28 octubre, 2021

Estupideces

 EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL en otra delirante actuación decretó que los estados de alarma fueron no conformes con nuestra principal ley. VOX los recurrió tomando la libertad por bandera y el tribunal le da la razón. Las libertades suprimidas deberían haberlo sido dentro de un Estado de Excepción, no de un Estado de Alarma. El problema es que dentro de un estado de excepción las libertades suprimidas habrían sido esas y otras muchas implícitas en tal situación de excepción. Esto es el absurdo más absoluto. Un partido de extrema derecha puede caer en ello, porque su inteligencia colectiva es baja o inexistente, pero todo un Tribunal Constitucional debería haber señalado la incoherencia. Por lo tanto, de poco sirve un tribunal como este. Sonrojante.

EL LÍDER DEL PP dice que lo que hay que hacer es crear empleo y dejarse de derogar la reforma laboral. Pero, como casi todos los líderes y todos los partidos, Casado se equivoca de plano. España no tiene un problema de creación de empleo sino de creación de actividad. Sin una política de expansión de la actividad productiva no hay creación de empleo posible. Bueno, hay una, la que trajo consigo la Reforma Laboral de Báñez: reparto del empleo que ya había, más contratos a tiempo parcial y menores salarios. O sea, que no, que no es cuestión de crear empleo, eso es fácil; si toda la mano de obra de este país trabaja cuatro horas, se necesita el doble de ella. Fácil, ¿no?

NOMBRAR COMO MIEMBRO del Constitucional a un magistrado que trabajó y se lucró con los servicios prestados a un partido político, significa que le debe algo a este partido político; por lo tanto, el partido, el PP, lo cobrará en forma de voto a sentencias que le convengan. Un miembro del TC, seo nombrado por quien sea debería tener un expediente como una patena. Imagino que no será el único que está embarrado.

24 octubre, 2021

Estoy pensando en abandonar Facebook

 A PARTIR DE las íltimas noticias conocidas sobre esta red social me puse a pensar sobre la conveniencia de seguir en ella o abandonarla por simples principios.

He usado facebook durante años para difundir mi pensamiento sobre asuntos muy variados. Consideré oportuno tener una fuerte presencia durante el confinamiento por la covid-19, pues creía conveniente interpretar datos epidemiológicos y, en la medida de lo posible, explicar en términos simples lo que podían suponer. En cierto modo solo trasladaba que había que tener cuidado y que había que escuchar más a los científicos que a los políticos a la hora de tomar decisiones sobre la protección propia.

También he usado facebook como medio para dar más notoriedad a lo que escribía, pues llegaba a muchas más personas que este blog, que a pesar de contar con unas mil visitas mensuales, no era nada comparable a lo que podía alcanzar en Facebook. Una entrada llegó a ser compartida más de cien veces. Esta difusión es inalcanzable en el formato de blog, a no ser que lo cuaegues de Facebook, como muchas veces hice. Pero, claro, era mucho más cómodo escribir directamente en la red social.

Sin embargo, me fui hartando del debate, de hecho cada día intervengo menos porque las discusiones son inmanejables. Incluso llegué a aplicar "censura", tras avisar al emisor, cuando los comentarios no se ajustaban al sentido de la entrada. Facebook es un mal lugar para debatir. Siempre alguien se desvía y el hilo termina por extinguirse sin haber tenido un análisis enriquecedor por parte de las personas que intervenían.

Pero no son estas cosas únicamente las que me hacen tomarme Facebook con fuertes reservas. Mi problema real es que Facebook conoce que es dañino, de hecho Instagram lo es para la autoestima de las chicas jóvenes, y Facebook no hace nada por remediarlo, como no hace nada por evitar la violencia verbal o ideológica. Los nazis, los fascistas, los fundamentlistas religiosos, antivacunas, terraplanistas y toda suerte de extravagancias ideológicas son toleradas y mantenidas. Eso sí, si dices teta, o coño o polla, estás señalado y probablemente seas advertido de tu "pecado".

Creo que, verdaderamente, las redes son un buen invento. Whatsapp me parece fantástico si se usara bien. Pero es que, como yo debo de ser raro, me repugna que sea sobre todo un sitio de cotilleo y de difusión de videos, muchas veces estúpidos y oras muchas dañinos. Es en esta red onde se producen en su mayoría los casos de pronoamenaza a chicas que imprudentemente enviaron a alguien una foto sugerente.

Puede que sea mi ánimo tras conocer el comportamiento de Facebook. Pero, o hay una regulación seria y rígida sobre las redes sociales, o la sociedad se va al garete. Demasiada gente se traga todos los días demasiadas noticias falsas interesadas que cambian el sentido de sus ideas e influyen en sus decisiones, o en su voto. No hay otra explicasión a la expansión de las ideologías de extrema derecha o de negacionistas ultraconservadores. Si las redes son usadas para esto y sus sistemas de regulación lo admiten, entonces las redes sociales son dañinas para la propia sociedad.

Por estas razones tengo muchas dudas sobre si debo dejar de publicar en Facebook. No eliminaré mi cuenta porque forma parte de mi historia personal y porque, en realidad, me importa un bledo que se tenga información sobre mi, además tampoco es tanta. Además considero una lucha perdida esto de la privacidad. Desde el momento que internet se convirtió en algo más que correo electrónico y aparecieron los moteres de búsqueda ya no hay nada privado.