28 febrero, 2012

Desamparo

La peor sensación que puede tener una persona, y me atrevería a decir que cualquier ser vivo capaz de percibirla, es la de desamparo. Es obligación de los padres amparar a los hijos siempre que lo necesiten. La familia ampara a sus miembros. El grupo nos protege. Nos sentimos amparados cuando no estamos solos. El estado, como cumbre de la querencia social del ser humano, nos procura amparo; hace que nos sintamos seguros.

Las situaciones económicas difíciles provocan un acrecentamiento de la desprotección de quienes menos tienen, de quienes dependen del gasto social para poder tener algo tan simple como un cobijo o un poco de alimento para sostenerse. Cuando el gasto social desaparece, solo la caridad puede ayudar a las personas necesitadas. Pero la caridad es mala compañía porque es dependiente de la voluntad de personas e instituciones que la realizan. Es mejor una regulación gubernamental del amparo social.

La crisis y el paro van a llevar los índices de pobreza a cotas elevadas y crecientes, al menos durante un tiempo. El estado, el Gobierno, la Sociedad Civil en general y las instituciones no deben mirar para otro lado ante este hecho. Cualquier tipo de gasto que pueda ser reducido debe serlo; es lo lógico en este tipo de situaciones. Sin embargo debe tenerse mucho cuidado en las partidas de gasto social destinadas al mantenimiento de la más mínima dignidad humana.

Nuestro país tiene que cumplir con el pago de la deuda emitida y con sus compromisos internacionales. Pero los gobernantes no deben perder la perspectiva de que las personas más desfavorecidas  son un material enormemente sensible. Se puede prescindir de cualquier cosa, pero debemos obligarnos a nosotros mismos a permitirnos el lujo de gastar lo necesario para que nadie duerma en la calle o padezca desnutrición. El estado tiene la obligación de dar amparo a los más necesitados. 

25 febrero, 2012

La deuda de la Administración

Las múltiples administraciones españolas deben miles de millones a proveedores. De estos, a su vez, dependen un montón de puestos de trabajo que, si no se perdieron ya, se terminarán por perder en esta debacle de la actividad general del país.

Que las Administraciones no puedan pagar tiene que ver con la gestión del dinero que los ciudadanos pusimos a su disposición pagando los impuestos que marcaba la ley. La gestión del dinero estuvo, y está,   en manos de aquellos que elegimos para que lo hagan. Estos representantes tenían y tienen la obligación de gastar el dinero de modo que sea lo más beneficioso posible para quienes lo ponen, es decir, sus conciudadanos.

Pero, en realidad, el dinero se gastó en aquello que pudiera otorgar más votos en las siguientes elecciones, sin mirar si la caja quedaba vacía o el endeudamiento superaba la capacidad de ingresar. El dinero se gastó en sostenerse en el poder. No importaba hacer aunque aeropuertos sin aviones o sin sentido, ni quese mantuvieran PERES y se inventaran ERES, o se levantaran "palacios" de congresos o "palaus" de cualquier cosa, o "museus" de estupideces o estatuas de próceres procaces.

El dinero se gastó mal y ahora vienen los ajustes. Y otra vez el pobre ciudadano a volver a pagar para tapar los agujeros, para sostener a los pobres parados generados por el pinchazo traumático de una burbuja que nunca debió haber existido. Y otra vez la administración desde su chulería aplaza pagos a proveedores y pide descuentos. Claro, para eso es la Administración. Como si fuera un Leviatán con vida propia.

La Administración no es nada. La administración la pagamos los ciudadanos no funcionarios. Qué se entere todo el mundo. Desde el Rey hasta el último oficinista está pagado con nuestros impuestos, así que a ver si se pone aquí todo dios a trabajar en lugar de a pedir. Y a ver si quienes administran se ponen las pilas y se enteran de que el dinero que manejan no es suyo. Que algunos ya empezamos a estar más que hartos de que se nos chupe la sangre.
Urdangarín

Me había jurado a mi mismo no escribir nada sobre este asunto, pero no me puedo resistir. Increíblemente es portada en todos los medios de comunicación.

 Los medios han llevado el agua a su molino y están consiguiendo virar la atención del público hacia algo que no es gran cosa en sí, pero que les está haciendo obtener beneficios interesantes por audiencia, visitas a webs y venta de ejemplares en papel.

 Cada día me sorprende más la capacidad de estos medios para desviar la atención hacia lo llamativo en lugar de centrarla en lo importante. Porque, en realidad el caso Urdangarín es de lo más simple: un tipo guapo y atlético que se liga a la hija de un rey y se aprovecha de una posición regalada para obtener beneficios económicos a costa de imbéciles dispuestos a pagárselos. Lo malo es que los imbéciles utilizaban dinero público y este listillo lo sabía.

Pues muy bien. Ya está. Un juez lo llama a declarar, él intentará, como no podía ser de otra manera, demostrar su inocencia y, al final habrá una sentencia que determinará si hay una responsabilidad y si se debe, o no, ir a prisión por ello.

Y no hay nada más. Otra cosa es que se le dé vueltas a que si su posición, que si la familia real, que si la infanta, que si el rey, que si el heredero... Da igual. Urdangarín no deja de ser un tipejo que se aprovechó de su posición. Lo mismo que en su momento el famoso Dioni, que se dijo: "joder, si hay un montón de pasta en este furgón, ¿por qué no me la quedo yo?"  Pero este, a la sociedad le resultó simpático y ahora le escuchan filosofar en la tele.

No veo por qué la monarquía puede estar amenazada. En cualquier familia puede haber un yerno chorizo. Yo conocí una, lo que pasa que, aún siendo una familia real, no era una real familia.  El yerno fue a la cárcel y la vida sigue.Si el Iñaki va preso, no pasa nada, cumple, y cuando salga, a su casa.

 Ahora, lo que va a pasar en la Royal Family es se van a sentir un poco más vigilados por la sociedad. Una sociedad algo harta y que bastante tiene ya con la crisis, como para que unos vivillos saquen beneficio de su estatus, en lugar de hacer su trabajo.

Así que, ¡hala! A dejar que el juez juzgue y los reyes, príncipes, principitos, principesas consortos y consortas, allegados y allegadas, a currarselo como todo el mundo que el ojo del ciudadano os vigila. A ver si pensaban que iban a vivir del cuento per secular seculorum.

¿Verdad que la cosa, vista así, no es tan grave?

19 febrero, 2012

TVE

La televisión pública es eso: pública. Esto debe tenerlo en cuenta el nuevo gobierno. La televisión es de los ciudadanos, no de los mandatarios, y debe ser un instrumento para información y entretenimiento de los contribuyentes, que son quienes al final pagan lo que sale de la pantalla a través de los canales de TVE.

La televisión pública no tiene por qué competir por las audiencias. No tiene sentido saber si un telediario es más visto que el de cualquier otra cadena a una hora determinada. Lo que sí lo tiene es que el telediario sea el mejor, no solo por los contenidos, sino por la imparcialidad y la ausencia de sesgo en el análisis de las noticias.

No tenemos por que tener una televisión dirigida a inyectar en la sociedad de manera más o menos subliminal mensajes electorales: quien gobierna parece más listo que el otro, tiene mas tiempo en los informativos, más temas de su interés en los debates... Si el Gobierno cae en la tentación de volver a las andadas es bueno que sepa que quienes nos sentamos a ver la tele, vamos a votar a veces, y además no somos imbéciles.

No nos hace falta que TVE se gaste un dineral en comprar partidos de fútbol, o en mantener unas series que no puede pagar. Para qué competir con canales especializados en deportes o en series. Hay muchas otras cosas para hacer y que cuestan poco dinero, por ejemplo un debate alrededor de una película bien escogida. Recuérdese La clave. Hay casi 100 años de cine, documentales, ciencia, libros, teatro y qué se yo cuentas cosas más. Es verdad que son todo cosas "peligrosas"...

Si hay algo que no se puede pagar, que lo compren otros. El día del partido se perderá audiencia. Pero cuando no haya partido, el telediario de TVE será con toda seguridad el más visto, porque los ciudadanos percibimos que es nuestra fuente de información. Además queremos poder ver una película sin que por el medio nos la corten 4 veces con los malditos anuncios. Solo eso ya garantiza la audiencia que tanto preocupa a los directivos.

Tenemos ahora una televisión que está bastante bien. A ver si el Gobierno no nos la chafa otra vez. Tengo confianza en la inteligencia de Rajoy en este asunto, o quiero tenerla, no sé. Pero sería una verdadera lástima dar un paso atrás. Recorten lo que sea: quiten cuéntame, águila roja, el fútbol o lo que quieran, pero mantengan la esencia, la filosofía, la dignidad. Por favor, hagan lo correcto.

11 febrero, 2012

Juez Garzón. Mis respetos

No tengo ninguna duda de que el personaje es uno de los más admirados por unos, y de los más odiados por otros. No sé si la derecha, en genérico, es quién lo odia, pero no creo; ni la izquierda al completo quien lo admira. La admiración o el odio por Baltasar Garzón, tengo la impresión sale más de las vísceras que del intelecto.

Yo no sé si admiro u odio a Garzón. Es una persona de mi generación, nacida en pleno franquismo y desarrollada en el entorno social complejo de la época. Me identifico con él en cuanto a los conflictos internos que pueda tener a la hora de considerar algo justo o injusto. Si yo estuviera en su lugar también habría ordenado escuchas a los abogados, aún sabiendo que me estaba jugando el pescuezo. Y, con toda seguridad, hubiera investigado los crímenes franquistas.

Mis dudas sobre este hombre están en si su concepto de justicia hubiera sido el mismo para una trama corrupta del PSOE o para investigar crímenes cometidos por el otro bando de la guerra civil, que aunque en mucha menor cuantía, también los cometió y la distancia en el tiempo es la misma. Sin embargo voy a pensar que sí lo hubiera hecho, si se hubiera dado el caso. El juez Garzón siempre me pareció una persona íntegra. No sé, me lo dicen las tripas.

Su gran error fue escuchar a Felipe González y hacer una aparición estelar en política. Uno, antes de entrar en ese cenagal tiene que medir muy bien sus tragaderas. En España, en política, no se hace lo correcto, sino lo que puede producir votos que te perpetúen en el poder. Baltasar Garzón tenía el gaznate estrecho y se tuvo que salir. Pero quedó marcado para siempre.

A este juez hay que agradecerle su trabajo contra la mafia, contra el terrorismo y el contraterrorismo. Metió entre rejas a capos y a asesinos que ponían bombas. Desenmarañó tramas financieras de la cocaína y de los etarras. Hizo mearse por los pantalones a Pinochet, y faltó poco para que lo metiera preso. Digan lo que digan, nadie le puede negar los grandes logros y lo positivo del balance de su carrera, ahora terminada por obra y gracia de sus compañeros magistrados.

Garzón jugó a Robin Hood y, al contrario que el la película, salió derrotado. Porque, en realidad, Robin Hood no era más que un infractor de la ley. Sin embargo no conozco a nadie que se mostrase contrariado al ver que termina ganando la partida.

Puede que Baltasar Garzón haya infringido la ley. No lo sé, no sé de leyes. Pero así debe ser cuando sesudos togados lo manifiestan en su docta sentencia. No obstante, aún siendo así, a mi me hubiera gustado que, como Robin, Baltasar hubiera ganado.

Mis más profundos respetos a Baltasar Garzón, al hombre, y al juez.

04 febrero, 2012

Bien, Sr. Rubalcaba. ¿Qué nos ofrece?

La derrota electoral quebró al PSOE y la reacción no se hizo esperar: un congreso para elegir a un líder. Es lo suyo. Ahora ya lo tienen. Rubalcaba, el hombre que se atrevió a enfrentarse a un Rajoy con todo a favor, ya vencedor antes del combate, es ahora quien va a dirigir el partido. Y yo, desde este rincón de la red, voy a atreverme a preguntarle unas pocas cosas. Seguro que no va a responderme, pero es igual.

Primera pregunta. ¿Por qué se miente en política?

Siempre tuve curiosidad por tener respuesta a esta cuestión. Voy a poner un ejemplo. Durante el primer gobierno de Zapatero, la economía española crecía. Allí estaba Solbes, y ya mandaba mensajes de que determinadas cosas no estaban bien: cheques bebé y otras florituras. Solbes, avezado economista, sabía perfectamente que se avecinaba una crisis financiera, y que en España había una burbuja inmobiliaria. Sabía que la combinación de crisis y pinchazo de la burbuja iba a ser terrorífico para nuestro país. Por qué desde el gobierno no se hizo algo, o al menos no se dijo la verdad. ¿Es que el objetivo de un partido es únicamente ganar elecciones?

Segunda pregunta. ¿Por qué no se aplicaron en ocho años en cambiar el modelo productivo?

La gran masa laboral española rotaba alrededor de la construcción. Sabían perfectamente dónde estaba el límite. Pero dejaron que la cosa siguiera hasta donde aguantara. Tuvieron ocho años para aplicar fondos a la I+D+I y a la investigación científica y técnica. Tuvieron ocho años para subvencionar empresas y proyectos que orientaran al país hacia la fabricación de bienes para venta en el exterior. Tuvieron ocho años para vender a España como un centro técnico y tecnológico de alto nivel en lugar de ofrecer parcelas y adosados con vistas al mar. Tuvieron en definitiva ocho años para convertir a peones y albañiles en otra cosa. ¿Es que no se dieron cuenta de que era cuestión de no mucho tiempo que el paro hiciera presa en millones de personas? O sencillamente no supieron.

Y tercera. ¿Por qué se tiene miedo al avance democrático?

Llevo esperando desde no me acuerdo ya cuando que el PSOE lance el primer órdago a la ley Electoral. ¿De verdad cree que a los Españoles nos gusta votar a una lista, en muchos casos plagada de incompetentes de relleno? Por qué no hizo el partido que ahora lidera nunca esfuerzo alguno para remediar esto. ¿Será que les tiran de las orejas los nacionalistas si se toca esto? ¿Por que en lugar de hacer lo correcto hacen ustedes lo que más favorece sus intereses sin importarles los ciudadanos?

Ya no pregunto más, pero me hace gracia que hoy, en su discurso, previo a la votación en el congreso de Sevilla, haya hablado de las relaciones con la Santa Sede... Dios me ampare. ¿Cuantas oportunidades tuvieron para poner las cosas en su sitio con esta gente?

Apreciado Sr. Rubalcaba. ¿Va a seguir el partido mirándose el ombligo en lugar de orientar las antenas a la sociedad?

Se que soy demasiado duro, pero no se preocupe, sobre el PP mi opinión no es mejor. Lo que pasa que del PSOE, la verdad, esperaba más.

Así que, de momento, mi idea sigue siendo quedarme en mi casa cuando haya elecciones del tipo que sea, y aquí, en Asturias, creo que tocan unas en un mes y pico.

Un saludo
El Papelón del Supremo

Un grupo de personas encontró pertinente investigar los crímenes cometidos durante los primeros años del franquismo. Por ello denunció ante un juez lo que ellos consideraban un genocidio. El juez admitió su denuncia y se puso a trabajar en ello porque encontró fundamentos jurídicos suficientes en la legislación nacional e internacional.

Otro grupo de personas consideró oportuno querellarse contra este juez por haber investigado lo que ellos consideraban que no debía ser removido. Para ello presentó los pertinentes argumentos de ley y otro juez admitió la denuncia y llevó adelante una instrucción contra el anterior.

Todo parece ajustarse a derecho. Imagino que ambos jueces conocen su oficio. Pero aquí está en juego algo más que la parte técnica de si las instrucciones son, o no, pertinentes. Aquí lo que se pone en entredicho es la moralidad del aparato jurídico del estado. El montaje teatral en la sala del Supremo es, sin ningún género de dudas, vergonzante.

Los testigos presentados por la defensa del juez juzgado (Garzón) cuentan lo que vivieron y por qué buscan reparación por parte del estado. Explican que quieren los restos de sus padres o abuelos asesinados por un régimen salido de una contienda civil y que, al no poder obtenerlos de otro modo, deciden poner su caso en manos de la justicia.

Los magistrados del supremo están escuchando testimonios que hacen bajar la cabeza a cualquier bien nacido. Testimonios de cómo personas fueron asesinadas y sus cuerpos tirados en no se sabe dónde. Testimonios ruborizantes para un tribunal que admitió una denuncia contra quien había decidido investigar todo aquello.

Por suerte no viví la guerra civil, pero tengo edad suficiente para que mis padres y abuelos, que si vivieron el periodo, me contasen las atrocidades cometidas en la preguerra, en la guerra y en la postguerra. La venganza y el asesinato eran moneda común en ambos bandos. Pero los ganadores siguieron matando después: es un hecho. Y, aunque no sea un hecho, estoy seguro de que si el resultado de la guerra hubiese sido otro, habría pasado lo mismo: los vencedores hubieran causado miles de muertos.

Creo que nuestro país merece que las heridas se cierren. Que alguien diga alto y claro que ambos bandos actuaron de manera inmoral y salvaje. Y que al final se mire bien la realidad y se concluya que solo hubo perdedores. Porque la guerra no la ganó nadie. Muerto el dictador que obtuvo el poder provocándola, España entró de nuevo en la senda democrática. Todos los esfuerzos de Franco y su gente se fueron al traste pocos meses después de su desaparición.

No pasa nada por hablar de ello, por concluir todos los expedientes e investigar y devolver los muertos a quien los reclame. Y si cualquier día alguien decide encausar por crímenes contra la humanidad a las milicias republicanas, que esto no sea visto como una anormalidad.

Haría bien el supremo declarando nulo el juicio contra Garzón y animando a que se investiguen los crímenes cometidos en aquella época por todos los contendientes. Solo con una iniciativa tal se restañarían de manera definitiva todas las heridas y todos los muertos y familiares descansarían en paz de una vez y para siempre.

29 enero, 2012

¿Quién engañó a Grecia?

Quién está engañando a España y a Italia. O es que tenemos unos responsables económicos tan ineptos que en todos estos años no supieron ver la que se nos venía encima. No me lo puedo creer. El problema tiene que ser más profundo que un mero tópico: el sur gasta alegremente y el norte trabaja. La cigarra y la hormiga. No me lo creo. Qué no nos engañen.

Desde luego la creación del Euro y expansión de la Unión Europea no fue un acto de generosidad de los ricos hacia los pobres. La UE al crecer en territorio hace crecer los mercados donde los países fabricantes ponen con facilidad los bienes que producen. A cambio los recién entrados, como en su día se hizo con España, reciben dinero para modernizarse. Esto genera un cambio hacia una sociedad con más capacidad de consumo, lo que beneficia a los fabricantes principales. Vamos, que todos ganan.

La parte mala es que los países periféricos generan empresas para cubrir la demanda de servicios que se requieren en una sociedad más avanzada. Cualquiera que no sea estúpido quiere tener las mismas facilidades de vida que los alemanes, los holandeses o los franceses. El problema es que eso es caro y para mantenerlo hay que producir y vender cosas en el mercado exterior. Y claro, el entorno más cercano es Europa, donde la posición de liderazgo de las economías fuertes es abrumadora y resulta imposible la competencia.

Así pues solo queda endeudarse para mantener el estado de bienestar, y en eso estamos. Bueno, Grecia ya casi ni está. El problema es que ahora los países centrales no pueden seguir poniendo dinero en fondos de ayuda porque no lo tienen. Y los italianos, griegos, españoles, portugueses, etc... no llegan a pagar su deuda y sufren un empobrecimiento progresivo.

Alemania insiste en un rigor presupuestario casi imposible de sostener: se reducen gastos pero no se produce, lo que genera menos PIB. Por lo tanto hay un círculo vicioso que pone el objetivo casi imposible. Por qué insiste Alemania tanto, no llego a comprenderlo, a no ser que sea para ganar tiempo. Porque más de la mitad de las exportaciones alemanas tienen como destino la UE y si se reduce el consumo, Alemania tiene un problema de dimensiones enormes.

No creo que nadie sepa cómo resolver este embrollo, pero, desde luego la cosa no pasa por el empecinamiento en mantener un sistema económico como el actual, que nos ha conducido hasta aquí. Tal vez tengamos que vivir todos un poco, o mucho peor. Pero a los alemanes también les va a tocar, y de qué manera, porque su deuda es segura y barata, pero enorme, y si no hay crecimiento por falta de demanda, lo van a pasar mal. Claro, que nosotros vamos a estar siempre peor.

Los españoles tenemos inventiva y un idioma que nos facilita las cosas en Sudamerica. Mira tú que vamos a tener que dar la razón a los economistas del siglo pasado que insistían en la necesidad de estrechar lazos con los países latinoamericanos... Otra vez La Madre Patria... Manda huevos.

28 enero, 2012

Paro

Más de cinco millones y el sur más que el norte. No podía ser de otra manera.

Llevamos veinte años de políticas erráticas en lo que se refiere a creación de bienes y servicios: pocos bienes y muchos servicios. La creación de riqueza de un país depende de qué produce y cuanto vende en el interior (consumo) y en el exterior.

No se ha hecho nada para potenciar de verdad la creación de PIB por venta de bienes y servicios al exterior. Las empresas que lo han hecho lo han hecho sin ayuda. El empresario medio español solo piensa en el mercado español. el resto del mundo no existe.

Es labor de los políticos ver estas cosas desde su atalaya. Pero no lo han hecho. Potenciaron la construcción galopante y el problema del campo en el sur lo arreglaron con el PER sin darse cuenta que ambas cosas acabarían por ser contraproducentes. Se hicieron muchas más casas de las que el mercado podía tragar y no se potenció la creación de empresas cooperativas que gestionaran el campo para crear riqueza y empleo en las zonas agrícolas.

Buena la han hecho los elegidos por el pueblo para representarlo. Años y años viviendo del cuento y el país hecho jirones. Y seguimos sin pedirles cuentas de verdad. Seguimos yendo a votar como borregos y discutiendo que si unos trajes o unos ERES.

¿Es que todavía no nos dimos cuenta que mientras no tengan miedo al electorado van a seguir igual?

 Debemos exigir a los políticos que hagan las políticas correctas. No estamos aquí para ver como discuten entre ellos para ganar votos, estamos para presionarles para que trabajen en lo que tienen que trabajar, que es hacer progresar la sociedad que los colocó en su puesto. A ver para qué creen que se presentaron.
Twitter

Un día abrí una cuenta en esa cosa que no entendía muy bien para qué servía. Personalmente me parece una jilipollez decirle al universo web qué está haciendo uno en cada momento, o qué ve, o que siente.

Sin embargo, cuando vi que movimientos sociales en países bajo represión utilizaban este medio y conseguían hacer reaccionar a las masas contra sus opresores, empecé a encontrar simpático esto de decir frases cortas a través de un móvil o de un PC.

Algo que siempre me dio que pensar es dónde está el negocio de este tipo de empresas. Cómo ganan dinero, porque lo ganan, y mucho, y lo ganan a costa de unos usuarios de un servicio completamente gratuito. No lo entiendo, pero me mosquea.

Estos días empecé a oír que iban a censurar mensajes que pudieran estorbar a las autoridades de cualquier país. La traducción, a mi entender era esta. Y, naturalmente, no pasé por ello. Puse mi último mensaje, mandándoles a la mierda y desactivé mi cuenta. Estoy casi seguro de que censurando ganan más. Seguro que hay pasta por el medio.

Yo no necesito que el mundo sepa si estoy cagando o comiendo en un restaurante, pero sí qué haya libertad de expresión, especialmente para quienes están bajo el zapato de dictaduras. Soy, a lo mejor, algo antiguo, pero creo que hice lo correcto e invito a quien me lea a que haga lo mismo. Así que, por mi, que les den...
Poder Judicial

El gobierno cambiará las leyes para que sean los propios  jueces  quienes elijan a aquellos que han de formar parte del Consejo General del Poder Judicial, o sea del gobierno de los propios jueces.

Según el Ministro de Justicia, es lo que corresponde. Es cierto que el actual sistema de elección de una parte del Consejo por el Parlamento (Poder Legislativo) ha llevado a una politización excesiva de la justicia: caso Garzón, o a una judicialización excesiva de la política: recursos ante leyes aprobadas en el parlamento amparados en una mayoría en el propio Consejo o en el Constitucional.

El problema es complejo. Jueces que eligen a jueces... No suena bien: la endogamia es siempre mala. Por el otro, el Poder Judicial, como el legislativo y el ejecutivo, deben emanar del pueblo. Sin embargo, el modo de elección actual por el parlamento tampoco puede decirse que emane directamente del pueblo, sino más bien de los acuerdos de los grupos parlamentarios para hacer el reparto de sillones.

El sistema de listas cerradas, y el de reparto de escaños, hace que quede desfigurado el propio Parlamento, puesto que, fuera de los dos macropartidos, más votos no significan más escaños. Y claro, esta distorsión se traslada luego al Consejo General del Poder Judicial, en el que unos cuantos votantes vascos, o catalanes, tienen representación similar a los, muchos más, en todo el estado sufragistas de UP y D o IU.

Tal vez fuera buena idea seguir eligiendo parte del gobierno de los jueces desde el parlamento. Pero si queremos que el Poder Judicial emane también del pueblo, tal vez convendría vincular el derecho de elección al número de votos obtenidos, más que al de escaños.

 Tendremos que ver qué pasa cuando la ley cambie. La endogamia siempre acabó produciendo descendencia deforme en más o menos tiempo. Veremos.

22 enero, 2012

Recortes y sensibilidad

Es fácil hacer recortes. Y todavía más fácil en un país como España, que lleva veinte años viviendo por encima de sus posibilidades. Aquí, además de fácil, es necesario. Pero hay que tener en cuenta algunos matices para meterse a cirujano en economía.

El ministro de turno observa al paciente y, poco antes de iniciar la anestesia, le dice que esté tranquilo que todo va a salir bien. Segundos después, el país está dormido sobre la mesa de operaciones y se deja hacer. El equipo médico corta y recorta, aspira y sutura recompone y conecta...

El paciente, en reanimación va poco a poco entrando de nuevo en un estado consciente. Todo parece haber ido bien. El país sigue funcionando como si tal cosa. Solo algunos detalles que se cuelan en los medios de comunicación dejan entrever la falta de cuidado de los cirujanos. Detalles pequeños, pero que denotan la total falta de sensibilidad de los técnicos.

El gasto en educación es inasumible. Se puede bajar el sueldo a los educadores y se puede rebajar o eliminar por completo la contratación de interinos. No sé si se puede asumir el deterioro en los resultados, pero no queda más remedio porque no hay suficiente dinero. Lo que desde luego no puede ser admitido es que los niños pasen frío en la escuela.

Puedo admitir que se recorte en sanidad: es excesivo lo que se gasta. Tal vez haya que pedir la colaboración por parte del usuario (esto no llegó pero llegará, y no es tan terrible). Puedo comprender que se restrinjan gastos a todos los niveles, que se den menos bajas laborales, menos incapacidades,...en fin que se haga de todo. Pero no puedo admitir que los ancianos de las residencias pasen frío.

Normalmente cada recorte trae efectos colaterales. Es aquí donde el equipo de cirugía  debe tener cuidado. Algunas cosas tienen que ver con los derechos más fundamentales: comida, cobijo... Y esto no puede ser tocado. Es fruta prohibida. Téngase en cuenta y, antes de recortar, ingiérase un comprimido de sensibilisol forte. Va de maravilla.

15 enero, 2012

Una cuestión de confianza

En estos tiempos cualquiera habla de macroeconomía. Términos como PIB, agencia de calificación, interés, deuda, letras, obligaciones, y no sé cuantas cosas más están en el vocabulario del más común de los ciudadanos. Hemos mejorado en cultura general económica... Algo bueno ha salido ya de la crisis.

Hace solo un par de días una agencia de calificación rebajó "la nota" a media Europa. El presidente de Francia está que trina porque le quitaron lo que llaman triple A, o sea, el sobresaliente y le dieron solo notable. Alemania mantuvo el sobresaliente y a España e Italia nos pasaron al aprobado. Me pregunté por qué, y además hice unos números.

Cogí informaciones  sobre PIB, deuda y población y las mezclé. Insisto que no son datos exactos. Las fuentes son Wikipedia y prensa nacional e internacional,  vamos, las que puede tener cualquiera. con ello construí la tabla siguiente y me puse a pensar...


                    PIB (aprox mill. €) Habit. (mill.) PIB per capita (€) Deuda % PIB Deuda (aprox) mill. € Deuda per capita (€) Tiempo (años) saldo per capita
España 1080 47 22.979 65% 702 14.936 0,65
Italia 1600 61 26.230 119% 1.904 31.213 1,19
Francia 2020 66 30.606 82% 1.656 25.097 0,82
Alemania 2600 82 31.707 83% 2.158 26.317 0,83


Pensé que España no está tan mal como nos dicen. La deuda emitida es mucho menor que la de los demás. La deuda por habitante es casi la mitad que la de los otros analizados y el tiempo que un hipotético habitante tendría que producir para saldar la deuda también es menor que el de los demás, 0,65 años frente a 1,19 de Italia.

Vistos los números en frío, España no es una potencia, pero está más saneada que sus vecinos; Italia está francamente en problemas y Alemania y Francia no se pueden descuidar. Por qué entonces las malditas Agencias estas de Calificación, todas americanas y que, nadie sabe por qué dictan las tendencias de los mercados, nos tratan tan mal. ¿Nos tienen rabia a los españoles?

Yo creo que no. Creo que es una cuestión de confianza en nuestro modelo productivo. Eso en lo que los gobiernos sucesivos que tuvimos en los últimos 20 años no quisieron trabajar. España no genera confianza suficiente para pagar por la deuda emitida, a pesar de deber poco. Por eso nos ponen mala nota.

 Alemania es un coloso industrial y produce bienes que el mercado internacional compra; Francia, sin ser tan fuerte como Alemania, también es potente; Italia es un desastre porque se han metido en más deuda de la que pueden asumir, y van a sufrir.

La confianza. Siempre la confianza. Y si el gobierno (los políticos en general) no empieza a afrontar un plan serio para hacer que nuestro sistema produzca algo más que servicios y viviendas, mal nos va a ir. Menos mal que hay empresas como Talgo, con contratos en el extranjero, que dejan entrar un rayo de esperanza en nuestro oscuro panorama.

08 enero, 2012

Claro que podemos. Venga, ánimo

No quiero parafrasear a Obama, pero podemos, claro que podemos. Solo tenemos que mirar hacia adelante y trabajar en la misma dirección. Es el pueblo español el que puede. Quién gobierne, es indiferente, solo tiene que liderar a una población con la firme determinación de salir del barro. Exijámosles que lideren, que trabajen, que sufran por nosotros y que nos respeten.

España salió de situaciones peores: Guerra civil, Franco, la transición y sus errores. Pero aquí estamos. Lo único que hemos hecho mal, por nuestra inmadurez en esto de la democracia, fue aceptar un estado autonómico, caro e insolidario, y dualizar la opción política a rojos y azules. Errores ya irreparables pero manejables: el estado autonómico es el que tenemos y hay que seguir con él, pero retocándolo un poco; y la dualidad electoral dejará de serlo en el momento en que aprendamos a votar de manera más cerebral, exigiendo resultados y desalojando a quien no los dé.

Las vamos a pasar canutas. Muchos tendrán o tendremos que emigrar, aquí no hay trabajo para todos a medio plazo. Pero los que queden, o quedemos, no tenemos más opción que dejarnos de monsergas y, en lugar de fiarnos de tipos como Aznar, Zapatero, Camps, Barreda, Rajoy o Guindos, exigirles que trabajen y que proporcionen resultados. No tienen que servirnos cosas como el "España va bien" de Aznar, porque era falso, solo maquillaje.

Exijamos a políticos, sindicalistas, empresarios y trabajadores que cumplan con su obligación. Despreciemos a quienes se aprovechan del sistema: empresarios con subvenciones sin sentido, bajistas profesionales, sindicalistas usando las horas sindicales para hacer nada, funcionarios vagueando, gamberros destruyendo lo público.

Hagámoslo ya. Ese es el cambio que necesita la sociedad española. Un cambio de mentalidad. Nos hemos equivocado, de acuerdo, pero nunca es tarde si se cambia para mejor. Seamos mejores y saquemos del grupo a patadas a los parásitos de todos los tipos.

Sí, podemos. Claro que podemos. Yo empecé hace tiempo en este blog y pienso hacerlo cada día con mas fuerza y a todos los niveles. Ya está bien de tonterías.

06 enero, 2012

Políticos y empresarios

Ellos son los responsables directos de lo que hoy es España. Por un lado, un conjunto de territorios con políticas deslavazadas, erráticas y ombliguistas en un estado financiero casi ruinoso; y por otro una economía con un excedente de mano de obra imposible de colocar por falta de iniciativas empresariales de calado que fomenten la producción de bienes para consumo exterior.

Lo que está claro es que los trabajadores no tienen la culpa. Según un informe reciente, el nivel de sobreformación entre la masa laboral española es el mayor de la Unión Europea. Vamos que hay titulados trabajando de peones y de oficinistas de a pie a mansalva. Otra cosa es que la preparación sea la adecuada a las necesidades el mercado, pero ahí está.

Los sindicatos tienen también responsabilidad en esta debacle. Es vergonzoso que su preocupación mayor sea la cuota sindical en las empresas para, en la mayor parte de los casos, dedicar las horas sindicales a hacer nada, o en todo caso nada en beneficio del futuro de sus representados. Hacer oposición al empresario por el mero hecho de serlo no es una opción responsable.

El caso es que aquí estamos y seguimos sin decidir nada que no sea recortar para solucionar la situación. Pero me pregunto quién va a solucionar esto. Quién va a resolver el problema de ruina de Valencia o de Castilla la Mancha. Camps está en el banquillo por unos trajes, pero donde debería estar es en la cárcel por haber llevado a su Comunidad a la quiebra y haber engañado y estafado a los ciudadanos. Y Barreda parecido, pero este, como no compró trajes, ahora dice que el Gobierno de Cospedal recorta demasiado. Quién coño lo gastó antes, me pregunto.

Este país no tiene remedio con esta gente.

02 enero, 2012

Empieza el baile

El Gobierno empieza a recortar; que quiere decir que empieza a poner las bases para que los de siempre, las clases medias, paguen los cristales rotos durante unos cuantos años por las clases políticas y financieras. Los unos por consentir sin pestañear prácticas incorrectas y los otros por su ambición sin límites y su afición a los grandes beneficios y a los bonus estratosféricos para sus directivos.

Y vendrán muchos recortes más, todos para tapar los agujeros que fueron haciendo los que gobernaron antes que estos y estos cuando gobernaron antes que los que gobernaron antes. Una delicia. Un panorama perfecto para que el pueblo sienta terror y no cuestione nada de lo que se haga: retroceso de derechos, menor gasto en ciencia e investigación, más impuestos y qué se yo cuantas cosas más.

Pero al final todo va a quedar arreglado, es una cuestión de tiempo que las obreras rehagan el hábitat, la colmena, el hormiguero que constituye nuestra sociedad. Las obreras de la clase media sacrificaran sus vidas si es necesario para que todo vuelva a ser como nunca debió haber dejado de ser. De esta manera la reina y su corte pervivirán y seguirán teniendo sus privilegios.

Pero yo creo que esta vez nos vamos a fijar bien en cómo se hacen las cosas, en quién lo hace mal. O al menos deberíamos, para así poder señalarlos por la calle y, si fuera necesario expulsarlos de la sociedad,  como en una colmena son expulsados los zánganos. Y pobres de nosotros si no lo hacemos, porque si no, seguiremos como siempre, como obreras alienadas, imposibilitadas hormonalmente para volverse contra sus clases dirigentes cuando no cumplen con lo que se espera de ellas.

Ya que las obreras les elegimos, seamos también las obreras quienes les exijamos resultados. Somos muchas y ruido, lo que se dice ruido, podemos meter bastante.

26 diciembre, 2011

Se nos escapa la generación prodigiosa

Durante muchos años se han preparado. Hablan idiomas y son competentes, tienen alrededor de treinta años y una alta cualificación profesional. Pero en España no les contrata nadie, o quien lo hace los entierra en un lodazal de mediocridad y les paga un salario mísero aprovechando que el mercado es favorable para ello.

Trabajan como becarios, hacen fotocopias, o presentaciones para directivos. Algunos se conforman con una triste renovación para poder seguir subsistiendo en la miseria de nuestro entramado empresarial. Otro año más y a ver que pasa. Otros se hartan y deciden dejarlo. Cogen la maleta y se largan. El país que hizo el esfuerzo para formarlos se queda sin ellos por no haber sabido crear la coyuntura para que pudieran desarrollarse profesionalmente en él.

Son nuestros jóvenes los que se van ahora otra vez a Alemania, a Francia, a Inglaterra, hasta a China. Dejan su entorno, su familia, su patria para buscar su futuro en otros lugares, donde a pesar de ser extranjeros, van a ser profesionalmente respetados y justamente recompensados por realizar su trabajo. Entre enero y septiembre de 2011 se han marchado más de 50.000 personas, la mayor parte con este perfil.

Ya tenemos 50.000 parados menos. Podemos estar contentos. Pero yo sigo insistiendo. Cómo hemos podido tener una clase política y empresarial tan cerril que no han visto lo que estábamos haciendo. Por qué España siempre es violada de esta manera por sus castas dirigentes.

Eso sí. Algo ha cambiado para bien. Antes exportábamos mano de obra de boina y botijo; ahora enviamos al exterior mano de obra con una cualificación que raya la excelencia. La boina y el botijo se quedan dentro. Lo malo es que el capital humano e intelectual que se dilapida, difícilmente se recupera.

25 diciembre, 2011

"Estemos unidos, España lo merece y lo necesita"

Las últimas palabras del mensaje de Navidad del Rey marcan el camino. Parece mentira que alguien, desde una institución, casi podríamos decir, ajena a la Sociedad trace la ruta con tanta claridad. Unión, trabajo en equipo, esfuerzo común, objetivos bien definidos y planes de acción claros. Esa es la única manera de conseguir el fin propuesto. Sin embargo, como no se ha hecho así en todos estos años, estamos donde estamos, y ahora el Rey tiene que dar la cara y pedirnos a todos esfuerzos suplementarios para salir de esta.

La alocución real no merecería mayor análisis en otro momento. Sin embargo, en este, uno parece que necesita escuchar a alguien que, desde fuera de los intereses políticos, le diga algo, le pida algo, aunque sea en abstracto: "Estemos unidos...". Todo lo demás que pudo haber dicho careció de importancia. Que su yerno tiene que pasar por un juicio, que pase, y que vaya a la cárcel si tiene que ir; que tenemos que estar al lado de las víctimas del terrorismo, faltaría más, no vamos a estar al lado de los verdugos; el resto, bla, bla, bla... Vaguedades. Casi todo relleno.

España tiene más de cinco millones de parados. La incapacidad de este país para dar empleo a sus habitantes es una enfermedad crónica que no han podido curar ni dictaduras ni democracias porque pasa por un cambio. Un cambio real y profundo del comportamiento de los empresarios, fundamentalmente, y de los políticos. Los unos cambiando su orientación hacia actividades innovadoras que generen valor para empresas y productos, especialmente en el exterior, y los otros fomentando y facilitando el cambio.

Llevamos así desde siempre, y con tal de no cambiar nos inventamos de todo: el PER, la construcción galopante, la desgravación por vivienda, los subsidios varios... todo con tal de no cambiar. Lo que España necesita es sencillamente eso, cambiar. El PER tiene que desaparecer y la fuerza de trabajo de esa gente tiene que ser empleada en algo productivo, y la mentalidad de subsidiado ser cambiada por el orgullo de estar en actividad. La construcción debe reaparecer en la cantidad necesaria; no hay por que fomentarla, nos hundiríamos más en el lodo. Y los subsidios varios no son queridos por la población,  los parados no quieren subsidio, quieren actividad.

Estemos todos unidos, pero con un objetivo común. Esto fue lo que le faltó por definir al Rey, el objetivo (claro que un monarca debe tener lo que se llama Real Indefinición). Y el objetivo es cambiar. El cambio real es lo que tenemos que pedirles a los agentes sociales y a los políticos. En eso es en lo que tenemos que estar unidos, en exigirles un cambio para que España deje de ser una mera entelequia y se convierta en una potencia real. Estemos todos unidos en eso, España lo merece y lo necesita.

18 diciembre, 2011

Los cincuenta y tantos

Quienes nacimos algo antes de 1960 estamos ahora en esa edad donde las cosas parecen pesar un poco más. No solamente los esfuerzos físicos son más trabajosos, también cuesta más entender, memorizar, asimilar y sobre todo tragar. Tragar es lo que más cuesta.

Hace unos meses se nos indicó que por exigencias del guión era necesario retrasar la edad de jubilación y aumentar el tiempo de cotización exigido para tener derecho a una pensión. Precisamente a nosotros. A nosotros tenía que tocarnos tragar el sapo de ver como solo hace unos pocos años muchos se prejubilaban con la misma edad que tenemos nosotros ahora. Su único mérito: haber nacido unos años antes.

Es notorio el cambio de escenario. En las empresas, hace no más de cinco años, a una persona de cincuenta y tantos que sobraba se le buscaba un medio para prejubilarla, ahora se la despide. El prejubilado se iba a su casa a disfrutar de la vida, o a aburrirse en algunos casos. El despedido se va para su casa con la cabeza agachada y lleno de vergüenza a explicarle a su familia que tiene que ir a la cola del paro y que sus posibilidades de reintegrarse laboralmente son mínimas.

Ahora tocan más sacrificios y seguramente las cosas se nos pondrán todavía peor. Y yo no paro de preguntarme por qué. Por qué se ha hecho tan mal. Por qué esta tremenda injusticia. Por qué nosotros nos jubilaremos, con suerte, a los sesenta y cinco. Qué hará quien pierda el trabajo. Por qué no se tuvo más cuidado.

Quiénes son los responsables de semejante aberración. Qué se va a hacer con nosotros. ¿Alguien tiene algún plan? ¿Nos tendrá Rajoy presentes? Tengo poca confianza.

17 diciembre, 2011

Ansiedad

La prensa en general trata de arrancarle a Rajoy un adelanto de lo que va a hacer, un adelanto de qué equipo va a formar, un adelanto de como va a hacer lo que todavía no dijo que iba a hacer..., en fin, no sé como decirlo. Es como si los medios tuvieran ansiedad sobre la falta de noticias que difundir.

Vivimos en un mundo adelantado: las bolsas son el ejemplo más claro. Se adelantan a la realidad por no sé que indicador que dice lo que va a pasar dentro de varios meses, o por el índice de producción de cualquier área y responden al alza o a la baja sin que en realidad haya pasado nada en concreto. Luego cuando los datos reales se consolidan, no sucedió nada, pero todo se movió, y el movimiento de dinero genera dinero y la gente gana y pierde.

Se necesitan sensaciones fuertes. Cada día nos despertamos con noticias impactantes. La necesidad de impactos para mantener vivo el mundo de la opinión es cada día más notoria. Por qué. Por qué no nos dejan respirar un poco. No creo que sean malos para la sociedad  periodos de clama informativa. Las personas necesitamos, a veces, relajarnos y no pensar. Pero los medios no lo ven así.

Por eso los periodos de inactividad política son tan estériles para quienes se dedican a la comunicación y les generan ansiedad de noticias. Menos mal que, en todo este tiempo, hasta que se constituya el nuevo gobierno, hemos tenido la crisis del Euro y a Merkel y Sarkozy para mantener el flujo de noticias contundentes con las que nos tenemos que desayunar cada día.

Hemos dejado de analizar lo que sucedió para pasar a analizar lo que todavía no llegó. Y claro, tenemos un problema gravísimo, porque no hay nada más inseguro que el análisis basado en supuestos. Vamos a necesitar ansiolíticos sociales.