14 diciembre, 2017

Hacia el abismo

Cuando la tasa de natalidad es menor que la de mortalidad en un país, algo grave pasa. En España se da este caso, según los últimos datos del INE. El último año las muertes superaron a los nacimientos en más de 32.000 personas.

Lo que esto quiere decir es que, de seguir esta tendencia, el estado de bienestar, ya precario, será completamente insostenible. Y para remediar el problema solo hay dos soluciones: fomentar la natalidad, fomentar la entrada de población extranjera (inmigración), o ambas a la vez.

Claro que en España esto es prácticamente imposible por razón de que el alto paro estructural hace inviable la generación empleo suficiente y, por consiguiente, de dinero para, mediante tasas o impuestos mantener de nuestro actual sistema: pensiones, sanidad, protección social, etc. en el futuro.

Dicen en el PP que la crisis está quedando atrás. Puede que sea cierto en el mundo financiero, pero en el mundo real, la gente que trabaja, aunque es mayor en número, no hace muchas más horas que en los peores momentos de la crisis. O sea, el empleo es más precario, de peor calidad y peor pagado. Esto es bueno para el capital, pero malo para el trabajador. Pero, como los impuestos sobre el capital y sobre los beneficios empresariales son menos fuertes que sobre las rentas del trabajo, pues la recaudación no es la que debería ser en un estado equilibrado.

La cuestión es que la natalidad decrece porque nadie en su sano juicio se permite tener hijos en una situación laboral precaria y en un país donde la protección a la mujer respecto a la maternidad es lamentable. Todos conocemos casos en los que mujeres tienen serias dificultades para conservar su puesto de trabajo si se quedan embarazadas.

Este gobierno y otros anteriores tuvieron en la mano articular leyes decentes para la maternidad y para la dignificación de las relaciones laborales. Pero no lo han hecho. El PP ha conseguido con la precarización del empleo que España emprender una senda hacia el abismo.

En un futuro no muy lejano los empresarios tendrán dificultades, porque basar el beneficio en el empobrecimiento de la mano de obra es insano. La cualificada huirá y la no cualificada no dará una pedalada de más por la empresa. O sea, lo lógico. Y como las parejas no tendrán hijos, pues las pensiones tendrán que bajar y bajar. Así que, no va a haber problema. Los jubilados se morirán de hambre, en la calle no jugarán los chiquillos y en el PP estarán encantados. ¿No es estupendo?

12 diciembre, 2017

La estupidez en grado superlativo

Me pregunto cómo nadie puede, a día de hoy, instar al Parlamento Europeo a que no sean obligatorias las vacunaciones, o tacharlas de prácticas de riesgo. Tiene que tratarse, está claro, de alguien con pocas luces. Pero, cuando uno mira la biografía de Lidia Senra se entiende un poco.

Esta mujer, por formación, no está cualificada para hacer según qué preguntas. Dudo mucho que ella entienda cómo funciona una vacuna y que significa riesgo en estos casos. Es sencillamente una imprudente.

En el otro lado, su partido se desmarca de ella. Dice que no lo colegió con nadie, no que la pregunta sea una estupidez.

¿Nos vamos dando cuenta de adónde conducen, o pueden conducir, las listas, igual da que sean abiertas que cerradas? Pues eso.

La importancia de los esfínteres

El muy supremacista profesor de la UB Jordi Hernández Borrell, en un tweet (cuidado con Twitter que lo carga el diablo), embiste contra Miguel Iceta. Lo llama impostor, ignorante y demagogo y dice que baila al son de Ciudadanos y del PP y que es un ser repugnante. Podría haberse quedado ahí. Pero por el medio, Hernández afirma que, además tiene los «esfínteres dilatados». No especifica qué esfínteres en concreto.

El amigo Hernández (él no utiliza su primer apellido en Twitter..., el pedigrí, ya se sabe) es además el director del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología. Y por lo que se ve es portador de un nanocerebro y un nanosentido común. Este disminuido mental no se da cuenta de la importancia de los esfínteres en el cuerpo humano. Los esfínteres controlan los reflujos, el paso de algunas secreciones glandulares, la salida de la orina y del bolo fecal. Bolo es precisamente como en Toledo llamarían a este tipo.

Siempre sostuve, y nunca me canso de decir que los nacionalismos generan odio, que son excluyentes y que solo conducen a la catástrofe (el nacionalismo español, también), y que, además, se escriben con Z: naZionalismo. El comentario de los esfínteres es digno de un nazi. Hernandez no es más que un nazi. Conviene empezar a llamar a las cosas por su nombre.

05 octubre, 2017

La fuerza surge donde no la había

La consulta catalana estaba completamente deslegitimada el mismo día 1 de octubre. Solo los convencidos iban a ir a votar. Poco importa cuántos fueran.
A pesar de haberlo hecho como el culo, al perseverar únicamente en la vía judicial y hacer uso y abuso de la misma; a pesar de tratar el problema con esa displicencia que solo un arrogante, ignorante, por añadidura, puede mostrar, y que traía como consecuencia el crecimiento de simpatizantes de la causa catalanista, por antipatía; a pesar de no querer reconocer el sentimiento de una parte importante del pueblo catalán, y tratarlo adecuadamente, como corresponde a las obligaciones de un presidente de un estado. Bien. Pues, a pesar de todo lo anterior, Rajoy la caga completamente al enviar a Cataluña fuerza policial para impedir por la fuerza tal consulta, aquella que ya estaba completamente deslegitimada, ya no en España, sino en el mundo entero, salvo quizá Venezuela y Corea del Norte.
Rajoy hizo crecer, él solito, el movimiento catalanista e hizo crecer, y de qué modo, a Puigdemont, un no líder, bastante anodino.

Si se mira bien, Rajoy y Puigdemont son muy parecidos. Ninguno tiene madera de líder, pero son cabezotas y no se salen de su línea: la procrastinación, Rajoy, y la huída hacia delante, Puigdemont. El catalán, casi llegó a la presidencia de puntillas, pero ahora, gracias al buen hacer de Rajoy se convirtió en la cabeza de un movimiento que creció en progresión geométrica, en especial después de que la policía haya actuado con violencia, no puede ser de otro modo, el pasado domingo por mandato judicial (léase gubernamental).

Con la «represión policial» consiguió Rajoy todo lo contrario a lo que pretendía. Los independentistas, ignorados por el resto del mundo, pasaron a ser el foco de atención. Como Rajoy un inepto, o lo es Soraya, no lo sé, no sabe que una foto de la policía dando porrazos a gente que quiere meter una papeleta en una urna es demoledora. El movimiento independentista catalán es ya simpático para la gente en el extranjero. Con la «represión policial» consiguió Rajoy también un levantamiento popular, levantamiento al que se sumaron de inmediato los partidos de «izquierda» encabezados por por Podemos y sus allegados, que no quieren que nadie les ocupe ese espacio. Así que Rajoy la lió parda.

Y ayer salió Puigdemont en un discurso transmitido a toda España, ojo al dato, y aleccionó al rey Felipe: «Así, no, majestad» por ser vocero de la política del PP. Un no líder convertido en «jefecillo» de estado, cómodo en su papel y crecido hasta límites insospechados. Dio las gracias a los españoles que le mostraron su apoyo, y hasta fue magnánimo. Si no, véase esta frase extraída de su discurso

«Somos un solo pueblo, que ama las lenguas que habla, que no tiene ningún problema con las identidades, las nacionalidades y las culturas, que quiere continuar contribuyendo al desarrollo del Estado español y que jamás va a prescindir de la enorme riqueza que representa la pluralidad.».

Tal parece que no es independentista. ¿No es realmente chocante? Bueno, pues todo esto gracias a Rajoy. Y ahora, a ver quién arregla el entuerto. Porque lo que queda por usar es ya armamento de calibre muy grueso, tan grueso, que hasta a Rajoy, el cobarde, el inepto, el ignorante, el registrador, le tiemblan las piernas y se le viene el pis flojo solo de pensar en pulsar el botón rojo.

Esto es lo que pasa por gobernar con la entrepierna en lugar de con la cabeza y por dejarse aconsejar por gente torcida, y por qué no, por conservar esos tics franquistas: mano dura, que la derecha, y muchos de sus votantes siguen, lamentablemente, pensando que es como se resuelven las cosas. Qué pena.

15 agosto, 2017

Exceso de revoluciones

Hace mucho tiempo que insisto en que el modelo de diversión está pidiendo a gritos un cambio en lo político para que, mediante la articulación de leyes, las cosas se encaucen.

En lo que va de verano hemos tenido noticias de agresiones, de peleas, de palizas o de desmadre a go go, casi siempre protagonizados por jóvenes, nacionales o extranjeros, poco importa, que están de marcha. La marcha, siempre la marcha. La maldita marcha, que nada tiene que ver con pasárselo bien, admite todo tipo de comportamientos.

Ayer moría un chico italiano en una discoteca en Lloret de Mar de una patada en la cabeza; hace unos días en Gijón a un chaval le pegaron una paliza unos macarrillas aficionados al boxeo y que les gusta ese rollo de acojonar y pegar, el agredido sigue en la UVI.

Día sí, día también los telediarios nos muestran imágenes de este tipo. Es el cuento de nunca acabar, y queda solo en eso, en noticia. ¿Por qué no se hace nada? Pues porque detrás de toda esta marcha hay un negocio, muchas veces controlado por autenticas mafias. Y muchos políticos con cabeza hueca piensan de detrás de la marcha y de la fiesta también hay votos. Por eso nadie hace nada.

Entiendo que son los políticos, sí siempre los políticos, quienes tienen que tomar partido y trabajar en la modificación de leyes, ordenanzas y sanciones. Pero hoy mismo oía unas declaraciones de un munícipe gijonés, que hablando de una pelea nocturna, decía que era una excepción, que eso se daba en after hours y sitios de estos, que la noche gijonesa era segura. El muy estúpido no sabe que un atentado es también una excepción y no por ello dejamos de vigilar y poner esados de alerta.

Pues como este imbécil, todos los que no someten a una regulación rígida esta historia. La noche, la marcha, tal y como está concebida, no tiene nada de segura. Qué pidan la opinión de los padres de los agredidos, a ver qué dicen. Y si no, que se miren al espejo y piensen en su propia opinión si fueran sus hijos los agredidos.

Qué coño es un after hours, cuál es su finalidad y qué falta hace en la sociedad. Para qué se necesitan macrodiscotecas en las que el alcohol de garrafón y las pastillas circulan con total impunidad. Qué necesidad hay de prolongar cada fin de semana la noche hasta la mañana del día siguiente. Por qué la sociedad tiene que asumir el gasto de UVIS móviles, ambulancias y personal médico que atienda comas etílicos y excesos con las drogas; o la intervención policial para separar a pandillas que se agreden.

Puede que haya una manera de mejorar las cosas, aparte de regular los horarios y de castigar con la máxima severidad a los pegones. Y esa manera podría ser hacer pagar las costas de las intervenciones sanitarias y policiales al personal atendido, o a sus papis, que se iban a poner muy contentos.

No sé. Pero no me puedo imaginar el dolor, la rabia y la impotencia que sienten los padres de los chicos víctimas de este terrorismo causado por la «marcha». Pero mucho me temo que para ellos cualquier modo de diversión ya carece de sentido. Así que, hagan algo de una vez, que es su obligación.

12 agosto, 2017

Manda huevos


Es curioso que prácticamente nadie haya hecho mención de las redes al hecho de que circulan por Europa millones de huevos contaminados con un pesticida, fipronil.

Es verdad que no existe prácticamente riesgo por comerse un par de huevos contaminados, que haría falta comerse cien para notar algún síntoma como vómitos o mareos. Pero esta no es la madre del cordero. Este pesticida está prohibido en cualquier aplicación dentro se la industria de producción de alimentos. Por lo tanto los alimentos deben estar libres del mismo.

Las autoridades quieren alimentos seguros y solo permiten el uso de sustancias inocuas. El fipronil se utiliza entre otras cosas para fumigar cultivos, controlar parásitos en el ganado. Pero siempre tiene que haber la seguridad de que no pasa a los alimentos.

Sin embargo esta vez, algún listo en alguna empresa que comercializa los pesticidas para uso en granjas de gallinas ponedoras introdujo fipronil para lograr mayor efectividad insecticida. Las gallinas tienen piojos, y otros parásitos que reducen su capacidad productiva. Pero claro, la molécula esta pasa a los huevos.

Por eso, aunque la cosa no sea grave para la salud de los consumidores, lo que sí es gravísimo es que los sistemas de alerta alimentaria de la Unión Europea no hayan saltado a tiempo y tengamos en media Europa un problema de millones de unidades contaminadas. A España llegará con toda seguridad, que nadie lo dude.

Bélgica y Holanda, donde nació el problema, lo saben desde hace un año y no habían notificado nada hasta hace unas semanas. No nos podemos imaginar mos millones y millones de huevos y, peor aún, huevo líquido para uso en hostelería habrán pasado a la cadena alimentaria. No quisiera imaginarme que la sustancia fuera peligrosa de verdad.

En fin, que no hay riesgo mayor, pero los holandeses y los belgas, tan perfectos ellos para otras cosas organizaron un tinglado de mucho cuidado.

02 agosto, 2017

La vida es propiedad de cada uno y debe poder disponer de ella

Este es, era, Luis de Marcos cuando estaba bien.
Hace unos meses este hombre, enfermo de esclerosis múltiple hizo un llamamiento para poder morir dignamente, o sea, para que se le ayudara a suicidarse. La vida para él era insoportable: inmovilidad casi completa, dolores que solo él conocía..., un infierno.
Luis murió en un hospital de Madrid, y todo lo que se pudo hacer por él fue hacerle lo más soportable posible el sufrimiento durante meses. No es ni medio ético ni medio moral ni tiene el más mínimo sentido dejar que una persona sufra de esa manera.
Luis pidió ayuda a los políticos, esos personajes raros cuyo objetivo principal es perpetuarse en su puesto a cualquier precio. No le hicieron ni puto caso. Lo hizo a través de una petición en change.org. Aluden a que hay que abrir un debate social. Y una mierda. Un debate sobre qué. No hay ningún peligro ni daño para nadie. No hay opiniones que valgan.
Siempre sostuve que la vida es lo único que de verdad tenemos en propiedad. Y resulta curioso que uno no pueda decidir cuando se la quita. Normalmente a todos nos gusta vivir. Pero puede suceder que, por la razón que sea, alguien decida que ya no quiere seguir haciéndolo. Ese alguien tiene todo el derecho a eliminarse o a pedir que lo hagan por él. Su vida no pertenece a nadie más que a él mismo. No hay debate, no hay opiniones que valgan ni discusión posible.
Dediqué mucho tiempo a darle vueltas a por qué, o con qué derecho, la «sociedad» se opone a que uno se quite la vida. ¿Quién es nadie para determinar que alguien tiene que seguir viviendo si no quiere? Ya no hablo de casos como el de Luis, que son todavía más sangrantes. No hace mucho alguien que había sacrificado a su perro gravemente enfermo, se preguntaba por qué se hacía lo mismo con las personas. Todos conocemos casos de gente cercana que sufrió lo indecible para morir, a veces por prejuicios morales o religiosos de familiares o médicos. Algunos humanos anteponen sus enfermizas creencias a la más elemental compasión, y no es de recibo que los gobiernos no garanticen un derecho tan elemental.
Desde aquí hago un llamamiento al sentido común y pido que se legalice en España la eutanasia, el suicidio asistido, y todo lo que haga falta para que quien, por propia voluntad, quiera morir, se le facilite la posibilidad. Personalmente tengo claro que cuando mi vida no merezca ser vivida pediré que me la quiten o que me den los medios para poder hacerlo por mi mismo con la debida dignidad. Ojalá quienes hacen las leyes se sensibilicen de una vez con un asunto tan prioritario.

31 julio, 2017

¿Quién dice que está pasando algo en Venezuela?

Gente que no tiene ni idea. Allí se está dando hoy un evento «democrático». Hay un proceso constituyente. ¿Desde cuando no se puede quitar de en medio a un parlamento elegido por los votantes con una mayoría que no conviene al gobierno y encima lo desafía? 

¿Qué va a hacer un gobernante bien aconsejado, como Maduro? Pues una fiesta de la Democracia: unas votaciones para hacer una nueva asamblea constituyente que le obedezca y que haga una constitución nueva, a su medida. Faltaría más.
Y si hay ya más de cien muertos, que los haya. La verdadera democracia bolivariana siempre tiene un coste alto. Pero vale la penaNo pasa nada en Venezuela, según algunos.