02 agosto, 2013

Rajoy no mintió... Faltaría más

Un tipo de derechas de toda la vida y registrador de la propiedad en Santa Pola no miente. No tiene necesidad porque no está en la política para enriquecerse. O es que nadie se da cuenta de la cantidad de dinero que habría ganado en los últimos años registrando propiedades en la localidad Alicantina. Una pasta, no esas limosnas que dicen "algunos" que se le entregaban en sobres. Rajoy es un tipo honorable, solo que tiene un concepto parcial del honor. Claro, así le va.

Rajoy no mintió, pero yo no le creí porque, en realidad no centró el debate en lo que debía. Lo que quiero decir se verá mejor con un ejemplo. Hace ya demasiados años, cada mes en el Instituto te daban una cartulina beige doblada como un tríptico con las notas para que tu padre, o tutor, estampara la firma y para que con aquella prueba, si había lugar, te estampara a ti. Mi padre esperaba ansioso la llegada de la jodida cartulina, a ver si alguna vez no había suspensos. Eran tantas las ganas, que como una semana antes del día D me preguntaba: "¿Qué, vas a aprobar este mes?" "Sí", decía yo... Luego llegaban 3 ó 4 suspensas. Pero yo no mentía, yo decía la verdad. Él me había preguntado si aprobaba y yo alguna sí que aprobaba.

Claro, él no opinaba de la misma manera y el bofetón era monumental, como lo será el que al final se lleve Rajoy por decir la verdad. A veces, en política, decir la verdad es un problema porque esa verdad oculta varias grandes mentiras: financiación ilegal, cobro de mordidas, realización de obras faraónicas sin sentido con dinero público, dinero negro, etc..

Rajoy dijo la verdad, pero no contestó a las preguntas, 20 preguntas, de una muy centrada ayer, Rosa Díez. No contestó porque hubiera tenido que mentir o reconocer que él y la cúpula del partido eran, son, imbéciles. De todos modos, como siempre se habla demasiado, se dejó decir que el partido no se había financiado ilegalmente: "ustedes sí, y lo dijeron los tribunales" se dejó decir a Rubalcaba. No sé para qué lo dijo, todo el mundo sabe quién es el PSOE: Filesa, ERE, y algunas cosas más; pero lo dijo y mintió, se siente fuerte porque de momento no se demostró que el PP sea igual. Tiempo al tiempo Mariano, tiempo al tiempo.

En fin que de una comparecencia de cartón piedra que no aclaró nada, el resumen es pobre: Rajoy se equivocó al confiar en Bárcenas, Rubalcaba, definitivamente, no da la talla, IU y UPyD se sienten fuertes y fueron contundentes, y el PP se impulsó con fuerza en las arenas movedizas de su gran montaje, o sea, se hundió hasta el cuello. Ahora que ya hablaron será el tiempo de Bárcenas y de la prensa sensacionalista. ¿Cuanto tardarán el tesorero y El Mundo en sacar algo jugoso? Veremos...

¡Ay! Mariano, como aparezca el recibí, te vas a caer con todo el equipo, y entonces esta España que lleváis en vuestra babosa boca si que va a tener un problema con los mercados.

4 comentarios:

Bond dijo...

Auténtica pantomima, con papeles perfectamente adjudicados, el bueno, el malo, el feo, el catalán... infumable

Jesús Arribas dijo...

El Bueno, el feo, el malo... Genial por su parte, Sr. Bond

Luis H. dijo...

Menudo show. Claro que era lo único que podía decir (más bien leer) antes de quedar como un corrupto.
Pásate por mi blog para leer mi versión. Fin de la cita.

Anónimo dijo...

Como bien dijo el Sr Duran i Lleida en su comparecencia, el rifirrafe entre Presidente del Gobierno (Sr Rajoy) y Jefe de la Oposición (Sr Rubalcaba)tenía un libreto ya escrito y conocido por ambos. Tanto que no les hizo falta a ninguno de los dos tomar notas para usar en el turno de réplica. Teatro, puro teatro. A. Sierra