06 diciembre, 2012

Oscar Niemeyer

Me había comprometido a no hablar de mi ciudad en el blog. Sólo lo hice una vez para entrar en el debate sobre la industria siderúrgica y el Centro Niemeyer. Sin embargo, hoy estoy obligado a hacerlo. Oscar Niemeyer ha muerto y creo que todos le debemos algo, como todos debemos algo a los grandes hombres. Pero es que, en Asturias, en Avilés, le debemos mucho más.

Avilés es hoy, y ya será siempre, conocida en todo el mundo gracias a este genial arquitecto. Antes, Avilés, a pesar de sus más de mil años de historia, no era nada más que un nombre geográfico ligado a la pesca, a la industria pesada y, sobre todo, a la elevada contaminación ambiental. Ahora no, ahora es un punto de referencia de la cultura a nivel mundial.

El pueblo de Avilés está orgulloso de Oscar Niemeyer y avergonzado de quienes confundieron el espíritu de su obra y de la fundación que lleva su nombre. Avergonzado de quienes intentaron e intentan sacar tajada política de una fundación únicamente orientada y con el objetivo de que la sociedad fuera cada día un poco mejor y más justa a través de la manifestación cultural.

La cultura, como la educación, no tiene signo político. En cuanto alguien partidista mete las manos en cualquiera de ellas destruye su esencia. La cultura no tiene ideología. Wagner y Borges tenían ideas que pueden considerarse ultraderechistas, y el propio Oscar Niemeyer se confesaba comunista. Y todos hicieron grandes aportaciones a las artes, porque la cultura, el arte o la ciencia, cuando son lo que en esencia son, carecen de ideología.

El nombre de Niemeyer y su lugar en el Olimpo de las artes no merece ser manchado por los intereses espurios de un puñado de bárbaros que desconocen completamente el significado del término cultura. Los muy ignorantes no saben que cultura es una idea, una idea que designa la proeza intelectual de un pueblo o civilización. Nada que ver con la política.

Descanse en paz Oscar Niemeyer. Mi agradecimiento personal por su regalo a Avilés... Por cierto, don Oscar. Si me escucha, desconfíe de los homenajes que sin duda le van a caer desde la parte política. Van también a por la tajada partidista.


2 comentarios:

Javier Menéndez Rodríguez dijo...

"...ahora es un punto de referencia de la cultura a nivel mundial...". Amigo mio, lo importante de la cultura no es el continente, es el contenido ... y lo que se dice contenido en el Centro Niemeyer no es que tengamos mucho ... Cultura es NO LIGAR las bondades de una ciudad como Avilés a la presencia de una obra arquitectónica, parece mentira que un avilesino sostenga que la historia de su ciudad comienza con el Centro Niemeyer. Cultura es no dejarnos embargar por ese sentimiento de "paletismo" e inferioridad que nos lleva a creer que la única manera de "salir en el mapa" es que venga un arquitecto de renombre a colocar uno de sus edificios. Sinceramente no se lo que pasará en el futuro, pero de momento, quitando el tirón de los primeros días, el Centro Niemeyer para lo único que ha servido, es para alojar un "gran agujero negro" que no para de consumir euros de los ciudadanos.

Saludos desde Soto del Barco.

Jesús Arribas dijo...

Respeto su comentario, pero, sinceramente pienso que no me ha entendido, o que yo me he explicado mal, que es o más probable.

De cualquier manera, muchas gracias por su participación.