10 septiembre, 2015

La indecencia

No me canso de insistir en que el motivo principal de que en España se haya producido una crisis mucho más profunda que en el resto del mundo fue la tremenda incompetencia del la parte política del sistema: de los políticos al mando, con nombres propios y de los partidos que los sustentaban y que, por no se sabe qué criterios, los pusieron ahí. Tampoco me canso de insistir en que la causa primera de que no salgamos de la situación es exactamente la misma, lo cual es perfectamente lógico, puesto que seguimos teniendo el mismo sistema generador de ineptitud.

En este país anormal pleno de ciudadanos normales, solidarios y trabajadores, anidan verdaderos enjambres de listillos, insolidarios y vagos. Estos nidos son alimentados por un sistema podrido que premia la capacidad para moverse dentro del mismo en lugar de premiar la honestidad, los méritos personales o lo innovador que se sea. Un ejemplo lo constituye cualquier gobierno; la mayor parte de sus miembros provienen de la propia Administración: abogados del estado, etc... Ello garantizaría que sabrían moverse perfectamente en cualquier parte en la que hubiera que opositar. Sin embargo, lamentablemente para nosotros, el mundo no es así. El único mérito que tiene un buen opositor es cantar los temas mejor delante de un tribunal, pero esto no garantiza su capacidad de innovación, de comunicación, de hablar idiomas, de negociación, etc.

Una vez claro que llevamos una veintena de años gestionados por torpes a todos los niveles, y que esto tiene su origen en el sistema de selección de las personas que ostentan la representación, y que por tanto gobiernan, vayamos ahora a la parte oscura del asunto. Esta gente se mantiene en el poder por el sistema viciado. Este es mantenido sin saberlo por el voto fiel de un electorado obligado a meter una papeleta con nombres que no conoce de nada. Y este voto es fidelizado, en especial por los partidos con verdadero poder, PP y PSOE, mediante la manipulación de la información sensible, de las estadísticas y de los indicadores esenciales. Es decir, mediante la indecencia más absoluta.

Quién haya tenido responsabilidades profesionales en cualquier empresa sabe que a la hora de rendir cuentas se utilizan indicadores reales y hechos objetivos, no índices ficticios y subjetividades, como es el caso cuando los políticos hablan de sus logros. Un ejemplo de esto es decir que en España se crea empleo y que la crisis es algo olvidado. Cuando la realidad es que, si se computan las horas trabajadas, estas son las mismas que cuando el paro estaba en máximos. Es por lo tanto indecente pasar el mensaje de creación de empleo en lugar de asumir que lo que se hizo fue un reparto del trabajo. Si se trabaja lo mismo, se produce lo mismo, por lo tanto lo de la salida de la crisis será para un sector concreto, pero no para los contribuyentes que sostienen el edificio del estado.


El Gobierno machaca a la población con la propaganda (sí, como Goebbels, propaganda). «Esto va bien y solo con nosotros puede continuar en esta senda». Qué es lo que va bien y para quién. La verdad es que es difícil saberlo. Esta orgía de indecencia apunta a una confabulación contra toda la sociedad civil con el único objetivo de conservar las cosas como están, aunque ello nos lleve a la ruina como país y al empobrecimiento más absoluto de la población. ¿Por qué digo esto? Muy simple. Me baso en hechos objetivos. El primero indica para quién se está trabajando desde las élites políticas. El número de ricos creció un 40% en España desde 2008. No es una manipulación, es la realidad. El segundo hecho muestra las consecuencias de la incompetencia de los gobernantes. El 46% de los hogares pasa por dificultades económicas, o sea que llega mal a fin de mes. Este dato estaba en el 13% hace cinco años. Cuidado.

Se puede casi adivinar el futuro sin grandes conocimientos en economía. ¿Es o no es indecente lo que intentan colarnos? Lo intenta el gobierno del PP, lo intenta Mas en Cataluña, lo coló el PSOE en Andalucía, y hasta Podemos en Madrid. Solo quieren el poder para instalarse en la indecencia y vivir a costa del contribuyente. Así de simple. Y no tengo la solución a este problema, ya podía. Lo único que se me ocurre es que habrá que pensarse muy bien a quien se da el voto. Votar con la cabeza más que con las vísceras. O eso, o una abstención del 100 % como protesta, aunque, claro, esto es imposible. Tal vez sea mejor la de utilizar el cerebro. No sé.

07 septiembre, 2015

Los refugiados y la hidra Europa

La avalancha de personas que quieren alcanzar Europa, la Europa rica más en concreto, deja ver las tres cabezas, como las de una hidra, de esta sociedad tan peculiar. Las tres tienen vida propia, las tres pertenecen al mismo cuerpo pero las tres parecen ser independientes. Gobiernos, Población y ONG van por libre. Y hay que aceptarlo así. Pero que haya que aceptarlo no significa que sea fácil de comprender.

Vamos a dejar ya de lado que el hecho de que seamos un conjunto de naciones haga las cosas difíciles por los intereses contrapuestos. Sigamos con las tres cabezas de la hidra: Gobiernos, Población y ONG. Podríamos decir que una cabeza puede regir varios cuerpos, o varios miembros. Uno puede mover sus manos y sus pies de manera independiente y hacer sonar una melodía en un piano. Pero, ¿se puede imaginar un pianista con tres cerebros que cada uno tenga una idea diferente de cómo se debe interpretar una pieza? No. No rotundo.

Ante una situación de emergencia humanitaria, como la que llevamos muchos años viviendo, las reacciones de las tres cabezas son completamente divergentes. Por un lado, las ONG hace muchos años que trabajan en los territorios con problemas: denuncian, ayudan y establecen vínculos con las poblaciones que sufren. Las ONG forman parte de la sociedad civil occidental, y están financiadas por los gobiernos y por la población. Informan debidamente de lo que está pasando y reclaman que se trabaje desde el ámbito político para que las naciones pobres puedan desarrollarse un mínimo. Sin embargo, las otras cabezas parecen no escuchar, y el cuerpo del monstruo sigue serpenteando sin dirección.

La población sabe y aprueba que haya gente que trabaje en el terreno. Las ONG son admiradas y respetadas. Sin embargo se necesita un gran acontecimiento, un escándalo, un impacto directo (la foto del pequeño sirio muerto) para que reaccione. De no ser por esta foto y algún otro detalle, la gente seguiría ajena a todo; al fin y al cabo nada interacciona con su quehacer diario. Eso sí, sale la imagen del niño en la playa, a esta se le unen las del éxodo de un pueblo, y se añade más lo que lleva años en la retina común (inmigrantes ahogados o colgados de una valla, barcos de la muerte...), y hay un estallido de solidaridad repentino en la población. Entonces se empieza a presionar para que se actúe, no antes.

La tercera cabeza sabe perfectamente lo que está pasando, de hecho ella es en parte causa del problema por sus decisiones. Los gobiernos pueden actuar mucho antes. Disponen de servicios de información y de inteligencia que les exponen con toda claridad qué está pasando. Sin embargo, por alguna razón desconocida no lo hacen directamente sobre la raíz del problema; algo que las ONG les están cantando en todos los tonos conocidos. Solo cuando la población presiona se ponen a trabajar. Se podría emplear esfuerzo en la prevención, pero no es visible ni notorio. produce más réditos la solución puntual de los asuntos del momento. A ver si nos aclaramos. Prevenir no da votos porque el trabajo no es visible. Lo mejor es dejar que los problemas casi te ahoguen para tomar unas cuantas decisiones y que parezca que haces algo. La política depende de los electores y los sociólogos saben muy bien cómo hay que hacer las cosas para obtener o conservar el poder. Me reservo mi opinión sobre esta clase de sociólogos. Pero no trabajan por la sociedad, está claro.

Podría decirse que solamente las ONG están encima de la realidad. Que la población y los gobiernos que las mantienen están en otra onda. Que los gobiernos están principalmente entretenidos en dar a la población, a los electores, únicamente aquello que les siga haciendo gozar de su favor. Y que ahora toca ser caritativo con unos cuantos cientos de miles de sirios. Pero Siria, y todo lo que no es Siria y sufre lo inimaginable, sigue ahí fuera, y para seguir. Lo dicho una hidra cuyo cuerpo se mueve de manera espasmódica a golpe de efecto mediático.


02 septiembre, 2015

El elector visceral (o palurdo)

En un sistema electoral como el que tenemos, en el que todo está basado en la estrategia de los partidos, sin sitio para la gente independiente y sin que los candidatos puedan ser elegidos por el pueblo una vez explicadas sus intenciones, se favorece la manipulación del votante. Los partidos, amos del medio ambiente político, plantean una estrategia, normalmente burda, a la búsqueda del voto visceral, del voto palurdo. Un voto igual de válido que cualquier otro, pero que no sería el preponderante en un entorno democrático serio... Pero, claro, esto es España, y aquí las cosas son diferentes.

Para empezar tenemos a un tipo en Barcelona, que manda en la comunidad autónoma, y que, con todo derecho si se quiere, él llama país y nación. Este tipo, Mas, está preñado de corrupción, como todos sus correligionarios, como todo su partido (un partido corrupto hace corruptos a todos sus militantes hasta que lo denuncian o lo abandonan). Es tal el mal olor que despide todo lo que rodea a Convergencia que, casi seguro, el futuro les colocaría en la oposición. Lo que hace su directorio, en lugar de aplicarse un estimulante baño con friegas variadas, es untarse de ungüentos aromáticos para tapar el olor a mierda (higiene pura). Entonces, Más se cubre con la bandera de Cataluña y convence a los incautos de ERC y a otros igual de necios, para ir en una lista trampa a unas elecciones autonómicas que él llama, únicamente para salvar su culo, plebiscitarias.

A Mas, según dice, le basta una mayoría por un diputado para declarar la independencia. Esto imagino que será una broma. Lo mismo, una broma, parece la actitud del tipo de la otra parte del reñidero: Rajoy. Igual de preñado que Mas de corrupción y mandando un partido corrupto hasta los tuétanos, Rajoy huye hacia delante, se envuelve en la bandera de España y dice con voz trémula y emocionada que España no se va a romper. No mientras él mande. Y para ello inviste (o enviste, no se yo) al Tribunal Constitucional de no sé qué capacidades para multar, suspender y unas cuantas monsergas más por si si gallo catalán decide hacer lo prohibido.

¿Pero de verdad alguien puede creerse algo de toda esta patraña? Pues parece que sí. Muchos catalanes van a convertirse en electores palurdos porque van a dar su voto a los independentistas solo porque entraron a su mensaje de que «el oponente es odioso y nos quiere joder». Y del otro lado, cuando lleguen las generales muchos españoles con su voto igual de palurdo van a secundar a Rajoy por su «firmeza y patriotismo con el problema catalán». Todo mentiras por todas partes. ¿Las desmontamos?

Pregunta para el gallo catalán. ¿Por que no planteó el referéndum o unas elecciones plebiscitarias cuando la pasta entraba a raudales en Cataluña? La respuesta es simple y sencilla: porque había un 3% que ya Maragall había denunciado, y claro, la pela es la pela.

Pregunta para el gallo español. ¿Por qué planteó un recurso de inconstucionalidad al «Estatut» sabiendo que era el clavo ardiendo al que se podía agarrar Convergencia cuando las cosas se complicaran? Otra respuesta simple: porque, en un momento dado ser el paladín contra el separatismo le iba a dar muchos votos.

¿Populismo, Peronismo...? Puede que ambas cosas. Los votos de los argentinos que iban para Perón, o los de los venezolanos que iban para Chaves, eran votos palurdos de electores manipulados, como manipulados estarán tanto los que voten con la víscera en las catalanas del 27 S o en las generales de diciembre. Perón y Chaves siguen muy vivos, reencarnados esta vez en Rajoy y Mas. ¿Y qué dicen el resto de partidos? Nada, solo balbucean en medio de una democracia convertida en un lupanar por ellos mismos.

Resulta que tenemos un país con un paro galopante, con una Seguridad Social en dificultades. Un país en el que en una legislatura solo se hizo el rescate de unas cuantas Cajas en bancarrota con cargo al contribuyente por al gestión de políticos garrulos, los mismos que, de un modo u otro nos siguen mandando. Tenemos un país donde todo sigue igual que en el momento inicial de la crisis (salvo los salarios y el valor de la mano de obra española). No se ha hecho nada para transformar España en una nación seria. Pues bien; los electores van a seguir emitiendo votos palurdos a opciones que les manipulan. Entonces ellos, esos tipos, los manipuladores, los gallos, dirán aquello de «el pueblo ha hablado» y seguirán satisfechos en su poltrona mientras dan una larga calada a su habano y un buen trago a su copazo... Y el electorado sacudirá la cabeza como para despertar, sin entender nada.

28 agosto, 2015

Inquietudes

Las personas que huyen de los conflictos son refugiados. ¿Las personas que huyen del hambre qué son? Se trata de hacer una distinción entre refugiados e inmigrantes ilegales. Me pregunto qué tiene de ilegal buscar una existencia menos miserable que la que te condena a la pobreza extrema. De acuerdo que el refugiado, como los sirios en este momento, huyen de la muerte, de la guerra, de la barbarie. Pero no podemos hacer distinciones. Todos ellos merecen ser acogidos por el mero hecho de ser personas en peligro.

Lo que debería avergonzarnos es no querer ver que somos nosotros, los países «ricos», los
responsables de esta huída de la gente hacia nuestro entorno. Vienen porque el primer mundo no quiere comerciar con ellos, solo está interesado en la explotación de sus recursos, tanto humanos como materiales. Es poco inteligente impedir que los países centroafricanos tengan un mínimo de beneficio que permita a la gente seguir viviendo en su tierra. Si no se dan las condiciones básicas para poder llevar una existencia suficientemente digna, sin ninguna duda acabarán en Europa. No hay fuerza que lo pare. Solo el cambio de política.

La guerra en Siria, el Estado Islámico..., el salvajismo en estado puro que hace que millones de personas tengan que huir de su casa, todo ello fue causado por nosotros. Las potencias quieren un medio oriente en permanente tensión. Pero las personas ya no aguantan más. Pasan de dioses, de patrias, de mandatos coránicos. Han llegado a su límite. Solo quieren vivir. Por eso organizaron su éxodo hacia una tierra en la que puede que acaben en un campo de concentración, o algo parecido, pero siempre será mejor que las bombas que matan a sus hijos.

Me causa sonrojo pensar que hay gente que quiere impedir su entrada poniendo muros o mediante la fuerza. El sonrojo es porque me avergüenza tener compatriotas, españoles y europeos, tan simples. Tan simples o tan cobardes. Estos babosos que gritan contra sus semejantes no son más que unos flojos que serían incapaces de un acto de valor como coger lo que puede cargarse al hombro e iniciar la vida en otra parte. No se dan cuenta que no vienen a quitarles nada, solo vienen a intentar vivir. Y lo que no saben estos nazis es que Europa, toda Europa, necesita savia nueva para mantener el sistema de bienestar. Aquí hasta los ultras se olvidaron de engendrar. Seguramente por miedo a lo que les pudieran quitar sus propios hijos. Mentecatos.

20 agosto, 2015

Sobre lo «apropiado» de amamantar.


Nota aclaratoria:
Hoy 21 de agosto, el club Real Avilés, por medio de su directivo Manuel Paulino Fernandez Miranda. Pidió sinceras disculpas por el hecho ocurrido. El rápido reconocimiento de la equivocación y la promesa de máxima sensibilidad en el futuro con este y otros asuntos relacionados con la maternidad y la infancia honran a la persona del directivo y al Real Avilés.

Es de justicia que se sepa la respuesta y que se difunda.

Somos mamíferos. Creo que lo tiene claro todo el mundo. Los mamíferos nos caracterizamos por mamar. Es decir nuestras crías se alimentan de la leche materna durante un periodo de tiempo. Para ello aplican la boca a las mamas de las hembras. Las hembras de los mamíferos tienen mamas, unas más y otras menos, según la especie. Las hembras humanas tienen dos mamas. La principal función de las mamas es dar de mamar. El hecho de que a su vez constituyan un importante ornamento de atracción sexual, bien explicado por la Antropología, no excluye que su función principal sea producir leche para amamantar a las crías en los primeros meses de vida.

Con esto bien claro, me pregunto cuál es el problema que algunas personas ven a que las crías sean amamantadas por las mujeres en lugares públicos. A veces la educación (la mala) y la cultura (también la mala) hacen que las mujeres pasen un mal rato al sentirse incómodas por las miradas o los comentarios de esta gente intransigente, algo estúpida diría yo, que ni tiene en cuenta que en su infancia ellos chuparon teta, y si no lo hicieron fue porque su madre tuvo la desgracia de no poder, o prefirió no hacerlo por alguna razón, tal vez estética (¿?) o tal vez por ignorar lo extraordinariamente bien que les viene a los niños la leche materna y a las madres amamantar.

Pues hasta tal punto alguna gente (gente rara, insisto) tiene problemas con esto que, en algunos países se legisló al respecto y amamantar constituye un derecho. O sea, que una madre le puede montar un cirio a cualquier incauto que se le ocurra recriminárselo, incluso, si la cosa se pone seria, e intentan impedirlo, ponerle una querella judicial en la que el intransigente saldrá con toda seguridad perdiendo. Este derecho en España no existe. Es verdad que amamantar en público no constituye nada prohibido, al contrario, está protegido. Pero no es un derecho, y esto hace que las madres tengan problemas para dar la teta. Problemas reales...

Hace unos días, aquí, en mi ciudad, en Avilés, una mujer estaba con su marido y sus dos hijos viendo un partido de fútbol en el estadio municipal. Un partido de estos de verano con poca gente en las gradas, jugaba el club de la ciudad, el Real Avilés. El niño pequeño, lactante, empezó a ponerse nervioso y a exigir su ración. Había comido no hacía mucho, pero las crías consideran suya la teta de su madre y la reclaman cuando la gazuza les ataca. Ella intentó calmarlo, pero nada. Así que se levantó, y para no hacerlo en la grada, ruidosa e incómoda, se dirigió a una empleada del club, Real Avilés y le preguntó si le podían prestar una silla para ponerse en un lugar un poco apartado a alimentar a su hijo. La empleada le pidió que esperase un momento y se presentó con el delegado del club que le dijo con toda rotundidad que no le parecía apropiado sacar allí el pecho. La chica no contestó. Para qué. Se fue con su familia del estadio a alimentar al niño a otra parte. El Real Avilés la había expulsado de un espacio municipal por querer dar el pecho a un recién nacido con hambre.

Al no ser un derecho, si intentas dar de mamar a tu niño y alguien te lo intenta impedir, no tienes de tu lado la fuerza de la ley. Es verdad que la lactancia es algo recomendado y protegido; y que no está considerada por las leyes como algo escandaloso. Si una mujer se empeña puede dar de mamar a su bebé donde quiera. Pero tiene que tragar si alguien se lo intenta impedir, y discutir y pelear. al final, incluso si interviene la Policía, le van a dar la razón a ella ante el intransigente. Pero tiene que luchar y no puede denunciar a su represor por el hecho de impedírselo. Por esto amamantar tiene que llegar a ser un derecho. No debe haber ninguna duda: una teta alimentando debe ser respetada y protegida en todos los casos.

¿Qué por qué escribo sobre este asunto y como sé de este caso concreto? La mujer que sufrió la vejación fue mi hermana. Ella me lo contó, y yo me puse a pensar no solo en el derecho de amamantar donde se desee, sino en la pertinencia de que en los lugares públicos (estadios, polideportivos, teatros, centros culturales...) haya espacios, pequeños espacios, tranquilos y con lo mínimo para que una madre pueda amamantar sosegadamente a su cría, o cambiarle un pañal, o darle el biberón... En fin. Solo se trata de un poco de sensibilidad. Tal vez si alguien influyente lee esto se lo piense y actúe.




15 agosto, 2015

Hola. ¿Es el ministerio del Interior?

 Medianoche. C vuelve a casa con su perro. La cara lívida y el gesto desencajado. Las manos temblorosas apenas sujetan la correa. El animal, como si lo supiera, camina despacio y lo mira de vez en cuando paciente y, aunque llueve ligeramente no acelera el paso. C se mueve como un autómata, sin importarle la lluvia persistente. Las gotas impactan sobre la pantalla de su móvil. Tiene abierto Facebook y allí están los mensajes. Se siente intimidado, en peligro. El último es de hace unos minutos: «te ajustaré las cuentas».

No puede dormir. Da vueltas en la cama hasta el amanecer. A las siete, sin haber pegado ojo, decide levantarse. Se prepara un café y va al ordenador. Google. «Ministerio del interior»; pincha en «Contacto» y lo ve. Su tabla de salvación: Atención al ciudadano 060. Se preguntó a qué hora entran a trabajar los ministros. Decidió que a las diez no era demasiado temprano. Llamaría a Jorge Fernández Díaz... Él le ayudaría.

—... Le recordamos que por razones de seguridad esta llamada será grabada.
—Ministerio del interior, en qué puedo ayudarle.
—Hola, verá... Es que estoy en peligro. Quiero hablar con don Jorge, con el ministro.
—Tranquilícese. Dice que está en peligro. Por qué no llama usted al 112...
—No es ese tipo de peligro. Estoy en mi casa, sentado en un sofá. Pero es que recibo mensajes amenazantes por Facebook.
—Oiga, si está usted de broma, le recuerdo que esto es Interior y que puede estar usted incurriendo en un delito...
—Cómo que un delito. Oiga. Yo me siento amenazado. Hay un tipo que me manda mensajes a mi Facebook. Dice que va a por mi, que cuando menos lo espere me cruje. Lo lleva haciendo semanas y yo me siento intimidado, presionado y deprimido. Me perro me mira como si fuera gilipollas y estoy completamente acojonado. Se lo puedo decir más alto pero no más claro... Quiero hablar con don Jorge... Inmediatamente.
—Pero, oiga. ¿Usted se cree que se puede hablar con un ministro así, por las buenas, porque alguien le amenaza por Facebook?
—¿Qué pasa que Facebook no es importante. ¿Sabe usted el valor en bolsa de Facebook? Es mucho mayor que el de Twitter. Y el Rato ese se entrevistó con él porque le intimidan por Twitter. O eso dicen, aunque yo no me lo creo.
—Señor... Rodrigo Rato fue ministro de Economía y Vicepresidente del  FMI.
—Tiene usted razón. Yo ni fui ministro ni presidente de ninguna cosa, pero tampoco inicié la burbuja inmobiliaria ni hundí Bankia ni engañé a millones de inversores ni se me investiga por fuga de capitales y blanqueo de dinero. Así que hágame el favor de pasarme al ministro, a don Jorge, o mando esta conversación a la prensa. Yo también la estoy grabando.
—Verá, Señor. No le voy a pasar a nadie... De momento dígame sus datos personales.
—Me llamo C, DNI 00xxxyyyZ. Y se lo repito. Páseme al ministro o envío esta conversación a El País. Y rece para que no me pase nada porque entonces va a ser peor. Conozco a quién me amenaza y  es capaz de todo. Así que usted mismo.
—Espere un momento...
...
—Sí... Señor C. Buenos días. Soy la jefa de gabinete del ministro. Verá, él está en una reunión y no puede atenderle...
—Señorita. Me importa un rábano. Yo estoy en peligro real ahora. Así que, ¡qué se ponga, joder!
...
—Sí. Soy Jorge Fernández. Dígame. Qué le ocurre.
—Hombre, don Jorge. Por fin. Ya es difícil hablar con usted.
—Oiga. Estoy muy ocupado...
—Cómo que muy ocupado. Usted tiene que atender a los ciudadanos, que para eso le pagamos. ¿No atendió a Rato. ¿Qué tiene él que no tenga yo, aparte de la cara como el cemento?
—Oiga, un respeto.
—Ni un respeto ni nada. Usted tiene la obligación de atenderme, así que siéntese y escúcheme, o esto va a la prensa.
—Bien. Dígame.
—Gracias. Verá... Hace unas semanas sacudí el mantel con migas por la ventana, como siempre. El caso es que se me escapó una cucharilla de café y le calló en la calva a un vecino unos pisos más abajo. La verdad es que, entre las migas y el golpe, el tío se cabreó mucho. Yo me metí para adentro. Creo que no me vio, pero no estoy seguro. El caso es que consiguió mi Facebook y no para de amenazarme. Y estoy muy asustado, don Jorge. Dicen que fue boxeador y yo soy un mierda enclenque. Tiene que ayudarme y protegerme.
—Oiga. No sé ni como le estoy escuchando. Pero ya he tenido demasiada paciencia con usted. Tenemos su ubicación y voy a ordenar ahora mismo que se le detenga por mofa a una autoridad del Estado...
—¿Qué va a ordenar qué...? ¿Me quiere decir que Rato estaba en más peligro que yo? Mire. Voy a enviar esta conversación a El País ya. Usted es un insensato. ¿Recibe en su despacho a un caradura que tiene hasta escolta, pero está cagado y casi ni habla por teléfono con un ciudadano amenazado por un tipo que dicen que fue boxeador y que tiene una mala uva del seis? Usted es un mentecato que debería dimitir de inmediato. Se va a enterar como me pase algo. Adiós.

El Ministerio se convirtió aquel día en un hervidero. Los contactos con El País se hicieron al máximo nivel. Pero todo fue inútil. C había ganado. El titular estaba preparado. «El ministro del Interior se niega a proteger a un ciudadano seriamente amenazado». Al día siguiente C paseaba a su perro con un ojo morado. La dimisión del ministro estaba más cerca.

10 agosto, 2015

Podemos. Alternativos y alternativas

Todos los análisis de las encuestas de intención de voto coinciden en que Podemos pierde soporte electoral a chorros, y puede ser verdad. Y aunque la realidad es tozuda y demuestra que las encuestas poco tienen que ver con el resultado final de unas elecciones en estos casos de partidos recién incorporados a la escena, qué se dé un empeoramiento de las expectativas es todo un síntoma.

Podemos empezó con una fuerza inusitada por la potencia mediática de sus líderes, en especial de Pablo Iglesias, pero también de Errejón, Monedero u otros, presentes en toda tertulia o reality político. Su imagen alternativa sedujo a muchos alternativos, pero el discurso claro y los mensajes bien estructurados sedujeron también a millones de personas hastiadas de un sistema podrido en manos de personajes siniestros ávidos de poder y, en muchos casos de riqueza.

Los no alternativos, es decir la gente normal, esa que no es activista, ni demasiado extremista, ni tan siquiera comunista ni bolivariana ni marxista. Es decir, la gente que hace que el país se mueva con su trabajo diario, o que está en el paro y tiene preocupaciones mayores, como buscar empleo y tonterías semejantes; gente que sabe poco o nada de polítología. Este grupo electoral también pensó en algún momento en Podemos como opción. ¿Por qué no? Peor ya no les iba a ir: a los que trabajan se les redujo el sueldo y a los que están parados se les ofrecen contratos basura. ¿Por qué no Podemos, entonces? En las sedes de Podemos se respiraba la euforia. Y a partir de aquí empiezan los errores.

La dirección de podemos se olvidó de un precepto fundamental: el elector español es moderado siempre. Solo se radicaliza por momentos, en calentones repentinos. El elector español guillotinaría a los corruptos y a los ladrones, y a los violadores y maltratadores... Pero solo de boquilla y mientras el asunto está en los medios. La indignación del votante español medio es como los fuegos de artificio, que solo producen ruido, al final se impone la moderación. Fue un grave error no haber tenido en cuenta esto a la hora de manejar las actuaciones y los mensajes durante la campaña de las municipales, y lo más importante, en las intervenciones, ya visibles, postelectorales en forma de pactos, primeras decisiones, etc...

Podemos, ahora ya asentado en el poder municipal y autonómico, salvo en algunos casos de personas serias (Manuela Carmena, Echenique, y algunos más) está enviando flashes que aparentan un cierto caos interno. Todo se arregla con someterlo a la opinión de los ciudadanos en consultas a las que nadie acude. La gente normal no tiene ni tiempo ni ganas de responder a preguntas estúpidas sobre si se debe o no pactar con ni se sabe quién. La gente normal quiere que se decida y se actúe. La gente normal quiere ser gobernada, no consultada permanentemente para todo. Esto les encanta a los alternativos, que sienten que todo es más democrático, pero que no saben que Democracia no tiene nada que ver con que se consulten las decisiones. Democracia es otra cosa.

Podemos pierde apoyos a chorros porque dejó de ser alternativa para los no alternativos. Los partidos de «La Casta» empiezan a mover su maquinaria propagandística. Una maquinaria que sería un error por parte de Podemos despreciar. La Casta sabe lo de que el votante medio es simple, vago, y hasta un poco tonto. Parece mentira, pero Podemos parece no ver esta ventana de oportunidad y no reacciona, y eso que está todavía a tiempo. Si no lo hace, poco futuro hay: un partido de segunda o tercera fila que irá autodestruyéndose a la vez que los alternativos se van cortando la coleta y entrando en el grupo de gente de a pie.

30 julio, 2015

Empleo. La gran mentira del gobierno

A veces, las mentiras, a fuerza de repetirlas una y otra vez, pueden dejar de ser percibidas como tales, pero solo en el caso de lo que podrían llamarse asuntos «incontables»... Qué se yo, hay muchos ejemplos: todas las religiones, las dietas milagrosas, lo de que España es una democracia avanzada..., en fin muchas cosas. Sin embargo cuando se intenta mentir con asuntos que podríamos llamar «contables», el resultado final es que siempre te pillan. Eso es lo que le pasa a Rajoy y a su ministra de trabajo con el empleo.

En principio todo parece verdad, porque Rajoy de tonto tiene nada más que la cara, y a mi no me lo parece. Este diabólico personaje y su piadosa ministra de trabajo tiran de EPA y datos del paro registrado y le venden a todo el mundo que hay más empleo. Pero como todo el personal se les echa encima con la tontería de la precariedad, la temporalidad y todas esas monsergas, entonces acuden a la estadística de verdad, a la de la Seguridad Social y proclaman a los cuatro vientos que el número de cotizantes crece de manera sostenida, con lo que apuntalan perfectamente la mentira de que se crea empleo. «¿Lo ven incrédulos? El Gobierno hace lo que tiene que hacer, la EPA dice que hay menos paro y la Seguridad social dice que hay más cotizantes, con lo que el sistema de pensiones está a salvo... Lo hemos arreglado»

Y una mierda. Lo malo de los números es que se puede operar con ellos y que multiplicar y dividir sabe casi todo el mundo, menos, parece, algunos políticos como la ministra de trabajo y el propio presidente. Sí que es verdad que hay más cotizantes a la Seguridad Social, pero la suma de sus cotizaciones es sensiblemente menor a lo que era cuando el PP cogió el timón. En román paladino: en junio de 2015 hay 26.473 cotizantes más que en diciembre de 2011, pero se recaudan 1800 millones de euros menos cada mes. En este enlace está explicado con pelos y señales. Por lo tanto el sistema es menos sostenible que con Zapatero. Parece difícil, pero todavía puede hacerse peor que Zapatero.

Lo que no acierto a comprender es cómo nadie, me refiero a Rajoy, puede tener la caradura de presentar su gestión del problema del empleo y de la Seguridad como buena, si cualquiera, acudiendo a las propias cifras de los ministerios, puede demostrar que es catastrófica. ¿Por que en España los políticos piensan que los electores son imbéciles? Es algo que nunca podré comprender y que me reafirma cada día más en mi opinión de que sostener este sistema de elección con nuestros votos es perjudicial para los ciudadanos. El sistema electoral español selecciona positivamente a incapaces, a mentirosos, a ladrones, a delincuentes y, entre estos a algún incauto honesto que pasa vergüenza cuando lee cosas como esta.

En España no se creó empleo en los últimos cuatro años, solo se repartió más. Si llamamos «trabajo» al conjunto de la actividad a realizar para obtener bienes tangibles, resulta que hay menos «trabajo» del que había. Es decir, se destruyó «trabajo». Lo que se hizo fue repartir entre más una tarta más pequeña. La apariencia es que hay más gente que tiene tarta para comer, pero no por ello el pastel es mayor, al contrario. De hecho, los números lo corroboran: hay más gente con «trabajo» pero ganan mucho menos, porque en realidad hay menos cosas por hacer. Al ganar menos cotizan menos, y a pesar de ser más los que aportan, la cantidad aportada es mucho menor.

Amigo Rajoy, solo se puede engañar al personal con los «incontables»: «hacemos lo que tenemos que hacer». Eso es un «incontable» y es verdad. El Gobierno hace lo que tiene que hacer: el canelo.


25 julio, 2015

¿Son los votantes responsables?

Los gobiernos en general son el resultado final de unas elecciones en las que los votantes otorgan mayorías o minorías. Todo de manera muy democrática, salvo tal vez el hecho de que, más que elegir, en realidad se asiente a una lista elaborada por no se sabe quién o mediante qué oscuro proceso; porque las «primarias» tan cacareadas tampoco van muy allá. Pero la cuestión es que es el modo de elección que tenemos y con él hemos de convivir, a pesar de las decepcionantes y deprimentes consecuencias que en ocasiones acarrea.

Un par de cosas ocurridas estos días muestran esos efectos de nuestro peculiar sistema electoral. Una de ellas de gran calado, la salida a la luz del sumario de la trama Púnica en el que de nuevo se retrata al PP como ese partido ramplón y corrupto en el que los militantes y simpatizantes parecen estar alelados por no darse cuenta del personal que tienen al cargo. Gente como Granados, Marjaliza y otros muchos no pasan precisamente desapercibidos (los caraduras casi nunca lo hacen), y de esto en el PP hay por toneladas sin que, insisto, los militantes se enteren.

Lo que no puede entenderse es cómo no se produce una salida en masa de esa militancia que se dice seria y honrada. De los cuadros nada que decir, porque viven de ello y, claro, viven muy bien. Pero es difícil de digerir que concejales de este partido que ejercen su cargo con honestidad, a la vista de las informaciones que salen, y no dependiendo su manutención de la política, no pidan la baja de inmediato. La transcripción de las conversaciones entre esa gentuza son de tal bajeza y producen tanta vergüenza ajena que, o se tiene un estómago especial para seguir en el partido, o se está en el mismo carro que ella. Así de simple.

La segunda cosa, no por ser de poca enjundia deja al personal menos atónito. Hay cerca de esta ciudad, un ayuntamiento, Corvera de Asturias, en el que un par de concejales de Somos (Podemos) han tomado la bandera de defensa del lenguaje no sexista y han decidido hablar en femenino. Así, con un par. Es un gran problema esto del lenguaje sexista, o así lo ven esta pareja de concejales, por lo que tanto él, como ella, han decidido hablar de nosotras cuando usen primera persona de plural... En fin, toda una decisión delicada y de gran fondo que deja entrever el alto nivel de quienes se subieron al carro del partido de Iglesias. Un nivel tan elevado como el de la gente del de Rajoy o del de Sánchez.

Y a partir de aquí podemos plantearnos la gran cuestión. ¿Hasta dónde los votantes son responsables de que lleguen a la política ectoplasmas de este estilo? Pues, puestos a repartir cargas, podría decirse que, mucho. Con la experiencia que ya se tiene de lo esperpéntico del mundo de los Partidos Políticos en España no hay duda de que estos son los principales responsables. Pero los electores lo son también, y mucho, porque saben perfectamente lo que hay y no tomamos medidas de ningún tipo. ¿Que qué medidas? Pues desde quedarse en casa el día de elecciones hasta acercarse hasta las sedes a ponerlos a parir, pasando por campañas de estar hasta el gorro de ellos en las redes sociales. De no hacerse, lo que sea de este país en el futuro será tanta culpa de la incapacidad de quienes están al mando como de la inacción de quienes los pusieron en la poltrona.

22 julio, 2015

Cristiana Europa. Cristianísima España

Produce tanta indignación y asco la reacción de Europa, y de España, ante el problema de los refugiados en demanda de asilo que es imposible, a no ser que se sea un malnacido, no tomar partido a favor esta pobre gente a la que se le niega sin ningún tipo de compasión el derecho fundamental de todas las personas: un lugar seguro donde vivir y asentarse.

La huída de centenares de miles de personas, tal vez millones, de lugares donde el hambre y la guerra hacen que sea imposible quedarse, es tratada por los países desarrollados como un problema de fronteras y de reparto de cupos. La incapaz Unión Europea, tras reuniones eternas, ha llegado, como siempre, a ninguna parte, o al menos a ninguna solución. Se ha propuesto la acogida de 40.000 refugiados en cupos por países, pero estos han escurrido el bulto, y por diferentes razones han rebajado la cifra inicialmente propuesta, o han dicho que no acogen a ninguno. Con un par.

A los países desarrollados se les llena la boca hablando de Dios, una estupidez como otra cualquiera, pero es así: In God we trust, figura inscrito en la moneda oficial de los EE. UU; de hecho es el lema oficial del país. Durante la elaboración del texto de una imaginaria Constitución Europea de la que ya nadie habla por lo inútil, se presionó todo lo imaginable para que el el mismo quedase reflejada la tradición cristiana de Europa. Por lo tanto, ante tal profusión de alusiones al dios de los cristianos. ¿Dónde está la parte práctica? O es que eso de que los EE. UU. confían en Dios y que Europa es cristiana no es más que algo postizo, maquillaje únicamente, y como tal hay que tomarlo.

¿Y España? qué decir de España. Un país donde cada Semana Santa salen a las calles miles de fulanos disfrazados portando a hombros Cristos crucificados y Vírgenes con puñales atravesando su corazón para demostrar al mundo lo que es ser un buen católico y un buen cristiano a ritmo de tambor y trompetín. España, un país con un gobierno de marcado carácter religioso. Un gobierno con miembros casi santos, como el ministro del Interior, que da medallas a la mismísima Virgen María, para ganarse un buen sitio en el cielo, imagino. España es más que cristiana, es... la más cristiana de todas las naciones. La cristianísima España. ¿No debería un país así decir: «todos para mi, aquí somos cristianos de verdad»...Ah, que no, que eso son cuentos... Vaya.

Pues ni la cristiana Europa ni la cristianísima España ni los que manifiestan su confianza en Dios, allá, al otro lado del Atlántico parecen haber leído la parte en la que se dice que el prójimo debe ser amado como uno mismo. Algo que tiene claro quien esto escribe a pesar de ser un pobre y despreciable ateo convencido. Este principio cristiano debería estar por encima de todo para quien tiene presente siempre a Dios, por encima incluso de la conveniencia política. Aunque, claro, siempre puede suceder que los que huyen de la guerra y del hambre no sean prójimo, y siendo así no hay ninguna obligación.

Malditos hipócritas insensibles.

17 julio, 2015

¡Alarma, alarma... Rectifican a La Prensa!

Debe ser que algunos no entendemos el porqué de tanto revuelo porque no estamos preparados, o simplemente no somos lo suficientemente maduros ni profundos. Pero, ¿de verdad es un problema que el Ayuntamiento de Madrid cree un blog para rectificar a la prensa cuando lo que se dice en esta es falso o no se ajusta a la realidad? Me perdone el respetable, pero yo no veo que sea nada malo. Al contrario, opino que es sumamente sano para hacer que los periódicos informen a sus clientes con cierto rigor y precisión.

He visitado el famoso blog del Ayuntamiento de Madrid, Versión Original, y todavía entendí menos los nervios en prensa y mucho menos, claro, las declaraciones de los políticos, que en este país parecen ser el paradigma del charlatán: hablan sin pensar. Hasta editoriales de la prensa dominante se le dedicaron a esta famosa web con tan solo cinco entradas a día de hoy, la última del pasado día 13 de julio, en las cuales lo único que se hace es aclarar que determinadas informaciones difundidas que eran erróneas. ¿De verdad, de verdad esto es un problema?

¿No será que la rectificación con datos y pruebas causa resquemor a la prensa porque resta ese sensacionalismo y ese estado permanente de medias verdades de las que vive? ¿No será que los nuevos inquilinos del Ayuntamiento, al no tener un periódico oficial, de este modo dejan de ser presa fácil de los medios hostiles? ¿O no será que al verse retratados en vergonzantes rectificaciones se esté viendo cierta carencia de profesionalidad y de dignidad?

La web, con rotundidad, pero sin alardes pone en evidencia tanto al periodista que recoge la información y hace el titular como al medio que lo publica. Lo que hace que me pregunte. ¿Hasta donde son creíbles las informaciones de la prensa, incluso de lo que podría considerarse prensa seria? Uno siempre pensó que había en España cuatro o cinco empresas del sector, cada una de su padre y de su madre, pero con algunos principios inalterables: la veracidad por encima de la afinidad ideológica. Pero veo que no. Ya empecé a sospechar cuando tras el 11 M, a Zarzalejos, que se negó a publicar que aquello había sido obra de ETA le costó su puesto de director de ABC.

En fin que lo que se pretende es que si se publica una información no ajustada a la realidad, el sujeto de la misma no tenga derecho a, por sus medios, contradecirla, en un acto completamente legítimo de defensa de sus intereses y en un ejercicio simple de la libertad de expresión. Es decir, que lo que pretende la prensa es que su realidad sea la que impere, aunque no se ajuste a los hechos, vamos la realidad irreal. Pues lamento no estar de acuerdo. Y además tampoco me parece que sea nada grave que, con la cantidad de informaciones que se publican sobre el Ayuntamiento de Madrid, haya que armar tal escándalo porque se haya enmendado la plana en cinco ocasiones, cinco tan solo, desde el 23 de julio que se creó la página.

De los políticos y sus declaraciones haciendo comparación de este blog con lo que sucede en regímenes totalitarios para qué hablar. Para qué hablar de quien casi cada día hacen méritos para que la población en general se avergüence de ellos y de los partidos que les sostienen. Casado, el ministro Catalá, Carmona y unos cuantos más..., de verdad, me hacen dudar de si realmente no habría que hacer un examen de sentido común para quienes se dedican a lo que debería ser el noble oficio de representar a tus conciudadanos.

14 julio, 2015

La justicia no existe

No me refiero a la justicia de los jueces, sino a esa de la que el mundo está necesitado. Esa que los creyentes llaman justicia divina, y que, como su dueño, nunca se hace patente ni se manifiesta. Si esa justicia existiera la situación sería diferente. Los causantes de los sufrimientos de los pueblos estarían purgando sus pecados condenados al ostracismo más absoluto y a trabajar sin descanso durante todo lo que les quede como vivos para purgar los pecados contra sus semejantes.

La justicia que existe, en realidad la que siempre existió, es la de los prestamistas. Esos que siempre cobran. Esos que guardan en sus cajas de caudales, más que dinero, garantías de que lo que prestaron les será pagado con creces, o por el prestatario, o por sus herederos. Y por debajo de esto solo injusticia, iniquidad, abuso, atropello... El juego es sencillo. Los prestamistas ponen el cebo: toma lo que necesites de lo que yo tengo; los gobernantes abyectos entran al señuelo y piden, y de lo que piden se quedan con una parte, casi siempre de manera «legal», y cuando necesitan más piden más, y se quedan con más. Y así hasta que llega un momento en que el prestamista dice ya no te doy, ahora págame.

El pueblo, ajeno a todo, instalado en lo que para él es una situación bonancible, se encuentra de repente con que aquello de lo que disfrutan no es real. Nada de lo que tienen está soportado ni por el más débil andamiaje: todo es arena. Y todo comienza a desmoronarse, y quienes construyeron ese mundo feliz basado en pedir y pedir, en deber y deber, ni están ni se les espera, y se están no asumen su responsabilidad. Y el pueblo «soberano», que de repente repara en el gran engaño, vuelve a dejarse engañar por quien promete lo que no tiene y lo que sabe que no puede conseguir, engañado él también al pensar que la ley de los prestamistas se puede subvertir.

Los anteriores gobernantes griegos, no Tsipras, son responsables de que su país y su pueblo, se hayan convertido en espectros. Grecia es una máquina que solo puede moverse si alguien desde fuera le proporciona combustible. Los griegos, gobierno actual y pueblo «soberano» tienen ahora el «deber» con los prestamistas. Quienes generaron la realidad actual no están visibles, pero disfrutan de una gran vida. Su recién elegido primer ministro acaba de vender su alma, la suya y la de su pueblo a la negra oscuridad. Había prometido el reino de Jauja, pero quia. Los prestamistas se toman venganza por sus conatos de rebeldía. Ahora le dan más dinero si lo quiere, pero debe ofrecer garantías, y la garantía es su propio país. Grecia pasa a ser una colonia. Igual que un día, tal vez no muy lejano, nos pasará a nosotros si no nos sacudimos las pulgas a tiempo.

En España nadie hay que mejore nuestra situación. Ni Podemos ni el PP. Y si esperamos por el PSOE, Ciudadanos o IU, creo que tendremos espera. Nadie nos va a decir la verdad, nos la van a disfrazar. España debe el ciento por ciento de su PIB a los prestamistas. Yo seguiré sin votar, y como yo unos cuantos millones. Pero si estoy dispuesto a vender mi voto por cero euros. Se lo venderé a quien me hable con la verdad y me diga que su objetivo es que el país reduzca su deuda, la contraída por los patanes que nos gobernaron los últimos veinte años para su propio beneficio. No es cuestión de ideologías, ni de quitas ni de auditorías; lo que debemos fue pedido por nuestros gobernantes elegidos por «nosotros, el Pueblo». Al final es economía familiar. Hay que reducir la deuda aunque para comer haya poco y sepa a hiel. Hasta que no tengamos una economía doméstica saneada no empezaremos a levantar la cabeza. Y por mucho que Rajoy diga que las cosas van bien y que toda la oposición prometa la luna, la única realidad es que estamos en la ruina y ahí fuera, en el circo de la política no parece haber nadie capaz de hacer mirarse al espejo a este país y hacerlo reaccionar.

Así es España. Ya era así con Unamuno y lo dijo por activa y por pasiva. Nada hay nuevo bajo el sol. La justicia, la de verdad, no existe.

07 julio, 2015

Dignidad sin liquidez

http://luistaboadarodriguez.blogspot.com.es
Grecia dijo basta. Los griegos son un pueblo digno. Ellos mismos dijeron un NO rotundo a las demandas de mayores estrecheces de Bruselas. Muy bien; todos lo han entendido y ya saben que el pueblo dijo basta. Pero el dinero lo debe Grecia y quien da liquidez es el BCE. Bien. ¿Qué va a hacer Grecia con su dignidad. ¿Pagará con ella a sus incontables pensionistas? ¿Dará trabajo a sus parados? ¿Pesa algo la dignidad en el PIB? Está claro que la respuesta única a todas estas preguntas es NO. UN no tan rotundo como el que los griegos dijeron a La Europa acreedora.

Personalmente me apena que un país acabe por pagar lo que sus gobiernos gastaron mal. Es dinero mal gastado todo aquel empleado en el enriquecimiento personal o en la compra de votos mediante ofertas sociales de alto coste. El sur de Europa es maestro en este ejercicio. La corrupción política está más que asentada (España, Grecia, Italia) y el apuntalamiento del poder mediante soluciones de vida a cuenta del Estado para todo hijo de vecino (prejubilaciones, jubilaciones anticipadas, incapacidades más que dudosas, etc...) fue una práctica empleada en exceso por los gobernantes, sin importar el coste para conservar el poder. Cualquier gasto era poco siempre que rindiera votos.

En España estamos pagando estos errores. Los aeropuertos sin aviones, las autopistas fantasmas, las obras sin sentido a cuenta de créditos otorgados por entidades gestionadas por verdaderos delincuentes provenientes de partidos y sindicatos principalmente. Las Cajas fueron a la ruina y lo pagamos los españoles. Todo por unos votos. Pero hay más. Los millones de jubilaciones anticipadas  sin sentido en la banca, en la minería, en la siderurgia, en las comunicaciones y en otros sectores costaron, y aún cuestan, al Estado cantidades enormes que ni podía ni puede pagar sin endeudarse. Pues lo mismo en Grecia, solo que peor. Pero una vez en este punto. ¿Es el pueblo quien tiene que hacer sacrificios? ¿Es el pensionista, con derecho legal a serlo, quien tiene que ver recortada su pensión? ¿Tiene que pagar el grueso de la sociedad lo que hicieron solo unas élites que se van a marchar de rositas?

La respuesta es NO, un no rotundo y de justicia. Pero lo malo es que el sistema está montado para que sea así. Los compromisos adquiridos por personas individuales al cargo de un país, al final, son compromisos del país, de la sociedad. Ese es el gran drama de Grecia, y de España. Las enormes cantidades de dinero de que disponen quienes se beneficiaron del sistema están a buen recaudo en paraísos fiscales, mientras el pueblo, mediante enormes sacrificios, paga las deudas contraídas. Lo malo es que en Grecia la capacidad del país para generar ingresos a partir de recortes sociales ya llegó prácticamente al límite. Por eso su deuda es impagable a pesar de las quitas que ya se hicieron.

Grecia intentó legitimarse con un referéndum. Pero me pregunto qué pasaría si en los países acreedores se hiciera un referéndum para que el pueblo dijese si se le perdona la deuda a Grecia o se la estrangula para que la pague. ¿Alguien puede imaginarse lo que dirían alemanes, holandeses, belgas, luxemburgueses, e incluso españoles, franceses o italianos? En cierto modo si Tsipras decidió preguntar a su pueblo, también podría hacerlo Merkel.

Mucho me temo que estamos metidos en un buen lío. Un lío del que solo se saldrá si se toma el problema griego y del sur (España e Italia también) como un gran error cometido por las élites insaciables y por un pueblo que asintió. Un lío del que solo se saldrá si se articulan leyes para que no vuelva a suceder nunca más. El problema de Grecia es ya más una cuestión humanitaria que política. Grecia debe hacer reformas legales rotundas, pero el pueblo necesita seguir comiendo para no morirse. Esta es la única cuestión. Tsipras está legitimado, sí. Pero debe pedir humildemente ayuda so pena de que su pueblo sufra lo indecible. Ser digno es bueno, pero demasiado orgullo no beneficia a nadie.

04 julio, 2015

Muy bien, Mariano. Así se hace

La verdad, Mariano, es que eres un fenómeno. Hables de lo que hables y decidas lo que decidas. Estos días me estás dejando epatado, o sea, deslumbrado, que viene a ser lo mismo pero menos francés. Así que prefiero lo de epatar, que para lo tuyo es más preciso. Porque tú eres un tipo fino. Fino de verdad. Un fino analista, estratega, líder y gobernante. Y además de fino, serio. Tú eres un tipo serio, Mariano, e inteligente, que nadie te diga lo contrario. Lo que pasa es que los envidiosos, los que están en tu contra, no lo quieren ver.

Estos días hablaste de la situación de Grecia y, cómo no podía ser de otra manera, diste en el clavo. Los griegos están como están por la irresponsabilidad del gobierno radical ese que tienen y por el Tsipras, un rojo peligroso. No como en España, que todos los males son por la herencia recibida de los socialistas, que malgastaron todo lo que había en caja y terminaron con na etapa de progreso iniciada por vosotros. Vosotros, el PP, el único partido que crea riqueza en España. Totalmente demostrable.

Menos mal que estuviste tú aquí para arreglarlo. Es que estos socialistas no tienen ni idea. España es un país de obreros y de camareros; bueno y de agricultores, pero esos ahora no son el problema. Los putos socialistas acabaron con el trabajo de los obreros porque jodieron la construcción y casi terminan también con el turismo por no cuidarlo. Pero tú creaste puestos de trabajo. Qué es eso de que en España no hay trabajo. Claro que lo hay. Se bajan los sueldos, se pone barato el despido y los pequeños empresarios contratan más, ponen los precios más baratos y el turismo a funcionar. Que miren los socialistas como está la costa ahora. Da alegría ver el bullicio. Precios populares y media Europa del norte se planta aquí. Nos habían dejado porque habíamos quitado lo típico y todo estaba más caro. Claro, se iban con los moros. Pero ahora no, porque aquí ya todo es como era antes y además de simpatía, que es lo suyo para atraer turistas, hay seguridad.

Ahora te critican porque bajaste impuestos y dicen que es una mierda de nada, Cien o doscientos euros al año según ganes. Te critican porque dicen que estás comprando votos. Y una mierda. Estás activando la economía y el turismo. Qué listo eres, Mariano. Cada español, con esos doscientos euros va a ir a los chiringuitos y a los restaurantes a comer sus pescaitos y de esta manera se activa el turismo interior. Tú a lo tuyo, Mariano. No les hagas caso. Diles que comprar votos fue lo de los cuatrocientos euros aquellos, lo de las bajadas salvajes de impuestos y lo del cheque bebé, que medio arruinaron el país. Que sobraba dinero en caja, decían. Mira tú si lo tuviéramos ahora. Darías hasta becas, que tuviste que quitar por culpa de sus alegrías, no porque quisieras.

Tú a lo tuyo, Mariano, que los españoles de verdad seguiremos votándote fieles. Eres nuestro héroe.

29 junio, 2015

La situación imposible de Grecia (2)

Bueno, pues tras múltiples reuniones al más alto nivel, (me pregunto cómo serán en realidad estas reuniones) la cuerda se rompió. Era lógico. aunque en un primer momento, cuando hablaron los jefes de gobierno, el primer ministro griego firmó que haría reformas, incluso más profundas que las requeridas, la cosa se estropeó cuando en el Eurogrupo se empezó a profundizar en las cosas, la letra pequeña del asunto, vamos. Aquí fue donde se vio la realidad, y esta no es otra que la que se desprendía de la entrada anterior: Grecia no puede pagar porque necesita créditos para pagar los intereses de su deuda.

¿Por que fuerza la situación el gobierno griego? Sencillo, tremendamente sencillo. Grecia debe la mayor parte de lo que debe al BCE, al FMI y a los Estados Miembros de la UE. Tsipras se da cuenta de que su país entró en una espiral de endeudamiento sin sentido hace ya muchos años; también se da cuenta de que sin préstamos puede llegar la suspensión de pagos, algo no deseable; y es igualmente consciente de que ni él ni su partido son responsables de la situación, eso está claro, lo son los gobiernos anteriores, todos tendentes al neoliberalismo más absurdo y a falsificar la contabilidad. Así pues, aunque solo sea por pura coherencia política, el primer ministro tiene que parar en seco y preguntar al pueblo que le votó hace nada. Y también por coherencia, tiene que pedir el no, porque su programa era contrario a más austeridad y más sacrificios.

La jugada es en realidad de alta política y de alto riesgo. En principio descoloca a los socios europeos, que no quieren ni oír hablar de referéndum. No solo los descoloca, sino que los indigna hasta el punto de expulsar al ministro de finanzas de la reunión, lo cual es normal porque lo que les habrá dicho allí, en román paladino, es que si no se da tiempo a los griegos para hacer reformas profundas y se les ayuda a la vez a incrementar el PIB para generar algo de riqueza interna, y así ir pagando la deuda y saliendo del agujero negro en el que están metidos, sencillamente no iban a cobrar. Punto. Un indigente puede tener todas las deudas que quiera, pero lo que no va a hacer es pagarlas, a no ser que se le de cobijo y se le permita trabajar para tener ingresos y, así, atender a los acreedores, que cobrarían poco a poco. Lo que está claro es que de nada sirve prestarle dinero para que lo devuelva. Eso es estúpido, eso es un círculo infernal. Y lo que intenta Tsipras es salir de él.

Los riesgos de una consulta al pueblo son dos. Si sale un no y Grecia abandona el euro nadie va a financiarla para poder mantenerse como estado, simplemente porque no puede pagar. Los sufrimientos para la población serían enormes. Un país en bancarrota es un país en el que los ricos dejan de serlo o escapan como ratas, los pobres lo son tanto que no tienen ni para comer, el trabajo es escaso o nulo y todo el mundo vive torturado. Una especie de país en posguerra. Pero tiene una cosa buena. Empiezan de cero y conservan intacta su dignidad como pueblo. Si sale un sí, entonces Tsipras estará legitimado para hacer las reformas que sean necesarias y para pedir a la nación sufrimientos extra. Los griegos vivirán una temporada larga humillados, pero conservarán intacta su dignidad como pueblo.

Sí. definitivamente Tsipras es inteligente. Se da cuenta que la dignidad es lo más importante que tiene un país. Grecia llegó a la situación actual por sus propios errores, pero Europa no tiene ningún derecho a mantenerla esclava de la devolución en tiempo y forma de préstamos imposibles de devolver. Si Europa y el FMI quieren cobrar tienen que ayudar y, por supuesto, exigir reformas legales. Fuera del euro hace frío, pero un pueblo con dignidad puede salir arriba. Tsipras puede estar en el buen camino.

22 junio, 2015

La situación imposible de Grecia

La situación de Grecia es la de una economía en la más completa ruina que no puede devolver lo que pide prestado, que no tiene dinero ni tan siquiera para hacer frente a los pagos internos del estado: funcionarios y pensiones, y que depende de lo que terceros países puedan hacer por ella para poder seguir atendiendo los costes de un mínimo estado de bienestar tal como se entiende este en Europa.

Cómo se metió este país en este embrollo tiene una explicación sencilla. Grecia es una economía débil basada, como España, en pilares poco sólidos. Pero, al contrario que España, con un sistema fiscal imperfecto, o directamente inexistente, incapaz de recaudar impuestos para mantener las estructuras del estado. Se dice de Grecia que allí solo pagan impuestos los tontos, y los tontos, al parecer abundan menos entre los ricos.

Si a la alergia a los impuestos añadimos que Grecia gasta, por ejemplo en defensa, casi un 2,5% de su PIB, el triple que España, y que el gasto en pensiones, siempre respecto al PIB, es de un 15%, el más alto de la UE, pues la quiebra del país está servida. Grecia sencillamente consume, en términos monetarios, más de lo que produce, por lo que tiene que pedir dinero a los mercados, que le piden altos tipos de interés ante el riesgo de impago, los intereses y los vencimientos ahogan la economía porque no puede atenderlos... Y así años y años, hasta que, al final, todo se derrumba.

La culpa de todo esto no es solo de los griegos, pero sí una gran parte. Ya no de los griegos sino de su clase política, que teniendo toda la información y conociendo los males y los remedios fue, por ejemplo, incapaz de legislar para tener un sistema recaudatorio eficiente, o un modelo de pensiones que no fuera un coladero. En Grecia, además, cada empleado público «atiende» a 11 personas, por las 15 de España, o las 14 de Alemania. Es decir, Grecia lleva décadas mal administrada.

Pero Grecia está dentro de la UE y desde Bruselas se le pide que solucione los problemas. Principalmente que reduzca el gasto en pensiones y que suba el IVA. A lo que el gobierno griego se opone porque significa más sufrimiento para la gente más vulnerable. El actual partido en el poder se dedica a demandar el fin de la austeridad. Pero, como puede uno dejar de ser austero si no tiene medio de hacer crecer su economía, más si nadie le presta dinero y cuando se lo prestan lo tiene que emplear en pagar pensiones, funcionarios y soldadesca.

Grecia solo tiene una solución. Tomar por la calle de en medio. Esto es: bajar las pensiones más altas de manera significativa; eliminar de un plumazo todos los derechos de jubilación anticipada, salvo a las profesiones realmente penosas; meter en la cárcel a quienes no paguen impuestos y reducir el ejército a la mitad y los funcionarios a un nivel soportable. Y, a partir de aquí, empezar a poner bases más sólidas sobre las que crecer, no solo turismo y consumo interno. Pero, claro, esto es imposible en una democracia, a no ser que todas las facciones políticas decidan que hay una emergencia nacional, y esto no va a pasar. Además no se hace en una semana, hacen falta años.

Grecia no se puede comparar con nosotros. España es una economía más fuerte y tiene más equilibrados sus ratios de gasto militar y en salarios públicos. En España el sistema de pensiones ya se ajustó y el modelo recaudatorio funciona bien. Sin embargo las bases económicas son las mismas que en Grecia: turismo y consumo interno. A Rajoy le salen los números por casualidad, en especial por el precio del petróleo. Pero, a poco que se revuelva el ambiente, estaremos en la misma situación que los griegos porque nada se hizo en lo importante para mejorara las bases de nuestra economía: potenciar el tejido industrial. Así que cuidado, porque si Grecia cae, cosa muy probable, los siguientes serán los países débiles como Irlanda y Portugal, y si estos se derrumban también, nosotros vamos detrás, y adiós al euro y al estado de bienestar y a todo por lo que varias generaciones hemos trabajado... Y esto solo por estar mal administrados por una clase política indigna, aunque no tanto como la griega, es verdad.


16 junio, 2015

Nervios

He estado dos semanas sin escribir, a la espera de que, tras la orgía postelectoral, se clarificaran algo las cosas. Sin embargo poco o nada hay claro, especialmente porque el PP, a pesar de decir que ganó las elecciones, no asimiló la pérdida de poder que se le infligió merced a los pactos de la izquierda para arrebatarle alcaldías y comunidades. El PP debería saber que la democracia, aunque sea imperfecta, como es el caso español, es un juego que consiste en sumar mayorías. El PP es libre de hacerlo también. Pero su problema es que casi nadie quiere ir de la mano con él, salvo Ciudadanos, con muchas reservas y haciéndole firmar un contrato previo.

Si se analizan las cosas con cierta perspectiva, es decir sin inclinarse hacia parte alguna, lo que dijeron las urnas está claro. Los electores no quieren mayorías de ningún tipo, sino una cierta diversidad que obligue a los actores a ponerse de acuerdo para manejar el timón de ayuntamientos y autonomías de segunda, en este caso. Los votantes se mostraron aterrados ante el resultado de haber dado la mayoría absoluta al PP en las últimas generales y municipales. Tampoco estuvieron por la labor de darle el poder al PSOE, el fiasco de Zapatero dura. Así que abrieron el abanico y dieron entrada a terceros.

No hay que engañarse, el personal está bastante asqueado con el escenario político en general. La decisión de dar entrada a Podemos y a Ciudadanos no tiene nada que ver con las actuaciones del Gobierno para intentar salir de la crisis. Todo el mundo sabe que cuando hay problemas hay que tomar soluciones. Sin embargo, estas nunca debían haber sido únicamente recortes en lo más básico y sacrificios para los menos favorecidos; había otras muchas posibilidades, muchísimas, y esto el elector lo ve. Como también ve que, mientras él esta pasándolo mal, miles de corruptos encaramados en sus puestos por los dos partidos mayoritarios, se pegan la gran vida y roban y se lucran hasta la saciedad.

Con todo el revoltijo de información el votante va a las urnas y muestra su inteligencia colectiva. Y envía mensajes claros a las formaciones políticas: «PP, pierdes millones de votos pos tu falta de sensibilidad ante el sufrimiento de la población y tu arrogancia, además de por mantener a delincuentes en tus filas; PSOE, no te doy confianza porque no te la mereces, eres un partido mediocre y, aunque menos que el PP, también mantienes a corruptos; C's y Podemos, ahora sois loa árbitros, tenéis en vuestras manos el reparto del poder, usadlo bien»... El votante ha hablado.

Pues bien... Entonces a qué vienen tantos nervios. Si el pueblo decidió, parece que sabiamente, a qué viene tanto menaje tremendista y tanta amenaza con el coco. Lo único que está pasando es que hay que formar gobiernos basados en pactos; no queda otra. Siempre será mejor un gobierno de coalición en mayoría que uno monocolor en minoría, preso de los acuerdos constantes para cualquier decisión por pequeña que sea, y con la espada de Damocles de una moción de censura como permanente amenaza. Por eso es necesario pactar, y cualquier pacto es bueno si para llegar a él se cedió algo de lo de uno. Por eso es una estupidez pretender que gobierne la lista más votada por decreto. La lista más votada gobernará si no se crean mayorías de coalición. ¿Qué problema hay?

Otra cuestión es que se deje gobernar a la lista más votada por no haber llegado a acuerdos, como ocurrió en Gijón y en algunos otros sitios, en pocos afortunadamente. Con nuestro sistema, los gobiernos en minoría amplia tienen graves dificultades para llevar a cabo una buena labor. Hubiera sido buena una cierta dosis de generosidad y haberse olvidado de los odios personales. Sino que se lo pregunten a los manchegos, a ver qué les hubiera parecido otro gobierno de Cospedal, que lo único que hizo fue cambiar la ley electoral para perpetuarse en el poder, además de unas cuentas atrocidades en Sanidad y educación. No. No veo por qué el PSOE y Podemos no van a pactar. Tampoco veo por qué Ciudadanos no va a poder ir con quien firme su decálogo, sea el PSOE o el PP. Y tampoco veo que el PSOE y el PP tengan que perder o conservar el poder. Sencillamente los equilibrios han cambiado, o al menos así lo quisieron los electores.

05 junio, 2015

Frentismos

El éxito de las candidaturas de unidad popular impulsadas en las municipales por Podemos está dejando sentir su influencia. IU se debate entre integrarse en ellas o ir a las generales por si sola. Lo que busca IU en estas candidaturas es una opción de mantener algunos de sus nombres en posiciones reconocibles ante el temor de que, como todo parece indicar, el fracaso en las generales le deje prácticamente sin representación. IU No pretende dar el poder al Pueblo. El pueblo ya tiene el poder con el voto. Busca salvarse.

Conviene explicar que las candidaturas soportadas por Podemos deben su éxito en un 50% a personas destacadas de la Sociedad Civil respetadas por la generalidad del electorado, incluso por quienes no les votan. El caso de Manuela Carmena es más que evidente. Ahora Madrid dobló en votos en Madrid ciudad a la candidatura de Podemos, con su marca, a la comunidad. Manuela Carmena lo sabe perfectamente y Pablo Iglesias también. De ahí que cuando ella dice que se siente libre de ataduras respecto a Podemos, desde la dirección del partido no se diga ni esta boca es mía.

Las listas mixtas Partidos - Sociedad están bien para tomar un ayuntamiento, es decir, para objetivos concretos. Sin embargo para una comunidad autónoma, y no digamos para todo el estado, toda opción debe estar respaldada por una organización perfectamente estructurada, es decir, por un aparato de un partido que apuntale y apague los fuegos o amplifique los éxitos de la misma. De ahí que Podemos no haya participado en ningún frente en las elecciones autonómicas. Aquí ya estamos hablando de política seria y ni un partido nacido de movimientos asamblearios quiere riesgos.

Lo que pretende IU de hacer un frente de lo que ella llama toda la izquierda no es más que un intento (vano) de no ahogarse en su propio fracaso a nivel nacional. IU solo es fuerte en Asturias (y puede que un poco en Andalucía). En Asturias tiene a su mejor baza y tal vez a uno de los políticos más serios y mejor valorados por el electorado: Gaspar Llamazares, que fue «expulsado» del terreno de juego nacional por los impresentables, incluidos Garzón y a Lara, que gestionaron las cosas en Madrid y que produjeron vergüenza ajena en los votantes progresistas al no saber, o no querer, tomar las medidas necesarias para que la organización no perdiera la dignidad. Llamazares se presentó en Asturias y la gente le agradeció su seriedad con sus sufragios.

El problema de los partidos, de todos, es que la gente valiosa no está dispuesta a tragar por lo que les impongan desde unas siglas. Pero los partidos necesitan a gente independiente como Carmena o Gabilondo, que los lidere cuando se presentan ante los electores. Los partidos están no muy bien vistos en la sociedad, por eso se prefiere a líderes sin sello, aunque simpaticen con unos u otros. El problema del frentismo es aún mayor. Un frente es inmanejable porque dentro del mismo nadie quiere ceder identidad y eso es sinónimo de caos.

01 junio, 2015

Pactos. Aviso a navegantes. Os vigilamos

Cuando se producen elecciones, los votantes, como entes individuales, no ordenan nada, solo dejan escapar entre sus manos un deseo: que su opción consiga lo máximo. Cada elector escoge la suya, o ninguna, es decir, vota en blanco, o no vota que también es válido. Todos los ciudadanos con derecho a voto son electores y todas las opciones están ahí. Sin embargo, y retomo el hilo, el acto de decidirse por una opción y querer que obtenga buenos resultados no significa necesariamente que se tengan argumentos fuertes para escogerla. Me refiero a cosas como haberse leído y comparado los programas, o haber analizado seriamente todas las posibilidades y decidir no votar, o cosas parecidas. No, nada de eso. en la mayor parte de los casos, el voto, como el no voto, son producto de las vísceras más que del intelecto.

El votante guarda memoria de gestos, de imágenes, de opiniones de terceros, de sonrisas, de hechos aparentemente irrelevantes y de comportamientos. Puede que los comportamientos sean lo más determinante para tomar la decisión final. Las acciones de los partidos durante el periodo en el poder y durante la campaña electoral propiamente dicha es lo que manda en la mente del elector para escoger una opción u otra. El resultado de las últimas elecciones municipales y autonómicas fue, sobre todo, la consecuencia de los comportamientos durante los últimos años. Estos hicieron hundirse al PP e impiden remontar al PSOE, que continua en caída lenta pero constante.

El sistema electoral español cede a los partidos la representatividad, en lugar de dársela a las personas. Quienes van en las listas son meras marionetas al servicio de unas siglas. Esto tiene de bueno que cuando se hacen bien las cosas, todo el partido sale beneficiado en todas partes, y en todos los comicios que se celebren en ese periodo de acierto. Sin embargo cuando algunos, bastantes, dirigentes, como en el caso del PP, se ven envueltos en escándalos de corrupción, llega un momento en que la ciudadanía dice basta y le niega su sufragio a todo el partido. Si la representatividad fuese de las personas, como en Francia, o en el Reino Unido, los problemas de corrupción de un candidato se negocian en su circunscripción y salpican poco o nada al partido al que pertenece. Claro que en un sistema así el candidato tiene la obligación de anteponer sus promesas a sus electores a los intereses del partido. Faltaría más.

La cuestión es que, lo que hicieron los españoles el pasado 24 de mayo fue negar en masa el voto al PP, mantener en el subsuelo al PSOE y hacer entrar con fuerza a otras opciones. Cada votante  solo escogió una, pero al verlo en conjunto, lo que sale es un mandato demoledor a los partidos. Y este es algo así como: No es que queramos complicaros la vida, pero veréis, ya estamos un poco hartos de que seáis tan inútiles cuando tenéis el poder. Lo que nos decíais de que votar a otros genera inestabilidad no nos lo creemos; de hecho la estabilidad que teníamos, según vosotros, cuando elegíamos solo a dos, nos trajo hasta este desastre de desigualdad, de Cajas quebradas, de corrupción, de mordidas de mafias, de ERES fraudulentos, de miles de altos cargos designados a dedo, etc. Así que, ahora vais a tener que arreglaros de otra manera.

A partir de aquí se verá cómo, con quién y qué se pacta. Pero sería un error por parte de todos los partidos en concurso pensar que los acuerdos que se hagan solo son para repartirse el poder en lugar de para dar satisfacción a las demandas de la ciudadanía. Porque, entonces, en las generales, con toda probabilidad habría otro revolcón. Aviso a navegantes.



25 mayo, 2015

Aguirre. A rascarse tocan

«Al que le pique que se rasque», declaró Esperanza Aguirre después de montar en cólera por conocerse sus datos fiscales y hablando de lo mucho que ganaba. O sea, que el que no gane pasta que se joda (con perdón). Vamos, que haber nacido rico, haberse casado bien, o haber entrado en política y puesto el cazo. Porque lo que está absolutamente claro es que de su trabajo en una empresa de cazatalentos no puede venir un sueldazo de seis cifras, a no ser que la consabida empresa busque en Aguirre cosas diferentes a las que se requieren para ser un simple evaluador de personas para la vida laboral, es decir, su agenda de contactos y su influencia... Un asco.

Esperanza Aguirre tal vez sea el caso de máxima incompetencia en la política a lo largo de los últimos treinta años en España. Todo lo que hizo se basó en el populismo y la demagogia de la más baja ralea. Todavía está por saber cómo se gestó el soborno a Tamayo y a Sáez. La gestión de este siniestro personaje, que dice no saber nada de los casos de corrupción que crecieron a su alrededor durante toda su carrera, es de lo más escandalosa. Ella nunca sabe... De ahí la fácil conclusión de que es una persona extraordinariamente incompetente. La otra hipótesis es que lo que pudiera haber hecho no sea posible demostrarlo.

Sus declaraciones altisonantes y fuera de tono, carentes de todo estilo, contra colectivos profesionales enteros (que se lo pregunten a los arquitectos), sus broncas en público a colaboradores, sus abandonos de las entrevistas con la peregrina excusa de que tiene otros actos (a Jordi Évole), su «chulería» y su arrogancia ante cualquier situación, la hacen parecer cualquier cosa menos una persona cercana en la que se pueda confiar. La pregunta es. ¿Por qué la votan entonces?

La respuesta es sencilla. Ella siempre hace lo posible por favorecer mediante su acción política a los ricos y por parecer, mediante el paternalismo, que trabaja para los pobres. Los votos le vienen de las clases medias altas, que no son tontas, y de las clases bajas rastreras, que aunque no lo parezca están llenas de majaderos capaces de dar un voto a quienes no trabajan para otra cosa que para hacerlos todavía más pobres. Este el el caladero de votos del Aguirrismo, los amos y los pobres criados incultos.

Pero claro, incluso en esta democracia imperfecta, el voto de un pobre harto vale lo mismo que el de un rico, o el de un pobre necio. Y claro, hay tantos pobres, que además no son tontos, que las cosas pueden dar la vuelta, como así fue. De nada le sirvió a Aguirre introducir a ETA (no sé qué pintaba ETA) en el debate para desacreditar a Carmena, dando muestras de su populismo barato y barriobajero. El pueblo llano decidió que iba a dar votos a una plataforma recién creada y que se los iba a quitar a los partidos en los que no podía confiar... Y descabalgó al PP y puso en su sitio al PSOE, que pasó a ser muleta obligada de esta plataforma para dar la alcaldía a Carmena.

Así pues, desearle a Esperanza Aguirre que no se haga, de tanto que le tiene que picar, demasiadas excoriaciones al rascarse. Pero que se rasque, que no le va a venir mal.

19 mayo, 2015

Ciudadanos... No por mucho madrugar...

La ambición de Rivera, o de quien le aconseje, puede acabar llevándole al desastre. En un primer momento parecía que Ciudadanos iba a concurrir tan solo en comunidades autónomas y plazas estratégicas en las que pudieran garantizar la formación de listas según criterios democráticos y de transparencia. Sin embargo lo que está resultando es que en multitud de lugares las listas son nada más que una chapuza, llenas de irregularidades, repletas de «personajes» extraños y poco o nada estudiadas por la dirección para ofrecerle una buena alternativa a los votantes.

Los electores les harán pagar su osadía cuando empiecen a verse las carencias. Sin duda ninguna. La aparición en prensa de informaciones sobre el acerbo ideológico de muchos de los candidatos; o la inclusión de personas sin su consentimiento, o cualquier otro tipo de circunstancia reprobable, no conduce más que a la percepción por parte de la sociedad de Ciudadanos como un partido con excesivas prisas por empezar a hacer cosas de manera atropellada y sin importar ni como ni de qué manera, y lo que es peor, ni si serán correctas.

De cara a las elecciones generales, que deberían ser la gran apuesta de Rivera, estas prisas excesivas no harán otra cosa que restarle credibilidad. Algo que ya de por sí ocurre por su sobreexposición a los medios, pero que la ambición desmedida por estar en todas partes puede hacer crecer de forma exponencial. Puede que la estrategia de Ciudadanos contribuya a una gran decepción de no tomar medidas inmediatas y contundentes. Algo extremadamente difícil para una organización en la que solo unas pocas cabezas tienen la capacidad y la visión suficiente para hacerlo en la buena dirección.

Lo visto hasta ahora deslegitima a este partido para impartir lecciones de democracia a nadie. Es cuestión de tiempo que pague las consecuencias... O debería. Pero este es un país raro a la hora de votar. Un país capaz de mantener mayorías de formaciones con corruptos e imputados por todas partes. Tengo la impresión que a pesar de la aparición de cierta esperanza por la irrupción de gente nueva, a la vista de lo que hay, la abstención seguirá siendo la reina del baile. Ya se verá.

17 mayo, 2015

Manuela Carmena pone a Aguirre de los nervios

Esperanza Aguirre está perdida de los nervios. Desde que empezó la campaña, y antes, lleva atacando a Manuela Carmena en todos los frentes, menos en el que debe, que es el ámbito político. Aguirre se centra en lo personal, intenta hacer relevantes informaciones de la empresa de arquitectura del marido de Carmena, en concurso de acreedores; intenta descalificarla a ella al acusarla de haber llegado a juez por la puerta de atrás del cuarto turno en lugar de por oposición... Para Esperanza vale todo, no hay límites, aunque las anteriores acusaciones sean completamente falsas.

Esperanza Aguirre está acostumbrada a la pelea política barriobajera. Es una especialista en el juego sucio, en el golpe bajo. Además cuando se juega con ella en este terreno, encaja como nadie. Lo que no se sabe muy bien es si su capacidad de tragarse ganchos al bajo vientre viene de su especial fortaleza o de su absoluta insensibilidad al dolor propio a ajeno, algo típico de quienes se creen semidioses por encima de los comunes mortales, y también de aquellos que poco más que serrín tienen en la cavidad craneana.

El hecho de que Manuela Carmena no entre al trapo está haciendo que Esperanza Aguirre, fiel a si misma, persevere en meter la pata con más fuerza cada vez. Aguirre no pierde oportunidad de hacer declaraciones que descalifiquen a su rival. Sus actos públicos están solo orientados a esto y a su populismo barato. Intenta que Carmena pierda la paciencia. Esta, con toda tranquilidad, insiste en que ella no va a descalificar a nadie y, para más inri, da explicaciones de todo tipo y con total apertura sobre aquello de que la acusan. Carmena no se pone nerviosa y esto pone a Aguirre más de los nervios si cabe.

Cualquier candidato podría sacar miles de cosas a Esperanza Aguirre, desde urdir el tamayazo hasta proteger bajo su ala a corruptos de alto copete, eso sí, sin darse cuenta de ello. También podría atacar al muy noble marido de Aguirre para hacer aún más daño. Pero Manuela Carmena no dice una palabra. Manuela Carmena deja que Aguirre patalee y se hunda cada día un poco más en el fango. Carmena sabe que juega en un equipo inferior, pero también sabe que, los votantes toman siempre nota y que a Aguirre todo lo que no sea ganar por goleada no le vale, pues corre el riesgo de perder al control del partido en Madrid.

Al final el pueblo hablará y decidirá lo que sea menester. Pero algo se está poniendo claro para los electores y es qué es cada persona. Aguirre es tan solo una condesa consorte chillona y maleducada..., aún así puede ganar. Manuela Carmena, por contra, puede perder, pero siempre será considerada como una señora. Ser una señora es imposible para Esperanza Aguirre porque la humildad es principal cualidad de quien lo es, y ella no sabe lo que es esto.

07 mayo, 2015

Esperanza y el vértigo

Hace unos días hablaba con un amigo sobre Madrid. Él vive allí y, por lo tanto, allí vota. Yo le pregunté directamente sobre el sentido de su voto. No dudó: «A Esperanza, coño, a quién voy a votar». Mi amigo es bastante inteligente, y confieso que no pude digerir fácilmente la respuesta. Cómo alguien que no fuera un encefalograma plano, que los hay, de esos que votan al PP en cualquier circunstancia podía, sin pudor alguno, expresar su Aguirrismo.

Pasaron por mi cabeza mil imágenes de Esperanza Aguirre; mil declaraciones, altisonantes, contradictorias y grotescas en muchos casos; mil actitudes chulescas de esta presunta aristócrata de baja estofa, mil explicaciones sobre que ella también se equivocaba y que había nombrado para cargos a gente que había birlado centenares de millones en forma de mordidas por adjudicaciones, pero que, en realidad ella no era responsable de que fueran unos macarras y unos mafiosos.

No me lo podía explicar. Cómo mi amigo no se daba cuenta de todo esto. De que, además, el hombre fuerte de su gobierno era quien lo organizaba todo. Ella, su jefa, Esperanza Aguirre, tenía que saber perfectamente que él, Granados, se estaba llevando cientos de millones de euros en mordidas.

Entonces contraataqué: «Oye, verás...», le dije, «puedo comprender que Esperanza te ponga, pero lo que no entiendo es tu ceguera. Esta mujer, una de dos, o estaba enterada de toda la corrupción que había a su alrededor y no dijo nada, en cuyo caso es una corrupta como el Granados ese, o no se percató del asunto, en cuyo caso es directamente tonta». Él se quedó callado un rato..., y yo satisfecho, le había noqueado. Sin embargo era una impresión falsa. Solo meditó unos segundos, después sonrió y me miró con cierta conmiseración. «Veo que no entiendes nada», me dijo con absoluta calma. Entonces empezó a explicarse.

En Madrid, según su opinión, hay solo dos candidatos que merecen la pena, una para el Ayuntamiento, Manuela Carmena y otro para la Comunidad, Ángel Gabilondo. Pero claro se presentan, una en una candidatura de unidad que no ofrece mucha tranquilidad al elector, y el otro por un partido que, en Madrid, es una verdadera merienda de negros. «No tendría ningún problema en votar por Carmena y por Gabilondo. Pero si que me da miedo dar mi voto a radicales o al PSOE de Madrid. Así que, el PP es lo menos malo, aunque signifique votar a una persona poco seria y casi seguro conocedora de todo lo que se hacía, o sea corrupta, como Aguirre. ¿De verdad tú votarías a Carmena con lo que tiene debajo en la lista, o a un titiritero como Carmona, o a Gabilondo, que aún siendo una persona seria y respetable va a tener solo problemas con sus teóricos subordinados?»

Entonces fui yo quién quedé groggy. Me imaginé en el cuadrilátero del colegio electoral estirando la mano hacia las papeletas mientras todo giraba a mi alrededor en un vórtice caótico: papeletas sobres, urnas, la cola de gente. los interventores..., todo daba vueltas. Votar en Madrid es para otro tipo de gente, para aquellos privilegiados que no sienten el vértigo. El vértigo del elector, que cuando se produce, le bloquea de tal modo que la única salida es huir de la escena electoral e irse a su casa acobardado sin haber ejercido su derecho. Y es que votar a veces es un verdadero problema.

Sacudí la cabeza para entrar de nuevo en el mundo real. Tenía que hacer algo... Entonces se me ocurrió hacerle unas preguntas. «Oye, tú crees que Aguirre es buena para Madrid?». «No, es la menos mala», me contestó. «¿Y sabiendo que es mala la vas a votar?». «Es que de los otros no me fío». «Pero, a ver, a ti quién te obliga a ir a votar». «Joder, hay que ir a votar». «Por qué», le espeté con sequedad, «Por qué hay que votar si no hay a quién». Se quedó un rato serio y después dijo: «Pues mira, no había pensado yo en eso. Igual tienes razón. Tengo que darle unas vueltas más...». Me quedé algo más tranquilo. Al menos había sembrado una duda.