empresas españolas salen ya al exterior a buscar el mercado que aquí no encuentran. Lo hicieron las energéticas, los bancos, las constructoras (a la fuerza) y al final tendrán que hacerlo todas aquellas que quieran perpetuarse. Esta es la buena senda, la internacionalización de nuestras empresas. Por esta razón, la política estatal tiene que orientarse a ayudar a las empresas a crecer en el exterior. Si no hay crecimiento exterior no debe haber ayuda a la inversión.

El gobierno tiene la obligación de fomentar esto y la oposición tiene la obligación de presionar al gobierno para que lo haga. Si no se empieza rápidamente con estas políticas expansivas y se mantienen solamente las de recortes, entonces el PIB no hará otra cosa que contraerse, con lo cual será imposible llegar nunca a los objetivos de déficit y a una variación de la tendencia de crecimiento. Este cambio es una necesidad, y no hace falta ser un gurú de la economía para darse cuenta. Basta con un poco de sentido común y con ganas de trabajar.


21 abril, 2012

Esto se arregla solo. No queda otra

El presidente RJ dice que no hay dinero y pide a su pueblo una pequeña aportación, unos euros solamente, para poder seguir manteniendo los servicios básicos: Sanidad y educación. El país necesita mantenerlos, pero son caros, así que el usuario tendrá que pagar algo más de lo que pagaba. Es lógico, si no hay dinero en la caja, hay que colaborar, aunque sea a la fuerza. Podemos aceptarlo. No nos gusta, pero...

Es lógico que llegado el momento crucial de hacer los recortes la gente proteste. Lo que no es lógico es que todos a los que les toca digan que lo suyo no hay que tocarlo, que lo de los demás sí, pero lo suyo no. Muy español, como lo de las Comunidades que dicen que no los ejecutarán. Es kafkiano. El Gobierno tiene que garantizar el déficit pero las Comunidades ponen sus dificultades, no porque las medidas no las vean correctas, sino porque son impopulares, y claro, ahí tocamos en la posible pérdida de votos... Vergonzoso.

También es vergonzoso por parte del Gobierno no tener un gesto que equilibre un poco la balanza, como un impuesto a las grandes fortunas, a la posesión de grandes patrimonios, fincas rústicas incluidas, un incremento significativo del IRPF a aquellos que ganan mucho, y cuando digo mucho no me refiero a más de 100.000 Euros, como dijo el ministro Guindos. Hay quien ganando mucho más cotiza a hacienda lo mismo que quien está en el tope. Este tiene que subir al 50, ó al 60 % si hace falta. Los ricos van a seguir viviendo igual de bien.

Personalmente preferiría que todo siguiera gratis y con pocos impuestos, como en Jauja. Pero para eso hay que tener ingresos, y eso es lo que no sabe hacer el gobierno. Para generar ingresos en un estado, hay que crear actividad, que no sea hacer casas, claro, que de eso ya tenemos para tres generaciones. Actividad para ocupar a la población activa española. No supo Felipe, salvo la obra pública; no supo Aznar, salvo hacer casas; no supo Zapatero, que no podía, o no debía hacer casas y poca obra pública le quedaba, y claro, no sabe Rajoy.

España nunca fue capaz de dar trabajo a sus habitantes. Siempre hemos sido un país de emigración a causa de políticos ineptos y de empresarios igual de ineptos cuyo único objetivo era invertir en capital financiero sus beneficios. Pero las cosas ahora han cambiado. Seguimos teniendo políticos incluso más ineptos, eso está claro, pero parece que los empresarios empiezan a salir al exterior a buscar mercado forzados por el frenazo del consumo interior. Por lo menos la crisis ha servido para algo.

Por eso digo que esto se arregla solo. Los equilibrios tienen que llegar. Los empresarios, sin ayuda del Gobierno, empezarán a conquistar mercados internacionales y generarán actividad y la cosa irá mejorando poco a poco. El problema es que, entre tanto, millones de trabajadores tendrán que buscarse los garbanzos en el extranjero, sobre todos los más cualificados y, de este modo, nuestra capacidad de progreso técnico estará limitada y los empresarios solo podrán ofrecer baratijas. Todo ello gracias a la extraordinaria gestión de nuestra manada política. ¿No es realmente una lástima?

18 abril, 2012

Disculpa real

Así como me apresuré a censurar el comportamiento del Jefe del Estado por su inapropiado viaje a África a realizar una inapropiada actividad (matar elefantes, nada menos) en un inapropiado momento (crisis y sufrimiento de la población), quiero también, con la misma celeridad, aceptar sus Reales Disculpas.

El Rey siempre ha sido para mí un ciudadano particular. A pesar de su lejanía social: palacio, protocolo, servicios de seguridad, etc... Mediante sus gestos o su particular, pero sencilla, manera de hablar estuvo más cercano a la gente que los políticos de turno, salidos directamente de la propia ciudadanía.

Un rey no se elige, y eso es lo que menos me gusta. Ni se puede, ni se debe. Pero si hago un esfuerzo casi me da igual, con tal de que sepa estar en su sitio y, quien lo suceda esté bien entrenado para hacer lo mismo. Al fin y al cabo es más un símbolo que un poder real. Por esto no pienso demasiado en ello.

No cometeré el error de plantearme si monarquía es algo que conjuga, o no, con democracia, porque entonces estaría dudando sobre países como Suecia, Noruega, Dinamarca u Holanda, a todas luces más adelantados que nosotros en cualquier terreno y donde los ciudadanos disfrutan de prestaciones y libertades que aquí ni podríamos soñar.

En otras palabras. El Rey, el Jefe del Estado, no es el problema en España. Se equivocó, de acuerdo, metió la pata hasta el corvejón. Pero sus primeras palabras en cuanto le pusieron un micrófono cerca fueron para pedir disculpas. El ciudadano, y rey, Juan Carlos de Borbón pide humildemente disculpas a sus conciudadanos y asegura que algo semejante no volverá a ocurrir.

Yo le creo. Y si no cumple se lo recordaré desde este u otro foro. Pero además sus disculpas sinceras sientan un precedente extraordinario y que abre la puerta a que todo aquel que ejerce el poder y se equivoca, en lugar de persistir en su error, sin vergüenza, puede pedir disculpas rápidamente y ahorrarse, a lo mejor, una dimisión forzada.

No soy muy monárquico, pero invito a nuestros mandamases a mirar, aunque sea de reojo, al Rey para entender el significado de dar la cara ante una equivocación. ¿Ejemplos y oportunidades? Gonzalez y los GAL, Aznar y la guerra en Iraq, Zapatero y la negación de la crisis, Rajoy y los recortes que no iba a hacer. Hay miles y miles: Fabra en Castellón, Camps en Valencia, Barreda en La Mancha, Cascos en Asturias, etc... Miren al Jefe del Estado y aprendan.

No soy monárquico, repito. Nunca he bajado mi mirada ante nadie y considero a Juan Carlos de Borbón como una persona igual a mí, o al mendigo que pide en mi calle. Los hombres, las personas, nacemos iguales y por una oquedad similar. Ser rey, o mendigo es algo que depende tan solo del azar y que es circunstancial.

No obstante, gracias, Majestad, de verdad, me inclino (ligeramente) ante vos por vuestro gesto. Este ciudadano acepta vuestras Reales Disculpas.


15 abril, 2012

Permitidme, Majestad...

Que me dirija a vos para haceros partícipe de mi opinión respecto a vuestras actividades. Sé que no es buen momento, os encontráis postrado tras una operación de cadera y no estaréis de muy buen humor. Pero, qué le vamos a hacer, vais a tener que hacer de tripas corazón, porque, al igual que yo, supongo que mucha gente insistirá en expresaros, además de deseos de pronta recuperación, su particular punto de vista respecto a vuestras escapadas.

Veréis... La vida privada de un rey, a mí personalmente, me despreocupa, igual que la de cualquier ciudadano de este país sobre el que ejercéis vuestra regia autoridad. Pero el maquillaje es importante, Majestad, y vos lo sabéis. Sabéis que habéis cometido un grave descuido que, sin duda, va a erosionar los cimientos del "juancarlismo". No podéis decirle a vuestro pueblo que este es un momento de crisis y de sacrificios, y algún tiempo después, romper la cadera durante un safari. No, Señor. Aunque hayáis pagado el capricho de vuestro bolsillo, lo cual no dudo, comprenderéis que está feo.

Vos sois también ciudadano español, y como tal, tenéis libertad de movimientos, pero también sois el Jefe del Estado y eso os obliga a una serie de normas, como dejar dicho por dónde vais a andar. Claro que si, con la que está cayendo, se hace público que el Rey se va de caza al Africa unos días, a cobrarse algunas piezas exóticas para su colección de cadáveres, se puede liar parda. Por eso, podéis pensar que de algunas cosas es mejor no informar, que no tiene por qué pasar nada, o que sería poco probable.

Pero, héteme aquí que el tiro salió por la culata y sufrís un resbalón que da con vuestras reales posaderas en el botsuano suelo.  Tenéis un problema serio, Majestad, y difícil de explicar. Vuestra corte va a tener trabajo para recomponer vuestra, hasta la fecha, bien ganada imagen. Y ya sabéis lo que es España, qué os voy a contar. Uno trabaja y trabaja durante años y acaban por despedirle por un error cometido a última hora sin tener en cuenta todo lo que lleva años aportando. Yo, personalmente, reconozco vuestras aportaciones, pero esto del safari, perdonadme, no me pareció ni medio bien.

No os merecéis el despido, no hay para tanto, pero si una sanción que conlleve suspensión temporal de empleo y sueldo, acorde con la falta cometida de abandono de puesto de trabajo. Así podéis aprovechar la inactividad para pensar en qué y cómo debe ser una institución como la Monarquía en un estado como España. Como pista, os diré que lo más adecuado es la ejemplaridad. La observación por parte de vuestro entorno de esta virtud, sin duda ayudará a que sea comprendida una institución que, aunque respetada por la mayoría de los ciudadanos, llegó hasta nosotros, no lo olvidéis, de una manera un tanto irregular.

Bien, Majestad, os deseo una pronta recuperación. Mis respetos para vos, y para la Reina cuando regrese a casa.

14 abril, 2012

Los pactos necesarios

Las formaciones políticas en España solo entienden un modo de pactar: el regateo. Este modo de llegar a un acuerdo sobre algo, que sirve para comprar baratijas, o cosas caras, da igual, es el usual entre personas sin otros recursos intelectuales para ganar lo máximo, o perder lo mínimo, en el intercambio. Pero no es el más conveniente en las deliberaciones entre representantes ciudadanos que tienen en sus manos la estabilidad y el futuro de un país.

No se trata tampoco de generosidad o de hacer valer una posición determinada en un momento dado. Podríamos decir ahora que como el PP está en el poder debe ceder menos y el PSOE, en la oposición, más. Ambos están confundidos. Independientemente de la idea (desconocida) que pueda tener cada uno de por dónde ha de ir España en el futuro, su obligación es formar una base de apoyo para que las decisiones que se tomen sean las más convenientes para todos y tengan el máximo soporte. No es lo mismo decidir un recorte necesario con una base de 10 millones de votos que con una de 20 millones.

Esto es lo que no parece entender ninguno. Ambos regatean sobre qué cosas, de las que tienen en sus idearios, se quitan o se ponen en un teórico acuerdo. Y, claro, no es eso. Aquí de lo que se trata es de unir fuerzas para, de una vez por todas, ver cuál va a ser el modo de salir de la crisis y, a la vez, qué y cómo vamos a producir bienes y servicios que incrementen nuestro PIB. El PSOE tiene la obligación de poner todo su empeño en ello, lo mismo que el PP, pero, el PSOE tiene que saber que el liderazgo de la situación le corresponde al PP. El PSOE ya tuvo su oportunidad durante dos legislaturas y le echó a perder.

Si no se hace un pacto de estado en toda regla, lo que se conseguirá será poco más que un listado de recortes protestados por toda la población, un par de huelgas generales más y un periodo de crítica destructiva por parte del PSOE hasta terminar por desgastar al PP y darle la vuelta a una situación electoral basada en el hecho de que el actual gobierno es incapaz de solucionar esta papeleta. Es decir, exactamente lo mismo que hizo el PP cuando el PSOE gobernó. Y, claro, así iremos a ninguna parte.

Esto es precisamente lo que está pasando. Las formaciones políticas se preocupan únicamente del acoso y derribo del oponente (llevan 30 años haciéndolo) y ello nos lleva a no avanzar, a no crecer, a sobrevivir a base de créditos para pagar otros créditos. Nuestra deuda llegará un momento en que sea insoportable y el país irá a la quiebra. Por eso hace falta un gran pacto. España no puede ser rescatada, pesa demasiado en la Europa del euro, pero si puede ser salvada, y con ella la moneda única, si las formaciones políticas se ponen una vacuna contra la estupidez y hacen por una vez lo correcto.

10 abril, 2012

Se necesita líder

Imprescindible tener un buen plan para llevar a este país por otra senda; buena capacidad de convicción para ser entendido y respaldado por los adversarios políticos; buena capacidad de comunicación para explicar a la población el qué y el porqué de las cosas. También serían deseables cualidades como sensibilidad, seriedad y generosidad.

En su momento ZP no supo hacerlo y RJ no estuvo a la altura, se limitó a ver como se desgastaba el adversario. Ahora le están devolviendo la moneda. Tiene mayoría absoluta pero le torpedean por todas partes, y los torpedos, en cantidad suficiente, acaban abriendo vías de agua hasta en los acorazados de más grueso blindaje.

RJ, en sus años de oposición, no tuvo altura de miras. Solo estaba interesado en tomar el poder, aunque para eso España tuviera que llegar al borde del hundimiento. No importaba, él lo arreglaría todo luego. Un poco de culpa a la herencia recibida por aquí y otro poca al desgobierno habido por allá, "et voila", todos conmigo y manos libres para gobernar.

Yo no me puedo creer que el PP no estuviera al tanto de lo delicado de la situación. Ni me puedo creer que el PSOE le hubiera pedido la colaboración seriamente. En estos últimos cuatro años, en los que nuestro país pasó del cielo al infierno sin escalas, falló, como siempre, el sentido de estado de Gobierno y Oposición, y, peor aún, el sentido de estado de las formaciones que les soportan.

Ahora la crisis es más profunda si cabe y yo acuso a RJ de lo mismo que él acusó públicamente a ZP: gobernar en base a ocurrencias.

Sin embargo, opino que la cosa tiene remedio si nos ponemos a trabajar todos de verdad en ello. Por eso, desde este discreto foro, pido a Mariano Rajoy, Presidente del Gobierno de España, que lidere las acciones necesarias para sacarnos de esta situación. Tiene todo mi apoyo si lo hace con todos y para todos. Pero debe, necesariamente que hacer algunas cosas:

-  Convencer a la Oposición para que colabore

-  Elaborar un documento donde se explique a la población cómo se van a hacer las cosas para volver a la senda del crecimiento, es decir, qué modelo productivo va a tener España en el futuro.

-  Establecer planes de ajuste duros pero con plazos de retorno: Reforma laboral, Sanidad, Educación, Protección social... Pueden tocarse, pero superados los problemas debe revertirse la situación, e incluso mejorarse, pues son los ciudadanos quienes van a hacer el esfuerzo. Todos los ciudadanos, los que votaron al PP, los que votaron a otros y los que se abstuvieron.

-  Imponer, desde ya, a las grandes fortunas y grupos financieros un criterio claro de colaboración para este caso concreto: fuertes cargas impositivas, transparencia fiscal y supervisión de operaciones. Y desde luego, dejar sin efecto la amnistía fiscal. Solo faltaría que quienes escondieron los beneficios se rían de quienes llevamos toda nuestra vida pagando y sosteniendo los servicios de los que goza todo el mundo.

- Explicar públicamente el estado de las cosas conforme se van poniendo en marcha los planes

No confío mucho, no sé por qué, pero tengo la sensación de que es tanta la animadversión que se tienen los políticos y tan grande la desconfianza que existe entre las formaciones, que todos ellos son capaces de dejar que España se hunda en la miseria antes que ponerse de acuerdo para reflotarla. Para ellos es suficiente con echarle la culpa al contrario. ¿No es una pena con la buena ciudadanía que tenemos?

De nuevo reitero mi apoyo al gobierno si de verdad lidera, en lugar de enredar. Pero, por favor hagan algo en serio.

08 abril, 2012

Iglesia terrirorial

La Iglesia no suelta su presa. España es territorio ocupado, un protectorado de Roma en lo moral. Así que la institución hace lo imposible por mantenerlo. No importa si para ello se traspasan las líneas más elementales del respeto por quién pueda ser diferente, pensar diferente, o lo peor, tomar una actitud, o elegir un modo de vida diferente.

El pasado viernes, en una homilía retransmitida por la televisión pública, el obispo de Alcalá de Henares dijo unas cuantas estupideces acerca de homosexuales, mujeres que abortan, relaciones laborales y un sinfín de cosas más (ver discurso a partir de minuto 33). Esto no tendría de malo nada puesto en un contexto de libertad de expresión y de opinión. Sin embargo, la perversión está en hacerlo sabiendo que el mensaje va a ser fuertemente difundido y que va a crear una polémica seria (no quiero ni pensar en una televisión que hiciera algo parecido durante el Ramadán o el Yon Kipur).

Que la Iglesia piense como piensa de estos asuntos no tiene mayor importancia, cada uno es cada uno. Lo malo es que, detrás de esto, hay un intento de influir para que se cambien normas y se modifiquen leyes. La Iglesia cree que en su territorio todo vale y las reglas las marca ella. Y lo malo es que sus adeptos, con tal difusión, pueden llegar a creerlo también.

Ya resulta difícil de digerir desde el punto de vista de la igualdad de derechos que en Semana Santa se retransmitan procesiones, via crucis, triduos y no se cuantos ritos más, por cierto bastante aburridos, para que, encima, un chiflado juzgue a su manera a personas que, entre otras cosas, pagan sus impuestos, que es lo que otorga los derechos en una sociedad.

Entre tanto, el Estado permanece impasible. Como un amante encoñado incapaz de romper el vínculo podrido que le mantiene atado a su querida, aunque sepa que su lugar está con su esposa. Ningún gobierno, ni conservador ni progresista, tomó como objetivo la cuestión de la separación de facto entre religiones y estado. La obligación de los gobiernos de los estados es para con los ciudadanos y para sus demandas y necesidades, no para con las religiones, todas acertadas y verdaderas, según ellas.

La Iglesia Católica forma parte de la sociedad, está claro, y me merece el respeto debido. Pero, independientemente de mi opinión sobre homosexualidad o aborto, considero un abuso de posición dominante la utilización de los medios para mandar a la sociedad mensajes del tipo que mandó este obispo tan peculiar. La libertad de las personas está en mi escala de valores por encima de cualquier tendencia religiosa. Faltaría más.


07 abril, 2012

No dependemos de nosotros mismos

Desde hace ya bastante tiempo España está, lo que podríamos llamar, cerrada por reformas. La Unión Europea exige austeridad presupuestaria y reducción del déficit. Esto es algo  difícil porque el PIB, debido a la austeridad, se va a reducir y, como el déficit se calcula en porcentaje sobre el PIB, pues no será posible, casi seguro, llegar al objetivo marcado. Por otra parte, cada día tenemos que pagar más intereses por nuestra deuda, lo cual hace que el dinero tenga que ser empleado en esto en lugar de ir a otras partidas más productivas y reactivadoras de la economía.

Este estado de intervención es la consecuencia de las políticas equivocadas de los últimos veinte años, centradas en el corto plazo (construcción y obra pública de todo tipo) y en el gasto, más que en la consolidación y en el crecimiento pausado y seguro. Pero de nada sirve llorar sobre la leche derramada, solo que conviene no olvidarlo para recordarles a los partidos políticos, especialmente a los grandes, que nuestra situación es consecuencia de sus decisiones, y por lo tanto, su responsabilidad.

Esto era así con ZP y es así también con RJ. Y las medidas que se le están imponiendo al gobierno actual, con toda seguridad, son las mismas que las que se impondrían a un teórico gobierno socialista. Por eso no puedo comprender por qué nadie en el PP dice la verdad: "nos lo imponen" ni nadie en el PSOE hace lo propio: "a nosotros nos harían hacer lo mismo".

El mensaje que llega de Europa es que cada país tendrá las prestaciones de bienestar que se merezca según lo que sea capaz de aportar al PIB de la eurozona. España lo pasará peor que Italia porque esta aporta más, aunque también debe mucho más, pero creo que los dos países saldrán, heridos, pero saldrán. La pregunta del millón es: ¿cuándo?

La postura actual de Alemania y Francia es más que clara: "lo de Unión y Europa está muy bien, pero lo nuestro no lo taca nadie".  Lo cual es un error garrafal, pues ellos crecen a costa de nuestro decrecimiento, lo mismo que un tumor, que se hace mayor a costa de los órganos adyacentes, a los que inutiliza para, al final, acabar desapareciendo el mismo.

Siempre digo que la crisis no la crearon los bancos, sino quienes hacían las leyes que les permitían maniobrar sobre bases falsas. Y esto es lo que está pasando ahora en Europa. Alemania y Francia se niegan a cambiar el sistema porque ellos todavía resisten, aunque sea fagocitando a sus hermanos. A ellos los respetan los "mercados" porque todavía tienen de donde sacar con nosotros.

La crisis de la deuda se frenaría de inmediato si el BCE comprara deuda de los países en dificultades. Puede hacerlo. La Reserva Federal de USA lo hace, únicamente dan unas cuantas vueltas más a la máquina de hacer dólares y ya está. Pero el BCE no es verdaderamente un Banco Central, es un fondo común sujeto a las indicaciones de los países poderosos de Europa y de quienes controlan a estos países y, aunque pueda, no lo hará si no se lo ordenan.

Por todo esto, nuestro futuro, y el de Europa, se juega en las elecciones francesas y más adelante en las alemanas. Ni en un país ni en otro están muy contentos con Nicolás y Ángela. Y los socialdemócratas tienen el hacha afilada y otra idea de cómo tiene que salir Europa de esta, que es con políticas expansivas de crecimiento, como está haciendo USA, que ya está a flote. Si a esto unimos una legislación acertada para el sector financiero, que marque bien los límites, tal vez Europa también sacará la cabeza del agua.

Así que, no perdamos el tiempo en criticar las medidas adoptadas. El gobierno de España es un mero pelele, como lo era el anterior, eliminado en las urnas porque lo hizo mal. El partido se juega en otra parte. Esperemos que el resultado nos favorezca y no bajemos a segunda.

05 abril, 2012

Los presupuestos están mal

Ni los he leido, ni pienso leerlos. Están mal. Incumplen lo más fundamental para que un país salga del agujero en el que está metido. Se reduce la aportación a la investigación científica y técnica.

Entiendo los recortes en todos los ámbitos menos en este. Pero esto es España y, claro, no podía ser de otra manera. Políticos, empresarios, sindicatos y todo agente social que se precie, estima que la investigación científica y técnica no sirve para nada, o que primero son otras cosas... Burros, y mil veces burros.

Lo importante es subvencionar a la agricultura, a los partidos políticos y sindicatos, mantener el PER, seguir sosteniendo a la Iglesia católica, dar dinero a fundaciones estúpidas que no se ocupan de nada, a hermandades, a cofradías, al fútbol, a bancos arruinados y a mil cosas más carentes de sentido. Porque, claro, esto es España.

Ni Suárez, ni González, ni Aznar, ni Zapatero, ni Rajoy ni nadie que haya pasado por la política en España tuvo claro algo tan elemental como que, para elevar el nivel de nuestro país, hace falta inversión en investigación científica y técnica.

En todos las familias se tiene claro que se recorta incluso de lo destinado a la alimentación, pero que no se reduce ni un ápice lo que se destina a la educación y el desarrollo de los hijos. Ellos son el futuro, y vale la pena comer un poco peor.

España siempre fue un país subdesarrollado en el campo científico. Hemos tenido en estos últimos veinte años dinero suficiente para romper con ese estigma. Pero fuimos gestionados por incompetentes incapaces de ver más allá de sus narices, y así seguimos. Qué pena

31 marzo, 2012

La oportunidad de UP y D

El partido de Rosa Díez tiene en Asturias una oportunidad estupenda de mostrarse en público. Una papeleta difícil, pero, a la vez perfecta para dejarnos ver de qué es capaz este nuevo partido, que parece que empieza a ilusionar a muchos, pero que mantiene a otros a la expectativa.

En Asturias, UPy D tiene la llave de la gobernabilidad y su voto puede decidir el signo del gobierno regional. Lo malo es que, haga lo que haga, va a tener las críticas de al menos la mitad del electorado. Un solo voto de diferencia decantará hacia la izquierda, o hacia la derecha, el "sexo" del ejecutivo asturiano.

Yo no creo que UP y D tenga obligación alguna de apoyar, por ideario, a una u otra opción. Pero la obligación de explicar perfectamente a los ciudadanos el sentido de su voto sí que la tiene. UP y D debe decir alto y claro a quién, y por qué, va a dar el gobierno. Esta es su gran oportunidad de demostrar la madurez y la talla política de las que presume en su discurso.

Sea así, pues. Estamos esperando esa explicación, y una persona tan experimentada como Rosa Díez lo sabe bien. Aquí se juegan gran parte de su futuro. Qué bueno es, a veces esto de la política, que te brinda oportunidades de demostrar ante los electores tu talla real. Ojalá lo hagan bien y lo expliquen mejor. Porque lo que sí sería un tremendo error es ejercer la abstención y obligar a esta castigada autonomía a ir de nuevo a las urnas.
Medidas anticrisis  ZP y RJ

No sé si todavía hay quien cree que esta crisis de nunca acabar fue provocada por las prácticas financieras, pero si es así, creo que está en un error. La crisis vino como consecuencia de malas prácticas financieras, pero permitidas por las leyes. Luego, si las leyes hubieran sido las adecuadas, no habría habido tales malas prácticas, y por lo tanto, tampoco crisis. Así de sencillo. Claro, las leyes son cosa de los políticos, o así debería ser. Por eso ellos son los responsables.

Ahora nos enfrentamos al gran problema: ¿Cómo se reconduce una situación como la actual? Y volvemos a errar el tiro. Se aportan sobre todo soluciones financieras, en lugar de soluciones políticas. Europa está en crisis, y Alemania también, sin duda. La crisis es política, no financiera y las soluciones a tienen que venir de políticas unificadas de profundidad.

Sin embargo, toda la pleiade de cabezas pensantes en Bruselas, está formada por meros técnicos financieros. Ni una sola cabeza política que ejerza un liderazgo en la dirección adecuada. Se exige a los países miembros que pongan en marcha medidas económicas de restricción, de contención, de recorte, de que sé yo que cosas... Pero nada de política.

Claro, esto hace que los robots al mando, ZP antes y RJ ahora, queden a la altura del betún ante sus conciudadanos. ZP hizo una reforma laboral, RJ la criticó, el nunca la haría, decía. ZP habló de una amnistía fiscal y de subir impuestos, RJ clamó ante todo micrófono que se le puso en la boca en contra de tales medidas. Y ahora nuestro robot presidente de la serie RJ hace lo mismo que la serie antigua ZP. Es normal, no tienen más que esas alternativas. Es lo que tiene lo del dinero, que son habas contadas.

No quiero parecer pesimista, pero casi creo que lo mejor es dejar que esto se arregle solo. La situación se me asemeja a un ejército de médicos de hace unos siglos alrededor de un enfermo discutiendo entre ellos que si una sangría, que si sanguijuelas, que si cataplasmas, incluso uno habla de trepanación. En plena discusión subida de tono, el enfermo se tira un sonoro, fétido y aliviador pedo... Ya se encuentra bien.

Los médicos ahora empiezan a discutir sobre la causa de tal asqueroso olor, y discuten y discuten y discuten,... como si fueran expertos económicos en Bruselas. Qué pena.

27 marzo, 2012


Ciudadanos sin representación

El 45 % del electorado en Asturias, y casi el 38% en Andalucía, decidió no acudir a la cita para elegir su representación autonómica. Estos niveles de abstención dejan ver el desencanto de la sociedad con la gestión de sus representantes y ponen en primera línea el problema de la confianza en la clase política.

No conviene hacer análisis simplistas sobre las causas de la alta abstención. Hubo quien intentó explicarla con el peregrino argumento de que la noche anterior se había cambiado la hora. Los partidos deben reflexionar sosegadamente al respecto, pero no deben caer en el error de buscar la causa en factores externos. La autocrítica es lo más conveniente en este caso.

El electorado español es fiel, como puede verse por la repetición de resultados en las dos comunidades. En Asturias el fenómeno de Foro se mantuvo en niveles similares a los de hace un año y en Andalucía la tan cacareada mayoría absoluta del PP no se materializó como esperaban en Génova, a pesar del desgaste evidente del PSOE. Pero lo más serio de los resultados es que alrededor 40 % de las personas con derecho a voto no están representadas.

Quienes nos abstenemos lo hacemos por causas diferentes. Algunos están sencillamente desencantados: da igual quien gobierne, todos lo hacen mal; otros están cabreados: la corrupción y la mala gestión de los gobernantes les parece intolerable; y otros pensamos que el sistema está algo obsoleto y que no se puede votar con una ley electoral a todas luces injusta y arcaica.

Estos comicios fueron solo un test. No quiero imaginar lo que podrían ser unas generales dentro de tres años sin haber salido de la crisis y sin una oposición que genere expectativas. La fidelidad del voto del PP empezará a resquebrajarse y muchos, hoy fieles, pasarán a la abstención, con lo cual, suma y sigue.

¿Tendrá que ocurrir algo semejante para que los grandes partidos se den cuenta de que hay que hacer algo? O se pondrán de acuerdo para garantizar buen gobierno, honestidad en la gestión y una ley electoral que permita una representación en el parlamento más acorde con la realidad de la sociedad española. El tiempo lo dirá.

24 marzo, 2012

Ganar a cualquier precio

Sostengo continuamente en este blog que lo que realmente les importa a los políticos es el poder: conseguirlo o perpetuarse, y para ello son capaces de hacer cualquier cosa sin importar el precio que tenga. Lo que importa es el resultado. Esto tiene una segunda derivada: los ciudadanos, de los que se nutren en votos y en dinero a través de los impuestos, les importamos un bledo.

El Partido Popular, o Rajoy, no lo sé, ha tomado la decisión de no publicar los presupuestos generales hasta el 30 de marzo. Una vez pasadas las autonómicas de Andalucía y Asturias, saldrá la guía económica del estado español. El problema es que el retraso en dos meses de este trámite ha generado una serie de dudas en el exterior sobre la capacidad de recuperación de nuestra economía; dudas que tienen un coste enorme: nuestra prima de riesgo se ha disparado otra vez y los especuladores piden más por prestarnos dinero. Esto no representa más que algunos miles de millones, poca cosa.

La decisión tomada, a pesar de conocer las consecuencias, califica a Rajoy y a su gobierno directamente como unos irresponsables ante los ciudadanos. Y esto sí es una irresponsabilidad, palabra desgastada en el lenguaje de la casta política para calificar cualquier cosa contraria a sus intereses y favorable a los del adversario. Es la misma irresponsabilidad que la de un padre que juega a las tragaperras el dinero para que sus hijos estudien, por ejemplo.

Lo malo de todo esto es que, estoy completamente seguro de que si en el mismo caso estuviese el PSOE, o cualquier otro partido que se dice honrado, o de izquierdas, o del ciudadano, o cualquier otra estupidez, haría exactamente lo mismo. Lo importante es el poder, el precio es secundario. El día que Rajoy, Rubalcaba, Cayo Lara, Rosa Díez y todos los demás a coro en el Congreso juren ante La Constitución cambiar de estrategia, puede que les crea. Entre tanto continuaré en mi posición.

Hace unos días aquí en Asturias, oía a una señora hablar con otra de política simple. "Yo no voy a votar", le decía: "A quién, si son todos iguales", aseveraba. La otra le respondía: "Es verdad". Y eso es lo malo, que es verdad, que la gente los tiene en el punto de mira. Ahora solo falta que les abandonen a su suerte en las urnas y que los colegios queden desiertos, a ver si de una vez empiezan a trabajar para nosotros, El Pueblo.

18 marzo, 2012

Maniobras de despiste

Todos los medios de comunicación están centrados en el debate superficial y dual. Las elecciones en Andalucía y en Asturias están próximas y hay que calentar el ambiente. Interesan declaraciones incendiarias, o abstractas, o sin sentido, pero que generen controversia y discusión en la calle; que hagan que la gente se excite y deje de pensar en los problemas de fondo, que desde luego no son los derivados de cuáles sean los resultados electorales en las Comunidades en disputa.

Los medios saben perfectamente que lo que a los españoles nos encanta es el debate bipolar: izquierda vs. derecha, Real Madrid vs. Barcelona, PSOE vs. PP, copago vs. gratuidad... Que entramos rápidamente al trapo y entonces es cuando nos desviamos de los problemas importantes. En España siempre se da prioridad a lo urgente y acaba por no trabajarse nunca en lo importante. El poder político también está centrado en esto: a todos les conviene posicionarse en lo urgente.

Normalmente, en un estado con una sociedad civil sólida, siempre se elevarían voces que centrarían los problemas y mantendrían vivo el debate sobre aquello que es realmente relevante para la resolución de los problemas de la sociedad. Pero tampoco. Es como si todo el mundo estuviese anestesiado. No se oyen esas voces. No se si porque no las hay o porque no tienen sistemas de amplificación. Tal vez a los medios de comunicación no les interesa. No lo sé.

En absoluto es relevante para el país que las elecciones autonómicas del 25 de marzo las gane uno u otro; que se debata sobre el copago sanitario y que este termine, o no, por imponerse; o si la prima de riesgo sube o baja; o si la subasta del tesoro... El problema principal de España no es ni siquiera el paro; este es solo una consecuencia. El gran problema de la sociedad española es que no es capaz de generar actividad para ocupar al conjunto de su población.

Esto lleva siendo así desde siempre. Es como un estigma. Desde España se generaron hace más de cincuenta años flujos migratorios, sobre todo de mano de obra poco cualificada. Ahora vuelven a generarse. Por el momento empiezan a marcharse los más preparados, pero, a medida que se terminan las prestaciones por desempleo, las ayudas y los ahorros, terminarán por hacer las maletas millones de personas: mano de obra simple. Este es gran asunto y el gran drama nacional.

Hace falta un gran pacto social y político para trabajar incansablemente aportar una solución. Definir qué actividades se generan y cómo. Ya no vale con levantar edificios. Hay que hacer algo diferente, y lo más difícil: que se consuma en el exterior. Y hasta que no nos pongamos a trabajar en esto de verdad, con la seriedad debida, no conseguiremos sacar a España de este pozo en que está metida a causa de la incompetencia de sus gobernantes, de la pasividad de sus empresarios y de la debilidad de su sociedad civil.

17 marzo, 2012

Reparto de cargos

Cada vez que hay un cambio de gobierno, igual da que sea a nivel estatal, que regional o que local, siempre se produce el mismo circo: el reparto arbitrario de cargos.

Esta vez es al máximo nivel, pues ha cambiado el gobierno del estado. Por eso, los cargos repartidos son más codiciados. Y por eso mismo, las críticas recibidas son acorde con la importancia del asunto. Se reparten sillas en los consejos de administración de empresas participadas por el estado, o puestos de gestión en organizaciones y entes gubernamentales diversos. Todos más que bien pagados, claro.

Siempre sostuve que la derecha gobierna con más desparpajo que la izquierda. Le importa menos adoptar medidas impopulares y también le importa menos la opinión pública una vez obtenido el poder. A partir de ese momento, van a lo suyo. La izquierda también va a lo suyo, faltaría más, pero es algo más pudorosa en algunos aspectos.

El reparto de cargos corrobora m teoría. A la derecha no le da vergüenza colocar a la familia; la izquierda no llega a tanto, coloca a amigos y conocidos. Claro que desde un punto de vista práctico siempre se controla mejor a un marido, a un cuñado o a un hijo que a un amiguete.

Nunca pude entender por qué se hace esto. Este mercadeo produce sonrojo. Tendría sentido que se colocara a personas con alto nivel competencial en los puestos en cuestión que garantizaran un buen desempeño: altos funcionarios, profesionales cualificados, etc... Pero es que no es así, ni lo es ahora, ni lo fue nunca. Los puestos ocupados ahora por familiares incompetentes, estaban antes ocupados por amigos incapaces.

Parece mentira, que con la crisis que dicen que estamos pasando, aún quede dinero para mantener, y de qué manera, a tal cantidad de parásito.

 El próximo día 25 hay elecciones en Andalucía y Asturias. Y la gente va a ir a votar... Increíble, de verdad. Yo lo siento pero no puedo. Me niego a fomentar con mi participación esta orgía de necios revolcándose entre excrementos.


15 marzo, 2012

Ayuntamientos y deuda

Podemos distinguir entre dos clases de ayuntamientos: los morosos y los que no lo son. Más del 60 % de los municipios españoles deben dinero a sus proveedores. En total las cifras están en el orden de 30.000 millones de euros a 31/12/2009. Ahí es nada.

De los aproximadamente 8.000 ayuntamientos españoles, 5.000 están endeudados. Pero no se puede hablar de deuda conjunta. Madrid, con casi 7.000 millones explica más del 20% del total y debe 8 veces más que el segundo en el ranking, Valencia, con algo más de 800 millones. Madrid debe el doble que Valencia, Barcelona, Málaga, Sevilla, Córdoba y Murcia juntos, que suman algo menos de 4.000 millones. Y a mi que ese tal Gallardón me parecía listo. ¡¡¡Santa Madonna!!!

Los datos que manejo y que traduzco a números gordos son públicos y corresponden al cierre de 2009. Cualquiera puede encontrarlos en las páginas web de los periódicos, y se citan fuentes oficiales que los avalan. Lo que me hace pensar que estamos gobernados por incapaces que, sabiéndolo, no ponen freno desde mucho antes a esta orgía de gasto incontrolado.

Ningún ayuntamiento debería gastar más de lo que ingresa, ni debería permitirse el lujo de no pagar a sus proveedores más allá de los plazos establecidos por las leyes. Hacerlo de otro modo es una aberración. El gasto descontrolado de las administraciones en bienes y servicios generó la activación de las empresas para cubrir esta demanda. Pero fue una burbuja, como todo en esta pobre España.

El gobierno va a poner créditos a disposición de las administraciones locales para que paguen a sus proveedores. Pero, aunque recuperen lo que deben, lo que nunca va a devolvérseles es la actividad. Eso desapareció para siempre y van a tener que buscarla, desgraciadamente, en otra parte.

La parte buena es que hay 3.000 municipios bien gestionados. Eso deja un rayo de esperanza entre tanta desgracia. Pero, con toda seguridad, los megalómanos como Gallardón y compañía, no van a tener la humildad de preguntarles cómo lo hicieron.

Y luego están las diputaciones, cabildos y demás inventos, que deben más de 5.000 millones.

¡Mi madre! Qué país tenemos. Y seguimos discutiendo que si PSOE, que si PP, que si qué se yo... Pobres de nosotros si no empezamos a meterles caña a esta panda de indocumentados.
Fútbol y deuda

Que en una sociedad como la española se vean con buenos ojos las cifras, fuera de toda racionalidad, que se mueven en el fútbol, dice mucho del tipo de sociedad de la que estamos hablando. Una sociedad rara. Sí, rara, esa es la palabra adecuada. España es una sociedad rara.

A cualquiera por la calle le oyes hablar de la hermosura del juego del Barcelona o de la eficiencia del Madrid. Cualquier ciudad se siente orgullosa de tener un equipo en primera división, o en segunda o en tercera, depende de sus aspiraciones. Todos nos sentimos orgullosos de tener una selección campeona del mundo. Faltaría más.

Sin embargo, nadie se pregunta si los equipos (las empresas) están o no saneados, o si este país puede permitirse una liga profesional del nivel de la que tiene. A nadie le preocupa lo que deben los clubs de fútbol a hacienda o a la seguridad social. Nadie se da cuenta de que si se impidiera jugar el domingo a quienes no estén al día con sus pagos al estado, apenas unos pocos partidos podrían celebrarse.

Si cualquiera de nosotros, los ciudadanos de a pie, o cualquier pequeña empresa, no está al día en sus obligaciones de pago a algo tan serio como hacienda o la seguridad social, tendríamos un problema serio, seríamos multados y si llega el caso procesados. No entiendo que tienen los clubes de fútbol para ser inmunes a estas acciones legales.

En el fútbol anidan desde empresarios que diversifican su capital, hasta mafiosos, pasando por constructores grandes y pequeños, macarras, unos cuantos gamberros y algunos, pocos, amantes de ese deporte, que son gente honrada y trabajadora.

Hace nada, se dijo a España en Bruselas que debía reducir el déficit en otros 5.000 millones. Lo cual estaría resuelto si mañana los clubes de fútbol pagasen lo que deben al estado. Este dinero tiene que ser exigido de inmediato, y si no lo hay tendrá que dejar de haber competición. Pero ya está bien de cachondeo y de inmunidad.

Quienes pagamos nuestros impuestos estamos ya hasta el gorro de mantener a parásitos. Que paguen ya, o si no que vayan a la cárcel, que es lo que procede en estos casos. ¿Vería bien esta sociedad rara que se apretaran las clavijas a los clubes, aún a riesgo de que desaparecieran? No lo sé, pero, a riesgo de ser raro, yo no solo lo vería bien, sino que lo deseo fervientemente. A ver si nos espabilamos de una vez.

11 marzo, 2012

¿De verdad conviene una huelga general?

Parto de la base de que los Sindicatos tienen todo el derecho a convocar una huelga general si así lo estiman. Sin embargo no estoy seguro de entender muy bien las razones por las que convocan esta. Hablamos de un asunto que, en una situación delicada de la economía nacional,  va a costar muchos millones de euros, amén de el caos que se genera, la tensión social y la pésima imagen del país en el exterior.

Parece claro, eso sí, que la reforma laboral ha dado un tajo a determinados derechos adquiridos, que no luchados. Me refiero a la reducción de las indemnizaciones, y más en concreto a los famosos 45 días por año. Este derecho fue algo con lo que se encontraron nuestros Sindicatos en el primer momento en que asomaron de nuevo la cabeza a la legalidad. Los 45 días, según todos los indicios, fueron aportados a los trabajadores por el aparato sindical franquista.

No es que sea malo que despedir sea complicado, pero entiendo que derechos laborales son otras cosas, no únicamente las indemnizaciones por despido, que es lo que se oye mayormente por la calle como causa mayor de una razonable convocatoria de huelga. Puede que los Sindicatos no estén explicando suficientemente las verdaderas causas de la llamada al paro, o estén disfrazándolas.

Por lo que parece, más que una pérdida de derechos individuales de los trabajadores, con esta reforma hay una pérdida de control por parte de los Sindicatos en la negociación colectiva. Las empresas van a poder desvincularse, si así les conviene, del convenio sectorial, previo arbitraje en el que las centrales van a tener poco que rascar.

Insisto en que me parece completamente respetable la convocatoria, están en su derecho sin ningún género de dudas. Pero las Centrales Sindicales harían bien en explicar la causa última de la misma sin acudir a recursos propagandísticos de otras épocas.

Esta sociedad ya maduró lo suficiente para poder asumir la verdad de las cosas. Partidos Políticos y Sindicatos tienen una cierta tendencia a disfrazarnos la realidad. Deberían todos ser algo más cuidadosos y darse cuenta que los ciudadanos que sostenemos la estructura del país, que les sostenemos a ellos en definitiva, hace tiempo que dejamos de ser estúpidos y queremos que se nos digan las cosas como realmente son.

04 marzo, 2012

Madrid, Madrid, Madrid...

Otra vez el PSOE de la capital nos da un ejemplo de lo que no debe ser en política. Tomás Gomez continúa al frente de una agrupación que cosechó un correctivo electoral de los que hacen historia. Debería darle vergüenza a él y a sus correligionarios. Lo que están haciendo es sencillamente resistir a cualquier precio con el único objetivo de seguir comiendo en el pesebre.

No es que me preocupe que en Madrid gane la Sra. Aguirre. Probablemente sea lo mejor para esta comunidad a la vista de lo que hay como alternativa. Pero sí me preocupa que, para el PSOE, desde los tiempos de Tierno Galván no hubo más que un desierto pedregoso, con un único oasis en el camino, Joaquín Leguina, que pronto se secó.

Lo que sí me intranquiliza siempre es que la perpetuación en el poder de cualquier formación la lleva a creer que todo lo que hace es correcto, y gobierna en la autocomplacencia hasta dejar la cosa hecha unos zorros: veáse el caso de Castilla la Mancha, Andalucía o Asturias en el casillero socialista y Valencia y Murcia en el Popular.

En Madrid pasará lo mismo. No se puede ser infinitamente competente, por lo que es de esperar que el PP empiece a gobernar con el estupidiario en la mano, y cuando esto ocurra la opción socialista será ni más ni menos que Tomás Gomez (Dios nos ampare). ¿Es que en el PSOE no se dan cuenta de nada? Nos hacen falta partidos sensatos en la izquierda, en la derecha y en el centro.

Por qué no empiezan (todos) a hacer las cosas bien en su propia casa y a democratizarse un poco, como les obliga La Constitución para, de este modo, hacer entrar de nuevo en política a ciudadanos valiosos en lugar de mantener a pesebreros y lameculos. Este país no merece tanta mediocridad. Madrid gobernada por Esperanza Aguirre con Tomás Gómez como oposición... Panorama aterrador.

28 febrero, 2012

Desamparo

La peor sensación que puede tener una persona, y me atrevería a decir que cualquier ser vivo capaz de percibirla, es la de desamparo. Es obligación de los padres amparar a los hijos siempre que lo necesiten. La familia ampara a sus miembros. El grupo nos protege. Nos sentimos amparados cuando no estamos solos. El estado, como cumbre de la querencia social del ser humano, nos procura amparo; hace que nos sintamos seguros.

Las situaciones económicas difíciles provocan un acrecentamiento de la desprotección de quienes menos tienen, de quienes dependen del gasto social para poder tener algo tan simple como un cobijo o un poco de alimento para sostenerse. Cuando el gasto social desaparece, solo la caridad puede ayudar a las personas necesitadas. Pero la caridad es mala compañía porque es dependiente de la voluntad de personas e instituciones que la realizan. Es mejor una regulación gubernamental del amparo social.

La crisis y el paro van a llevar los índices de pobreza a cotas elevadas y crecientes, al menos durante un tiempo. El estado, el Gobierno, la Sociedad Civil en general y las instituciones no deben mirar para otro lado ante este hecho. Cualquier tipo de gasto que pueda ser reducido debe serlo; es lo lógico en este tipo de situaciones. Sin embargo debe tenerse mucho cuidado en las partidas de gasto social destinadas al mantenimiento de la más mínima dignidad humana.

Nuestro país tiene que cumplir con el pago de la deuda emitida y con sus compromisos internacionales. Pero los gobernantes no deben perder la perspectiva de que las personas más desfavorecidas  son un material enormemente sensible. Se puede prescindir de cualquier cosa, pero debemos obligarnos a nosotros mismos a permitirnos el lujo de gastar lo necesario para que nadie duerma en la calle o padezca desnutrición. El estado tiene la obligación de dar amparo a los más necesitados. 

25 febrero, 2012

La deuda de la Administración

Las múltiples administraciones españolas deben miles de millones a proveedores. De estos, a su vez, dependen un montón de puestos de trabajo que, si no se perdieron ya, se terminarán por perder en esta debacle de la actividad general del país.

Que las Administraciones no puedan pagar tiene que ver con la gestión del dinero que los ciudadanos pusimos a su disposición pagando los impuestos que marcaba la ley. La gestión del dinero estuvo, y está,   en manos de aquellos que elegimos para que lo hagan. Estos representantes tenían y tienen la obligación de gastar el dinero de modo que sea lo más beneficioso posible para quienes lo ponen, es decir, sus conciudadanos.

Pero, en realidad, el dinero se gastó en aquello que pudiera otorgar más votos en las siguientes elecciones, sin mirar si la caja quedaba vacía o el endeudamiento superaba la capacidad de ingresar. El dinero se gastó en sostenerse en el poder. No importaba hacer aunque aeropuertos sin aviones o sin sentido, ni quese mantuvieran PERES y se inventaran ERES, o se levantaran "palacios" de congresos o "palaus" de cualquier cosa, o "museus" de estupideces o estatuas de próceres procaces.

El dinero se gastó mal y ahora vienen los ajustes. Y otra vez el pobre ciudadano a volver a pagar para tapar los agujeros, para sostener a los pobres parados generados por el pinchazo traumático de una burbuja que nunca debió haber existido. Y otra vez la administración desde su chulería aplaza pagos a proveedores y pide descuentos. Claro, para eso es la Administración. Como si fuera un Leviatán con vida propia.

La Administración no es nada. La administración la pagamos los ciudadanos no funcionarios. Qué se entere todo el mundo. Desde el Rey hasta el último oficinista está pagado con nuestros impuestos, así que a ver si se pone aquí todo dios a trabajar en lugar de a pedir. Y a ver si quienes administran se ponen las pilas y se enteran de que el dinero que manejan no es suyo. Que algunos ya empezamos a estar más que hartos de que se nos chupe la sangre.
Urdangarín

Me había jurado a mi mismo no escribir nada sobre este asunto, pero no me puedo resistir. Increíblemente es portada en todos los medios de comunicación.

 Los medios han llevado el agua a su molino y están consiguiendo virar la atención del público hacia algo que no es gran cosa en sí, pero que les está haciendo obtener beneficios interesantes por audiencia, visitas a webs y venta de ejemplares en papel.

 Cada día me sorprende más la capacidad de estos medios para desviar la atención hacia lo llamativo en lugar de centrarla en lo importante. Porque, en realidad el caso Urdangarín es de lo más simple: un tipo guapo y atlético que se liga a la hija de un rey y se aprovecha de una posición regalada para obtener beneficios económicos a costa de imbéciles dispuestos a pagárselos. Lo malo es que los imbéciles utilizaban dinero público y este listillo lo sabía.

Pues muy bien. Ya está. Un juez lo llama a declarar, él intentará, como no podía ser de otra manera, demostrar su inocencia y, al final habrá una sentencia que determinará si hay una responsabilidad y si se debe, o no, ir a prisión por ello.

Y no hay nada más. Otra cosa es que se le dé vueltas a que si su posición, que si la familia real, que si la infanta, que si el rey, que si el heredero... Da igual. Urdangarín no deja de ser un tipejo que se aprovechó de su posición. Lo mismo que en su momento el famoso Dioni, que se dijo: "joder, si hay un montón de pasta en este furgón, ¿por qué no me la quedo yo?"  Pero este, a la sociedad le resultó simpático y ahora le escuchan filosofar en la tele.

No veo por qué la monarquía puede estar amenazada. En cualquier familia puede haber un yerno chorizo. Yo conocí una, lo que pasa que, aún siendo una familia real, no era una real familia.  El yerno fue a la cárcel y la vida sigue.Si el Iñaki va preso, no pasa nada, cumple, y cuando salga, a su casa.

 Ahora, lo que va a pasar en la Royal Family es se van a sentir un poco más vigilados por la sociedad. Una sociedad algo harta y que bastante tiene ya con la crisis, como para que unos vivillos saquen beneficio de su estatus, en lugar de hacer su trabajo.

Así que, ¡hala! A dejar que el juez juzgue y los reyes, príncipes, principitos, principesas consortos y consortas, allegados y allegadas, a currarselo como todo el mundo que el ojo del ciudadano os vigila. A ver si pensaban que iban a vivir del cuento per secular seculorum.

¿Verdad que la cosa, vista así, no es tan grave?

19 febrero, 2012

TVE

La televisión pública es eso: pública. Esto debe tenerlo en cuenta el nuevo gobierno. La televisión es de los ciudadanos, no de los mandatarios, y debe ser un instrumento para información y entretenimiento de los contribuyentes, que son quienes al final pagan lo que sale de la pantalla a través de los canales de TVE.

La televisión pública no tiene por qué competir por las audiencias. No tiene sentido saber si un telediario es más visto que el de cualquier otra cadena a una hora determinada. Lo que sí lo tiene es que el telediario sea el mejor, no solo por los contenidos, sino por la imparcialidad y la ausencia de sesgo en el análisis de las noticias.

No tenemos por que tener una televisión dirigida a inyectar en la sociedad de manera más o menos subliminal mensajes electorales: quien gobierna parece más listo que el otro, tiene mas tiempo en los informativos, más temas de su interés en los debates... Si el Gobierno cae en la tentación de volver a las andadas es bueno que sepa que quienes nos sentamos a ver la tele, vamos a votar a veces, y además no somos imbéciles.

No nos hace falta que TVE se gaste un dineral en comprar partidos de fútbol, o en mantener unas series que no puede pagar. Para qué competir con canales especializados en deportes o en series. Hay muchas otras cosas para hacer y que cuestan poco dinero, por ejemplo un debate alrededor de una película bien escogida. Recuérdese La clave. Hay casi 100 años de cine, documentales, ciencia, libros, teatro y qué se yo cuentas cosas más. Es verdad que son todo cosas "peligrosas"...

Si hay algo que no se puede pagar, que lo compren otros. El día del partido se perderá audiencia. Pero cuando no haya partido, el telediario de TVE será con toda seguridad el más visto, porque los ciudadanos percibimos que es nuestra fuente de información. Además queremos poder ver una película sin que por el medio nos la corten 4 veces con los malditos anuncios. Solo eso ya garantiza la audiencia que tanto preocupa a los directivos.

Tenemos ahora una televisión que está bastante bien. A ver si el Gobierno no nos la chafa otra vez. Tengo confianza en la inteligencia de Rajoy en este asunto, o quiero tenerla, no sé. Pero sería una verdadera lástima dar un paso atrás. Recorten lo que sea: quiten cuéntame, águila roja, el fútbol o lo que quieran, pero mantengan la esencia, la filosofía, la dignidad. Por favor, hagan lo correcto.

11 febrero, 2012

Juez Garzón. Mis respetos

No tengo ninguna duda de que el personaje es uno de los más admirados por unos, y de los más odiados por otros. No sé si la derecha, en genérico, es quién lo odia, pero no creo; ni la izquierda al completo quien lo admira. La admiración o el odio por Baltasar Garzón, tengo la impresión sale más de las vísceras que del intelecto.

Yo no sé si admiro u odio a Garzón. Es una persona de mi generación, nacida en pleno franquismo y desarrollada en el entorno social complejo de la época. Me identifico con él en cuanto a los conflictos internos que pueda tener a la hora de considerar algo justo o injusto. Si yo estuviera en su lugar también habría ordenado escuchas a los abogados, aún sabiendo que me estaba jugando el pescuezo. Y, con toda seguridad, hubiera investigado los crímenes franquistas.

Mis dudas sobre este hombre están en si su concepto de justicia hubiera sido el mismo para una trama corrupta del PSOE o para investigar crímenes cometidos por el otro bando de la guerra civil, que aunque en mucha menor cuantía, también los cometió y la distancia en el tiempo es la misma. Sin embargo voy a pensar que sí lo hubiera hecho, si se hubiera dado el caso. El juez Garzón siempre me pareció una persona íntegra. No sé, me lo dicen las tripas.

Su gran error fue escuchar a Felipe González y hacer una aparición estelar en política. Uno, antes de entrar en ese cenagal tiene que medir muy bien sus tragaderas. En España, en política, no se hace lo correcto, sino lo que puede producir votos que te perpetúen en el poder. Baltasar Garzón tenía el gaznate estrecho y se tuvo que salir. Pero quedó marcado para siempre.

A este juez hay que agradecerle su trabajo contra la mafia, contra el terrorismo y el contraterrorismo. Metió entre rejas a capos y a asesinos que ponían bombas. Desenmarañó tramas financieras de la cocaína y de los etarras. Hizo mearse por los pantalones a Pinochet, y faltó poco para que lo metiera preso. Digan lo que digan, nadie le puede negar los grandes logros y lo positivo del balance de su carrera, ahora terminada por obra y gracia de sus compañeros magistrados.

Garzón jugó a Robin Hood y, al contrario que el la película, salió derrotado. Porque, en realidad, Robin Hood no era más que un infractor de la ley. Sin embargo no conozco a nadie que se mostrase contrariado al ver que termina ganando la partida.

Puede que Baltasar Garzón haya infringido la ley. No lo sé, no sé de leyes. Pero así debe ser cuando sesudos togados lo manifiestan en su docta sentencia. No obstante, aún siendo así, a mi me hubiera gustado que, como Robin, Baltasar hubiera ganado.

Mis más profundos respetos a Baltasar Garzón, al hombre, y al juez.

04 febrero, 2012

Bien, Sr. Rubalcaba. ¿Qué nos ofrece?

La derrota electoral quebró al PSOE y la reacción no se hizo esperar: un congreso para elegir a un líder. Es lo suyo. Ahora ya lo tienen. Rubalcaba, el hombre que se atrevió a enfrentarse a un Rajoy con todo a favor, ya vencedor antes del combate, es ahora quien va a dirigir el partido. Y yo, desde este rincón de la red, voy a atreverme a preguntarle unas pocas cosas. Seguro que no va a responderme, pero es igual.

Primera pregunta. ¿Por qué se miente en política?

Siempre tuve curiosidad por tener respuesta a esta cuestión. Voy a poner un ejemplo. Durante el primer gobierno de Zapatero, la economía española crecía. Allí estaba Solbes, y ya mandaba mensajes de que determinadas cosas no estaban bien: cheques bebé y otras florituras. Solbes, avezado economista, sabía perfectamente que se avecinaba una crisis financiera, y que en España había una burbuja inmobiliaria. Sabía que la combinación de crisis y pinchazo de la burbuja iba a ser terrorífico para nuestro país. Por qué desde el gobierno no se hizo algo, o al menos no se dijo la verdad. ¿Es que el objetivo de un partido es únicamente ganar elecciones?

Segunda pregunta. ¿Por qué no se aplicaron en ocho años en cambiar el modelo productivo?

La gran masa laboral española rotaba alrededor de la construcción. Sabían perfectamente dónde estaba el límite. Pero dejaron que la cosa siguiera hasta donde aguantara. Tuvieron ocho años para aplicar fondos a la I+D+I y a la investigación científica y técnica. Tuvieron ocho años para subvencionar empresas y proyectos que orientaran al país hacia la fabricación de bienes para venta en el exterior. Tuvieron ocho años para vender a España como un centro técnico y tecnológico de alto nivel en lugar de ofrecer parcelas y adosados con vistas al mar. Tuvieron en definitiva ocho años para convertir a peones y albañiles en otra cosa. ¿Es que no se dieron cuenta de que era cuestión de no mucho tiempo que el paro hiciera presa en millones de personas? O sencillamente no supieron.

Y tercera. ¿Por qué se tiene miedo al avance democrático?

Llevo esperando desde no me acuerdo ya cuando que el PSOE lance el primer órdago a la ley Electoral. ¿De verdad cree que a los Españoles nos gusta votar a una lista, en muchos casos plagada de incompetentes de relleno? Por qué no hizo el partido que ahora lidera nunca esfuerzo alguno para remediar esto. ¿Será que les tiran de las orejas los nacionalistas si se toca esto? ¿Por que en lugar de hacer lo correcto hacen ustedes lo que más favorece sus intereses sin importarles los ciudadanos?

Ya no pregunto más, pero me hace gracia que hoy, en su discurso, previo a la votación en el congreso de Sevilla, haya hablado de las relaciones con la Santa Sede... Dios me ampare. ¿Cuantas oportunidades tuvieron para poner las cosas en su sitio con esta gente?

Apreciado Sr. Rubalcaba. ¿Va a seguir el partido mirándose el ombligo en lugar de orientar las antenas a la sociedad?

Se que soy demasiado duro, pero no se preocupe, sobre el PP mi opinión no es mejor. Lo que pasa que del PSOE, la verdad, esperaba más.

Así que, de momento, mi idea sigue siendo quedarme en mi casa cuando haya elecciones del tipo que sea, y aquí, en Asturias, creo que tocan unas en un mes y pico.

Un saludo
El Papelón del Supremo

Un grupo de personas encontró pertinente investigar los crímenes cometidos durante los primeros años del franquismo. Por ello denunció ante un juez lo que ellos consideraban un genocidio. El juez admitió su denuncia y se puso a trabajar en ello porque encontró fundamentos jurídicos suficientes en la legislación nacional e internacional.

Otro grupo de personas consideró oportuno querellarse contra este juez por haber investigado lo que ellos consideraban que no debía ser removido. Para ello presentó los pertinentes argumentos de ley y otro juez admitió la denuncia y llevó adelante una instrucción contra el anterior.

Todo parece ajustarse a derecho. Imagino que ambos jueces conocen su oficio. Pero aquí está en juego algo más que la parte técnica de si las instrucciones son, o no, pertinentes. Aquí lo que se pone en entredicho es la moralidad del aparato jurídico del estado. El montaje teatral en la sala del Supremo es, sin ningún género de dudas, vergonzante.

Los testigos presentados por la defensa del juez juzgado (Garzón) cuentan lo que vivieron y por qué buscan reparación por parte del estado. Explican que quieren los restos de sus padres o abuelos asesinados por un régimen salido de una contienda civil y que, al no poder obtenerlos de otro modo, deciden poner su caso en manos de la justicia.

Los magistrados del supremo están escuchando testimonios que hacen bajar la cabeza a cualquier bien nacido. Testimonios de cómo personas fueron asesinadas y sus cuerpos tirados en no se sabe dónde. Testimonios ruborizantes para un tribunal que admitió una denuncia contra quien había decidido investigar todo aquello.

Por suerte no viví la guerra civil, pero tengo edad suficiente para que mis padres y abuelos, que si vivieron el periodo, me contasen las atrocidades cometidas en la preguerra, en la guerra y en la postguerra. La venganza y el asesinato eran moneda común en ambos bandos. Pero los ganadores siguieron matando después: es un hecho. Y, aunque no sea un hecho, estoy seguro de que si el resultado de la guerra hubiese sido otro, habría pasado lo mismo: los vencedores hubieran causado miles de muertos.

Creo que nuestro país merece que las heridas se cierren. Que alguien diga alto y claro que ambos bandos actuaron de manera inmoral y salvaje. Y que al final se mire bien la realidad y se concluya que solo hubo perdedores. Porque la guerra no la ganó nadie. Muerto el dictador que obtuvo el poder provocándola, España entró de nuevo en la senda democrática. Todos los esfuerzos de Franco y su gente se fueron al traste pocos meses después de su desaparición.

No pasa nada por hablar de ello, por concluir todos los expedientes e investigar y devolver los muertos a quien los reclame. Y si cualquier día alguien decide encausar por crímenes contra la humanidad a las milicias republicanas, que esto no sea visto como una anormalidad.

Haría bien el supremo declarando nulo el juicio contra Garzón y animando a que se investiguen los crímenes cometidos en aquella época por todos los contendientes. Solo con una iniciativa tal se restañarían de manera definitiva todas las heridas y todos los muertos y familiares descansarían en paz de una vez y para siempre.

29 enero, 2012

¿Quién engañó a Grecia?

Quién está engañando a España y a Italia. O es que tenemos unos responsables económicos tan ineptos que en todos estos años no supieron ver la que se nos venía encima. No me lo puedo creer. El problema tiene que ser más profundo que un mero tópico: el sur gasta alegremente y el norte trabaja. La cigarra y la hormiga. No me lo creo. Qué no nos engañen.

Desde luego la creación del Euro y expansión de la Unión Europea no fue un acto de generosidad de los ricos hacia los pobres. La UE al crecer en territorio hace crecer los mercados donde los países fabricantes ponen con facilidad los bienes que producen. A cambio los recién entrados, como en su día se hizo con España, reciben dinero para modernizarse. Esto genera un cambio hacia una sociedad con más capacidad de consumo, lo que beneficia a los fabricantes principales. Vamos, que todos ganan.

La parte mala es que los países periféricos generan empresas para cubrir la demanda de servicios que se requieren en una sociedad más avanzada. Cualquiera que no sea estúpido quiere tener las mismas facilidades de vida que los alemanes, los holandeses o los franceses. El problema es que eso es caro y para mantenerlo hay que producir y vender cosas en el mercado exterior. Y claro, el entorno más cercano es Europa, donde la posición de liderazgo de las economías fuertes es abrumadora y resulta imposible la competencia.

Así pues solo queda endeudarse para mantener el estado de bienestar, y en eso estamos. Bueno, Grecia ya casi ni está. El problema es que ahora los países centrales no pueden seguir poniendo dinero en fondos de ayuda porque no lo tienen. Y los italianos, griegos, españoles, portugueses, etc... no llegan a pagar su deuda y sufren un empobrecimiento progresivo.

Alemania insiste en un rigor presupuestario casi imposible de sostener: se reducen gastos pero no se produce, lo que genera menos PIB. Por lo tanto hay un círculo vicioso que pone el objetivo casi imposible. Por qué insiste Alemania tanto, no llego a comprenderlo, a no ser que sea para ganar tiempo. Porque más de la mitad de las exportaciones alemanas tienen como destino la UE y si se reduce el consumo, Alemania tiene un problema de dimensiones enormes.

No creo que nadie sepa cómo resolver este embrollo, pero, desde luego la cosa no pasa por el empecinamiento en mantener un sistema económico como el actual, que nos ha conducido hasta aquí. Tal vez tengamos que vivir todos un poco, o mucho peor. Pero a los alemanes también les va a tocar, y de qué manera, porque su deuda es segura y barata, pero enorme, y si no hay crecimiento por falta de demanda, lo van a pasar mal. Claro, que nosotros vamos a estar siempre peor.

Los españoles tenemos inventiva y un idioma que nos facilita las cosas en Sudamerica. Mira tú que vamos a tener que dar la razón a los economistas del siglo pasado que insistían en la necesidad de estrechar lazos con los países latinoamericanos... Otra vez La Madre Patria... Manda huevos.

28 enero, 2012

Paro

Más de cinco millones y el sur más que el norte. No podía ser de otra manera.

Llevamos veinte años de políticas erráticas en lo que se refiere a creación de bienes y servicios: pocos bienes y muchos servicios. La creación de riqueza de un país depende de qué produce y cuanto vende en el interior (consumo) y en el exterior.

No se ha hecho nada para potenciar de verdad la creación de PIB por venta de bienes y servicios al exterior. Las empresas que lo han hecho lo han hecho sin ayuda. El empresario medio español solo piensa en el mercado español. el resto del mundo no existe.

Es labor de los políticos ver estas cosas desde su atalaya. Pero no lo han hecho. Potenciaron la construcción galopante y el problema del campo en el sur lo arreglaron con el PER sin darse cuenta que ambas cosas acabarían por ser contraproducentes. Se hicieron muchas más casas de las que el mercado podía tragar y no se potenció la creación de empresas cooperativas que gestionaran el campo para crear riqueza y empleo en las zonas agrícolas.

Buena la han hecho los elegidos por el pueblo para representarlo. Años y años viviendo del cuento y el país hecho jirones. Y seguimos sin pedirles cuentas de verdad. Seguimos yendo a votar como borregos y discutiendo que si unos trajes o unos ERES.

¿Es que todavía no nos dimos cuenta que mientras no tengan miedo al electorado van a seguir igual?

 Debemos exigir a los políticos que hagan las políticas correctas. No estamos aquí para ver como discuten entre ellos para ganar votos, estamos para presionarles para que trabajen en lo que tienen que trabajar, que es hacer progresar la sociedad que los colocó en su puesto. A ver para qué creen que se presentaron.
Twitter

Un día abrí una cuenta en esa cosa que no entendía muy bien para qué servía. Personalmente me parece una jilipollez decirle al universo web qué está haciendo uno en cada momento, o qué ve, o que siente.

Sin embargo, cuando vi que movimientos sociales en países bajo represión utilizaban este medio y conseguían hacer reaccionar a las masas contra sus opresores, empecé a encontrar simpático esto de decir frases cortas a través de un móvil o de un PC.

Algo que siempre me dio que pensar es dónde está el negocio de este tipo de empresas. Cómo ganan dinero, porque lo ganan, y mucho, y lo ganan a costa de unos usuarios de un servicio completamente gratuito. No lo entiendo, pero me mosquea.

Estos días empecé a oír que iban a censurar mensajes que pudieran estorbar a las autoridades de cualquier país. La traducción, a mi entender era esta. Y, naturalmente, no pasé por ello. Puse mi último mensaje, mandándoles a la mierda y desactivé mi cuenta. Estoy casi seguro de que censurando ganan más. Seguro que hay pasta por el medio.

Yo no necesito que el mundo sepa si estoy cagando o comiendo en un restaurante, pero sí qué haya libertad de expresión, especialmente para quienes están bajo el zapato de dictaduras. Soy, a lo mejor, algo antiguo, pero creo que hice lo correcto e invito a quien me lea a que haga lo mismo. Así que, por mi, que les den...