25 octubre, 2012

Seriedad

Hace muchos años vi una entrevista que le hacían a Severo Ochoa. Por si algunos, o muchos, no lo saben Ochoa fue un científico español (asturiano) premio Nobel de medicina y fisiología. Pues en esta entrevista, Nieves Herrero, creo que era, le preguntó sobre su mujer, que hacía pocas semanas que había muerto.

Severo Ochoa era un hombre ya bastante mayor, más de 80 años. La periodista quiso introducir un cierto sentimentalismo en la entrevista y le dijo algo referente al gran amor tenía por su esposa.  Que si no pensaba que ella, probablemente sería feliz y le estaría esperando en el cielo. El Dr. Ochoa la miró como con desgana y le espetó: "Señorita, verá..., yo soy una persona seria".

En lo que a mi respecta la seriedad en lo concerniente a lo social, a lo político y a lo laboral, es la base de todas las relaciones. España es lo que es y está como está por falta de seriedad. La marca España, de la que tanto se habla y a la que se alude: qué si una huelga general perjudica a la marca España, que si lo que dice Aznar perjudica a la marca España... Estupideces. La marca España será tanto más reconocida cuanto más seria sea España.

La capacidad de un país para hacer negocios, el prestigio de un país en el contexto internacional, el respeto por un país por parte de los otros, depende casi en exclusiva de la confianza que se desprenda de las acciones de dicho país... Dicho de otra manera, de su seriedad. Y España, desgraciadamente no es un país serio. Estamos encantados de ser como somos. La imagen de España es la de un país al que le encanta la juerga, la siesta, gastar, no trabajar...

La imagen de España es la de los políticos corruptos la de los empresarios del ladrillo sin cultura, pero con avión privado, la de las obras faraónicas, la de los presidentes que dicen que va bien, o que no hay crisis, o nada, como éste de ahora. La imagen de España es la del gesto agónico del ministro de Guindos al lado del alemán de turno; o la de Mas hablando en inglés desmarcándose de la centralidad (quién coño sabe, o a quién le importan, los deseos de Cataluña en Australia); o, por qué no, la imagen de gente buscando comida en los contenedores.

Sin embargo en España hay gente seria, empresarios fiables, políticos en foros internacionales  capaces de hacer lo correcto, instituciones con prestigio, científicos de alto nivel. Individualidades. Qué pasa entonces... Pues nada, tan solo es una cuestión de valores y de paradigmas. Los tenemos equivocados. En lugar de una imagen de seriedad aprovechando esas individualidades, España país, proyecta una imagen de república bananera. ¿Le parece a alguien normal que sea más fácil crear una empresa en Zambia que en España? Pues no, no es normal. Y esa precisamente es la imagen de España.

¿Se darán cuenta los partidos políticos del problema mientras dilucidan en una parte lo que hacen con tanto poder y tan poca competencia o mientras discuten en la otra sobre si son galgos o podencos? La respuesta es no. Son incapaces. Y lo son porque simplemente no se emplean con seriedad en el ejercicio de sus obligaciones. Se emplean con tan poca seriedad que no saben ni cuales son realmente. Cambiar, o no cambiar, he ahí el dilema.

3 comentarios:

Alberto Sierra dijo...

Sí que parece que hemos perdido el rumbo a nivel colectivo. Como escucho ahora decir con cierta frecuencia en una especie de neologismo, "estamos desnortados". Ciertos valores que procuran seriedad cara al exterior se perdieron a lo largo de los años democráticos. Hubo épocas que bien parecía que no importaba qué medios usar con tal de obtener el fin buscado. Ahora bien, también somos un pueblo que hemos demostrado al mundo que podemos ser grandes cuando nos lo proponemos. Dos ejemplos: 1º) la transición sin violencia de la dictadura a la democracia, y 2º) la capacidad organizativa que se realizó espontáneamente en los diferentes hospitales de Madrid cuando la masacre del 11 M en los trenes de cercanías, y eso que no había ni un ligero esbozo de un protocolo de actuación. Por tanto, prefiero ser optimista y creer que será la sensatez la que predomine en las relaciones entre políticos centralistas y de las periferias con el propósito de distender las relaciones del Estado respecto a alguna que otra Comunidad Autónoma. Puede que en Cataluña se quejen con razón de que pagan más que lo que reciben, pero eso habrá que tratarlo de manera pausada y seria, y así llegar a una solución que convenga a todos: Estado, Cataluña y resto de Comunidades Autónomas. Estoy seguro que así será ya que ahora no estamos para florituras secesionistas que nos conducirían a todos a la ruina. A. Sierra.

Jesús Arribas dijo...

Sí, cuándo nos obliga algo lo hacemos bien. En la transición era, o aquello o el riesgo de conflicto, o más dictadura, y claro...
Y en el 11 M... Somos los mejores improvisando y haciéndolo bien, además.
Y si nos proponemos demostrar que somos buenos... Los juegos olímpicos de 92. Perfectos.
Sí, he de reconocer que en los momentos críticos no somos malos, Pero, ¿se imagina un médico actuando con profesionalidad solo ante casos muy graves y recetando al tuntún en los leves, menos graves y otros sin calificar? Sería poco serio.
El problema es el día a día.

M. carlos Martin dijo...

La enfermedad esta diagnosticada. Pregunto por el remedio, la medicina, la cura o simplemente cual es el paliativo??.

la afamada España de la pandereta.. esa es nuestra imagen .. que dificil sera a corto plazo un cambió tan importante A nivel nacional. Entonces des gregamos España y seguro habra comunidades en las que podamos hacerlas algo más serias.