28 junio, 2017

Cuarenta años, y nada

Hoy hay una celebración solemne en el Congreso. Hace cuarenta años que se nos dio la oportunidad de votar por primera vez después de otros tantos años de oscuridad. A pesar de la prevalencia del franquismo en algunos estratos, el horizonte parecía despejado. Nosotros, El Pueblo, habíamos decidido poner toda la carne en el asador para, de una maldita vez sacar a este país de la inmundicia. Franco, en su inmensa ignorancia, con la inestimable ayuda de los tecnócratas, había convertido a España en un lugar donde cualquier empresa podía instalarse (mano de obra barata y virgen) y donde cualquiera podía venir a pasarse unas vacaciones, también baratas. Todo barato, ¡oiga! No, la gente quería otro modelo de país: potente, industrial, serio, fiable...

Los que en aquel momento éramos jóvenes teníamos ilusión. Sabíamos que la transición a la democracia había sido una negociación con los fascistas, que aunque se les había vencido en la calle con la presión que se había ejercido durante los últimos años de vida de Franco y, especialmente justo después de su muerte, se había aceptado un precio por la retirada. Había habido un pacto. ¿Cual fue el precio? Bien, pues, ni más ni menos que limitar la calidad de la nueva democracia mediante leyes restrictivas. Ya se ve lo que es La Constitución, algo casi intocable, a pesar de su estrechez. Y también se ve lo que es la Ley Electoral. Una ley realmente dañina que limitó absolutamente el desarrollo democrático, y por añadidura económico de nuestro país.

Imaginábamos en el 77 que al consolidarse la democracia, poco a poco, se irían retocando estas dos leyes, que se adaptarían a lo que debía ser una democracia de verdad. Algún día las fuerzas progresistas tomarían el poder y comenzarían los cambios. En el 77 fuimos a votar, aunque no a elegir a nuestros representantes. Los que los partidos comparecientes ya los habían colocado en unas listas. Los electores solo asentíamos a su selección. Todos sabíamos que esto no era muy «democrático», pero que de momento valía para unas cuantas elecciones hasta que las cosas enfriaran. El ambiente estaba todavía demasiado caliente.

Durante las dos o tres primeras elecciones, lo de las listas funcionaba. Allí estaban los nombres de las personas más valiosas, y así, España avanzó rápido y bien. Pero poco a poco, esta gente capaz y eficaz y con criterio tuvo problemas. Su criterio, a veces tropezaba con los intereses del partido, que, a menudo no coinciden con los de los ciudadanos. Así que, estas personas de peso, se vieron desplazadas con el tiempo por otros cuyo único mérito era la lealtad: «el que se mueva no sale en la foto». Y aquí es donde empieza la orgía.

Los partidos deciden no tocar la ley electoral. No quieren que el pueblo elija a sus representantes directamente (Francia, Reino Unido); ni siquiera en doble voto partido/persona (Alemania). Los partidos quieren mantener el control de los nombres, aunque fuera a costa de mantener una baja calidad democrática. Entendieron, todos, que El Pueblo ya tenía suficiente con aquello y no necesitaba elegir directamente a nadie. Ya lo hacían ellos; el Pueblo podía equivocarse. Lógicamente las listas fueron cada vez más infumables. A veces daba asco ver los nombres. Daba igual. Se había lanzado un mensaje nocivo: «hay que ir a votar, aunque sea tapándose la nariz». Y el Pueblo, ignorante, iba. Todo parecía marchar bien. Definitivamente, los electores tenían suficiente con aquello. No necesitaban más.

Pues bien, aquí estamos cuarenta años después. No tenemos a Franco ni un partido ni un sindicato único. Tenemos muchos partidos y sindicatos. También tenemos libertad (limitada) de expresión y de movimiento y de asociación. Sí, es verdad, algo hemos avanzado. Pero esto ya se había conseguido en el 77, en el minuto uno. Lo único que pasó fue que se consolidó.

Así que, merced a la baja estofa general del personal al cargo de la cosa pública y de las leyes, no se pudo realizar nuestra ilusión juvenil de hacer de España un país potente y avanzado. A pesar de habernos dejado la piel trabajando, formándonos, pagando impuestos, etc... La clase política no respondió. Sí. Tenemos un grado alto de libertad. Pero seguimos siendo un país que basa su economía en ofrecer mano de obra barata, y turismo de baja ralea. Justo como lo dibujaron Franco y los tecnócratas.

¿Habrá sido este el pacto de la transición? ¿Mantener el esquema franquista durante cuarenta años más? Da la impresión de que sí, y de que incluso pueden ser muchos más de cuarenta.

22 mayo, 2017

Una derrota justa, merecida y necesaria

Seguramente podría haber otro líder mejor que Pedro Sánchez para el PSOE. Pero, si lo hay, no compareció. Los líderes se hacen a base de experiencia en la lucha. A Sánchez lo revolcaron, lo insultaron y lo ningunearon. Pero las cicatrices por las heridas recibidas a manos de sus propios compañeros parecen sentarle bien, y eso le hizo crecer como jefe.  Ahora es el «patrón» por méritos propios y, lo más importante, por mandato de las bases. Y lo consiguió el solito, contra el aparato, los varones, los expresidentes y contra Prisa. El País debería estar avergonzado del editorial de hoy.

El discurso de Sánchez tras su aplastante victoria de ayer fue muy de líder en progresión. Sereno y conciliador. Él sí nombró a sus rivales y les dio las gracias por sus aportaciones, algo que Susana Díaz fue incapaz de hacer desde su soberbia. Esta mujer no parecía saber que el PSOE no es solo Andalucía. Y su equipo tampoco parece haber notado que todas las señales indicaban un unánime rechazo popular hacia ella en todo el resto del país. Patxi López, al contrario, aceptó la derrota con deportividad y ofreció su apoyo al Secretario General electo.



La patada en la boca de la militancia al aparato fue contundente. La mayoría absoluta obtenida por la candidatura de Sánchez impone silencio a las vacas sagradas, pedantes y llenas de arrogancia, que le daban por muerto. Su intelecto, abotargado por los años de cómodo sillón o retiro, no estuvo atento a algo tan evidente como que el golpe palaciego contra Sánchez, injusto e ilícito a todas luces, y la decisión de este de abandonar el escaño e irse al paro, en un gesto lleno de coherencia, fueron anotados por los militantes en el debe del establishment y en el haber del otra vez Secretario General.

Los apoltronados del PSOE echaron la culpa a Sánchez de todos los males del partido. Le acusaron de perder dos veces y de obtener los peores resultados de la «historia». Creían que con esto iba a ser más que suficiente. Pero los militantes saben más cosas. Saben que la gran debacle vino por los desaciertos de Zapatero y el mal hacer de Rubalcaba. De 2008 a 2011 pierde el PSOE casi 4,5 millones de votos. Y Podemos no había hecho acto de presencia reclamando el voto de un electorado de izquierdas agazapado en la abstención.

Pedro Sánchez pierde 1,5 millones de sufragios en una nueva situación en la que Podemos irrumpe por la parte izquierda de los socialistas y se queda con «nada más» que 5 millones de votos, y Ciudadanos por la parte derecha, y obtiene «solo» 3,5 millones. Que alguien me explique por qué fue mala la gestión de Pedro Sánchez y con qué argumentos los susanistas lo pintan como un perdedor. Se excusa a Rubalcaba por perder 70 diputados y se condena a Sánchez por perder 20 en un escenario mucho más complejo. ¿No es kafkiano?

Los militantes también saben que a finales de los 90, cuando Borrell concurre a las primarias eran casi el doble de los que son ahora. ¿Es también culpable Pedro Sánchez de esta huida masiva? Rotundamente no. Y por eso la respuesta contundente contra la cúpula. Para el militante con criterio, para el que no le basta lo que viene de arriba, para el que quiere que se le expliquen algunas cosas, solo algunas, la cúpula dirigente es algo lejano. Pero el candidato Sánchez es carne de su carne, porque se apoya en la base y a la vez la sustenta.

Ahora queda en manos del Secretario General ser generoso. Personalmente opino que debe serlo, en especial con los que fueron sus oponentes. Todos tienen el derecho a elegir una opción, y eso no merece represalia alguna. Sin embargo, creo que debe ser contundente con quienes le traicionaron e intentaron eliminarlo, o contra los que cambiaron de opción y se subieron a un caballo que apreciaban ganador con el único fin de conservar sus cargos. Con estos no tiene por qué ser generoso. No lo merecen.

Haría bien Sánchez en dejar tranquila a Susana Díaz. Ahora se siente humillada. Pero se le pasará. Debe dejar que Andalucía siga siendo su feudo y que en la ejecutiva haya miembros destacados de su equipo, pero en número no suficiente para poder ser traicionado de nuevo. A cambio debe exigirle lealtad absoluta. Lo mismo que a Patxi López, a quien debería tratar como a un elemento positivo, aunque alguna gente de su equipo está entre los traidores. También haría bien Sánchez en tomar a Borrell como su más cercano consejero. Borrell es impagable. Nunca en el PSOE hubo una cabeza como la de Josep Borrell. Y también sabe lo que es ser traicionado por sus «fieles compañeros». Ojalá Sánchez tenga la fuerza y el ánimo necesario para abrir puertas y ventanas y dejar entrar el aire en un partido tan necesario para este país.

07 abril, 2017

La verdadera cara del Aparato

Las grabaciones a Miguel Ángel Heredia, ojos y oídos de Susana Díaz en el Congreso y secretario del grupo parlamentario, constituyen toda una revelación. La manera en la que habla a miembros de las Juventudes,  en una y a compañeros de partido en Málaga, en otra. Muestran a un individuo sin principios morales ni éticos, que no duda en difamar a parlamentarios socialistas, ni duda en mentir a gente de las Juventudes sobre el porqué se actuó contra Pedro Sánchez en aquel vergonzoso Comité Federal. Todo un trilero de la soflama y la manipulación.

Este siniestro personaje, el pasado noviembre, en un encuentro con las Juventudes Socialistas, hablando del golpe de mano a Sánchez, les explica que tuvieron que «actuar sobre la marcha para paralizar lo que había que paralizar». Lo que había que paralizar era un hipotético pacto con Podemos y los independentistas que, al parecer, estaba muy avanzado. Según este sujeto, la información se la había dado Toxo, el líder sindical de CCOO, que le había llamado para advertirle del peligro. Sin embargo, Toxo dice que nunca llamó a Heredia y que ni tiene su número de teléfono.

Tampoco tienen desperdicio sus ofensivas frases sobre compañeros del grupo parlamentario. Este gachó, en una reunión del PSOE de Málaga, habla de sus compañeros sanchistas del Grupo del Congreso en terminos despectivos e insultantes dignos de un grosero montaraz. Les dice, refiriéndose a Margarita Robles: «...hijaputa, afíliate...» y también hay lindezas para Odón Elorza y Zaida Cantera. ¿Dónde están las mujeres del PSOE protestando alto y claro sobre machista? Tengo la impresión de que en este partido falta fuerza femenina para poner los puntos sobre las íes.

Con toda seguridad, lo más sensato, cuando tienes a un individuo tan zafio en un cargo tan alto y de tanta responsabilidad de cara a la sociedad, sea pedirle que dimita, solo por hablar de este modo. Y esto se lo tendría que decir Susana. Pero no, lo que hace esta nadadora pelágica en el océano del aparato es dejarlo con el culo al aire, desautorizarlo y excusarlo: «ya pidió perdón». Pero Heredia no dimitirá, ni será apartado de sus funciones porque hay un problema: que tal vez su jefa quiera catetos a su servicio. Para qué poner a personas inteligentes, es mejor al lealtad del lameculos.

Susana quiere patanes, no porque le gusten más o menos, sino porque sigue la regla de oro de los partidos en este país: en las listas por debajo del líder debe ir gente peor que él o que ella. Claro, Susana Díaz todo lo que puede mostrar como experiencia es haber estado siempre en el PSOE andaluz. Esta es su única carta de presentación. Por tanto, con este currículum, qué méritos se pueden esperar de sus subordinados. Este es el problema central de la política en España, está repleta de impresentables.

No quiero ni pensar en un partido como el PSOE gobernado por susanistas. Si Díaz gana, a los militantes, insultados en su inteligencia y separados de sus dirigentes, solo les queda la opción de darse de baja para no ser responsables de lo que ese PSOE pueda hacer si, alguna vez, con suerte y tras invocaciones a todas las vírgenes andaluzas, toca poder. Porque lo que pudiera llegar a hacer con este país gente del nivel de Heredia, o la misma Susana Díaz, es todo un arcano.

Dentro del partido, estos militantes, tienen que estar hasta el gorro de gente agreste y chavacana que ocupa los espacios de poder y de control interno hasta lo más profundo de la red clientelar que se montaron. Sánchez intenta saltarse esta trinchera entre las bases y el poder. Una vez lo consiguió, pero fue cobarde y no actuó, en especial en Andalucía. No forzó cambios, como hizo en Madrid, otro nido de vividores, igual que Asturias o Extremadura, y tantas otras federaciones. Pero en el PSOE hacen falta cambios radicales de personas. La mayor parte de lo que hay, no vale (para muestra, un botón: Heredia). Y los militantes valiosos están en el anonimato, o sencillamente abandonan el partido en una sangría insoportable.

Si el PSOE quiere representar a la sociedad española, es probable que Sánchez, sin ser ninguna maravilla, sea la única posibilidad. De ganar él las primarias, y actuar con contundencia, tal vez mucho voto, ahora en la abstención, o perdido en Podemos, pueda ser recuperado. Incluso podría crecer la militancia. Si no, haya o no haya sorpasso «podemístico», se vislumbra una nueva mayoría holgada del PP durante lustros. Ojalá se alineen los astros para que se den las buenas circunstancias y la militancia apoye lo correcto.

18 marzo, 2017

Estiba o la sinrazón

Que las empresas que operan en los puertos españoles se vean obligadas, por ley, a contratar la mano de obra para descargar los barcos a un grupo cerrado de personas que pertenecen a una SAGEP (Sociedad Anónima de Estibadores Portuarios) es una anormalidad de grueso calibre. Una bolsa cerrada y controlada de mano de obra no permite la libre competencia y genera una relación viciada en la que, por lo pronto, los trabajadores pueden imponer condiciones ventajosas para ellos. Esto es algo que ningún otro colectivo laboral en este país puede hacer. Solo los controladores aéreos se podían permitir esas alegrías, pero ya no.

Meterse en esa bolsa es casi un arcano. Vamos que uno no puede ir y pedir su ingreso en la misma, así por las buenas. Si un chaval quiere ser estibador, lo tendrá mucho más fácil si un familiar cercano ya lo es. Las SAGEP eligen y forman a sus miembros. La estiba es un coto privado. Y este tipo de cosas, en Bruselas, saben a cuerno quemado. Algo normal, por otra parte.

Claro que, se puede entender que si a un colectivo acostumbrado a excelentes salarios y a unas no excesivamente rigurosas condiciones de trabajo, si les vienen a tocar su porqué, entren en situación de estrés. Es completamente normal y comprensible. Pero, más pronto que tarde, las cosas van a funcionar como dice Bruselas, es decir que se contratará en un mercado laboral libre, y lógicamente esto traerá consigo una rebaja en los precios, y consecuentemente en los salarios, y esto llevará aparejados conflictos laborales. Y aquí eso de gestionar una crisis gusta poco.

Pero la sinrazón no solo está instalada en esta legislación anacrónica e injusta que nadie aquí se ocupó nunca de cambiar. La irracionalidad está instalada también en todo el espectro político. Primero, el PP pasó olímpicamente de trasladar a la ley española condiciones de la UE sencillamente porque se veía en el horizonte, aunque lejano, un periodo electoral y no se querían conflictos fuertes con un sector que puede poner a toda la sociedad en dificultades.

Es decir, nada nuevo. Como siempre, lo que importa no es hacer lo correcto, sino lo más conveniente a los intereses electorales. El PP trasladando responsabilidades únicamente suyas, y el resto de partidos, jugando a la contra: el PSOE, poniendo la pelota en el tejado del PP, decía estar a favor del decreto si el gobierno llegaba a un acuerdo con los trabajadores, un acuerdo que sabía imposible; Ciudadanos, de acuerdo con el PP en lo esencial, pero dispuesto a castigarlo por el ninguneo a que es sometido; y Podemos, a lo suyo, en este caso a apoyar sin fisuras a trabajadores privilegiados pero sin aclarar por qué, o haciéndolo de manera poco convincente. El caso es que tumbaron al gobierno, algo que en sí, no es malo, al contrario. Pero aquí nadie ataca el problema, solo actúa en función de sus intereses.

Sin embargo, lo más alucinante de todo fue el intento del PP para arreglar el problema. El ministerio de Fomento ofreció prejubilaciones a los mayores de 50 años. Estos estibadores se irían a su casa con el 70% del sueldo. Pagaba el Estado, no había problema. Ningún partido abrió la boca. Es como si estuvieran anestesiados. Es decir, un trabajador de 50 años pierde su empleo y se va al paro. Sus probabilidades de ser contratado son mínimas, y se reducen cada año que pasa. Cuando llega a 55 años puede solicitar la ayuda de 426 euros si reúne las condiciones (renta familiar media menor que el 75% del salario mínimo). Es decir este trabajador está en la mismísima mierda. Pero si es un estibador, no. El Gobierno le resuelve la vida y le convierte en pensionista de lujo. Y esto a nadie le chirrió, a ningún partido.

La moraleja a todo esto es que si trabajas en un sector que puede presionar y crear conflictos tienes todos los problemas resueltos, como en su día se hizo en Hunosa en Asturias. El PP solo asume conflictos con los débiles, con las víctimas de la reforma laboral y con los desamparados sin fuerzas para nada que no sea buscar su sustento diario. Es decir, con la gente que no puede defenderse y que pagó toda la crisis de sus bolsillos. Con estos sí se atreven. Se llama hacer lo fácil.

10 marzo, 2017

Violencia machista: el fracaso de la política

Cada año mueren en España decenas de mujeres a manos de hombres. De sus maridos, parejas o ex parejas. Esto es no solo una vergüenza sino un fracaso general de la política. Los partidos están utilizando un problema social de extrema gravedad como arma arrojadiza contra el gobierno de turno y, en periodo electoral, como medio para obtener votos. El éxito de la política es prácticamente nulo frente a una lacra social como esta.

Con los datos en la mano, nada de lo acometido hasta ahora parece haber dado resultado. Produciría risa, de no ser un verdadero drama, escuchar las declaraciones de todos en estos años de los responsables de los distintos gobiernos. Bien, ahí está el resultado, la fuente es fidedigna: Instituto de la Mujer. Se pueden consultar. Son datos oficiales. La acción política ha sido, y es, un verdadero fracaso. El asunto está completamente fuera de control. Años «buenos» son sucedidos por años «malos». Y nadie parece haberse parado a mirar el problema desde arriba, en su conjunto y tomar decisiones respecto a la estrategia.
Todo lo hecho hasta la fecha no son más que artificios para tranquilizar a la sociedad y para salir en los medios: fundaciones, observatorios, mesas, comisiones y demás pesebres inútiles...¿El resultado? Ninguno. Mírese el gráfico con detenimiento. Desde 1 999 hasta 2 016 murieron más de 1 000 mujeres. Pero el cortoplacismo es lo que impera. En 2 016 «solo» murieron 44 mujeres. Hubo titulares triunfales de los voceros de turno. Pero 2017 pinta mal. Hasta la fecha van 17 asesinadas. La calle echa humo y las organizaciones feministas piden soluciones. Y la oposición reprocha al gobierno los famosos recortes realizados. A pesar de que, a la vista de los datos, los años de la crisis no fueron los peores, más bien al contrario.

Claro que podrían aplicarse más recursos, desde luego. Es ridículo, e insultante, que el gobierno subvencione a fundaciones de partidos u otras, civiles, de corte ultraderechista o con objetivos ridículos; o sostenga instituciones inútiles que cuestan miles de millones de euros, y no emplee toda la fuerza en aminorar todo lo posible un problema como el machismo violento: más policía dedicada a ello, psicólogos, más jueces y fiscales, más rapidez en las sentencias, más leyes que lo castiguen con contundencia y una buena infraestructura de protección de las víctimas. Pueden tener razón las organizaciones feministas, y hagan falta más recursos, pero, sobre todo, hace falta que estos sean bien empleados.

Ha de decirse también que la violencia machista es un problema de índole mundial, y que España es una de las naciones con índices menores tanto de muertes como de actos violentos. En la tabla (origen de datos) puede verse que solo Austria tiene un índice de asesinatos menor que España. Sorprende la tasa de Reino Unido, 2,25 veces superior a la española, o la de Estados unidos, o las de los países Bálticos. Pero sobre todo llama la atención la de Finlandia, casi 3 veces superior a la nuestra. Finlandia es un país con un sistema educativo de alta calidad y en el que la igualdad de género es norma básica, como en todos los países nórdicos. Lo que lleva a pensar que la violencia machista puede tener una componente educacional, pero bastante escondida y, desde luego, no en el sistema educativo.

La violencia machista es un asunto controvertido y delicado y conviene no frivolizar con ella en ningún sentido. Está claro que una sola muerte ya es mucho, pero el problema español es, en comparación con el de otros países, de más fácil solución. Solo desde la política se puede resolver este grave problema. Desde esa política que es un fracaso absoluto tanto a nivel de nuestro país como, a nivel general en el mundo. Los políticos deben dejarse agarrar el rábano por las hojas y atacar el problema de raíz. Este es un problema más de voluntad y de querer que de dinero.

25 febrero, 2017

Qué más da

Urdangarín está feliz
Es tanto el desánimo que experimenta el ciudadano con todas estas cosas de la corrupción y de sus juicios mediáticos que casi, casi, le da lo mismo lo que salga de ellos. ¿Qué Urdangarín se libra ir al trullo? Qué más da. Cómo si se libra Rato o Blesa. Siempre va a seguir habiendo este tipo de gentuza.   Y sean, balonmanistas de buena familia; ricos de por sí, como el Rato este; o amigos de un presidente del país, como el Blesa ese, nunca va a faltar un cargo para ser ocupado por algún impresentable dispuesto a aprovecharse de su posición.

Me pregunto cual fue la razón para que el siempre enfurruñado Aznar colocase a Blesa al frente de Cajamadrid; o cómo pudo pasar Rato el filtro para ser el puto sheriff del FMI. Qué país es este. Qué tipo de mandatarios tenemos, que no solo engañan a sus conciudadanos sino que lo hacen también con las instituciones propias, e incluso internacionales, colocando al frente de ellas verdaderos golfos. Claro que lo de Urdangarín fue diferente, se ligó a la infanta por guapo, luego se pasó de listo y la cagó.

Estos dos celebran la sentencia
Qué podemos hacer. Me refiero a nosotros, al Pueblo. Pues creo honestamente que nada. No podemos hacer nada. Nos dicen que vivimos en un estado donde la ley impera, y las leyes permiten que esto pueda pasar. Los partidos tienen tanto poder que los candidatos no tienen que pasar por la garlopa del pueblo. Ellos eligen, de manera más o menos aparente (siempre sucia) unas personas para las listas. Y una vez colocado aquí, cualquier golfo puede perpetuarse en miles de cargos desde donde pueden saquear y labrarse un futuro dorado.

La Política no hace, en realidad nada para resolver este problema, como para resolver casi ninguno de los que nos afectan, la mayor parte de las cosas se resuelven con el tiempo y con la aceptación del desequilibrio como algo normal. Qué más da que vayan, o no, a la cárcel estos mentecatos, si a los cuatro días van a estar fuera y van a disfrutar de su vida. Ellos están en su mundo y el resto, o sea, los de abajo, los que pagamos sus fiestas, les importa una mierda. Condenamos a robagallinas a penas enormes y a estos bambarrias a cuatro días. Pero es la Ley, nos dicen. Pues vaya mierda de ley

Y estos, a lo suyo
Cómo les va a preocupar nada si viven en falso. Pongamos el caso de la infanta Cristina. He leído en alguna parte que por su trabajo en la Caixa cobra algo así como 238.000 euros, y por el de la fundación Aga Khan 300.000. La enorme capacidad de esta mujer le permite desarrollar ambos desde su domicilio en Ginebra. ¿No es insultante? Cómo nadie puede ganar tanto por hacer algo que ni se sabe lo que es. Para qué seguir. Los sueldos de Rato y de Blesa eran todavía mayores. Por hacer qué cosas, aparte de vivir y robar. Y a todo esto, están tan acostumbrados a vivir así, que creen que es que la vida es así verdaderamente.

Si la política no puede resolver estos problemas, para qué queremos políticos, se pregunta el común de los mortales. ¿A quién, que no sea un asno, le puede extrañar que los electores se decanten por gente como Trump? Es un mecanismo de defensa: si cada día estamos peor, que reviente todo. se dicen los más cabreados. Sin embargo hay solución, como para casi todo: bastan leyes justas y rígidas que se cumplan estrictamente y sistemas de elección que garanticen que no llegan a los sitios de poder los futuros delincuentes. Pero eso no va a suceder, antes dejan que todo reviente, porque piensan, los muy imbéciles, que ellos van a estar a salvo.

14 febrero, 2017

Ganó Iglesias. Todos felices

Podemos decidió instalarse en la izquierda de batalla, de protesta, de calle y activismo; el mismo modelo de izquierda a la que el PSOE, relegó a un papel testimonial tras su decisión de alinearse con la socialdemocracia europea, opuesta al comunismo en los primeros tiempos de la democracia allá por el 79. Podemos parecía tener complejo de no ser considerado verdadera izquierda, ahora ya no cabe ninguna duda, es la misma izquierda que en la transición era representada por una sopa de siglas, pero reunidas alrededor de un nombre y de un líder. Iglesias lo consiguió, apostó fuerte y ganó con claridad. Ahora solo queda por ver el recorrido de su criatura, porque Podemos es Iglesias. Ya lo dijo Monedero en un artículo: sin Iglesias no hay Podemos.

Tal vez Errejón no lo sepa, pero le acaba de tocar la lotería. Llevaba el mismo número que Rajoy o Susana Díaz. En el PSOE y en el PP están felices. Rajoy y compañía tienen un enemigo a quien insultar y vituperar y del que mofarse: ellos encasillan a este Podemos en un submundo comunista, radical y populista. Ya me imagino las lindezas que les dedicará Rafael Hernando. Por su parte, el PSOE podrá pescar en un caladero nuevo en el que están las piezas, antes suyas, y que se habían ido al Podemos transversal, al de Errejón. Susana Díaz lo tiene ahora más fácil: de ganar el control del partido, en unas hipotética elecciones adelantadas, va a ser difícil que no mejore los resultados de Sánchez, solo con la vuelta al redil de los descarriados. Eso, claro está si Errejón no lo impide con algún movimiento imprevisto.

Íñigo Errejón es un buen líder, un buen político, inteligente y capaz. Podemos le debe su salida triunfal a la pista en las Europeas y luego en las generales del 20 D. Y también advirtió del patinazo por la absorción de IU en la que se perdieron un millón de votos. Sin embargo en lo que no acertó fue en medir sus propias fuerzas en un congreso. Tal vez su error fue no postularse claramente como recambio de un Iglesias casi amortizado. Iglesias apostó fuerte por si mismo, a todo o nada, y le ganó la batalla. Ahora, de la decisión de Errejón: quedarse en Podemos, o crear una nueva formación transversal cuya base no sea el activismo, depende en buena medida el futuro, especialmente del POSE. Si se queda en Podemos en segundo plano, el PSOE subirá como la espuma; si no, puede que todavía continúe en pendiente descendente si, como todo parece indicar gana Díaz. Sin embargo, un escenario con Errejón en un nuevo partido lo revolvería todo. Insisto. Errejón es un líder, una persona capaz y un estratega inteligente, solo le falta una pizca de valentía, pero si se lanza, hará un roto serio a todos, incluso al PP.

El único que no ganó con la victoria de Iglesias fue Rivera. Ciudadanos está llamado a ir diluyéndose en el PP, sobre todo si el PP continúa en una línea más moderada y con los casos de corrupción ya casi en el olvido. Rivera no jugó bien sus bazas y lo va a pagar con creces. Ganó su congreso renegando de la socialdemocracia, y eso en un país en el que el votante medio es de centro izquierda tiene un coste. Ciudadanos va a ser el único que no saque nada de la radicalización de Podemos.

Así que, ahora empieza un partido nuevo. En un par de años el examen de las municipales, o antes unas generales si Mariano ve el viento favorable, que todo puede suceder.

07 febrero, 2017

Pensiones cada vez menores

De un modo u otro las pensiones en España están y van a estar garantizadas. Eso sí, a corto medio plazo, habrá que inventar algún sistema novedoso para pagarlas, porque el tradicional, vamos el de siempre, que consiste en que las cotizaciones de quienes trabajan sirven para que puedan cobrar los pensionados, ese no va a servir. ¿Por qué? Simple: la reforma laboral no hizo aumentar la población activa, o mejor dicho, no hizo que aumentaran significativamente ni el volumen de trabajo ni las horas trabajadas; además rindió una reducción de los salarios, y consecuentemente, todo junto, trajo una reducción de la recaudación de la Seguridad Social justo en el momento en que empiezan a incorporarse como pensionistas los nacidos a mediados de los 50, una época en que la tasa de natalidad en España duplicaba cómodamente la actual.

La solución aportada por el gobierno del PP es la típica de un gobierno ultraliberal. Según su ideología el sistema de pensiones públicas no sirve para nada y no debería pasar de un simple acto de caridad por parte del estado a quién no tuvo la precaución de procurarse un plan privado, y esto mismo reza para la sanidad y para la educación. Pero, decir esto a las claras es contraproducente para los intereses electorales del partido. Por lo tanto el mensaje es de garantía del sistema. No puede ser de otra manera.


Pero la derecha, y me temo que también el PSOE, es consciente de que el asunto del gasto en pensiones se soluciona con cierta facilidad. Es cuestión de tiempo. La gente que tiene ahora entre treinta y cincuenta, que serán pensionistas cuando les toque, merced a la reforma laboral y a la temporalidad, tendrán unas cotizaciones ridículas comparadas con la gente que se acaba de jubilar o que lo hará en los próximos diez años. Es verdad que entre estos va a haber quien sufra por haberse quedado sin trabajo después de los cincuenta y depender del subsidio de paro y luego de los famosos 426 €. En este último caso el INEM cotiza por el mínimo vigente, con lo que, de no hacer aportaciones particulares vía convenio especial, por ejemplo, las futuras pensiones de esta gente se verán fuertemente mermadas.

Esto quiere decir que las futuras pensiones van a generar un gasto al estado mucho menor del previsto inicialmente antes del desbarajuste de la crisis y, para rematar, la cuantía de las mismas quedó ya desvinculada del IPC, con lo cual empezarán a perder poder adquisitivo de manera galopante. Con lo cual, con el tiempo el sistema volverá a equilibrarse y los cotizantes, a poco que aporten serán capaces de mantener a los pensionistas. Y se terminó el problema.

La jugada del PP es «magistral» y digna de auténticos miserables, algo muy habitual entre la gente «neoliberal» (ellos suelen tener jugosos planes privados). Por un lado bajo el paro sin aumentar el volumen de trabajo mediante un reparto del poco que hay y, a futuro, termino con el problema del desequilibrio de las pensiones y con el déficit de la Seguridad Social. Y todo pagado, lo uno por los trabajadores, que ganan menos, y lo otro por los pensionistas, que cobran menos. Y a todo esto, el PSOE sin enterarse y Podemos parecido, porque ambos son responsables de que el PP siga al mando. Eso sí, ambos van a discutir muchísimo en sus congresos mientras Rajoy resuelve el suyo en un pis pas y seguirá arreglando la economía a costa de quienes menos tienen. ¿No es fantástico?

01 febrero, 2017

Por qué la política da bastante asco

Hace nada se ha sabido que el anterior Director de la Guardia civil, un tal Fernández de Mesa, acaba de ser nombrado consejero «independiente» de Red Eléctrica. Este piernas sin oficio conocido, está desde 1 976 afiliado a lo que hoy es el PP y llegó a ocuparse de las juventudes de AP en la zona de Ferrol. En 1 979, puede suponerse que mediante influencias, ingresó como funcionario del Estado en la Junta del Puerto de Ferrol como auxiliar de jardinería, pero no le gustó, y parece que pidió excedencia. Así que, en el 82 empezó a trabajar en una empresa de pinturas para barcos, a la que parecía representar en la zona noroeste. Compatibilizaba su vida, un tanto muelle, de representante con la de concejal del Ayuntamiento en una época en que no se cobraba por este cargo. Pero en el 98 pasó a excedencia forzosa en la empresa para dedicarse plenamente a la actividad política.

A partir de aquí todo vino rodado: diputado en Cortes desde el 1 989 a 2 000, luego Delegado del Gobierno en Galicia durante cuatro años, en los que se cubrió de gloria con el asunto del Prestige. Sus declaraciones solo son comparables con las de Rajoy por el mismo asunto. Volvió a las Cortes hasta  que en 2 012 fue nombrado Director General de la Guardia Civil. Ahora, cansado de tanto trabajo, se le otorga una sinecura como «consejero» en Red Eléctrica. Se desconoce si entre sus titulaciones (ninguna) o entre las extrañas «diplomaturas» que posee figura alguna relacionada con el transporte de electricidad. Pero todos tranquilos, que en el PP reestructuran el currículum rapidito, Por cierto, su biografía desapareció de la web del PP. Pero puede recuperarse en otras páginas.

Pues esta historia, casi de terror, es el día a día de la política. Solo hace falta rebuscar entre los cargos públicos a los que pagamos con nuestros impuestos para encontrar historiales parecidos. Son tantos y tantos los cargos que hay que repartir que, claro, como no hay gente competente y con buena preparación en el país, no queda otro remedio que hacer crecer a verdaderos borregos hasta hacerlos llegar a lo más alto. ¿Alguien se puede imaginar a este mindundi dado órdenes a un general de carrera y con una excelsa preparación policial? ¿De verdad que no había en el PP alguien que, situado en la cúpula del Instituto Armado pudiera ser respetable y respetado?

La política en España da asco precisamente por estas cosas. La falta de preparación es en muchos casos notoria. Y no solo en el PP. Debe recordarse a Roldán en el mismo puesto que Fernández de Mesa y los innumerables cargos socialistas cuyo único mérito profesional es haber estado en el Partido «trabajando». Uno de ellos, una, puede hacerse con el control del PSOE y llegar a optar a la Presidencia del Gobierno de España. Inaudito el estado de los partidos, de todos. La gente valiosa escasea. Nadie en su sano juicio que sea una persona normal que se haya pasado la vida trabajando y preparándose se acerca a una sede a decir: «quiero apuntarme porque quiero dedicarme a esto de la política. Me llamo fulano o mengana y este es mi currículum». Y nadie lo hace porque, probablemente lo saquen de allí a patadas, o llamen a un centro psiquiátrico para informar de que un loco está en la sede alterando el orden.

Y no quiero olvidarme de Ciudadanos y de Podemos. Solo hace falta escarbar un poco para encontrar el mismo vacío cósmico que en los de la «vieja política». La gente debería darse una vuelta por las biografías de sus excelsos diputados.Y solo llevan cuatro días. No quiero pensar que tuvieran que repartir cargos. ¿Hay alguien ahí?


20 enero, 2017

Comisiones: Yak 42 y mucho más

Las comisiones hacen ricos y pobres. Un comisionista es un tipo que, sin hacer nada, solo por conocer a gente, consigue contratos relacionados con todo tipo de productos o servicios. Normalmente, el comisionista factura al cliente por el producto o servicio, pero se lo encarga a otro, es decir, lo subcontrata, lógicamente por menos dinero de lo que el pidió (ahí está su beneficio). Este subcontratado puede iniciar una cadena de más subcontratistas, cadena en la que todos ganan, hasta llegar al último, que por un precio casi ridículo realiza lo contratado. El sistema comisionista chupa dinero del contribuyente a través de sus representantes y con su aquiescencia.

El desastre del Yak 42 es un ejemplo palmario de cómo se hacen estas cosas. Según contó la ministra en la Comisión de Defensa, el servicio de transporte de tropas se contrató a NAMSA, una agencia de la OTAN, por 149 000 €. De estos, 14 900 eran para tasas de aterrizaje (algo caras las tasas, ¿no?), 38 800 para combustible y 95 300 para horas de vuelo (tripulantes, alquileres, seguros...). Bien... Pues  NAMSA se lo contrató por estos 95.300 a una empresa Alemana llamada Chapman Freeborn. Chapman subcontrató el vuelo a Volgan Air por 71 000 € (24 300 embolsados por una llamada); Volgan Air lo subcontrató, a su vez, a Adriatic (no se conoce por cuánto, pero algo se les habrá quedado entre las manos). Pero Adriatic no operó el vuelo, no, lo subcontrató or 45 000 € a Ukranian Mediterranean Airlines, que fue quien lo operó. Bonito negocio, ¿no? (fuente: El Confidencial).

No aclaró la ministra si había también comisionistas en la sombra, entre los militares o en la Administración, aunque puede sospecharse. El caso es que el avión se cayó y perecieron pasajeros y tripulantes. Y ahora, todo el mundo se pregunta, qué hubiera pasado si se hubiese contratado un vuelo como era debido en lugar de una lata con alas y motores viejos. Casi con total seguridad nuestros soldados estarían vivos y nadie habría sufrido con este asunto. Pero no fue así. La chapuza se llevó a cabo y los muertos son los que son. Eso sí, dice Cospedal que no se pagó ni un céntimo por el «servicio». Mandaría «huevos».

Pueden entenderse las prisas del ministerio y del repulsivo Trillo por cerrar el asunto con la máxima rapidez. Cómo iba a ser explicado a nadie que un vuelo por el que se habían pagado 95 300 euros, había sido efectuado por una compañía que había cobrado 45 000. Era bien conocido por los políticos del momento, y por los de ahora, que España es un país repleto de imbéciles, pero aquello era demasiado, hasta los más lerdos de aquellos se iban a dar cuenta de que las comisiones y los comisionistas habían acabado con la vida de los que iban en el Yak.

La cosa es sencilla. El precio que las Administraciones pagan por las cosas es más alto de lo que realmente valen porque hay que pagar comisiones. Me pregunto cuánto dinero de los contribuyentes se va en comisiones en las contrataciones. Carreteras, aeropuertos, armento, bienes de equipo, vehículos, gestión del agua, cursos de formación, compras y servicios sanitarios, suministros para educación, para la policía, para seguridad... Todos lo saben, los partidos y los sindicatos especialmente, pero nadie hace nada por evitarlo. Tal vez porque, al final, ellos mismos son los receptores finales de alguna comisión especial que les permite seguir viviendo en la opulencia. Entre tanto, mucas familias no pueden ni pagar la luz. ¿No da bastante asco?

13 enero, 2017

Soberbia

Se lo da la cara, a Trillo. La cara, la expresión, la forma de mirar, la expresión de la boca..., en fin, todo eso. Cuando uno se encuentra de frente con una cara esculpida así tiende a desconfiar. La cara de Trillo destila soberbia, eso que, los cristianos catalogan como pecado y que consiste, así en palabras llanas, en creerse superior a los demás y despreciarlos. Un hecho paradójico en Trillo, cristiano fundamentalista él.

Normalmente, detrás de la faz de la soberbia se encuentra la cobardía, una cobardía tan grande que te impide reconocer tus propias malas acciones. Lo reprobable es siempre cosa de otros. La cobardía hace que te aísles de todo. Qué coño te a ti importa quién o cómo se contrata un avión, o que sea un cacharro, eso es cosa de segundas espadas . Por eso, tú, soberbio, arrogante y altanero, te rodeas de mandos engreídos, impertinentes y fatuos que llegan al lugar del accidente y, a pesar de que los forenses les dicen que las cosas se hacen de otra manera, toman las decisiones desde su pedante y pseudocastrense suficiencia y ordenan meter los pedazos de cualquier manera en los cajones. Y, claro, tú lo suscribes, qué más da carne de cañón que carne de avión. Luego, cuando piden cuentas te escabulles y los señalas, porque como eres el jefe, y te corresponde ser todavía más fatuo que ellos. Cobardía destilada.

 La cara de Trillo cuando visitó el lugar del accidente del Yak no era de pena ni de dolor, era de desagrado ante aquel amasijo de metal retorcido y carne quemada. Él, con sus zapatitos en aquel barrizal había ido justo a hacerse la foto, probablemente porque alguien, más soberbio que él, pero más listo, le había obligado a hacerlo. Y la comparecencia en sede parlamentaria fue el paradigma de la altivez y de la desvergüenza. Todo en el avión estaba en orden, todo se había hecho bien: asunto liquidado. La caja negra del avión, incomprensiblemente, no había registrado grabaciones de voz. Un trabajo impecable.

¿Cual es el poder de Trillo que en las dos legislaturas socialistas no le pudieron meter mano por el asunto del Yak? ¿Que le debe el PP a Trillo que tanto lo protegió y tanta tierra echo encima de este asunto? Trillo tiene, nadie sabe por qué influencia en el mundo judicial, conoce a la perfección los entresijos oscuros de un ambiente que también tiene partes que huelen a podrido, y son estas en las que él se maneja como pez en el agua. Esa parte del mundo judicial que piensa que ellos están para juzgar y dictar sentencia, pero que nadie puede juzgarlos a ellos. Los soberbios se entienden entre ellos, son como una secta, como una sociedad secreta.

La soberbia hace muchos años que ya hizo presa en la clase política española. Desde lo más alto hasta lo más bajo. Y a todos se lo da la cara. Basta observar con un poco de detenimiento. Aznar, que nos perdona por existir, Fabra, Baltar, Aguirre... Sí, casi todos del PP. La derecha tiene más inclinación a despreciar a los mortales, basta fijarse en Jordi Pujol. Pero, no se libran los demás, desde luego. Todos conocemos casos de soberbia en todo el espectro político. Algunos de los líderes actuales emanan soberbia: Rajoy, Ribera, Susana Díaz, Pablo Iglesias, este llegó a reconocer explícitamente que había sido su peor pecado. Mírese bien su gesto, es como si nos perdonasen por no estar a su altura. Y lo pero es que son líderes, y son imitados siempre por lo más mediocre y menos valioso de sus formaciones. Por eso, deberían andarse con cuidado.

El PP debe ser explícito y cristalino en esto de Trillo. Debe reconocer su error y, llegado el caso, pedir perdón públicamente por una actuación tan triste con los muertos y los familiares, por haber puesto en entredicho al ejército y despreciado todas las críticas. Trillo era ministro de defensa, pero Aznar era su jefe y tampoco dijo nada, como era de esperar. Bien, pues Aznar ya enseñó su cara y se separó del partido. El divorcio de FAES y el PP está consolidado, Rajoy es libre y debería hablar alto y claro... Pero no tengo mucha confianza.


03 enero, 2017

Palos a la Justicia

Abramos el año sacudiéndolo unos palos a ja Justicia Española, así, en genérico. Porque algo pasa, algo serio pasa para que constantemente los tribunales españoles dicten sentencia de manera equivocada, o si no del todo equivocada, casi siempre satisfaciendo a la parte interesada del lado de los poderosos o del gubernamental. Recordemos solo tres casos para no cansar a nadie y para no pasar mucha vergüenza como ciudadanos de este país.

El primero es el de las cláusulas suelo. Un patinazo nada menos que del Tribunal Supremo, que es quien, en teoría, imparte justicia de la buena. Los sesudos miembros de este tribunal entendieron, en contra de lo indicado por tribunales de la Unión Europea, que en lo de las cláusulas suelo de las hipotecas los bancos no tendrían por qué devolver la pasta cobrada de más, en un inusual acto de usura, a los clientes. Los altos tribunales europeos enmendaron la plana a nuestros repulidos miembros de la judicatura y les explicaron en una sentencia corta, y que entiende hasta un tonto, no como las que se dictan habitualmente en España, que los derechos de los consumidores están por encima de los de los bancos en este caso. Se trata de justicia, así de simple.

 El segundo es el caso del Jak 42, el avión que se cayó en 2003 3n Turquía, aquel en el que las identificaciones se hicieron de cualquier manera por parte de Defensa, ministerio del que Trillo era responsable. Trillo parece tener cierta mano, o suerte, quién sabe, para que las sentencias no le sean desfavorables. La Audiencia Nacional archivó el caso en lo que se refería a la responsabilidad del Estado. Pues hoy el Consejo de Estado dijo que no, que ni hablar del peluquín, que defensa era completamente responsable por no haber controlado las condiciones de un aparato subcontratado, aunque el contratista fuera la OTAN. Ahora Trillo vuelve a estar en entredicho. Lo premiaron con la embajada en el Reino Unido, a pesar de no hablar muy bien inglés, ¡manda huevos! Ahora, algunas fuerzas políticas piden su destitución. A ver si va de esta y le toda alguna vez al amigo Federico.

El tercer caso es otra sentencia del supremo de estos días. El Supremo otra vez. Resulta que la Iglesia Evangélica, con una lógica aplastante, dice que quiere una casilla en la declaración de la renta para que quien quiera la señale. Lo mismito que la Iglesia Católica. Se lo había pedido a Hacienda, y se la negó, entonces recurrió a los tribunales. A cualquiera le parecería lógico dar la razón a los evangélicos. Estamos en un estado aconfesional, y, o hay casilla para todos los que la pidan, o no la hay para nadie. Pues el Tribunal Supremo explica con unos cuantos artificios que no, que Montoro ya les dijo que no y que a la Iglesia Católica, sí, pero a ellos (protestantones), no. A ver cuanto tardan los protestantes estos en ir a más altas instancias, y a ver cómo queda el Supremo.

Esto de las casillas era cuestión de tiempo que terminara así. No tiene lógica que se beneficie solo a una confesión habiendo, como hay, cada día más pluralidad religiosa. Lo mismo pasará con lo de la enseñanza religiosa. Cuestión de tiempo, nada más. ¿Por qué los tribunales parecen tener los ojos cerrados a la realidad?