16 febrero, 2013

Cachondeo

Que los partidos políticos son algo poco serio es sabido por todos, salvo por ellos mismos. El gesto circunspecto de sus portavoces cuando "niegan rotundamente" algo provoca hilaridad entre el respetable. Véase si no la payasada de Floriano, del PP, cuando comunicó a la plebe que Bárcenas había sido despedido mucho tiempo atrás, que se le había indemnizado y que parte del acuerdo era pagarle la seguridad social, etc... Un rollo macabeo para que, poco después, el propio partido terminase por admitir que el tesorero había tenido relación laboral con el PP hasta diciembre de 2012. Ahora ya se sabe y no pasa nada, salvo el revuelo mediático. Para qué perdieron en el PP energía en urdir una nueva mentira. Por qué desgastarse de esa manera...

Puede pensarse que esta tipo de actuaciones forman parte de una complejísima estrategia de comunicación. Ya se sabe que a veces la política conlleva, como el ajedrez, movimientos de gran anticipación. Pero no creo que sea al caso. En el PP, esta camada, a lo mas que juega es al parchís. No veo a nadie con la inteligencia política necesaria para articular un plan estratégico de gran nivel. La alta dirección del PP, y la baja parecido, está compuesta por personajes bastante mediocres. Eso sí, con una gran habilidad para moverse en ese mundo ramplón de las comisiones y de ganar dinero fácil.

Hace algunos años (muchos) en España ser político significaba tener un cierto prestigio. Hoy ser político significa ser sospechoso de poner el cazo; de tomar decisiones contra el pueblo, si es necesario para favorecer al partido, y de ser algo lelo. Sí; la sociedad empieza a sospechar que la inteligencia desapareció hace ya eones del entorno político español. Naturalmente, la mayor parte de las personas metidas en política no se llevan nada. Por eso, no deja de sorprenderme que en el PP no haya dimisiones en masa y ni abandono a empujones de la militancia. Puede concluirse que, o todos esperan ganar algo al quedarse, o que el virus de la "lelez" atacó a todos los niveles.

En el PSOE las cosas son algo diferentes porque está en la oposición, pero no son muy distantes en lo que se refiere a estrategia... Es decir, no hay ninguna. Los acontecimientos surgen y la respuesta va detrás. Todavía no vi al partido de los talentos escondidos proponer algo serio a la sociedad para el futuro; sospecho que no tienen talentos en la recámara, solo unos cuantos que esperan turno con el cazo puesto, como los otros. El único futuro que les importa es el de sus miembros y "miembras", como dijo aquella mentecata, hoy asesora en la ONU (manda "guevos"). El discurso es vacío debido al miedo a los escándalos venideros. Cuando se sepa de verdad lo que se repartió en el caso de los ERE, será como una bomba en un congreso: saltarán por los aires "dirigentos" y "dirigentas".

En conclusión, España funciona por inercia. La política, que constituye el sistema circulatorio para que un país camine, no existe. Quienes están en política están completamente desnortados y todo lo que hacen perjudica a la sociedad seriamente. La sangre que debe dar vida a la nación está aquejada de leucemia. Un desorden patológico no incurable, pero si de muy pronóstico. La leucemia en política es la falta de seriedad, y esto lleva a lo que es en realidad la cosa política en nuestro país: un cachondeo.


2 comentarios:

Luis Heras dijo...

Buen final, eso de la leucemia y la sangre está muy bien hilado.

Lo que comentas de la comunicación del partido a mí también me desconcierta. EL show Floriano se suma ya a muchos otros que restan credibilidad a todo lo que sale de las bocas de los dirigentes.

Hay que examinar esa red de comunicaciones. Quizás sea un teléfono estropeado. O si es una estrategia tan inteligente como dicen, peca mucho de ser poco aplicable a la realidad. Yo hace tiempo que ya no me creo nada. Me estoy volviendo empírico, es más reconfortante.

Un saludo Jesús

Jesús Arribas dijo...

Es la estupidez, Luis... La maldita estupidez.