"Si el Congreso no actúa, lo haré yo"... Ojo, políticos...
Dijo Obama a sus conciudadanos hablando de fomento de empleo e impuestos a los más ricos.
Todavía no oí en España nada parecido dicho con esa contundencia. ¿Por qué los mandatarios en España no dicen cosas tan simples y fáciles de entender? ¿Es que el Gobierno o el Presidente no tienen poder para actuar en este sentido? ¿Hace falta pasar por el Congreso para subir de manera inmediata los impuestos a los que más tienen o ganan, o para imponer de nuevo el impuesto sobre el patrimonio?
Uno tiene la impresión de que existe un gran pacto para hablar y hablar, para distraer a la opinión pública, pero sin hacer nada. Un acuerdo secreto para dejar las cosas como están, para mantener favorecidas a las clases sociales más altas en perjuicio de la siempre bien pagadora clase media... La clase baja no importa, es despreciada completamente; con ella se hace caridad, que queda muy bien.
Llamo clase media a la gran masa ciudadanos que paga impuestos. Los dirigentes deben recordar que son muchos y que si algún día reaccionan y, en lugar de ir a las urnas a votar según su corazón político, van a utilizar su poder de desalojo, o sencillamente no van, la pueden liar gorda.
Ojo, políticos... Estamos afilando los colmillos.
Blog de Jesús Arribas. Ciudadano que observa la realidad desde Avilés, una ciudad periférica de tamaño medio en el norte de España. En este momento, en estado de rebeldía personal.
30 octubre, 2011
29 octubre, 2011
Cinco millones de parados
En su mayor parte provienen del desastre generado por sucesivos Gobiernos al no saber regular el sector de la construcción. El resto de la crisis financiera mundial.
De nada sirve ahora preguntarse por qué, el caso es que fue así. Los políticos en aquel momento se dejaron llevar en lugar de actuar. A pesar de saber perfectamente adonde nos conducía su connivencia, no hicieron nada, al contrario, disfrutaron del momento.
España tiene pues tres problemas: un exceso de paro respecto a sus vecinos, una lamentable falta de crédito y la imposibilidad de utilizar la construcción como fuente de reactivación.
Desde el momento en que el gobierno de Zapatero reconoce la crisis propone como única solución el cambio de modelo productivo. Fueron solo palabras. No se si alguien ha visto algo orientado a conseguir este objetivo. Yo al menos no he visto nada.
Insisto e insisto en que necesitamos otro tipo de políticos para salir de este agujero, pero es tanto el poder del sistema de partidos aferrado a una ley electoral absurda que, de no haber una rebelión en los mismos centros de poder que lleve a variar el modelo, estamos condenados a salir de este agujero mucho más tarde que los demás; si es que alguna vez salimos.
En su mayor parte provienen del desastre generado por sucesivos Gobiernos al no saber regular el sector de la construcción. El resto de la crisis financiera mundial.
De nada sirve ahora preguntarse por qué, el caso es que fue así. Los políticos en aquel momento se dejaron llevar en lugar de actuar. A pesar de saber perfectamente adonde nos conducía su connivencia, no hicieron nada, al contrario, disfrutaron del momento.
España tiene pues tres problemas: un exceso de paro respecto a sus vecinos, una lamentable falta de crédito y la imposibilidad de utilizar la construcción como fuente de reactivación.
Desde el momento en que el gobierno de Zapatero reconoce la crisis propone como única solución el cambio de modelo productivo. Fueron solo palabras. No se si alguien ha visto algo orientado a conseguir este objetivo. Yo al menos no he visto nada.
Insisto e insisto en que necesitamos otro tipo de políticos para salir de este agujero, pero es tanto el poder del sistema de partidos aferrado a una ley electoral absurda que, de no haber una rebelión en los mismos centros de poder que lleve a variar el modelo, estamos condenados a salir de este agujero mucho más tarde que los demás; si es que alguna vez salimos.
22 octubre, 2011
De lo moral y lo pornográfico
El que más y el que menos está al tanto de que en algunas cadenas de televisión programan regularmente cine pornográfico. Las imágenes de sexo explícito se consideran una bajeza moral y se estima que hieren la sensibilidad de algunas personas. Además está perfectamente claro que no deben ser vistas por los niños. Por ello su exposición se hace muy tarde, o en la madrugada. Así pues, todos contentos. Hay un equilibrio: el que quiera verlas debe acostarse tarde y el que no quiera no tiene que sufrirlas a horas, digamos, más normales.
Los programas de televisión en los que aparecen personas (personajes) encerrados en una isla o en un chalet, o sin más en un estudio de televisión, en los que los protagonistas exponen explícitamente su amoralidad: se insultan, se desprecian, se amenazan, se pegan, practican sexo, exhiben su incultura, airean su mala educación, la vida de sus hijos (niños) o los cuernos que tienen, o que ponen y además se gritan continuamente hasta quedarse roncos. Estos programas se sitúan en la parrilla a horas de máxima audiencia, a las que también ven la televisión los niños y gente a la que no le gustan.
Los telediarios y los periódicos (de internet no digo nada) exponen al público imágenes cuya moralidad es más que dudosa. Cualquier persona sensible, o cualquier niño, puede ver a cualquier Gadafi tiroteado o a cualquier Sadam ahorcado. No pasa nada. Eso es información, dicen...
Me pregunto quién determina qué es moral y qué no lo es. Me pregunto si realmente merece un premio o una patada en el trasero un fotógrafo que capte esa imagen o un medio que la difunda. De lo que sí estoy seguro es de que, no son en absoluto morales ni edificantes las imágenes, que estos días se difunden, de un Gadafi muerto y ensangrentado. Creo que esta sociedad ya hace años que se convenció de que la muerte es casi el único momento de una persona que no hay que exponer públicamente. Sea quien sea y haya hecho lo que haya hecho.
Lo mismo que se pone freno a lo porno debería limitarse lo amoral y lo inmoral, o al menos debería tenerse más cuidado, so pena de que cualquier día nos veamos obligados a ver la televisión o a leer los periódicos únicamente a horas pornográficas.
¿Es una opción la abstención el 20 N?
Desde que se inició en España el cambio democrático, allá por los años 70 del siglo pasado, no ha habido ninguna variación sustancial en las dos leyes más importantes que sustentan el estado: La Constitución y el Sistema Electoral.
Parece que la carta magna va a ser modificada por una cuestión económica. Hay que marcar límite al gasto y al endeudamiento, o si no, los mercados nos hacen trizas. Para ello se pusieron de acuerdo rápidamente los dos grandes partidos, PSOE y PP. Es increíble, con lo que les cuesta hacerlo para cosas mucho menos complejas. Puede que hiciera falta, pero un cambio en la Constitución requiere un mínimo de debate parlamentario y puede que incluso fuera aconsejable la convocatoria del electorado a un referéndum.
Una actuación de esta naturaleza deja ver la falta de nivel de una clase política que no solamente es incapaz de prever una crisis económica y explicárselo al pueblo sino que, ya inmersos en ella, no tiene la capacidad de anticipar actuaciones de calado para hacerle frente, o correcciones para esquivar los problemas derivados de tal situación.
La pregunta es: ¿Cuál es la causa del nivel tan bajo de nuestros mandatarios? Y la respuesta parece obvia: el sistema electoral en español basado en listas cerradas confeccionadas al capricho de los aparatos de los partidos, selecciona de manera natural un tipo de político sin capacidad de acción. Son los partidos quienes hacen la política y esto, además de lento para las reacciones, es perjudicial a la hora de tomar decisiones impopulares que, aunque necesarias en muchos momentos, siempre generan descontento en el electorado y hacen perder votos en cualquier elección. De este modo siempre se tiende a omitir la verdad si esta puede poner en riesgo la pérdida de cuotas de poder.
Una posibilidad sería dar más participación a los ciudadanos a la hora de elegir a los representantes. No sé si listas abiertas o un sistema más simple, como el británico, basado en la elección directa, pero algo que tenga un efecto sobre la calidad de los políticos. Da lástima muchas veces oír expresarse a algunos de ellos situados en puestos bajos de la lista, pero tan representante como los que van en puestos punteros, y que tampoco se expresan mucho mejor.
La cuestión es, de qué manera el ciudadano puede influir para que se vaya realizando un cambio de este estilo. Y puede que sí, puede que la abstención sea una buena opción. Puede que al darse cuenta de la débil participación electoral, alguien piense que esta sea debida a que el sistema actual no es el más adecuado y los electores están demandando otra cosa. Eso si queda alguien con cierta inteligencia política entre los que salgan elegidos el 20 N.
Qué sepan que mi voto no va a estar dentro de urna alguna y que la razón es que no me gusta el modelo de elección.
08 octubre, 2011
Pobres españoles
Nos acercamos a las elecciones y nadie mueve ficha. El Partido Socialista no sabe que decir porque, ante cualquier propuesta, siempre se va a encontrar con la pregunta de por qué no fue hecho mientras se gobernaba. El Partido Popular, en plena convención en este momento, tampoco dice nada que nos pueda sacar de dudas sobre la cuestión de adónde nos van a llevar, o por qué camino. Solo alguna cortina de humo como la restauración de la cadena perpetua (Trillo) o sobre terrorismo (Aznar) para despistar al electorado y hacerlo pensar en asuntos intrascendentes.
De otro lado, el Gobierno va por libre y toma decisiones realmente trascendentes: pone la base de Rota a disposición de los Estados Unidos para el despliegue de un escudo defensivo antimisiles. Decisión que yo no sé si es buena o mala, pero que me parece demasiado seria como para tomarla sin un debate previo en el parlamento o en cualquier otro foro. Vamos, que nos lo podían haber explicado antes para que por lo menos estuviésemos enterados. Claro que a Zapatero poco le importa, él ya lo deja, y no le preocupa comportarse como un sátrapa del tres al cuarto.
El resto de los partidos con aspiraciones a estar en el parlamento no saben, no contestan. Claro. No tienen ni idea de que decir o de que proponer para intentar liberarnos de este pequeño infierno económico y social en el que estamos, como con ellos no va, pues para qué van a decir. Bueno, esto no es del todo verdad, Izquierda Unida lanza alguna soflama neomarxista y los vascos y catalanes parecido, pero neonacionalista.
En fin... Un erial. Qué le vamos a hacer. Es lo que hay. Ser español siempre fue difícil. Salvo unas pocas excepciones durante la Ilustración, en que se hicieron propuestas que no se quiso que fraguaran, siempre estuvimos sometidos al gobierno de verdaderos gamberros. La única diferencia que tenemos a día de hoy es que los elegimos "libremente". Qué pena.
Nos acercamos a las elecciones y nadie mueve ficha. El Partido Socialista no sabe que decir porque, ante cualquier propuesta, siempre se va a encontrar con la pregunta de por qué no fue hecho mientras se gobernaba. El Partido Popular, en plena convención en este momento, tampoco dice nada que nos pueda sacar de dudas sobre la cuestión de adónde nos van a llevar, o por qué camino. Solo alguna cortina de humo como la restauración de la cadena perpetua (Trillo) o sobre terrorismo (Aznar) para despistar al electorado y hacerlo pensar en asuntos intrascendentes.
De otro lado, el Gobierno va por libre y toma decisiones realmente trascendentes: pone la base de Rota a disposición de los Estados Unidos para el despliegue de un escudo defensivo antimisiles. Decisión que yo no sé si es buena o mala, pero que me parece demasiado seria como para tomarla sin un debate previo en el parlamento o en cualquier otro foro. Vamos, que nos lo podían haber explicado antes para que por lo menos estuviésemos enterados. Claro que a Zapatero poco le importa, él ya lo deja, y no le preocupa comportarse como un sátrapa del tres al cuarto.
El resto de los partidos con aspiraciones a estar en el parlamento no saben, no contestan. Claro. No tienen ni idea de que decir o de que proponer para intentar liberarnos de este pequeño infierno económico y social en el que estamos, como con ellos no va, pues para qué van a decir. Bueno, esto no es del todo verdad, Izquierda Unida lanza alguna soflama neomarxista y los vascos y catalanes parecido, pero neonacionalista.
En fin... Un erial. Qué le vamos a hacer. Es lo que hay. Ser español siempre fue difícil. Salvo unas pocas excepciones durante la Ilustración, en que se hicieron propuestas que no se quiso que fraguaran, siempre estuvimos sometidos al gobierno de verdaderos gamberros. La única diferencia que tenemos a día de hoy es que los elegimos "libremente". Qué pena.
05 octubre, 2011
Una cuestión moral y de respeto
Cuando en una sociedad una parte de sus integrantes está en dificultades por falta de actividad, justo es que el resto les ayude a sostenerse durante un tiempo para que puedan buscar otra ocupación. Este principio básico está en nuestras leyes y, de momento, es inquebrantable.
Sin embargo, no es el principio de protección social el único a tener en cuenta en momentos de dificultades económicas. Cuando las cosas se ponen feas es cuando más hay que cuidar los principios morales. Por esto, una corporación, pública o privada, no debe hacer ostentación de gasto, sino que debe restringirlo siempre que sea posible.
Cuando las autoridades monetarias y políticas piden moderación salarial, productividad y austeridad, no puede permitirse que altos directivos vinculados a entidades financieras sean premiados con bonus millonarios, aún cuando su gestión fue mala. Y muchísimo menos cuando de ello se derivó la intervención del Estado para sanear las cuentas de esta o aquella entidad con dinero sacado directamente del bolsillo del conjunto de los contribuyentes, empresarios y trabajadores.
Todos los contratos existentes en este sentido deberían ser legalmente declarados nulos: no se sostiene el pago de incentivos por una mala gestión y muchísimo menos que esos incentivos sean pagados al final por los ciudadanos con sus impuestos. Es sencillamente una inmoralidad y además, para el conjunto de desempleados, que tienen que resistir con un subsidio, es una falta de respeto y un insulto de orden mayor.
A nadie debe extrañar que al hilo de una noticia de este tipo en la prensa se produzcan altercados o agresiones a personas o entidades relacionadas con estos fenómenos tan grotescos. Y no seré yo quien los condene.
Si se nos explican las cosas con objetividad la mayor parte de los ciudadanos somos capaces de entenderlas y, en una situación como la actual, estaríamos dispuestos a realizar sacrificios económicos (más impuestos) y en prestaciones: sanidad, educación,…
02 octubre, 2011
Por qué ahora y no antes
Ahora que se masca el ambiente electoral, ahora que el dinero escasea, ahora que se juega el reparto de poder todos hacen propuestas y promesas:
Aumentar impuestos a las grandes fortunas... ¿Por qué ahora y no antes?
Esfuerzos para disminuir la tasa de paro... ¿Es que antes no lo había?
Cuidados intensivos para los autónomos... ¿Por qué ahora y no antes?
Tasas a las transacciones financieras... ¿Es que no se habían dado cuenta los estados por dónde andaba la pasta?
Cuando se oye tal cantidad de simplezas uno piensa que quienes ocupan el poder y los que lo pretenden tienen el convencimiento de que los ciudadanos somos imbéciles. Lo que nos gustaría oír son ideas, soluciones, planes... NO OCURRENCIAS para ganar el voto fácil.
Ya ha llegado el momento de que se exija cierta competencia para ejercer la gestión de la sociedad.
Por lo que a mi respecta, y creo que a muchos más, con lo que oigo, el 20 N no me va a mover de mi casa nadie. Yo no quiero ser corresponsable de la situación social que pueda llegar a producirse...
A no ser que empecemos a hablar de cosas serias y a analizar los problemas con rigor.
Ahora que se masca el ambiente electoral, ahora que el dinero escasea, ahora que se juega el reparto de poder todos hacen propuestas y promesas:
Aumentar impuestos a las grandes fortunas... ¿Por qué ahora y no antes?
Esfuerzos para disminuir la tasa de paro... ¿Es que antes no lo había?
Cuidados intensivos para los autónomos... ¿Por qué ahora y no antes?
Tasas a las transacciones financieras... ¿Es que no se habían dado cuenta los estados por dónde andaba la pasta?
Cuando se oye tal cantidad de simplezas uno piensa que quienes ocupan el poder y los que lo pretenden tienen el convencimiento de que los ciudadanos somos imbéciles. Lo que nos gustaría oír son ideas, soluciones, planes... NO OCURRENCIAS para ganar el voto fácil.
Ya ha llegado el momento de que se exija cierta competencia para ejercer la gestión de la sociedad.
Por lo que a mi respecta, y creo que a muchos más, con lo que oigo, el 20 N no me va a mover de mi casa nadie. Yo no quiero ser corresponsable de la situación social que pueda llegar a producirse...
A no ser que empecemos a hablar de cosas serias y a analizar los problemas con rigor.
28 septiembre, 2011
Los líderes sosegados
Empieza la cuenta atrás para que Zapatero deje
la presidencia y se la ceda, casi con toda seguridad, a Rajoy.
Zapatero llegó a la Moncloa en marzo de 2004
tras unos comicios marcados por el atentado islamista del 11 M y por el intento
desesperado por parte del PP de desviar el punto de mira del electorado hacia
una hipotética autoría de ETA. El miedo se apoderó del PP que veía como se le
podían ir de las manos las elecciones si la ciudadanía ataba cabos y enlazaba
la participación de España en la guerra de Irak con el ataque.
Cuando Aznar decide entrar en la terna de
países que van a la guerra intenta dar un golpe de efecto con el mensaje
subliminal a su pueblo de que nuestro país va con los grandes del mundo. Su
egolatría le hace tomar decisiones que nos meten donde no nos corresponde ni
por capacidad militar ni por potencia económica. No meditó las consecuencias de
tal decisión para el país. Solo quería el golpe de efecto que garantizara la perpetuación
en el poder de sus políticas, de su partido. Lo primero el poder, las
consecuencias poco importaban.
Cuando las bombas llenan de terror la
madrugada de Madrid y suena el teléfono del Presidente, seguramente se sintió
mal; aquello no estaba en el guión. Entonces tomo la decisión de urdir una
mentira para no perder las elecciones, y de nuevo le faltó sosiego en la toma
de decisiones. Creo que Aznar no pensó en que decir la verdad probablemente le
habría dado más frutos electorales. Muchos ciudadanos tenemos claro que sea
quien sea nuestro presidente, en ningún caso toleramos un ataque a nuestro país.
Tal vez con una verdad bien contada el Gobierno podría aparecer como víctima. Y
eso en España da muchos votos: Ruiz Mateos, el Lute, El Dioni, etc…
Cuando Zapatero accede a la presidencia, toma
la decisión de retirar las tropas. Nuevamente un presidente no medita con
sosiego. Da un golpe de efecto y pone a la sociedad de su parte, pero deja a
España llena de descrédito internacional: Un estado debe cumplir sus
compromisos. Podía haberlo hecho después, con más calma, sobre todo habida
cuenta de nuestro papel completamente de comparsa en el tinglado.
Después, en 2007, se inventa el cheque bebé.
Otro golpe de efecto con el único objetivo de obtener mayor popularidad. Pero a Solves no le gustó.
El ministro de Economía no era amigo de fuegos de artificio pues, como buen
profesional, ya estaba viendo venir la doble crisis a España: la financiera
internacional y la de la construcción autóctona.
En la campaña electoral de 2008 hace lo mismo
que Aznar: se inventa una gran mentira negando que una crisis estaba en ciernes
y que España pudiera verse afectada. Además intenta comprar, y compra, votos a
400 € (qué vergüenza). El papelón de Solves con los Gráficos trucados ganando a
Pizarro (futurible del PP) por KO fue mayúsculo. Zapatero gana las elecciones
pero poco después Solves se va a su casa. No puede con la vergüenza.
Me pregunto lo mismo que al principio. ¿Qué
hubiera pasado si Zapatero dice la verdad sobre la crisis? ¿Hubiera perdido las
elecciones o nos hubiéramos puesto todos a su lado para superarla? Nunca lo
sabremos. En España nos faltan líderes sosegados que mediten sus decisiones en
función de las consecuencias que puedan traer para los españoles en lugar de
para ellos mismos.
Estoy convencido que sin las mentiras de Aznar
primero y de Zapatero después nuestra situación económica y social sería muy
diferente. De todos modos una pregunta resuena en mi interior. ¿Será Rajoy un líder
sosegado o se inventará algo truculento, lo mismo que los otros, para al final
conseguir nada?
25 septiembre, 2011
Qué salgan los líderes
Qué el problema económico general que hay en Europa y USA va a hacernos sudar tinta a todos es un hecho incontrovertible. Como también lo es el que nada se está haciendo para recomponer la situación.
Uno, desde su ignorancia, pero no estupidez, percibe que los responsables políticos y económicos bla, bla, bla, pero nada más. Acciones concretas, leyes nuevas y claras que marquen las reglas del juego, decisiones objetivas... Nada, solo bla, bla, bla. ¿Se hizo algo real en Grecia, o en Italia, Portugal o España que no fuera decir "vamos a hacer..."?
Mientras tanto los malditos mercados, que tienen nombres y apellidos, se ponen las botas comprando deuda a precios de usura porque saben que entre todas las hormiguitas vamos a trabajar más y a pagar más impuestos para devolverles lo que nos prestaron. Y nadie hace nada. ¿Donde están los líderes?
¿Habrían consentido esto Roosevelt, Churchill, De Gaulle o Kennedy? Con toda seguridad no. Estos tenían claro que la política tenía que ser de una manera concreta y que en ningún caso se debía hacer para satisfacer a mercado alguno.
¿Hay alguien ahí, alguien que no esté comprado por el poder económico, alguien que enderece esto?
No, claro que no... Pobre Occidente. Tanto trabajar desde la última gran guerra para que unos cuantos imbéciles nos lo estropearan todo. Y todavía sentimos emoción al ir a las urnas... Seremos gilipollas.
Qué el problema económico general que hay en Europa y USA va a hacernos sudar tinta a todos es un hecho incontrovertible. Como también lo es el que nada se está haciendo para recomponer la situación.
Uno, desde su ignorancia, pero no estupidez, percibe que los responsables políticos y económicos bla, bla, bla, pero nada más. Acciones concretas, leyes nuevas y claras que marquen las reglas del juego, decisiones objetivas... Nada, solo bla, bla, bla. ¿Se hizo algo real en Grecia, o en Italia, Portugal o España que no fuera decir "vamos a hacer..."?
Mientras tanto los malditos mercados, que tienen nombres y apellidos, se ponen las botas comprando deuda a precios de usura porque saben que entre todas las hormiguitas vamos a trabajar más y a pagar más impuestos para devolverles lo que nos prestaron. Y nadie hace nada. ¿Donde están los líderes?
¿Habrían consentido esto Roosevelt, Churchill, De Gaulle o Kennedy? Con toda seguridad no. Estos tenían claro que la política tenía que ser de una manera concreta y que en ningún caso se debía hacer para satisfacer a mercado alguno.
¿Hay alguien ahí, alguien que no esté comprado por el poder económico, alguien que enderece esto?
No, claro que no... Pobre Occidente. Tanto trabajar desde la última gran guerra para que unos cuantos imbéciles nos lo estropearan todo. Y todavía sentimos emoción al ir a las urnas... Seremos gilipollas.
18 septiembre, 2011
Salarios de directivos
Es todas las empresas los directivos ganan
mucho más que el resto del personal. Además, suelen tener una parte de su salario ligada a la
consecución de determinados objetivos. Es un sistema lógico y justo. La alta
dirección toma decisiones estratégicas que pueden hacer ganar, o perder, mucho
dinero a las empresas que gestionan y de algún modo tienen que ser
recompensados los éxitos. Los fracasos suelen terminar con el responsable de la
decisión en la calle.
Estos últimos años los altos ejecutivos de las
grandes empresas lo tuvieron realmente fácil, especialmente los de bancos,
constructoras y telecomunicaciones: el mercado demandaba crédito, viviendas y
chismes para comunicarse. Así que quienes tuvieron la suerte de estar en los
comités de dirección de estas empresas les cayó el maná por la cara. Pero el
juego es así, a esta gente se le mide por los resultados de las empresas, no
por lo que ellos hagan o dejen de hacer.
Pero claro, también es normal que cuando las
cosas no van bien por causas del mercado o de la situación económica, los bonus
de estos señores se vean inmediatamente reducidos o eliminados. Los directivos
tienen que estar, y normalmente están, a las duras y a las maduras.
Cuando el entorno socioeconómico es
desfavorable y hay en la calle millones de parados, las empresas deben tener
cuidado y frenar los premios a los altos mandos, o al menos no airearlos de la
manera que lo hacen, porque ello puede resultar moralmente reprobable.
Pero lo que nadie puede entender es que una
empresa en pérdidas anuncie el pago de bonus millonarios, sencillamente porque
el premiar una mala gestión es contra natura. Lo que tendrían que hacer es
probablemente despedir a la alta dirección, o al menos bloquear el cobro de
sobresueldos.
No es de extrañar pues, que la gente se ponga
como una moto cuando oye que los de Cajamadrid no sé qué, o los de Telefónica
no sé cuántos, además a la vez que dicen que, como van a tener problemas, van a
tener que mandar al paro a miles de personas.
La sensación que se mastica es
que estos tipos están, o se sienten,
por encima de los demás y lo que pueda ocurrir al resto de los mortales
no va con ellos. Las grandes corporaciones deberían tener un código ético acorde con lo que la Sociedad espera de ellas. De no ser así, deberían desterrar la soberbia de su comportamiento público.
12 septiembre, 2011
Educación, productividad y gasto
No conozco en absoluto los intríngulis de las
escuelas ni de los colegios públicos, pero estoy seguro de que muchas de las
necesidades adicionales que puedan aparecer en un centro, y digo muchas, no
todas, pueden ser cubiertas por el personal adscrito al mismo con un poco más
de dedicación o con alguna hora más de trabajo. Claro que aquí tropezamos con el
empecinamiento sindical, que no quiere ni oír hablar de la supresión de
contratos de interinidad o de que la bolsa de trabajo del profesorado no se
mueva como ellos esperen.
Tampoco conozco la gestión de los centros de
enseñanza privados, pero estoy seguro de que las eventuales necesidades que
puedan surgir en ellos, o bien están programadas y la organización las absorbe,
o bien cuando aparecen son tratadas de forma menos ligera.
Los políticos dicen que no se puede tocar el
gasto en educación. Claro que hacen electoralismo, que para eso están, en lugar
de para dar solución a los problemas, y las elecciones están cerca. Así que, de
recortes nada. De hacer algo, que lo haga el Gobierno Zapatero, que aunque le
caigan unos cuantos palos más no pasa nada y el curso empieza antes de la fecha
de las elecciones.
A mí me gustaría que alguien cogiera el
problema con seriedad y dijera que lo que no se puede tocar es la calidad en la
educación o las prestaciones del sistema educativo. Pero que no se toque esto
no quiere decir que no se pueda gastar menos para conseguirlo. Y si ese gasto
obliga a reducir las contrataciones de interinos y los que tienen plaza tienen
que dar mayor productividad, pues sea, que a ningún empresario se le puede
obligar a contratar a más personal del que realmente necesita, y el Estado
tiene que comportarse como un empresario, y con más razón en estos momentos económicamente delicados.
Los sindicatos mejor harían en aportar
soluciones a los problemas en lugar de poner palos en las ruedas. La educación
debe ser tratada con exquisitez, pero todo sistema admite una vuelta de tuerca
cuando las cosas no van muy bien.
28 agosto, 2011
Reforma constitucional
Parece que el buen sentido ha entrado en la cabeza de quienes nos gobiernan y de quienes aspiran a hacerlo. Entre ambos han llegado a la conclusión de que en España hay que limitar el gasto del estado por ley; y esa ley que obligue tiene que ser la ley de leyes: La Constitución. Esta es la única manera de que tanto la administración central como las autonómicas cumplan con el criterio.
Con una norma así nadie se puede llamar a engaño. Las cosas estarán claras: no se podrá sobrepasar un límite en el déficit. Cosa que parece tonta, pues a nadie con un poco de sentido común se le ocurre gastar más de lo que ingresa, o si lo hace, nunca debe gastar más de lo que puede pagar mediante créditos. Los problemas empiezan cuando hay que recurrir a la financiación ajena para pagar esos créditos.
Lo que no puedo entender es por qué esto no se hizo antes; o es que nadie se había dado cuenta de la querencia de los gobernantes a gastar más dinero del debido, eso sí, con el noble objetivo de conseguir más votos para las siguientes elecciones, sin importarles demasiado aquello del déficit, cosa de contables únicamente, piensan.
Algo tuvo que pasar en agosto para que Zapatero y Rajoy se pusieran de acuerdo tan rápido. Las cosas debieron estar muy muy delicadas para que una decisión de esta calado se tomase tan rápido. "Dios mío", se habrán dicho, "nos estamos cargando el País... Tenemos que hacer algo".
Bueno pues a ver que pasa. A ver si todavía hay tiempo para que esto no se desmorone como un castillo de naipes. Confiemos en que sí y en que este periodo de sufrimiento sirva para centrar la cabeza de tanto incompetente metido a político. A ver si, puestos a ello también cambiamos la ley electoral para que al ciudadano no le cuelen en las listas a ineptos, alelados y necios... Pero esto me temo que no va a suceder, al menos de esta.
Parece que el buen sentido ha entrado en la cabeza de quienes nos gobiernan y de quienes aspiran a hacerlo. Entre ambos han llegado a la conclusión de que en España hay que limitar el gasto del estado por ley; y esa ley que obligue tiene que ser la ley de leyes: La Constitución. Esta es la única manera de que tanto la administración central como las autonómicas cumplan con el criterio.
Con una norma así nadie se puede llamar a engaño. Las cosas estarán claras: no se podrá sobrepasar un límite en el déficit. Cosa que parece tonta, pues a nadie con un poco de sentido común se le ocurre gastar más de lo que ingresa, o si lo hace, nunca debe gastar más de lo que puede pagar mediante créditos. Los problemas empiezan cuando hay que recurrir a la financiación ajena para pagar esos créditos.
Lo que no puedo entender es por qué esto no se hizo antes; o es que nadie se había dado cuenta de la querencia de los gobernantes a gastar más dinero del debido, eso sí, con el noble objetivo de conseguir más votos para las siguientes elecciones, sin importarles demasiado aquello del déficit, cosa de contables únicamente, piensan.
Algo tuvo que pasar en agosto para que Zapatero y Rajoy se pusieran de acuerdo tan rápido. Las cosas debieron estar muy muy delicadas para que una decisión de esta calado se tomase tan rápido. "Dios mío", se habrán dicho, "nos estamos cargando el País... Tenemos que hacer algo".
Bueno pues a ver que pasa. A ver si todavía hay tiempo para que esto no se desmorone como un castillo de naipes. Confiemos en que sí y en que este periodo de sufrimiento sirva para centrar la cabeza de tanto incompetente metido a político. A ver si, puestos a ello también cambiamos la ley electoral para que al ciudadano no le cuelen en las listas a ineptos, alelados y necios... Pero esto me temo que no va a suceder, al menos de esta.
15 agosto, 2011
Las comunidades deben 50.000 millones
¡Qué salvajada! Cómo es posible que una situación de cuentas semejante no haya hecho saltar todas las alarmas autonómicas y estatales. Porque lo que se debe se va viendo: en un estado como el nuestro las cuentas tienen que estar bien cuadradas. Cómo y por qué se llegó a esto. ¿Por qué no se hizo nada?
Solo encuentro una respuesta: estamos gobernados por imbéciles. Lamento ser tan contundente pero es que solo a una cuadrilla de imbéciles se les puede pasar durante años por alto que los ingresos son menores que los gastos, y si no se les pasó, más imbéciles todavía, porque el que sabe que algo como esto está pasando y no hace nada para corregirlo está adoptando la estrategia del avestruz: meter la cabeza en la tierra para no ver. Por lo tanto imbéciles hasta la saciedad.
España siempre tuvo en política el serio problema de los políticos. Ellos nos metieron en todos los líos en los últimos 150 años, el último una guerra civil. Tienen todos el grave defecto de creer que su verdad es la única y que el adversario debe ser severamente criticado y despreciado por el mero hecho de serlo, aunque tenga razón.
El problema es que creo que esta dolencia cultural es de toda la sociedad. Aquí le pones a uno un traje de luces y cree que es Manolete, le das una gorra de plato y manda firmes a todo el mundo y le das un cargo político y ya ni te digo.
No me lo puedo creer... Pobre España. Adónde nos van a llevar esta panda de golfos inmaduros. Qué va a hacer el pueblo. ¿Merece la pena siquiera levantarse de la cama para votar? Qué pena.
¡Qué salvajada! Cómo es posible que una situación de cuentas semejante no haya hecho saltar todas las alarmas autonómicas y estatales. Porque lo que se debe se va viendo: en un estado como el nuestro las cuentas tienen que estar bien cuadradas. Cómo y por qué se llegó a esto. ¿Por qué no se hizo nada?
Solo encuentro una respuesta: estamos gobernados por imbéciles. Lamento ser tan contundente pero es que solo a una cuadrilla de imbéciles se les puede pasar durante años por alto que los ingresos son menores que los gastos, y si no se les pasó, más imbéciles todavía, porque el que sabe que algo como esto está pasando y no hace nada para corregirlo está adoptando la estrategia del avestruz: meter la cabeza en la tierra para no ver. Por lo tanto imbéciles hasta la saciedad.
España siempre tuvo en política el serio problema de los políticos. Ellos nos metieron en todos los líos en los últimos 150 años, el último una guerra civil. Tienen todos el grave defecto de creer que su verdad es la única y que el adversario debe ser severamente criticado y despreciado por el mero hecho de serlo, aunque tenga razón.
El problema es que creo que esta dolencia cultural es de toda la sociedad. Aquí le pones a uno un traje de luces y cree que es Manolete, le das una gorra de plato y manda firmes a todo el mundo y le das un cargo político y ya ni te digo.
No me lo puedo creer... Pobre España. Adónde nos van a llevar esta panda de golfos inmaduros. Qué va a hacer el pueblo. ¿Merece la pena siquiera levantarse de la cama para votar? Qué pena.
07 agosto, 2011
Nada cambia si no se hace algo
Ya llevamos unos cuantos años es crisis económica y no parece que las cosas vayan a mejorar. La política está en manos del poder económico. Los estados legislan a conveniencia de este y los políticos, muchos sin saberlo, sirven a sus intereses.
Todo lo que se ha hecho es nada. En Europa, con el Euro desmoronándose, se anuncian medidas que nunca llegan y que, claro está, no sirven para tranquilizar a unos mercados que están más que tranquilos... Están encantados porque van a obtener más intereses del dinero que prestan a los estados.
Esta demanda de interés se ceba en las economías menos fuertes (España e Italia) pero Alemania y Francia no están libres. Al final tendrán que poner el dinero, o el Euro desaparecerá.
España siguió las instrucciones de Europa: austeridad, contención del gasto y reforma laboral. Las dos primeras medidas se llevaron a cabo porque no había más remedio: no hay dinero en caja, sin embargo la reforma laboral, la única parte que estaba realmente en manos de los gobernantes, en realidad no se hizo. Eso sí, los sindicatos (responsables, como siempre) convocaron una huelga general que nadie entendió. Y estamos en la misma crisis que estábamos. ¿Tan difícil es hacer una norma de contratación clara y sencilla con un único tipo de contrato y una indemnización por despido que satisfaga a todas las partes? Eso si haría reaccionar en positivo a los mercados.
En resumen. Europa siempre dice que va a hacer, pero nunca hace. Europa soluciona los problemas convocando reuniones de las que sale casi siempre el compromiso firme de volver a reunirse. Y claro esto no vale. Por ejemplo, Grecia necesita otro rescate y dicen que va a haberlo, pero todavía nadie lo ha visto. Claro, los mercados siguen nerviosos.
En USA las cosas no van tampoco bien. El pobre Obama se da cuenta de que hace falta dinero o el país se bloquea. Y, claro, como el dinero lo tienen los ricos, que por otra parte forman parte de lo que se llaman "mercados", pues intenta mediante leyes hacerles pagar más impuestos. Pobre iluso, ni cuenta se da que los legisladores, y hasta él mismo, trabajan para ellos. Si no que eche un vistazo a ver quién pagó las facturas de su campaña electoral. De todos modos es de agradecer a Obama el intento valiente de hacer valer el poder de la política. Al menos alguien lo intentó.
La solución a esta crisis la tiene Europa. Solo hace falta que completemos el círculo y de una Unión monetaria pasemos a una Unión económica con una política común. Pero para eso hay que cambiar la mentalidad y mirarse menos al ombligo en Berlín, Paris, Roma o Madrid. Europa tiene un sistema basado en el trabajo para conseguir el bienestar. ¿Por qué no una norma laboral única en la que se marque claramente cómo se contrata y cómo se despide? Poner a funcionar la alta política es lo que hace falta.
Si se hacen cosas como esta la crisis se alejará. Estoy seguro, y eso que no tengo ni idea de economía. Porque a veces las cosas hay que hacerlas sin complicarse mucho. Tan solo aplicando el sentido común, que no es poco.
31 julio, 2011
Elecciones en Noviembre
El 20 N tendremos elecciones. Estupendo. Vamos a cambiar de cara al frente del país. La cuestión es si el cambio va a ir más allá de los simples rasgos faciales. Y, lamentablemente, me temo que no.
Debemos estar atentos a los mensajes de los candidatos; de los que tienen posibilidades y de los que no las tienen. A ver cual de los 2R nos manda algún mensaje realmente innovador, fuera de los ya consabidos de reducir paro, déficit o gasto, y pasa hablarnos a aumentar productividad o participación ciudadana.
La crisis actual en el mundo fue creada por un sistema económico churrigueresco lleno de compraventas etéreas de opciones de opciones sobre opciones. Pero en España esto se multiplicó por no haber tenido el valor de parar la especulación inmobiliaria que llevó a basar el crecimiento económico en la actividad de la construcción. Así, el resto del mundo saldrá a flote en un par de años, aunque nunca va a ser igual que antes de la crisis, pero a España le va a costar unos cuantos años más.
Tanto el PSOE como el PP sabían perfectamente adónde nos iba a llevar la política de crecimiento irreal que se estaba siguiendo, y ambos son culpables de lo que hoy tenemos. Por eso me pregunto si serán capaces de explicarlo con claridad y decir al electorado algo tan simple como que lo hicieron mal y que las cosas van a cambiar.
Pero sólo me lo pregunto de manera retórica, porque conozco la respuesta: No, nos van a seguir engañando y haciendo ir a las urnas como ovejas. Y no tendremos el valor de hacer un voto alternativo a cualquier otra opción que no sea la 2R.
El 20 N tendremos elecciones. Estupendo. Vamos a cambiar de cara al frente del país. La cuestión es si el cambio va a ir más allá de los simples rasgos faciales. Y, lamentablemente, me temo que no.
Debemos estar atentos a los mensajes de los candidatos; de los que tienen posibilidades y de los que no las tienen. A ver cual de los 2R nos manda algún mensaje realmente innovador, fuera de los ya consabidos de reducir paro, déficit o gasto, y pasa hablarnos a aumentar productividad o participación ciudadana.
La crisis actual en el mundo fue creada por un sistema económico churrigueresco lleno de compraventas etéreas de opciones de opciones sobre opciones. Pero en España esto se multiplicó por no haber tenido el valor de parar la especulación inmobiliaria que llevó a basar el crecimiento económico en la actividad de la construcción. Así, el resto del mundo saldrá a flote en un par de años, aunque nunca va a ser igual que antes de la crisis, pero a España le va a costar unos cuantos años más.
Tanto el PSOE como el PP sabían perfectamente adónde nos iba a llevar la política de crecimiento irreal que se estaba siguiendo, y ambos son culpables de lo que hoy tenemos. Por eso me pregunto si serán capaces de explicarlo con claridad y decir al electorado algo tan simple como que lo hicieron mal y que las cosas van a cambiar.
Pero sólo me lo pregunto de manera retórica, porque conozco la respuesta: No, nos van a seguir engañando y haciendo ir a las urnas como ovejas. Y no tendremos el valor de hacer un voto alternativo a cualquier otra opción que no sea la 2R.
24 julio, 2011
Matanza en Noruega
Los hechos ocurridos en la isla noruega de Ultoya hacen pensar que en la sociedad occidental está ocurriendo algo incontrolable y, como puede apreciarse, tremendamente peligroso.
Que lo ocurrido no haya sido obra de un grupo terrorista desactiva los medios de vigilancia, calibrados para detectar movimientos organizados. Un grupo organizado deja pistas y los equipos policiales están especializados en detectarlas. Pero, ¿cómo se detecta que un tipo se está preparando para entrar, por ejemplo, en una discoteca con un arma y empezar a cargarse a gente? Es completamente imposible.
La sociedad está indefensa ante este tipo de ataques. Cualquiera tiene el derecho a acceder al permiso de armas, aunque sean para caza (matan igual) y la solución no es impedirlo. También casi cualquiera puede adquirir los conocimientos básicos de química para convertir abono nitrogenado en material explosivo, y los abonos se venden en cualquier sitio.
De acuerdo que hacerse con varias toneladas de abono para fabricar una bomba es más difícil, pero, es evidente que puede hacerse. También de acuerdo en que adquirir armas automáticas no es sencillo, pero también pueden conseguirse. Alguien lo hizo y acabó con casi 100 personas. El problema no está ahí, sino en el hecho de empiece a haber cada día un mayor número de individuos dispuestos a cargarse a unos cuantos congéneres por quién sabe qué ideales estúpidos. Poco importa que sean 100 ó 5 los muertos. Lo que importa es la predisposición de las personas a realizar actos de este tipo y lo fácil que puede resultar.
Cuando pasan este tipo de cosas en sociedades avanzadas nos echamos las manos a la cabeza. Cómo puede ser qué en Noruega, ... con lo bien que viven, nos decimos. Entonces comenzamos a divagar que si neonazis, que si fundamentalistas cristianos que si yo qué sé que cosas, olvidándonos de que los nazis, los ultracristianos y todas estas gaitas son grupos organizados y, por lo tanto controlables.
Yo creo que la respuesta es bastante evidente. La ausencia de educación en valores sociales y cívicos y el incremento de población solitaria elevan el nivel de riesgo. Por otra parte, los movimientos de corte nacionalista (y en España tenemos algo de eso) predican las esencias de una minoría (élite) y siempre terminan por ser xenófobos, especialmente cuando los extranjeros dejan de ser útiles. En este caldo de cultivo el sentimiento de raza, de odio al forastero o la invocación a un dios verdadero toman cuerpo rápidamente.
En Europa hay áreas menos avanzadas que Escandinavia, pero, de no hacer algo, es solo una cuestión de tiempo que el fenómeno vaya extendiéndose hacia el sur. Tiempo al tiempo.
Mientras tanto nuestros cerebros en política educativa están preocupados de si hay que enseñar la geografía autonómica o si los maestros tienen que explicarse en gallego, catalán o vasco. Aquí tienen un reto: cómo hacer que el sistema genere individuos normales y no inadaptados.
Los hechos ocurridos en la isla noruega de Ultoya hacen pensar que en la sociedad occidental está ocurriendo algo incontrolable y, como puede apreciarse, tremendamente peligroso.
Que lo ocurrido no haya sido obra de un grupo terrorista desactiva los medios de vigilancia, calibrados para detectar movimientos organizados. Un grupo organizado deja pistas y los equipos policiales están especializados en detectarlas. Pero, ¿cómo se detecta que un tipo se está preparando para entrar, por ejemplo, en una discoteca con un arma y empezar a cargarse a gente? Es completamente imposible.
La sociedad está indefensa ante este tipo de ataques. Cualquiera tiene el derecho a acceder al permiso de armas, aunque sean para caza (matan igual) y la solución no es impedirlo. También casi cualquiera puede adquirir los conocimientos básicos de química para convertir abono nitrogenado en material explosivo, y los abonos se venden en cualquier sitio.
De acuerdo que hacerse con varias toneladas de abono para fabricar una bomba es más difícil, pero, es evidente que puede hacerse. También de acuerdo en que adquirir armas automáticas no es sencillo, pero también pueden conseguirse. Alguien lo hizo y acabó con casi 100 personas. El problema no está ahí, sino en el hecho de empiece a haber cada día un mayor número de individuos dispuestos a cargarse a unos cuantos congéneres por quién sabe qué ideales estúpidos. Poco importa que sean 100 ó 5 los muertos. Lo que importa es la predisposición de las personas a realizar actos de este tipo y lo fácil que puede resultar.
Cuando pasan este tipo de cosas en sociedades avanzadas nos echamos las manos a la cabeza. Cómo puede ser qué en Noruega, ... con lo bien que viven, nos decimos. Entonces comenzamos a divagar que si neonazis, que si fundamentalistas cristianos que si yo qué sé que cosas, olvidándonos de que los nazis, los ultracristianos y todas estas gaitas son grupos organizados y, por lo tanto controlables.
Yo creo que la respuesta es bastante evidente. La ausencia de educación en valores sociales y cívicos y el incremento de población solitaria elevan el nivel de riesgo. Por otra parte, los movimientos de corte nacionalista (y en España tenemos algo de eso) predican las esencias de una minoría (élite) y siempre terminan por ser xenófobos, especialmente cuando los extranjeros dejan de ser útiles. En este caldo de cultivo el sentimiento de raza, de odio al forastero o la invocación a un dios verdadero toman cuerpo rápidamente.
En Europa hay áreas menos avanzadas que Escandinavia, pero, de no hacer algo, es solo una cuestión de tiempo que el fenómeno vaya extendiéndose hacia el sur. Tiempo al tiempo.
Mientras tanto nuestros cerebros en política educativa están preocupados de si hay que enseñar la geografía autonómica o si los maestros tienen que explicarse en gallego, catalán o vasco. Aquí tienen un reto: cómo hacer que el sistema genere individuos normales y no inadaptados.
19 junio, 2011
Pactos necesarios
No hace falta ser muy listo para darse cuenta de que lo que están pidiendo quienes tienen el dinero para prestar es un ambiente de garantía de devolución del préstamo.
Grecia es incapaz de salir del agujero en el que está metida y no le queda otra que convencer a los inversores de que va a ser capaz de llevar a cabo los ajustes y los sacrificios necesarios. Está claro que la deuda acabarán pagándola los griegos de su bolsillo: tal vez varias generaciones de griegos. En Grecia, desde ya, es imprescindible dejar de vivir por encima de las posibilidades reales del país.
La única manera de convencer a los inversores de que se está dispuesto a afrontar los planes de acción es formar un gobierno de concentración nacional que sea capaz de garantizar la unidad frente a los problemas que vendrán. La población va a llamar a los políticos de todo menos guapos y posiblemente se llegue al borde de una revolución social. Habrá disturbios serios causados por una población enfadada por haber sido engañada y que ve desmoronarse un periodo de buena vida y el advenimiento de otro bastante más duro.
Me pregunto si países como España, Italia, Portugal o Irlanda no deberían dar ya este paso para evitar males mayores.
En España en concreto esto solucionaría dos problemas a la vez: la desconfianza de los mercados y la desconfianza de los propios españoles, que viven convencidos de que hay dos bandos irreconciliables, cuando empiecen a notar que el trabajo en equipo da sus frutos.
Si yo fuera Rajoy, o Zapatero, o si ellos amaran de verdad a esta nación como yo la amo, ya estaría montada la estrategia y los emisarios iniciando los contactos.
23 mayo, 2011
Cambia todo pero no cambia nada
Las urnas ponen a cada uno en su sitio. Esta vez le toca a la margen derecha, como la vez anterior le tocó a la izquierda, llevar el timón.
Si Zapatero es inteligente, que se le supone, convocará elecciones generales en seguida. El Partido Socialista sabe que las perderá por amplio margen, incluso puede que se dé un parlamento con mayoría absoluta de la derecha. Sin embargo también sabe que tras los primeros meses en que al nuevo gobierno se le perdonará todo, vendrá la cruda realidad, que será que nuestra economía sigue estancada por falta de actividad. Entonces el PP tendrá que hacer lo único posible: trabajar para cambiar el modelo productivo, porque más casas no es posible hacer ya, hay suficientes construidas para no sé cuanto tiempo. Pagarán por lo tanto el precio de haber matado la gallina de los huevos de oro.
La cuestión es acertar con ese modelo ideal. Parece que las cosas están bien encaminadas con las empresas energéticas, líderes en energías renovables y las grandes constructoras, ambas con contratos en el exterior. Pero eso solo no basta. Es necesario hacernos más fuertes en tecnología, y tecnología no es solo informática y telecomunicaciones, es ingeniería de procesos, maquinaria, alimentación, comercio…
Uno de los grandes defectos de España es la estrechez de miras a la hora de invertir en investigación científica y técnica. El porcentaje del PIB destinado a esto es ridículo comparado con el de los países más avanzados. Y el problema es que en una economía en crisis no sería muy bien visto por los electores que se quite de lo más básico para emplearlo a algo que no dará resultados inmediatos.
Y es aquí donde se verá la talla de los políticos, de los que estén gobernando y los de la oposición. Los unos deberían sacrificar la pérdida de votos por hacer lo impopular, y los otros ahorrarse las críticas. Y es aquí donde, desgraciadamente, fallarán de nuevo. No hay nadie en política en este país dispuesto a hacer lo correcto si le quita votos. A no ser que le obliguen a uno, como en este caso a Zapatero con las medidas anti crisis… A la fuerza ahorcan, claro.
Si algún día José Blanco o alguien del PSOE lee mi blog, por favor, que deje algún comentario... Estaría bien, ¿no?
19 mayo, 2011
Movimientos antipolíticos
Al fin la gente empieza a darse cuenta de que los políticos que los representan no trabajan para los electores, sino para sus empresas, en este caso los partidos. Los ciudadanos se manifiestan porque se sienten huérfanos y porque están hartos de que solamente aquello que dé votos interese; por eso empiezan a exigir que se trabaje con seriedad para lo que se supone que se debe trabajar, es decir, para el país.
Al fin la gente empieza a darse cuenta de que los políticos que los representan no trabajan para los electores, sino para sus empresas, en este caso los partidos. Los ciudadanos se manifiestan porque se sienten huérfanos y porque están hartos de que solamente aquello que dé votos interese; por eso empiezan a exigir que se trabaje con seriedad para lo que se supone que se debe trabajar, es decir, para el país.
Los partidos parecen no ver esto tan simple; parece increíble. Su único objetivo es conseguir votos para obtener dinero del estado y así seguir subsistiendo, y no hay ninguno que tenga otro diferente. Desde el PP hasta Izquierda Unida, pasando por Bildu, la subsistencia es la única meta, y lo demás importa poco.
Los ciudadanos perciben la despreocupación por sus problemas y cada día tienen más acentuada la convicción de que el mal momento económico y social por el que ahora pasamos es consecuencia del bajo perfil que desde hace muchos años presentan quienes están en política. De ahí las protestas, de ahí la incomodidad, la indignación y, con toda seguridad, la elevada abstención con que van a ser castigados.
25 abril, 2011
La maquinaria social I. Los representantes de los ciudadanos
Se supone que la representación ciudadana nace, como casi todo en las sociedades humanas, de la necesidad de organizarse para avanzar. Cualquier agrupación de personas que sobrepase unas pocas decenas de individuos requiere un punto de organización para tomar decisiones. Los humanos somos una especie social y, como tal, tenemos necesidad de coordinarnos.
Las comunidades humanas pueden ser tan grandes como se quiera, pero el modelo no varía: organización para tomar decisiones. Cuando son pocos los integrantes, las decisiones se toman por acuerdo; cuando son más ya resulta más difícil el acuerdo de todos y se pasa al voto, gana la mayoría, y cuando el número sobrepasa una cantidad crítica, entonces se necesita la representación.
Lo que se hace entonces es elegir representantes por sufragio universal. Estos se postulan personalmente o en delegación, a su vez, de una determinada ideología o forma de ver las cosas. Cada cierto tiempo su labor es sometida a la opinión de la base ciudadana y sus cargos refrendados o invalidados, y el círculo ya está formado.
La representación ciudadana tiene como misión redactar las normas de convivencia y los procedimientos operativos de funcionamiento social. También está entre sus obligaciones la de analizar las necesidades de sus representados, y cuando se dice sus representados no se dice sus adeptos, y hacer lo posible por cubrirlas. Los delegados tienen la obligación de ser sensibles a los problemas de sus conciudadanos y de luchar para resolverlos. A cambio, la sociedad les paga mediante la aportación de tasas a la comunidad.
Lo que no es obligación de los cargos electos es ocuparse de problemas inexistentes, generar expectativas falsas, descalificar a los adversarios para obtener el poder o mantenerlo, o tomar decisiones en función, no del avance social, sino de la consecución de sufragios para mantener sus puestos.
En definitiva, se les exige a los representantes de los ciudadanos que sean honrados, ecuánimes, justos, equilibrados, sensibles, serios… En fin, personas íntegras.
Si, en pleno siglo veintiuno, se me señala a uno solo que cumpla mínimamente con estos requisitos, o es un mutante, o hay vida en otros planetas y nos están empezando a invadir. Puede también que yo sea un pesimista y algún rayo de esperanza empiece a brillar en la Política. ¡Ojalá sea esto último!
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