Y bien, ¿alguien tiene un plan?
En España hay 23 millones de personas en disposición de trabajar, es decir, son lo que se llama población activa. De esta, el 24,6 %, esto es, 5,7 millones, están con los brazos cruzados. Ante tal situación todo el mundo se alarma, grita, clama, se rasga las vestiduras, se tira de los pelos, ... en fin, todo tipo de aspavientos. ¿Pero alguien hace realmente algo por reducir esta tasa, por dar trabajo a la gente, por crear, en definitiva actividad? NADIE.
Por lo que puedo percibir, cada día más personas en la sociedad están hastiadas de que los políticos no hagan su trabajo, de que los sindicatos no se dediquen a lo que se tienen que dedicar y de que las organizaciones empresariales estén más a ver cuanto se ahorran en despidos que a ver cuanto se benefician por contratar más. Y este hartazgo llega a un máximo cuando uno ve que todos estos "agentes" (que no sé por qué los llaman así, si no hacen nada), todos sin excepción dicen que reducir la tasa de desempleo es prioritario.
Muy prioritario, sí, de la máxima prioridad pero NADIE ha levantado el dedo para decir que tiene un plan para generar actividad en el país. Bueno, primero Zapatero y luego Rajoy hicieron una reforma laboral cada uno: un éxito las dos, oiga. Como si la creación de actividad y de empleo estuviese ligada al tratamiento administrativo de la contratación o del despido. Valiente estupidez.
Yo no creo que ningún parado sea feliz, es más, estoy seguro de que ninguno lo es. Pero tampoco me puedo creer que entre todas las cabezas que se nutren de nuestros impuestos en todo el abanico político, sindical y empresarial, pero especialmente en el político, no haya nadie capaz de liderar un plan de recuperación. Solo hay voluntarismo: "Nuestro objetivo es reducir el desempleo". Vale, y el mío ser multimillonario. Ambos objetivos son muy loables, pero igual de subjetivos: ninguno se acompaña de un plan de acción estructurado. Por lo tanto: humo.
Oigo a alcaldes, diputados autonómicos, gobiernos regionales, ministros, diputados nacionales, ... A toda la superpreñada estructura del estado decir que la prioridad es terminar con el desempleo generado por la crisis. Pero nadie tiene un plan. Nadie sabe cómo hacerlo, nadie sabe qué podemos fabricar, vender, exportar, introducir en el mercado... Claro, está difícil, como ya no hay casas por hacer (este filón lo agotaron Aznar y Zapatero), pues no tienen ideas...
Los ciudadanos pagamos nuestros impuestos y de ellos sale todo, incluido el sueldo de políticos, sindicalistas, etc... Pues, en una empresa normal, si a uno le pagan un salario y no saca adelante los objetivos establecidos en su actividad, se va a la calle. ¿Habrá que echar a la calle a todos estos tipos que nos dicen que la reducción del desempleo es una prioridad?
Por favor, que alguien haga un plan para generar actividad, aunque sea malo siempre será mejor que no tener ninguno.
Blog de Jesús Arribas. Ciudadano que observa la realidad desde Avilés, una ciudad periférica de tamaño medio en el norte de España. En este momento, en estado de rebeldía personal.
27 julio, 2012
25 julio, 2012
Un modelo equivocado
El superestado español es demasiado pesado como para mantenerse. Tanta administración: central, autonómica y local, acompañada de diputaciones, cabildos y demás monsergas; todas ellas cargadas de cargos y más cargos y asesores y más asesores, coches oficiales, acólitos, visas, comidas con cargo al presupuesto, seguridad, burocracia... es imposible de mantener para una sociedad improductiva y sobrecargada, por producir poco, de población subsidiada.
Lo ideal en este momento para ahorrar sería reinventar el estado. Está claro que las autonomías constituyen un coste inasumible desde el punto de vista administrativo. Son , o quieren ser, pequeños estados dentro de otro estado. Un lujo que, con la actual coyuntura, no podemos pagarnos. Ahora tendremos que empezar por pagar el coste de la retirada del andamiaje. Una pena.
Todo funciona mientras está llena la caja: hay actividad (construcción sobre todo), hay dinero proveniente de impuestos directos e indirectos. Todo el mundo está contento. Pero cuando la actividad se termina empiezan las miserias y las puñaladas. Con toda seguridad cualquier presidente autonómico vendería su alma al diablo con tal de que no le quitaran su "nación", aunque desaparecieran las demás. al fin y al cabo la "nación catalana" tiene un hecho diferencial mayor que la canaria y la "nación vasca", fíjate tu como habla, a los catalanes se les entiende algo, pero el euskera es la prueba evidente del hecho diferencial vasco... Faltaría más.
Y Asturias, que inventó España, tiene todo el derecho a ser una nación soberana, incluso la corte debería estar en Oviedo. Coño y Castilla, Castilla siempre fue nación madre y conquistadora. De Valencia y la "nación gallega", para qué vamos a hablar... Y no digamos nada de la "supernación andaluza" que limita al norte con Europa y al sur con África. Y yo me pregunto cuántos habitantes de estas "naciones" están preocupados por su "nacionalidad".
Si se está en la calle y se es simplemente ciudadano, o sea, el que paga la fiesta, se sabe que, se pregunte a quien se pregunte por los gobiernos "mininacionales", la respuesta siempre es la misma: un gasto inútil, una pandilla de listos, un invento para vivir los políticos, o simplemente ¡pufff!... Es decir, que la gente se seguiría sintiendo y actuando como de su tierra aunque ellos no estuvieran. Yo era igual de asturiano antes de existir gobierno "mininacional" como ahora y sentía mi himno y mi "hecho diferencial" propio y hablaba como hablo y sentía como siento. Eso sí no tenía a mi alrededor tal cantidad de parásito ganando pasta por aparentar arreglarme la vida.
Los estados fracasados, o con un modelo mutante, como el español, solo pueden mantenerse a base de mucho gasto. Ahora no podemos gastar, porque no tenemos dinero, porque no generamos PIB. Así que toca recoger velas. Hasta ahora fuimos una familia que vivía en un hotel con habitaciones con todos los servicios, pero, al habernos empobrecido, tenemos que adaptarnos a vivir en un albergue con literas, una tele, y unos servicios comunales. Una pena porque lo que tenemos es más bonito, pero a la fuerza ahorcan... Tiempo al tiempo.
El superestado español es demasiado pesado como para mantenerse. Tanta administración: central, autonómica y local, acompañada de diputaciones, cabildos y demás monsergas; todas ellas cargadas de cargos y más cargos y asesores y más asesores, coches oficiales, acólitos, visas, comidas con cargo al presupuesto, seguridad, burocracia... es imposible de mantener para una sociedad improductiva y sobrecargada, por producir poco, de población subsidiada.
Lo ideal en este momento para ahorrar sería reinventar el estado. Está claro que las autonomías constituyen un coste inasumible desde el punto de vista administrativo. Son , o quieren ser, pequeños estados dentro de otro estado. Un lujo que, con la actual coyuntura, no podemos pagarnos. Ahora tendremos que empezar por pagar el coste de la retirada del andamiaje. Una pena.
Todo funciona mientras está llena la caja: hay actividad (construcción sobre todo), hay dinero proveniente de impuestos directos e indirectos. Todo el mundo está contento. Pero cuando la actividad se termina empiezan las miserias y las puñaladas. Con toda seguridad cualquier presidente autonómico vendería su alma al diablo con tal de que no le quitaran su "nación", aunque desaparecieran las demás. al fin y al cabo la "nación catalana" tiene un hecho diferencial mayor que la canaria y la "nación vasca", fíjate tu como habla, a los catalanes se les entiende algo, pero el euskera es la prueba evidente del hecho diferencial vasco... Faltaría más.
Y Asturias, que inventó España, tiene todo el derecho a ser una nación soberana, incluso la corte debería estar en Oviedo. Coño y Castilla, Castilla siempre fue nación madre y conquistadora. De Valencia y la "nación gallega", para qué vamos a hablar... Y no digamos nada de la "supernación andaluza" que limita al norte con Europa y al sur con África. Y yo me pregunto cuántos habitantes de estas "naciones" están preocupados por su "nacionalidad".
Si se está en la calle y se es simplemente ciudadano, o sea, el que paga la fiesta, se sabe que, se pregunte a quien se pregunte por los gobiernos "mininacionales", la respuesta siempre es la misma: un gasto inútil, una pandilla de listos, un invento para vivir los políticos, o simplemente ¡pufff!... Es decir, que la gente se seguiría sintiendo y actuando como de su tierra aunque ellos no estuvieran. Yo era igual de asturiano antes de existir gobierno "mininacional" como ahora y sentía mi himno y mi "hecho diferencial" propio y hablaba como hablo y sentía como siento. Eso sí no tenía a mi alrededor tal cantidad de parásito ganando pasta por aparentar arreglarme la vida.
Los estados fracasados, o con un modelo mutante, como el español, solo pueden mantenerse a base de mucho gasto. Ahora no podemos gastar, porque no tenemos dinero, porque no generamos PIB. Así que toca recoger velas. Hasta ahora fuimos una familia que vivía en un hotel con habitaciones con todos los servicios, pero, al habernos empobrecido, tenemos que adaptarnos a vivir en un albergue con literas, una tele, y unos servicios comunales. Una pena porque lo que tenemos es más bonito, pero a la fuerza ahorcan... Tiempo al tiempo.
22 julio, 2012
Mariano, de verdad, hazme caso
Como pudiste ver, nada de lo que hiciste tuvo efecto sobre los prestamistas. Te lo dije. No tienes garantías suficientes y con decir que vas a gastar menos no basta. No quieres hacer lo que tienes que hacer, que es obligar a que aquí pague todo hijo de vecino y adelgazar el sistema administrativo y el gasto en subvenciones a agentes sociales. No te queda otra que aumentar los ingresos mientras intentas por todos los medios crear actividad productiva.
Si no quieres la intervención, que no sé si sería lo mejor, no te queda otro remedio que imponer a los que más ganan una subida drástica de impuestos. Y cuando digo drástica digo de hasta un 25%. Es nada más que hacer una tabla nueva. Encárgasela a Montoro; con lo listo que es te la prepara en un minuto. En el IRPF de 2012 el que gane 30.000 € paga un 30%, es decir, se le quedan entre las manos 21.000 €; pero el que gana 250.000 € se le quedan 120.000 €... No me fastidies. Puedes equilibrar esto mucho más haciendo más tramos que lleguen incluso a un 75 % para los que ganan un millón, o más. Con lo que les resta pueden ir tirando y el país necesita pasta.
Recupera impuestos antiguos. Con el impuesto del patrimonio tienes que sacudir fuerte, porque los ricos tacaños tienen tierras y propiedades por las que pagan poco o nada. El impuesto de sucesiones, lo mismo. Todas estas cosas las fuisteis quitando para coger votos. Sois tontos, de verdad (los políticos). Con esto puedes ir pagando los pufos que te dejó Zapatero, que hoy enumeraba ABC para darte oxígeno. Y también puedes pagar otros pufos que generasteis vosotros con la política de gasto en las comunidades para fastidiar al PSOE... Me refiero a Valencia, Madrid, etc...
Lo único que no le sobra a la administración son funcionarios, porque son personas con un contrato de trabajo con el estado. ¿Qué hay muchos? Puede que sí, pero no es culpa de ellos... Y además no hay tantos y pueden hacer un gran trabajo. Lo que sobra es el 90% del aparato político en las administraciones, los infiltrados. Quítalos, tienes funcionarios de carrera muy bien formados. Reduce el número de concejales; prohibe los liberados sin sentido; pon el sueldo por ley, y el que no esté a gusto que se vaya. Concentra ayuntamientos, elimina las Diputaciones, y si puedes, que no creo, las autonomías tal y como están concebidas... Estas sí que son un pufo. Fíjate en Cataluña y País Vasco, obtuvieron todo lo que quisieron mediante chantaje cuando el Gobierno Central estaba en minoría. A los vascos se les dio más en proporción y aguantan, pero los catalanes gastaron lo que no está escrito y van a quebrar.
Quita parásitos. Los aparatos de los partidos, patronales y sindicatos tienen que ser subvencionados lo mínimo... No dejan de ser clubs privados. Si quieren lujo, qué se lo paguen. Se van a ir unos cuantos al paro, pero encontrarán alguna cosa, y si no tendrán que buscarse la vida como los demás. En fin, Mariano, tienes la solución... Ah, y la Iglesia que no se libre. Lleva demasiado tiempo viviendo del cuento. Leña al mono, Mariano. Si no, nos vamos al carajo.
Como pudiste ver, nada de lo que hiciste tuvo efecto sobre los prestamistas. Te lo dije. No tienes garantías suficientes y con decir que vas a gastar menos no basta. No quieres hacer lo que tienes que hacer, que es obligar a que aquí pague todo hijo de vecino y adelgazar el sistema administrativo y el gasto en subvenciones a agentes sociales. No te queda otra que aumentar los ingresos mientras intentas por todos los medios crear actividad productiva.
Si no quieres la intervención, que no sé si sería lo mejor, no te queda otro remedio que imponer a los que más ganan una subida drástica de impuestos. Y cuando digo drástica digo de hasta un 25%. Es nada más que hacer una tabla nueva. Encárgasela a Montoro; con lo listo que es te la prepara en un minuto. En el IRPF de 2012 el que gane 30.000 € paga un 30%, es decir, se le quedan entre las manos 21.000 €; pero el que gana 250.000 € se le quedan 120.000 €... No me fastidies. Puedes equilibrar esto mucho más haciendo más tramos que lleguen incluso a un 75 % para los que ganan un millón, o más. Con lo que les resta pueden ir tirando y el país necesita pasta.
Recupera impuestos antiguos. Con el impuesto del patrimonio tienes que sacudir fuerte, porque los ricos tacaños tienen tierras y propiedades por las que pagan poco o nada. El impuesto de sucesiones, lo mismo. Todas estas cosas las fuisteis quitando para coger votos. Sois tontos, de verdad (los políticos). Con esto puedes ir pagando los pufos que te dejó Zapatero, que hoy enumeraba ABC para darte oxígeno. Y también puedes pagar otros pufos que generasteis vosotros con la política de gasto en las comunidades para fastidiar al PSOE... Me refiero a Valencia, Madrid, etc...
Lo único que no le sobra a la administración son funcionarios, porque son personas con un contrato de trabajo con el estado. ¿Qué hay muchos? Puede que sí, pero no es culpa de ellos... Y además no hay tantos y pueden hacer un gran trabajo. Lo que sobra es el 90% del aparato político en las administraciones, los infiltrados. Quítalos, tienes funcionarios de carrera muy bien formados. Reduce el número de concejales; prohibe los liberados sin sentido; pon el sueldo por ley, y el que no esté a gusto que se vaya. Concentra ayuntamientos, elimina las Diputaciones, y si puedes, que no creo, las autonomías tal y como están concebidas... Estas sí que son un pufo. Fíjate en Cataluña y País Vasco, obtuvieron todo lo que quisieron mediante chantaje cuando el Gobierno Central estaba en minoría. A los vascos se les dio más en proporción y aguantan, pero los catalanes gastaron lo que no está escrito y van a quebrar.
Quita parásitos. Los aparatos de los partidos, patronales y sindicatos tienen que ser subvencionados lo mínimo... No dejan de ser clubs privados. Si quieren lujo, qué se lo paguen. Se van a ir unos cuantos al paro, pero encontrarán alguna cosa, y si no tendrán que buscarse la vida como los demás. En fin, Mariano, tienes la solución... Ah, y la Iglesia que no se libre. Lleva demasiado tiempo viviendo del cuento. Leña al mono, Mariano. Si no, nos vamos al carajo.
20 julio, 2012
¿Va a ir Camps a la cárcel?
Que el estado de las autonomías es un invento caro, es más que evidente. La duplicidad de administraciones, eleva el gasto. El coste en parlamentos, políticos autonómicos, asesores, cargos de confianza, vamos el aparato autonómico en general, es insoportable para cualquier estado, pero más para España, un país casi en quiebra. Las autonomías y a la irresponsabilidad en el tratamiento de los asuntos económicos de toda la clase política y sindical han sido y son la causa de nuestros problemas.
La prima de riesgo sube por encima de 600 puntos. A la ya poca confianza que genera España como nación se une ahora la quiebra técnica, con petición de rescate, de Valencia. El mercado lo intuía estos días y en cuanto lo supo hoy, zas, la prima en máximos. Las autonomías; ese querer y no poder, ese creerse naciones y actuar en muchas ocasiones en contra de los intereses del estado, ese ser y no ser, ha llevado las cosas adonde están ahora. Veremos que pasa con Cataluña, porque si Cataluña se viene abajo, estaremos peor que Grecia, y el riesgo es alto a tenor de las decisiones que toman en el "gobern".
¿Dónde está Camps? Dónde está el tipo estirado que, con chulería, nos vacilaba a todos y ponía a Valencia como paladín del progreso, como motor del bienestar económico de España. Qué dice ahora quien se creía facultado para ser Presidente del Gobierno de España. Dónde está, porque él es el único responsable de lo que Valencia es hoy, una comunidad sin un euro. ¿Por qué no da Camps una rueda de prensa ahora? ¿Va a hacerse algo con Camps? ¿Va a ir a la cárcel como responsable de un engaño mayúsculo a sus conciudadanos? No, seguro que no.
España es diferente. En España se inventan cosas raras, como el estado de las autonomías. Este modelo de estado es único, es... España. En España no hubo valor para configurar un estado federal. No sé a qué se tenía miedo. Ni hubo valor tampoco a definir el modelo como un estado central. Alemania es un estado federal y Francia un estado central y ambos modelos son válidos. España no, España es un estado autonómico, que quiere decir que realmente mandan todos y todos se pueden hacer la puñeta. Qué pena de país. qué pena de políticos.
Pobres de nosotros con esta piara.
Que el estado de las autonomías es un invento caro, es más que evidente. La duplicidad de administraciones, eleva el gasto. El coste en parlamentos, políticos autonómicos, asesores, cargos de confianza, vamos el aparato autonómico en general, es insoportable para cualquier estado, pero más para España, un país casi en quiebra. Las autonomías y a la irresponsabilidad en el tratamiento de los asuntos económicos de toda la clase política y sindical han sido y son la causa de nuestros problemas.
La prima de riesgo sube por encima de 600 puntos. A la ya poca confianza que genera España como nación se une ahora la quiebra técnica, con petición de rescate, de Valencia. El mercado lo intuía estos días y en cuanto lo supo hoy, zas, la prima en máximos. Las autonomías; ese querer y no poder, ese creerse naciones y actuar en muchas ocasiones en contra de los intereses del estado, ese ser y no ser, ha llevado las cosas adonde están ahora. Veremos que pasa con Cataluña, porque si Cataluña se viene abajo, estaremos peor que Grecia, y el riesgo es alto a tenor de las decisiones que toman en el "gobern".
¿Dónde está Camps? Dónde está el tipo estirado que, con chulería, nos vacilaba a todos y ponía a Valencia como paladín del progreso, como motor del bienestar económico de España. Qué dice ahora quien se creía facultado para ser Presidente del Gobierno de España. Dónde está, porque él es el único responsable de lo que Valencia es hoy, una comunidad sin un euro. ¿Por qué no da Camps una rueda de prensa ahora? ¿Va a hacerse algo con Camps? ¿Va a ir a la cárcel como responsable de un engaño mayúsculo a sus conciudadanos? No, seguro que no.
España es diferente. En España se inventan cosas raras, como el estado de las autonomías. Este modelo de estado es único, es... España. En España no hubo valor para configurar un estado federal. No sé a qué se tenía miedo. Ni hubo valor tampoco a definir el modelo como un estado central. Alemania es un estado federal y Francia un estado central y ambos modelos son válidos. España no, España es un estado autonómico, que quiere decir que realmente mandan todos y todos se pueden hacer la puñeta. Qué pena de país. qué pena de políticos.
Pobres de nosotros con esta piara.
17 julio, 2012
Prisioneros de los prestamistas
Tal y como estaba previsto, la respuesta de los usureros a los recortes presentados por Rajoy la semana pasada, sustanciados en el BOE del viernes, fue no rebajar las condiciones a España para obtener los préstamos. Lógico. No hay ninguna razón para hacerlo. Si España, que no tiene nada como garantía, necesita dinero, que pague el interés estipulado.
En el oficio de prestamista es bien conocido que no puedes estrangular hasta dejar sin aire a tu cliente. Al contrario, debes animarle a seguir trabajando para sobrevivir y decirle que no se preocupe por el dinero, que para eso estás tú. Pero no puedes asfixiarle porque si se muere se acaba el chollo. Debes conocer dónde está el límite y no sobrepasarlo. Y una vez allí, tratar prolongar la situación todo lo que puedas. Esa es la clave del negocio.
No sé cuál es el juego del gobierno. Se supone que el genio Guindos y el arrogante Montoro tenían que saber cuál iba a ser el resultado. Incluso Rajoy, que de economía, como yo, podía preverlo. Cualquiera sabe que si pide dinero a crédito este no puede tener como garantía un menor gasto; la única garantía posible es una actividad generadora de ingresos. Claro que esto al amigo Guindos no le sonará puesto que trabajó para Lehman Brothers y estos pájaros crearon la crisis financiera que nos arrasa en base a meter en el mercado opciones sobre préstamos no garantizados por actividades, sino por el valor futuro de las viviendas adquiridas con el dinero prestado: la crisis NINJA, vamos.
Los usureros, los mercados, saben que a España le queda todavía algo de recorrido, que todavía hay de donde sacar un poco más antes de pasar a la etapa de mantenimiento. Rajoy todavía tendrá que recortar más. A partir de aquí todo se calmará. La sociedad al completo estará trabajando casi exclusivamente para pagar los intereses de la deuda. España será prisionera de sus prestamistas. Ni los grandes patrimonios ni la Iglesia se salvarán de la insaciabilidad de los mercados... Aviso gratuito para navegantes. Es lamentable que Rajoy no haya tenido el valor de morder primero aquí en lugar de a los más desfavorecidos.
Sin embargo, no es que no haya solución a todo este embrollo. Es difícil, pero la hay. Es simple y tiene una doble vertiente. La primera es ajustar la distribución de los impuestos. Las grandes fortunas deben ser involucradas en la recuperación. Quien tiene mucho y gana mucho debe pagar mucho. Si a alguien que gana 1000 € al mes le quitas un 10 % le quedan 900, que es muy poco para vivir y consumir, pero si al que gana un millón le quitas el 75%, todavía le quedan 250.000 €, más que suficiente para vivir y consumir.
Y si con este dinero, y con el que pueda sacarse de la persecución implacable del gran fraude fiscal, se deben establecen políticas expansivas de creación de actividad (construcción no, por favor). Será como un antibiótico en una enfermedad infecciosa. No hará que nos levantemos de la cama inmediatamente, pero poco a poco nos iremos recuperando.
Y no queda otra... Tiempo al tiempo.
Tal y como estaba previsto, la respuesta de los usureros a los recortes presentados por Rajoy la semana pasada, sustanciados en el BOE del viernes, fue no rebajar las condiciones a España para obtener los préstamos. Lógico. No hay ninguna razón para hacerlo. Si España, que no tiene nada como garantía, necesita dinero, que pague el interés estipulado.
En el oficio de prestamista es bien conocido que no puedes estrangular hasta dejar sin aire a tu cliente. Al contrario, debes animarle a seguir trabajando para sobrevivir y decirle que no se preocupe por el dinero, que para eso estás tú. Pero no puedes asfixiarle porque si se muere se acaba el chollo. Debes conocer dónde está el límite y no sobrepasarlo. Y una vez allí, tratar prolongar la situación todo lo que puedas. Esa es la clave del negocio.
No sé cuál es el juego del gobierno. Se supone que el genio Guindos y el arrogante Montoro tenían que saber cuál iba a ser el resultado. Incluso Rajoy, que de economía, como yo, podía preverlo. Cualquiera sabe que si pide dinero a crédito este no puede tener como garantía un menor gasto; la única garantía posible es una actividad generadora de ingresos. Claro que esto al amigo Guindos no le sonará puesto que trabajó para Lehman Brothers y estos pájaros crearon la crisis financiera que nos arrasa en base a meter en el mercado opciones sobre préstamos no garantizados por actividades, sino por el valor futuro de las viviendas adquiridas con el dinero prestado: la crisis NINJA, vamos.
Los usureros, los mercados, saben que a España le queda todavía algo de recorrido, que todavía hay de donde sacar un poco más antes de pasar a la etapa de mantenimiento. Rajoy todavía tendrá que recortar más. A partir de aquí todo se calmará. La sociedad al completo estará trabajando casi exclusivamente para pagar los intereses de la deuda. España será prisionera de sus prestamistas. Ni los grandes patrimonios ni la Iglesia se salvarán de la insaciabilidad de los mercados... Aviso gratuito para navegantes. Es lamentable que Rajoy no haya tenido el valor de morder primero aquí en lugar de a los más desfavorecidos.
Sin embargo, no es que no haya solución a todo este embrollo. Es difícil, pero la hay. Es simple y tiene una doble vertiente. La primera es ajustar la distribución de los impuestos. Las grandes fortunas deben ser involucradas en la recuperación. Quien tiene mucho y gana mucho debe pagar mucho. Si a alguien que gana 1000 € al mes le quitas un 10 % le quedan 900, que es muy poco para vivir y consumir, pero si al que gana un millón le quitas el 75%, todavía le quedan 250.000 €, más que suficiente para vivir y consumir.
Y si con este dinero, y con el que pueda sacarse de la persecución implacable del gran fraude fiscal, se deben establecen políticas expansivas de creación de actividad (construcción no, por favor). Será como un antibiótico en una enfermedad infecciosa. No hará que nos levantemos de la cama inmediatamente, pero poco a poco nos iremos recuperando.
Y no queda otra... Tiempo al tiempo.
12 julio, 2012
Vale, Mariano...
Ya que lees mi blog y que me hiciste caso y ayer, por fin, diste la cara y dijiste la verdad: que hacías lo que habías dicho que no ibas a hacer, pero que te obligan las circunstancias económicas; voy a permitirme continuar asesorándote gratis... No te lo tomes a mal, pero es que los presidentes necesitáis a gente como yo, infiltrados en el pueblo para que os digan lo que pasa de verdad, porque lo que os dice la gente del partido es una especie de verdad retorcida para que se parezca a lo que queréis oír, y eso es más peligroso que la mentira. Por cierto, sé que en varios posts te llamé cobarde, oye, después de lo de ayer, lo retiro; lo voy a dejar en apocado, porque para ser un político valiente te faltaron algunas cosas.
Perdona el tuteo, pero es que ayer te sentí muy cercano y creo que, ya que no nos ve nadie, podemos hablar con libertad. Naturalmente si te molesta dímelo... Bueno, vamos al grano. Ayer estuviste bien. Dijiste lo que tenías que decir con algo menos de solemnidad de lo debido, porque la cosa tiene tela, pero bien, aprobado. El único lunar, que cuando hablaste de reducir el sueldo de los parados, algunos imbéciles de tu partido, que por cierto, Mariano, está cargado de pijos, se pusieron a aplaudir, como si no hubiera parados del PP. Cómo se puede ser tan insensato. Diles algo, anda, porque si me pongo a escribir los llamo de todo menos guapos.
Verás. Lo que dijiste estuvo bien, pero te van a dar detrás de las orejas, porque todo va a machacar en el mismo sitio: en los que menos tienen. Subes el IVA, recaudas más, pero subes los precios. A los que ganan mucho les importa un bledo, pero a los que ganan poco los jodes. Bajas el sueldo de los parados, y encima les dices que es para que busquen trabajo con ahínco, pero no les dices dónde. Quitas una paga a los funcionarios, la de Navidad, nada menos. Quitas subvenciones a partidos y sindicatos. Mira, por eso seguro que nadie, salvo los interesados, protesta. A mi es una medida que me gusta. Pero te van a machacar, macho. Como no hagas algo que compense por el otro lado y que maquille un poco la cosa, te van a dar hasta en el cielo de la boca.
Mira, Mariano. Súbete otra vez a la tribuna y anuncia algo que calme el cabreo de la gente. Ya sabes que el pueblo es tonto, como tus diputados que aplauden en vez de llorar cuando recortas. Dale algo que le haga calmarse. Te voy a proponer unas pocas opciones. Aplícatelo y te metes a España en el bolsillo.
1) La gente está empobrecida y todavía la cargas con más impuestos. El antídoto es elevar significativamente los impuestos a los que más ganan y sacudir fuerte a los grandes patrimonios. Claro que para esto hay que ser valiente y tú eres algo acojonado.
2) No sé lo que te ahorras quitando la paga de los funcionarios, pero aunque no ahorres tanto, todos se sentirían un poco más tranquilos si despides fulminantemente a todos los enchufados, asesores y jefecillos que tenéis colocados en la administración sin ser funcionarios. Exígeles y págales por ello a los funcionarios de carrera para que hagan el trabajo que les corresponde y elimina el gasto de esos miles y miles que tenéis ahí, lo mismo vosotros que los socialistas. Echa la cuenta y verás qué bien.
3) No sé cuanto representa el 10% menos de lo que cobrarán los parados a partir de los 6 meses, pero no creo que sea mucho. Recupera el impuesto sobre el patrimonio y el de sucesiones donde lo quitaron y verás como es mucho más. No le quites ciento y pico euros a un parado, que le hacen falta. Y no le digas que busque trabajo, que no hay y es tu obligación hacer que lo haya. No seas cretino.
4) Lleva al pacto de Toledo lo que quieras para que la gente se jubile más tarde, pero explica cómo vas a conjugar eso con la reducción del paro juvenil. Y haz algún gesto del tipo de quitar algún derecho a los políticos, como el tiempo de cotización o los derechos para acceder a la pensión máxima. Qué conozco a unos cuantos que son unos borregos y por cotizar como diputados un par de legislaturas o tres tienen derecho a lo mismo que un médico por trabajar y cotizar toda una vida. Y son, los que yo conozco, unos borregos y borregas, cuyo único mérito es haber lamido con todo placer los culos que fuera para ir en las listas esas que os inventáis en los partidos y que convierten esto en algo muy diferente a una democracia.
Bueno, nada más de momento. En el blog tienes mi email por si necesitas más aclaraciones. Pero a partir de ahora vas a tener que pagarme o ponerme en nómina como a esa pandilla de parásitos que te rodea y que no tienen ni puta idea de lo que te tienen que aconsejar.
Un saludo, y hazme caso...
Perdona el tuteo, pero es que ayer te sentí muy cercano y creo que, ya que no nos ve nadie, podemos hablar con libertad. Naturalmente si te molesta dímelo... Bueno, vamos al grano. Ayer estuviste bien. Dijiste lo que tenías que decir con algo menos de solemnidad de lo debido, porque la cosa tiene tela, pero bien, aprobado. El único lunar, que cuando hablaste de reducir el sueldo de los parados, algunos imbéciles de tu partido, que por cierto, Mariano, está cargado de pijos, se pusieron a aplaudir, como si no hubiera parados del PP. Cómo se puede ser tan insensato. Diles algo, anda, porque si me pongo a escribir los llamo de todo menos guapos.
Verás. Lo que dijiste estuvo bien, pero te van a dar detrás de las orejas, porque todo va a machacar en el mismo sitio: en los que menos tienen. Subes el IVA, recaudas más, pero subes los precios. A los que ganan mucho les importa un bledo, pero a los que ganan poco los jodes. Bajas el sueldo de los parados, y encima les dices que es para que busquen trabajo con ahínco, pero no les dices dónde. Quitas una paga a los funcionarios, la de Navidad, nada menos. Quitas subvenciones a partidos y sindicatos. Mira, por eso seguro que nadie, salvo los interesados, protesta. A mi es una medida que me gusta. Pero te van a machacar, macho. Como no hagas algo que compense por el otro lado y que maquille un poco la cosa, te van a dar hasta en el cielo de la boca.
Mira, Mariano. Súbete otra vez a la tribuna y anuncia algo que calme el cabreo de la gente. Ya sabes que el pueblo es tonto, como tus diputados que aplauden en vez de llorar cuando recortas. Dale algo que le haga calmarse. Te voy a proponer unas pocas opciones. Aplícatelo y te metes a España en el bolsillo.
1) La gente está empobrecida y todavía la cargas con más impuestos. El antídoto es elevar significativamente los impuestos a los que más ganan y sacudir fuerte a los grandes patrimonios. Claro que para esto hay que ser valiente y tú eres algo acojonado.
2) No sé lo que te ahorras quitando la paga de los funcionarios, pero aunque no ahorres tanto, todos se sentirían un poco más tranquilos si despides fulminantemente a todos los enchufados, asesores y jefecillos que tenéis colocados en la administración sin ser funcionarios. Exígeles y págales por ello a los funcionarios de carrera para que hagan el trabajo que les corresponde y elimina el gasto de esos miles y miles que tenéis ahí, lo mismo vosotros que los socialistas. Echa la cuenta y verás qué bien.
3) No sé cuanto representa el 10% menos de lo que cobrarán los parados a partir de los 6 meses, pero no creo que sea mucho. Recupera el impuesto sobre el patrimonio y el de sucesiones donde lo quitaron y verás como es mucho más. No le quites ciento y pico euros a un parado, que le hacen falta. Y no le digas que busque trabajo, que no hay y es tu obligación hacer que lo haya. No seas cretino.
4) Lleva al pacto de Toledo lo que quieras para que la gente se jubile más tarde, pero explica cómo vas a conjugar eso con la reducción del paro juvenil. Y haz algún gesto del tipo de quitar algún derecho a los políticos, como el tiempo de cotización o los derechos para acceder a la pensión máxima. Qué conozco a unos cuantos que son unos borregos y por cotizar como diputados un par de legislaturas o tres tienen derecho a lo mismo que un médico por trabajar y cotizar toda una vida. Y son, los que yo conozco, unos borregos y borregas, cuyo único mérito es haber lamido con todo placer los culos que fuera para ir en las listas esas que os inventáis en los partidos y que convierten esto en algo muy diferente a una democracia.
Bueno, nada más de momento. En el blog tienes mi email por si necesitas más aclaraciones. Pero a partir de ahora vas a tener que pagarme o ponerme en nómina como a esa pandilla de parásitos que te rodea y que no tienen ni puta idea de lo que te tienen que aconsejar.
Un saludo, y hazme caso...
10 julio, 2012
Qué vergüenza, nos intervienen... Pero qué alivio
Decía un amigo que trabajaba en una multinacional escandinava que siempre que se hablaba de los españoles se les definía con una ecuación simple: español = mañana, mañana... Qué precisión al catalogarnos. Ese posponer las cosas sin fecha concreta, ese retardar las decisiones, esa manía de dejar que los problemas se pudran es nuestro mayor defecto. También tenemos virtudes, desde luego, pero por desgracia para nosotros, para el resto del planeta eso: español = olé, olé + mañana, mañana.
Nos intervienen porque desde que decimos que vamos a hacer algo hasta que de verdad lo hacemos pasa demasiado tiempo. La reforma financiera, por ejemplo, hace meses, sino años, que debía estar completada y los balances de los bancos clarificados. La reforma laboral, pero no esta que tenemos sino una que facilite de verdad la contratación, ya debería estar en marcha desde la época de Zapatero. Los impuestos directos o indirectos, progresivos en el caso del IRPF, con especial atención a las grandes fortunas, ya deberían estar pagándose. Los relativos a sucesiones y patrimonio, eliminados por no se sabe qué, ya deberían haber sido reanudados. Ya debería haber menos ayuntamientos y ninguna diputación. Y miles de cosas más que no están hechas.
Nos intervienen por eso: por inacción. Nos intervienen por la incompetencia absoluta de los responsables de la economía que no conjugan las necesidades de dinero con las electoralistas de los responsables políticos, más incompetentes aún por no darse cuenta del desastre adonde nos dirigíamos. Nos intervienen porque estuvimos y estamos gestionados política y económicamente por unos mentecatos integrales, que no solo nos han mentido sino que nos han arruinado a todos.
Pues bien. Una vez ya intervenidos, estoy contento. Prefiero la humillación de la pérdida de parte de nuestra soberanía como nación que la vergüenza de tener unos dirigentes impresentables que nos sonrojen como país permanentemente. Ahora, con el dinero habrá que hacer lo correcto, que para eso es de otros y son los otros los que lo tienen que gestionar. O es que se creían Guindos, o Montoro, o Rajoy que iban a poder seguir con los juegos florales con la pasta del rescate... Tararí corneta.
Así que aquí lo tenemos. Gracias Aznar, Zapatero, Rato, Pepiño, Mariano, Camps, Barreda y otros cuantos miles... Gracias a todos por vuestra inestimable tarea. Ahora ya somos Europa de verdad, porque Europa nos gobierna. Viva Europa.
Decía un amigo que trabajaba en una multinacional escandinava que siempre que se hablaba de los españoles se les definía con una ecuación simple: español = mañana, mañana... Qué precisión al catalogarnos. Ese posponer las cosas sin fecha concreta, ese retardar las decisiones, esa manía de dejar que los problemas se pudran es nuestro mayor defecto. También tenemos virtudes, desde luego, pero por desgracia para nosotros, para el resto del planeta eso: español = olé, olé + mañana, mañana.
Nos intervienen porque desde que decimos que vamos a hacer algo hasta que de verdad lo hacemos pasa demasiado tiempo. La reforma financiera, por ejemplo, hace meses, sino años, que debía estar completada y los balances de los bancos clarificados. La reforma laboral, pero no esta que tenemos sino una que facilite de verdad la contratación, ya debería estar en marcha desde la época de Zapatero. Los impuestos directos o indirectos, progresivos en el caso del IRPF, con especial atención a las grandes fortunas, ya deberían estar pagándose. Los relativos a sucesiones y patrimonio, eliminados por no se sabe qué, ya deberían haber sido reanudados. Ya debería haber menos ayuntamientos y ninguna diputación. Y miles de cosas más que no están hechas.
Nos intervienen por eso: por inacción. Nos intervienen por la incompetencia absoluta de los responsables de la economía que no conjugan las necesidades de dinero con las electoralistas de los responsables políticos, más incompetentes aún por no darse cuenta del desastre adonde nos dirigíamos. Nos intervienen porque estuvimos y estamos gestionados política y económicamente por unos mentecatos integrales, que no solo nos han mentido sino que nos han arruinado a todos.
Pues bien. Una vez ya intervenidos, estoy contento. Prefiero la humillación de la pérdida de parte de nuestra soberanía como nación que la vergüenza de tener unos dirigentes impresentables que nos sonrojen como país permanentemente. Ahora, con el dinero habrá que hacer lo correcto, que para eso es de otros y son los otros los que lo tienen que gestionar. O es que se creían Guindos, o Montoro, o Rajoy que iban a poder seguir con los juegos florales con la pasta del rescate... Tararí corneta.
Así que aquí lo tenemos. Gracias Aznar, Zapatero, Rato, Pepiño, Mariano, Camps, Barreda y otros cuantos miles... Gracias a todos por vuestra inestimable tarea. Ahora ya somos Europa de verdad, porque Europa nos gobierna. Viva Europa.
La boca de los políticos
La boca de los políticos no es una boca normal, es una especie de fosa séptica. Todo lo que sale de ella está podrido. El engaño mediante la palabra es algo tan consustancial a la profesión que los ciudadanos de a pie casi no concebiríamos las cosas de otra manera. La boca de un político siempre miente. Un político es capaz de decirle a su madre que la quiere mientras le roba el bolso. La clase política española durante todos estos años ha hecho justo eso a la población, y sigue haciéndolo.
La boca negra de los políticos, del PP en este caso, los llevó a decir que subir el IVA era algo estúpido, innecesario, un daño enorme a los españoles. Está en las fonotecas. Las declaraciones de Rajoy y las de Montoro y Aguirre este respecto cuando Zapatero hizo la anterior subida de este impuesto no tienen desperdicio. Claro, al PSOE le faltó tiempo para ponerlas en un video y difundirlas a los cuatro vientos. "Mirad como mienten estos, ¿no os lo decíamos?"
Pues nada. Esto es lo que hay. Para el PP, el IVA hay que elevarlo porque lo tenemos más bajo que la media europea (seguramente elevarán enseguida el salario mínimo basados en el mismo argumento). Para el PSOE el IVA no hay que tocarlo porque el propio PP dijo hace tiempo lo que dijo. Más mentiras. Me pregunto cuando despertarán estos majaderos y se darán cuenta de que los ciudadanos no somos tan tontos como ellos y podemos entender las cosas cuando se nos explican.
Voy a probar a hacer un poco de política desde este blog. Voy a tratar de explicar las cosas a mis conciudadanos como creo que se les deben explicar, es decir, con seriedad y con honestidad. La cosa consiste nada más que en exponer la verdad sin disfrazarla. Voy a ponerme en Presidente del Gobierno. Qué nadie se asuste.
Queridos conciudadanos:
Hace algún tiempo el anterior gobierno se vio obligado a subir el IVA para incrementar los ingresos del estado. Esto fue un sacrificio para todos porque este impuesto incide directamente sobre el precio de las cosas.
A día de hoy la situación económica continúa siendo muy delicada y el estado sigue sin recaudar lo suficiente para equilibrar sus balances, por lo que es necesario volver a aumentar el Impuesto sobre el Valor Añadido para intentar restaurar el imprescindible equilibrio de nuestras cuentas.
Desde el gobierno lamentamos tener que tomar este tipo de mediadas tan desfavorables para la población, pero no queda otro remedio. La situación económica mundial y algunos errores cometidos por los gobiernos de los últimos quince años en España nos obligan a sacrificios excepcionales.
Estamos seguros que entre todos, con nuestro esfuerzo colectivo y nuestra capacidad de superación, podremos salir de este mal momento.
Muchas gracias
Es fácil, ¿no? Solo hace falta un poco de sentido común. Luego vendría otra explicación de por qué se crea un impuesto especial para las grandes fortunas, por qué se eleva el impuesto de sociedades o por qué se hacen desaparecer las diputaciones, etc... Política, vamos.
Pobres de nosotros con esta piara.
La boca de los políticos no es una boca normal, es una especie de fosa séptica. Todo lo que sale de ella está podrido. El engaño mediante la palabra es algo tan consustancial a la profesión que los ciudadanos de a pie casi no concebiríamos las cosas de otra manera. La boca de un político siempre miente. Un político es capaz de decirle a su madre que la quiere mientras le roba el bolso. La clase política española durante todos estos años ha hecho justo eso a la población, y sigue haciéndolo.
La boca negra de los políticos, del PP en este caso, los llevó a decir que subir el IVA era algo estúpido, innecesario, un daño enorme a los españoles. Está en las fonotecas. Las declaraciones de Rajoy y las de Montoro y Aguirre este respecto cuando Zapatero hizo la anterior subida de este impuesto no tienen desperdicio. Claro, al PSOE le faltó tiempo para ponerlas en un video y difundirlas a los cuatro vientos. "Mirad como mienten estos, ¿no os lo decíamos?"
Pues nada. Esto es lo que hay. Para el PP, el IVA hay que elevarlo porque lo tenemos más bajo que la media europea (seguramente elevarán enseguida el salario mínimo basados en el mismo argumento). Para el PSOE el IVA no hay que tocarlo porque el propio PP dijo hace tiempo lo que dijo. Más mentiras. Me pregunto cuando despertarán estos majaderos y se darán cuenta de que los ciudadanos no somos tan tontos como ellos y podemos entender las cosas cuando se nos explican.
Voy a probar a hacer un poco de política desde este blog. Voy a tratar de explicar las cosas a mis conciudadanos como creo que se les deben explicar, es decir, con seriedad y con honestidad. La cosa consiste nada más que en exponer la verdad sin disfrazarla. Voy a ponerme en Presidente del Gobierno. Qué nadie se asuste.
Queridos conciudadanos:
Hace algún tiempo el anterior gobierno se vio obligado a subir el IVA para incrementar los ingresos del estado. Esto fue un sacrificio para todos porque este impuesto incide directamente sobre el precio de las cosas.
A día de hoy la situación económica continúa siendo muy delicada y el estado sigue sin recaudar lo suficiente para equilibrar sus balances, por lo que es necesario volver a aumentar el Impuesto sobre el Valor Añadido para intentar restaurar el imprescindible equilibrio de nuestras cuentas.
Desde el gobierno lamentamos tener que tomar este tipo de mediadas tan desfavorables para la población, pero no queda otro remedio. La situación económica mundial y algunos errores cometidos por los gobiernos de los últimos quince años en España nos obligan a sacrificios excepcionales.
Estamos seguros que entre todos, con nuestro esfuerzo colectivo y nuestra capacidad de superación, podremos salir de este mal momento.
Muchas gracias
Es fácil, ¿no? Solo hace falta un poco de sentido común. Luego vendría otra explicación de por qué se crea un impuesto especial para las grandes fortunas, por qué se eleva el impuesto de sociedades o por qué se hacen desaparecer las diputaciones, etc... Política, vamos.
Pobres de nosotros con esta piara.
08 julio, 2012
Las deudas políticas
Según los últimos sondeos publicados hoy mismo, desde las elecciones generales, el PP baja 7,6 puntos en intención de voto y el PSOE 5,6. Lógicamente el PP paga por las decisiones, los recortes o como quiera llamársele, pero el PSOE paga por lo antiguo, por lo mal hecho durante sus dos legislaturas. El PSOE paga deudas viejas con el electorado, que al final siempre pone las cosas en su sitio.
La crisis está fuertemente instalada hoy en España merced a la política hecha por Zapatero, no por el gobierno Zapatero, sino por Zapatero y el aparato del partido. El PSOE gana las elecciones a causa de una gran mentira urdida alrededor de los atentados del 11 M, pero se encuentra con un panorama económico despejado, aunque basado casi exclusivamente en la construcción. Sin embargo, no aprovecha la coyuntura. Hace política económica electoralista.
El PSOE es culpable en primera persona de no haber entendido que el ladrillo no era una base de actividad suficientemente sólida y Zapatero lo es igualmente por no haber dejado los asuntos económicos en manos de Solves y no haberle hecho caso en todo a pies juntillas. Esto es lo que está pagando el PSOE. Y lo pagará largo tiempo porque el partido es el responsable, con Blanco a la cabeza, de haber malgastado una oportunidad única de cambiar de una vez y para siempre el modelo productivo español. De haberlo hecho ahora estaríamos de otra manera.
El PP, al que no puedo juzgar todavía, tiene carta blanca que le otorga la mayoría absoluta. Pero comete un grave error, que es pensar que los votos vinieron por su programa o por la elocuencia de sus dirigentes, que es prácticamente nula: sirvan de ejemplo las "argumentaciones" de Esperanza Aguirre o las "pedagógicas" explicaciones del mismo Rajoy. El PP está preñado de mediocridad. La mayoría absoluta de la que dispone es consecuencia del hartazgo de la población con el PSOE y de la mayor "cultura" del votante progresista, capaz de cambiar su opción o de quedarse en casa, descabalgando así al PSOE de un plumazo.
El PP tiene la oportunidad de sacarnos de la crisis. Y si así lo hiciere, el electorado se lo agradecerá y premiará, pero sino merecerá su desprecio y castigo... Y luego está Francia. Como Hollande tenga éxito con sus políticas radicalmente opuestas a las de Rajoy, ya le voy a decir yo al PP dónde va a ir dentro de cuatro años. Si yo fuera Rajoy tomaría muy buena nota de esto y empezaría por un golpe de efecto, como el francés, sacudiendo un capón a las grandes fortunas con un impuesto adecuado... Pero le falta valor... Ah, la cobardía de Rajoy. La cobardía en política es como en el toreo; lo ve hasta el toro.
Según los últimos sondeos publicados hoy mismo, desde las elecciones generales, el PP baja 7,6 puntos en intención de voto y el PSOE 5,6. Lógicamente el PP paga por las decisiones, los recortes o como quiera llamársele, pero el PSOE paga por lo antiguo, por lo mal hecho durante sus dos legislaturas. El PSOE paga deudas viejas con el electorado, que al final siempre pone las cosas en su sitio.
La crisis está fuertemente instalada hoy en España merced a la política hecha por Zapatero, no por el gobierno Zapatero, sino por Zapatero y el aparato del partido. El PSOE gana las elecciones a causa de una gran mentira urdida alrededor de los atentados del 11 M, pero se encuentra con un panorama económico despejado, aunque basado casi exclusivamente en la construcción. Sin embargo, no aprovecha la coyuntura. Hace política económica electoralista.
El PSOE es culpable en primera persona de no haber entendido que el ladrillo no era una base de actividad suficientemente sólida y Zapatero lo es igualmente por no haber dejado los asuntos económicos en manos de Solves y no haberle hecho caso en todo a pies juntillas. Esto es lo que está pagando el PSOE. Y lo pagará largo tiempo porque el partido es el responsable, con Blanco a la cabeza, de haber malgastado una oportunidad única de cambiar de una vez y para siempre el modelo productivo español. De haberlo hecho ahora estaríamos de otra manera.
El PP, al que no puedo juzgar todavía, tiene carta blanca que le otorga la mayoría absoluta. Pero comete un grave error, que es pensar que los votos vinieron por su programa o por la elocuencia de sus dirigentes, que es prácticamente nula: sirvan de ejemplo las "argumentaciones" de Esperanza Aguirre o las "pedagógicas" explicaciones del mismo Rajoy. El PP está preñado de mediocridad. La mayoría absoluta de la que dispone es consecuencia del hartazgo de la población con el PSOE y de la mayor "cultura" del votante progresista, capaz de cambiar su opción o de quedarse en casa, descabalgando así al PSOE de un plumazo.
El PP tiene la oportunidad de sacarnos de la crisis. Y si así lo hiciere, el electorado se lo agradecerá y premiará, pero sino merecerá su desprecio y castigo... Y luego está Francia. Como Hollande tenga éxito con sus políticas radicalmente opuestas a las de Rajoy, ya le voy a decir yo al PP dónde va a ir dentro de cuatro años. Si yo fuera Rajoy tomaría muy buena nota de esto y empezaría por un golpe de efecto, como el francés, sacudiendo un capón a las grandes fortunas con un impuesto adecuado... Pero le falta valor... Ah, la cobardía de Rajoy. La cobardía en política es como en el toreo; lo ve hasta el toro.
04 julio, 2012
Qué se haga justicia
Lo que se hizo con Bankia, con las cajas en general, por parte de quienes tuvieron responsabilidades en ellas a lo largo de estos años de especulación galopante y de gasto sin sentido solo tiene un nombre: estafa nacional. Se estafó no solo a los clientes y depositarios sino a todos los contribuyentes que, de una u otra manera hemos pagado y vamos a seguir pagando la refinanciación de las entidades.
La responsabilidad de los partidos políticos, sindicatos y profesionales de la banca que dirigían y que dirigen estos casinos es mucho más que política o económica, la responsabilidad es, y si no lo es tiene que serlo, penal. El robo, la estafa y la extorsión son un delito penal, y mucho más cuando son colectivas, es decir, no solo a personas concretas, sino al conjunto de los habitantes de un país.
Parece increíble que el esclarecimiento de un delito de este calibre no haya sido puesto encima de la mesa de un juez por ningún partido o sindicato hasta hace solo unos días. Pero España es así. Partidos y sindicatos hicieron la vista gorda porque, en este asunto estaban implicados ellos mismos por la parte que les correspondía en los consejos de las Cajas de Ahorros.
Que UP y D haya decidido denunciar ante la justicia el caso Bankia solo se explica desde la seguridad que esta formación tenía de estar limpia al no tener militantes dentro de los consejos. No sé que hubiera pasado si los hubiesen tenido, pero el caso es que dieron el paso y lo hicieron. Se abrió la caja de los truenos.
Pero este asunto no puede quedar en una simple imputación de algunos responsables. En este asunto debe llegarse hasta el fondo. En toda esta maraña debe escarbarse en el pasado hasta que todo quede completamente aclarado. El pueblo soberano tiene sed de justicia y esta debe prevalecer.
El gobierno, el parlamento y quien tenga que intervenir, deben hacerlo con contundencia para crear leyes que fuercen a todos los que se enriquecieron a la sombra de este monumental engaño mediante el cobro de bonus, prejubilaciones, indemnizaciones, o lo que haya sido, a devolver el dinero al contribuyente. Hasta el último céntimo. Y todos los que por su responsabilidad tengan que ir a la cárcel, deberán acabar allí.
De no ser así el aparato del estado, el entramado político social que soporta nuestra sociedad estará bajo sospecha por omisión. Atentos los agentes sociales a esto. Llegó la hora de mirar debajo de sus propias alfombras y de visitar por una temporada las celdas para muchos. Los que sean. No importan los nombres ni la relevancia. Tiene que hacerse justicia para que este país pueda mantener la frente alta.
Lo que se hizo con Bankia, con las cajas en general, por parte de quienes tuvieron responsabilidades en ellas a lo largo de estos años de especulación galopante y de gasto sin sentido solo tiene un nombre: estafa nacional. Se estafó no solo a los clientes y depositarios sino a todos los contribuyentes que, de una u otra manera hemos pagado y vamos a seguir pagando la refinanciación de las entidades.
La responsabilidad de los partidos políticos, sindicatos y profesionales de la banca que dirigían y que dirigen estos casinos es mucho más que política o económica, la responsabilidad es, y si no lo es tiene que serlo, penal. El robo, la estafa y la extorsión son un delito penal, y mucho más cuando son colectivas, es decir, no solo a personas concretas, sino al conjunto de los habitantes de un país.
Parece increíble que el esclarecimiento de un delito de este calibre no haya sido puesto encima de la mesa de un juez por ningún partido o sindicato hasta hace solo unos días. Pero España es así. Partidos y sindicatos hicieron la vista gorda porque, en este asunto estaban implicados ellos mismos por la parte que les correspondía en los consejos de las Cajas de Ahorros.
Que UP y D haya decidido denunciar ante la justicia el caso Bankia solo se explica desde la seguridad que esta formación tenía de estar limpia al no tener militantes dentro de los consejos. No sé que hubiera pasado si los hubiesen tenido, pero el caso es que dieron el paso y lo hicieron. Se abrió la caja de los truenos.
Pero este asunto no puede quedar en una simple imputación de algunos responsables. En este asunto debe llegarse hasta el fondo. En toda esta maraña debe escarbarse en el pasado hasta que todo quede completamente aclarado. El pueblo soberano tiene sed de justicia y esta debe prevalecer.
El gobierno, el parlamento y quien tenga que intervenir, deben hacerlo con contundencia para crear leyes que fuercen a todos los que se enriquecieron a la sombra de este monumental engaño mediante el cobro de bonus, prejubilaciones, indemnizaciones, o lo que haya sido, a devolver el dinero al contribuyente. Hasta el último céntimo. Y todos los que por su responsabilidad tengan que ir a la cárcel, deberán acabar allí.
De no ser así el aparato del estado, el entramado político social que soporta nuestra sociedad estará bajo sospecha por omisión. Atentos los agentes sociales a esto. Llegó la hora de mirar debajo de sus propias alfombras y de visitar por una temporada las celdas para muchos. Los que sean. No importan los nombres ni la relevancia. Tiene que hacerse justicia para que este país pueda mantener la frente alta.
01 julio, 2012
¿Y cómo vamos a hacer para crecer?
El pasado viernes la UE abrió la válvula del aire extra para dejarnos respirar. Nos dio un crédito para nuestra banca "rota". Pero esto, aunque haya hecho subir las bolsas, no resuelve nuestro problema, que es mucho más profundo.
En España somos especialistas en hacer lo que se llaman actividades de desplazamiento, que viene a ser algo parecido a mirar para otro lado y hablar de lo que no es el problema real. Porque, aunque el sector financiero esté muy mal, el problema de España como país es la incapacidad de generar actividad y riqueza (PIB). Y es de tal magnitud el problema que si no se ataca con seriedad es cuestión de no mucho tiempo que vayamos a la quiebra.
Si no se crean empresas que den actividad a la población y que generen productos, más que servicios, que puedan ser necesitados en cualquier parte, no solo no va a rebajarse nunca la tasa de desempleo, sino que vamos a tener realmente una generación joven totalmente perdida, curiosamente la mejor preparada de nuestra larga historia. La política debe trabajar en este sentido.
La cuestión es que el gobierno hizo una reforma laboral, atendiendo sobre todo las demandas de los empresarios, es decir, abarató el despido pero no facilitó la contratación ni favoreció el "no despido" en caso de dificultades. El resultado fue lógico, más paro, diga lo que diga el gobierno. El coste del despido era elevado en España, de acuerdo, pero lo que no hacía este despido caro era destruir empleo. El problema no estaba en el despido sino en los corsés para contratar. Y sigue estando.
La otra parte es la enorme dificultad para crear una empresa en España. Los emprendedores se desaniman, lógico. En Gran Bretaña puede costar unas horas, menos de 100 € y rellenar unos formularios por internet. En España no lo sé porque empecé ayer a leer la reglamentación y todavía no terminé, además de no entender casi nada. Bueno, sí, que hacen falta más de 3.000 € para constituir una SL...Quién no lo crea que eche un vistazo a esto... Mete miedo.
En USA más o menos un 10% del empleo lo producen las llamadas startup. Estas empresas nacen de una idea y pueden crecer, o desaparecer, en poco tiempo. Pero en el periodo de vida dan trabajo y producen riqueza. Luego unas quedan y otras se evaporan, pero aparecen otras y así sucesivamente en un ciclo continuo. Seguro que un americano crea una empresa en nada de tiempo.
En España esto es imposible por lo farragoso de una administración multiformato que solo sirve para despistar al emprendedor. Y a que nadie sabe adónde van a parar los emprendedores y las buenas ideas de nuestros jóvenes, tan preparados ellos... Lo contesto yo sin temor a equivocarme: a otros países. Eso sí, se habla de leyes para emprendedores, de ayudarles, de bla, bla, bla...
Ya sé que me meto mucho con los políticos, pero, por favor, que alguien me diga que estoy equivocado. Los políticos están constantemente en actividades de desplazamiento, o sea, que andan con la berza y se inventan problemas que no existen en lugar de atacar los reales. Despierten, por favor, o vamos todos, ustedes incluidos, al agujero. Algo concreto, por favor: articulen las cosas para que se pueda crear una empresa en España por menos de 100 € y en menos de 6 horas y empezaré a creer de nuevo. Ah... tenemos poco tiempo.
El pasado viernes la UE abrió la válvula del aire extra para dejarnos respirar. Nos dio un crédito para nuestra banca "rota". Pero esto, aunque haya hecho subir las bolsas, no resuelve nuestro problema, que es mucho más profundo.
En España somos especialistas en hacer lo que se llaman actividades de desplazamiento, que viene a ser algo parecido a mirar para otro lado y hablar de lo que no es el problema real. Porque, aunque el sector financiero esté muy mal, el problema de España como país es la incapacidad de generar actividad y riqueza (PIB). Y es de tal magnitud el problema que si no se ataca con seriedad es cuestión de no mucho tiempo que vayamos a la quiebra.
Si no se crean empresas que den actividad a la población y que generen productos, más que servicios, que puedan ser necesitados en cualquier parte, no solo no va a rebajarse nunca la tasa de desempleo, sino que vamos a tener realmente una generación joven totalmente perdida, curiosamente la mejor preparada de nuestra larga historia. La política debe trabajar en este sentido.
La cuestión es que el gobierno hizo una reforma laboral, atendiendo sobre todo las demandas de los empresarios, es decir, abarató el despido pero no facilitó la contratación ni favoreció el "no despido" en caso de dificultades. El resultado fue lógico, más paro, diga lo que diga el gobierno. El coste del despido era elevado en España, de acuerdo, pero lo que no hacía este despido caro era destruir empleo. El problema no estaba en el despido sino en los corsés para contratar. Y sigue estando.
La otra parte es la enorme dificultad para crear una empresa en España. Los emprendedores se desaniman, lógico. En Gran Bretaña puede costar unas horas, menos de 100 € y rellenar unos formularios por internet. En España no lo sé porque empecé ayer a leer la reglamentación y todavía no terminé, además de no entender casi nada. Bueno, sí, que hacen falta más de 3.000 € para constituir una SL...Quién no lo crea que eche un vistazo a esto... Mete miedo.
En USA más o menos un 10% del empleo lo producen las llamadas startup. Estas empresas nacen de una idea y pueden crecer, o desaparecer, en poco tiempo. Pero en el periodo de vida dan trabajo y producen riqueza. Luego unas quedan y otras se evaporan, pero aparecen otras y así sucesivamente en un ciclo continuo. Seguro que un americano crea una empresa en nada de tiempo.
En España esto es imposible por lo farragoso de una administración multiformato que solo sirve para despistar al emprendedor. Y a que nadie sabe adónde van a parar los emprendedores y las buenas ideas de nuestros jóvenes, tan preparados ellos... Lo contesto yo sin temor a equivocarme: a otros países. Eso sí, se habla de leyes para emprendedores, de ayudarles, de bla, bla, bla...
Ya sé que me meto mucho con los políticos, pero, por favor, que alguien me diga que estoy equivocado. Los políticos están constantemente en actividades de desplazamiento, o sea, que andan con la berza y se inventan problemas que no existen en lugar de atacar los reales. Despierten, por favor, o vamos todos, ustedes incluidos, al agujero. Algo concreto, por favor: articulen las cosas para que se pueda crear una empresa en España por menos de 100 € y en menos de 6 horas y empezaré a creer de nuevo. Ah... tenemos poco tiempo.
30 junio, 2012
¿Lo haremos bien ahora?
Las frases estúpidas son una constante en nuestros políticos principales, sobre todo esas que denotan cierta chulería tan española y por la que tan mal caemos a nuestros vecinos: "España va bien"; "Es una desaceleración" o "He sido yo quien ha presionado" dejan a nuestro país a la altura de un bordillo. Lo malo es que no es culpa de la gente, sino de la poca sensibilidad de los presidentes de turno.
Creo que una de las mayores virtudes que una persona puede tener es la sencillez en la expresión y en la explicación. Sin embargo, aunque algunos políticos son personas, esta cualidad no suele darse en este rebaño, con perdón. Decir algo de manera técnica y con circunloquios no conduce nada más que a malas interpretaciones y a errores. Pero , qué le vamos a hacer... berrean así.
La noticia de que la UE va a prestar dinero a los bancos tranquiliza un poco nuestra economía y nos da una oportunidad de oro para eliminar del sistema a toda rémora viviente. Bankia y el resto de entidades intoxicadas por sus malas decisiones y su mala gestión, debida en gran medida a que las zarpas de los partidos y sindicatos estaban ahí metidas, deben desaparecer. Se devuelve lo invertido a los depositantes y se crea una entidad para gestionar los créditos emitidos por ellas e ir devolviendo el dinero al estado.
Naturalmente la cuadrilla de ladrones al cargo que, sabiendo cómo estaban las cosas, en lugar de dimitir se pusieron pensiones millonarias, no deben ir a otro sitio que a la cárcel. Así de simple. Los ciudadanos entenderían perfectamente que esta gentuza fuera a la cárcel. Y si dentro de unos años reaparecen en programas de televisión, como Mario Conde, y alguien los quiere escuchar, pues vale. Pero, de momento, a la trena, sin más. O es que no hay motivos sobrados.
Si por fin la clase política despierta de su sueño pegajoso y hace lo correcto, probablemente debería empezar por tomar decisiones de este tipo, dejar de hacer demagogia y de emplear un lenguaje simple y directo para que los ciudadanos y nuestros vecinos lo entiendan sin tener que interpretar nada. La política es algo serio y quien se dedica a ello tiene la obligación de ser igual de serio.
Ahora gobierna el PP y el Presidente tiene la obligación de exigir seriedad, o silencio. La sarta de imbecilidades oídas alrededor del asunto de Eurovegas o de nuestro papel en Europa (Ana Mato, increíble) debería hacer reflexionar a Rajoy sobre la conveniencia de seguir rodeado por este tipo de personajes o personajas.
Las frases estúpidas son una constante en nuestros políticos principales, sobre todo esas que denotan cierta chulería tan española y por la que tan mal caemos a nuestros vecinos: "España va bien"; "Es una desaceleración" o "He sido yo quien ha presionado" dejan a nuestro país a la altura de un bordillo. Lo malo es que no es culpa de la gente, sino de la poca sensibilidad de los presidentes de turno.
Creo que una de las mayores virtudes que una persona puede tener es la sencillez en la expresión y en la explicación. Sin embargo, aunque algunos políticos son personas, esta cualidad no suele darse en este rebaño, con perdón. Decir algo de manera técnica y con circunloquios no conduce nada más que a malas interpretaciones y a errores. Pero , qué le vamos a hacer... berrean así.
La noticia de que la UE va a prestar dinero a los bancos tranquiliza un poco nuestra economía y nos da una oportunidad de oro para eliminar del sistema a toda rémora viviente. Bankia y el resto de entidades intoxicadas por sus malas decisiones y su mala gestión, debida en gran medida a que las zarpas de los partidos y sindicatos estaban ahí metidas, deben desaparecer. Se devuelve lo invertido a los depositantes y se crea una entidad para gestionar los créditos emitidos por ellas e ir devolviendo el dinero al estado.
Naturalmente la cuadrilla de ladrones al cargo que, sabiendo cómo estaban las cosas, en lugar de dimitir se pusieron pensiones millonarias, no deben ir a otro sitio que a la cárcel. Así de simple. Los ciudadanos entenderían perfectamente que esta gentuza fuera a la cárcel. Y si dentro de unos años reaparecen en programas de televisión, como Mario Conde, y alguien los quiere escuchar, pues vale. Pero, de momento, a la trena, sin más. O es que no hay motivos sobrados.
Si por fin la clase política despierta de su sueño pegajoso y hace lo correcto, probablemente debería empezar por tomar decisiones de este tipo, dejar de hacer demagogia y de emplear un lenguaje simple y directo para que los ciudadanos y nuestros vecinos lo entiendan sin tener que interpretar nada. La política es algo serio y quien se dedica a ello tiene la obligación de ser igual de serio.
Ahora gobierna el PP y el Presidente tiene la obligación de exigir seriedad, o silencio. La sarta de imbecilidades oídas alrededor del asunto de Eurovegas o de nuestro papel en Europa (Ana Mato, increíble) debería hacer reflexionar a Rajoy sobre la conveniencia de seguir rodeado por este tipo de personajes o personajas.
24 junio, 2012
La sociedad quieta
La sociedad española permanece quieta mientras la tormenta a su alrededor persiste. Este comportamiento podría encajar en un artículo sobre sociobiología y evolución. La quietud extrema es la estrategia de muchos animales ante el peligro. No se mueven para no ser detectados por sus enemigos; no se mueven esperando que pase el peligro. Los humanos, como animales, hacemos lo mismo.
Suele ser esta la estrategia de los predestinados a ser presas, la de los más desfavorecidos. Pero no es normal que toda una sociedad se quede quieta ante la tesitura actual de un país como España. La sociedad española es potente, puede plantar cara a los problemas. Lo ha demostrado muchas veces a lo largo de su historia.
El pueblo debe levantar la cabeza y convencerse de que esto se ha terminado, de que el todo gratis ya no vale, de que evadir impuestos o pagar sin IVA no va a poder ser, de que los subsidios se terminan, de que el trabajo no aparece solo, de que a casa no van a buscar a nadie y de que si no hace algo por si misma, la sociedad irá empobreciéndose poco a poco hasta llegar incluso al hambre.
Ya sé que hay responsables de esta situación. Responsables con nombres y apellidos. Pero esto no sirve de nada. Aunque ahora viniera un rayo celestial y los aniquilara a todos, que no sería del todo malo, el estado de las cosas no cambiaría. El estado de las cosas solo puede ser cambiado si desde lo mas profundo de la sociedad se pasa de la estática a la dinámica, de la quietud al movimiento, del abrir el pico esperando comida a atreverse a volar y salir a buscarla.
Lamentablemente la sociedad española no puede contar con los políticos, ni con los jueces, ni con los sindicatos (al menos con los que tenemos). El impulso debe venir de ella misma, de sus individualidades o equipos de individualidades, pero sin que se canalice por otros medios, sin ser prostituido por las clases parásitas actuales. Esta es la única manera de salir de esta: reinventarse.
Detrás de una sociedad reinventada vendrá una representación reinventada. Quienes estén interesados en ser representantes de ella deberán tener cualidades distintas a los actuales. La primera la de ser respetuosos. El político, el juez, el sindicalista deberán estar a la vez dentro de la sociedad, conocerla y respetarla, es decir, sentirla, y no dentro de un aparato que le distorsione los mensajes. Si no se consigue esto, la cosa va a pintar mal,... muy mal.
Trabajo duro tenemos, conciudadanos. Pero no nos queda otra.
La sociedad española permanece quieta mientras la tormenta a su alrededor persiste. Este comportamiento podría encajar en un artículo sobre sociobiología y evolución. La quietud extrema es la estrategia de muchos animales ante el peligro. No se mueven para no ser detectados por sus enemigos; no se mueven esperando que pase el peligro. Los humanos, como animales, hacemos lo mismo.
Suele ser esta la estrategia de los predestinados a ser presas, la de los más desfavorecidos. Pero no es normal que toda una sociedad se quede quieta ante la tesitura actual de un país como España. La sociedad española es potente, puede plantar cara a los problemas. Lo ha demostrado muchas veces a lo largo de su historia.
El pueblo debe levantar la cabeza y convencerse de que esto se ha terminado, de que el todo gratis ya no vale, de que evadir impuestos o pagar sin IVA no va a poder ser, de que los subsidios se terminan, de que el trabajo no aparece solo, de que a casa no van a buscar a nadie y de que si no hace algo por si misma, la sociedad irá empobreciéndose poco a poco hasta llegar incluso al hambre.
Ya sé que hay responsables de esta situación. Responsables con nombres y apellidos. Pero esto no sirve de nada. Aunque ahora viniera un rayo celestial y los aniquilara a todos, que no sería del todo malo, el estado de las cosas no cambiaría. El estado de las cosas solo puede ser cambiado si desde lo mas profundo de la sociedad se pasa de la estática a la dinámica, de la quietud al movimiento, del abrir el pico esperando comida a atreverse a volar y salir a buscarla.
Lamentablemente la sociedad española no puede contar con los políticos, ni con los jueces, ni con los sindicatos (al menos con los que tenemos). El impulso debe venir de ella misma, de sus individualidades o equipos de individualidades, pero sin que se canalice por otros medios, sin ser prostituido por las clases parásitas actuales. Esta es la única manera de salir de esta: reinventarse.
Detrás de una sociedad reinventada vendrá una representación reinventada. Quienes estén interesados en ser representantes de ella deberán tener cualidades distintas a los actuales. La primera la de ser respetuosos. El político, el juez, el sindicalista deberán estar a la vez dentro de la sociedad, conocerla y respetarla, es decir, sentirla, y no dentro de un aparato que le distorsione los mensajes. Si no se consigue esto, la cosa va a pintar mal,... muy mal.
Trabajo duro tenemos, conciudadanos. Pero no nos queda otra.
23 junio, 2012
Vale, pero qué vamos a hacer
En poco tiempo nos van a dar un préstamo rescatador que va a ir recapitalizando la banca descapitalizada. O sea, a las cajas de ahorro que sirvieron de cofre del pirata a los políticos para gastar el dinero en estupideces. Ayer fuimos a una reunión a Roma en la que se concluyó que, efectivamente, las políticas de austeridad no son efectivas contra la crisis del euro sin el contrapunto de políticas de crecimiento.
Muy bien. Y ahora qué vamos a hacer. Qué actividad va a generarse en España para hacer crecer el PIB. Cómo va a potenciarse el crecimiento del empleo. En manos de quién va a ponerse todo ese dinero. Quién lo va a gestionar y de qué manera. Son preguntas de difícil contestación y que originan incertidumbres serias a la vista de acontecimientos anteriores.
Hace ya muchos años se puso en manos de los sindicatos un montón de dinero para formación que, al final, no sirvió para nada más que para que se formara una maraña de empresas "amigas" alrededor de ellos para ofrecer cursos, las más de las veces sin mayor sentido. Lo mismo pasó con los fondos mineros, en principio destinados a cambiar el modelo de actividad de las comarcas mineras, y que sirvieron para poco más que para que montones de personas en edad muy joven se prejubilasen. Las comarcas mineras siguen como estaban veinte años después... Dinero tirado.
Estos son dos ejemplos, hay más, de lo que España hace con el dinero que le llega de Europa. Bien es verdad que otro fue muy bien gastado en infraestructuras y otras muchas cosas. Pero ahora va a venir dinero otra vez. El de la banca tendrá que devolverse. Sin embargo me pregunto cómo una caja sin ingresos y sin beneficios va a poder devolver lo prestado. A no ser que el plan sea ganar tiempo y que al final el peso de este cargo recaiga sobre el contribuyente. ¿Apostamos?
Pero lo que me da más miedo es la gestión del dinero que ha de emplearse en recuperar el crecimiento económico. Ni el gobierno ni la oposición han dicho nada sobre esto, ni lo dirán. No tienen ni repajolera idea de a qué puede dedicarse este país, ni qué actividad puede generar el estado. Puede que, imitando a Keynes, contrate parados para hacer zanjas y luego rellenarlas, para, de este modo pagarles un salario y que el consumo interno aumente... Pero España no merece esto. En España hay una generación de jóvenes altamente preparados esperando hincarle el diente a algo.
Estoy casi seguro que otros países aumentarán su presupuesto en investigación científica y en desarrollo técnico y tecnológico. Pero dudo mucho que eso se de en nuestro país. Ni gobierno ni oposición tienen altura de miras suficiente para atreverse a hacer algo así. Tiempo al tiempo... A qué hacemos zanjas.
En poco tiempo nos van a dar un préstamo rescatador que va a ir recapitalizando la banca descapitalizada. O sea, a las cajas de ahorro que sirvieron de cofre del pirata a los políticos para gastar el dinero en estupideces. Ayer fuimos a una reunión a Roma en la que se concluyó que, efectivamente, las políticas de austeridad no son efectivas contra la crisis del euro sin el contrapunto de políticas de crecimiento.
Muy bien. Y ahora qué vamos a hacer. Qué actividad va a generarse en España para hacer crecer el PIB. Cómo va a potenciarse el crecimiento del empleo. En manos de quién va a ponerse todo ese dinero. Quién lo va a gestionar y de qué manera. Son preguntas de difícil contestación y que originan incertidumbres serias a la vista de acontecimientos anteriores.
Hace ya muchos años se puso en manos de los sindicatos un montón de dinero para formación que, al final, no sirvió para nada más que para que se formara una maraña de empresas "amigas" alrededor de ellos para ofrecer cursos, las más de las veces sin mayor sentido. Lo mismo pasó con los fondos mineros, en principio destinados a cambiar el modelo de actividad de las comarcas mineras, y que sirvieron para poco más que para que montones de personas en edad muy joven se prejubilasen. Las comarcas mineras siguen como estaban veinte años después... Dinero tirado.
Estos son dos ejemplos, hay más, de lo que España hace con el dinero que le llega de Europa. Bien es verdad que otro fue muy bien gastado en infraestructuras y otras muchas cosas. Pero ahora va a venir dinero otra vez. El de la banca tendrá que devolverse. Sin embargo me pregunto cómo una caja sin ingresos y sin beneficios va a poder devolver lo prestado. A no ser que el plan sea ganar tiempo y que al final el peso de este cargo recaiga sobre el contribuyente. ¿Apostamos?
Pero lo que me da más miedo es la gestión del dinero que ha de emplearse en recuperar el crecimiento económico. Ni el gobierno ni la oposición han dicho nada sobre esto, ni lo dirán. No tienen ni repajolera idea de a qué puede dedicarse este país, ni qué actividad puede generar el estado. Puede que, imitando a Keynes, contrate parados para hacer zanjas y luego rellenarlas, para, de este modo pagarles un salario y que el consumo interno aumente... Pero España no merece esto. En España hay una generación de jóvenes altamente preparados esperando hincarle el diente a algo.
Estoy casi seguro que otros países aumentarán su presupuesto en investigación científica y en desarrollo técnico y tecnológico. Pero dudo mucho que eso se de en nuestro país. Ni gobierno ni oposición tienen altura de miras suficiente para atreverse a hacer algo así. Tiempo al tiempo... A qué hacemos zanjas.
17 junio, 2012
El juez pío
Esa dupla juez - religión es algo habitual. Naturalmente existen miles de jueces muy competentes y que mantienen su religiosidad en el ámbito de lo personal, que es donde tiene que estar. Sin embargo, Divar llevaba a su dios (Dios) por delante en todo: Dívar el Pío. Lo cual, en contra de lo que puedan pensar algunos exaltados, siempre es malo. La ley es la ley y lo que los creyentes de toda índole llaman ley de Dios, está por debajo, mal que les pese, de las leyes elaboradas por los hombres.
El problema de un juez pío hasta el extremo, es que su moral no es de este mundo. El juzga y gobierna porque Dios le dio el poder de hacerlo, porque las cosas ocurren por determinismo divino. Por supuesto que él no hizo nada reprobable. Gastar dinero público es algo que puede hacer. El es un juez, el juez máximo, el juez que Dios quiere que esté ahí. Por lo tanto no tiene que pagar nada, somos los demás quienes debemos proporcionárselo todo, él es Él.
Aún ahora que la opinión pública lo bajó a patadas a la realidad, sigue sin verlo claro. Él tomará medidas contundentes dentro de unos días, pero no porque haya hecho nada moralmente incorrecto, sino porque hay un revuelo tremendo alrededor de las instituciones que preside. Él tomará medidas para preservar a estas instituciones, porque desde luego lo que hizo estuvo bien hecho. De haber estado mal, Dios se lo habría dado a entender en su infinita sabiduría.
Él, o sea, Él, nunca pedirá perdón ni ser disculpado por la sociedad. Él llegó adonde llegó porque Dios lo quiso, e hizo lo que fuera porque Dios así lo estimó. Él no es un Borbón cualquiera puesto en su sitio por un generalísimo del tres al cuarto. Él fue instalado en su poltrona por Él, su dios, Dios. Y la sociedad no tiene nada que decir, así que nada de disculparse... Valiente ignorante.
No debemos dejar pasar el hecho de que este tipo fue colocado en su puesto por Rajoy y por Zapatero. Dos cerebros dónde los haya en esto de escoger a las personas y tomar decisiones... Lo de este país mete miedo.
Esa dupla juez - religión es algo habitual. Naturalmente existen miles de jueces muy competentes y que mantienen su religiosidad en el ámbito de lo personal, que es donde tiene que estar. Sin embargo, Divar llevaba a su dios (Dios) por delante en todo: Dívar el Pío. Lo cual, en contra de lo que puedan pensar algunos exaltados, siempre es malo. La ley es la ley y lo que los creyentes de toda índole llaman ley de Dios, está por debajo, mal que les pese, de las leyes elaboradas por los hombres.
El problema de un juez pío hasta el extremo, es que su moral no es de este mundo. El juzga y gobierna porque Dios le dio el poder de hacerlo, porque las cosas ocurren por determinismo divino. Por supuesto que él no hizo nada reprobable. Gastar dinero público es algo que puede hacer. El es un juez, el juez máximo, el juez que Dios quiere que esté ahí. Por lo tanto no tiene que pagar nada, somos los demás quienes debemos proporcionárselo todo, él es Él.
Aún ahora que la opinión pública lo bajó a patadas a la realidad, sigue sin verlo claro. Él tomará medidas contundentes dentro de unos días, pero no porque haya hecho nada moralmente incorrecto, sino porque hay un revuelo tremendo alrededor de las instituciones que preside. Él tomará medidas para preservar a estas instituciones, porque desde luego lo que hizo estuvo bien hecho. De haber estado mal, Dios se lo habría dado a entender en su infinita sabiduría.
Él, o sea, Él, nunca pedirá perdón ni ser disculpado por la sociedad. Él llegó adonde llegó porque Dios lo quiso, e hizo lo que fuera porque Dios así lo estimó. Él no es un Borbón cualquiera puesto en su sitio por un generalísimo del tres al cuarto. Él fue instalado en su poltrona por Él, su dios, Dios. Y la sociedad no tiene nada que decir, así que nada de disculparse... Valiente ignorante.
No debemos dejar pasar el hecho de que este tipo fue colocado en su puesto por Rajoy y por Zapatero. Dos cerebros dónde los haya en esto de escoger a las personas y tomar decisiones... Lo de este país mete miedo.
16 junio, 2012
Insulto a la inteligencia
Los presidentes de gobierno en España tienen la fea costumbre de dirigirse a la población como si esta fuera un rebaño de imbéciles que no se entera de lo que está pasando. Aznar, desde la inmovilidad de su labio superior nos miraba colocado en su peana y nos decía lo bien que íbamos, aunque los ciudadanos normales veíamos que algo no cuadraba. Zapatero con su cándida mirada y su buen talante insistía en que éramos una potencia económica, y algo seguía sin cuadrarnos. Ahora Rajoy viene a decirnos que le hicimos un favor a Europa aceptando un préstamo para el sector financiero. Fantástico.
Llevo años desgañitándome y clamando por el bajo nivel general de los políticos en España, pero esto ya pasó de castaño oscuro. Cómo un presidente de un país al borde de la quiebra puede cometer una chulería semejante. Sale a hacer una rueda de prensa y no dice ni una verdad completa. Sale a hablarle a la población y, desde la distancia, explica que las cosas se hacen como él las hace, sin más. Pero, ¿es que se cree que somos imbéciles?
La semana pasada decía que Rajoy es un cobarde, y lo mantengo. Esta semana añado que es, además un chulo arrogante. Es increíble si se piensa bien: "he sido yo quién ha presionado". Claro, Bruselas se preguntaría que de dónde puede haber salido un tipo así. Bruselas debe llevar más de una década preguntándose de dónde sacamos los españoles a semejantes personajes como presidentes de gobierno.
La cuestión es que España va escalando por una pared vertical, la crisis, en la que un mal paso te lleva a una caída al vacío. Mantener el equilibrio es difícil, aunque de momento está en la cordada que es la UE. Rajoy va en el grupo de escalada. Pero en lugar de ser solidario y disciplinado, en lugar de trabajar en equipo y aceptar y dar ayuda, se dedica a balancearse, a columpiarse, mientras los otros intentan sujetarlo y mantenerlo en la pared. Y encima dice que hace lo que tiene que hacer. Claro los socios se le cabrean. ¿Se puede ser más imprudente?
Los presidentes de gobierno en España tienen la fea costumbre de dirigirse a la población como si esta fuera un rebaño de imbéciles que no se entera de lo que está pasando. Aznar, desde la inmovilidad de su labio superior nos miraba colocado en su peana y nos decía lo bien que íbamos, aunque los ciudadanos normales veíamos que algo no cuadraba. Zapatero con su cándida mirada y su buen talante insistía en que éramos una potencia económica, y algo seguía sin cuadrarnos. Ahora Rajoy viene a decirnos que le hicimos un favor a Europa aceptando un préstamo para el sector financiero. Fantástico.
Llevo años desgañitándome y clamando por el bajo nivel general de los políticos en España, pero esto ya pasó de castaño oscuro. Cómo un presidente de un país al borde de la quiebra puede cometer una chulería semejante. Sale a hacer una rueda de prensa y no dice ni una verdad completa. Sale a hablarle a la población y, desde la distancia, explica que las cosas se hacen como él las hace, sin más. Pero, ¿es que se cree que somos imbéciles?
La semana pasada decía que Rajoy es un cobarde, y lo mantengo. Esta semana añado que es, además un chulo arrogante. Es increíble si se piensa bien: "he sido yo quién ha presionado". Claro, Bruselas se preguntaría que de dónde puede haber salido un tipo así. Bruselas debe llevar más de una década preguntándose de dónde sacamos los españoles a semejantes personajes como presidentes de gobierno.
La cuestión es que España va escalando por una pared vertical, la crisis, en la que un mal paso te lleva a una caída al vacío. Mantener el equilibrio es difícil, aunque de momento está en la cordada que es la UE. Rajoy va en el grupo de escalada. Pero en lugar de ser solidario y disciplinado, en lugar de trabajar en equipo y aceptar y dar ayuda, se dedica a balancearse, a columpiarse, mientras los otros intentan sujetarlo y mantenerlo en la pared. Y encima dice que hace lo que tiene que hacer. Claro los socios se le cabrean. ¿Se puede ser más imprudente?
10 junio, 2012
Cobardía
Cobardía es la falta de valor y de ánimo. La cobardía es el peor de los defectos en un político. Y cuando esta cualidad tan negativa es característica de un presidente, este debe dimitir sin más dilación. Rajoy es un cobarde que obtuvo el poder legítimamente pero, como siempre en España, con engaños. Hizo ver al electorado que él disponía del arrojo para sacarnos de esta en la que estamos, culpa, según decía, únicamente del anterior presidente y su gobierno.
Cuando llega al poder, en lugar de explicar con datos objetivos a toda la población la situación en la que se está y cuales son los sacrificios que tocan, y como se van a ir haciendo en el tiempo, se dedica a hacer vaguedades: reforma laboral, subida de impuestos y no sé qué cosas más, en lugar de coger al toro por los cuernos y reformar el sistema financiero desde la base, pedir ayuda para recapitalizarlo y, de paso, procesar a unos cuantos cientos de personajes que nos trajeron hasta aquí.
Pero no hizo nada de esto, que es lo que se espera de un líder, porque Rajoy no es un líder, es sencillamente un cobarde. Rajoy no siente a su patria, tiene simplemente un arrogante sentimiento de pertenencia a una casta que, por definición, tiene que ostentar el poder. Pero España le importa un bledo, como no le importaba a Aznar, su designador, ni a Zapatero, su predecesor.
España necesita líderes en todo el espectro político, personas que sientan amor por su patria y que estén dispuestos a dejarse la piel y a arrastrarnos a todos para cambiar y a mejorar. Un líder no se deja engañar por Maquiavelos del tres al cuarto como Rato (el genio económico de Aznar), José Blanco (el "consejero" de Zapatero), o Nisesabequién ahora, porque en este gobierno hablan todos menos quién tiene que hablar.
Rajoy, el gobierno entero, debe dimitir sin esperar más. El gobierno debe ser entregado temporalmente a técnicos de consenso para todos los partidos políticos, y el parlamento solo debe modular las leyes para que las cosas vayan por donde tienen que ir y las medidas no se desmadren. Pero ni la cobardía personal, ni la cobardía política son opciones válidas. Italia lo hizo y está a flote, pero aquí, como siempre nos falta el coraje necesario para dar pasos valientes.
Ayer se pidió un rescate para el sector bancario con nocturnidad y alevosía. Nada se dijo a los ciudadanos. Ni nada se explicó después de pedirlo. Rajoy no tuvo en consideración al electorado que lo legitima y se escondió. Hoy, por fin, va a comparecer ante los medios, presionado por la opinión pública, para explicar cualquier cosa. Pero da igual. Ya es tarde. Su credibilidad está perdida. únicamente tiene valor la comparecencia si es para anunciar la dimisión en bloque del gobierno.
Cobardía es la falta de valor y de ánimo. La cobardía es el peor de los defectos en un político. Y cuando esta cualidad tan negativa es característica de un presidente, este debe dimitir sin más dilación. Rajoy es un cobarde que obtuvo el poder legítimamente pero, como siempre en España, con engaños. Hizo ver al electorado que él disponía del arrojo para sacarnos de esta en la que estamos, culpa, según decía, únicamente del anterior presidente y su gobierno.
Cuando llega al poder, en lugar de explicar con datos objetivos a toda la población la situación en la que se está y cuales son los sacrificios que tocan, y como se van a ir haciendo en el tiempo, se dedica a hacer vaguedades: reforma laboral, subida de impuestos y no sé qué cosas más, en lugar de coger al toro por los cuernos y reformar el sistema financiero desde la base, pedir ayuda para recapitalizarlo y, de paso, procesar a unos cuantos cientos de personajes que nos trajeron hasta aquí.
Pero no hizo nada de esto, que es lo que se espera de un líder, porque Rajoy no es un líder, es sencillamente un cobarde. Rajoy no siente a su patria, tiene simplemente un arrogante sentimiento de pertenencia a una casta que, por definición, tiene que ostentar el poder. Pero España le importa un bledo, como no le importaba a Aznar, su designador, ni a Zapatero, su predecesor.
España necesita líderes en todo el espectro político, personas que sientan amor por su patria y que estén dispuestos a dejarse la piel y a arrastrarnos a todos para cambiar y a mejorar. Un líder no se deja engañar por Maquiavelos del tres al cuarto como Rato (el genio económico de Aznar), José Blanco (el "consejero" de Zapatero), o Nisesabequién ahora, porque en este gobierno hablan todos menos quién tiene que hablar.
Rajoy, el gobierno entero, debe dimitir sin esperar más. El gobierno debe ser entregado temporalmente a técnicos de consenso para todos los partidos políticos, y el parlamento solo debe modular las leyes para que las cosas vayan por donde tienen que ir y las medidas no se desmadren. Pero ni la cobardía personal, ni la cobardía política son opciones válidas. Italia lo hizo y está a flote, pero aquí, como siempre nos falta el coraje necesario para dar pasos valientes.
Ayer se pidió un rescate para el sector bancario con nocturnidad y alevosía. Nada se dijo a los ciudadanos. Ni nada se explicó después de pedirlo. Rajoy no tuvo en consideración al electorado que lo legitima y se escondió. Hoy, por fin, va a comparecer ante los medios, presionado por la opinión pública, para explicar cualquier cosa. Pero da igual. Ya es tarde. Su credibilidad está perdida. únicamente tiene valor la comparecencia si es para anunciar la dimisión en bloque del gobierno.
09 junio, 2012
Pido humildemente perdón
No sé si solo en nombre mío o en el de los millones de ciudadanos de mi país, España. Pido humildemente perdón por no haber sabido elegir a los gobernantes, por el poco nivel de todos ellos y por su absoluta falta de seriedad en el ejercicio de sus funciones. Todos ellos, mediante su incompetencia durante los últimos quince años, han abocado a España al desastre.
El nefasto Aznar qué entre finales de los noventa y la entrada en el euro nos dotó de actividad falsa y sin base; el cándido Zapatero que no quiso ver la realidad de una economía mal cimentada; el estúpido Rajoy que se aprovechó de la crisis para desgastar a Zapatero y tomar el poder para llevarnos en unos pocos meses de gestión kafkiana a la vergüenza colectiva de un rescate.
Por qué tenemos los españoles que bajar la cabeza ante el resto de Europa y del mundo por causa de nuestros gobernantes. Por qué no salen todos en los medios pidiendo perdón y entregando sus cargos a los ciudadanos. Por qué tantos millones de electores tienen que sentirse como imbéciles por haber prestado su sufragio desde hace tanto tiempo a toda esta pandilla para que gestionaran tan a la ligera el estado central, las comunidades y los ayuntamientos. ¿Es que ni libertad de voto podemos tener en España por falta de personas honradas en política? Pues, aunque me niegue a reconocerlo, lo parece.
¿Para qué luchó mi generación para tener una democracia? ¿Para que una vez plenamente instaurada un grupo de presión (partidos y sindicatos) formasen una mafia impenetrable cuyo objetivo era, y es, la perpetuación en el poder a cualquier precio? Para qué tragamos bilis y escupimos sangre en los setenta. ¿Para que los listos se hicieran con el poder y lo sobaran en una bacanal interminable?
Pues esto que tenemos ahora es la consecuencia de lo hecho por la clase dirigente española durante muchos, muchos años, tras la etapa inicial de generosidad. Esto es lo que queda de España: un país con la cabeza agachada.
Me pregunto si no sería mejor una intervención total, una pérdida total de soberanía. Qué unos cuantos miles de técnicos venidos de Bruselas manejen nuestro sistema económico y político mientras los españoles trabajamos como podemos y liquidamos las deudas contraídas por la desastrosa gestión política pasada. España, provincia de la UE.
Ya hace años que dejé de votar por el asco que me produce la corrupción y el inmovilismo sistémico de los partidos incapaces de articular leyes justas que permitan una elección más certera de representantes y buena gobernanza económica. Por la aversión que siento al saber que al poner un papel lleno de nombres en una urna estoy legitimando el robo y la irresponsabilidad. Puede que mi acción no sirva para nada y también puede que esté equivocado, pero es lo que siento.
En fin, pobre España. Perdón, perdón otra vez. Perdón en nombre de los ciudadanos normales de mi país.
No sé si solo en nombre mío o en el de los millones de ciudadanos de mi país, España. Pido humildemente perdón por no haber sabido elegir a los gobernantes, por el poco nivel de todos ellos y por su absoluta falta de seriedad en el ejercicio de sus funciones. Todos ellos, mediante su incompetencia durante los últimos quince años, han abocado a España al desastre.
El nefasto Aznar qué entre finales de los noventa y la entrada en el euro nos dotó de actividad falsa y sin base; el cándido Zapatero que no quiso ver la realidad de una economía mal cimentada; el estúpido Rajoy que se aprovechó de la crisis para desgastar a Zapatero y tomar el poder para llevarnos en unos pocos meses de gestión kafkiana a la vergüenza colectiva de un rescate.
Por qué tenemos los españoles que bajar la cabeza ante el resto de Europa y del mundo por causa de nuestros gobernantes. Por qué no salen todos en los medios pidiendo perdón y entregando sus cargos a los ciudadanos. Por qué tantos millones de electores tienen que sentirse como imbéciles por haber prestado su sufragio desde hace tanto tiempo a toda esta pandilla para que gestionaran tan a la ligera el estado central, las comunidades y los ayuntamientos. ¿Es que ni libertad de voto podemos tener en España por falta de personas honradas en política? Pues, aunque me niegue a reconocerlo, lo parece.
¿Para qué luchó mi generación para tener una democracia? ¿Para que una vez plenamente instaurada un grupo de presión (partidos y sindicatos) formasen una mafia impenetrable cuyo objetivo era, y es, la perpetuación en el poder a cualquier precio? Para qué tragamos bilis y escupimos sangre en los setenta. ¿Para que los listos se hicieran con el poder y lo sobaran en una bacanal interminable?
Pues esto que tenemos ahora es la consecuencia de lo hecho por la clase dirigente española durante muchos, muchos años, tras la etapa inicial de generosidad. Esto es lo que queda de España: un país con la cabeza agachada.
Me pregunto si no sería mejor una intervención total, una pérdida total de soberanía. Qué unos cuantos miles de técnicos venidos de Bruselas manejen nuestro sistema económico y político mientras los españoles trabajamos como podemos y liquidamos las deudas contraídas por la desastrosa gestión política pasada. España, provincia de la UE.
Ya hace años que dejé de votar por el asco que me produce la corrupción y el inmovilismo sistémico de los partidos incapaces de articular leyes justas que permitan una elección más certera de representantes y buena gobernanza económica. Por la aversión que siento al saber que al poner un papel lleno de nombres en una urna estoy legitimando el robo y la irresponsabilidad. Puede que mi acción no sirva para nada y también puede que esté equivocado, pero es lo que siento.
En fin, pobre España. Perdón, perdón otra vez. Perdón en nombre de los ciudadanos normales de mi país.
03 junio, 2012
Henos aquí, al borde del abismo... Que vengan los tecnócratas
Y ahora, me pregunto, quién asume la responsabilidad. Quién va a dar un paso al frente y a decir que sus equivocaciones y malas prácticas trajeron como consecuencia la lamentable situación en que nos encontramos. Nadie, nadie va a asumir la responsabilidad, porque la clase política, en España al menos, no tiene ni la preparación ni la integridad, ni tan siquiera la honestidad de hacer algo así.
Lo que pasó aquí fue que durante cerca de veinte años hemos sido gobernados por individuos iluminados que entendían la acción política como un pasárselo bien mientras se hacían cosas para seguir obteniendo el favor de un pueblo "soberano", pero electoralmente bisoño. No importaba si las cosas que se hacían eran correctas, o no, bastaba que dieran votos para poder seguir en las poltronas.
Tras el Franquismo, hubo un grupo de políticos que entendió que el retraso de España respecto a Europa era grande, y se puso a trabajar para arreglarlo. Entramos en el Mercado Común y empezó a llegar dinero, que se empleó bastante bien al principio. Pero a medida que llegaba más dinero y pasaba el tiempo, iban desapareciendo los buenos políticos y llegando la generación torpe.
Esta generación torpe nos metió en el euro activando la economía con la construcción, pero no siguió trabajando para reducir el retraso de España respecto a Europa. Desde el nefasto Aznar hasta el iluminado Zapatero se crearon cinco millones de puestos de trabajo desde un suelo de dos millones de parados. Ahora tenemos tres millones y pico de parados más que en 2002, o sea, más de los cinco millones de puestos que se habían creado. Fantástico. Y ahora el Gran Rajoy pone en marcha más ocurrencias para hundirnos más aún en la mierda.
Cómo pueden ser tan burros. Como ninguno de estos torpes se dio cuenta de lo que estaba pasando. Cualquier ciudadano un poco despierto veía que seguíamos con un enorme retraso industrial, técnico y tecnológico respecto a Europa. Lo único que se copió de Europa fueron las políticas sociales, que es lo fácil, se articulan cuatro leyes y listo. Pero no se hizo el esfuerzo correspondiente en ciencia y tecnología, en I + D, en innovación... Nada. Lo importante eran las viviendas, los PER, las prejubilaciones... ¡Viva la Virgen! Y ahora, aquí estamos, sin actividad productiva para dar trabajo a la población y pidiendo limosna.
Como ciudadano reclamo mi derecho a que los responsables de esta catástrofe lo paguen. Qué lo paguen con la cárcel, con la inhabilitación, con el escarnio público, con lo que sea, pero que lo paguen de tal manera que, a cualquiera que se le ocurra entrar en política se tiente antes la ropa. Hacer política no es una broma, y tiene que quedar claro.
La generación política torpe nos ha llevado a la ruina y los ciudadanos, como en la antigüedad, queremos sangre, queremos cabezas en las cestas y, sobre todo, queremos que dejen sus cargos en manos de otros más competentes... Unos años de tecnocracia pura y dura y el pueblo de España levanta esta situación vergonzante para nuestra historia. Después habrá que elegir de nuevo en las urnas, pero habrá leyes y mecanismos de control que harán dudar a los incompetentes.
Y ahora, me pregunto, quién asume la responsabilidad. Quién va a dar un paso al frente y a decir que sus equivocaciones y malas prácticas trajeron como consecuencia la lamentable situación en que nos encontramos. Nadie, nadie va a asumir la responsabilidad, porque la clase política, en España al menos, no tiene ni la preparación ni la integridad, ni tan siquiera la honestidad de hacer algo así.
Lo que pasó aquí fue que durante cerca de veinte años hemos sido gobernados por individuos iluminados que entendían la acción política como un pasárselo bien mientras se hacían cosas para seguir obteniendo el favor de un pueblo "soberano", pero electoralmente bisoño. No importaba si las cosas que se hacían eran correctas, o no, bastaba que dieran votos para poder seguir en las poltronas.
Tras el Franquismo, hubo un grupo de políticos que entendió que el retraso de España respecto a Europa era grande, y se puso a trabajar para arreglarlo. Entramos en el Mercado Común y empezó a llegar dinero, que se empleó bastante bien al principio. Pero a medida que llegaba más dinero y pasaba el tiempo, iban desapareciendo los buenos políticos y llegando la generación torpe.
Esta generación torpe nos metió en el euro activando la economía con la construcción, pero no siguió trabajando para reducir el retraso de España respecto a Europa. Desde el nefasto Aznar hasta el iluminado Zapatero se crearon cinco millones de puestos de trabajo desde un suelo de dos millones de parados. Ahora tenemos tres millones y pico de parados más que en 2002, o sea, más de los cinco millones de puestos que se habían creado. Fantástico. Y ahora el Gran Rajoy pone en marcha más ocurrencias para hundirnos más aún en la mierda.
Cómo pueden ser tan burros. Como ninguno de estos torpes se dio cuenta de lo que estaba pasando. Cualquier ciudadano un poco despierto veía que seguíamos con un enorme retraso industrial, técnico y tecnológico respecto a Europa. Lo único que se copió de Europa fueron las políticas sociales, que es lo fácil, se articulan cuatro leyes y listo. Pero no se hizo el esfuerzo correspondiente en ciencia y tecnología, en I + D, en innovación... Nada. Lo importante eran las viviendas, los PER, las prejubilaciones... ¡Viva la Virgen! Y ahora, aquí estamos, sin actividad productiva para dar trabajo a la población y pidiendo limosna.
Como ciudadano reclamo mi derecho a que los responsables de esta catástrofe lo paguen. Qué lo paguen con la cárcel, con la inhabilitación, con el escarnio público, con lo que sea, pero que lo paguen de tal manera que, a cualquiera que se le ocurra entrar en política se tiente antes la ropa. Hacer política no es una broma, y tiene que quedar claro.
La generación política torpe nos ha llevado a la ruina y los ciudadanos, como en la antigüedad, queremos sangre, queremos cabezas en las cestas y, sobre todo, queremos que dejen sus cargos en manos de otros más competentes... Unos años de tecnocracia pura y dura y el pueblo de España levanta esta situación vergonzante para nuestra historia. Después habrá que elegir de nuevo en las urnas, pero habrá leyes y mecanismos de control que harán dudar a los incompetentes.
02 junio, 2012
¿Dónde está el Presidente?
No tengo elementos de juicio para opinar sobre la competencia de Rajoy. Así que voy a suponer que es un gobernante competente. Pero tengo un argumento aplastante para afirmar sin error que Mariano Rajoy es un cobarde. En lo más profundo de una crisis que nos puede mandar a todos a hacer puñetas, el Presidente está desaparecido. Por eso, y para que no haya dudas, voy a repetirlo alto y claro: cobarde, flojo, gallina, cagón...
El envalentonado Rajoy previo a las elecciones, que no le dio pelota al Gobierno anterior para ayudar a reconducir la situación; el bravucón Rajoy que aseguraba que cuando él gobernara la prima de riesgo iba a bajar porque los inversores no desconfiaban de España, sino de Zapatero; el fanfarrón Rajoy que criticó hasta la saciedad las reformas que estaban llevando a cabo los socialistas por innecesarias e inadecuadas, según su docta opinión. Este personaje lidera, por decir algo, España. Qué cosa más triste, ¿no?
En los últimos años estuvieron al frente del país tres personajes terroríficos: Aznar, que puso la primera piedra de este desastre creando cinco millones de empleos sustentados sobre una actividad con una base falsa: la construcción... "España va bien", decía con prepotencia; Zapatero, en los mundos de Yupi, creando más actividad falsa y prestaciones sociales que no podíamos pagar, haciendo caso solamente a la lengua bífida de José Blanco, del que la historia dirá lo que realmente fue; y Mariano Rajoy, que como buen estratega, permanece en retaguardia mientras la soldadesca se deja los miembros y la sangre en el campo de batalla.
¿Dónde está el presidente? Salga de una vez del agujero y póngase al frente del país. Anime, pida, apoye, defienda, encabece, grite, aporree, quédese ronco de hablar, pero haga algo, que España no le necesita debajo de una mesa, sino de pie encima de ella liderando. Salga de donde está escondido y trabaje por nosotros, cobarde.
No tengo elementos de juicio para opinar sobre la competencia de Rajoy. Así que voy a suponer que es un gobernante competente. Pero tengo un argumento aplastante para afirmar sin error que Mariano Rajoy es un cobarde. En lo más profundo de una crisis que nos puede mandar a todos a hacer puñetas, el Presidente está desaparecido. Por eso, y para que no haya dudas, voy a repetirlo alto y claro: cobarde, flojo, gallina, cagón...
El envalentonado Rajoy previo a las elecciones, que no le dio pelota al Gobierno anterior para ayudar a reconducir la situación; el bravucón Rajoy que aseguraba que cuando él gobernara la prima de riesgo iba a bajar porque los inversores no desconfiaban de España, sino de Zapatero; el fanfarrón Rajoy que criticó hasta la saciedad las reformas que estaban llevando a cabo los socialistas por innecesarias e inadecuadas, según su docta opinión. Este personaje lidera, por decir algo, España. Qué cosa más triste, ¿no?
En los últimos años estuvieron al frente del país tres personajes terroríficos: Aznar, que puso la primera piedra de este desastre creando cinco millones de empleos sustentados sobre una actividad con una base falsa: la construcción... "España va bien", decía con prepotencia; Zapatero, en los mundos de Yupi, creando más actividad falsa y prestaciones sociales que no podíamos pagar, haciendo caso solamente a la lengua bífida de José Blanco, del que la historia dirá lo que realmente fue; y Mariano Rajoy, que como buen estratega, permanece en retaguardia mientras la soldadesca se deja los miembros y la sangre en el campo de batalla.
¿Dónde está el presidente? Salga de una vez del agujero y póngase al frente del país. Anime, pida, apoye, defienda, encabece, grite, aporree, quédese ronco de hablar, pero haga algo, que España no le necesita debajo de una mesa, sino de pie encima de ella liderando. Salga de donde está escondido y trabaje por nosotros, cobarde.
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