28 junio, 2020

Cada uno es como es. Qué problema hay


En los años que acumulo, que ya empiezan a ser demasiados, no recuerdo haber preguntado a ninguna persona de las que me honraron con su amistad o con su afecto por su condición sexual. A lo largo de mi vida he conocido a cientos de personas, a miles tal vez, y juro que en ningún caso se me ocurrió pensar en qué o en cómo serían en eso tan íntimo de la personalidad sexual. ¿Será Garay gay, o Sultana lesbiana, o Pascual bisexual, o transexual o dual? No... Nunca me planteé cosas tales. Puede que, es verdad, que el ejercicio de introspección que hice sobre la sexualidad, ya de muy joven, me haya llevado por la senda del respeto por esas cosas tan de uno.

De hecho no conozco a nadie que cuando le presentan a alguien o entabla relación amistosa por casualidad pregunte sobre la condición sexual de la contraparte. Sin embargo si te enteras por algún cuñado que ese conocido tuyo que parecía tan majo es un puto maricón, o que la nueva del trabajo, tan agradable, es una jodida bollera, es muy probable que reconsideres tu relación y lo que antes era de cierta cercanía, pase a convertirse en distante... No vaya a ser que te confundan a ti también.

¿Qué pasa por que una persona tenga una cierta tendencia sexual? ¿Es que acaso quienes se consideran normales por el simple hecho de ser heterosexuales son necesariamente trigo limpio? Los violadores son heterosexuales, los viejos babosos que les dicen cosas a las adolescentes también son heteros; lo mismo que quienes se masturban viendo porno duro, pero que no se atreven ni a intentarlo con su pareja, no vaya a ser que los mande a la mierda. Los heterosexuales no son necesariamente correctos. Yo diría que en asuntos del deseo sexual no hay nada ni nadie que pueda ser considerado un modelo de perfección. Y es que la mente humana es rica en matices y capaz de imaginar de todo. Eso sí, puede que sean mayoría, pero ser mayoría no garantiza estar en posesión de la razón ni de la verdad.

Lo malo de esta estúpida sociedad es que cuando le da por etiquetar como malo, insano incorrecto o inmoral a algo, los señalados están jodidos y, o luchan, o terminan por ser condenados a mantener en secreto su propio yo. Por eso son necesarios estos días del Orgullo. No deberían hacer falta porque el espacio íntimo pertenece a la libertad de cada uno, pero hay lo que hay.

Todavía hay demasiada potencia en las fuerzas oscuras, que necesitan siempre chivos expiatorios. La Iglesia, los partidos ultraconservadores, los guardianes de la moral que apuntan con u dedo a quien no es como ellos pretenden pero que ocultan y justifican a sus miembros díscolos. Estos son los que están podridos, no los que manifiestan con normalidad su condición. 

23 junio, 2020

Cuidado con España, advierte el PP en Europa

 NO ES QUE este gobierno sea el de mis sueños, ni de lejos. Pero entiendo que en esta crisis sanitaria brutal, cuyas derivadas económicas van a dejarnos hechos unos zorros, hizo lo que pudo, y muchas veces bien... También tubo grandes meteduras de pata, lógico.

Pero lo que me resulta llamativo es el ataque del PP en Europa a España. El PP cuestiona el estado de derecho, pide que se vigile muy de cerca si se da dinero para la recuperación... Pone a su propio país en entredicho. ¿El objetivo? No lo sé muy bien, pero parece que cualquier cosa vale para intentar derribar al gobierno.

Bien... El PP sabrá. Puede que haya quien crea en sus tesis. Yo, particularmente rechazo esta estrategia "innovadora" y extraña en la que un grupo político pone en la picota a su país para intentar conseguir el poder. Lo que viene a decir es que los españoles eligieron mal, o que el sistema de formación de gobierno mediante mayorías parlamentarias es peligroso (cuando no sale el PP elegido).

No sé... Pero, ni al peor PSOE lo vi yo nunca afinado en esta extraña nota. O lo que es lo mismo, con la historia de la democracia española en la mano, nunca los socialistas traicionaron de este modo a su país. Menos mal que los patriotas son los de la católica derecha.

Insisto, no me gusta demasiado este gobierno, pero como español siento arcadas cuando el partido alternativo para ocupar el poder en España, alerta sobre el peligro que España representa. ¿Se habrá mirado al espejo alguna vez Casado? ¿No habrá visto que es una tesis nazi pensar que los verdaderos españoles son ellos?

Cómo puede llegar alguien a ser tan ruin. Porque pedir que no se de dinero a España porque se supone va a gestionar mal, es no solo ruin, como digo, sino indigno. O es que si el PP gobernara no iba a pedir ayuda económica, o el PP es garantía de hacer lo correcto... Pues yo diría que no, que precisamente el PP, no.

17 junio, 2020

El necesario respeto

Lo que ocurrió con las residencias de ancianos en España durante la epidemia de coronavirus es inexplicable, y más inexplicable es la bajeza de los responsables políticos bajo cuyo control estaban, y están, estos establecimientos. Las Comunidades Autónomas son las únicas responsables en materia de residencias de ancianos y solo a ellas corresponde la responsabilidad de lo que pasó, lo bueno y lo malo.

No obstante el gobierno central no puede instalarse en la inacción. Durante el estado de alarma puso a disposición de las comunidades un fondo de 300 millones para responder a la situación desesperada por la que se pasaba en las residencias de ancianos. Mediante este fondo se podría contratar más personal, medios, etc... Pero también, la vicepresidencia de Iglesias y el ministerio de Sanidad, acordaron un protocolo para garantizar la atención médica de las personas mayores que vivían en ellas. Este protocolo, claramente, no se cumplió y el resultado fue que decenas de miles de viejos murieron en España sin la atención adecuada. No solo eso, sino que siguen muriendo a día de hoy sin que aparezcan en las cifras ministeriales.

Está perfectamente claro, entonces, que la mala gestión que llevó a la catástrofe fue de las comunidades, pero también lo está que la acción del Gobierno no puede limitarse a poner dinero y a acordar un protocolo. De nada sirve el dinero si no se controla su gasto ni los protocolos si no se hacen cumplir. Y esta labor correspondía sin duda ninguna a la vicepresidencia de Iglesias y al ministerio de Illa.

Las cifras siempre fueron un problema en un país descentralizado como el nuestro. Todavía no sabemos cuánta gente se murió en realidad por covid-19, ni lo sabremos nunca, me temo. El ministerio, sin embargo, tenía toda la autoridad para imponer un método de conteo claro desde el primer día del estado de alarma, pero esto no se hizo. Sanidad, en este aspecto, hizo una gestión pusilánime que le valió todas las críticas. Todavía hoy, no conocemos cuántos ancianos perdieron la vida en esta crisis. En el Gobierno lo saben perfectamente, pero se niegan a divulgarlo. Así de simple. No lo divulgan por un interés puramente político. Y aquí, Pablo Iglesias, en primera persona debería intervenir imponiendo la transparencia que siempre exigió a los demás.

También es lamentable que, según algunos medios, Iglesias no haya querido reunirse con los representantes del sector, que llevan más de un mes pidiéndole "audiencia". Yo diría que eso es no estar a la altura y me hace dudar de que realmente este hombre esté capacitado para gobernar, por mucho que le gustaría estarlo... Uno no sirve para lo que no sirve. Pero no debe extrañarnos, la autocritica, la introspección son cosas muy poco arraigadas en nuestro país, y menos entre los políticos.

Se trata a los ancianos como mero material para hacer política. No quiero imaginarme como se sentirán cuando en los salones de TV de las residencias donde viven o malviven sus últimos años, escuchan a colegiales discutir sobre la culpa en lugar de discutir sobre la mejor solución. Esos ancianos, debe recordarse, son los que tras la dictadura, en su madurez, trabajaron con ahínco y facilitaron las cosas para que España progresara y llegara a ser lo que es hoy. Ellos fueron los contribuyentes que pagaron las facturas para que el país funcionara, y también las facturas de los vagos y gamberros corruptos que parasitaron y parasitan la sociedad desde cargos políticos absurdos. Supongo que cuando ven una sesión parlamentaria sentirán arcadas.

Así que menos tonterías desde la política y más consideración por quienes pagaron los sillones en los que se sientan quienes están en las instituciones y órganos de poder. No sean mezquinos y tengan al menos la decencia de hablar de ellos con el debido respeto.

16 junio, 2020

La indecencia

La indecencia es el mayor de los problemas de las altas instituciones del Estado. Y como todo lo que se presenta en la parte de arriba de una organización, termina por impregnar en muchos casos hasta a humildes servidores del propio Estado: miembros de partidos políticos, policías, militares, funcionarios... Vivimos rodeados de indecencia. Pero esto tiene explicación: España es un país en el que la ejemplaridad no es una virtud que se grabe en nuestra mente. Aquí nadie da ejemplo motu proprio, hay que obligarlo.

Juan Carlos de Borbón, un individuo igual a cualquiera de nosotros, pero al que el azar situó en el seno de una familia de reyes profesionales, se las arregló para navegar y vivir estupendamente durante la dictadura y mucho mejor durante la democracia que, sin duda, él mismo facilitó, o le obligaron a facilitar. Su trabajo tras la muerte de Franco consistía en ser el pegamento de un país y en representarlo en el exterior. Bueno, es algo simplista, su trabajo era en ocasiones pesado, el 23F, durmió poco (yo también). Pero pasado este trago: bonitos uniformes, buena comida, mejor bebida, mujeres hermosas para su disfrute, ese tipo de mujeres que más que personas son simples hembras que venden bien lo suyo y sacan una pasta de ello, comisiones por obras, cacerías; una vida cojonuda, vamos, indecente, pero cojonuda. Como la de su mujer, que pasó por todo ello, unas veces a su lado, otras con sus cosas en lugares discretos en el extranjero. Todo ello, lo de uno y lo de otro, a costa de nuestros bolsillos, faltaría más.

Claro, con una familia así, Felipe de Borbón, o tira de ejemplaridad, o se tira desde la azotea. Pero, siendo padre de familia y con una vida muelle como la que lleva él y sus allegados, pues, coño, aunque sea obligado, tiene que dar ejemplo de seriedad y de cierta decencia. Aunque el mejor ejemplo sería proponer al gobierno que pregunte a los españoles si queremos seguir teniendo rey, o no. Si sale que no, se cubre de gloria por haber sido honesto y tendrá una vida larga y bien vivida aquí, o en cualquier parte, paga el estado; todo se negocia. Y si sale sí, habrá terminado para siempre con los problemas de legitimidad que tiene y podrá seguir disfrutando de la vida sin agobios. Debe recordarse que su bisabuelo abandonó este país y que la reinstauración de la monarquía fue cosa de un dictador sanguinario. O sea, legitimidad cero. Aunque bien es verdad que el pueblo tragó, tragamos, al votar en masa una Constitución que estamos obligados a respetar. Pero, de decencia, nada, Felipe, como su padre, "igualico, igualico".

Pero no solo comisiones reales hubo por aquí. Recuérdese el PP, cuyo mayor problema era gastar la enorme cantidad de dinero que le entraba en el partido merced a las comisiones por adjudicación de obras públicas. Y de esto en Cataluña ya venían de vuelta con su famoso problema del tres por ciento. Del PSOE no se sabe mucho de comisiones, aquí eran como más pobretones, menos mafiosos, vamos, aquí desviaban fondos públicos a amigos y allegados. Todo muy decente y muy ejemplar, como se puede ver. Los partidos a los que votamos nos la jugaron. Eso, sí, ahora tenemos a Podemos, a Ciudadanos y a Vox. Pero el votante común no se fía, sabe que es cuestión de tiempo que la honradez se transforme en algo poco decoroso. Al PSOE le duró lo de la honradez cien años, y ahora hay lo que hay.

De los jueces, para qué hablar, un gremio de gente genial y de verdaderos patanes mezclados en la misma carrera y en manos de quien estamos para que nos apliquen la ley. Si tienes suerte te la aplican por la parte blanda y libras (la parte blanda es la que se aplica usualmente a ricos y famosos), pero si te sacuden con lo duro puedes ponerte a rezar. Lo malo de los jueces es que, como tantos y tantos funcionarios, te ven como a un documento con piernas y ni te miran a los ojos para sentenciar. Se remiten a pruebas periciales, a la letra de la norma, y a correr. Un funcionario hace igual, lee el papel que el ciudadano escribió y lo acepta o rechaza, o pide más información si no lo entendió. Y vuelta a escribir el administrado y vuelta a esperar, a veces años por aquello a lo que tiene derecho porque un mequetrefe no leyó adecuadamente.

Ya ni la Guardia Civil presenta informes serios, ya ni un coronel de la Benemérita es un tipo de fiar. El informe emitido por la picolicie judicial para la jueza Medel que decidió investigar lo del 8M, daba vergüenza ajena. Lo que no entiendo es por qué el coronel cesado podía estar al mando de la comandancia de Madrid, si ya en la coordinación de los disturbios en Cataluña se mostró absolutamente incompetente. ¿Tan poco nivel hay entre los del tricornio? No me lo puedo creer. Vamos, que no, que hay nivel. Pero en estos tiempos, como dice el tango Cambalache, todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor.

Entonces, si la parte de arriba está como está, ¿pretenden que los ciudadanos de a pie tengamos un comportamiento diferente? Pues no, claro que no: cuñadismo, debates de fútbol, de soluciones para cualquier cosa, de insultos en las redes (aquí todo dios está en las redes y opina, opina con faltas de ortografía que harían suicidarse a Cervantes si por un casual resucitara). Al vulgo actual le dice más la opinión de un piernas como Bosé que la del mismísimo Bill Gates. Pero es lo que hay.

¡Ah! Que dice usted que es un tipo normal que piensa las cosas y razona, que deja hablar, que es honesto y decente, que trabaja con ahínco y educa a sus hijos en valores, que encima no le gusta el fútbol y que piensa que la política está en manos de auténticos majaderos... No se engañe. Hágaselo mirar. Usted de normal no tiene nada. Y sobre todo, que no se sepa, o terminará expuesto en un frasco de formol como una especie de mutante aparecido en la primera mitad del siglo veintiuno. No divulgue su condición, hágame caso.

04 junio, 2020

La política y el principio de la prudencia

El presidente asturiano, Barbón, optó por pedir el pase a fase 3 de alivio del estado de alarma. Lo hizo a pesar de el repunte de casos en residencias de ancianos.

No estoy en desacuerdo con la decisión de Barbón. Seguramente está bien asesorado, el riesgo es asumible y todo está bajo control. No obstante, creo que tampoco hubiera pasado nada si hubiera decidido dejar a Asturias en fase 2 por un principio de prudencia. Con toda probabilidad hubiera sido aplaudido por no tomar riesgos, a pesar del daño económico de tardar una semana más en pasar a fase 3.

Si la semana próxima, ya en fase 3, hay un rebrote y los contagios se elevan significativamente, le crucificarán, dirán de él que es un imprudente y que jugó con la vida de los ciudadanos. Y lo dirán los mismos que se habrían mostrado molestos por no cambiar de fase con las consecuencias económicas que tiene. Pero, claro, nada tiene que ver una cosa con otra; una acusación de jugar con la salud de las personas es algo que desgasta infinitamente más que un desarreglo económico, que siempre tiene remedio a futuro.

Estos días está en boca de todos otra vez la manifestación del 8M. Juguemos un poco con este asunto. Imaginemos que el día 6 de marzo, el Gobierno anuncia que la manifestación no se celebraría por el riesgo que supondría. Y que la decisión se toma en evitación de males mayores. ¿Puede alguien imaginarse cuál sería la situación a día de hoy? ¿Que estaría diciendo la Oposición? Y si también se hubiese prohibido el congreso de VOX por la misma razón, ¿qué estaría diciendo VOX ahora?

Yo creo que el principio de prudencia es importantísimo en casi todo en la vida, y en política más que eso aún. Pero a nuestros dirigentes les gusta el riesgo. La toma de decisiones llamadas valientes políticamente. ¿Cómo no vamos a cambiar de fase, cómo no vamos a celebrar una manifestación?. ¿Se figuran que un piloto de un avión que le quede el combustible para llegar a un km de la pista de destino decidiera hacer en planeo ese último km, en lugar de aterrizar en un aeropuerto más cercano, y sin informar al pasaje?

No sé. Yo creo que debería estudiarse más la aplicación del principio de prudencia, especialmente en asuntos de salud pública.


29 mayo, 2020

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Al ver la sesión parlamentaria de este martes, uno se pregunta. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Y la respuesta no es difícil. Así, dicho a lo burro, yo diría que más que nada por dos tontos de capirote: Pablo Iglesias y Albert Rivera, y siendo más correcto se podría asegurar que la inusitada ambición de Ciudadanos y Podemos por hacerse con una parte de la tarta del poder, una parte lo más grande posible, fue lo que nos llevó a este desastre en el que las palabras más que gruesas empiezan a aflorar: Álvarez de Toledo (un cerebro) habla del padre terrorista de Iglesias, al día siguiente, Iglesias (otro cerebro) habla de golpe de estado y señala a VOX y hoy mismo, Montero (comparte cerebro y domicilio con Iglesias) ya habla de llamadas a la insubordinación del ejército. Estupendo, un panorama magnífico.

Pero, todo este lío ya se veía venir desde las elecciones de diciembre de 2015. Con un PP debilitado por la corrupción, aquí se cometió el error político más gordo de los últimos años en España. Este error fue que Podemos no facilitó el gobierno de PSOE y Cs con su abstención y forzó nuevas elecciones. Podemos pudo haber cambiado el destino de España: el PP desalojado de Moncloa, un gobierno de Coalición no demasiado fuerte y el control del parlamento en sus manos. Una oportunidad de oro para crecer en experiencia y en credibilidad. Pero no quiso, prefirió nuevas elecciones en junio de 2016 porque alguien, estúpidamente, le había hablado de sorpasso. Iglesias se equivocó (la culpa, naturalmente fue de los inscritos), no sacó más votos, perdió un millón al no sumar los de IU, no hubo sorpasso y reforzó al PP, que sacó 14 diputados más y pudo gobernar. Chico listo. Eso sí, motivó la dimisión y abandono momentáneo de la política de Pedro Sánchez.

Pero, de repente, Pedro Sánchez reaparece y Podemos, tras un intento de moción de censura para la galería, decide apoyar una del PSOE para liquidar a Rajoy, y se consigue. La corrupción del PP y el poco carisma de Rajoy, un hombre tranquilo y procrastinador, hizo posible aquello de los extraños compañeros de cama. Una mezcla explosiva, que podía reventar cualquiera, y reventó, y hubo que ir a elecciones en abril de 2019. Y en este contexto es donde le toca hacer el ridículo a Albert Rivera, y por la misma razón que Pablo Iglesias. Presiente que el PP está muy debilitado y que, cuando llegue el momento, las derechas preferirán a sus siglas. Pudo abstenerse en la moción de censura al gobierno del PP, pero, defiende su negativa alegando que nos iba a ir mucho peor con un gobierno lleno de radicales e independentistas. Su plan está trazado. Y en el momento en que se convocan nuevas elecciones sale disparado contra su otrora supuesto socio, el PSOE... La banda de Sánchez y todo esto, que le lleva a vetar cualquier posible pacto de gobierno futuro.

El PSOE gana las elecciones con 123 diputados, el PP cae hasta los 67, VOX aparece con 24, Podemos sigue en caída con 42 y Ciudadanos emerge fuerte con 57. Pero como Rivera había dicho que nunca pactaría con "la banda de Sánchez" y Sánchez tomó en serio a los cuatro que le corearon "con Rivera, no", pues, oye, ni se le ocurrió. Y como, con Ciudadanos haciendo funambulismo e instalado en el no beligerante, Sánchez no podía ser investido sin los votos de Podemos, y Podemos pidió gobierno de coalición, y como Iglesias no obtuvo todo lo que pedía, hizo lo que sabe hacer, y forzó nuevas elecciones (la culpa, de nuevo de los inscritos). Pero, en este punto, el gran responsable de haber ido a elecciones fue Rivera en primera persona. Su teórico sentido de estado debiera haberle llevado a facilitar un gobierno en solitario de Sánchez, o haber intentado otra coalición con resultado de mayoría más que absoluta que nos hubiera ahorrado todos los problemas que tenemos ahora.

Y, llegados a este punto y tras nuevas elecciones, se forma una mayoría imposible, la derecha extrema (no hay otra actualmente) tirada al monte, los independentistas, a lo suyo y, hasta Bildu tiene mando en plaza. Sanchez es investido y aquí estamos, con un gobierno desnortado, una derecha extrema echada al monte, una izquierda extrema agitando el guerracivilismo (Podemos es ya casi como VOX, pero en el otro lado)... Una delicia, vamos...Hasta Bildu tiene mando en plaza.

Y este es el desastre absoluto de nuestra España, además en medio de una crisis sanitaria sin precedentes en la que, de haber tenido un gobierno fuerte, seguramente habríamos enfocado mejor las cosas. En este ambiente los ciudadanos pasamos vergüenza ajena al ver el parlamento en tal estado. Por eso yo desde aquí, con la pequeña difusión de este sitio les agradezco a Iglesias y a Rivera su inteligencia, sentido de estado y sensibilidad para entender qué sería lo mejor para esta pobre sociedad.

GRACIAS, CHIQUILLOS, NIÑATOS ESTÚPIDOS, NOS HABÉIS JODIDO BIEN.




26 mayo, 2020

Covid 19. Banderas silenciosas de decepción


Hay banderas que ofenden
. A mi, personalmente, mi propia bandera cuando es utilizada por un tipo o una tipa de extrema derecha para marcar tendencia. Me molesta todo tipo de exhibición, pero en especial la de aquello de lo que uno se apropia sin ser realmente suyo, como la bandera.

Solo hay una explicación a este hurto de un símbolo de todos, y es el abandono por parte del otro lado del espectro político de un símbolo que, no entiendo por qué, se negó a aceptar como propio desde la transición. Todo había quedado pactado y todos estuvieron de acuerdo en avanzar hacia la democracia en un sistema de monarquía parlamentaria, autonómico y con una bandera común. Pero no hubo nada que hacer. La izquierda prefirió envolverse en las enseñas autonómicas o en la nacional tricolor de la república a pesar de lo acordado.

La consecuencia es que ahora que vienen mal dadas y se pide unidad, la derecha, incluso la más moderada, a las órdenes de la más extrema, se coloca la bandera y apela a que los únicos que garantizan la unidad de España son ellos. Y de esta manera, aprovechan también para decir que el cachondeo de un gobierno de coalición socialcomunista y la falta de autoridad y de gónadas hizo que murieran víctimas de la covid 19 decenas de miles de españoles. Con ellos esto no habría pasado... Bien, nunca lo sabremos.
Es verdad que el gobierno actuó de manera caótica en muchos casos, en demasiados. Pero es verdad también que la derecha utilizó sin rubor todo lo que estaba a su alcance para hacerlo caer sin importarle las consecuencias en vidas que eso pudiera traer. La Comunidad de Madrid ocultó muertes, falseó datos y, ahora sabemos que no disponía de PCR para cumplir las condiciones de pasar a fase 1, y a pesar del riesgo no le importó a una presidenta que, aparte de simple, debe tener a tipos como Bolsonaro en su modelo de imitación político. Claro que, Madrid tiene a quien se merece, pero, incluso así, nadie tiene derecho a poner en peligro más vidas de las que ya se pusieron por la desastrosa gestión de la información previa por parte de los servicios de la Comunidad y de Sanidad, que ahí la cosa se reparte.

Sin embargo, Madrid está repleta de mascarillas, eso sí, de diseño, con la banderita. Y es algo imparable, porque la extrema derecha tomó la calle y convenció a mucha gente de que el gobierno actuaba en contra de la Comunidad. Y el Gobierno no contrarrestó esto desde el principio, por ejemplo, saliendo todos desde el primer día con mascarilla con la bandera. ¿Qué pasa, que le iban a salir granos a Iglesias? Yo creo que no, pero lo peor es que ni se les ocurrió, y, de este modo dejaron que el fervor patriótico, que tanto necesitábamos para obedecer sin pestañear, pasara a manos de quienes primero querían confinamiento total pero ahora quieren desconfinamiento absoluto. Absurdo, sí, pero con el objetivo cumplido: confianza socavada y pérdida de miedo a la desobediencia.

Lo malo de esto, e insisto en responsabilizar sobre todo al Gobierno, empezando por un Pablo Iglesias que se salta la cuarentena para hacer nada en una rueda de prensa y dar gasolina al adversario y siguiendo por un Ministro de Sanidad pusilánime que, ni teniendo todo el poder supo imponer una manera de contar y dar datos a todas las autonomías por igual; lo malo de esto es que si hay un rebrote, entonces sí que vamos a estar desprotegidos.

Así que, a los ciudadanos decentes solo nos queda, como siempre, fastidiarnos y aguantar. aunque, también podemos rebelarnos y organizar alguna protesta pacífica con nuestras humildes mascarillas quirúrgicas, mandar un mensaje a tanto farsante. Yo propongo pintar con rotulador una banderita de España a la altura de la boca para que se vea que estamos en silencio, estupefactos, asombrados ante tanta incompetencia, ignorancia y abandono. Y que detrás de cada bandera pintada de manera infantil hay una voz, y lo más importante, un voto. Es la bandera silenciosa de la decepción nacional. Y aunque sea el único en hacerlo, lo haré, y, al lado de la bandera pondré también DECEPCIÓN, en negro, de luto.

22 mayo, 2020

No. Podemos no tiene razón

Por mucho que se quieran retorcer las cosas y por mucho que Pablo Iglesias diga, un documento es un documento, y en el pacto de legislatura de Podemos con el PSOE se dice que se derogará la reforma laboral y se concretan los puntos que serán reformados con urgencia. No se puede tergiversar lo escrito. Si se dice que un edificio en mal estado será rehabilitado, en concreto las plantas 4, 5, 6, el tejado y la fachada, la cosa se entiende perfectamente y nadie dudaría de qué es lo que se va a rehabilitar. Pues en el punto 1.3 del pacto de legislatura se dice algo así. Se puede leer aquí.

Pero lo más llamativo es que Iglesias, dispuesto siempre a las medias verdades dichas con contundencia, aparenta tal seguridad cuando dice que en el pacto con el PSOE se habla de derogar al completo y no partes concretas, que sus defensores, cuando les muestras el texto, se niegan a leer más abajo de la palabra derogar. "Dice derogar, lo demás no cuenta", he llegado a escuchar.

Lo que no termino de entender es la necesidad de introducir este debate en una situación de alarma por pandemia como la que estamos. El gobierno debía haber medido mejor sus apoyos para no tener que dar a Bildu esta baza y la portavoz Adriana Lastra debería haber andado más lista para que no le colaran la palabra íntegra en el acuerdo. Además la premura. ¿En qué cabeza cabe que una ley que tiene ibricaciones en varias leyes nacionales y directivas europeas se pueda derogar en el tiempo que dure el estado de alarma?

Otra cosa es que haga falta una reforma completa, o derogación, llámesela como quiera de esta infausta ley que tanto daño hizo a los trabajadores haciéndoles pagar la factura de una crisis, la de 2008, que ellos no habían causado de ninguna manera. Eso no se discute. Aquí lo que se discute y se evidencia es que Iglesias juega sucio y el Gobierno, con Sánchez a la cabeza cometió un error al dar a Bildu esta baza. Y el error puede traer como consecuencia dificultades mayores para obtener la siguiente extensión del estado de alarma.

En el momento actual todo lo que no sea pensar en la continuidad del estado de alarma por el tiempo necesario es malo. El PP y VOX engañan a los ciudadanos que les creen. No se pueden hacer de otra manera las cosas en un país fuertemente tocado por la pandemia. Ellos lo saben perfectamente, pero juegan al no en la votación para desgastar al gobierno. Ahora bien, son perfectamente conscientes de la falsedad. Si los electores se lo harán pagar, o no, el tiempo lo dirá.

Lo que se vislumbra es bastante preocupante. Porque, aún haciendo falta prorrogar la alarma, no es evidente que PNV y Ciudadanos vayan a dar el sí, y el gobierno no tendrá modo de conseguir los apoyos suficientes sin ceder cosas imposibles al bloque catalán.

Esta es la consecuencia penosa de el pacto con Bildu y de la desleal actuación de Pablo Iglesias, preocupado tan solo porque Ciudadanos y PNV no fueran a ser más influyentes de lo que a él le interesa. Iglesias, siendo socio de gobierno parece como si le interesara lo de cuanto peor, mejor. Rajoy fue buen maestro.

Hola de nuevo

Un poco harto de Facebook por tanta gente que opina, a veces, con tan poco y dirigido criterio, vuelvo a este mi espacio, del que nunca debía haber salido.

Hoy voy a descansar. Esta entrada es así de corta.

30 agosto, 2018

No más entradas aquí, de momento

Cómo lo veo yo, fue una experiencia muy buena. El blog me permitió opinar sobre lo que me apetecía libremente y su difusión fue buena en general. Lectores de medio mundo entraron en la página y, muchas veces, comentaron al respecto. Me doy por satisfecho.

Sin embargo, un blog es una herramienta poco útil para la difusión rápida de opiniones en un mundo tan cambiante e imprevisible. Por eso, desde hace ya mucho tiempo pongo la mayor parte de mi energía en Facebook. Esta red cumple una doble función: te permite entradas del tamaño de las de un blog y tanto el hacer comentarios, como la posibilidad de compartir la propia entrada, es sin duda mucho más fácil.

Así pues, sigo escribiendo casi a diario en Facebook. Estas son mis coordenadas:

https://www.facebook.com/jesarribas

Todo el mundo es bienvenido. Gracias a todos los que me habéis leído fielmente durante todo este tiempo y si alguien se ha sentido ofendido por mis opiniones, le pido perdón. Mi intención era solo difundir mi opinión, y a veces resulta inevitable herir ciertas sensibilidades, aunque no fuera esa mi intención.

Otra vez gracias.

27 diciembre, 2017

Una ley de Claridad en España

Aunque pueda parecer una broma, en realidad no lo es tanto. Hablo de una hipotética negociación política para dar solución al problema catalán.

No; que nadie tema. Esta entrada no va de buscar culpables de el esperpento que vivimos con consultas absurdas, declaraciones de independencia ridículas, manipulaciones de masas bovinas de uno y otro lado... No; ni tan siquiera va esto de valorar las también ridículas órdenes de prisión cautelar a políticos o las cobardes huidas o las salvajes cargas policiales del 1-O. Y no va de eso, porque todo ello es artificioso y no se centra en la raíz del problema.

Está claro que hace unos pocos años el sentimiento independentista catalán era mucho menor que ahora. Pero estaba ahí. La decisión de Rajoy de contrarrestarlo judiciadizándolo no hizo más que acrecentarlo. Rajoy es una máquina de hacer independentistas. Rajoy consiguió que el problema fuera de mayor dimensión, pero no deja de ser el mismo problema de siempre. Y los problemas en política se resuelven mediante la palabra y la negociación. Y cuanto más tarde se inicie, más difícil se hace.

Y ahora llega la gran pregunta: ¿negociar qué? Bueno, pues, por ejemplo un cambio legal para que un territorio pueda hacer una consulta sobre su futuro a sus habitantes. ¿Por qué no? Claro que, una consulta solo cabe si la papeleta va con una pregunta clara de respuesta binaria. Y para que fuera válida de verdad tendría que darse una participación mínima, clara; y que para ser vinculante, la mayoría favorable a la secesión debe ser rotunda, no un exiguo 51% con una participación del 60%, que equivaldría a un apoyo real y en votos del 30,6% del censo. No sé; se me ocurre: participación mínima 80%, voto favorable a la independencia 65%. Esto garantiza un 52% del censo favorable.

Y esa sería una parte de la negociación. Pero después están las garantías de las mayorías y de las minorías. ¿Qué pasaría si, como realmente ocurre, el área metropolitana de Barcelona dice NO a la secesión y SÍ a seguir formando parte de España? Es de suponer que los independentistas, que piden un respeto por el derecho a decidir, no pondrían trabas a que una parte de lo que ellos consideran su territorio hiciera uso de ese mismo derecho, más después de contados los votos. Habría pues que garantizar esto también.

Estos días se hacen bromas con la hipotética república de Tabarnia. Pero esta aparente tontería inocente, es una carga de profundidad contra los principios básicos del independentismo. La idea, además, parece sacada de La Ley de Claridad canadiense. Canadá fue siempre puesto como ejemplo por los catalanistas, sin darse cuenta de que Canadá está hasta el gorro de consultas en Quebec y lo que hizo fue una ley, aceptada por ambas partes, en la que se establecen los criterios para que una parte del territorio pueda independizarse. No solo Quebec.

Algo que no entiendo, y por lo que no pasaré jamás es por que pueda llegar a otorgarse el derecho a consultar sobre su hipotética independencia a Cataluña y que ese mismo derecho no se extienda a todas las autonomías. Ya tuvimos que tragar por dos niveles autonómicos. Así que, de eso nada. Los Asturianos, por ejemplo, no tienen por qué tener menos derechos que vascos, gallegos, catalanes o andaluces. Es de cajón de pino. ¿O no? Pues ¡hala!, a preparar una ley de Claridad española.

18 diciembre, 2017

Si es mujer, dos besos

Dos besos parece ser la única forma de saludar a una mujer. Ayer me llamó la atención en los prolegómenos del debate en La Sexta sobre Cataluña. Cuando llegó la candidata Arrimadas y salió del coche, los dos hombres que aguardaban a la puerta fueron hacia ella y la saludaron con dos besos, uno primero y otro después. Cuatro en total recibió la señora Arrinadas.

No vi la llegada de los otros candidatos, todos hombres, pero me juego algo algo a que los dos apuestos caballeros que hacían los honores, a ninguno le hicieron ni el ademán de besarlo. ¿Por qué esto? ¿Es que a la mujer no se le puede tender la mano y saludarla con un simple apretón, como a cualquier persona? ¿Por qué, cuando le presentan a un hombre una mujer, tanto ella como él, ejecutan la danza del beso? Pues no lo sé, pero se fue instaurando la costumbre y ahora es lo usual.

Pues a mi, que me gusta ir a contrapelo si la ocasión lo merece, desde siempre, cuando me presentan por primera vez a una mujer, a una señora, simplemente le tiendo mi mano y le sonrío mientras le digo algo educado. Lo lamento pero saludar con besos a una mujer, más si se trata de un cargo público u ostenta representatividad en ese momento, me parece una mala idea y un gesto deferente, machista e irrespetuoso. Seguro que si en lugar de la candidata Arrimadas fuera Angela Merkel la cosa habría sido diferente.

Y es que los hombres caemos constantemente en cositas de este tipo. No aprendemos. Y a las mujeres, un toque de atención... Tiendan la mano en lugar de ofrecer el carrillo.

15 diciembre, 2017

Los juicios previos

Los juicios previos tienen peligro, mucho  peligro.

Rodrigo Lanza Huidobro, a la sazón nieto de un fascista recalcitrante, aunque eso es puramente circunstancial, fue acusado por la policía de dejar tetraplégico de una «pedrada» a un guardia urbano de Barcelona en un desalojo de un local de okupas. Al parecer, la familia movió sus contactos de alto nivel en Chile para intentar salvar a Rodrigo de un más que probable largo tiempo en prisión, aunque no consiguió librarlo de una condena de seis años.

Por otra parte el movimiento okupa es algo que despierta simpatías en mucha gente. Yo no rechazo algunas de sus actuaciones, pero esto es otro asunto. En aquel caso los jóvenes ocupaban un local municipal y se les desalojó durante una fiesta y hubo unos cuantos detenidos. Algo que no gustó nada a la esfera de Podemos que, en aquel momento, abrazaba todo lo que sonara a alternativo, como el movimiento okupa.

Para echar más leña al fuego, una película, «Ciutat morta» pone en entredicho la actuación policial y judicial en aquel caso. Acusa la policía (guardia urbana) de torturar indiscriminadamente a los jóvenes acusados, y a dos más que no tenían nada que ver, uno de ellos, una chica, acabó suicidándose tras salir de la cárcel. Según se explica en la película, el guardia quedó tetraplégico porque le cayó una maceta. El documental fue ampliamente difundido y participó en numerosos festivales y obtuvo varios premios.

La policía (guardia urbana) salía muy malparada. Todo coincidía en el tiempo con algunos casos escabrosos entre agentes. Así que, los acusados, entre los que estaba Rodrigo, salieron en el famoso documental como víctimas propiciatorias. Las redes sociales echaron humo. Hubo tweets favorables de todo hijo de vecino interesado en lo alternativo. Ada Colau seguro que estará lamentando ahora haber dejado correr sus dedos por el teclado.

Ahora, sin embargo, todo el mundo guarda silencio. Rodrigo salió de prisión tras cumplir su condena y se fue a vivir a Zaragoza. Hace unos días se encontró con un falangista que llevaba tirantes con los colores de la bandera de España. Lo llamó facha y, cuando el hombre salía del local, le dio dos golpes en la cabeza con un objeto contundente que le ocasionaron la muerte cerebral primero y la muerte después.

Todos sabemos que la policía tiene cosas que ocultar y que, en muchas ocasiones se extralimita, lo cual es absolutamente inadmisible. Pero, en el otro lado, entre los activistas, pulula también gente que, como puede verse, tiene bastante peligro. Ahora, insisto, todo el mundo guarda silencio y los políticos que apoyaron a los jóvenes detenidos, ahora en campaña electoral, no contestan a preguntas sobre el particular.

14 diciembre, 2017

Hacia el abismo

Cuando la tasa de natalidad es menor que la de mortalidad en un país, algo grave pasa. En España se da este caso, según los últimos datos del INE. El último año las muertes superaron a los nacimientos en más de 32.000 personas.

Lo que esto quiere decir es que, de seguir esta tendencia, el estado de bienestar, ya precario, será completamente insostenible. Y para remediar el problema solo hay dos soluciones: fomentar la natalidad, fomentar la entrada de población extranjera (inmigración), o ambas a la vez.

Claro que en España esto es prácticamente imposible por razón de que el alto paro estructural hace inviable la generación empleo suficiente y, por consiguiente, de dinero para, mediante tasas o impuestos mantener de nuestro actual sistema: pensiones, sanidad, protección social, etc. en el futuro.

Dicen en el PP que la crisis está quedando atrás. Puede que sea cierto en el mundo financiero, pero en el mundo real, la gente que trabaja, aunque es mayor en número, no hace muchas más horas que en los peores momentos de la crisis. O sea, el empleo es más precario, de peor calidad y peor pagado. Esto es bueno para el capital, pero malo para el trabajador. Pero, como los impuestos sobre el capital y sobre los beneficios empresariales son menos fuertes que sobre las rentas del trabajo, pues la recaudación no es la que debería ser en un estado equilibrado.

La cuestión es que la natalidad decrece porque nadie en su sano juicio se permite tener hijos en una situación laboral precaria y en un país donde la protección a la mujer respecto a la maternidad es lamentable. Todos conocemos casos en los que mujeres tienen serias dificultades para conservar su puesto de trabajo si se quedan embarazadas.

Este gobierno y otros anteriores tuvieron en la mano articular leyes decentes para la maternidad y para la dignificación de las relaciones laborales. Pero no lo han hecho. El PP ha conseguido con la precarización del empleo que España emprender una senda hacia el abismo.

En un futuro no muy lejano los empresarios tendrán dificultades, porque basar el beneficio en el empobrecimiento de la mano de obra es insano. La cualificada huirá y la no cualificada no dará una pedalada de más por la empresa. O sea, lo lógico. Y como las parejas no tendrán hijos, pues las pensiones tendrán que bajar y bajar. Así que, no va a haber problema. Los jubilados se morirán de hambre, en la calle no jugarán los chiquillos y en el PP estarán encantados. ¿No es estupendo?

12 diciembre, 2017

La estupidez en grado superlativo

Me pregunto cómo nadie puede, a día de hoy, instar al Parlamento Europeo a que no sean obligatorias las vacunaciones, o tacharlas de prácticas de riesgo. Tiene que tratarse, está claro, de alguien con pocas luces. Pero, cuando uno mira la biografía de Lidia Senra se entiende un poco.

Esta mujer, por formación, no está cualificada para hacer según qué preguntas. Dudo mucho que ella entienda cómo funciona una vacuna y que significa riesgo en estos casos. Es sencillamente una imprudente.

En el otro lado, su partido se desmarca de ella. Dice que no lo colegió con nadie, no que la pregunta sea una estupidez.

¿Nos vamos dando cuenta de adónde conducen, o pueden conducir, las listas, igual da que sean abiertas que cerradas? Pues eso.

La importancia de los esfínteres

El muy supremacista profesor de la UB Jordi Hernández Borrell, en un tweet (cuidado con Twitter que lo carga el diablo), embiste contra Miguel Iceta. Lo llama impostor, ignorante y demagogo y dice que baila al son de Ciudadanos y del PP y que es un ser repugnante. Podría haberse quedado ahí. Pero por el medio, Hernández afirma que, además tiene los «esfínteres dilatados». No especifica qué esfínteres en concreto.

El amigo Hernández (él no utiliza su primer apellido en Twitter..., el pedigrí, ya se sabe) es además el director del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología. Y por lo que se ve es portador de un nanocerebro y un nanosentido común. Este disminuido mental no se da cuenta de la importancia de los esfínteres en el cuerpo humano. Los esfínteres controlan los reflujos, el paso de algunas secreciones glandulares, la salida de la orina y del bolo fecal. Bolo es precisamente como en Toledo llamarían a este tipo.

Siempre sostuve, y nunca me canso de decir que los nacionalismos generan odio, que son excluyentes y que solo conducen a la catástrofe (el nacionalismo español, también), y que, además, se escriben con Z: naZionalismo. El comentario de los esfínteres es digno de un nazi. Hernandez no es más que un nazi. Conviene empezar a llamar a las cosas por su nombre.

05 octubre, 2017

La fuerza surge donde no la había

La consulta catalana estaba completamente deslegitimada el mismo día 1 de octubre. Solo los convencidos iban a ir a votar. Poco importa cuántos fueran.
A pesar de haberlo hecho como el culo, al perseverar únicamente en la vía judicial y hacer uso y abuso de la misma; a pesar de tratar el problema con esa displicencia que solo un arrogante, ignorante, por añadidura, puede mostrar, y que traía como consecuencia el crecimiento de simpatizantes de la causa catalanista, por antipatía; a pesar de no querer reconocer el sentimiento de una parte importante del pueblo catalán, y tratarlo adecuadamente, como corresponde a las obligaciones de un presidente de un estado. Bien. Pues, a pesar de todo lo anterior, Rajoy la caga completamente al enviar a Cataluña fuerza policial para impedir por la fuerza tal consulta, aquella que ya estaba completamente deslegitimada, ya no en España, sino en el mundo entero, salvo quizá Venezuela y Corea del Norte.
Rajoy hizo crecer, él solito, el movimiento catalanista e hizo crecer, y de qué modo, a Puigdemont, un no líder, bastante anodino.

Si se mira bien, Rajoy y Puigdemont son muy parecidos. Ninguno tiene madera de líder, pero son cabezotas y no se salen de su línea: la procrastinación, Rajoy, y la huída hacia delante, Puigdemont. El catalán, casi llegó a la presidencia de puntillas, pero ahora, gracias al buen hacer de Rajoy se convirtió en la cabeza de un movimiento que creció en progresión geométrica, en especial después de que la policía haya actuado con violencia, no puede ser de otro modo, el pasado domingo por mandato judicial (léase gubernamental).

Con la «represión policial» consiguió Rajoy todo lo contrario a lo que pretendía. Los independentistas, ignorados por el resto del mundo, pasaron a ser el foco de atención. Como Rajoy un inepto, o lo es Soraya, no lo sé, no sabe que una foto de la policía dando porrazos a gente que quiere meter una papeleta en una urna es demoledora. El movimiento independentista catalán es ya simpático para la gente en el extranjero. Con la «represión policial» consiguió Rajoy también un levantamiento popular, levantamiento al que se sumaron de inmediato los partidos de «izquierda» encabezados por por Podemos y sus allegados, que no quieren que nadie les ocupe ese espacio. Así que Rajoy la lió parda.

Y ayer salió Puigdemont en un discurso transmitido a toda España, ojo al dato, y aleccionó al rey Felipe: «Así, no, majestad» por ser vocero de la política del PP. Un no líder convertido en «jefecillo» de estado, cómodo en su papel y crecido hasta límites insospechados. Dio las gracias a los españoles que le mostraron su apoyo, y hasta fue magnánimo. Si no, véase esta frase extraída de su discurso

«Somos un solo pueblo, que ama las lenguas que habla, que no tiene ningún problema con las identidades, las nacionalidades y las culturas, que quiere continuar contribuyendo al desarrollo del Estado español y que jamás va a prescindir de la enorme riqueza que representa la pluralidad.».

Tal parece que no es independentista. ¿No es realmente chocante? Bueno, pues todo esto gracias a Rajoy. Y ahora, a ver quién arregla el entuerto. Porque lo que queda por usar es ya armamento de calibre muy grueso, tan grueso, que hasta a Rajoy, el cobarde, el inepto, el ignorante, el registrador, le tiemblan las piernas y se le viene el pis flojo solo de pensar en pulsar el botón rojo.

Esto es lo que pasa por gobernar con la entrepierna en lugar de con la cabeza y por dejarse aconsejar por gente torcida, y por qué no, por conservar esos tics franquistas: mano dura, que la derecha, y muchos de sus votantes siguen, lamentablemente, pensando que es como se resuelven las cosas. Qué pena.

15 agosto, 2017

Exceso de revoluciones

Hace mucho tiempo que insisto en que el modelo de diversión está pidiendo a gritos un cambio en lo político para que, mediante la articulación de leyes, las cosas se encaucen.

En lo que va de verano hemos tenido noticias de agresiones, de peleas, de palizas o de desmadre a go go, casi siempre protagonizados por jóvenes, nacionales o extranjeros, poco importa, que están de marcha. La marcha, siempre la marcha. La maldita marcha, que nada tiene que ver con pasárselo bien, admite todo tipo de comportamientos.

Ayer moría un chico italiano en una discoteca en Lloret de Mar de una patada en la cabeza; hace unos días en Gijón a un chaval le pegaron una paliza unos macarrillas aficionados al boxeo y que les gusta ese rollo de acojonar y pegar, el agredido sigue en la UVI.

Día sí, día también los telediarios nos muestran imágenes de este tipo. Es el cuento de nunca acabar, y queda solo en eso, en noticia. ¿Por qué no se hace nada? Pues porque detrás de toda esta marcha hay un negocio, muchas veces controlado por autenticas mafias. Y muchos políticos con cabeza hueca piensan de detrás de la marcha y de la fiesta también hay votos. Por eso nadie hace nada.

Entiendo que son los políticos, sí siempre los políticos, quienes tienen que tomar partido y trabajar en la modificación de leyes, ordenanzas y sanciones. Pero hoy mismo oía unas declaraciones de un munícipe gijonés, que hablando de una pelea nocturna, decía que era una excepción, que eso se daba en after hours y sitios de estos, que la noche gijonesa era segura. El muy estúpido no sabe que un atentado es también una excepción y no por ello dejamos de vigilar y poner esados de alerta.

Pues como este imbécil, todos los que no someten a una regulación rígida esta historia. La noche, la marcha, tal y como está concebida, no tiene nada de segura. Qué pidan la opinión de los padres de los agredidos, a ver qué dicen. Y si no, que se miren al espejo y piensen en su propia opinión si fueran sus hijos los agredidos.

Qué coño es un after hours, cuál es su finalidad y qué falta hace en la sociedad. Para qué se necesitan macrodiscotecas en las que el alcohol de garrafón y las pastillas circulan con total impunidad. Qué necesidad hay de prolongar cada fin de semana la noche hasta la mañana del día siguiente. Por qué la sociedad tiene que asumir el gasto de UVIS móviles, ambulancias y personal médico que atienda comas etílicos y excesos con las drogas; o la intervención policial para separar a pandillas que se agreden.

Puede que haya una manera de mejorar las cosas, aparte de regular los horarios y de castigar con la máxima severidad a los pegones. Y esa manera podría ser hacer pagar las costas de las intervenciones sanitarias y policiales al personal atendido, o a sus papis, que se iban a poner muy contentos.

No sé. Pero no me puedo imaginar el dolor, la rabia y la impotencia que sienten los padres de los chicos víctimas de este terrorismo causado por la «marcha». Pero mucho me temo que para ellos cualquier modo de diversión ya carece de sentido. Así que, hagan algo de una vez, que es su obligación.

12 agosto, 2017

Manda huevos


Es curioso que prácticamente nadie haya hecho mención de las redes al hecho de que circulan por Europa millones de huevos contaminados con un pesticida, fipronil.

Es verdad que no existe prácticamente riesgo por comerse un par de huevos contaminados, que haría falta comerse cien para notar algún síntoma como vómitos o mareos. Pero esta no es la madre del cordero. Este pesticida está prohibido en cualquier aplicación dentro se la industria de producción de alimentos. Por lo tanto los alimentos deben estar libres del mismo.

Las autoridades quieren alimentos seguros y solo permiten el uso de sustancias inocuas. El fipronil se utiliza entre otras cosas para fumigar cultivos, controlar parásitos en el ganado. Pero siempre tiene que haber la seguridad de que no pasa a los alimentos.

Sin embargo esta vez, algún listo en alguna empresa que comercializa los pesticidas para uso en granjas de gallinas ponedoras introdujo fipronil para lograr mayor efectividad insecticida. Las gallinas tienen piojos, y otros parásitos que reducen su capacidad productiva. Pero claro, la molécula esta pasa a los huevos.

Por eso, aunque la cosa no sea grave para la salud de los consumidores, lo que sí es gravísimo es que los sistemas de alerta alimentaria de la Unión Europea no hayan saltado a tiempo y tengamos en media Europa un problema de millones de unidades contaminadas. A España llegará con toda seguridad, que nadie lo dude.

Bélgica y Holanda, donde nació el problema, lo saben desde hace un año y no habían notificado nada hasta hace unas semanas. No nos podemos imaginar mos millones y millones de huevos y, peor aún, huevo líquido para uso en hostelería habrán pasado a la cadena alimentaria. No quisiera imaginarme que la sustancia fuera peligrosa de verdad.

En fin, que no hay riesgo mayor, pero los holandeses y los belgas, tan perfectos ellos para otras cosas organizaron un tinglado de mucho cuidado.

02 agosto, 2017

La vida es propiedad de cada uno y debe poder disponer de ella

Este es, era, Luis de Marcos cuando estaba bien.
Hace unos meses este hombre, enfermo de esclerosis múltiple hizo un llamamiento para poder morir dignamente, o sea, para que se le ayudara a suicidarse. La vida para él era insoportable: inmovilidad casi completa, dolores que solo él conocía..., un infierno.
Luis murió en un hospital de Madrid, y todo lo que se pudo hacer por él fue hacerle lo más soportable posible el sufrimiento durante meses. No es ni medio ético ni medio moral ni tiene el más mínimo sentido dejar que una persona sufra de esa manera.
Luis pidió ayuda a los políticos, esos personajes raros cuyo objetivo principal es perpetuarse en su puesto a cualquier precio. No le hicieron ni puto caso. Lo hizo a través de una petición en change.org. Aluden a que hay que abrir un debate social. Y una mierda. Un debate sobre qué. No hay ningún peligro ni daño para nadie. No hay opiniones que valgan.
Siempre sostuve que la vida es lo único que de verdad tenemos en propiedad. Y resulta curioso que uno no pueda decidir cuando se la quita. Normalmente a todos nos gusta vivir. Pero puede suceder que, por la razón que sea, alguien decida que ya no quiere seguir haciéndolo. Ese alguien tiene todo el derecho a eliminarse o a pedir que lo hagan por él. Su vida no pertenece a nadie más que a él mismo. No hay debate, no hay opiniones que valgan ni discusión posible.
Dediqué mucho tiempo a darle vueltas a por qué, o con qué derecho, la «sociedad» se opone a que uno se quite la vida. ¿Quién es nadie para determinar que alguien tiene que seguir viviendo si no quiere? Ya no hablo de casos como el de Luis, que son todavía más sangrantes. No hace mucho alguien que había sacrificado a su perro gravemente enfermo, se preguntaba por qué se hacía lo mismo con las personas. Todos conocemos casos de gente cercana que sufrió lo indecible para morir, a veces por prejuicios morales o religiosos de familiares o médicos. Algunos humanos anteponen sus enfermizas creencias a la más elemental compasión, y no es de recibo que los gobiernos no garanticen un derecho tan elemental.
Desde aquí hago un llamamiento al sentido común y pido que se legalice en España la eutanasia, el suicidio asistido, y todo lo que haga falta para que quien, por propia voluntad, quiera morir, se le facilite la posibilidad. Personalmente tengo claro que cuando mi vida no merezca ser vivida pediré que me la quiten o que me den los medios para poder hacerlo por mi mismo con la debida dignidad. Ojalá quienes hacen las leyes se sensibilicen de una vez con un asunto tan prioritario.